El grupo de teatro Yllana sorprende con Glub glub.
El grupo teatral Yllana presenta en el festival de Edimburgo su nuevo espectáculo de humor Glub
glub. La obra del grupo español, dividida en distintas escenas cómicas, ofrece un muestrario de las
posibilidades de unas vacaciones cerca del mar.
Dentro de este maremágnum de festivales de todo tipo que es el Festival de Edimburgo, el de humor
puede parecer desde fuera algo secundario e intranscendente y, sin embargo, es el más popular y,
consecuentemente, el que más dinero mueve. Productores de televisión y buscatalentos de todo el
mundo vienen cada año a la capital de Escocia en busca de nuevos humoristas. La demanda es grande
pero la oferta es prácticamente infinita.
Cualquier humorista puede venir a Edimburgo y actuar donde mejor le parezca aunque, si quiere
tener la mínima posibilidad de triunfar, tiene que hacerlo en alguno de los tres o cuatro complejos
teatrales especializados, cuyo acceso sólo se consigue tras una dura selección y el consiguiente pago
de unos gastos bastante elevados.
El más prestigioso de todos ellos es el Gilded Balloon y es allí, en su teatro principal, donde se
puede ver hasta el 30 de agosto al grupo Yllana. La historia de este grupo madrileño con el Festival
de Edimburgo es particularmente curiosa.
En 1992 O'Curneen, uno de los miembros fundadores de la compañía, fue invitado por el Festival
de Cine de Edimburgo a mostrar su primer cortometraje producido en Londres. Quedó tan
impresionado con el ambiente del Festival y del fringe que aprovechó para buscar un teatro donde
presentar ¡Muu!, el último montaje de Yllana. Mostró su vídeo a Ian Brown, director por entonces del
prestigioso Traverse Theatre, quien inmediatamente los contrató para actuar en el Festival de 1993.
El resultado fue espectacular, tuvieron mucho éxito y desde entonces no han hecho más que crecer,
hasta convertirse en una de las compañías de humor más sólidas del Estado español.
A Edimburgo han traído Glub glub, un espectáculo maduro, bien rodado en estos últimos dos años
y perfectamente listo para competir en esta gran feria del humor.
Algunos críticos ya los consideran ganadores del Premio Total al mejor teatro de humor de esta
edición del Festival y la reacción del público ha sido por el momento excelente.
A diferencia de ¡Muu!, que tenía cierta narrativa, Glub glub es una sucesión de historietas o
escenas cómicas sin palabras, de un humor muy blanco y políticamente, como les gusta decir aquí,
absolutamente correcto. Si el anterior montaje despertó ciertos resquemores entre los grupos
protectores de animales que encontraban en algunas de las bromas una cierta apología hacia la
crueldad que las corridas infligen en los toros, ahora no hay posibilidad de molestar a nadie.
El desarrollo de los gags es impecable y explota todas las posibilidades de unas vacaciones cerca
del mar. Paulatinamente, de forma casi mágica, cada personaje va transformándose en otro nuevo que
no tarda en evolucionar, de forma vertiginosa, en otros muchos, durante la hora larga que dura la
función. El final es todo un acierto.
Cada espectador es suministrado en la entrada con un programa y unos calcetines de deportes que
en un momento dado le servirán para unirse al espectáculo, en un lúdico ejercicio de tiro. Todo termina
en una divertida batalla, a calcetinazo limpio que deja al público exhausto aunque absolutamente
encantado.
De Edimburgo pueden salir contratos para todo el mundo aunque en septiembre ya tienen teatro
en Londres. Nada menos que el Hackney Empire con capacidad para 1.200 espectadores. Tienen,
además, innumerables proyectos para el Teatro Alfil incluido un segundo Festival de Humor donde ya
están programados Road Rage, uno de los espectáculos con más éxito de este Festival.
El catalán afincado en Australia Leandre Lunatic está igualmente invitado en el Gilded Balloon por
segundo año consecutivo y tiene previsto actuar entre los días 25 y 30 de este mes.