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ArribaAbajo- II -

Buscando a Josefina Manresa en Quesada



ArribaAbajoDomingo, 24 de junio

Estimado don Antonio:

La mañana del domingo 24 salimos de Baeza camino a Úbeda, desde aquí tomamos dirección sur por una carretera no muy buena entre olivares cenicientos que se dirige hacia el sur por la Estación de Jódar, Los Propios, Peal del Becerro, donde paramos para subir a la ermita, pero no encontré indicaciones me pudieran lleva a ver la Cámara Sepulcral Ibérica de Toya. En este pueblo nació el poeta Rafael Láinez Alcalá en 1899 que fue alumno de francés en sus clases de Baeza. Luego, sin entrar en Peal del Becerro, continuamos por el desvío donde mejora el ancho de la carretera A-315 hasta Quesada, que se agarra a un risco ya al borde del río Toya, más el vértigo de la torre de la iglesia de San Pedro y San Pablo, no olvidemos que Quesada tiene dos iglesias, y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. La historia de este valle al cuidado y protección del cerro de la Magdalena, se remonta a tiempos prehistórico, romanos, visigodos, árabes, y repobladores venidos del Granada. Por ello en su calle vemos arcos y adarves por cualquier callejón que uno transita. Este es el pueblo del pintor Zabaleta, se me ocurre un eslogan para Quesada en el I Centenario del nacimiento del pintor: «Quezabaleta». Creamos un nuevo verbo para pintar: «quezabaletear», ¿qué le parece, don Antonio? Ver Museo Rafael Zabaleta Fuentes:

Retrato de Josefina Manresa

Josefina Manresa Marhuenda

Y por qué nuestra visita a Quesada, la sorprendente, la cuajada de historia, simplemente porque aquí nació Josefina Manresa Marhuenda, esposa y musa del universal poeta oriolano Miguel Hernández, el 2 de enero de 1916. El padre de Josefina don Manuel Manresa Pamies era guardia civil y fue destinado a esta localidad en su primer destino, vivían en la Avda. de Úbeda. Manuel Manresa Pamies nació en Cox (Alicante) el 6 de julio de 1889. Hijo de Juan y de Gertrudis, que sepamos tenía dos hermanos José y Juan, y una hermana, Gertrudis. Cuando fue filiado como quinto por el cupo de Cox en el reemplazo de 1910 para servir como soldado durante un tiempo de doce años. En la ficha correspondiente figura como jornalero, y en el pertinente acto de entrar en Caja o «ser medido» el 1 de agosto de 1910 se le leyeron las leyes penales según las ordenanzas militares. Como testigo figura el Alcalde constitucional de Cox, Manuel Cuenca.

Ingresó como soldado en el Regimiento de Infantería San Fernando número 11 de Alicante el 5 de marzo de 1911. Fue destinado a Melilla y sirvió durante tres años en el Protectorado español de Marruecos en el Rif, donde se llevaron a cabo encarnizadas luchas contra las cabilas del temido jefe rifeño Ahmed Rasuni. Por sus muestras de probado valor recibió la Medalla de la Campaña de Melilla, creada por Real Orden de 20 de Mayo de 1910 (después de la visita que Alfonso XIII realizó a Melilla en enero de 1910). Por ese periodo de guerra, y como premio, le fueron abonados un año, dos meses y siete días de servicio en campaña (recordemos que estos tiempos abonados servían para acumularlos a la hora del retiro). Es decir, nos encontramos ante un héroe de guerra. El 1 de marzo de 1914 pasó a la situación administrativa de reserva activa, situación en la que permaneció un año y cinco meses.

El 4 de marzo de 1915 se casó con Marhuenda también de Cox. El 1 de agosto de 1915 ingresó como guardia 2.º en el Instituto General de la Guardia Civil, estuvo destinado en Quesada (Jaén).

Y éste era el principal y único motivo de nuestro viaje, hasta que más tarde conocí sus recursos naturales y tengo la promesa de volver despacio y lento o como usted diría en «Proverbios y Cantares» «¿Para qué llamar caminos / a los surcos del azar?... Todo el que camina anda, como Jesús, sobre el mar».

Ese día en Quesada había una concentración de moteros, y como la carretera pasa por el centro de la villa, regulada por un semáforo, el tráfico de motos y sobre todo de squard, trikes..., era molesto, pasamos por el parque donde la Guardia Civil de Tráfico y la Policía Local tenían montado un dispositivo de seguridad y control. Llegamos al final del pueblo y en calle Arco de los Santos vimos el volumen de un edificio moderno era el Museo Rafael Zabaleta, a pesar de que abre todos los días, no entramos. Íbamos de excursión exploratoria y queríamos llegar a Cazorla.

Cerca del Museo, y sin bajarme del coche pregunté a un vecino por Josefina Manresa y el cuartel de la Guardia civil, pero el hombre era mayor, y no me supo contestar. Luego aparqué de mala manera en una explanación frente al parque donde se encuentra el Ayuntamiento, hice unas fotos, los vecinos estaban agrupados al borde de la carretera pendiente del paso de las motos. No era el mejor día para pasear por Quesada, además a mí el ruido de la motos me molesta mucho. Así que con cierta desilusión salimos de Quesada sin averiguar nada sobre Josefina y tomamos el primer desvío dirección a Cazorla, no me arrepentí de ir a Cazorla, por supuesto, pero me perdí la visitar la Cueva del Agua y el Santuario de la Virgen de Tiscar, donde Antonio Mercero rodó su polémico documental en 1968, censurado y no emitido en su momento. Además, seguramente, aquí estuvo usted don Antonio Machado, y dedicó un poema que el IV «Viejas Canciones»:



    En la sierra de Quesada
hay un águila gigante,
verdosa, negra y dorada,
siempre las alas abiertas.

    Es de piedra y no se cansa.
Pasado Puerto Lorente,
entre las nubes galopa
el caballo de los montes.

    Nunca se cansa: es de roca.
En el hondón del barranco
se ve al jinete caído,
que alza los brazos al cielo.
Los brazos son de granito.

    Y allí donde nadie sube,
hay una virgen risueña
con un río azul en brazos.
Es la Virgen de la Sierra.



Tengo entendido que en el Santuario hay una plaza con este poema, suyo.

La Virgen de Tiscar o Nuestra Señora de Tiscar, es la patrona de Quesada y de todos los pueblos y villas del que fuera Adelantamiento de Cazorla, y según la tradición fue traída a estas tierras en el año 35 de nuestra era por San Isicio (Hesequio), obispo de Cazorla, discípulo del apóstol Santiago, uno de los varones apostólicos que vinieron a evangelizar España.

En honor a la Virgen de Tiscar se celebra una multitudinaria romería el primer domingo de septiembre. El primer sábado de mayo la Virgen es llevada a Quesada, siendo recibida por los quesadeños en la Cruz del Humilladero. El 29 de agosto la Virgen vuelve a su santuario, motivo por el cual se celebran fiestas en el pueblo en las vísperas (feria y fiestas de Quesada: del 23 al 28 de agosto).

La verdad es que la suerte acompaña a siempre a quien la busca o compra el décimo, no hay que confiar mucho en milagros. Cuando regresé de este viaje a mi casa de Alicante, me puse al ordenador y entré en la sorprende y bien informada página web «Turismo en Cazorla» y en de la del Ayuntamiento de Quesada y le puse un correo al Concejal de Cultura señor Juan Antonio López Vílchez preguntando por los vestigios de Josefina Manresa en esa localidad. Me contestó inmediatamente, a «vuelta de emilio», si es aceptable esta locución. Y me mando en correo adjunto fotografías de la placa de bronce dedica a Josefina que dice literalmente: «En esta casa nació Josefina Manresa Marhuenda esposa y musa de Miguel Hernández».

También me envió la foto con la placa de la calle dedicada a Josefina. Todo una sorpresa, no sabía que le hubieran dedicado una calle.

Una semana más tarde recibí un sobre desde el Ayuntamiento de Quesada, en su interior venía una carta de Juan Antonio López, en la que me decía que cumplía lo prometido de enviarme el documental sobre Quesada del año 1968, que dirigió Antonio Mercero y censurado por el régimen, así como un dossier de prensa de los publicado en su día, donde en dicho documental se llega a comparar la pintura de Rafael Zabaleta con los poemas de Miguel Hernández. Además me envió el n .º 5 febrero 2000 de la revista Quesada Actualidad, una guía de la Comarca de la Sierra de Cazorla, muy bien documentada e ilustrada; otra guía de Quesada con el eslogan donde nace el Guadalquivir, y dos póster. Documentación que me ha servido para escribir este capítulo.






ArribaAbajo- III -

Poesías de Antonio Machado de Miguel Hernández y en el documental de Antonio Mercero, sobre Quesada de 1968, censurado y no emitido por su tono reivindicativo


Visualizado el documental en blanco y negro: «Quesada: el museo, el folklore, los hijos, la romería», dirección y guión de Antonio Mercero para la Serie: Fiesta, 1968. producción: TVE. Director de la serie Pío Cano. Sonido: José Luis Peña. Temas musicales: «las tres morillas de Jaén», interpretado por Ismael. Duración 25 minutos. Es como dice la carátula, un testimonio de una gran calidad cinematográfica, arriesgado y comprometido para el tiempo en que se rodó, al reflejar la vida en un pueblo -cualquiera de los pueblos de la España profunda-... La integridad humana de Mercero y sus convicciones, se reflejan en cada fotograma, en cada escena, en cada plano, es como un escenario del tiempo pasado, de una pesadilla española, pero toda una realidad cruel ver a los hombres desdentados y desnutridos, a los penitentes caminando de rodillas hasta el Santuario, en una fe que hoy en día nos parece equívoca, una romería en la que aducen las autoridades escoltada por la Guardia Civil de bigotes, trinchas tricornios y gafas de sol.

Solamente hay que leer el desgarrador poema «Los Olivos» de Antonio Machado para comprender la miseria que reinaba en estos parajes a primero del siglo XX, donde nos hace un parangón entre los viejos olivos polvorientos y la «orgía de harapos» de sus gentes. En este poema Machado denuncia esta situación, nombra a Úbeda a [Torre Pero Gil] y a Peal [del Becerro], aunque debió pasar por Quesada para ver a la Virgen de Tiscar, aunque él no era muy religioso. En el capítulo dedicado a «La Romería» de la Virgen de Tiscar, recuerda Mercero un poema de Antonio Machado:




ArribaAbajoIV


«Viejas canciones»


   En la sierra de Quesada
hay un águila gigante,
verdosa, negra y dorada
siempre las alas abiertas.
Es de piedra y no se cansa.

   Pasado Puerto Lorente,
entre las nubes galopa
el caballo de los montes.
Nunca se cansa: es de roca.

    En el hondón del barranco
se ve al jinete caído,
que alza los brazos al cielo.
Los brazos son de granito.

   Y allí donde nadie sube,
hay una virgen risueña
con un río azul en brazos.
Es la Virgen de la Sierra.


Santuario

Aunque no se dice taxativamente, es muy posible que usted visitara el Santuario de la Virgen de Tiscar era el primavera de 1915, por lo tanto debió pasar por Quesada, viniendo desde Baeza, Úbeda, Torreperegil «triste burgo de España» y Peal del Becerro (como podemos leer en el poema «Los Olivos»). Luego Iruela y puerto de Las Palomas (1290) y descender por Cazorla al El Chorro, donde tiene su nacimiento el Guadalquivir, el río que abraza la ciudad que le vio nacer, la del palacio de Dueñas, «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla».


   Sobre la picota
donde nace el río,
sobre el lago de turquesa
y los barrancos de verdes pinos;
sobre veinte aldeas, sobre cien caminos...


(Viejas canciones)                


Pasado Quesada está el Puerto de Tiscar (1183) y el Santuario del mismo nombre, o Peñas Negras. La Pista desde el puerto de Tiscar que por la base de la Cruz del Rayal va a Puerto Lorente.


Pasado Puerto Lorente,
entre las nubes galopa
el caballo de los montes.


(Viejas canciones)                


La sierra de Quesada la nombra usted en el poema «A la manera de Juan Mairena. Apuntes para una geografía emotiva de España» en la estrofa:


Y en la Sierra de Quesada:
«Vivo en pecado mortal:
No te debiera querer;
Por eso te quiero más»


En la Sierra de Cazorla, firma usted un poema con 28 de mayo de 1915, debió pasar varios días y usar alguna bestia de carga para los caminos. Aunque la poesía se había publicado tres meses antes en Lecturas, puede hacer un error de fechas.




A Juan Ramón Jiménez, por su libro Platero y yo


¿No eres tú, mariposa,
el alma de estas sierras solitarias,
de sus barrancos hondos
y de sus cumbres agrias?
Para que tú nacieras,
con su varita mágica
a las tormentas de la piedra, un día,
mandó callar un hada,
y encadenó los montes
para que tú volaras.
Anaranjada y negra,
morenita y dorada,
mariposa montés, sobre el romero
plegadas las alillas o voltarias,
jugando con el sol, o sobre un rayo
de sol crucificadas.
¡Mariposa montés y campesina,
mariposa serrana,
nadie ha pintado tu color; tú vives
tu color y tus alas
en el aire, en el sol, sobre el romero,
tan libre, tan salada!...
Que Juan Ramón Jiménez
pulse por ti su lira franciscana.


En este documental-testimonio histórico también tenemos oportunidad de ver los cuadros de Rafael Zabaleta a la vez que se hace un paralelismo entre la pintura rural del quesadeño, y la poesía rural de Miguel Hernández. Todo una muestra de valentía y riesgo personal de Mercero, puesto que en aquellos años del franquismo te podían meter en la cárcel por comunista.

Los poemas que podemos oír en el documental son fragmentos de dos sonetos y la famosa Elegía al «compañero del alma», Ramón Sijé.

1.º Fragmento del soneto 26 de «El rayo que no cesa» (1936):



    Por una senda van los hortelanos,
que es la sagrada hora del regreso,
con la sangre injuriada por el peso
de inviernos, primaveras y veranos.



   Vienen de los esfuerzos sobrehumanos
y van a la canción, y van al beso,
y van dejando por el aire impreso
un olor de herramientas y de manos.



   Por otra senda yo, por otra senda
que no conduce al beso aunque es la hora,
sino que merodea sin destino.



   Bajo su frente trágica y tremenda,
un toro solo en la ribera llora
olvidando que es toro y masculino.


Fragmento «El sudor» de «Vientos del pueblo» (1937):



Cuando los campesinos van por la madrugada
a favor de la esteva removiendo el reposo,
se visten una blusa silenciosa y dorada
de sudor silencioso.

Vestidura de oro de los trabajadores,
adorno de las manos como de las pupilas,
por la atmósfera esparce sus fecundos olores
una lluvia de axilas.

El sabor de la tierra se enriquece y madura:
caen los copos del llanto laborioso y oliente,
maná de los varones y de la agricultura,
bebida de mi frente.


Fragmento de la «Elegía a Ramón Sijé», en El rayo que no cesa (1936):



Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.



Alimentando lluvias, caracoles
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas...



daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento...

A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,

que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.


En el capítulo dedicado a «Los hijos» oímos una voz femenina que nos lee un hondo y crítico poema de Antonio Mercero, «Dónde están tus hijos, vieja, dónde están tus hijos, viejo?»:



¿Dónde están tus hijos, vieja,
dónde están tus hijos, viejo?
Marcharon hacia lo lejos,
dejando atrás los olivos,
la almazara olorosa y limpia,
el cortijo blanco y fresco.

¿Dónde están tus hijos, viejo?
Se fueron a ganar el sueldo
en fábricas y construcciones,
con gentes de otros acentos,
guardando sólo del pueblo,
el polvo de sus recuerdos.

¿Dónde están tus hijos, vieja?
Partiendo a tener los francos,
los florines y los pesos,
intentando retener con seguidillas y tientos
el sabor del vino añejo...


Luego de ver el documental, examino el dossier de Prensa que consta de varios folios:

a).- El primer documento es un artículo es de María José Bayona: «Rescatan la cinta de Mercero sobre Quesada». Publicado en el Diario de Jaén, de 10-02-05. Donde nos informa: «la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Quesada logra recuperar un documental que el conocido cineasta Antonio Marcero realizó en 1968 sobre la localidad». No hace María José un breve currículum de Mercero. También nos dice: «El resultado del documental no fue bien recibido por los responsables políticos del área de Turismo de la época que lo vetaron y no llegó a ver la luz. Según Juan Antonio López, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Quesada porque reflejaba una realidad demasiado cruda como para ser admitida [...] reflejaba a gente muy mayor y delgada o lisiados que iban andando hacia el santuario de la Virgen lo que debió conducir a censurar esta imagen nada agradable».

Y es que, el documental de Mercero plantea dudas sobre la verdadera fe cristiana a la vista de las crudas penitencias de cojos o tullidos, de mujeres arrodilladas o arrastrándose. Pero es que era la realidad de la época. Una fe ciega en la religión como único camino de salvación, sin raciocinio, y una iglesia que permitía estos vanos sacrificios, casi medievales, como aquella largas horas de flagelaciones o mortificación es de los carmelitas descalzos que vivieron por tierras del Segura, caso de San Juan de la Cruz que murió en Úbeda.

Como bien escribe María José , que en el documental se vincula el nombre del pintor quesadeño Rafael Zabaleta con un poeta «non grato» por era el oriolano Miguel Hernández.

Además de unos versos de Antonio Machado. El edil dijo que «hemos iniciado las conversaciones con Mercero para que sea él quien lo presente en Quesada».

Por lo que podemos leer, en la carta que envió Mercero al Sr. Manuel Vallejo Laso, Alcalde de Quesada, en fecha 27 de mayo de 2005, Mercero se disculpó con que tenía mucho trabajo: «Me gustaría acudir a Quesada para dar a conocer mi documental, pero por ahora me es imposible, dado que tengo una agenda muy ajustada de trabajo, ya que dentro de unos días empiezo a rodar un documental sobre caseríos vascos en Lasarte, mi pueblo, y eso me llevará algún tiempo».

Mercero no es muy dado a acudir a actos públicos, no se prodiga en la feria de la vanidades, además este documental era su bestia negra, pero estoy seguro que si le hubiera llamado Steven Spielberg a Hollywood, lo deja todo, toma el primer avión y sale echando leches.

b).- El periódico «Sierra de Cazorla Información», de marzo del 2005, autoría de la Redacción de Quesada, se hace eco de la noticia del Diario de Jaén, repite lo ya comentado en el apartado a), y, aporta además algunas acertada críticas tales como:

Según el concejal delegado de Cultura de Quesada, Juan Antonio López Vílchez, el documental es una auténtica joya, desde el punto de vista cultural, sociológico, histórico y político, ya que es el fue reflejo de los pueblos de la España de la posguerra.


Si bien desde el Gobierno de aquella época se estaba intentando da una imagen de una España moderna y en pleno desarrollo (periodo del desarrollo industrial del norte), la realidad era bien distinta y así se recogió en el polémico documento. Un reflejo de otra España más profunda, que no interesaba difundir.


c).- El diario Ideal de Jaén, de fecha 14-03-95, también se hace eco de la noticia con el titular «Quesada y Antonio Mercero se reencuentran después de 37 años de censura y silencio», firmado por José A. García Márquez. No dice que es uno de los documentales más controvertidos de la última década de la dictadura. Recuperado de la Filmoteca nacional. En su época:

La censura eliminó cualquier vía de proyección y enclaustró la cinta para que nadie pudiera verla. Ni siquiera el hecho de que dos años después, en 1970, Mercero dirigiera la seria nada dudosa «Crónicas de un pueblo» o el prestigios mediometraje «La Cabina», con el que consiguió 1.º permiso nacionales e internacionales, permitieron desbloquear la película sobre Quesada. Finalmente, con la llega de la Democracia, el cortometraje se estrenó en TVE, en 1983, aprovechando el tirón de «Verano Azul».


Nos apunta García Márquez que la canción que suena de fondo al principio al final de la cinta, es el tema «Tres morillas de Jaén» , interpretada por Ismael.

Aunque no se comenta en este artículo, seguramente por la brevedad del espacio asignado, me permito analizar que esta canción popular es del siglo XV, parece ser que la recuperó Federico García Lorca. Las tres morillas son Axa, Fátima y Marién, que en realidad eran cristinas moras en Jaén que cuando fueron a coger olivas y manzanas ya estaban cogida, aquí la canción:



Tres moricas me enamoran
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.

Tres moricas tan garridas
iban a coger olivas,
y hallábanlas cogidas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.

Y hallábanlas cogidas
y tornaban desmaídas
y las colores perdidas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.

Tres moricas tan lozanas
iban a coger manzanas
y hallábanlas tomadas
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.

Díjeles: ¿Quién sois, señoras,
de mi vida robadoras?
Cristianas que éramos moras
en Jaén:
Axa y Fátima y Marién.


Cazorla (Jaén)

Cazorla (Jaén)

d).- El Suplemento del Diario de Jaén, del miércoles 22 de junio de 2005, en una detallada crónica con texto de María Aldea e ilustrada con fotografías del Archivo del Ayuntamiento de Quesada. Este trabajo tiene la particularidad de que se nos describe el documental por el orden de los capítulo del documental, algunas estrofas de los poemas de Miguel y «Las tres morillas de Jaén». Añada María Aldea que «Todo parece inocente, hoy a nuestros ojos hasta quizás nos parezca excesivo que fuese vetado y censurado». Indudablemente que son imágenes inocentes, víctimas nada más de una posguerra y de un campo duro, por eso el régimen franquista quería controlar los No-Do, la películas, la prensa y todo los medios, para evitar enseñar sus vergüenzas y sus errores de gestión.

e).- En la sección «Vivir-cultura» del Ideal, miércoles 22 de junio, se homenajea a Rafael Zabaleta en el aniversario de su muerte. Rafael nació hace ahora cien años en Quesada el 6 de noviembre de 1907, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Madrid y falleció el 24 de junio de 1960. Donó 112 óleo, 11 acuarelas, y casi 500 dibujos, para el Museo que lleva su nombre creado en 1963.

De hecho, el que en este documental se vincule su nombre y su obra al poeta Miguel Hernández, fue todo un acierto por Mercero. Si contemplamos detenidamente la obra de este quesadeño universal podemos observar que su pintura, evolucionó hacia un cubismo.

En nuestra salida dominguera pasamos por el sorprendente pueblo turístico de sierra de Cazorla, lugar donde más alojamientos hay en todo Jaén. Llegamos al final del pueblo a la plaza, hasta donde están los resto de la iglesia de Santa María.

La localidad de Cazorla se sitúa al Este de la provincia de Jaén, al pie de la sierra que lleva su nombre, justo donde los olivares dejan paso a las encinas y los pinos. Allí pasé los años felices de mi niñez y juventud, y allí vuelvo cada año a pasar unos dí as con mis padres. Es un pueblo hermoso, lleno de luz, de frescor y, por supuesto, de recuerdos. Os invito a conocerlo a través de estas fotos. En el censo de 2001 es de 8.114 habitantes, aunque la población flotante de verano debe ser muy alta por el número de viviendas y alojamiento que existe.

A la gente se le ve emprendedora, el nivel con el turismo no es malo, en la plaza de Santa María las terraza de los bares están ocupadas. Entramos en uno de ellos, pedimos la bebida y nos pusieron una tapa de choto frío al ajillo, gratis, muy rico. El precio no muy alto.

Luego tomamos camino de regreso por Iruela, Santo Tomás, El Molar, Torreperegil y Úbeda.


ArribaAbajoLunes, 25 de junio

Estimado don Antonio:

Por la mañana temprano, pagamos nuestra cuenta en el Hotel Baeza Monumental, tengo que decir que todo el personal de este hotel se portó estupendamente, con nosotros.

Pasada cerca de media hora de camino estábamos a la altura de Ifnatoraf. Tomamos el primer desvío a la derecha. La carreta era estrecha y mal asfaltada, subíamos tomando curvas, elevándonos, viendo el paisaje del olivar, las lomas en una calima de calor. Una vez en el pueblo aparcamos cerca de un centenario árbol. Desde el balcón-mirador desde el que se una extensión. Este pueblo se enclava en un alto cerro fortaleza natural. En cuanto preguntamos a un hombre por la iglesia, coincidimos con la persona que tenía la llave la de iglesia. Que se ofreció inmediatamente a enseñárnosla.

El hombre se llama Pepe, y nos enseñó la sacristía donde nos dijo que se encuentra el cáliz con el que dijo misa San Juan de la Cruz.

Bajamos del nido de águilas o fortaleza de Herodio por una carretera mejor acondicionada, hasta tomar la general y ya directos a Albacete y Alicante. Un viaje inolvidable, en el que me he dejado mucho por contar e investigar y necesito volver, ya necesito volver otra vez.

En Alicante y gracias «Todo Baeza» me entero de que Ana Isabel Conejo se alzó con el Décimo Primer Premio Internacional de Poesía «Antonio Machado en Baeza». El alcalde de Baeza, Leocadio Marín, puso de manifiesto la unión que existe y permanece entre el pueblo de Baeza y el nombre de Antonio Machado destacando el espíritu machadiano que perdura en la ciudad y se perpetúa en el tiempo. En esta misma línea se expresó la Delegada de Cultura, quien destacó el apoyo que desde la Consejería se realiza por el fomento a la lectura. La obra Rostros que se presentó bajo el seudónimo de Rapunzel cautivó al jurado porque destaca «la serena plenitud de lo humano frente a las pretensiones del universo eterno».






ArribaAbajoAnexo


ArribaAbajoCronología baezana de Antonio Machado (ver Abel Martín)

1912

El 15 de octubre de 1912 se le concede la plaza de profesor de francés el Instituto de Baeza, hoy Instituto de Enseñanza Secundaria Santísima Trinidad, unos días antes se traslada en tren a Baeza para empezar el 1 noviembre. En aquellos existía un tranvía desde Linares (Estación del Empalme) hasta Baeza.

1913

Desde Baeza, Machado prosigue sus colaboraciones en La Lectura y en el periódico soriano El Porvenir Castellano. Lee intensamente filosofía y mantiene una continuada correspondencia con Unamuno. Machado se desplaza con frecuencia a Madrid («siempre sobre la madera / de mi vagón de tercera»), donde sigue y está en contacto con la animación que hacia 1914 cobra la vida intelectual española, a la par de las rápidas transformaciones que experimenta la sociedad. Surge una nueva generación de intelectuales (la llamada «generación de 1914», con José Ortega y Gasset a la cabeza: Manuel Azaña, Fernando de los Ríos, Luis de Zulueta, Salvador de Madariaga, Pablo de Azcárate, Luis Bello, Américo Castro, Luis de Araquistáin...), que aportará un nuevo sentido al papel del intelectual, más integrado en la sociedad, y a la altura de las circunstancias y acontecimientos del nuevo siglo (Guerra mundial de 1914-18, revolución rusa de 1917, creación de la III Internacional en 1919...; en España, creciente participación de amplios sectores sociales en la vida pública, industrialización y modernización general de la sociedad, auge del movimiento obrero y de la conflictividad social, guerra de Marruecos, progresiva derechización que desembocará en la Dictadura de Primo de Rivera en 1923, etc.); papel y responsabilización del intelectual que, sin embargo, derivaría hacia posiciones encontradas, más o menos elitistas, unas, o bien de carácter populista, otras. Machado no es ajeno a estas transformaciones y, como antaño en los años de la crisis finisecular -así como después en los años de la Guerra Civil-, participará en los nuevos tiempos y colaborará en los más destacados periódicos y revistas del momento, junto a la nueva generación de escritores. En Baeza, Machado inicia el cuaderno de apuntes editado tras su muerte con el título de Los complementarios (intensificado luego en Segovia). Se adhiere a la Liga de Educación Política Española, fundada por José Ortega y Gasset en octubre. Participa en el homenaje a Azorín, en Aranjuez (23 de noviembre), junto con Baroja, J. R. Jiménez y Ortega y Gasset; J. R. Jiménez leyó en nombre de Machado -que no pudo asistir al homenaje- la poesía «Desde mi rincón».




XXVIII


Tres cantares enviados a Unamuno en 1913



1

Señor, me cansa la vida,
tengo la garganta ronca
de gritar sobre los mares,
la voz de la mar me asorda.
Señor, me cansa la vida
y el universo me ahoga.
Señor, me dejaste solo,
solo, con el mar a solas.



1914

Colabora en la revista Nuevo Mundo. En el prólogo al libro del escritor y político republicano Manuel Hilario Ayuso, Helénicas (1914), insiste en sus ideas sobre la actividad poética. Estalla del I Guerra Mundial. La España de Eduardo Datos se proclama neutral, nace la opiniones germanófilas.

A finales de agosto de 1914, Unamuno es destituido como rector de la Universidad de Salamanca. Machado expresa su indignación a Ortega y Gasset, que acababa de publicar una protesta en El País.

1915

Inicia estudios de Filosofía y Letras, como alumno libre, examinándose en la Universidad de Madrid. En este año comienza sus colaboraciones en el semanario España (Madrid, 1915-1924), fundado por Ortega y Gasset. España sería el periódico de la nueva corriente intelectual, y en él colaboraron todos los escritores de ambas generaciones, la del 98 y la del 14, e incluso alguno de la del 27 (Salinas, Guillén). Machado, ya en el número de 26 de febrero, publicó el poema elegíaco «A don Francisco Giner de los Ríos» (muerto el día 18 de aquel mes), su antiguo maestro de la Institución Libre de Enseñanza, que desde el poema de Machado, proclama: «Vivid, la vida sigue, los muertos mueren y las sombras pasan; lleva quien deja y vive el que ha vivido.¡Yunques, sonad; enmudeced, campanas!». En julio, firma el manifiesto de adhesión a la causa de las naciones aliadas (junto con Azcárate, Azorín, Araquistáin, Américo Castro, Cossío, Marañón, Menéndez Pidal, Maeztu, Enrique de Mesa, Ortega y Gasset, Pérez de Ayala, F. de los Ríos, Unamuno, Valle-Inclán y Zuloaga, entre otros).La guerra europea -así como la revolución rusa de 1917- será un acontecimiento de primera magnitud; Unamuno, Valle-Inclán y otros intelectuales visitaron los frentes aliados.

El 15 de febrero muere su venerado maestro Francisco Giner de los Ríos, y el 26 de febrero publica su elegía en la revista España.

1916

Escribe el poema «A la muerte de Rubén Darío», fallecido en febrero. El 10 de junio tiene un encuentro con Federico García Lorca, que llega a Baeza en viaje de estudios junto con un grupo de alumnos de la Universidad de Granada, acompañados por el catedrático Domínguez Berrueta. Reunidos en el Instituto, Machado les leyó un poema de Rubén Darío; luego, por la noche, en el Círculo de Artesanos, García Lorca interpretó al piano diversas canciones populares y Machado leyó su poema «La tierra de Alvargonzález». Prosigue sus colaboraciones en España y en La Lectura. Escribe «Otro viaje».

1917

Firma el manifiesto de la Liga antigermanófila (18 de enero). En junio aparece Páginas escogidas (Madrid, Calleja) y en julio la primera edición de Poesías completas (publicadas por la Residencia de Estudiantes, cuyas publicaciones dirigía entonces Juan Ramón Jiménez). Escribe «En abril, las aguas mil», «Llanto de las virtudes y coplas por la muerte de don Guido» y «Proverbios y cantares».

1918

Obtiene el título de licenciado en Filosofía y Letras.

1919

En la primavera de 1919 hace la excusión al nacimiento de Guadalquivir en la Sierra de Cazorla, acompañado por Joaquín Pérez Ferrero, Adolfo Almazán, y se les unió en Peal de Becerro su alumno Rafael Laínez Alcalá. Fueron en un «carricoche lento». Parece ser que no pasó de Peal. Quizás rememorando aquel viaje a las fuentes de Duero y Laguna Negra en los Picos de Urbión.

Aparece la segunda edición de Soledades, galerías y otros poemas. En el prólogo a esta edición, Machado se hace eco de los nuevos poetas por venir.

«La ideología dominante [cuando escribió Soledades] era esencialmente subjetivista [...]. Yo amé con pasión y gusté hasta el empacho esta nueva sofística, buen antídoto para el culto sin fe de los viejos dioses, representados ya en nuestra patria por una imaginería de cartón piedra. Pero amo mucho más la edad que se avecina y a los poetas que han de surgir, cuando una tarea común apasione las almas. Cierto que la guerra no ha creado ideas nuevas -no pueden las ideas brotar de los puños-; pero ¿quién duda de que el árbol humano comienza a renovarse por la raíz, y de que una nueva oleada de vida camina hacia la luz, hacia la conciencia?».



Realiza el doctorado en Filosofía; en junio se examina de metafísica con José Ortega y Gasset (obteniendo la calificación de sobresaliente) y de pedagogía con Manuel B. Cossío (notable), y en septiembre se examina de derecho y estética (con las calificaciones de sobresaliente en ambas asignaturas). En octubre obtiene el traslado al Instituto de Segovia, adonde se incorpora el 26 de noviembre.




ArribaAbajoPoemas pensados y escritos durante sus años en Baeza, recopilados por Antonio Checa Lechuga, en su libro Baeza en Antonio Machado. Homenajes, 2007 (Algunos de estos poemas aparecieron en la 2.ª edición de Campos de Castilla , 1917 y en prensa y revistas)

  1. Otro viaje (posiblemente en 1912);
  2. Recuerdos (abril 1913);
  3. Caminos «En la ciudad moruna» (La Lectura, mayo 1913);
  4. Desde la CXIX-CXXV (Baeza y Lora del Río abril 1013);
  5. A José María Palacios (29 de abril 1913);
  6. Caminos «En estos campos de la tierra mía»;
  7. Noviembre (1913);
  8. Desde mi rincón (Elogios al libro Castilla de Azorín) (1913);
  9. Poema de un día. Meditaciones rurales (1913);
  10. CXXXIII «Llanto de virtudes y coplas por la muerte de don Guido»;
  11. Del pasado efímero (El porvenir castellano, 6-III-1913);
  12. Los olivos;
  13. El mañana efímero (La Lectura, XII; mayo 1913);
  14. España, en paz;
  15. Una España joven (enero,1915);
  16. Proverbios y cantares;
  17. Apuntes (Nuevas canciones);
  18. Elogios a Don Francisco Giner de los Ríos (21 febrero de 1915);
  19. Elogios a Mariposa de la Sierra a Juan Ramón Jiménez (28 de mayo 1915);
  20. Los sueños dialogados;
  21. CLXI (a José Ortega y Gasset) (1919);
  22. Viejas canciones;
  23. Apuntes y canciones;
  24. A la manera de Juan Mairena;
  25. Apuntes (Poesía sueltas);
  26. Heterogeneidad del ser (14 de diciembre de 1915)
    No aparecidos en este libro

  • La mujer Manchega (España. 35, 23-IX-1915);
  • Parábolas (La Lectura, XVI, agosto 1916);
  • A la muerte de Rubén Darío (España, 56, 17-II-1916);
  • Al joven meditador José Ortega y Gasset;
  • España en paz (España, 9, 26-II-1915);
  • Autobiografía escrita en 1913 para una proyectada antología de Azorín.



ArribaBibliografía consultada (Parte II)

  • AYALA CAÑADA, Pedro: Baeza. San Juan de la Cruz y Cervantes, Jaén, 1998.
  • AZORÍN: Castilla, Edición de Inman Fox, Colección Austral n.º 254. Madrid, 1995, «El paisaje en la poesía». Páginas 307-312.
  • Díaz Pérez, Eva: «La vinculación de la Generación del 27 a la ciudad de Sevilla...», Panorama de Libros. Mercurio, 91, junio 2007.
  • DOMENECH, Jordi: Prosas dispersas (1893-1936), Introducción de Rafael Alarcón Sierra, Editorial Páginas de espuma, 2001.
  • ESTEVE, Francisco: «Antonio Machado y Miguel Hernández: dos poetas y una misma voz». Doménech, Jordi (coord.), Hoy es siempre todavía..., Sevilla, Ayuntamiento de Córdoba / Renacimiento, 791 p.
  • GIBSON, Ian. La vida de Antonio Machado. Ligero de equipaje. Aguilar, Madrid, 2006.
  • Guía de Baeza y Úbeda, Ediciones A. M. Studio Editores S. L., Baeza. 2007.
  • LÓPEZ GARCÍA, Pedro Ignacio: Azorín, poeta puro, Inst. Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, Alicante. 2005.
  • LOZANO MARCO, Miguel Ángel: «El cristal y el Espejo. Azorín visto por Antonio Machado». (pp. 231-253). Hoy es siempre todavía. Curso Internacional sobre Antonio Machado Córdoba, 7-11 de noviembre de 2005. Coordinador Jordi Doménech.
  • ——: «Antonio Machado Hoy». Acta del Congreso Internacional conmemorativo del cincuentenario de la muerte de Antonio Machado. Ediciones Alfar, Sevilla. 1990.
  • MACHADO, Antonio: Campos de Castilla, edición de Geoffrey Ribbans, Cátedra, n.º 10, Madrid, 1995.
  • ——: Obras completas, ed. crítica de Oreste Macrí, con la colaboración de G. Chiappini (Madrid, 1988).
  • MONTERO PADILLA, José y MONTERO Reguera, Lola (coords.), Actas del congreso internacional sobre A. M. Vida y obra (Segovia, 6, 7 y 8 de abril de 2000), Segovia, Real Academia de Historia y Arte de San Quirce / Junta de Castilla y León, 322 p. Recoge la ponencia de José Ferrándiz Lozano y José Payá Bernabé, (pp. 219-25): «Machado y Azorín. Trasfondo literario y político de sus relaciones».
  • RIBBANS, Geoffrey, Edición de Campos de Castilla, Cátedra, n.º 10, Madrid, 1995.
  • FERRÁNDIZ, José y PAYÁ, José: «Machado y Azorín. Trasfondo literario y político de sus relaciones», Actas del congreso internacional sobre A. M. Vida y obra (Segovia, 6, 7 y 8 de abril de 2000).
  • AA. VV., Antonio Machado, hoy, 4 volúmenes (Sevilla, 1990).
  • J. VERDÚ DE GREGORIO: Antonio Machado: soledad, infancia y sueño, (Madrid, 1990). Antonio Machado hacia Europa. Actas del Congreso Internacional (Turín,1990), Madrid: M.º de Cultura/ Visor Libros, 1993.
  • DOMÉNECH, J.: «Sobre la publicación de Campos de Castilla», en Ínsula, 594 (1996) 3-7.
  • «Más sobre Tierras de España, de Antonio Machado», en Ínsula, 606 (1997), pp. 5-6.
  • MORENO HERNÁNDEZ, C.: «Precisiones sobre Campos de Castilla de A. Machado», en Celtiberia, 64 (1982) 233-255.
  • «Notas para una edición de Campos de Castilla», en Epos. Revista de Filología, UNED, V (1989) 513-521.
  • TUÑÓN DE LARA, M.: Antonio Machado, poeta del pueblo. Barcelona: Nova Terra, 1967; 2.ª ed., 1975. «La superación del 98 por Antonio Machado», Ibid. (1975), pp. 315-358.
    WEBGRAFÍAS

    Enlaces con las páginas web más destacadas


  1. Antonio Machado en Revista Katarsis.
  2. Expediente militar de Ceferino Izquierdo, suegro de Antonio Machado.
  3. Machado en Soria, edición de Ángel Palomino.
  4. Antonio Machado Abel Martín, de Jordi Doménech.
  5. Poesías de Antonio Machado en La Red.
  6. A ras del Duero, Juan Martínez.
  7. Ruta Machadiana (1). A un olmo seco, por Ángel Almazán.
  8. Prensa Histórica. Documentos machadianos en Soria.
  9. Senderos imaginarios, dirige Maruska.