Tengo el honor de ofrecer á la consideración de
nuestra Real Academia la siguiente Noticia, que ha puesto
incondicionalmente á mi disposición su autor D.
Camilo Gavilanes.
Esta inscripción, compuesta de siete renglones, está
grabada en una columna cilíndrica de 1,22 m. de altura y
0,56 de diámetro.
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La columna es de granito, llamado de Monte de Arenas, que
por tener mucha mica se descompone fácilmente; y por eso
tiene muy desigual su superficie, y las letras han perdido mucho de
su forma. Está dividida en dos pedazos casi del mismo
tamaño; y lo ha sido deliberadamente para sacar servicio de
ella, haciendo á pico en su circunferencia entre los
renglones quinto y sexto una ranura, y colocando después en
la misma, entre el principio y fin de dichos renglones, una
cuña de hierro; la cual golpearon fuertemente, según
es fácil reconocer, hasta conseguir su objeto. Por esta
causa, claro está que se han resquebrajado ambos pedazos: el
inferior de arriba abajo desde el punto en que se colocó la
cuña; y el superior un poco desde el mismo punto arriba,
habiendo sufrido mucho el renglon sexto, de cuyas letras solo se
conserva la parte inferior. El pedazo superior, que contiene cinco
renglones, tiene de altura 59 cm.; y el inferior con los dos
renglones restantes no baja de 63. Vése además en el
centro de la base inferior, que es también la de la columna,
un cuadradito hueco, que servía para asegurarla al pedestal.
La altura de cada letra es de 7 cm.
Ambos pedazos se encontraron hace dos ó tres años, al
plantar de viña una tierra en el sitio denominado
Murielas, ó el Castro, cerca del pueblo de
Almázcara en el Bierzo. Allí se han hallado muchos
restos de población romana: tales como molinos de mano,
utensilios de casa, varios pozos, muchas tejas, no pocas monedas y
otros objetos arqueológicos, además de la columna de
que se trata. La población estuvo situada á la parte
SO. de una meseta, coronada de un llano, de cosa de 3 km. de largo
con mas de ½ ancho, conocido en el país por Chana
de arriba, y muy parecida á la en que, cerca de Pieros,
estuvo asentado BERGIDVM, que desde allí se divisa. La
situación es altamente estratégica, porque desde
aquel punto se atalayan también la mayor parte de los
castros, ó fortificaciones, que en el Bierzo
poseían los romanos. La circunstancia de estar
Murielas entre los principales ríos de esta
comarca, Sil y Boeza, y casi en la confluencia con el último
del riachuelo llamado Bravo, que corre por la parte septentrional
de dicha meseta, así como la coincidencia con la distancia
entre Pieros y este sitio de la marcada en el Itinerario de
Antonino
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entre BERGIDVM é INTERAMNIVM, 20 millas (28 km.), y la de 30
millas (42 km.) que desde este sitio hay próximamente
á Astorga, hacen fundadamente presumir al que esto escribe,
que realmente INTEBAMNIVM estuvo en el referido pasaje. En este
caso la vía militar romana pudo atravesar la llanada
intermedia, viniendo á pasar el Sil cerca del Congosto,
donde no solo parece que existió puente, sino que para subir
al pueblo había una especie de codos de Larouco,
que después aprovechó la carretera antigua, para ir
desde allí á Murielas (INTEBAMNIVM), y pasando el
Boeza,entre Almázcara y Villaverde, dirigirse á
Turienzo y seguir la divisoria de los pequeños ríos
Argutorio y Tabladillo, que entra en el Boeza, no lejos de
Almázcara, por donde hay aún camino carretal y
bastante llano hasta Foncebadón; y finalmente, desde este
punto por Rabanal Viejo y Lamaluenga á Astorga. Que si esto
no satisface, todavía se puede escogitar el trazado desde
Pieros (BERGIDVM), dirigiéndose primero á Ponferrada
(Ponte Flavio?) atravesando luego el Monte de Arenas
á vista del Sil y rematando en Murielas, para continuar
desde allí en la forma anterior. Desde Murielas salía
otra vía á Calamocos y Onamio, con dirección
á Molinaseca; pero el autor de estos apuntes no cree que
esta sea la vía militar, sino otra, que dirigiéndose
por un lado desde Molinaseca á la Cabrera alta y á
las Médulas, en donde explotaban los romanos Lantas y tan
ricas minas, y por otro á Ponferrada, situada á la
terminación del Monte de Arenas, en donde tenían
minas también, facilitase, no sólo la
comunicación entre estos puntos, sino principalmente la
salida de los productos mineros.»
Poco debo añadir á las juiciosas observaciones que os
habéis dignado escuchar, y que con fecha del 22 del
corriente acaba de trasmitirme el Sr. Gavilanes.
El
miliario de Castro Murielas es sin disputa alguna monumento insigne
de nuestra Geografía romana. Como su gemelo (Hübn.
4719), descubierto en Santa María de Linares, cerca de
Córdoba, que fué labrado en el mismo año 55 de
la Era Cristiana, se ve el nuestro por desgracia privado del
número de las millas, que ciertamente contuvo. Las veinte
que unían Interamnium Flavium á Bergido, y
las treinta que lo separaban de Asturica,
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condujeron el compás del Sr. Saavedra á colocar sobre
el mapa-itinerario de España aquella estación, no
sobre la margen derecha del Boeza, sino en la izquierda, entre este
río y sus afluentes Parada y Molina. Desprovisto como se
halla, por desdicha, del número de las millas el
mojón cilíndrico de Almázcara, deja en pie la
duda de la reducción del «Xano de
arriba» á Interamnio Flavio, y esta duda
subsistirá mientras no se demuestre con toda exactitud el
verdadero trazado de la vía Antoniniana. Esta raras veces se
apartaba del camino francés, ó de los
peregrinos, el cual en la primera mitad del siglo XII, según
lo prueba el libro último del célebre códice
Calixtino, pasaba desde Astorga efectivamente por Rabanal, cruzaba
el puerto del monte Irago, penetrando por allí en el Bierzo,
y tocaba sucesivamente en Molinaseca, Ponferrada, Cacabelos y
Villafranca: «urbs Osturga; inde Raphanellus qui
Captivus cognominatus est; inde portus montis Iraci; inde
Siccamolina, inde Ponsferratus; inde Villafranca de bucca Vallis
Carceris.»
De
todos modos, la presencia del miliario en el término de
Almázcara, y las numerosas ruinas sembradas en el Xano
de arriba, y el nombre propio de Castro, además de los
vestigios de puente sobre el Boeza junto á la confluencia de
este río con el Tabladillo y el Bravo, arguyen la existencia
de una población importante durante la época romana,
cuyo nombre acaso nos descubrirán en breve profundas
excavaciones.
Del
miliario ha dado ya noticia al público el Sr. Becerro de
Bengoa197.
Omite la línea sexta; y en la siguiente admite entre COS y M
· P el inadmisible numeral VI, que por ventura (si es que
claro hay que suplir en la copia del Sr. Gavilanes) corresponda
á P · P · (pater patriae). Para salir de dudas
convendrá pedir un buen calco, ó fotografía,
á la Comisión de monumentos de la provincia de
León, ó bien al entendido y estudioso
presbítero de Ponferrada Sr. Buelta, que descubrió el
miliario.