A todas las personas que de una forma u otra colaboraron en este proyecto.
A María del Carmen Herrera, heredera de Dulce María Loynaz, por su generosidad.
Al Centro de Promoción y Desarrollo de la Literatura "Hnos. Loynaz" y, muy especialmente, a Aldo Martínez Malo, a quien la vida no le alcanzó para ver terminado este trabajo.