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Amerindia, pasado y futuro de una raza

Jesús Checa España
jchecaespana@hotmail.com

Un pueblo que no hace honor al pasado carece de futuro.

Licurgo de Esparta

 

La historia no se ocupa del pasado. Le pregunta al pasado, cosas que le interesan al hombre vivo.

José Luis Romero

 

Introducción

Amerindia, pasado y futuro de una raza. Con este título se trata de sugerir cuestionamientos renovadores por cuanto son los problemas histórico-socio-culturales los que mayormente preocupan.

La historia, igual que la memoria, caminan en reversa, es decir hacia atrás, y ambas pueden decir la verdad, y la verdad, según Jorge Luis Borges en uno de sus cuentos, es madre de la historia, es émula del tiempo, es depósito de acciones, es testigo de lo pasado, es ejemplo y aviso de lo presente y además advertencia de lo porvenir. Luego, agrega, la memoria es un tiempo detenido. Otra definición de la verdad es la de Santo Tomás de Aquino, quien afirma que se dice la verdad solamente cuando el corazón y la mente están de acuerdo.

Con este ensayo se busca parte de la historia latinoamericana, así la verdad sea un tanto esquiva. Esta es una narrativa de conceptos y exploración de caminos que suscitan interés.

Hay quienes han desajustado la historia latinoamericana tildándola de ilegítima. En otras palabras, que el latinoamericano no reúne los requisitos ordenados por las leyes naturales y humanas, y ha dejado de ser actor positivo en el desarrollo actual de los pueblos.

También en este ensayo se va a legitimar el ancestro, la raza y la fe, no sólo en el amplísimo continente americano, sino también en Europa.

Hay un advenimiento de la América Nueva. Ese estereotipo del latino o hispanoamericano, que es tonto, arribista, que es una promesa incumplida, que es un fracasado, va desapareciendo cuando se presentan ejemplos e inspiraciones de latinos dueños de sus propias empresas, hombres que se destacan en el gobierno. Para no ir tan lejos, se pudo ver en los Estados Unidos, en un momento del año 2003, más de 21 congresistas de origen, sangre y tipo latinoamericano, vinculados a eso que se denomina la cosa pública, y de la misma manera, se manifiestan por todas partes en este amplio continente, latinos que se distinguen y destacan como artistas, directores de cine, comediantes, actores, hombres de empresa, banqueros, economistas, hombres de ciencia, pintores, deportistas, escultores, periodistas, políticos, escritores, expertos en comunicaciones, directores de enormes rotativas de periódicos, inteligentes directores de televisión, cine y radio, premios Nobel, premios Cervantes, premios Príncipe de Asturias, inventores, investigadores, técnicos, diseñadores de modas. La presidencia de McDonald's USA hoy es ocupada por un latinoamericano. El actual Secretario de Justicia de los Estados Unidos es un hispano. El Estado de Colorado acaba de lanzar a un latino como Senador demócrata. A la Cámara de Representantes va otro de origen méxico-americano por el mismo Estado de Colorado. El partido republicano lanzó al primer cubano-americano al Senado y en la segunda ciudad de los Estados Unidos, en Los Ángeles, el alcalde es un hombre de origen mejicano. El Gobernador del Estado de Nuevo Méjico, el actual Fiscal de la Nación, el Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, son de origen latino. Todo de pura generación latina. Hasta la primera línea de combate en las guerras internacionales de los Estados Unidos lleva sangre latina.

La Universidad Internacional de la Florida -FIU- reporta que la fuerza laboral latinoamericana en los condados de Dade y Broward pertenecientes al sur de la Florida, posee unos 900.000 trabajadores quienes sostienen una economía casi equivalente al Producto Territorial Bruto de toda Centroamérica y que esa fuerza trabajadora con gran porcentaje de intelectuales genera 40.000 millones de dólares anuales. La misma universidad informa que la fuerza de trabajo latinoamericana crece a razón de 20.000 y 30.000 trabajadores al año en solamente el sur de la Florida. Estos datos corresponden al mes de mayo del 2003.

Datos suministrados en la segunda semana de marzo de este año, 2006, y divulgados por la Oficina del Censo señalan que entre 1997 y 2002 el número de negocios de propiedad de los hispanos creció tres veces más que el promedio nacional, a una tasa del 31% y generaron ganancias cercanas a los 222.000 millones de dólares. En ese periodo, agrega esa Oficina, el número de empresas nuevas registradas llegó a 1.575.600, y aun cuando el 83% de ellas son pequeñas y todavía no generan empleos más que para sus propios dueños, el Secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez, señala que los datos entregados son muy positivos y reflejan la ambición y el empuje que tiene la población hispano-americana por crear nuevas empresas. Se espera que el TLC sea un instrumento valioso si se entiende, se conoce y se negocia con honradez, justicia y sin ventajas para los tratantes. El presidente de la Cámara de Comercio Hispana de los Estados Unidos, Michael Barrera, asegura que para el 2010 el mercado de consumo hispano llegará a mil millones de dólares. Se viene asegurando que el aumento de empresas hispanas en los Estados Unidos es resultado del crecimiento de la población y su gran fuerza y potencia laboral.

No son únicamente hombres los actores de este drama: también son las mujeres quienes desde el tiempo de la conquista y la independencia se han destacado por su valor e inteligencia en América Latina y que triunfan en cualquier lugar del mundo. Se cuenta con presidentas de naciones, ministras de Estado, directoras de grandes y prósperas empresas. Un mundo globalizado donde la mujer también triunfa, abandonando esa imagen o idea de la mujer latina sumisa, esclava, buena sólo para la cocina, boba, sin cultura ni educación y de bajo perfil en la comunidad. La sociedad respeta ahora a la mujer y ella como madre, esposa, profesional y trabajadora está desempeñando labores igual que el hombre de cualquier latitud en cualesquiera disciplinas que hasta hace poco le eran vedadas. América Latina prepara a la mujer para el futuro.

Los latinoamericanos entablan relaciones de libre comercio con otras naciones continentales y negocian sus productos tan buscados por quienes de sobra conocen y saben de calidades y cantidades. También hay directores de gigantes corporaciones, gentes donde los intereses y valores reflejan progreso intelectual, social, político, cultural, económico, deportivo, musical y tantos otros logros de una América Latina joven que solamente tiene 500 años después del descubrimiento de América, acontecimiento que partió en dos la Historia del Planeta Tierra.

En la economía global, la herencia y la cultura latina son factores que la empresa moderna los considera claves para su normal desarrollo. Los latinos están abarcando valores y hechos y tienen diversos ángulos de enfoque que pretenden delimitar el contenido de la pujante creatividad de esa raza de indios, blancos, mestizos y negros. Los factores culturales de estos latinoamericanos presentan la formación del capital humano que es lo principal para amasar, en el recorrido de este ensayo, hacia el futuro. El latinoamericano ha conquistado un espacio histórico y cultural y ahora se le reconoce un pasado, un presente y un destino en el conglomerado mundial. América Latina es un espacio histórico y cultural muy amplio que tiene su propia identidad y destino en función de sus propias diversidades, aquí o allá donde la cultura se impone al racismo.

América Latina se mueve en su propio eje porque sus hombres y mujeres están cambiando y moviéndose porque son protagonistas de su propia historia, muchas veces rebasando al mismo Estado, a la Iglesia, a las fuerzas armadas y a los partidos políticos anquilosados y tradicionales. Hay una movilización social efervescente en toda esa Amerindia que parte desde México y va hacia la Patagonia buscando horizontalidad democrática.

El aislamiento que le señalan los detractores de latinos no es cierto en las gentes que emigran hacia EE.UU. y Europa, pues bien se sabe que el aislamiento significa muerte y que se procura el encuentro o la integración para un renacimiento socio-cultural. Hay valores como el respeto por los padres y abuelos, que vale decir por la experiencia; hay respeto por la cultura latina, ya oral ya escrita, y por la familia, con ese calor de hogar que evita soledad y pobreza.

Las estadísticas señalan que hay mas de 300.000 empresarios latinoamericanos en franca prosperidad en los Estados Unidos, esta cifra corresponde al año 2000. Estos latinos fortalecen con sus remesas muchas fuentes de divisas en varios países al sur de Río Grande. El pulso latinoamericano se siente cuando se vive o se visita a la primera nación del mundo.

 

Orígenes

Este trabajo no pretende adentrarse, ni adelantarse, en aquello de que fueron los chinos quienes en 1.421, según Gavín Menzies, descubrieron América. Es necesario esperar que este autor británico complete su estudio y compruebe sus hallazgos de que China descubrió América 70 años antes de Cristóbal Colón.

El año que China descubrió el mundo (The Year China Discovered the World) es el título de un libro que el marino Menzies ha publicado donde afirma que ni Colón descubrió América ni Magallanes fue el primero en circunnavegar la Tierra. Según Menzier, los exploradores europeos se habrían guiado por la cartografía de un navegante chino, el almirante Zheng He. Suponemos que los polinesios sí estuvieron en Amerindia antes de Cristóbal Colón.

Hay una historia que narra la conquista de América convirtiendo a España en el primer imperio moderno. Es un libro de Hugh Thomas bajo el título de El Imperio Español. De Colón a Magallanes, en el cual el autor narra la irrepetible historia en el porvenir de América Latina.

El desarrollo de la vida de los pueblos latinoamericanos se remonta a unos 12.000 años, según historiadores, etnólogos, antropólogos y lingüistas. Un miembro de la Academia y Sociedad Filosófica de los Estados Unidos, Jared Diamond, asegura que la narración comienza hace 13.000 años cuando los cazadores-recolectores de la Edad de Piedra constituían la totalidad de la población humana.

Pero hablemos de los pueblos de Mesoamérica que se asientan en una superficie aproximada de 170 millones de kilómetros cuadrados contando desde el Río Grande en México, yendo hacia el sur hasta llegar a la Patagonia y Tierra del Fuego en Argentina y Chile.

El rastro de los primeros pobladores brota por los años 13.000 a 12.000 años antes de Cristo en el denominado Período Paleolítico y se los identifica como cazadores y recolectores, con una vida en movimiento continuo y a veces durmiendo en cavernas. Llegaron del Asia, vía Estrecho de Bering y poblaron norte, centro y sur de América, mientras que otros venían de la Polinesia y de Oceanía, vía Océano Pacífico.

El 5 de julio de 2005 científicos británicos anunciaron que habían encontrado huellas humanas de hace 40.000 años en el centro de México aportando nuevas evidencias de que los humanos poblaron América desde ese tiempo.

El último territorio en ser poblado fue América (los maoríes aseguran que fue Nueva Zelanda) aunque con certeza no se sabe cuándo tuvo lugar la primera colonización de nuestro continente, pueden ser 14.000 o 35.000 años. Lo que sí se conoce es que los restos humanos más antiguos se encontraron en Alaska seguidos de otros en Estados Unidos, Canadá y México en los siglos anteriores a 11.000 años a. C. Científicos de la Universidad de Barcelona revelan que los colonizadores más antiguos de América llegaron del sureste asiático hace 13.500 años, y que el análisis de 33 cráneos hallados en México rompe con la teoría clásica según la cual los primeros habitantes de América eran mongoloides del nordeste de Asia.

Hay un segundo grupo de yacimientos conocido como Clovis, situado en la ciudad del mismo nombre en el Estado de Nuevo México donde se han encontrado puntas de lanzas de piedra. Estos yacimientos de Clovis se han descubierto en 48 estados de los Estados Unidos y hay pruebas de la presencia humana desde estos lugares hasta la Amazonía y la Patagonia.

La apariencia física, los grupos sanguíneos, la forma y arreglo de la dentadura de los indios americanos demuestran el origen asiático. El sitio arqueológico más antiguo se ha descubierto en México en el punto denominado El Cedral (San Luis Potosí) donde fueron encontrados instrumentos de piedra para trabajos manuales y restos de animales que datan de 30.000 años antes de Cristo.

En América del Sur se ha descubierto un sitio arqueológico que da cuenta de estos orígenes 18.000 años antes de Cristo en el lugar denominado Pikimachay, ubicado en el Perú. En Bolivia hay conclusiones insólitas de que Tiahuanaco fue fundada por extraterrestres. A este período pertenece Taima Taima (Venezuela) con restos de un esqueleto de mastodonte de 11.000 años antes de Cristo.

Los grupos de nómadas cazadores y recolectores construyen los primeros albergues; malocas, yanos, bohíos, de tipo circular que confirman la existencia de una sociedad sedentaria. Luego vienen los períodos arcaico y preclásico, en los años 1.500 antes de Cristo, cuando ya empiezan los horticultores que cultivan plantas y pescadores que mejoran sus elementos de trabajo.

Hay evidencia de que las primeras plantas y algunos animales domésticos tuvieron su principio alrededor de los 7.000 años antes de Cristo en Tehuacán y Tamaulipas, México, a la vez que en Ayacucho, Perú, ya se domesticaban llamas 5.000 años antes de Cristo. Mas adelante empiezan los trashumantes a manejar sus animales, como el pavo en México, los curíes o cobayas o cuyes en Colombia y Ecuador, y se empieza a ver pequeñas áreas de la siembra de teosinte, maíz, tomate, piña, calabaza, maní, ajíes, aguacates, frijoles, papas, casabe, batata, quinua, ñame, tabaco, arracacha, habas, yuca, frutas tropicales y hasta el cacao que son originarios de Latinoamérica, junto con las ocas, ollucos, ibias, tunas y plantas como calabacilla, porotos y pimientos que van fijando residencia de pueblos sedentarios. Los indios nativos de este continente ya conocían de yerbas medicinales, así como de plantas para preparar brebajes, venenos, colores y otras aplicaciones para usar en sus ritos y demostraciones de curaciones y brujería. La ayahuasca es una planta del litoral peruano amazónico que como el yagé era usado por los chamanes para limpieza espiritual ('aya' en quechua significa 'espíritu').

Los períodos tempranos de la civilización maya datan del año 2.000 antes de Cristo y el 250 de nuestra era. Estos han sido considerados como primitivos. Mientras Roma arrasaba Cartago y los indios norteamericanos levantaban montículos en Ohio, una gran civilización florecía en Cival, un centro de la cultura maya en el actual territorio de Guatemala. La civilización maya en ciudades como Tikal y Chichén Itzá, entre los años 250 y 900, estuvo a la par de la de Egipto y Roma en su esplendor y logros intelectuales: estos descubrimientos los ha dado a conocer el National Geographic que financia ahora la investigación de Cival.

Hace más de 4.000 años los pobladores de México manipulaban genéticamente el maíz, llegando a producir mazorcas y granos carnosos, haciendo de esta planta la más importante para la humanidad. La investigadora Nina V. Federoff de la Universidad Estatal de Pensilvania dice que "la civilización ha sido construida sobre plantas modificadas genéticamente" y la planta de maíz origina, o sea, el teosinte, fue cultivado por primera vez hace entre 6.000 y 9.000 años en el valle del río Balsas, al sur de México: así lo aseguran investigadores alemanes, británicos y estadounidenses en la edición de la revista Science del mes de noviembre del año 2.003. Desde finales del siglo XIX los científicos descubrieron que el frijol tiene una antigüedad y origen de cuatro mil años, y que se cultivaba en México, partes de los Estados Unidos y Perú.

Bajo patrimonios alimenticios nacen las primeras aldeas y con ellas se forman las tribus y se inician las composiciones del cacicazgo, que es la característica social, política, económica y administrativa de la vida indígena.

Todavía prevalece en América Latina esta manera de entenderse y relacionarse con el entorno mediante el cultivo de la tierra y las técnicas viejas y nuevas de las artes agropecuarias. De aquí surge el camino de la revolución agrícola durante el comienzo del período Neolítico. Aumentada la cantidad y variedad de equipos y bienes disponibles, llega la época de producción de artículos utilitarios y otros de naturaleza ritual.

De este modo hay mucho orgullo en admirar la cerámica indígena, uno de los vestigios más numerosos, como son las vasijas de cocina, los vasos para beber, las jarras para almacenar. Uno de los símbolos con gran valor espiritual y tradición es la olla de barro. Miles de años antes de Colón, y antes de Cristo, la olla de barro ya representaba el universo de los dioses, el lugar de los entierros, el depósito para fermentar la chicha, el utensilio para preparar alimentos. La olla de barro es el recipiente más útil en la casa del indio y del campesino. Las ollas de barro sirven a los pintores y escultores para decorar sus cuadros y sus figuras con tinajas, chorotes, y moyas que guardan la historia de muchas tradiciones y de una grande y amplia herencia indígena.

La utilización del oro y el cobre revolucionó la vida del hombre latinoamericano, quien luego con técnicas aprendidas de los colonizadores en el manejo del hierro descubrió que mediante el calor podía producir cambios químicos en los minerales, lo cual significó un gran avance para sus destrezas y sus habilidades.

Sin ninguna duda, los chibchas en Colombia poseían una cultura artesanal avanzada sobre todo en técnicas metalúrgicas en las que alcanzaron métodos de fundición, soldadura autógena, laminación, hilo fundido, filigrana, vaciado simple y cera fundida. Los chibchas alearon el oro en proporciones variables con el cobre puro de donde obtenían mezclas de color bronceado conocidas como "tumbaga".

En los períodos Paleoindio y Arcaico se logra el rastro de los primeros pobladores de El Abra, sitio localizado entre Tocancipá y Zipaquirá, abrigos rocosos cercanos a la ciudad de Bogotá, Colombia, que albergaban a indios andinos.

 

América precolombina

Este es un continente con identidad propia, así lo han definido varios historiadores. Afirman también que Eurasia y América presentan sorprendentes similitudes en el desarrollo de sus sociedades. La agricultura, la arquitectura, la metalurgia, y hasta la escritura, dicen que se desarrollaron casi simultáneamente sin haberse comunicado, ni menos conocido, entre ellos.

Los pueblos de origen euroasiático, y especialmente las gentes que viven en Europa y Asia oriental, además de quienes llegaron a América del Norte, dominan con su poder y su riqueza obtenida de la industrialización por el dominio de los metales y, obviamente, también debido a su cultura y alfabetización. Son estos pueblos los que presentan grandes diferencias y contrastes con los pueblos africanos y latinoamericanos que han sido colonias explotadas, diezmadas, sometidas, esclavizadas y hasta exterminadas.

Las desigualdades de entonces todavía campean en el mundo moderno, pues los ritmos del desarrollo han sido distintos y éstos se manifiestan en el comportamiento del latino con sus propios vecinos. Se está asistiendo en este momento a fuertes enfrentamientos entre muchos pueblos de América Latina debido a los ancestros, y no es cuestión de "culturizar" sino más bien de "biculturizar" o de cómo combinar lo mejor de las culturas hispanas, como por ejemplo con la del Brasil para integrarse con el portugués.

Los resultados de los orígenes no se pueden cambiar, ni tampoco puede decirse que los latinos como recolectores-cazadores sean menos que los pueblos que se industrializaron primero, o que eso represente desarrollo o felicidad. Quizá sean las diferencias biológicas las que dominan, sin que esto los margine de los avances que se han logrado, ya que se están borrando las dificultades intelectuales, comerciales y tecnológicas. Todo esto a pesar de las desventajas sociales, las limitaciones de oportunidades y la discriminación. Discriminación sí, principalmente contra quienes se piensa han sido factor de retraso del avance tecnológico-cultural, y la referencia es hacia el negro y hacia el indio, y también al producto de estas dos razas que pueblan el Caribe americano y se adentran en Centroamérica.

 

Civilizaciones mesoamericanas

Se ha planteado una discusión entre los eruditos en materia de contemplar las mismas estructuras sociales del Viejo y Nuevo Continente, es decir entre Eurasia y América. Lo que sí aseguran los estudiosos es que la transición a la vida sedentaria, una vez que se cultivaron las plantas y se domesticaron animales, demoró 5.000 años.

La primera civilización en México, la olmeca, muestra la cultura mesoamericana tan adelantada para los conquistadores y colonizadores que la encontraron desarrollándose y progresando en paz y con enorme prosperidad y extensa representatividad en sus dirigentes indios. Las pirámides de Teotihuacán son de la época de Cristo y muestran la urbe más grande y poblada del Nuevo Mundo. La cultura de Teotihuacán (300 a. C.-1.000 d. C.) es conocida como la "cultura de las pirámides". Se sabe que esta ciudad sagrada se construyó entre los siglos II y VI, pero ya existía como pequeña aldea 100 años antes de Cristo. Los arqueólogos confirman que en el año 750 la civilización de Teotihuacán había dejado de existir, sin embargo las ruinas subsistieron a la era de los sabios toltecas hasta que llegaron los aztecas a descubrirlas: los mexicas o aztecas le dieron el nombre de Teotihuacán, que significa "el lugar de los dioses".

Ahí están las pirámides del Sol y la Luna, palacios y templos que según el historiador George Cowgill servían para ejercer el poder a través de una elite de oligarcas, quienes debían el desarrollo y prosperidad de la civilización a la agricultura planificada, a su sistema comercial y a la explotación de las minas de obsidiana, que es un mineral volcánico vítreo negro o verde muy oscuro. La elaboración de objetos comerciales y hasta guerreros con este mineral les permitió un gran comercio con otras poblaciones indias.

En el Perú, la evolución ininterrumpida de la cultura chavín hacia los incas demuestra la gran presencia y potencia del imperio del Huarí alrededor del año 800 después de Cristo. Las culturas chavín, huaraz y paracas se desarrollaron entre los años 800 y 300 antes de Cristo y Tiahuanaco, construida en las riberas del lago Titicaca, es uno de los grandes misterios de la arqueología, al igual que San Agustín, en Colombia. El vínculo entre agricultura y civilización es notorio en México con los aztecas, en Centroamérica con los olmecas, en Colombia con los chibchas y en el Perú con los incas. Machu Picchu, en Perú, está escondida entre montañas y semeja una fortaleza que tiene al río Urubamba regando valles.

Las primeras cerámicas del continente americano realizadas entre los años 3.600 y 3.000 antes de Cristo se encontraron en los Andes de Colombia y en la costa del Ecuador y presentan similitudes en su decoración con las encontradas luego en Guatemala. Los antiguos mayas han sido considerados como la civilización precolombina más enigmática desde que en la década de 1.840 surgieran descripciones de sus ruinas. La cultura maya fue la única civilización verdaderamente alfabetizada del continente americano. El alto nivel técnico de los artesanos lo mantienen aún los pueblos latinoamericanos.

El establecimiento de la civilización chibcha se desarrolló en Colombia entre el año 3.500 antes de Cristo y el año 1.200 después de Cristo. Prospera allí una sociedad en torno a la agricultura, la orfebrería y la cerámica además de una industria textil que abastece las necesidades del vestuario de su población. La moneda común para los chibchas era la sal, extraída de las minas de Zipaquirá, cerca de Bogotá. El grupo chibcha es uno de los de mayor importancia entre las civilizaciones mesoamericanas. Los periodos Paleoindio y Arcaico nos descubren las culturas chibcha o muisca, en donde ya los cacicazgos están establecidos y prosperan en una sociedad organizada en torno a la agricultura. Los rasgos culturales más significativos son la orfebrería, el manejo del oro, los textiles y la cerámica.

El arqueólogo Alain Gheerbrant descubre en el alto Orinoco unos dibujos trazados sobre rocas gigantescas a más de tres metros de altura. Estos grabados semejan tortugas, caimanes y hasta llamas. Con este descubrimiento el arqueólogo se pregunta: ¿o habría existido, en tiempos remotos, alguna comunicación posible entre los chibchas de Colombia o los indios de esta comarca con las altas mesetas del Perú?

 

La escritura

La escritura era desconocida en América del Sur, pero antes de la llegada de los europeos, los mayas tenían "códices" que son manuscritos ilustrados del período azteca. La falta de registros escritos significa que los acontecimientos políticos y las creencias religiosas de los primeros pueblos se perdieran en gran parte del transcurso del tiempo. Igual sucedió con los "quipu" incas.

Se puede comprender el complejo calendario maya que habla de la avanzada cultura centroamericana. La invención del calendario maya pudo haber ocurrido en el año 360 a. C. El origen independiente de la escritura en la historia humana llega de las sociedades indígenas americanas de Mesoamérica y muy seguramente del sur de México. Esa escritura surgió independientemente de la escritura del Viejo Mundo. Las formas de los signos de la escritura mesoamericana son totalmente distintas de las de cualquier escritura del Viejo Mundo. La escritura mesoamericana más antigua que se conserva fue descubierta en una zona zapotecana al sur de México y corresponde al año 600 a. C. La mejor conocida es una escritura de las tierras bajas mayas cuya fecha se remonta al año 292 a. C. La escritura maya utilizaba logogramas y hasta signos fonéticos.

Los arqueólogos han declarado haber encontrado la muestra de escritura más antigua de América. Consiste en un sello hecho sobre piedra con signos tallados, y fue encontrado en Tabasco, México. Las piezas se remontan a 650 años antes de Cristo y pertenecen a civilizaciones precedentes de indios mayas y olmecas. Los arqueólogos aseguran haber discernido jeroglíficos y confirman que se trata de un lenguaje escrito.

Se asegura que exceptuando a China, Egipto y la isla de Pascua, todos los demás sistemas de escritura ideados por el hombre en el mundo en cualquier época, parecen descender de sistemas modificados o inspirados en la escritura sumeria o en la mesoamericana. Su invención fue muy difícil y empleó muchísimos años. La escritura maya estaba destinada a narrar la historia de los indios importantes como gobernantes, daba cuenta de nacimientos, cuestiones astronómicas y propaganda real. La producción de alimentos fue una condición necesaria para la evolución de la escritura. Se puede agregar aquí que el pueblo rapa-nui de la isla de Pascua, pertenece a la cultura polinesia, con idioma propio y su territorio dista 4.000 kilómetros de América y 3.000 de la Polinesia francesa. Los moai magnas con sus gigantescas estatuas talladas en roca son tan altas como un edificio de 7 pisos, llegan a pesar hasta 13.000 kilos y se encuentran en la isla de Pascua en una montaña preñada de estatuas, muchas de ellas distantes 20 kilómetros de su lugar de origen.

El ingeniero textil inglés William Burn lleva viviendo en el Perú 52 años y asegura que el "quipu" ha sido su rompecabezas. Los incas que construyeron piedra sobre piedra el imponente lugar del Machu-Picchu y que establecieron igual que los aztecas los sistemas de riego y terrazas para siembra, dejaron una amplia herencia que parte del sur de Colombia hasta el norte de Argentina y Chile. Pero sin un registro escrito sobre cómo funcionaba semejante imperio que casi copa media América del Sur. Burn informa en su libro Descifrando quipus, que fue publicado en el 2003 en español, que los colores y la configuración de los mismos colores son una taquigrafía fonética del idioma quechua que se hablaba en ese entonces, que hoy aún lo hablan varios de los habitantes de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y otras regiones andinas. Pero... ¿qué es el quipu? El quipu es un ramo o un manojo de hilos o cuerdas anudadas, es decir que tienen nudos en su longitud a diferentes distancias unos de otros y en diversos colores. Estas cuerdas han sido hechas con fibras de algodón y lana, y los fabricantes incas del quipu leían las cuerdas a los caciques de sus respectivas tribus.

Los conquistadores, que codiciaban solamente "El Dorado" destruyeron la mayoría de los quipus y hasta ahora, dice el antropólogo Harvard Gary Urton, hay solamente 600 quipus en los museos y que han estudiado unos 450 de ellos en el Perú, Chile, Estados Unidos y Alemania. Urton cree que los fabricantes de quipus, conocidos como los quipucamayos, utilizaron un sistema binario matemático, muy similar al que utilizan las computadoras hoy en día, para codificar los números y relatos de los nudos.

En su nuevo libro titulado Signs on the Inka Khipu, Urton señala que las combinaciones posibles arrojan 1.536 caracteres anudados que representan palabras o inclusive mitos, que podían ser leídos por otras personas. Urton y Carrie Brezine, una especialista en bases de datos matemáticos y tejidos, están recopilando todos los documentos disponibles de los quipus y se espera que para el año 2004 o 2006, ayude a los académicos a identificar un patrón que les permita descubrir una lengua que utilizaban los incas.

La historia de los orígenes de la civilización comienza con el desarrollo de los primeros pueblos agrícolas, senda que condujo al nacimiento de aldeas, ciudades y poblaciones enormes; igual sucedió con los sumerios entre los ríos Tigris y Éufrates en los comienzos de la agricultura en Mesopotamia.

Como acontecimiento de gran importancia y enorme contraste hasta enojoso, aparece hoy en día la guerra contra lo que fue la cuna de las civilizaciones urbanas como Babilonia, Akka, Asiria y Caldea. La historia de guerras de Irak ha provocado destrucción y miseria en esta población árabe. La región toma el nombre griego de Mesopotamia que significa "entre ríos" y quedaba ubicada en la ruta de las migraciones de los mitamos, hititas, persas, griegos, romanos y bizantinos. El alfabeto, la rueda, la agricultura, la escritura, el calendario y muchos inventos más nacieron en esta parte de la tierra. Uno de los mayores crímenes cometido en Irak ha sido el de poner en peligro el ecosistema, habiendo secado el corazón de la Franja Fértil en el sur de la Mesopotamia y disecado las frondosas ciénagas donde los árabes de los pantanos medraron durante 5.000 años.

En Mesoamérica, la civilización comenzó en las zonas húmedas de México, en las zonas del Perú y en las tierras del altiplano cercanas a Bogotá que tuvieron su desarrollo sedentario con la agricultura, la caza y la pesca.


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4 de December de 2008

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