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Islam

     Tampoco el Islam oriental en los siglos XIV y XV presenta un panorama confortador, en especial para la tradición cultural árabe que, ante la avasalladora presencia de la dominación turca, lo que le obligó a refugiarse en el Egipto mameluco. El Islam occidental, por su parte, dividido y poco pujante en el Magreb, cuenta en el reino nazarí de Granada con un último baluarte de trascendental significación cultural.




Dominación turca



Samarcanda en tiempos de Tamerlán

     La çiudat de Samaricante está asentada en un llano e es çercada por un muro de tierra e de cavas muy fondas, e es poco mas grande que la çiudat de Sevilla lo que es asy çercado pero fuera de la çiudat ay muy grand pueblo de casas que son ayuntadas como barrios en muchas partes, ca la çiudat es toda en derredor çercada de muchas huertas e viñas (...) Asy lo que es poblado fuera de los muros es muy mayor pueblo que lo que es çercado, e entre estas huertas que de fuera de la çuidat son están las más grandes e onradas casas, e el señor (Tamerlán) allí tenía los sus palaçios e casas onradas, e otrosy los grandes omnes de la çiudat las sus estançias e casas (...) En esta çiudat de Samaricante se tratan de cada año muchas mercadurías de muchas maneras, que alli vienen de Catay e de la Yndia e de Tartalia e de otras muchas partes, e de la su tierra, que es muy abastada. E porque ella non avia plaça solepne para que se vendiese ordenada e regladamente, mandó el señor que fuese fecha por la çiudat una calle que travesase de una parte a otra, e en ella bancos e tiendas para que en que se vendiesen las mercadurías (...) una calle muy ancha, e de una parte e de otras tiendas que avían ante sy poyos altos que eran cubiertos de losas blancas. E todas las tiendas eran dobladas, e la calle era cubierta de vóvedas con ventanas por do entraba la lunbre (...) e a trechos en esta calle avía fuentes (...)La mezquita que el señor mandó fazer por onor de la madre de cano era la más onrada que en la çiudat avía, e desque fue acabada no se pagó de la portada, que era baxa, e mandola derrocar, e fizieron dos foyos ante ella para do pasasen los çimientos, e porque fuese mas ayna fecha, dixo que él mismo quería tomar carga de acuçiar la meatad de la una parte, e mandó a dos privados suyos que tomasen carga de la otra meatad (...) e esta obra labravan asy de día como de noche, e esta obra e la de la calle çesó por las niebes que venían ya.

RUY GONZÁLEZ DE CLAVIJO, Embajada a Tamerlán. Estudio y edición de un manuscrito del siglo XV por F. López Estrada, Madrid, C. S. I. C., 1943, pp. 200-202 y 206-207. Recoge: Ladero, M. A., Historia Universal de la Edad Media, Barcelona, 1987, pp. 996-997.



La toma de Bagdad (1258)

     [Las matanzas que siguieron a la «destrucción» de la ciudad fueron tales] que de la sangre de las víctimas manó un río tan grande como el Nilo y tan rojo como el Brasil. Bagdad fue destruido y los diferentes países del universo se enriquecieron con sus tesoros y sus objetos de arte. Los Mongoles vendieron a precio de cobre y de plomo los utensilios y los recipientes que habían encontrado en las cocinas y en las bodegas del Califa; muchos de estos objetos llegaron por casualidad a Chiras, de manera que algunas personas que estaban en el colmo de la indigencia y de la miseria lograron gracias a ellos la opulencia y el bienestar. En especies, en cupones variados de seda, raso negro, telas estampadas y brocados importados de Bizancio, de Egipto y de China, caballos de Arabia, mulas de Siria, jóvenes originarios de Grecia, de los países de los Alanos y del Kíptchak, muchachas turcas, chinas y beréberes, los Mongoles consiguieron un botín tan enorme que su total no podía caber en los cómputos del espíritu.

VASSAF, Crónica. En Henri Massé, Anthologie Persane, Payot. 1950. págs. 240-241, en: Braudel, F., Las Civilizaciones Actuales. Estudio de Historia Económica y Social. Trad. J. Gómez Mendoza y Gonzalo Anes, Edit. Tecnos, 1969, Madrid, p. 106.




Al-Andalus: el reino de Granada



Capitulaciones del Reino de Granada

     (...) dejaran vivir al dicho Rey Muley Baudili y a los dichos alcaydes y alcaldes y sabios y mofties, alfaquies y alguaciles y caballeros y escuderos y viejos y buenos hombres en comunidades chicas y grandes estar a su ley y no les mandaran quitar sus algimas y sumas y alumedanos y torres de los dichos aluedanos para que llamen a sus alsales y dejaran y mandaran dejar a dichas algimas sus propios y rentas como ahora los tienen y que sean juzgados por su ley coranica con consejos de sus cadies segun costumbre de los moros y les guardaran y mandaran guardar sus buenos usos y costumbres (...) todas dichas personas (...) que se quisieren ir a vivir allende de estas partes (...) que puedan vender sus haciendas y bienes muebles y raices (...) y que si sus altezas lo quisieren que los dejen pagandolos por sus dineros antes que a otro (...) y que dichas personas que asi quisieren ir a vivir allende (...) les dejen ir y pasar libre y seguramente con todas sus haciendas y mercaderias y joyas y oro y plata y armas (...) les manden fletar de aqui a setenta días primeros siguientes diez navios grandes (...) los haran llevar libre y seguramente a los puertos de allende (...) y que desde en adelante por termino de tres años primeros siguientes les mandaran dar a los que durante el dicho término se quisieren pasar allende en navios (...) no les mandaran llevar ni lleven por el dicho pasaje y flete de los dichos navios derechos (...) hacer bien y merced al dicho Rey Muley Baaudili y a los vecinos de la dicha ciudad de Granada y del Albaicin y sus arrabales les haran merced por tres años primeros siguientes que comiencen desde el día de la fecha de este asiento y capitulacion de todos los derechos que solian pagar por sus casas y heredades con tanto que hayan de dar y pagar y den y paguen a sus altezas los diezmos del pan y apaniso y asi mismo el diezmo de los ganados que al tiempo del desmar quiere en los meses de abril y mayo (...)

Fragmento de las capitulaciones firmadas en 1492 entre el rey Boabdil y los Reyes Católicos, tras la rendición de Granada.



El cerco a Granada en 1491, según Nubdhat al-cAir

     Cuando llegó el mes de Safar es el año en cuestión [897-1491], la situación de la gente llegó a ser mucho peor por el hambre y la falta de comida; hasta la gente rica se veía afectada por el hambre.

     Allí vinieron los principales hombres, nobles y gente común del pueblo, con los juristas islámicos, el gremio de guardianes, los ancianos, los maestros, caballeros valientes que estaban todavía vivos y cualquier persona de Gharnata [Granada] con algún conocimiento del asunto. Todos fueron a ver a Amir Muhammad [Boabdil] y le informaron de la situación de la gente, lo débiles que estaban, cómo les afectaba el hambre, la poca comida que tenían. Su ciudad era grande, para la cual normalmente la comida se importaba, pero ¿cómo puede ser dirigida si nada puede ser comprado? La ruta usada para traer suministros de comida y fruta desde las al-Bajara [Alpujarras] había sido cortada. Los mejores caballeros habían muerto y pasado ya, y los otros que quedaban estaban debilitados por las heridas. La gente fue prevenida de cómo buscar comida o cultivar la tierra o como arar. Sus héroes habían muerto en las batallas.

     Ellos entonces fueron a decirle: «Hermano nuestro, los musulmanes que viven tras el mar en el Magreb ya han sido alertados y ninguno de ellos vienen a ayudar o se levanta en nuestra ayuda. Nuestro enemigo ya ha construido el cerco que cada día es más fuerte y nos hace más débiles. Ellos reciben suministros de su propio país, nosotros no recibimos nada. El invierno ha empezado y el ejército enemigo se ha dispersado y así no del todo fuerte, y las operaciones militares contra nosotros se han suspendido. Si nosotros abriésemos conversaciones con ellos ahora, nuestros puntos serían bien recibidos y ellos estarían de acuerdo con lo que pedimos. Si esperamos, la primavera llegará, sus ejércitos se juntarán y nos atacarán siendo nosotros aún más débiles, y el hambre cada vez peor. Ellos no estarán preparados otra vez para aceptar las condiciones que queremos, y nosotros y nuestra ciudad podría no ser salvada de la conquista militar. Lo que es más, una parte de nuestro pueblo quedaría en el campo, y ellos actuarían como guías para atacar nuestros puntos vulnerables, que utilizarían contra nosotros».

          El emir Muhammad [Boabdil] les dijo: «Dadme vuestra consideración de lo que parece mejor para vosotros y encontrad un acuerdo unánime que sea bueno para para vosotros».

     Acordado por nobles y el pueblo que sería enviado un mensajero para tener conversaciones con los reyes cristianos sobre sus asuntos y los de la ciudad.

     Mucha gente alegó que el emir de Gharnata [Granada] y sus ministros y jefes militares habían llegado ya a un acuerdo con los reyes cristianos y que iban a invadirles, pero que temían al pueblo y que para tenerles engañados simplemente les dijeron lo que querían oír. Por ello, cuando ellos vinieron diciendo que el rey y sus ministros habían estado guardando el secreto para ellos, ellos les perdonaron en el acto. Ese era el motivo de que se hubiesen suspendido las operaciones militares hacía tiempo, para darles espacio para encontrar un camino de introducir la idea en la gente corriente. Luego cuando ellos enviaron al rey de los cristianos, ellos le encontraron de preparadamente de acuerdo, y estaba feliz de conceder todas sus peticiones y estipulaciones.

Crónica de Granada, según Nubdhat al-cAir, Década de 1490.



9 de July de 2008

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