publicidad

 


Últimos
contenidos
incorporados

Consulte los contenidos más recientes de esta sección.


Obras
más
consultadas

Lista con las obras más consultadas.
 Primera Vista: el portal de literatura contemporánea 


Servicios

Escaparate de obras

El testamento

Lourdes Macías Torrecillas
lourdes42mt@hotmail.com

Encontrarme aquí me parece casi increíble, y sobre todo ha sido sorprendente conocer la existencia de alguien cuando ya no está en este mundo. No supe de él hasta hace dos días, cuando me llegó esa carta certificada de la notaría en la que se me citaba para hoy con objeto de leer el testamento de ¿mi hermano Carlos? ¿Desde cuándo tengo yo un hermano llamado Carlos? Tengo cincuenta años y he sido hijo único toda mi vida... No lo entiendo.

Ojala no me tengan demasiado tiempo aquí sentado esperando, llevo dos días sin dejar de darle vueltas al asunto, ni tan siquiera me importa el dinero o las deudas que me haya dejado en su testamento, sólo quiero que alguien me dé una explicación, que me digan por qué no he sabido nada de su existencia  a lo largo de mi vida. Mis padres ya no están para preguntarles o pedirles cuentas; sólo deseo que el notario me aclare algo, que ese testamento responda a todas mis preguntas, a todas estas dudas que golpean mi cabeza desde que recibí esa carta. ¡Y yo que pensaba que mi vida era una total monotonía, y que yo era un aburrido y solitario farmacéutico a quien el destino le tenía olvidado! Pienso y pienso y no dejo de pensar ¿Por qué me ocultaron esto mis padres? ¿Por qué "mi hermano" sí conocía mi existencia? Porque saber de mí tenía que saber puesto que estoy en su testamento y se me ha citado como su hermano y heredero.

Nunca hubiese imaginado esto y sin embargo, durante mi infancia, recuerdo que cada día de Reyes mi padre salía de casa con un paquete en sus manos, mientras mi madre se quedaba seria y callada y yo, con toda la inocencia de un niño, le preguntaba que dónde iba mi padre; ella siempre contestaba: "Papá ha ido a llevar felicidad a otro niño". Y yo me quedaba sin saber muy bien a qué se refería mi madre... ahora creo entenderlo.

Tuve unos padres maravillosos con los que nunca me faltó de nada, pero no consigo entender por qué me negaron la posibilidad de conocer y disfrutar de un hermano del que he sabido de su existencia con motivo de su muerte... Es algo tan increíble.

Ya llega la hora de entrar en el despacho, el notario me espera. Seguramente lo que me digan ahí dentro cambiará de alguna forma mi vida. Estoy nervioso, pero tengo que enfrentarme a esa verdad que se me ha negado hasta ahora. Ojalá que, después de oír lo que diga el testamento, tengan respuesta todas las preguntas que llevo haciéndome durante estos días...

...Me siento un poco como flotando, las palabras del notario se mezclaron con mis pensamientos, apenas he llegado a entender que el legado que me deja mi hermano son unas acciones de su empresa de paquetería y una pequeña, pero muy valiosa, colección de libros de los denominados incunables; según dijo el notario son dos libros impresos antes del 1500. Parece ser que mi hermano era un entendido en este tema.  Quizás todo esto es importante, no lo dudo, pero no he querido firmar nada todavía. Quedé con el notario para  mañana en la tarde; antes he de leer lo que contienen estos dos sobres que he preferido leer a solas en la intimidad de mi casa. Uno de los sobres dice: "Leer primero". Lo abro sin poder evitar el temblor de mis manos. Me sorprende ver la letra de mi padre... "Querido hijo: si estás leyendo esto, querrá decir que yo ya no estoy y que Carlos, tu hermano, ha creído que es el momento de hacerte llegar estas letras. Imagino todo lo que estarás pensando, voy a intentar explicártelo. Antes de casarme con tu madre tuvimos una discusión y nos distanciamos un tiempo. Yo era joven... conocí a una muchacha, no duró mucho pero quedó embarazada. Cuando me enteré, tu madre y yo teníamos todo preparado para casarnos y no me atreví a contarle nada por temor a perderla, sí, fui un cobarde, lo sé. Al poco tiempo ya te esperábamos a ti. Yo nunca dejé de lado a tu hermano, pero me ocupaba de él a escondidas de tu madre. Un día, después de haber nacido tú, me atreví a confesarle mi secreto... No lo tomó bien, nada bien, me dijo que no me podía prohibir ver a ese niño, ni atenderle en sus necesidades económicas, pero la condición era que jamás lo metiera en nuestra vida en común. La amaba tanto que accedí aun sabiendo que aquello suponía negaros a ti y a Carlos el derecho de ser hermanos, de conoceros y de disfrutaros. Ha sido muy duro, al principio pensé que tu madre recapacitaría y un día cambiaría todo, pero no fue así.  Tu hermano Carlos tampoco supo de ti hasta hace unos meses, cuando conseguí reunir valor, quizás por mi enfermedad y la cercanía de mi muerte, y decidí contarle todo. Él ha vivido en Venezuela desde que cumplió los diez años, aunque su madre siempre me mantuvo informado sobre él; es una gran persona y creo que me ha perdonado, espero que tú también puedas hacerlo. No quise perder a tu madre, me equivoqué, lo sé, pero lo hice porque la amaba profundamente, aunque sé que esto no puede ser una justificación a la injusticia que cometí con tu hermano y contigo... Perdóname."

No he podido contener mis lágrimas, es muy fuerte leer una carta de mi padre después de un año de su muerte. Nunca pensé que mi madre fuese una persona tan dura... siempre he sabido lo mucho que mi padre la amó, de hecho sólo le sobrevivió seis meses. Creo que nunca llegamos a conocer plenamente a nadie. Será mejor que respiré profundamente y tome fuerzas para abrir el segundo sobre.

Dice así: "No sé bien cómo empezar; si has leído la carta de papá ya estarás un poco al corriente. Te cuento un poco cómo he vivido todo esto... Al año de nacer yo, mi madre se casó con un hombre maravilloso a quien siempre he considerado y llamado padre, de hecho a nuestro padre siempre, hasta hace bien poco, lo consideré mi tío, sí, como lo has leído. Mi madre, según me contó hace algo más de un año, nunca le negó a papá verme o saber de mí, pero decía que nunca consentiría que fuese un hijo de ‘segunda clase' y es por eso que crecí creyendo que aquel hombre que venía a verme de vez en cuando y me traía regalos en Reyes era mi tío, un primo de mi madre, según me hicieron creer. Al poco de cumplir diez años, mis padres decidieron viajar a Venezuela donde mi padre tenía un hermano, fue éste quien le propuso asociarse en un proyecto que resultó ser una empresa de paquetería de la que, a fecha de hoy, comen un centenar de familias. Resumiendo, como ves, he vivido lejos casi toda mi vida sin saber que tú existías y creyendo que mi padre biológico era otro. Si tú te has sentido sorprendido al saber de mi existencia, imagínate cómo me he sentido yo con todo esto. La conversación con papá la tuve por teléfono. No le guardo rencor, intento comprenderlo, he sido feliz con los padres que he tenido, me dieron todo, pero yo también me he criado como hijo único y hubiese sido maravilloso disfrutarte como hermano, espero que el  destino aún me brinde esa oportunidad, aunque si lees esta carta ya no será así. Te escribo en el hospital, estoy a la espera de un trasplante de corazón que espero llegue pronto, porque el mío no aguantará mucho más. Por si mis deseos no se cumplen le pedí a mi abogado que se pusiera en contacto con el mejor notario de tu ciudad, para que, en caso de no salir las cosas como deseo, te haga llegar estas cartas y mi testamento. Espero que no estés leyendo esto, porque eso querrá decir que ya nunca podré darte un abrazo... Te mando una fotografía, estoy con mi mujer y mi hija. También te hago llegar mi dirección y teléfono de casa, mi familia estará encantada de conocerte aunque yo ya no esté.

A pesar de mi sorpresa, me siento feliz de saber que existes.

Un abrazo, tu hermano Carlos."

No puedo evitarlo y estoy llorando, no recuerdo cuándo fue la última vez que lo hice. Han sido demasiadas cosas, demasiadas noticias, demasiadas emociones. Miro su foto, nos parecemos...

Mañana firmaré los documentos que guarda el notario. Ahora ya tienen respuesta casi todas mis preguntas, las que siempre quedarán por contestar son todas aquellas que debería responder mi madre.

Volver Anterior


23 de November de 2009

>> BÚSQUEDA AVANZADA

 
 Logo del Taller DigitalMantenida por el Taller Digital        Marco legal       Accesibilidad 
    [Correo]Enviar correo. (Atajo: tecla 9) 
© Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes