Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


Abajo

El taladro-muesca del Arenal de la Virgen (Villena-Alicante)

José M.ª Soler García





  —31→  

Hace ya bastantes años tuvimos ocasión de comprobar, junto a Jerónimo Molina, las similitudes y diferencias entre los yacimientos jumillanos y villenenses. Repetidas visitas a «El Prado» nos hicieron ver que lo que veníamos llamando «cerámica centelleante»1, muy abundante en el neolítico villenense, no era sino la aplicación como desgrasante de la «jumillita», mineral así bautizado por Ossan y estudiado por Molina2, que es muy abundantes en esa línea que va desde el Sur de la provincia de Albacete hasta el Norte de la de Almería. En este aspecto, «El Prado» era gemelo del «Arenal de la Virgen», yacimiento de llanura villenense, y de la «Cueva del Lagrimal», situada justamente bajo el mojón que delimita los términos de Villena y Yecla.

Pudimos comprobar también que los «idolillos» de piedra del «Cabezo Redondo»3 eran diferentes o de distinta procedencia que los que aparecen con tanta profusión en los yacimientos murcianos4.

Con Molina compartimos también un espacio de tiempo en el «Homenaje a Siret», celebrado en Cuevas de Almanzora en 1984, y más satisfactorio es ahora acudir al que tan justamente se le rinde al antiguo y querido amigo.

  —32→  

Del «Arenal de las Virgen» dimos cuenta en un artículo publicado en 19655, y en el Primer Congreso de Historia del País Valenciano tuvimos oportunidad de comentar que el depósito arqueológico de ese yacimiento fue en gran parte trasplantado a una finca bastante alejada, la «Casa de Canales», a fin de mejorar la calidad de sus tierras, y que esa finca suministra hoy piezas de sílex y tiestos neolíticos que no están «in situ» y pudieran desorientar a futuros prospectores.

Arenal de la Virgen

Lámina 1

El Arenal de la Virgen

El «Arenal de la Virgen» (Lám. 1) se halla en las orillas de la que fue famosa «Laguna de Villena», a la que se refiere muy elogiosamente don Juan Manuel en su «Libro de la Caza». De esa laguna, desecada a principios del siglo XIX por Carlos IV, procedían muchos de los huesos aparecidos en el importantes yacimiento del «Cabezo Redondo», foco de irradiación de la Edad del Bronce por la cuenca del Vinalopó.

Intensas y frecuentes prospecciones superficiales en el Arenal antes de su trasplante, nos han suministrado miles de piezas de sílex, entre la que se encuentran   —33→   núcleos, hojas sencillas, hojas de borde rebajado, raederas, denticulados, raspadores, hojas de muesca, microlitos geométricos, microburiles y un par de yuntas de flecha bifaciales. Hay también hachas de ofita y abundantes cerámicas, tanto lisas como decoradas con incisiones, puntillados, cordones de relieve, digitaciones, bordes picados y decoración cardial. Un conjunto, como se ve, típicamente neolítico, similar, aunque menos rico, al que ha suministrado la «Casa de Lara» y aparece también en «La Macolla».

Puntas entre muescas

Lámina 2

Puntas entre muescas. Yacimiento n.º 28. Villena (Alicante)

Entre los utensilios de «sílex» hay que señalar la existencia de una pieza típica, hasta ahora, de este yacimiento, a la que hemos denominado «taladromuesca». Se trata de lascas de buen tamaño, curvadas, con una gran muesca en el filo cóncavo, más o menos retocada por una o por las dos caras. Las base ha sido en muchos casos redondeada, con abrasión del bulbo, y el extremo distal es una punta poliédrica formada por varias facetas convergentes, que pudo utilizarse para agrandar orificios por rotación lateral. La gran muesca del filo serviría como cuchillo o sierra, por rotación antero-posterior, aplicada a objetos o troncos   —35→   cilíndricos. Las facetas planas de la cara superior facilitarían el apoyo del dedo. Los ejemplos más claros de estos utensilios son los que presentamos en la fig. l, y menos típicos, en la fig. 2.

Figura 1

Página 34

Figura 2

Figura 3

Página 36

No queremos desaprovechar la oportunidad que nos brinda este pequeño   —36→   trabajo para deshacer un error que se produjo en la magnífica obra de Fortea6. No es difícil que un término escuchado de viva voz y sin referencia escrita se recuerde al cabo del tiempo con significado distinto al que en un principio se le dio, y así hemos podido observar que en el inventario lítico del «Pinar de Tarruella», que publica en la página 155, señale como «lascas con muesca» las tres piezas que ofrecemos de nuevo en nuestra figura 3 (números 3 al 5). Añade Fortea que son del tipo «pico entre muescas» de Vilaseca y «taladro muesca» de Soler. La señalada con el número 3 se asemeja, en efecto, a nuestro «taladro muesca», pero no así las otras dos, que son realmente «puntas   —37→   o picos entre muescas», como el número 2, que Fortea define como «perforador simple muy atípico» y reproduce en su figura 22.

Esa «punta entre muescas» se da también en otro yacimiento lítico de superficie del término villenense, el señalado con el n.º 28, muy cercano al «Arenal» (lám. 2). Del «Arenal» procede también el que presentamos con el número 1 de nuestra figura 3.

Pensamos que ese «taladro muesca» no será exclusivo de nuestro yacimiento, y eso es lo que nos ha movido a divulgarlo en este homenaje al descubridor de «El Prado» y de tantos otros yacimientos del altiplano de Jumilla.





Indice