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Tertulias Temáticas - Tertulia de Historia
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de la tertulia
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  Tertulia
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«Historia del Cine»

El cine como recurso didáctico para la enseñanza de la Historia

Martes 6 de febrero de 2001, a las 16:00 h.

 

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Presentación

El cine, en la actualidad, es uno de los principales vehículos para el entretenimiento y, al mismo tiempo, para la difusión de conocimientos. No obstante, ¿por qué está tan poco integrado en la enseñanza? ¿No sería beneficioso convertirlo en herramienta didáctica para favorecer el aprendizaje de determinadas materias como la Historia?


Invitados

    • Juan Francisco Aguirre, miembro del Asociación Audiovisual Imajoven.
    • Juan Antonio Barrio, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Alicante.
    • Antonio Dopazo, crítico de cine del Diario Información de Alicante.
    • Gonzalo Eulogio, crítico de cine en Radio Alicante Ser y director-presentador del programa de cine de Canal 15 TV.
    • Luis López Belda, miembro del colectivo Imajoven, crítico de El Mundo y coordinador del Aula de cine de la Concejalía de Juventud.
    • Mario Martínez Gomis. Profesor Titular de Historia Moderna de la Universidad de Alicante.


Moderadores

  • Antonio Carrasco Rodríguez (Área de Historia)
  • Juan Navidad (Área de Servicios)


Otros participantes

En el momento de máxima afluencia, participamos 26 contertulios. Junto a los moderadores y a los invitados, también asistieron Álvaro, Beatriz de Andrés, Cala, Eva María García, Francisco Ortiz, Jorge Villar, Kola, Leticia Medina, Lucy, Mamen López, Pilar Pérez, Polito, Sergio Galindo, Sirio, Sommer, Susana Pardo, Teresa, Ulises, Virgilio Candela.



Planteamiento inicial de la tertulia.

  • ¿Cómo podríamos definir el "Cine Histórico"?
  • ¿Se puede considerar el cine histórico como un subgénero del de aventuras?
  • ¿Cómo han concebido el cine histórico las diferentes corrientes cinematrográficas?
  • ¿Se pueden identificar cine histórico y cine político?
  • ¿Se puede considerar cine histórico el cine de ficción o el propagandístico?
  • ¿Es el factor comercial un elemento contrario a la realización de películas históricas de calidad?
  • ¿Qué diferencia el cine histórico de un documental histórico cinematográfico?
  • ¿Son los anacronismo frecuentes en las películas históricas?
  • ¿Se puede considerar el cine como una fuente para el estudio de la Historia?
  • ¿Puede ser superado el impacto audiovisual del cine por la elocuencia del profesor?
  • ¿Existe alguna clasificación de películas históricas por géneros?
  • ¿Existen temas que el cine histórico ha evitado tratar?



Tertulia

Presentación

Antonio Carrasco: Buenas tardes a todos los asistentes. La tertulia de hoy va a tratar sobre un tema central: «El Cine como recurso didáctico para la enseñanza de la Historia». Contamos con la presencia de cinco invitados especiales, los cuales presentamos a continuación (por orden alfabético). En primer lugar, saludamos a Juan Antonio Barrio Barrio, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Alicante. Buenas tardes, Juan Antonio.

Juan Antonio Barrio: Buenas tardes

Antonio Carrasco: Antonio Dopazo, crítico de cine del Diario Información de Alicante. Buenas tardes.

Antonio Dopazo: Antonio Dopazo. Periodista y crítico de cine.

Antonio Carrasco: Gonzalo Eulogio, crítico de cine en Radio Alicante Ser y director-presentador del programa de cine de Canal 15 TV de Alicante. Buenas tardes, Gonzalo.

Gonzalo Eulogio: Buenas tardes a todos.

Antonio Carrasco: Luis López Belda, miembro del colectivo Imajoven, crítico de El Mundo y coordinador del Aula de cine de la Concejalía de Juventud. Buenas tardes, Luis.

Luis López Belda: Buenas tardes a todos los participantes en esta tertulia.

Antonio Carrasco: Mario Martínez Gomis, profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de Alicante y contertulio habitual en los debates organizados por el Área de Historia de la Biblioteca Virtual. Buenas tardes, Mario. ¿Te atreverías a lanzar un primer tema para la discusión?

Mario Martínez: Hola, buenas tardes. Sí, yo comenzaría, para centrarnos en el tema, por el planteamiento de una definición convencional de cine «histórico»: el cine basado en acontecimientos reales incontrovertibles o el cine de ficción, legendario, de ambientación histórica rigurosa.

Antonio Carrasco: Antes de dar paso a las intervenciones, quiero agradecerles a todos, invitados y contertulios, su asistencia a esta tertulia. Gracias. Bien, podemos comenzar el debate. El profesor Mario Martínez introducía una línea interesante para la discusión... ¿Qué podemos considerar «Cine histórico»?

Debate

Francisco Ortiz: Buenas tardes. Yo estaba esperando que alguien dijese lo que acaba de mencionar Mario. Creo que definir lo que realmente es «cine histórico» es necesario como punto de partida. Quizá sea demasiado «combativo», pero leyendo sobre el tema me he llegado a plantear si el cine histórico no es un género como tal, si como géneros consideramos la comedia, el drama, el terror, el negro, etc.

Juan Antonio Barrio: El cine histórico puede ser un subgénero dentro de otros como el cine de aventuras, etc.

Mario Martínez: Francisco, indudablemente toda película es un documento histórico del momento cronológico en que se filmó, pero si entramos en ese tema, nos desviaremos bastante del cine histórico como género, cosa que ahora nos ocupa.

Francisco Ortiz: Me refiero a que si cualquier película, por contar hechos reales, es histórica... Tenemos westerns históricos, musicales históricos, dramas históricos...; hasta habría que plantearse si todo el cine negro norteamericano es cine histórico...

Antonio Dopazo: El problema es que a veces la frontera entre los géneros es muy tenue y puede confundirse con el de aventuras o incluso con el de ficción mitológica. Incluso con el mero panfleto. Pero pienso que cine histórico es aquél que aborda, con o sin rigor, hechos que tienen que ver con el pasado de la Humanidad.

Gonzalo Eulogio: Estoy de acuerdo con Francisco Ortiz. Sólo que toma como base acontecimientos históricos. Además, no se le puede exigir más rigor que a otras formas de expresión, como la novela o el teatro. En todo caso, siempre es la versión de un autor determinado.

Luis López Belda: Estoy de acuerdo tanto con Gonzalo como con Antonio, sobre todo en que no se le puede exigir más rigor que a otros artes.

Juan Antonio Barrio: Toda referencia al pasado dentro del cine convierte una película en «histórica» y en dicha categoría se pueden incluir los westerns o incluso series como Arriba y abajo.

Antonio Dopazo: Es más, hay excelentes películas históricas que tienen poco rigor y otras muy malas que han intentado ceñirse escrupulosamente a los hechos. Ahí está el caso de Espartaco, que entraría en el primer caso.

Francisco Ortiz: Ahí iba yo. Además, se suele entender, de forma convencional, que para que un film sea histórico debe estar ambientado en una época lejana, con acontecimientos destacados o muy relevantes para la Humanidad... Pero yo ayer vi Bird de Eastwood, y como película biográfica que es, muchos la considerarían «cine histórico». Me gustaría que alguien me aclarara un poco las ideas, a ser posible.

Lucy: Buenas tardes. Yo soy chilena. Aquí es muy difícil hacer películas que reflejen lo que ha sido la Historia de Chile, por lo menos desde un punto de vista objetivo. Además, la herida del golpe militar provocó algo interesante: nos hizo avergonzarnos de lo que éramos y ya a nadie le interesa verse a sí mismo. Es que el cine, al mostrar la historia de un pueblo, también puede mostrar lo que es ese pueblo en su fuero más íntimo.

Juan Navidad: Aquí en la transición se tendió a «apartar la vista» del pasado de la dictadura...

Luis López Belda: No estoy del todo de acuerdo en que se apartó la vista sobre la dictadura. En realidad, el público español estaba saturado de tanto film sobre la guerra civil y la dictadura.

Mario Martínez: Sí: pero convendremos en que Cromwell es más histórica que Los tres mosqueteros, aunque las dos puedan ser válidas para explicar determinados temas o situaciones del siglo XVII.

Juan Antonio Barrio: La literatura romántica del siglo XIX es una de las principales fuentes del cine histórico, lo que ha condicionado enormemente la visión que nos ha llegado del cine histórico.

Francisco Ortiz: Al respecto de lo que dice Antonio Dopazo, me gustaría recordar que hace poco emitieron El Cid en el programa de televisión de J. L. Garci, y defendieron, frente al escaso rigor histórico del film, su valor como película de aventuras, casi un western hispánico (que es el género en el que a Mann más se le ha reconocido).

Juan Antonio Barrio: Incluso Cromwell, como ha demostrado el profesor Cayetano Mas (Director del Área de Historia) tiene errores históricos de consideración.

Virgilio Candela: ¿Existe el cine político? ¿Es lo mismo cine histórico y cine político?

Luis López Belda: Como en muchos otros artes el problema viene porque se quiere clasificar demasiado la creación y en ocasiones es imposible delimitar claramente lo que es cine histórico, político , etc

Francisco Ortiz: Eso pienso yo.

Sirio: ¿Puede haber un cine rigurosamente histórico?

Francisco Ortiz: Yo creo que sí puede haberlo..., pero me pregunto si lo ha habido.

Antonio Dopazo: De todos modos y si nos referimos al cine histórico «made in Hollywood» no debemos olvidar que está presionado por los grandes estudios, que priorizan el factor comercial a cualquier otro. Eso entraña, y ahí está el caso de Gladiator, que títulos muy llamativos y de enorme interés se sustenten sobre bases históricas que no son reales. Es el eterno condicionante a la hora de trabajar para la gran industria.

Gonzalo Eulogio: Incidiendo en lo de Antonio, se dice que «tiene menos rigor histórico que las películas de Samuel Bronston» y, sin embargo, son un paradigma del cine-espectáculo.

Sirio: ¿Qué diferenciaría el cine histórico de un documental histórico cinematográfico?

Mario Martínez: Sirio, puede haber un cine de rigor histórico de la misma manera que existen libros que se aceptan como «rigurosamente históricos».

Juan Navidad: Además, cabría hablar del cine histórico «literario», basado en novelas históricas, por ejemplo.

Francisco Ortiz: Mario tiene parte de razón en lo que dice, pero creo que hay que recordar que las presiones a las que los cineastas se ven sometidos a la hora de hacer sus obras, son mucho mayores que las de un historiador que pretende escribir y publicar un ensayo

Sirio: En literatura, el rigor histórico se da en lo que podríamos llamar sus líneas generales, pero no en lo particular. Pienso que eso sería imposible.

Lucy: No se puede decir que es «rigurosamente histórico». La historia se somete a las percepciones de todos. Yo puedo hacer una película sobre detenidos desaparecidos y al momento aparecer otra persona y decirme que lo que he dicho es falso.

Juan Antonio Barrio: He estudiado la película El Cid en profundidad y contiene numerosos y gravísimos errores históricos, obviando todo rigor cronológico. Me gustaría introducir otra cuestión: El cine histórico se puede ver reflejado en: cine espectáculo o «colosal», cine didáctico, cine de reflexión, etc. Como historiador me gusta mucho «Mahoma, el mensajero de Dios», por ejemplo, pero reconozco que como espectáculo o entretenimiento es muy aburrida. ¿Se pueden compaginar fácilmente las tres opciones anteriores?

Sirio: ¿Cómo se puede conciliar lo histórico con lo estético?

Antonio Dopazo: No sólo está el caso de El Cid, está también el de Quo Vadis, que es un ejemplo de anacronismos y, sin embargo, todos pensamos que es un título ya importante en la Historia del Cine.

Sergio Galindo: Pero, ¿se da una documentación previa al rodaje de una película histórica? Recuerdo algunos títulos que presentan una infidelidad histórica de juzgado de guardia, muy apropiadas para confundir al estudiante.

Mario Martínez: Juan Antonio, se trata de aprovechar los errores históricos en determinadas películas basadas en hechos objetivos para despertar el espíritu crítico en el alumno y ayudarle a tener un conocimiento más serio de la Historia.

Juan Antonio Barrio: Efectivamente Mario, yo utilizo El Cid para que el alumno descubra los errores y observe la manipulación que hizo el franquismo del Medievo.

Antonio Dopazo: Por esas presiones que con consustanciales al cine norteamericano de gran presupuesto, en Europa ha aflorado en ocasiones un cine histórico más austero y fiel a la realidad, aunque ha tenido bastante menos éxito y es mucho menos conocido. Pero tanto Schlondorff como Francesco Rosi o los Taviani lo han abordado con bases más sólidas en el plano de la investigación.

Juan Antonio Barrio: Antonio, efectivamente el cine europeo es más riguroso que el de E.E.U.U., pero creo que en parte es por la herencia de siglos de cultura y arte.

Francisco Ortiz: Y porque hay menos presión económica, supongo.

Antonio Dopazo: Pienso que en España hay una escasa tradición en el tema de estudiar al cine en la enseñanza o recurrir a él para apoyar de forma didáctica determinadas materias. Creo que hay problemas de prejuicios intelectuales respecto al cine, por un lado, y de escasa preparación del profesorado en términos generales.

Eva Mª García: Buenas tardes, creo que si pensamos en una aplicación a la enseñanza los errores históricos podrían ayudar a fomentar la investigación y profundización de un tema.

Virgilio Candela: ¿Se puede considerar el cine como una fuente histórica?, es decir, ¿pueden aceptarlo como tal los tribunales universitarios?

Luis López Belda: Sobre el tema del cine como instrumento didáctico creo que no sólo es útil, sino absolutamente necesario. En mi corta etapa como profesor, el cine me sirvió para explicar a mis alumnos extranjeros etapas de la Historia de España que de otra manera hubieran sido demasiado farragosas, y considero que es fundamental para que las nuevas generaciones aprendan a no repetir los errores de sus mayores.

Juan Navidad: Luis, yo creo que la transición quiso «adormilar» a la sociedad para evitar crispaciones con mucho sexo (del malo), humor y política subliminal mal digerida... Sólo el cine social tiene algo de histórico...

Francisco Ortiz: Luis, pero ¿crees que puede ser útil para estudiantes universitarios?

Antonio Dopazo: En España hay una cierta tradición de cine histórico, especialmente en Cataluña, donde Antonio Ribas ha insistido en el género, a veces con escasa fortuna. Y está el caso de La verdad del caso Savolta, que es uno de los films sobre el anarquismo catalán más interesantes que se han hecho, pese a que sufrió todo tipo de dificultades.

Juan Antonio Barrio: El cine histórico es muy útil sobre todo para estudiar el momento histórico en que se estrenó la película. Por ejemplo, el cine del New Deal de E.E.U.U.

Francisco Ortiz: Lo que plantea Juan Antonio Barrio me parece interesante: la película no como una narración histórica, sino como muestra en sí misma de la época en la que fue hecha. Por otra parte, aquéllos que estudian Historia a esos niveles ¿no están lo suficientemente interesados como para documentarse mediante ensayos más rigurosos?

Lucy: ¿Podemos basarnos en el cine para estudiar a la historia?

Mario Martínez: Lucy, yo creo que sí. Una película puede servir de estímulo para despertar el interés por una época determinada: por ejemplo Sinhué el egipcio puede llevarnos al conocimiento del Antiguo Egipto. Una explicación sobre arte egipcio se puede ilustrar con una película como Tierra de faraones o Faraón.

Juan Antonio Barrio: La época, el país, los productores, etc. Ejemplo: Samuel Bronston y su Imperio en la España Franquista.

Francisco Ortiz: El expresionismo alemán y las películas surrealistas de los años '20 serían una buena muestra de eso, creo, a un nivel más artístico que social, pero histórico al fin y al cabo.

Cala: Los santos inocentes, de tema social, representa un claro ejemplo de nuestra historia a niveles de no hace tanto tiempo.

Juan Navidad: El cine puede ser un «cebo» para animar a los estudiantes a la lectura de literatura sobre una época o ensayos o estudios más profundos...

Eva Mª García: Estoy totalmente de acuerdo con Juan Navidad, lo interesante es que cautive el interés del alumno.

Gonzalo Eulogio: Me parece irrefutable la utilidad del cine como fuente histórica. Algunas películas son de un interés tremendo. Además, no olvidemos que el género documental recoge los hechos como sucedieron y es cine. Los Lumière y Méliès lo hicieron en los albores del séptimo arte.

Juan Antonio Barrio: El impacto audiovisual del cine no puede ser superado por la elocuencia del profesor.

Eva Mª García: Pero no todos los profesores son tan elocuentes como bien quisieran los alumnos.

Antonio Dopazo: Si se pudiera tener acceso a los mejores títulos históricos pienso que se tendría un instrumento fantástico para ayudar al alumno y para profundizar, desde muchas perspectivas, en los distintos periodos de la asignatura.

Lucy: Sí, de acuerdo, como estímulo, pero no como fuente.

Mario Martínez: Estoy completamente de acuerdo con Antonio Dopazo, que ya es difícil.

Juan Antonio Barrio: Internet es una herramienta para poder acceder a todos los títulos históricos.

Antonio Dopazo: El hecho de que el cine es un vehículo de comunicación y artístico completo permite que uno se adentre con absoluta propiedad en el entorno concreto de la película, en todo lo que determina la época e incluso en factores sociológicos y ambientales precisos. Recordemos, porque sería injusto no hacerlo, la gran lección de Rossellini al respecto, que ha hecho verdaderas obras maestras de este cine.

Gonzalo Eulogio: Por ejemplo, viendo Octubre de Eisenstein, se puede tener una idea clara de lo que fue la Revolución Rusa.

Sirio: ¿Pensáis que el sistema social permitiría un cine histórico riguroso, teniendo en cuenta el impacto que el cine tiene sobre los espectadores?

Francisco Ortiz: Creo que el cine puede ayudar a comprender la Historia de forma limitada (no por ello rechazable), pero siempre con el apoyo de textos escritos y del profesorado. Un alumno joven, un adolescente que entre en Internet buscando una relación de películas históricas, se encontrará a un mismo nivel a Rey de reyes y La vida de Brian, y no es plan.

Luis López Belda: Por supuesto Francisco, nadie habla de poner la película y ya está. Es simplemente una herramienta más.

Juan Antonio Barrio: Internet puede ser útil para el profesor para acceder a títulos que desconoce, es una base de datos insuperable.

Eva Mª García: Para eso existe la clasificación de películas históricas por géneros. Es hora de hacerlo.

Francisco Ortiz: Entonces perfecto.

Polito: No veo tanta diferencia entre los documentales serios y los libros de texto.

Mario Martínez: Como Antonio Dopazo no ha entrado al trapo, insistiré en que, además de lo dicho, cualquier película puede ser considerada objetivamente como un documento histórico del momento en que fue filmada. Reparemos, por ejemplo, en una película tan intranscendente como No desearás al vecino del quinto, auténtico testimonio sociológico, cultural y etnológico del tardo-franquismo en España.

Francisco Ortiz: O La trastienda de Grau.

Antonio Dopazo: El cine histórico tiene que ser complemento de la asignatura, nunca el único elemento de análisis. De esta forma, el alumno podrá ejercer su propio criterio, desmintiendo o corroborando los datos y los acontecimientos que observa en la película.

Cala: Cuando se te interroga, luego vamos a las fuentes, después al debate, a continuación a la comprensión, y así a tener conocimiento.

Juan Antonio Barrio: También constatar las películas que no se han hecho, muy pocas sobre ETA, ninguna sobre el 23-F. ¿Por qué?

Luis López Belda: Creo que como decía Juan Navidad, no son temas cómodos ETA o el 23-F.

Juan Navidad: Y es muy fácil caer en lo panfletario...

Francisco Ortiz: Demasiadas sensibilidades resentidas, Juan Antonio. Estoy haciendo un curso sobre los nuevos cines, y cuando se habló del alemán, el francés y el inglés, nadie dijo nada. Pero cuando Julio Pérez Perucha habló del español, y nombró el fascismo, se levantó alguna voz airada.

Polito: Buenas tardes. También hay que recordar el gran uso del cine en el movimiento nazi, que se sirvió de grandes producciones para presentar sus ideas.

Antonio Dopazo: Sí que se han hecho películas sobre ETA; ahí está Operación Ogro o La fuga de Segovia; incluso el documental El proceso de Burgos. También el 23-F ha aparecido en diversas ocasiones, aunque todavía no como factor clave o dominante de un film.

Cala: La vida de Mikel, o algo así, trataba el tema de ETA.

Juan Navidad: La muerte de Mikel.

Antonio Dopazo: Creo que el cine español irá abordando todos los temas a medida que se produzca un cierto distanciamiento. Y se me había olvidado Yoyes, que se acerca a la organización terrorista vasca desde una óptica muy seria.

Lucy: Volvamos a Gladiator. No me parecería una opción valida para estimular el estudio de la época romana, ni Robin Hood para estudiar el Medioevo.

Sergio: ¿Por qué, Lucy?

Mario Martínez: Lucy, ése es tu problema. A nivel de ejemplo, aunque no te guste, a mí tampoco, Terenci Moix se hizo escritor por una visión, en un cine de programa doble, de Sinhué el egipcio.

Francisco Ortiz: Los caminos del Señor Griffith, Mario, son inescrutables.

Lucy: Porque tal como has dicho, presentan una infidelidad histórica casi irritante.

Juan Antonio Barrio: También falta cine crítico y riguroso sobre el ejército en España.

Luis López Belda: Lo que tengo claro es que no se debe despreciar un film porque no sea riguroso con la Historia, al igual que tampoco lo debemos despreciar porque transmita ideas que no nos gusten. Ése es un análisis extracinematográfico del cine que no viene a cuento

Gonzalo Eulogio: Estoy con Luis. El nacimiento de una nación de D.W. Griffith es racista y es una película impresionante.

Juan Antonio Barrio: El nacimiento de una nación es impresionante por su aportación al lenguaje del cine, pero no como una correcta reconstrucción histórica.

Juan Navidad: Hay películas históricas irritantes, por ejemplo, sobre la Edad Media, por el exceso de brillo de sus trajes...

Jorge Villar: Por ejemplo, Los caballeros de la tabla redonda.

Eva Mª García: ¿Y los relojes digitales en películas de romanos?

Sergio Galindo: Me parecen adecuadas como estímulo. No como cine histórico en un sentido serio.

Antonio Dopazo: Así, a vuela pluma y sin pensar demasiado, creo que nuestro cine ha abordado todas las etapas de la historia española, aunque en los tiempos de la dictadura con el evidente defecto de base de carecer de rigor o de caer en el mero vehículo propagandístico. Pero se podría hacer una antología más que válida y sustanciosa al respecto con films que abordaran desde la antigüedad hasta hoy.

Juan Antonio Barrio: El Medievo es una época mal reflejada por la penosa influencia de la literatura romántica del siglo XIX.

Francisco Ortiz: Si se las considera históricas, Juan, quizás. Pero hay gente que cree que Excalibur es histórica porque se ambienta en la Edad Media, y eso es un error de peso achacable al espectador, no al film.

Juan Antonio Barrio: Excalibur no puede ser utilizada con criterios de rigor histórico, aunque me gusta mucho, sin embargo la película sobre Mahoma, que es muy mala, tiene un gran rigor histórico.

Antonio Dopazo: Hay que entender que Mahoma fue una película sufragada por los árabes para difundir en Occidente la idea del Islam y que, por ello, trataba el personaje y el entorno con notable superficialidad. Es el mismo caso de El león del desierto.

Juan Antonio Barrio: Pero en Mahoma la reconstrucción de la Meca es excepcional, así como el rigor de los hechos, aunque con algunas concesiones políticas a los británicos que cofinanciaron la película.

Francisco Ortiz: Centauros del desierto sería un buen ejemplo de lo que menciona Gonzalo. También, supongo, es una manifestación del racismo que imperaba en aquel momento. Y es una película magnífica, aunque Ethan Edwards no haya existido nunca.

Luis López Belda: Centauros del desierto, no me parece una película racista, es un film sobre un racista que queda muy mal parado por su actitud. Aunque de todos es sabido que Ford no es absolutamente santo de mi devoción, no era tan conservador como se ha querido ver.

Francisco Ortiz: Estoy de acuerdo contigo, Luis. Me expresé mal. Hablaba del personaje más que de la película.

Polito: En todo caso, la mayoría de las películas anteriores a los '60 son racistas de por sí.

Lucy: Me encantaría seguir, pero debo irme. Un gusto. Mil gracias.

Juan Navidad: ¿Y las películas históricas de Eisenstein?

Francisco Ortiz: Como mudas que son, y que me perdonen los puristas, de cara a la enseñanza de primaria, me parecen totalmente invalidadas..., aunque puedan ser obras maestras del séptimo arte.

Sergio Galindo: Francisco, creo que pueden resultar muy interesantes pese a ser mudas.

Francisco Ortiz: Sergio, interesantes sin duda lo son... pero no creo que despierten en chicos de 12 ó 14 años más que sopor y ganas de mandar «te quieros» por el móvil. No creo que haya que pecar de ingenuos.

Jorge Villar: Estoy con Sergio. Quizá no en cursos bajos de primaria, pero para Secundaria pueden dar pie a muchas actividades. Ponerle diálogos sería un buen ejemplo. Y hemos de ver también las posibilidades didácticas en el aula...

Francisco Ortiz: En los tiempos que vivimos, si se interesan por Los diez mandamientos o Lawrence de Arabia, ya es algo.

Polito: Las películas de Eisenstein deben considerarse por su técnica y no por su rigor histórico.

Gonzalo Eulogio: Son películas casi de propaganda, pero si quieres saber sobre la Revolución del 17 (y el montaje cinematográfico), son imprescindibles, Juan.

Sirio: Sinceramente, no veo como es posible un cine histórico; el cine, incluso cuando toca temas reales, tiende al mito más que a la Historia.

Mario Martínez: La Misión, a pesar de los elementos de ficción que contiene, es un excelente corolario para explicar las consecuencias que tuvo el Tratado de Madrid de 1750 en la América Latina. Y un punto de partida más que estimulante para comprender la expulsión de los jesuitas de los estados borbónicos y su posterior extinción. No estoy hablando de la calidad del filme, quiero ceñirme al tema de la aplicación del cine a la enseñanza de la Historia como recurso didáctico.

Juan Navidad: ¿Son comparables por poco rigurosas las obras de Eisenstein a las de romanos de los años '50-'60, a pesar de la diferencia en la tecnología utilizada?

Polito: Son incomparables. Las películas de Eisenstein contenían modos de filmar nunca antes vistos. Las de los «romanos» son Hollywood.

Antonio Dopazo: Pienso que en Eisenstein hay auténticas lecciones de cine, aunque estén al servicio de un credo político concreto. Tanto El acorazado Potemkin como Octubre son obras maestras, pese a que su lectura indique claramente que se hicieron para propagar las «virtudes» de la Revolución Rusa y del comunismo instaurado en la URSS. Pero el cine nazi no tuvo su equivalente y sólo Leni Riefenstahl hizo algún documental relevante, pero en la Italia fascista de Mussolini y en la España franquista no hay nada que valga la pena, tan sólo bodrios pseudohistóricos.

Sirio: Yo creo que el rigor historicista de Eisenstein es todo lo grande que puede permitir el cine, sin perjuicio para la película.

Francisco Ortiz: Y ¿qué hay del margen histórico? ¿Es histórica Ben-Hur pero no Malcolm X? Yo creo que sí, pero el tópico es decir que no.

Juan Antonio Barrio: Malcolm X se basa sobre todo en la autobiografía del personaje pero omitiendo precisamente el último periodo de Malcolm y su visión más suave del hombre blanco.

Francisco Ortiz: Juan Antonio: ahí entraría el mensaje político (que no solamente histórico) del film y la postura ideológica de los que hacen el film (en este caso, Spike Lee).

Gonzalo Eulogio: Francisco, Spike Lee discrimina positivamente a los de su raza, pero sus films tienen mucha fuerza.

Francisco Ortiz: Sin duda, Gonzalo. A mí Spike Lee me gusta (no todo), y Malcolm X me pareció una excelente película... como Fiebre salvaje, por ejemplo. No hablaba de la calidad del film, sino de su validez como film histórico, que creo ponía en entredicho también Juan Antonio.

Antonio Dopazo: Creo que el cine de Spike Lee no encaja en el cine histórico en el sentido estricto del término, sino en un análisis de la sociedad actual. Si fuera así, todo el cine sería histórico. O casi todo, desde American Beauty hasta Erin Brockovich.

Francisco Ortiz: A la hora de hacer un cine histórico, no sólo pesan los factores monetarios, sino también la ideología de los firmantes... Algo que el cine comparte con los libros sobre Historia.

Polito: Desgraciadamente, el cine de ficción es simplemente ése y no porque en una película ponga que está basada en hechos reales o históricos cumple con dicha función.

Juan Antonio Barrio: Alexander Nevski es un claro ejemplo de película histórica basada en hechos reales, pero realizada a mayor gloria del pueblo ruso.

Mario Martínez: Barrio, te empeñas en conseguir una película perfectamente histórica: no existe, al igual que no hay una monografía que sea perfecta o definitiva. Se trata de que estimule o no a un conocimiento histórico de más altura, a través de la crítica, el debate, la bibliografía...

Francisco Ortiz: Pero la imagen es más fácil de ser empleada como elemento manipulador. Uno no se cree todo lo que ve escrito, pero sí se suele creer lo que ve en imágenes.

Juan Antonio Barrio: Estoy de acuerdo con Mario, pero es necesario explicar al alumno los condicionantes de cada película.

Polito: ¿Por qué tienen mayor validez las imágenes?

Francisco Ortiz: No lo sé, Polito, no te sabría explicar. Pero una imagen suele ser mucho más creíble que la palabra, por más que ambas pueden ser manipuladas.

Juan Navidad: Es cierto, Francisco, la imagen tiene más fuerza: los escolares recuerdan mejor a Beethoven y a Leonardo asociándolos con la imagen de un perro y una tortuga ninja. Hasta el punto que llegan a desconocer quiénes fueron en realidad esas dos personas.

Francisco Ortiz: A eso me refería.

Juan Navidad: ¿Y las películas sociales de otras épocas? ¿No son útiles para reflejar el día a día, la historia cotidiana de los pueblos?

Polito: Las películas de otras épocas reflejan el pensamiento cineasta del momento pero no la realidad histórica.

Eva Mª García: Para enseñar y aprender cualquier estímulo es bueno siempre que se aclare aquello que puede estar fuera de contexto.

Cala: Lo dudo; dependerá del espíritu critico que se les impulse.

Francisco Ortiz: ¿Alguien me podría contestar respecto al tema del margen de tiempo? ¿Puede considerarse a Magnolia como un film histórico por reflejar una época y una sociedad concretas? Y quién dice Magnolia, dice Vidas cruzadas, Reencuentro, Los amigos de Peter y similares.

Juan Antonio Barrio: Gracias a las imágenes todos conocemos la historia del Oeste de la frontera de los E.E.U.U. y pocos conocen la historia de la frontera española en la Edad Media. Pueden reflejar la realidad histórica con rigor didáctico, por ejemplo Rossellini y La toma del poder de Luis XIV.

Polito: ¿Qué conocemos de la frontera norteamericana aparte los cactus y de los indios a caballo?

Francisco Ortiz: Poco, Polito... pero siempre algo más que de la española.

Juan Navidad: Yo del Oeste aprendí más con La casa de la pradera.

Gonzalo Eulogio: Las películas costumbristas tienen un valor histórico muy importante, en mi modesta opinión, porque recrean las pequeñas historias cotidianas del pueblo, que es el que «sufre» la Historia. Rossellini es el maestro del costumbrismo post-Segunda Guerra Mundial.

Francisco Ortiz: Y eso es gracias al cine, lo cual justifica lo que decía de la pervivencia de las imágenes.

Polito: Hay cine de Hollywood de altísima calidad. Mi referencia era a pelis de romanos y no a todas por supuesto. Es como hablar de Tiburón y de Tiburón Trece!

Mario Martínez: Polito, la realidad no es sólo lo que ocurre, a veces, es tan sólo una representación de la realidad lo que acaba convirtiéndose en realidad.

Polito: He ahí el peligro, Mario.

Sergio Galindo: Cualquier película, pues, es histórica. ¿O me estoy confundiendo?

Jorge Villar: Creo que nos estamos desviando hacia qué puede considerarse o no cine histórico, y no tanto en cómo ese cine histórico puede aplicarse al aula. Sin duda películas como las que citas, Francisco, servirían para tratar temas transversales que, por qué no, también podrían darse en la clase de Historia.

Francisco Ortiz: Lo que matiza Sergio es a lo que yo quería llegar desde un principio. Salvo un cine muy experimental, al parecer cualquier película es histórica.

Antonio Dopazo: Los ejemplos de «Beethoven» y «Leonardo» ilustran, precisamente, sobre la enorme capacidad del cine para llegar al auditorio joven. Eso es lo que habría que aprovechar para lograr que con determinadas películas, bien elegidas, se reforzarse la didáctica de la Historia en la enseñanza.

Francisco Ortiz: Si es sólo como elemento de apoyo, me sumo a lo que manifiesta Antonio Dopazo. Pero siempre destacando su función de mero apoyo.

Polito: La cuestión es quién elige y cómo.

Juan Antonio Barrio: Las películas sobre la Resistencia francesa, reflejan más el deseo del gobierno francés del ocultar la realidad del colaboracionismo que la existencia de la propia resistencia.

Francisco Ortiz: Para conocer la figura real del Cid, hay que leer el original literario y las crónicas de esa época, no ver El Cid de Mann y Bronston. Pero si con la película se consigue llamar la atención de algún alumno por ese tema, me parece estupendo y defendible.

Juan Antonio Barrio: El cine es un apoyo didáctico, una herramienta que el profesor debe saber utilizar. No basta con «enchufar» el vídeo, hay un trabajo de preparación, de explicación y posteriormente de plantear reflexiones al alumno, por ejemplo, sobre el Cid y su época a través de la película.

Francisco Ortiz: Entonces me parece magnífico.

Sirio: Lo malo es que se den por satisfechos, por ese tan cacareado poder de la imagen.

Antonio Dopazo: Es que si el cine fuese el factor determinante correríamos el riesgo de caer en una historia manipulada, tergiversada o adulterada. Precisamente una de las facetas más interesantes es dejar en evidencia los errores «históricos» de un film por parte de los alumnos. Eso es un ejercicio que respalda su seguridad y sus conocimientos al respecto.

Francisco Ortiz: Pero siempre será mejor eso que la total indiferencia, Sirio (que es lo que prepondera últimamente).

Jorge Villar: La apreciación de Antonio Dopazo me parece estupenda. Quizá es un recurso que no se le ocurriría a muchos...

Sergio Galindo: Películas que retraten hechos o momentos históricos, que sean rigurosas, y que puedan suponer una herramienta didáctica. Éste creo que es el tema. Intentar captar su atención primero con películas más comerciales, menos «serias», me parece imprescindible. Y me da lo mismo la ideología de la película. La ideología también es historia; crea polémica, debate, interés.

Sirio: ¿Llenar de mala información la tabula rasa?

Francisco Ortiz: A los que le interese, Sirio, acabarán aprendiendo positivamente. A los que no, esa información mala o incorrecta se acaba diluyendo. Vamos, creo yo.

Luis López Belda: Incluso más que como apoyo de las clases de Historia me parece que el cine es fundamental para apoyar el tratamiento de los temas tranversales películas como La lista de Schindler, por poner un ejemplo, quizá no deberían faltar en ningún instituto.

Jorge Villar: Apoyo lo dicho por Luis López Belda. Pero, ¿se podrían conjugar ambas facetas?

Juan Navidad: ¿Que películas podrían ilustrar la Historia del España, por ejemplo, del siglo XX? Si tuviéramos que seleccionar media docena...

Francisco Ortiz: Respecto a lo que pregunta Juan, habría que plantearse qué películas muestran la Historia tal como fue, y qué películas la representan metafóricamente... porque Libertarias y La caza, por ejemplo, hablan de una misma cosa... pero desde prismas muy diferentes... lo que en una es trama, en la otra es metáfora.

Antonio Dopazo: Es muy difícil, a bote pronto, hacer una selección de películas españolas sobre el siglo XX. Pienso que, de todos modos, tendrían que estar La ciudad quemada de Ribas; La verdad sobre el caso Savolta, de Drove; Morir en Madrid, de Rossif; e incluso Canciones para después de una guerra, de Patino. Pero hay bastantes más que podrían dar una visión más que interesante al respecto.

Juan Antonio Barrio: ¿Existe algún festival de cine dedicado en exclusiva al cine histórico ?

Francisco Ortiz: No me suena, Juan Antonio. Pero no sabría decirte con seguridad.

Mario Martínez: Esta tertulia marcha estupendamente, creo que ya estamos logrando algo positivo en relación al tema de la aplicación del cine a la enseñanza de la historia como recurso didáctico, no como algo absolutamente definitivo. Me tengo que marchar por razones de trabajo, creo que quedan muchos temas interesantes en el tintero y que un trabajo preliminar, elaborar un catálogo de películas o vídeos por temas, épocas, países, ... sería algo de gran utilidad para alumnos y profesores. A ver si se anima alguien. Hasta pronto.

Antonio Carrasco: Muchas gracias por tu participación, Mario. Buenas tardes. La tertulia sigue, y a buen ritmo...

Antonio Dopazo: El hacer una antología del mejor cine histórico es motivo de una tesis doctoral. Aunque pienso que se podría hacer un trabajo de menos envergadura si recibiera el apoyo necesario de las instituciones interesadas. A mí no me importaría colaborar en elaborar un libro como ése que facilitase a los estamentos didácticos una tarea tan válida.

Gonzalo Eulogio: En realidad, el Cine, como compendio de todas las Artes, puede servir de apoyo para cualquier debate.

Francisco Ortiz: Aunque suene algo lírico, creo que Gonzalo dice una gran verdad respecto al cine, por más que los que amemos este arte no sé si podremos ser objetivos del todo.

Juan Navidad: Al margen de la calidad histórica y su rigor objetivo ¿qué tal si hablamos de películas concretas y no sobre su idoneidad?

Sirio: Por ejemplo, de El acorazado Potemkin.

Luis López Belda: Juan, coméntanos qué pelis te gustaría que fueran comentadas.

Sergio Galindo: Los niños de hoy en día creen y seguirán creyendo que Cómodo murió a manos de un gladiador.

Sirio: Y que Hércules fue hijo de Zeus y Hera.

Juan Navidad: Y lo que es peor, hablando de Prehistoria, que los hombres convivieron con los dinosaurios...

Polito: ¿Qué relación veis entre la literatura histórica y el cine histórico? ¿No tienen el mismo valor canónico y por lo tanto el mismo valor didáctico?

Francisco Ortiz: A este respecto, el cine serviría para dar clases de literatura, de música, etc.

Sirio: Sí, pero median los intereses. Y otras muchas cosas.

Francisco Ortiz: ¿Alguna sugerencia concreta, Juan?

Juan Antonio Barrio: Gladiator puede servir...

Juan Navidad: Los expertos son ustedes... pero voy a proponer alguna cosa... Tierra y Libertad ¿serviria para abrir debate?

Jorge Villar: El Lazarillo, que me parece muy al tanto para historia y para literatura...

Gonzalo Eulogio: Hay que tener mucho cuidado con las películas que se ponen a los más jóvenes. Pueden llegar a odiar todo el cine antes de Scream. Yo les puse La quimera del oro y casi me apalean.

Luis López Belda: Gonzalo, eres demasiado riguroso deberías haber empezado por El Padrino, como mucho.

Francisco Ortiz: A eso me refería con lo que decía Sergio de Eisenstein, Gonzalo.

Juan Antonio Barrio: A mí me pasó algo parecido con Alexander Nevski. Mis alumnos del año pasado se reían con la batalla final, no entendían la interpretación tan dramatizada.

Antonio Dopazo: El problema es saber qué película tienes que poner ante un público concreto. Creo que no se puede poner un Chaplin si antes el público no sabe quién es el autor y qué representa su obra y su trabajo. Se necesita un aprendizaje previo o una fase de asesoramiento.

Francisco Ortiz: Ahí iba yo, Antonio.

Juan Navidad: Antes habéis hablado de Vidas cruzadas ¿para enseñar la América escondida para el cine?

Francisco Ortiz: Escondida hasta cierto punto, Juan. La historia underground (por llamarla de alguna manera) de los E.E.U.U. ha existido desde siempre. y películas como El padrino, que mencionaba Luis, o Taxi driver o El cazador, responden a esa angustia vital.

Luis López Belda: Hay pelis mucho mejores que Vidas cruzadas para analizar la América profunda. Un gran desconocido es el cine norteamericano de los '70, en el cual casi siempre los protagonistas son perdedores; el cine de Martin Ritt con obras como Conrack, Norma Rae o La Tapadera, todas ellas se pueden considerar históricas.

Sommer: ¿Veis alguna analogía respecto a que el protagonista de las grandes películas religiosas (Charlton Heston) sea un acérrimo defensor de las armas y conservador de pro?

Juan Navidad: Efectivamente, Sommer, los chicos/as deberían saber que, más alla de lo visible, existe una realidad cruda como muestra Charlton Heston y sus secuaces, que repercute en el modelo de sociedad violenta americana...

Gonzalo Eulogio: Por cierto, hablando de conocimientos históricos, chicos de 14 y 15 años no habían oído hablar de Chaplin en su vida. Me dio depresión.

Juan Navidad: El gran dictador de Chaplin, a mí me parece excesivamente panfletaria...

Polito: ¡Pero no las películas de Heston!

Francisco Ortiz: Yo he oído cosas más graves, Gonzalo. Te quieres creer que a alumnos de 16 y 17 años la palabra «inquisición» les sonaba a chino...

Cala: No se está desvalorizando a los espectadores...

Francisco Ortiz: Quizá tendrían que haber visto El péndulo de la muerte de Corman, para acordarse siempre.

Polito: Full Metal Jacket.

Antonio Dopazo: Ojalá todos los panfletos fuesen como El gran dictador. A mí, cuando la vi por vez primera, me emocionó tanto que me marcó una época. Hablo de tiempos de la dictadura. Y Chaplin tuvo los cojones de hacer el film con Hitler en el poder. Ahí queda eso.

Gonzalo Eulogio: No siempre se puede, Antonio.

Juan Navidad: Eso no es nada ¿Qué os parece que una persona de 1º de Geografía (Universidad) piense que la capital de Italia es Milán...?

Sommer: Y Julio César es un futbolista....

Sergio Galindo: ¿Qué película se podría poner para hablar de la guerra estadounidense contra Vietnam?

Francisco Ortiz: Sergio... Yo creo que desde un punto de vista histórico, la mejor sería El cazador. Quizá también Platoon. Apocalypse now es una obra maestra, pero habla de otra cosa, y está ambientada en Vietnam como podría haberse ambientado en el Egipto de los faraones o el espacio de 2001.

Polito: Hay muchas pelis buenas de Vietnam pero son ficción. Hay muchos documentales superiores para uso didáctico.

Sirio: Perdonad mi escepticismo pero no creo en la propuesta del cine como medio de enseñanza; son tantas la presiones que hay sobre él que hasta los autores se curan en salud.

Juan Navidad: Me parece más interesante Milagro en Milán que El Gran Dictador... Hoy parece que estoy muy social...

Luis López Belda: El Gran Dictador es una obra maestra absoluta y no es panfletaria es necesaria. Con un par.

Sirio: Hace falta tener valor.

Juan Antonio Barrio: ¿Apostaría algún productor español por un «remake» del Cid?

Sirio: ¿Y poner a la corona en jaque?

Juan Navidad: Claro, el Cid se podría llevar de nuevo a la pantalla, pero ¿qué Cid? ¿El que nos presenta Alan Deyermond o el de la profesora Lacarra?

Francisco Ortiz: Juan Antonio: se va a hacer un largometraje de animación sobre el Cid, al parecer, bastante serio (a priori, me da risa). Lo produce Filmax, creo que a través de la reciente Fantastic Factory.

Gonzalo Eulogio: Francisco, ayer vi Faust, de la Fantastic Factory y todavía no me he recuperado.

Antonio Carrasco: Acaba de incorporarse un nuevo invitado a la tertulia: Juan Francisco Aguirre Núñez. Buenas tardes.

Juan Francisco Aguirre: Hola, buenas tardes. Saludos a todos los conocidos y no conocidos. Gonzalo, siempre he opinado (y no soy el único) que ves demasiado cine.

Sommer: ¿Qué tal os parece Senderos de Gloria desde el punto de vista histórico (como película me parece una genialidad)?

Ulises: Propaganda.

Juan Antonio Barrio: Senderos de Gloria es muy buena, pero ha eclipsado otros títulos geniales como La gran Guerra de Monicelli.

Francisco Ortiz: Respecto a lo que decís de El gran dictador, volvemos de nuevo a la polémica calidad histórica (por llamarla de alguna manera) versus calidad cinematográfica. Es una obra maestra del cine, sin duda... pero es un «buen» film histórico.

Sirio: E históricamente también... en sentido amplio, claro.

Leticia Medina: Buenas tardes, acabo de llegar y quisiera responder a Polito y señalar que muchas veces el documental no presenta el atractivo que tiene el cine para los alumnos. Es un recurso para mantener su interés.

Juan Antonio Barrio: Yo prefiero el documental como herramienta didáctica. Pero tampoco hay muchos para utilizar.

Sirio: Yo también. Ése podría ser el tema. ¿Cómo conseguir más documentales? Buenos documentales... Y dejemos el cine, que bien se merece su grado de autonomía.

Juan Navidad: Cambiando mucho de tema... ¿Y qué me dicen de utilizar los audiovisuales para que los alumnos/as rueden una pequeña película 5 minutos durante el curso sobre una época histórica?

Leticia Medina: Pienso que emplear el cine como recurso didáctico requiere un mayor esfuerzo, no sólo por parte del alumno, sino, sobre todo, por parte del docente.

Francisco Ortiz: me parece que te estás yendo por ramas utópicas, don Juan (Navidad).

Juan Navidad: Como dice la canción «para nada...» No hay que minusvalorar a los estudiantes de medias...

Sirio: ¿Y quién lo rueda? ¿Y quién lo paga?

Jorge Villar: ¿Sabéis lo que puede llegar a ser dejar material tan caro a alumnos de 14-17 años? Yo no me atrevería.

Francisco Ortiz: Pero hacer un corto (sea de lo que sea) no es tarea fácil, y si aprenden algo, será sintaxis fílmica y cuestiones técnicas... No creo que aprendan Historia entre corte y empalme. Aparte de lo que menciona Jorge...

Juan Navidad: Hoy en día, existen muchas posibilidades de que uno de los alumnos de cada aula tenga una cámara de vídeo...

Luis López Belda: Jorge, la vida es riesgo y emoción, nosotros en el Centro 14, lo vamos a hacer, ya veremos.

Jorge: Como propuesta me parece maravillosa, Luis, y espero que salga bien. Pero creo que si nos situamos en un centro de ESO, la cosa cambia... y mucho.

Gonzalo Eulogio: Si dejáis que alumnos de 14 años hagan un corto histórico, no me busquéis de jurado.

Francisco Ortiz: Que el Señor (Don Luis Buñuel) os pille confesados, Luis (quizá por ser tocayo tengas mano en el tema, no sé...)

Leticia Medina: Ánimo a Centro 14 creo que es una muy buena idea.

Juan Antonio Barrio: No hemos hablado de las series para TV que han sido en Italia o Gran Bretaña una herramienta útil para recrear la Historia.

Polito: Yo insisto en que existe mucho más riego (sobre falta de rigor) en el cine por las meras limitaciones del medio, presiones económicas, etc.

Antonio Dopazo: Sería importante, tras esta tertulia, concienciar a quien sea oportuno para que el cine pueda ser una herramienta didáctica en el campo de la enseñanza de la Historia. Yo, para terminar mi intervención, pienso que poniendo estos utensilios, léase películas adecuadas al alcance de los alumnos, se puede hacer una espléndida labor que complete la materia y que incluso profundice la misma, globalizando aspectos que no pueden aprenderse o verse en los libros. Gracias por haber compartido esta interesante tertulia con vosotros.

Antonio Carrasco: Muchas gracias, Antonio, por haber participado en nuestro encuentro virtual.

Juan Antonio Barrio: Con una cámara de vídeo, la coordinación del profesor y asesoramiento del Taller de imagen de la Universidad de Alicante un alumno universitario puede hacer algún documental de pequeña duración, por ejemplo, sobre un Castillo de la provincia.

Juan Francisco Aguirre: Gonzalo, no creo que estés en contra de la creatividad en los años mozos.

Juan Navidad: Por ejemplo, la Universidad, las Concejalías de Cultura de los ayuntamientos, los centros de juventud... Hay muchos recursos desperdiciados y en muchos colegios no hay -casi- puntos de conexión a Internet...

Juan Francisco Aguirre: Además, Gonzalo, ¿crees que es malo fomentar la creatividad entre la juventud?

Luis López Belda: Como siempre las ondas electromagnéticas del ordenador provocan paranoias tra una hora

Antonio Carrasco: Nos quedan 10 minutos de tertulia...

Juan Navidad: Yo creo que la gente -de todas las edades- es creativa y minusvalorada...

Juan Antonio Barrio: Los historiadores podemos hacer un esfuerzo para acercar el cine histórico a profesores y especialistas. Se puede leer mi artículo «Introducción al cine histórico: El Colosal» en la revista Anuario de Estudios Medievales (29).

Polito: El cine debe utilizarse como medio complementario ya que no existe en estos momentos un procedimiento de creación de cine histórico parecido a la creación literaria.

Jorge Villar: Bueno, y si nos ponemos ya en lo de la tertulia, ¿qué películas «concretas» podríamos utilizar, y cómo? Pido propuestas claras y asequibles a todos.

Francisco Ortiz: Pero, ¿de qué época, Jorge?

Jorge Villar: Me da igual. Cualquiera vale.

Juan Antonio Barrio: Hay que escribir guías didácticas sobre el cine histórico y sobre películas concretas, para su uso en Institutos y la Universidad. Un ejemplo: para entender el «nacimiento del Islam» hay que ver la película Mahoma, el mensajero de Dios.

Juan Navidad: Eso es cierto, habría que ayudar al profesorado en esa tarea de seleccionar y enfocar una película para ilustrar una época o hecho histórico...

Jorge Villar: ¿Edad Media? Y que no sea El Cid, por favor...

Leticia Medina: Cualquiera no vale. Para emplear una película debes conocer a los alumnos, conocer la película, conocer el tema que estás impartiendo...

Gonzalo Eulogio: En definitiva, creo que lo fundamental es conseguir que los alumnos adquieran un criterio para distinguir lo que tiene calidad.

Juan Antonio Barrio: Como profesor de Historia Medieval, ok. El Cid es un mal ejemplo de cine histórico.

Francisco Ortiz: Jorge... El Señor de la Guerra, creo recordar que se llamaba. Con Charlton Heston, para variar.

Juan Antonio Barrio: El Señor de la Guerra se plantea sobre el derecho de pernada que no existió realmente, es un mito más sobre la Edad Media.

Juan Navidad: Y por ejemplo, lamentable, en la serie Curro Jiménez se veían las antenas de televisión de Jimena de la Frontera...

Francisco Ortiz: Pero ya te digo que como mero punto de apoyo para generar un cierto interés; era más de aventuras o incluso fantástica que histórica.

Jorge: ¿Y cómo la plantearíais en el aula?

Juan Antonio Barrio: No tengo ningún interés, en Mahoma he publicado un trabajo riguroso sobre dicha película y sé que es muy mala como entretenimiento, pero bastante más rigurosa que muchas otras películas «divertidas».

Juan Navidad: Seguro que no salváis ninguna de piratas... son casi todas «un poco monárquicas»...

Juan Antonio Barrio: Cine riguroso o cine divertido ¿que opción nos interesa a todos?

Juan Francisco Aguirre: El problema es que el cine parte, casi siempre, con el objetivo de entretener al espectador. Y, por supuesto, ahí es donde fácilmente perdemos el rigor histórico (por no hablar de otro tipo de rigores).

Juan Navidad: Las de Monty Python suelen ser divertidas... no sé... ¿rigurosas?

Sommer: Las de Monty Python son rigurosamente lisérgicas.

Luis López Belda: Ya salió «el de las pelis novedosas y divertidas», Juan Francisco.

Juan Francisco Aguirre: ¿Novedosas y divertidas?

Leticia Medina: ¿Qué opináis de Gladiator? No me fusiléis...

Ulises: Los diez primeros minutos, muy buena, Leticia.

Juan Antonio Barrio: Gladiator no me parece tan mala, como película histórica, la batalla inicial me parece excelente.

Ulises: Es verdad, Juan Antonio.

Juan Francisco Aguirre: Es de temer que Gladiator se lleve algún Oscar (sniff).

Juan Antonio Barrio: La batalla de Gladiator es un ejemplo de hasta dónde puede llegar el cine y donde el profesor se queda corto con la utilización de la oratoria.

Luis López Belda: El final de Gladiator es propio de un pueblo como el americano cuya historia empezó hace un cuarto de hora.

Leticia Medina: Estoy de acuerdo: una imagen vale más que 1000 palabras.

Polito: Eso de que vale más una imagen queda por ver. Depende de quién las diga. Hay palabras en el Quijote que hunden cualquier intento cinematográfico de mejorarlas.

Sirio: Yo estoy de acuerdo contigo Polito.

Sirio: Es más, creo que una palabra vale por mil imágenes.

Leticia Medina: Depende en qué contexto.

Polito: ¿Quizás alguna de Kurosawa?

Ulises: Kagemusa.

Juan Francisco Aguirre: El problema de Kurosawa es que él no hizo El Cid.

Juan Antonio Barrio: Kagemusa es muy buena para reflejar el «feudalismo» peculiar de la sociedad nipona del siglo XVI.

Polito: Creo que sí, Juan Antonio, y creo que se acerca más a la discusión de cine histórico y didáctico.

Antonio Carrasco: Nos quedan un par de minutos de tertulia...

Polito: Al mismo tiempo no sé si el rigor de Kurosawa es histórico en sí, o si su estilo peculiar le da aire de realismo a sus producciones.

Virgilio Candela: Y es que siempre que se habla de cine volvemos a los Estados Unidos y a su referente cultural...

Juan Antonio Barrio: Para la utilización del cine en el aula hay algunos libros interesantes, por ejemplo Ferrés, J. Vídeo y educación. Barcelona, 1992.

Juan Navidad: Gracias, Juan Antonio...

Polito: Yo creo que cualquier película tiene su valor didáctico, como arte, pero como documento histórico tengo mis dudas conociendo las producciones existentes y sus límites.

Antonio Carrasco: Concluimos. Muchas gracias, Gonzalo, por tu presencia. ¿Quieres añadir algo más?

Gonzalo Eulogio: Me despido con el título de un film de Louis Malle: Adiós, muchachos.

Antonio Carrasco: Gracias, Luis, ¿algún comentario?

Luis López Belda: Muchas gracias y recuperar El gran dictador.

Juan Navidad: Revisionaré a Chaplin, para verle más rasgos positivos... Gracias, Luis.

Antonio Carrasco: Muchas gracias, Juan Francisco, ¿quieres hacer alguna última recomendación?

Juan Francisco Aguirre: Sólo que no se debe de dudar a la hora de aprovechar un recurso como el cine dentro de la labor de educar, a pesar de que sea materia complicada en ocasiones. Muchas gracias.

Antonio Carrasco: Juan Antonio, ¿una última intervención?

Juan Antonio Barrio: Muchas gracias a todos.

Antonio Carrasco: Y con esto damos por conluida nuestra tertulia sobre «El cine como recurso didáctico para la enseñanza de la Historia». Nuestra próxima tertulia de Historia será el día 20 de febrero y tratará sobre la Historia de los Juegos Olímpicos. Muchas gracias por vuestra atención y buenas tardes.

Juan Navidad: Pronto tendrán la transcripción de esta tertulia en cervantesvirtual.com. Muchas gracias por traer el cine a nuestro lugar de encuentro.



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4 de July de 2009

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