En los últimos tiempos, tanto los medios de comunicación como los investigadores y divulgadores españoles y americanos han prestado una especial atención por un tema de gran atractivo: el papel desempeñado por la mujer en la Guerra Civil española. La combinación de la historia de género con la recuperación de la memoria histórica del citado conflicto bélico ha propiciado la elaboración de diferentes estudios, así como la publicación de un buen número de obras literarias. En el presente encuentro virtual, pretendimos unir ambos enfoques -literario e histórico- para acercarnos a este interesante tema.
Antonio Carrasco (Área de Historia).
Juan Navidad (Área de Marketing y Promoción).
En el momento de máxima afluencia participamos 29 contertulios. Junto a los moderadores e invitados también asistieron al encuentro virtual: Hevax, Janet, Juana, Marita, Leticia Medina, Juani Bernabeu, Miguel Espinosa, Ana, Piolín, Lorea, Leo y Ague, Cristina, Johanessburgo, Omar Cortés, Linda Reano, Adrián Sánchez, Mar, Manolo Fernández, SueñosEfímeros, Tuareg, Carmen, Raúl Cabezas.
Antonio Carrasco: Buenas tardes a todos. Vamos a comenzar la tertulia de hoy. El tema a tratar va a ser La mujer durante la Guerra Civil española. Paso a presentar a los invitados especiales a este encuentro virtual. En primer lugar, quiero presentar a Mónica Moreno. Profesora de Historia Contemporánea del Departamento de Humanidades Contemporáneas de la Universidad de Alicante. Autora de las obras La Diócesis de Orihuela-Alicante en el franquismo: 1939-1975 y de Las imágenes de la persuasión: materiales gráficos para la enseñanza de la Historia Contemporánea. Buenas tardes.
Mónica Moreno: Buenas tardes.
Antonio Carrasco: También contamos con la presencia de José María Lama. Historiador y escritor. Autor de Una biografía frente al olvido: José González Barrero, alcalde de Zafra en la II República. En la actualidad está escribiendo el libro La amargura de la memoria: República y Guerra en Zafra. Y trabaja en el Centro de Desarrollo Comarcal de Tentudía. Buenas tardes.
José María Lama: Buenas tardes.
Antonio Carrasco: Nos honra con su presencia Mary Nash. Nacida en Irlanda, llegó a Barcelona en 1968 y desde principios de los años '70 del siglo pasado ha centrado su trabajo en el estudio de las mujeres en España. Es catedrática de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y presidenta fundadora de la Asociación Española de Investigación en la Historia de Mujeres. Es una de las mujeres que más ha aportado en el esfuerzo de volver a estudiar la Historia y descubrir la historia oculta de las mujeres españolas. Muchas gracias por participar en esta tertulia.
Mary Nash: Buenas tardes. Encantada de participar en esta tertulia.
Antonio Carrasco: Y también está esta tarde con nosotros Dulce Chacón. Escritora extremeña de prestigio reconocido. Autora de obras como Cielos de barro (con la que ganó el Premio Azorín, 2000) o La voz dormida, en la que rastrea la memoria de las mujeres republicanas, silenciadas a costa de la «armonía de la transición». Buenas tardes, Dulce.
Dulce Chacón: Buenas tardes.
Antonio Carrasco: Y también presentamos a Shirley Mangini, especialista en el tema, autora de la obra Recuerdos de la resistencia: la voz de las mujeres de la guerra civil española. Buenas tardes, Shirley.
Shirley Mangini: Buenas tardes, Antonio; o buenos días: son las 9 de la mañana en California.
Antonio Carrasco: También quiero aprovechar la ocasión para saludar a todos los contertulios. Espero que el debate sea muy fructífero para todos.
Miguel Espinosa: Hola, buenas tardes a todos los intervinientes.
Leticia Medina: Un saludo a todos. Va a ser muy interesante aprender con ustedes...
Juani Bernabeu: Buenas tardes a todos y a todas.
Lorea: Hola a todos.
Juan Navidad: Buenas, Lorea; bienvenida.
Miguel Espinosa: Hola, Lorea.
Juana: Hola.
Johanessburgo: Buenas tardes.
Ana: Sou brasileira e trabalho com a Guerra Civil espanhola. Estou fazendo master aqui. Desculpa por nao escrever em espanhol, espero que voce me entenda.
Juana: Sí; se te entiende, Ana.
Juan Navidad: No hay problema, nos entenderemos muy bien. Los invitados y el resto de los participantes son advertidos al inicio del encuentro virtual de que, con posterioridad al mismo, se recoge, edita y diseña el texto de cada una de las Tertulia Virtuales y se pone a disposición de todos los usuarios. Ese texto es lo que denominamos transcripción del encuentro. Los invitados podrán obtener una copia digital de la transcripción de la tertulia virtual en que participaron, tendrán la posibilidad de omitir alguna de las frases o comentarios y, en algunos casos, podrán sugerir la corrección de alguna de sus intervenciones si pudieran resultar ambiguas o dar lugar a malas interpretaciones, así como añadir algún enlace a un texto suyo o ajeno que complete su argumentación y que se ubicará al final de la transcripción en la sección «Recursos».
Antonio Carrasco: Bueno, podemos comenzar el debate... ¿Están de acuerdo con el hecho de que la mujer tuvo un gran protagonismo durante la Guerra Civil y la posguerra, y eso apenas se ha contado o se ha contado muy poco hasta hace muy pocos años?
Dulce Chacón: Estoy absolutamente convencida de que el protagonismo de la mujer se ha silenciado.
José María Lama: Sí, creo que en la desmemoria general sobre la Guerra hay una desmemoria especial acerca de la mujer.
Antonio Carrasco: ¿Por motivos políticos, socioculturales...?
Juana: No conozco sobre el protagonismo de la mujer en la Guerra Civil española, pero la historia de género cada día aporta más sobre el desempeño de las mujeres en los diferentes procesos históricos de los países.
Juana: ¿Se realizaron muchos trabajos de investigación sobre el papel de la mujer en la Guerra Civil?
Miguel Espinosa: Los trabajos sobre la mujer en la Guerra fueron escasos y la mayoría de ellos escrito por mujeres.
Juana: Y ¿qué problema hay en que la mayoría de los trabajos sean escritos por mujeres? Esto de la historia de género se ve que no cae muy bien a todos.
Miguel Espinosa: Sencillamente, que fueron minimizados por los hombres, tuvo que ser la mujer la que destapara su papel en la contienda.
Juan Navidad: Creo que lo que indica Miguel es que, por desgracia, los hombres no han investigado el tema.
Juana: Ahora entendí, Miguel.
Miguel Espinosa: Estoy de acuerdo con Juan.
Mary Nash: Me parece que hace tiempo ya que existen estudios y obras que han demostrado de forma clara la importancia del protagonismo de las mujeres en la Guerra Civil. El problema está en el reconocimiento de este protagonismo, y esto sólo se ha producido en fechas más recientes.
Miguel Espinosa: Creo que el protagonismo de la mujer en la Guerra estuvo en el reemplazo de los hombres que se incorporaron a filas; en la lucha en el frente fue escaso. Además de escaso, no muy bien visto.
Mónica Moreno: No obstante, aunque quede mucho por trabajar, afortunadamente en los últimos meses parece que la opinión pública española empieza a mostrar una mayor atención y sensibilidad por el tema. Se ha dicho que la generación de los nietos/as se pregunta por lo que le sucedió a sus abuelos/as en la Guerra, lo cual es muy sano.
José María Lama: Una de las grandes conquistas del período republicano fue el papel creciente que iba alcanzando la mujer, y eso era especialmente reprobable para los fascistas y había que ocultarlo. Eso también explica la desmemoria.
Shirley Mangini: Ya sabemos que el franquismo fue muy eficaz en silenciar a las mujeres.
Mónica Moreno: También fueron muy eficaces los políticos de la primera democracia.
José María Lama: Lo reprobable también es que el silencio haya proseguido en democracia.
Lorea: Lo de primera democracia... No sé. ¿Después de 27 años? Aún hay cupos en el poder de mujeres.
Juan Navidad: Esta Tertulia Virtual es un lugar curioso donde casi siempre sale el tema de la «modélica» transición española...
Mary Nash: Existe también el problema más general del impacto de la historia de las mujeres en la historiografía general.
Mónica Moreno: En la historiografía y en el ámbito académico.
Juana: Aunque se haya tratado de silenciar el papel de la mujer, pienso que deben haber tenido su desempeño, no sólo en lo referente a lo sociocultural, sino también en lo político.
Dulce Chacón: El papel de la mujer en el franquismo lo explica muy bien Mary Nash en su libro Rojas, Taurus. A mí me sirvió de mucho durante la construcción de mi última novela.
Miguel Espinosa: Hablamos de la mujer en la Guerra, no de ella en la República.
José María Lama: Creo que no debe disociarse la Guerra de la República. No obstante, me ceñiré a la Guerra.
Miguel Espinosa: José María, el papel de la mujer en la República tuvo cotas intelectuales muy altas.
Lorea: Miguel, porque la mayoría eran intelectuales.
Antonio Carrasco: Mary Nash fue una de las pioneras en el estudio de la Historia de la mujer en la Guerra Civil. ¿Tuvo problemas para realizar las investigaciones?
Mary Nash: A principios de los años setenta, aún bajo la dictadura, fue enormemente difícil acceder a la documentación. Habría que agradecer la valentía de muchas bibliotecarias que guardaron en el llamado «infierno», de forma clandestina, la documentación de la época de la Guerra y de la Segunda República.
Juana: Mary Nash, hoy esa documentación ¿sigue en poder de las familias de las mujeres que participaron en la Guerra o se puede ver la documentación en los archivos oficiales? Antonio Carrasco: Mary, ¿le fue favorable ser extranjera a la hora de acceder a determinados documentos?
Mary Nash: Fue una ventaja ser una historiadora extranjera; por un lado, me facilitó acceso a los archivos de Salamanca, entonces bajo mando militar, y más importante, creo que, al entender que no estaba contaminada por una historia política concreta, las mujeres de diferentes afiliaciones políticas no tuvieron dificultades en hablar conmigo.
Shirley Mangini: Mary, eso fue lo que me facilitó la entrevista con Pilar Primo de Rivera.
Leo y Ague: A mí me interesaría conocer la experiencia de las autoras en la recogida de experiencias, y cómo se enfrentan a ellas las mujeres con las que han hablado.
Mary Nash: Hay que tener en cuenta el contexto en el momento de hacer una evaluación del testimonio de las mujeres y la experiencia que les representa. Fue muy distinto tratar el tema en los años setenta, cuando aún se negaba el protagonismo de las mujeres, a momentos más recientes, cuando hay una mayor visibilidad e impacto del testimonio de las mujeres de la Guerra Civil. En este sentido es muy interesante la iniciativa de la Asociación de Mujeres del 36 de Barcelona, que divulgan su experiencia colectiva y han publicado un libro reciente.
Mónica Moreno: Una experiencia muy interesante son las entrevistas con protagonistas destacadas o no de los hechos.
Leticia Medina: No dudo de la importancia de la mujer en la Guerra Civil, su experiencia. Pero quisiera hacer una pregunta: ¿fue distinto el papel de la mujer en la zona nacional y en la zona republicana?
Mónica Moreno: Como Mary Nash demuestra, en el bando republicano las mujeres descubrieron, en muchos casos, que era posible desarrollar una vida diferente.
José María Lama: Leticia, creo que en un primer momento en los dos bandos hay movilización y la movilización iguala, pero, como dice Mónica en el bando republicano el protagonismo de las mujeres fue más general y activo.
Lorea: Leticia, creo que sí. Lama, estoy de acuerdo contigo.
Shirley Mangini: En mi experiencia, la mayoría -estos son los años 80-, eran todavía muy activas, muy valientes, con sus convicciones intactas.
Miguel Espinosa: Estamos de acuerdo, Lorea, pero esas mujeres, salvo excepciones, tuvieron un papel poco relevante en la Guerra.
Lorea: Me entusiasma la mujer republicana; la otra, se puede trasladar tranquilamente a nuestros días.
Leo y Ague: Miguel, yo discrepo un poco de tu última afirmación.
José María Lama: Bien, es cierto que una cosa es la ideología y otra la mentalidad. No creo que la mentalidad de los republicanos cambiara en relación a la mujer a la misma velocidad que cambió su percepción ideológica de ellas.
Dulce Chacón: Tienes razón, José María: durante la República también había muchas mujeres analfabetas; no tuvieron mucho tiempo para realizar los proyectos de educación. En los testimonios que yo he recogido he podido observar que el papel de la mujer fue esencial durante la posguerra, en la resistencia, en la lucha clandestina, en el apoyo a los presos... Creo que todas ellas supieron que la solidaridad era esencial para sobrevivir.
Miguel Espinosa: De acuerdo con Dulce, y me permito recordarle la tragedia de su paisana Matilde Landa.
Lorea: Aunque relevante no sé, Miguel. Relevantes sí, pero no para bien.
Shirley Mangini: Claro que la Sección Femenina aseguró un papel completamente tradicional, de apoyo a los hombres únicamente, para las de la banda nacional.
Miguel Espinosa: Eso de banda, me gusta...
Lorea: Shirley, y el Servicio Social no olvides.
Mónica Moreno: También las mujeres del bando republicano se estructuraron en torno a destacadas asociaciones, como Mujeres Libres.
Dulce Chacón: Yo pienso que la mujer, en general, tanto las nacionales como las republicanas, perdieron doblemente la Guerra. Perdieron también la posguerra. La mujer fue sometida al ostracismo más absoluto.
José María Lama: Dulce: como dice Preston, la revolución feminista de la República fue vuelta del revés con una violencia brutal.
Leo y Ague: Además de sufrir en primera persona el exilio.
Dulce Chacón: Leo y Ague, sufrieron también en las cárceles, y muchas fueron fusiladas aun estando embarazadas. José María, todavía arrastramos muchas de esas cadenas.
Lorea: De todas formas, creo que mujeres como mujeres hubo en los dos bandos, pero... quizás las del bando republicano opinaron más libremente.
Miguel Espinosa: Creo que el proyecto más ambicioso de la mujer durante la Guerra fue una organización, Mujeres Libres, que continuaron su labor divulgativa durante el exilio.
Juana: Tengo que retirarme. Después leo la transcripción de la tertulia. Saludos a todos/as. Chauuuuuuuuuuu.
Juani Bernabeu: Hasta la próxima, Juana.
Lorea: Juana, agur.
Leticia Medina: Hasta pronto, Juana.
Leo y Ague: Adéu, Juana.
Antonio Carrasco: Vamos a tratar de centrar un poco el debate con una pregunta general. ¿Fue el vacío provocado por la marcha de un gran número de hombres al frente uno de los motivos del desarrollo del papel de la mujer en los tiempos de la Guerra Civil?
Lorea: Antonio, creo que no.
José María Lama: Yo tampoco lo creo. Hay un proceso de emancipación creciente durante la República. En relación a la emancipación previa, me sigo sorprendiendo y emocionando al leer el acta de constitución en Zafra de la Sociedad Femenina de Oficios Varios. A la mayoría de la Junta Directiva la fusilaron.
Mary Nash: Antonio: es cierto que la Guerra actuó como catalizadora del activismo de las mujeres, pero venía de una tradición anterior: dos de las organizaciones más significativas, Mujeres Libres y la Agrupación de Mujeres Antifascistas, se crearon antes de la Guerra, pero tuvieron un gran desarrollo, sobre todo en la retaguardia, facilitando la resistencia antifascista.
Shirley Mangini: Antonio: desde luego, la ausencia de hombres en las fábricas, etc. ofreció la posibilidad para que las mujeres salieran al sector público a trabajar. Ya no estaban detrás de las cortinas de sus casas.
Dulce Chacón: Shirley: pero cuando los hombres regresaron del frente, exigieron que la mujer dejara libre los puestos de trabajo que había ocupado durante la contienda.
Shirley Mangini: Dulce, claro, pero se acabó todo para las mujeres no nacionalistas; como dijo Soledad Ortega en la película que hicieron hace unos años, también para las que tenían profesión. Testigo de su entrada en la vida política fue la masiva movilización de mujeres en Mujeres Antifascistas y Mujeres Libres; pero Mary Nash ha publicado todo esto en sus libros tan espléndidos.
Dulce Chacón: Shirley, estoy totalmente de acuerdo contigo, para entender el papel de la mujer en el franquismo sólo hay que leer a Mary Nash. Lo explica de una forma contundente y clara.
Adrián Sánchez: Señora Chacón: no hay nada como la profesora Mary Nash, increíble cómo lo hace tan simple...
Antonio Carrasco: Saludos para los contertulios que se acaban de incorporar...
Omar Cortes: Buenas tardes, aquí estamos.
Juan Navidad: Shirley, existen notables diferencias entre el papel de la mujer en la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos y en España en la Guerra Civil. Pero no me resisto a hacerte una pregunta disparatada: salvando todas las distancias que haya que salvar, ¿el papel de la mujer de USA en la Segunda Gran Guerra se parece más al del bando fascista (más pasivo) o al republicano?
José María Lama: Supongo que algo influiría el hecho de que el frente en la II Guerra Mundial estaba bastante alejado de los americanos.
Miguel Espinosa: Uno de los primeros trabajos sobre el papel de la mujer en la Guerra se lo debemos a Lola Iturbe y Antonina Rodríguez con sus libros: La mujer en la lucha social y en la guerra civil de España y Vindicaciones feministas.
Dulce: Matilde Landa se suicidó en la cárcel; al final de la tertulia os puedo facilitar un verso inédito de Miguel Hernández dedicado a ella.
Lorea: Bueno, no sé mucho del tema, pero, simplemente pensando, ¿a quién se recuerda? A mujeres solo republicanas; las otras tienen triste recuerdo, o bien por dirigir inclusas u hospicios de niños desarraigados, o bien por esposas de.
Mónica Moreno: No puede olvidarse que, a pesar de la pervivencia de un discurso de género tradicional, la vida cotidiana de muchas mujeres cambió mucho, incluso respecto a la República. Recuerdo con frecuencia a maestras como las que retrata Josefina R. Aldecoa en Mujeres de negro.
Lorea: Mónica, ¡sí!
Dulce Chacón: Conozco la historia de Matilde, pero no el poema de Miguel Hernández, me encantaría.
Miguel Espinosa: Después te lo paso, Dulce.
Leo y Ague: Miguel, mira si lo pueden añadir y así lo disfrutamos todos.
Miguel Espinosa: De acuerdo.
Lorea: Tengo el poema de Matilde. ¿Queréis verlo?
Dulce Chacón: ¡¡¡Claro!!!
Leticia Medina: Sí, por favor.
Adrián Sánchez: Sí.
Lorea: Vamos allá.
Antonio Carrasco: Adelante, Lorea.
Lorea: Por gentiliza de Miguel, que me lo ofreció hace tiempo.
Lorea: Fin.
Antonio Carrasco: Gracias, Lorea.
Juan Navidad: Muchas gracias por el breve poema.
Lorea: «De ná».
Leo y Ague: Gracias, Lorea, por compartir este bello poema con todos nosotros.
Leticia Medina: Muchas gracias, Lorea.
Lorea: Gracias a Miguel que en su día me lo compartió.
Miguel Espinosa: Ese poema a Matilde Landa, fue entregado por su hija, educada en la antigua URSS.
Dulce: si tienes interés por el poema de Miguel Hernández a Matilde, solicita Añil, Cuadernos de Castilla la Mancha, viene fotocopiado.
Dulce Chacón: Miguel: sí, me gustaría tenerlo. ¿Lo conoce la hija?
Leo y Ague: También podemos contar con el ejemplo de otro poema de Miguel Hernández dedicado a las mujeres de la Guerra Civil que lucharon en el frente, y en este caso a Rosario Sánchez la Dinamitera.
Mónica Moreno: Un tema que me interesa es la religiosidad femenina, y precisamente la Guerra fue un momento algo especial.
Miguel Espinosa: Mónica: la religiosidad de la mujer española ha sido tradicional, por eso la diputada a Cortes Margarita Nelken no quiso que se concediera el voto a la mujer para evitar la influencia del clero.
Miguel Espinosa: Pero fue Clara Campoamor la que consiguió el voto.
Mónica Moreno: Es más conocido el asunto para la República, menos para la Guerra.
Antonio Carrasco: El tema planteado por Mónica parece muy interesante: la religiosidad femenina durante la Guerra Civil.
Shirley Mangini: Antonio y Mónica: lo que me llamó la atención de las mujeres que entrevisté fue que las madres eran religiosas, y los padres eran los que las inculcaron en la política.
Mónica Moreno: ¿Y ellas eran creyentes?
Lorea: Creo que sí.
Leticia Medina: No menos importante, en mi opinión, fue la difusión de los valores del hogar y la familia como principal papel de la mujer en la sociedad, alejándola de su dimensión política. ¿También esto está en relación con el concepto de religiosidad de aquel momento?
Mary Nash: Me parece muy importante reconocer la religiosidad de las mujeres españolas; sin embargo, creo que igual que mujeres de otros países europeos, fue de gran impacto también el discurso de género, que marcaba la maternidad y la mujer como ángel del hogar, como marco de referencia para ellas. De ello la importancia de este contexto para evaluar precisamente su capacidad de ruptura y de cambio social en los años treinta.
Miguel Espinosa: Mary, tienes que tener en cuenta que el contexto en el que se desarrollaba la mujer era simplemente un apéndice del hombre.
Dulce Chacón: Miguel: un apéndice que se veía obligado al silencio o asentir con la cabeza cuando hablaba el marido. Estoy de acuerdo.
Lorea: Miguel, y ¿qué sucede aún hoy día,? ¿qué piensa la mayoría? Hoy seguimos siendo apéndice.
Juani Bernabeu: Ya no tanto, Lorea.
Mónica Moreno: Mary: claro, es difícil separar la religión católica del discurso de género tradicional. Me interesa, por ejemplo, si mujeres de izquierda eran también anticlericales y si en la misma medida que los varones.
Shirley Mangini: Mónica: como puedes observar en El único camino de la Pasionaria, la religiosidad era ya incompatible con la creciente politización. Pero sí que el romper con el esquema de «ángel del hogar» produciría auténtica angustia por la presión social.
José María Lama: Mary Nash, creo que ahí está la clave para comprender el enorme esfuerzo realizado por las mujeres durante la Guerra. El contexto de hoy es distinto y más favorable. El de entonces era durísimo.
Lorea: José María Lama, ¿crees que es distinto?
José María Lama: Lorea, algo ha cambiado. No puede negarse.
Lorea: Poco, amigo, poco. Se sigue hablando de cupos, se sigue arrastrando a la mujer que hace su vida libre. ¿En qué ha cambiado?
Dulce Chacón: La evolución con respecto a la religiosidad no fue general en la República. En los medios rurales, por ejemplo, el clero tenía un poder casi absoluto. Y el yugo de la Iglesia alcanzaba más que la política. Había poca formación en el ámbito rural.
Mónica Moreno: Pero también en el campo, al menos en el Sur, era muy frecuente que el comportamiento y la moral no siempre se ajustara al patrón católico.
Miguel Espinosa: El creyente de este tiempo nada tiene en común con los de anteguerra.
Lorea: Bueno, debo proclamar y proclamo que soy creyente, practicante a mi aire y en ningún modo fascista ni del PP ni algo semejante. Que se equipare religión y derecha, vale; pero no siempre es cierto.
José María Lama: Mónica, creo que había de todo. En el caso extremeño que estoy estudiando tanto la mujer del alcalde como la del teniente de alcalde, ambos socialistas, eran creyentes. Pero ellos imponían su «poder de hombres» para imponer a sus hijos nombres laicos: Demófilo, Libertad, etc.
Mónica Moreno: ¿Daban a sus hijos una enseñanza religiosa?
José María Lama: Había de todo. Pero cuando el marido no estaba, a Demófilo su madre le llamaba Antonio...
Mary Nash: Respecto a la religiosidad de las mujeres, en entrevistas a mujeres católicas catalanas sobre temas como el control de natalidad dejaban muy claro que la Iglesia no tenía que interferir en estos ámbitos. Habría posiblemente que matizar para el conjunto de la sociedad española, aunque a nivel público las mujeres se resistían a abarcar temas.
Mónica Moreno: Con frecuencia el ámbito del hogar y de la educación pertenecía más a la madre que al padre. Es muy interesante lo que cuenta José María... En cuanto a lo que comenta Mary, ¿esas mujeres que entrevistó eran creyentes?
José María Lama: Por desgracia, creo que Margarita Nelken tenía algo de razón cuando advertía de la influencia que los curas tenían en la mayoría de las mujeres de entonces. Pero eso enaltece aún más la lucha de la mujer en aquellos años.
Dulce Chacón: José María, tienes toda la razón; aún hoy la influencia del clero sobre los creyentes es fundamental a la hora de tomar, incluso, decisiones personales. Yo conozco gente que pide permiso hasta para leer determinados libros.
Mónica Moreno: Tengo que irme a clase. Ha sido un placer conversar con todos. Espero que continuemos en otra ocasión.
Antonio Carrasco: Muchas gracias, Mónica. Ha sido un placer contar con tus intervenciones.
Lorea: Agur, Mónica, un beso.
Leo y Ague: Mónica, hasta pronto. Adéu.
Leticia Medina: Hasta la próxima, Mónica.
Mary Nash: Existe una tradición de feminismo anticlerical republicano, de espiritistas y masones como Belén de Sarraga a principios de siglo, pero no sabemos bien su influencia en las mujeres de la Segunda República. Igual Shilrley Mangini nos puede decir algo al respecto.
Shirley Mangini: Había pocas mujeres que estaban dispuestas a desafiar a la Iglesia. Carmen de Burgos era de las pocas que conozco. Y, si bien me acuerdo, Campoamor fue masona.
José María Lama: Me gustaría señalar que también la mujer sufrió una doble represión o, si queréis, una represión específica por ser mujer. Es otro aspecto de la especificidad femenina en la Guerra.
Juan Navidad: ¿Estáis de acuerdo en que la mujer republicana perdió la guerra antes de perder la guerra? Cuando fue relegada a un segundo plano por sus compañeros masculinos.
Lorea: No, Juan; para nada. Ni fue un segundo ni tan mal; cuando emergió, venía de un 8, lo menos.
Juani Bernabeu: Yo sí, Juan. Exactamente, a la hora de la verdad... nada de nada. Pero bueno, en aquella época creo yo que era lo normal... ¿no?
José María Lama: La perdió al mismo tiempo, pero ella además perdió lo que había logrado desde unos pocos años atrás.
Lorea: No.
Leticia Medina: En mi modesta opinión, la pérdida para la mujer fue mayor.
Mary Nash: No estoy de acuerdo con esta afirmación. Sin embargo, es cierto que las reivindicaciones más específicas de las mujeres perdieron peso ante las necesidades bélicas de la República en la medida que avanzaba la Guerra.
Leo y Ague: La mujer pudo estar relegada, pudo tener grandes pérdidas a nivel personal, pero se convirtió en pieza importante de soporte a la guerrilla durante y después de la Guerra.
Miguel Espinosa: Yo estoy de acuerdo con Juan. De todas formas, tengo que deciros que la mujer en el frente solo duró hasta octubre de 1936, momento en que se empezó a organizar el ejército republicano; además, hubo muchas enfermedades venéreas por la promiscuidad.
Dulce Chacón: De todas formas, el machismo español se vio también en el frente. La mujer fue apartada de la primera línea de fuego con la excusa de que el sexo estaba demasiado presente. De la misma forma, en la guerrilla está poco estudiado el papel de la mujer, y la mayoría de los guerrilleros niegan las acusaciones que se vierten sobre ellas, las que les adjudican un papel de meretrices en el monte.
Shirley Mangini: Miguel, ¿pero las enfermedades venéreas fueron causadas por las milicianas?
Dulce Chacón: Las enfermedades venéreas las transmiten tanto los hombres como las mujeres.
Miguel Espinosa: Dulce: había motivos claros para su retirada; sin embargo, el papel en la guerrilla fue más significativo.
Juan Navidad: Pues una lástima que el bando republicano se dejara llevar por la propaganda de los fascistas cuando trataban así a la mujer comprometida.
Dulce Chacón: Remedios Montero, guerrillera en la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, podría contar cómo era la vida en el monte. Ella afirma que las mujeres eran tratadas en igualdad, y que el sexo estaba prohibido, precisamente para evitar todas esas acusaciones.
Miguel Espinosa: Perdonadme que os diga, pero la mujer en el frente nunca tuvo buena prensa.
Dulce Chacón: Miguel, la prensa la escribían los hombres.
Miguel Espinosa: Sí, Dulce; pero esas palabras fueron del Presidente de la República.
Dulce Chacón: Miguel: el Presidente, un hombre.
Juan Navidad: Para los alzados, el papel de la mujer era la sumisión, el hogar, el cuidado de la casa y los niños. Basta ver la televisión de la época franquista, de un decimonónico terrible.
Miguel Espinosa: Juan, ¿qué diferencia hay con la actual?
Mary Nash: Dulce y Juan: me parece que el libro de Dulce Chacón pone de relieve la capacidad de resistencia de las mujeres incluso bajo la represión franquista. Por otra parte, creo que las mujeres republicanas supieron transmitir algo de los valores republicanos y democráticos a pesar de la represión franquista.
Leo y Ague: Mary, estoy de acuerdo contigo. En el libro de Dulce se puede ver no la lucha de la mujer en el frente, pero sí el trabajo de concienciación y de apoyo a la guerrilla incluso desde dentro de las cárceles; donde había miles de ellas.
Juan Navidad: En eso estoy de acuerdo, Mary; en la Transición han perdurado vientos de progresismo que eran más sinceros en la mujer que en el hombre, al menos a mi parecer. En la Transición el hombre se conformaba con alcanzar cierta democracia y la mujer progresista ansiaba una realidad de justicia social para todos y todas.
Juani Bernabeu: ¿Debido tal vez a que tenían más motivos para ello, Juan?
Dulce Chacón: Mary: yo creo que el papel de la mujer ha sido esencial, y no se ha reconocido aún. No sólo presentaron batalla efectiva durante la resistencia, sino que también fueron un punto de apoyo sin el cual la guerrilla no hubiera podido existir, y fue fundamental también para el apoyo a los presos.
José María Lama: Dulce, completamente de acuerdo. Volvemos al comienzo: dentro de la recuperación de la memoria de la Guerra, hay que recuperar de forma especial la memoria de la mujer. Preston cita a Mary Nash para afirmar que «las mujeres en el frente estuvieron expuestas a una presión sexual considerable y, tanto si sucumbían a ella como si no, se asumía que eran putas».
Lorea: ¿Presión? (ji ji ji).
Leticia Medina: ¿Putas?
Dulce Chacón: José María: sin la memoria de la mujer estamos cojos, tenemos ahora mismo una historia desmembrada que ha usurpado la voz a tanta gente..., por ejemplo: Libertad.
Shirley Mangini: Las mujeres asociadas (sólo asociadas) a la Guerra eran consideradas putas por haber transgredido... por entrar en territorio patriarcal.
Mary Nash: Shirley, estoy de acuerdo, el hecho de asumir las armas era una subversión tan grande de roles que era fácil descalificar a las mujeres milicianas. Tampoco las organizaciones de mujeres asumieron su defensa, ya que entendieron que el lugar de las mujeres era en la retaguardia y consideraban el combate en la Guerra como algo esencialmente masculino.
Lorea: Lo dicho: hoy día poco cambio; algo más de cupo, pero de mentalidad machista nada.
Carmen: ¿Cuántos republicanos, en 1936, eran partidarios del voto femenino? ¿Alguien podría decírmelo?
Omar Cortes: A Mary Nash. Pregunta: Ahora que mencionan el tema de la sexualidad en el frente, quisiera que nos aclararas qué diferencia hubo entre la miliciana en la guerra española y el papel de lo que acá en México denominamos «la soldadera» durante nuestra revolución.
Shirley Mangini: Yo tengo que ir a preparar mi clase sobre «Mujer y guerra». Ha sido un placer. Que sigamos recuperando esa memoria de las mujeres silenciadas.
Dulce Chacón: Shirley, me ha encantado compartir este rato contigo.
Leo y Ague: Shirley, adéu.
José María Lama: Un saludo, Shirley.
Antonio Carrasco: Muchas gracias por tus opiniones, Shirley; ha sido un placer.
Juan Navidad: Ha sido un placer compartir este rato con tus aportaciones, Shirley... Hasta otra ocasión.
Mary Nash: Un saludo, Shirley.
Juani Bernabeu: Ha sido un placer, Shirley.
Leticia Medina: Un saludo, Shirley.
Antonio Carrasco: (Pregunta general) ¿Cuál creen que debe ser el papel de la literatura en relación con la difusión de la Historia de la mujer? Parece que es un tema de moda en el ámbito de la creación literaria...
Juan Navidad: Y yo añado otra pregunta: ¿qué tema(s) relacionado(s) con la mujer del siglo XX en España no se ha tratado aún en una buena novela?
Miguel Espinosa: Poco hemos hablado de aquellas mujeres que continuaron su labor divulgadora de la revista Mujeres Libres, como Suceso Portoles y Pepita Carnicer. Tampoco hemos tenido un recuerdo para Catalina (Lina) Odena, que se suicidó antes de caer en las garras falangistas.
José María Lama: El aldabonazo en las conciencias que está suponiendo el libro de Dulce explica la capacidad «amplificadora» que una buena novela tiene para recuperar la memoria.
Dulce Chacón: Yo no hablaría de moda, porque las modas pasan, es su atributo. Yo diría que existe una inquietud general por conocer nuestro pasado inmediato. Y que es tiempo, aún hay personas que fueron testigos y protagonistas de la Historia, es tiempo de recuperar las voces dormidas, ya sea en literatura, en cine, en cualquier tipo de arte. Cada uno desde nuestro lugar tenemos la obligación moral de restituir la voz a quien se vio obligado al silencio.
Leo y Ague: No debemos hablar sólo de publicaciones y cine. Hay mucha gente en toda España que se está dedicando a trabajar la recuperación de la memoria a través de jornadas, debates y charlas.
Juan Navidad: Quiero recordar que hace dos años, también en noviembre, celebramos una de nuestras primeras tertulias virtuales sobre otro libro interesante sobre la Guerra Civil: Días y Noches de Andrés Trapiello.
Miguel Espinosa: Estamos atravesando un gran momento para recuperar la Historia, se publica mucho y bueno sobre la época más negra de nuestra España. Exilio, prologado por Guerra y Años Difíciles son interesantes. Dulce, te felicito por tu interesante libro.
Dulce Chacón: Miguel, gracias.
Mary Nash: Me parecen importantes libros de literatura, como el de Dulce Chacón, ya que permiten la recuperación de la memoria histórica. Me tengo que despedir; os saludo a todas/os.
Antonio Carrasco: Muchísimas gracias, Mary. Ha sido todo un lujo poder contar con su presencia -virtual-.
Leo y Ague: Un saludo Mary; hasta pronto.
Juan Navidad: Un saludo, Mary, y muchas gracias por tus aportaciones.
Dulce Chacón: La literatura es una forma de mirar. Y sirve para ver el mundo desde distintos ángulos, o para abrir los ojos a quien los lleva cerrados. Muchas gracias, Mary, ha sido un placer este encuentro.
José María Lama: Gracias, Mary. Un saludo.
Lorea: Mary, agur.
Antonio Carrasco: Nos quedan cinco minutos de tertulia. Podemos ir recapitulando... Ha sido un encuentro muy interesante. Pueden emitir sus conclusiones.
José María Lama: La actual eclosión de estudios sobre el período no debe hacernos olvidar el trabajo de los años difíciles, cuando a finales de los setenta y de principios de los ochenta había gente que hablaba de esto aunque no fuera políticamente correcto. Creo que la mujer tuvo un papel relevante en la Guerra; que perdió más cosas que nadie y que la pérdida adquirió caracteres distintos a la derrota de los hombres.
Lorea: Yo no creo que perdió, sino que empezó a resurgir, pero aún hoy día queda camino.
Dulce Chacón: Antonio: ha sido muy interesante, pero yo me he perdido en varias ocasiones, quizá porque no estoy acostumbrada a este medio.
Antonio Carrasco: Ha ido muy ágil. Pero creo que ha sido muy enriquecedora.
Juan Navidad: Dulce, ¿hay algún matiz que no hayas incluido en el libro y que has conocido después de su publicación que crees que pudiera haber sido interesante para los lectores/as?
Dulce Chacón: Yo diría como conclusión que tenemos pendiente una deuda importante con la Historia: nuestra memoria colectiva está por hacerse. Es preciso que todos, desde donde podamos, alcemos nuestra voz para gritar que la memoria es un derecho, nunca un conflicto.
Juan Navidad: Dulce, ¿es más fácil comprometerse con los hechos anteriores de nuestra Historia, como la Guerra Civil, que con el presente?
Dulce Chacón: Juan, una persona comprometida no hace esas diferencias. Nuestro compromiso es moral, y atiende tanto al pasado como al presente, pues somos también lo que hemos sido.
Juani Bernabeu: Bueno, yo ya me voy. Un saludo a todos y hasta la próxima.
Leo y Ague: Yo creo que se debe seguir «hablando» y otorgando a la mujer la importancia que tuvo durante la Guerra y a la que ha sido negada este reconocimiento durante años. Adéu, Juani.
Juani Bernabeu: Adéu.
Lorea: Juani, agur.
Leticia Medina: Hasta la próxima, Juani.
Juani Bernabeu: Agur.
José María Lama: Gracias a todos y a todas. Ha sido un placer. Un saludo y hasta pronto.
Lorea: Lama, agur.
Dulce Chacón: Para mí también ha sido un placer. Gracias a todos, y hasta la próxima.
Lorea: Dulce, un placer.
Miguel Espinosa: Encantado y con efusivas gracias a nuestra Cervantes, que nos permite conectar con personas de vuestra calidad humana.
Lorea: Sí, Miguel, gracias a nuestra Cervantes.
Leo y Ague: Gracias; es la primera vez que nos conectamos, pero hemos visto temas interesantes para el futuro. Nos mantendremos informados.
Juan Navidad: Muchas gracias a vosotros por participar.
Leo y Ague: Un placer mantener esta conversación virtual con todos vosotros. Hasta pronto.
Lorea: Leo y Ague, agur y un beso desde Bilbao.
Dulce Chacón: Leo y Ague: Agur.
Juan Navidad: Muchas gracias a todos y todas por participar en este apasionante encuentro.
Sueños Efímeros: Una pregunta: ¿este chat se va a transcribir en algún sitio?
Juan Navidad: Sí, Sueños; próximamente tendrás disponible la transcripción de este encuentro. Muchas gracias a todos y todas.
Antonio Carrasco: Bueno, muchas gracias a todos por sus aportaciones y hasta la próxima tertulia. Espero que hayan disfrutado con el intercambio de ideas.