La aventura poética de Enrique Falcón es la manifestación de una conciencia crítica que denuncia la acomodación en un mundo objetivamente insoportable. La subversión a que nos convoca contra el Imperio de lo establecido tiene un talante colectivista y comunitario, pero en las grietas de esta epopeya moral aflora el temblor de un lirismo desvelado e insomne, que se despliega en letanías, irradiaciones musicales y recitativos envolventes.