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DICCIONARIO DE LA LITERATURA CUBANA
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DICCIONARIO DE LA LITERATURA CUBANA

 

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SABAS ALOMA, Mariblanca (Santiago de Cuba, 10.2.1901). Terminó los estudios secundarios en La Habana en 1923. En ese año gana dos medallas de oro en los juegos Florales de Santiago de Cuba, el 8 de marzo, y asiste al primer Congreso Nacional de Mujeres. Colaboró en El Cubano Libre (1918), Diario de Cuba (1919-1923), Orto (1918-1923) y El Sol. Fue fundadora y miembro del Grupo Minorista y de diversas organizaciones culturales progresistas. Siguió cursos de arte y literatura en México, de apreciación artística con Federico de Onís en la Universidad de Columbia (EE.UU.), de literatura española con Pedro Salinas en la Universidad de Río Piedras, Puerto Rico. También ha viajado a Perú, Brasil, Argentina, Chile y Uruguay. Asistió a diversos congresos femeninos en Cuba y el extranjero. En 1936 sufrió una breve prisión por ataques al jefe de la policía. Ha sido redactora de Carteles (1928-1933), Bohemia (1927-1930), El País Excelsior (1938-1940), Avance (1940-1946) y El Mundo (1961-1968). Ha colaborado en Prensa libre, Pueblo, Atuei, Antenas, Grafos, Castalia, Fragua, El Heraldo, Social, Información, Diario de la Marina, Ellas, de Cuba, y en El Universal, de México; Prensa Continental, de España; V.O.K.S. de la Unión Soviética, y O Journal do Brasil. En 1966 ganó el premio periodístico otorgado por la CTC al mejor trabajo sobre la zafra. Ha recibido diversas condecoraciones cubanas y extranjeras. Es autora de poemas vanguardistas, recogidos en la antología La poesía en Cuba en 1936 (1937), con prólogo y apéndice de Juan Ramón Jiménez. Es redactora de la revista femenina Romances y colaboradora de Bohemia.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La rémora. Estudio conceptuoso y analítico de la Religión en sus distintas fases, creadas por los que viven a costa del fanatismo. Pról. del Dr. Regino E. Boti. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1921. Feminismo. Cuestiones sociales. Crítica literaria. Artículos publicados en las revistas Carteles y Social, de la Habana. Pról. de Emilio Roig de Leuchsenring. Palabras de Alfredo T. Quílez. La Habana, Editorial Hermes, 1930.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SACO Y LÓPEZ-CISNEROS, José Antonio

(Bayamo, Oriente, 7.5.1797 - Barcelona, 26.9.1879). Cursó las primeras letras en Bayamo. En 1814 ingresa en el Colegio San Basilio, de Santiago de Cuba, donde estudia derecho y filosofía. En 1816 se traslada a La Habana para estudiar filosofía con el Padre Félix Varela en el Seminario de San Carlos, donde se recibe de Bachiller en Derecho Civil en 1819. En 1821 se graduó de filosofía en la Universidad de la Habana y asumió el cargo de profesor de esa materia, sustituyendo a Varela, en el Seminario de San Carlos. Allí mismo ocupó también la cátedra de Ciencias Físicas. En 1824 se trasladó a Estados Unidos en viaje de estudios. De 1826 a 1828 reside en Cuba. Después regresó a Estados Unidos, donde fundó, junto a Varela, El Mensajero Semanal (1828-1831), del que fue redactor y colaborador. En un certamen convocado por la Real Sociedad Económica de La Habana, en 1829, ganó el primer premio, que incluía la patente de socio de mérito, con su Memoria sobre los caminos de la isla de Cuba. En 1831 la misma institución le premia la Memoria sobre la vagancia en la isla de Cuba. De nuevo en Cuba, en 1832, es nombrado director de la Revista Bimestre Cubana -en la que se publicó, ese mismo año, su Memoria sobre la vagancia- por la Comisión Permanente de Literatura de la Real Sociedad Económica y director del Colegio Buenavista por la Sección de Educación de esa misma institución. Tras la polémica en torno a la Academia Cubana de Literatura, cuya defensa tomó Saco vigorosamente, fue deportado en 1834 por orden del general Tacón. Pasó a Gran Bretaña, luego a Francia y más tarde a Madrid, donde formó parte del Club de los Habaneros. Escribió, sobre los problemas que afectaban a Cuba, trabajos que la censura le impidió publicar. En París en 1835, siguió cursos de química en la Sorbona con los Profesores Thenard y Dumas. En 1836 fue nombrado en tres ocasiones diputado a Cortes por su provincia, Oriente, mas no pudo tomar posesión de su cargo por distintas razones. De 1837 a 1845 viajó por Portugal, Francia, Italia, Austria y Alemania. El Ateneo Democrático Cubano, de Nueva York, le otorgó en 1854 el título de socio honorario. Sostuvo una Polémica contra la anexión de Cuba a Estados Unidos, en la que tuvo por contrincante, entre otros, a Cirilo Villaverde. Regresó a Cuba a fines de 1860. En 1861 fue nombrado corresponsal del liceo de Matanzas y académico de mérito de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Ese mismo año regresó a Europa. En 1865 se le nombró comisionado por Cuba, junto a otros quince, a la Junta de Información, órgano creado para establecer las bases sobre las que descansarían las leyes que, en beneficio de Cuba, habrían de presentarse a las Cortes. En 1866 participó activamente en las sesiones de la Junta, mas ésta resultó un fracaso. A lo largo de su vida, sus trabajos aparecieron en el Diario de La Habana, Revista de Cuba y Revista de la Sociedad Geográfica de Cuba; en La Verdad y Nuevo Mundo, de Nueva York, y en El Abolicionista, La América. Crónica Hispano-Americana, Revista Hispano-Americana, La Política, El Mundo, La Discusión, de España. Tradujo del latín la obra de Johann Gottlieb Heinecke, Elementos de Derecho Romano (Filadelfia, Imp. de Guillermo Stavely, 1826). A su vez, sus obras fueron traducidas, sobre todo al francés. Poco antes de su muerte había sido designado nuevamente diputado a Cortes, cargo que ya no pudo desempeñar. La Revista de la Biblioteca Nacional José Martí ha publicado diversas cartas y trabajos suyos. Usó los seudónimos Un socio quejoso, Un patriota, El editor de la Revista Cubana, Los cubanos, Un amigo de la Academia, El amante de la ilustración, El amigo del orden, Un académico.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Memorias de la clase de Derecho Patrio del Real y Conciliar Colegio Seminario de La Habana. No. 1. Con superior permiso. La Habana, Imp. de Marina, por la viuda e hijo de D. Esteban Boloña, 1819. En el Colegio Nacional de San Carlos en los días 17, 18, 19 y 20 de diciembre, serán examinados públicamente sobre las materias contenidas en los adjuntos apuntes filosóficos [aquí los nombres] dirigiéndolos al Br. D. José Antonio Saco, catedrático sustituto de Filosofía en dicho Colegio. La Habana, Imp. Fraternal, 1821. Esperimentos [sic] que han de hacer y proposiciones que han de esplicar [sic] en el Colegio Nacional de S. Carlos, los alumnos siguientes [se expresan] dirigiéndolos D. José A. Saco, catedrático sustituto de filosofía. La Habana, Imp. Fraternal, 1823. Esplicación [sic] de algunos tratados de Física. Escritos por [...]. La Habana, Imp. Fraternal de los Díaz de Castro, impresores del Consulado y Ayuntamiento Constitucional, 1823. Observaciones sobre las propiedades más notables del gas protóxido de azoe. La Habana, Imp. Fraternal de los Díaz de Castro, impresores del Consulado y Ayuntamiento Constitucional, 1823. Impugnación por D. José Antonio Saco a un folleto recién impreso en la Habana, e impropiamente titulado Contestación al número séptimo del Mensagero Semanal de Nueva York. Nueva York, Impresa por G. F. Bunce, 1830. Memorias sobre Caminos en la Isla de Cuba. Nueva York, Impresa por G. F. Bunce, 1830; Extracto de la memoria sobre caminos publicada en Nueva York por J. A. Saco. México,

Imp. de las Escalerillas, 1831. Carta sobre el cólera morbo-asiático escrita por el editor de la Revista Cubana a un amigo suyo residente en la isla de Cuba. La Habana, Imp. del Gobierno por S.M., 1833. Justa defensa de la Academia Cubana de Literatura contra los violentos ataques que se le han dado en el Diario de la Habana, desde el 12 hasta el 23 de abril del presente año, escrita por Don José Antonio Saco y publicada por un amigo de la Academia. New Orleans, Impresa por Mr. St. Romes, Oficina en el Courrir, 1834 Habana. Carta de un patriota o sea clamor de los cubanos dirigido a sus procuradores a Cortes. Cádiz,1835, Examen analítico del Informe de la Comisión Especial nombrada por las Cortes, sobre la exclusión de los actuales y futuros diputados de Ultramar, y sobre la necesidad de regir aquellos países por leyes especiales. Madrid, Oficina de D. Tomás Jordán, impresor de Cámara de S. M., 1837. Mi primera pregunta. ¿La abolición del comercio de esclavos africanos arruinará o atrasará la agricultura cubana? Dedícala a los hacendados de la isla de Cuba su compatriota José Antonio Saco. Madrid, Imp. de Don Marcelino Calero, 1837. Paralelo entre la isla de Cuba y algunas colonias inglesas, escrito por Don José Antonio Saco, diputado a Cortes electo por la provincia de Cuba. Madrid, Oficina de Don Tomás Jordán, 1837; 2a. ed. New York, Imp. La Verdad, 1849. Protesta de los diputados electos por la Isla de Cuba a las Cortes Generales de la Nación [Hoja suelta]. Madrid, Imp. del Mundo, 1837. Reclamaciones del diputado a Cortes por la provincia de Cuba sobre aprobación o desaprobación de sus poderes (Hoja suelta]. Madrid, Imp. de D. F. de Angulo, 1837. La supresión del tráfico de esclavos africanos en la Isla de Cuba, examinada con relación a su agricultura y a su seguridad. París, Imp. de Panckoucke, 1845. Carta de un cubano a un amigo suyo, en que se hacen algunas observaciones al Informe Fiscal sobre fomento de la población blanca en la isla de Cuba, etc., presentado en La Habana, en diciembre de 1844 a la Superiatendencia General delegada de Real Hacienda, por el Sr. D. Vicente Vázquez Queipo, Fiscal de la misma, y publicada en Madrid en 1845. Sevilla, Imp. de J. Gómez, 1847. Réplica de D. José Antonio Saco a la contestación del Señor Fiscal de la Real Hacienda de la Habana, D. Vicente Vázquez Queipo, en el examen del Informe sobre el fomento de la población blanca, etc., en la isla de Cuba. Madrid, Imp. de La Publicidad, a cargo de M. Rivadeneyra, 1847. Ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos. París, Imp. de Panckoucke, 1848. Réplica de Don José Antonio Saco a los anexionistas que han impugnado sus ideas sobre la incorporación de Cuba en los Estados Unidos. Madrid, Imp. de la Compañía de Impresores y Libreros del Reino, 1850. La situación política de Cuba y su remedio. París, Imp. de E. Thunot, 1851. Cuestión de Cuba, o sea contestación al Constitucional de Madrid y a Don José Luis Retornillo, impugnadores del folleto intitulado La situación política de Cuba y su remedio. París, 1852; 2a. ed. Advertencia y notas de Cirilo Villaverde. Nueva Orleans (Estados Unidos), Imp. del Independiente, 1853. Obras de Don José Antonio Saco. Compiladas por primera vez y publicadas en dos tomos, por un paisano del autor. Nueva York, Librería Americana y Estrangera [sic] de Roe Lockwood, 1853. Folletos escritos por Don José Antonio Saco contra la anexión de la isla de Cuba a los Estados Unidos de América. Tomo único. Nueva York, Roe Lockwood, 1856. Colección de papeles científicos, históricos, políticos y de otros ramos sobre la isla de Cuba, ya publicados, ya inéditos. París, Imp. de D'Aubusson y Kugelmann, 1858-1859. 3 t.; 2a. ed. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1960-1963. Algunas reformas en la isla de Cuba. 1o. Supresión de aduanas. 2o. Comercio de cabotaje entre Cuba y España. 30. Dirección de los negocios interiores de Cuba. 4o. Cuba es la que debe imponerse sus contribuciones, dirigiéndolas e invirtiéndolas en sus propias necesidades. Londres, 1865. La esclavitud política a que las provincias de Ultramar fueron condenadas por el gobierno y las Cortes Constituyentes en 1837 fue un acto anticonstitucional y nulo. Madrid, 1866. La esclavitud en Cuba y la revolución de España [Hoja suelta]. París, 1868. Historia de la esclavitud desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. París-Barcelona, Tipografía Lahure-Imp. de Kugelmann-Imp. de Jaime Jepús, 1875-1877. 3 t.; 2a. ed. con la Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los países américo-hispanos, la Historia de la esclavitud de los indios en el Nuevo Mundo y la Historia de los repartimientos y encomiendas de indios. La Habana, Editorial Alfa, 1936-1945. Historia de la esclavitud de la raza africana en el Nuevo Mundo y en especial en los países américo-hispanos. Por [...]. Autor de la Historia de la esclavitud desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. Barcelona-La Habana, Imp. de Jaime Jepús-Imp. de Álvartz, 1879-1893. 2 t. 2a. ed. Con documentos y juicios de Francisco de Arango y Parreño, Félix Varela, Domingo del Monte, Felipe Poey, José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona y otros. Pról. de Fernando Ortiz. La Habana, Cultural, 1938. 4 t. (Colección de libros cubanos, 37-40). Colección póstuma de papeles científicos, históricos, políticos y de otros ramos sobre la isla de Cuba, ya publicados, ya inéditos. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881. Historia de la esclavitud de los indios en el Nuevo Mundo. Publicada en la Revista de Cuba con notas del Dr. Vidal Morales y Morales. La Habana, Est. Tip. de la viuda de Soler, 1883; 2a. ed. seguida de la Historia de los repartimientos y encomiendas. Intrd. de Fernando Ortiz. La Habana, Cultural, 1932. 2 t. Gritos de admonición. La Habana, Imp. «La Prueba», 1916. Contra la anexión. Recopilación de sus papeles con pról. y ultílogo de Fernando Ortiz. La Habana, Cultural, 1928. 2 t. (Colección de libros cubanos, 5 y 6); La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1974. Ideario reformista. La Habana, Eds. de la Secretaría de Educación, 1935 (Cuadernos de cultura, 1a. serie, 5). ... Por Cuba cubana. La Habana, Editorial Cuba, 1937. La vagancia en Cuba. «Vigencia de Saco», por Rafael Esténger. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1946 (Cuadernos de cultura, 7a. serie, 3); Memorias sobre la vagancia en la isla de Cuba. Santiago de Cuba, Instituto Cubano del Libro, 1974. I. El juego y la vagancia en Cuba. II. Estudio sobre la esclavitud. T. 1. «Nota íntroductoria», por Mariano Sánchez Roca. «Biografía sintética de José Antonio Saco». La Habana, Editorial Lex, 1960. José Antonio Saco [Antología]. La Habana, MINED, 1973 (El autor y su obra).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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Nueva York, 3a. época (61, 62, 63 y 63 bis): [s.p.] jun. 4, 17, 29 y 30, 1850, resp. Orihuela, Andrés Avelino de. Dos palabras sobre el folleto La situación política de Cuba y su remedio, publicado en París por Don José Antonio Saco en octubre de 1851. París, Imp. de Blondeau, 1852. Ortiz Fernández, Fernando. José Antonio Saco y sus ideas cubanas. La Habana, El Universo, 1929; «Saco, la esclavitud y los negros», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 42: 37-64, 1938. Pérez, Luis Marino. Estudio sobre las ideas políticas de José Antonio Saco. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1908. Ponte Domínguez, Francisco José. La personalidad política de José Antonio Saco. La Habana, Imp. Molina,1931; «José Antonio Saco. Seguido de una discusión sobre el tema», en Cuadernos de la Universidad del Aire del Circuito CMQ. La Habana, 3 (44): 143-158, oct. 20, 1952. Retortillo e Imbrechts, José Luis. 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SAGARRA Y BLEZ, Juan Bautista (Santiago de Cuba, 24.6.1806-?,29.5.1871). Cursó sus primeros estudios en su ciudad natal, en el Seminario de San Basilio el Magno. En La Habana fue discípulo de Luz y Caballero en el Seminario de San Carlos. Se graduó de Bachiller en Filosofía en la Universidad de La Habana en 1826 y de abogado en 1830 ante la Audiencia de Puerto Príncipe. Se dedicó a la enseñanza primaria. Enseñó filosofía en el Seminario Conciliar y agrimensura en la Escuela Normal. Fue fundador en 1833 de la Sociedad Patriótica de su ciudad, presidente de la Comisión de Educación de la Sociedad Económica en 1834 y funcionario en pueblos del interior y en el Ayuntamiento de La Habana. Bajo su dirección se publicaron hasta 1853 las Memorias de la Sección de Educación de la Sociedad Económica. Publicó diversos trabajos sobre economía política y agricultura en El Redactor, Anales de la Junta de Fomento, Memorias de la Sociedad Económica de Santiago de Cuba y Memorias de la Sociedad Patriótica. Viajó a Estados Unidos, a España y, en 1836, por razones políticas, a Jamaica. Dejó inéditos sus Apuntes sobre Agrimensura Legal. Tradujo del francés.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Elogio póstumo del Ldo. D. Juan de Mata Tejada, hijo de Santiago de los Caballeros, socio de la Real Sociedad Patriótica. Santiago de Cuba, Imp de la Real Sociedad Patriótica, 1835. Aguinaldo para las niñas de Santiago de Cuba. Santiago de Cuba, Imp. de Loreto Espinal, 1839; Aguinaldo para las niñas. 2a. ed. aum. Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1849 (Librería de los niños cubanos, 5); Id., 1858; La Habana 1861. Miscelánea para los niños. Santiago de Cuba, Imp. de L. Espinal, 1839. Memoria sobre la instrucción pública en Santiago de Cuba [Santiago de Cuba?], 1840. Proyectocto de un colegio en esta ciudad con el título de Colegio de Santiago [Santino de] Cuba, Imp. de la Real Sociedad Económica, 1841. Cronología. Cuba, L. Espinal, 1842. Elogio fúnebre del socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País, D. Prudencio Casamayor [Santiago de] Cuba, Imp. de L. Espinal, 1842. Apuntaciones sobre moral [s.l, 1844?]; 2a. ed. Apuntaciones sobre moral cristiana. Santiago de Cuba, 1858. Colección de voces poco usadas. (Apéndice a la Gramática). Ia Habana, 1844; 2a. ed. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1854. Gramática castellana. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1854. Miscelánea infantil. Santiago de Cuba, Imp. de Martínez, 1844; 2a. ed. aum. Id., 1849; 3a. ed. Id., 1852; Id., 1855. El silabario de las niñas. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1849 (Librería de los niños cubanos, 1); 3a. ed. Id., 1853; 4a. ed. Santiago de Cuba, Imp. del Redactor, 1858. Continuación de la Miscelánea infantil [s.l.], 1850. El padre y sus hijos. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez. 1850; [¿Id., 1854?]; ed. estereotipada. Id., 1864. El pasatiempo. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1850. Dioscórides el huérfano; o, Historia de un joven herrero. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1851; 3a. ed. Santiago de Cuba, Imp. del Redactor, 1858. Salterio de la infancia [s.l.], 1852; 2a. ed. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1856. Compendio de la geografía física y política de la Isla de Cuba. Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1853. Historia de la religión. No. 1. Oraciones del niño católico. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1854; La Habana, 1856. Los clamores del tío Domingo [Santiago de] Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1855. Continuación de la Miscelánea. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1855. Estudio de la religión. No. 3. Memorandum del niño católico. La Habana, Imp. del Gobierno, 1855. Instrucción al Gabinete de lectura del bello sexo cubano. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1855. Leyendas bíblicas. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1855. Silabario de los niños. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1855. Estudio de la religión. No. 2. Leyendas bíblicas [Santiago de] Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1856. Tres cuentecitos o sean las Virtudes Teologales [Santiago de] Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1856. Discurso del director de la Escuela Preparatoria en la apertura de las clases de dicha Escuela. Santiago de Cuba, Imp. de Miguel A. Martínez, 1857. Discurso del director de la Escuela General Preparatoria de Cuba, Ldo. D. Juan B. Sagarra, el 15 de setiembre de 1857 en la apertura de las clases de esa Escuela [Santiago de] Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1858. Discurso del Sr. Director de la Escuela General Preparatoria, D. Juan B. Sagarra, el 15 de setiembre de 1860 en la apertura de las clases. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1860. Discurso del director de la Escuela General Preparatoria D. Juan B. Segarra el 23 de setiembre de 1861 [Santiago de] Cuba, Imp. de D. M. A. Martínez, 1861. Breves nociones de agricultura, industria y comercio. Escritas por encargo de la Comisión local de esta ciudad. Santiago de Cuba, Imp. de D. Miguel A. Martínez, 1864; 2a. ed. Id., 1865. Apuntación biográfica del Dr. D. Gabriel Marcelino Quiroga, deán de esta Santa Iglesia Catedral. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1869.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Aguinaldo de las niñas», en Revista Habanera. La Habana, 1: 68, 1861. Fuentes y Betancourt, Emilio de los Santos. Biografía del Sr. Lic. D. Juan Bautista Sagarra y Blez. Santiago de Cuba, Ravelo, 1880. G[arcía] J[osé] de J[esús] Q[uintiliano]. «Bibliografía. Los clamores del tío Domingo. Cuba. 1855», en Revista de La Habana. La Habana, 4: 285-288, 1855. Trujillo E[nrique]. «Juan Bautista Sagarra», en su Álbum de El Porvenir. V. 3. New York, Imp. de El Porvenir, 1892, p. 19-23. Valdés y Aguirre, Fernando. «Bibliografía. El padre y el hijo [...]», en Brisas de Cuba. La Habana, 1: 55, 1855.

SAGRA, Ramón de la (La Coruña, España, 8.4.1798-Neufchatel, Suiza, o París, 25.5.1871). Terminó sus estudios de ciencias en la Universidad de Madrid. En 1823 viaja a Cuba para dirigir el Jardín Botánico de La Habana y la cátedra de botánica del mismo. En Cuba realizó actividades científicas y culturales y estudió la flora y la economía de la isla. Entre sus trabajos en este campo se encuentra Breves sumarios de la administración y rentas de Cuba (1826). Propuso la eliminación del monocultivo y la esclavitud y la creación de industrias rurales y de un Proletariado asalariado. Dirigió el periódico El Demócrito y fundó la revista Anales de ciencias, agricultura, comercio y artes (1827-1831), que en su Segunda serie se tituló Anales de agricultura e industria rural. Sus trabajos también aparecieron en las Memorias de la Sociedad Económica de La Habana y en los Anales de Ciencias. Sostuvo con Saco una Polémica sobre José María Heredia. En 1835 va a Estados Unidos y luego a Europa, donde ejerció el magisterio, fue diputado a Cortes, perteneció a diversas organizaciones científicas y colaboró en Le Peuple, Bulletin Universel de Genève, Bulletin de la Société Impériale d'Acclimatation, Eco Hispano-Americano, Semanario Pintoresco Español, España Industrial. Fundó la revista Guía del Comercio y dirigió la Revista de intereses materiales y morales. Sus cartas a la Avellaneda aparecieron en Álbum cubano de lo bueno y lo bello. Abogó por el establecimiento de la propiedad colectiva entre las clases desposeídas. Tradujo del francés y fue traducido a esa lengua. Usó los seudónimos El ermitaño del Campo de Marte y Unos amigos de la buena opinión habanera.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Memoria de las observaciones meteorológicas y físicas hechas en la navegación de La Coruña a La Habana en 1823. La Habana, 1823. Principios fundamentales para servir de introducción a la escuela de botánica agrícola del jardín Botánico de La Habana. Dispuestos para la cátedra del establecimiento. La Habana, Imp. de la Amistad, de Campe, 1824. Discurso leído en la apertura pública de la cátedra de Botánica Agrícola en la tarde del día dos de octubre de 1824. Impreso por orden de la Real Sociedad Patriótica. La Habana, Oficina del Gobierrno, 1825. Informe sobre el estado actual del jardín y de la cátedra de botánica aplicada a la agricultura. Leído por [...] en las juntas generales de la Real Sociedad Patriótica de la Habana a fines de 1825. La Habana, 1825. Una página para la historia de la época actual. La Habana, Oficina del Gobierno y Capitanía General, 1825. Oración inaugural a la cátedra de Mineralogía y Geología, abierta en obsequio de la juventud habanera, el día 18 de noviembre de 1826. La Habana, Imp. de P. N. Palmer, 1826. Manual de Botánica Médica e Industrial para el uso de los habitantes de la Isla de Cuba y demás Antillas. Extracto de la Flora médica de las Antillas que actualmente publica en París M. E. Descourtilz. Con los nombres vulgares de las plantas de la Isla, de que carece la obra original. La Habana, Imp. de P. N. Palmer, 1827. Memorias para servir de introducción a la Horticultura Cubana. Memoria primera. Nueva York, en casa de Lanuza, Mendia, 1827. Memoria leída en las juntas generales de la Real Sociedad Agronómica de La Habana en diciembre de 1828. La Habana, 1829. Contestación al número 7 del Mensajero Semanal de New York. La Habana, Imp. de Palmer, 1830. Discurso de apertura al curso anual de Botánica Agrícola. Leído en la tarde del 18 de mayo. La Habana, Imp. de Palmer, 1830. Relación de las tiestas, regocijos y obras de beneficencia que para solemnizar el augusto enlace del Rey Nuestro Señor Pon Fernando VII con la Serenísima Señora Princesa Doña María Cristina de Borbón, se han dispuesto y ejecutado en la Siempre Fidelísima ciudad de la Habana en los días 21, 22 y 23 de febrero de 1830. Escrita de orden superior por [...]. La Habana, Imp. del Gobierno y Capitanía General, 1830. Cuadro estadístico de la Isla de Cuba en 1830. New York, 1831. Historia económico-política y estadística de la Isla de Cuba, o sea de sus progresos en la población, la agricultura, el comercio y las rentas. La Habana, Imp. de las viudas de Arazoza y Soler, 1831. Principios fundamentales de botánica. La Habana, 1831. Cartilla para el cultivo del cacao en la isla de Cuba. La Habana, Imp. del Gobierno y Capitanía General, 1833. Memoria sobre el bejuco del Guaco. La Habana, Oficina del Gobierno y Capitanía General, 1833. Tablas necrológicas del cólera-morbus en la ciudad de la Habana y sus arrabales. Formadas a escitación [sic] del Escmo. [sic] Señor Intendente de Ejército conde de Villanueva. La Habana, Imp. del Gobierno, Capitanía General y Real Sociedad Patriótica, 1833. Memorias de la institución agrónoma de la Habana. Tomo primero. La Habana, Imp. de Palmer, 1834. Breve noticia de los primeros meses de mando del Excmo. Señor D. Miguel Tacón, Gobernador político y militar de la Habana y Capitanía General [sic] de la Isla de Cuba. Escrita por un testigo ocular. Nueva York, York, Imp. de D. Juan de la Granja, 1835. Breve idea de la administración del comercio y de las rentas y gastos de la Isla de Cuba, durante los años de 1826 a 1836. Pudiendo servir de Apéndice a la Historia económico-política de la misma. París, Imp. de Renouard, 1836. Apuntes destinados a ilustrar la discusión del Artículo adicional del Proyecto de Constitución que dice: «Las provincias de Ultramar serán gobernadas por leyes especiales». París, en la imp. de Maulde y Renou, 1837. Historia física, política y natural de la Isla de Cuba. Geografía. París, 1837. L'Ile de Cuba. Le comte de Villanueva et le Général Tacon. París, 1837. Historia física política y natural de la Isla de Cuba. Paris-Madrid, Imp. de Maulde y Renou - Imp. de Mellado - Hachette, 1838-1861. 13 t. Análisis del censo de población de la Isla de Cuba en 1841. París. Madrid, Librería de Poupart, 1843. Estudios coloniales con aplicación a la Isla de Cuba. I De los efectos de la Supresión en el tráfico negrero. Madrid, Imp. de D. Hidalgo, 1845. Noticias de las resoluciones y reclamaciones concernientes a la obra titulada Historia física, política y natural de la Isla de Cuba, desde el principio de la publicación basta el presente. Madrid, 1849. Sucinta noticia del origen, objeto y estado presente de la Historia política y natural de la Isla de Cuba. Madrid, Imp. de Sordo Mudos, 1857. Conclusión de la Historia política y natural de la Isla de Cuba. Exposición a S.M. la Reina, con un apéndice. París, 1858. Relación de los trabajos físicos y meteorológicos hechos por D. Andrés Poey, tanto en la Habana como en Europa. Destinada para servir de introducción e las futuras tareas del observatorio meteorológico de aquella ciudad. París, E. Thunot, 1858. Artículos varios sobre las malas doctrinas comunicados a la Verdad Católica. La Habana, Imp. del Tiempo, 1859. Enumération des espèces zoologiques et botaniques de I'le de Cuba utiles à acclimater dans d'autres regions analogues du Globe. Extrait du Bulletin de la Societé Imperiale d'Acclimatation. París, Imp. Martinel, 1859. Discurso leído en la inauguración de la escuela de párvulos. La Habana, 1860. El buano del Perú. Sus ventajas, oportunidad de su aplicación a los campos cubanos y modo de usarlo. La Habana, Imp. del Tiempo, 1860. Historia física, económica, política, intelectual y moral de la Isla de Cuba. Nueva edición considerablemente aumentada. Relación del último viaje del autor. París, Librería de L. Hachette, 1861. Suplemento a la sección económico-política. Comprensivo de los datos relativos a la población, a la agricultura, al comercio y a las rentas públicas de la Isla de Cuba desde el año de 1842. París, Hachette, 1861. Icones plantarum in Flora Cubana descriptarum ex Hystoria physica, politica et naturalis. Parisüs, J. Bailliere 1863. Cuba: 1860. Selección de artículos sobre agricultura cubana. Selección y Nota aclaratoria por Manuel Moreno Fraginals. La Habana, Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1963.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Casás Fernández, Manuel. Un gallego ilustre. Don Ramón de la Sagra. La Coruña [Imp. Moret?], 1845. López Sánchez, José. «Dos etapas en la vida de Ramón de la Sagra», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 62 (2): 117-170, may.-ago., 1971. Núñez de Arenas, Manuel. Don Ramón de la Sagra, reformador social. Separata de la Revue Hispanique. París-New York, 9, 1924. Tours, Imp. E. Arnault, 1924. Rodríguez Rodríguez, Amalia. «Cuba: 1860, de Ramón de la Sagra [...]», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 3a. época, 6 (2): 97-99, abr.-jun., 1964. Saco, José Antonio. Impugnación por José Antonio Saco a un folleto recién impreso en La Habana, e impropiamente titulado Contestación al número sétimo del Mensagero Semanal de Num York. Nueva York, Impresa por G. F. Bunce, 1830.

SAÍZ MONTES DE OCA, LUIS (La Habana, 4.11.1938-San Juan y Martínez, Pinar del Río, 13.8.1957). Cuando tenía nueve días fue trasladado a San Juan y Martínez. Estudió en la Escuela Pública Luz y Caballero, en la Academia González (Pinar del Río) y en la Academia Inmaculada Concepción. Fue alumno del Centro Nocturno de Inglés. Realizó tres viajes a Estados Unidos, de donde regresó muy impresionado por la discriminación racial. En 1955 comenzó a escribir poesía. Ese año, ya graduado de Bachiller en Letras del Instituto de Pinar del Río, se trasladó a La Habana para estudiar Derecho Civil en la Universidad. En esta institución figuró entre los primeros expedientes del curso, ganó varios premios y se destacó como orador. Fue elegido delegado de la FEU. Miembro del Directorio Revolucionario, participó junto a José Antonio Echeverría y Fructuoso Rodríguez en diversas manifestaciones de protesta. Desarrolló una amplia labor conspirativa unido al Movimiento 26 de Julio. Colaboró en revistas y periódicos cubanos y extranjeros. En 1957 obtuvo dos menciones de honor en el Lyceum Femenino Pinareño por sus cuentos «El extraño de azul» (aparecido en El Caimán Barbudo en 1975) y «Mi amante: la tierra». Cayó asesinado junto a su hermano Sergio en las calles de San Juan y Martínez. Las obras de ambos han sido compiladas en la edición mimeografiada Obras completas de los mártires cubanos, hermanos Luis, y Sergio Saíz Montes de Oca (Pinar del Río, Eds. Ins[tituto Preuniversitario], 1960) y antologadas en Documentos de los hermanos Saíz. Introd. de Mario Averhoff Purón (La Habana, Comisión Nacional de Historia, UJC. Secretaría de Trabajo Ideológico, 1971).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

¿Por qué luchamos? San Juan y Martínez (Pinar del Río), 1959 [Ed. mimeografiada]; Por qué luchamos; testamento revolucionario de los Hnos. Saíz. La Habana, 1960.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Beiro Álvarez, Luis. «Apuntes para una historia de los hermanos Saíz», en El Caimán Barbudo, Ed. especial. La Habana, 2a. época, (96-7): 58-59, nov.-dic., 1975. «13 de agosto, iniversario de un crimen», en Mensajes. La Habana, 1 (13): 1-2, ago. 13, 1970. Zamora, Bladimir. «El autor y su obra: Los Saíz», en Boletín el pregonero de Jesús del Monte. La Habana, (1): 4. oct.-dic., 1972.

SAÍZ MONTES DE OCA, Sergio (San Juan y Martínez, Pinar del Río, 8.1.1940-Id., 13.8.1957). Estudió en la Escuela Pública Luz y Caballero y en la Academia Inmaculada Concepción de su pueblo natal. Fue alumno del Centro Nocturno de Inglés. En 1950 obtuvo el Premio Nacional de ese idioma con una composición sobre Martí. Viajó dos veces a Estados Unidos. A los doce años ingresó en el Instituto de Pinar del Río, en el que fue elegido Secretario General de la Asociación de Alumnos y trató de fundar una Cátedra Martiana, frustrada por la oposición de profesores reaccionarios. Cursó el quinto año en la Academia de Repaso del Dr. Abel Prieto, y se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en julio de 1957. Desde el año anterior había comenzado a escribir poesías. Colaboró en diversos periódicos y revistas estudiantiles. Se dedicó por afición a la filatelia, el dibujo y la cartografía. Miembro del Movimiento 26 de Julio, conspiró abiertamente contra la dictadura batistiana, pronunció arengas y discursos en mítines y fundó en unión de otros compañeros «Las milicias en el llano», grupos de jóvenes armados que se enfrentaban a la guardia rural cuando ésta pretendía desahuciar a los campesinos. Junto a su hermano Luis cayó asesinado en las calles de su pueblo natal. Las obras de ambos han sido compiladas en la edición mimeografiada Obras completas de los mártires cubanos, hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca (Pinar del Río, Eds. Ins[tituto Preuniversitario], 1960) y antologadas en Documentos de los hermanos Saíz. Introd. de Mario Averhoff Purón (La Habana, Comisión Nacional de Historia, UJC Secretaría de Trabajo Ideológico, 1971). En 1975 El Caimán Barbudo publicó su poema «Dos caras y una dimensión», hasta entonces inédito.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Beiro Álvarez, Luis. «Apuntes para una historia de los hermanos Saíz», en El Caimán Barbudo. Ed. especial. La Habana, 2a. época, (96-7): 58-59, nov.-dic., 1975. «13 de agosto, aniversario de un crimen», en Mensajes. La Habana, 1 (13): 1-2, ago. 13, 1970. Zamora, Bladimir. «El autor y su obra: Los Saíz», en Boletín el pregonero de Jesús del Monte. La Habana, (1): 4, oct.-dic., 1972.

SALAZAR, Salvador (Colón, Matanzas, 30.6.1892 - La Habana, 10.10.1950). Cursó la segunda enseñanza en La Habana. Se graduó de Doctor en Filosofía y Letras, en Derecho Civil y en Derecho Público en la Universidad de la Habana. Fueron representadas sus comedias La otra (1913), La caricia (1914), La gallina ciega. Visitó a Estados Unidos y a Europa en 1924. Fue encarcelado tras haber redactado en 1930 el manifiesto del claustro universitario contra el gobierno del dictador Machado. Fue redactor jefe de la Revista de la Facultad de Letras y Ciencias y de Cuba y América. Dirigió Alma Cubana y La Novela Cubana, en la que publicó sus comedias Por la fuerza de amor y La verdadera aristocracia, representada en Cayo Hueso en 1928. Colaboró en La Escuela Cubana, La Discusión, Revista Bimestre Cubana, Cuba Contemporánea, Revista Universidad de La Habana. La revista Bohemia premió y publicó su Teatral. Esbozo de novela. Fue profesor del Instituto de la Habana y de la Universidad de esta ciudad, donde enseñó historia de la literatura española y literatura moderna inglesa, francesa y alemana. Desde su cátedra universitaria animó las actividades teatrales. Fundó la Institución Cubana Pro Arte Dramático. Fue miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras, de la Academia de la Historia de Cuba, del Ateneo de La Habana, de la Sociedad Geográfica de Cuba, de la Sociedad Económica de Amigos del País y de otras instituciones culturales cubanas y extranjeras. Dio conferencias en instituciones culturales españolas y en universidades norteamericanas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Lope de Rueda y su teatro. Pról. de Raimundo Cabrera. La Habana, Imp. Cuba y América, 1911. Ternuras... Versos. La Habana, Imp. Cuba y América, 1912. Literatura cubana. El clasicismo en Cuba. Conferencia leída en el Aula Magna del Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 15 de febrero de 1913. La Habana, Imp. Cuba y América, 1913. Rafael M. de Mendive. Conferencia leída el 2 de mayo de 1915. La Habana, Imp. de A. Miranda. 1915. Milanés, Luaces y la Avellaneda como poetas dramáticos. Conferencia de la serie de Extensión Universitaria leída en la Universidad de la Habana el día 15 de enero de 1916. La Habana, Imp. de Aurello Miranda, 1916. El reposo como elemento estético. Conferencia pronunciada en el Ateneo de La Habana el día 3 de diciembre de 1916. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1917. El vampiro. Novela. La Habana, 1917. La felicidad como fundamento de la moral. Conferencia pronunciada en la serie de Extensión Universitaria correspondiente al curso de 1917 a 1918, el 12 de enero de 1918. La Habana, El Siglo XX, 1918. José Martí. Conferencia leída en el Ateneo de la Habana el 10 de marzo de 1918. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1918. El setenta y uno. Conferencia pronunciada en la Sociedad Económica de Amigos del País el 12 de mayo de 1918. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1918. Historia de una tragedia. I Grecia. Conferencia pronunciada en el Ateneo de La Habana el 9 de mayo de 1923. La Habana, Imp. La Propagandista, 1923. Curso de historia de la literatura española. Explicaciones dadas en clase. La Habana, El Siglo XX, 1925. El dolor en la lírica cubana. Discurso leído en la sesión solemne celebrada por la Academia Nacional de Artes y Letras el día 25 de abril de 1925 al ser recibido como miembro de número de la Sección de Literatura de dicha corporación. Discurso de contestación de Néstor Carbonell. La Habana, El Siglo XX, 1925. Elogio del Dr. Raimundo Cabrera y Bosch, académico de numero. En la sesión solemne celebrada en la noche del 30 de mayo de 1925. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1925. Curso de literatura castellana. Histórica. La Habana, Imp. y Librería La Moderna Poesía, 1926. Apuntes de un viaje por Suiza. La Habana, Hermes, 1928. Curso de literatura preceptiva. La Habana, Cultural, 1928; 2a. ed. Id., 1935; 3a. ed. corr. Id. 1938. Historia de la literatura cubana. Para uso de las escuelas normales de la República. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1929. Nociones de historia de la literatura española. Para uso de las escuelas normales de la República. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1929; 2a. ed. corr. La Habana, Editorial Librería Alma Mater, 1950. José Antonio Saco. Discurso leído en la sesión solemne celebrada el 17 de mayo de 1930. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1930. Relaciores del Estado con las universidades. La Habana, Carasa, 1930. Fu-Li-Yi. Memorias de un abogado sin clientes. Primer episodio: De Ginebra a París. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1933. Romántica. Memorias de un abogado sin clientes. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1933. La novela en Cuba. Sus manifestaciones, ideales y posibilidades. Discurso leído en sesión solemne de apertura del curso de 1934 a 1935, celebrada el domingo 28 de octubre de 1934. La Habana, Molina, 1934. El elemento patriótico en la lírica cubana. Discurso leído en la Academia Nacional de Artes y Letras, en la sesión solemne de apertura del curso de 1935 a 1936 celebrada el domingo 27 de octubre de 1935. Memoria de los trabajos realizados en el curso 1934-1935, por Ramón A. Catalá. La Habana, Molina, 1935. Literatura cubana [s.l., s.a.].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Boza Masvidal, Aurelio. La labor docente y académica del Dr. Salvador Salazar. Discurso leído en la Universidad de la Habana el 31 de mayo de 1940 en la sesión solemne celebrada en honor del Dr. Salazar. La Habana, Alfa, 1940; «Salvador Salazar», en Alfanje. La Habana, 3 (3): 12, 32-33, jul., 1940. Carbonell, José Manuel. «Salvador Salazar y Roig(1892)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 131-132 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 11). Castellanos, Carlos A. «Nociones de historia de la literatura española e Historia de la literatura cubana. Dos tomos. Por el Dr. Salvador Salazar, en Revista de Oriente. Santiago de Cuba, 2 (17-18): 16-17, feb.-mar., 1930. «Curso de literatura preceptiva, por Salvador Salazar», en Archipiélago. Santiago de Cuba, 1 (7): 106, nov., 1928. Dopico, Blanca. «Reseña del homenaje al doctor Salvador Salazar y Roig en el aula magna el 31 de mayo de 1940 al cumplirse veinticinco años de actividad profesoral», en Revista Universidad de la Habana. La Habana, (28-29): 253-255, ene.-abr., 1940; Salvador Salazar, una vida abundante. Panegírico leído en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, en el acto solemne de conmemoración del primer aniversario de la muerte del Dr. Salvador Salazar y Roig. La Habana, Imp. Universitaria, 1952. González Alcorta, Leandro. «Salvador Salazar y Roig», en su Vuelta-Abajo intelectual y mambí. (Fragmentos y siluetas). T. 1. Pinar del Río, Imp. La Constancia, 1914, p. 3-5. Medrano, Higinio J. «Prosas del norte. Ternuras, versos por Salvador Salazar», en El Estudiante. Matanzas, 31 (33): 474, sep. 15, 1912. Rodríguez Rendueles, M[anuel]. «Plumazos. Sobre un artículo de Salvador Salazar», en Diario de la Marina. La Habana, ed. de la tarde, 74 (265): 8, nov. 19, 1913. «Salvador Salazar y Roig», en Cervantes. La Habana, 2 (11): 25-26, nov., 1926. Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Salvador Salazar y Roig», en Mañana. La Habana, 5 (413): 2, 4, oct. 23, 1943. Valdivia, Aniceto. «En la Academia (Recepción-Salazar)», en su Mi linterna mágica. La Habana, Ministerio de Educación. Instituto Nacional de Cultura, 1957, p. 89-93.

SALINAS, Marcelo (Batabanó, Habana, 30.10.1889). Cursó dos años en la escuela primaria. A los doce años aprendió el oficio de tabaquero en Santiago de las Vegas (Habana). Después desempeñó muchos oficios. Publicó trabajos literarios en la revista Tierra. En su juventud fue teórico y dirigente anarquista en Cuba y otros países. Residió en España, Italia, América Central y Estados Unidos, donde fundó Liberación y El Corsario. Por su labor de agitación social sufrió prisión en España y Estados Unidos a fines de la Primera Guerra Mundial. En La Habana, dirigió Nueva Aurora y Mañana. Revista de ideas. Fue secretario del Congreso Obrero (La Habana, 1920). Acusado de terrorista, fue encarcelado nuevamente. Colaboró en Bohemia, Carteles, Selecta, Pueblo, Archipiélago, El País. Le han sido premiados, en diversos concursos, el drama Charíto; o, Alma guajira, que fue representado y en 1929 llevado al cine; la novela Un aprendiz de revolucionario (1936); el drama Ráfaga (1939), y el cuento «Sabotaje» (1941). Han sido representadas sus obras ¡La tierra! ¡La tierra! (1928), El mulato (1940), El secuestro (1940), Y llegaron los bárbaros, El poder, El vagón de tercera, Las almas buenas; o, La santa caridad (1948), Boycott (1949) y las zarzuelas Cimarrón, con música de Gonzalo Roig, y La rosa de la vega, con música de Elisco Grenet. Ha sido traducido al francés y al eslovaco.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Alma guajira [Teatro]. La Habana, Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, 1928; La Habana, Editorial Selecta, 1942. Un aprendiz de revolucionario [Novela]. La Habana, Talleres El Fígaro, 1937. Diálogos libertarios de actualidad. La Habana, Asociación Libertaria de Cuba, 1959.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Bueno, Salvador. «Marcelo Salinas. 1889», en su Antología del cuento en Cuba (1902-1952). La Habana, Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, 1953, p. 79-86. Fina García, Francisco. Galería de santiagueros distinguidos. Santiago de las Vegas (Habana), Editorial Antena, 1943 [s.p.]. González Freire, Natividad. «Marcelo Salinas (1889)», en su Teatro cubano contemporáneo (1928-1957). La Habana, Talleres Tipográficos de la Sociedad Colombista Panamericana, 1958, p. 43-46. «Llegada de un anarquista cubano», en La Noche. La Habana, 2a. época, 2 (39): 2, feb. 8, 1913. Martí de Cid, Dolores. «Marcelo Salinas», en su Teatro cubano contemporáneo. Madrid, Aguilar, 1959, p. 369-374. Portuondo, José A. «Marcelo Salinas (1889)», en su Cuentos cubanos contemporáneos. México, D. F., Editorial Leyenda, 1947, p. 45-46. Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Marcelo Salinas», en Mañana. La Habana, 5 (325): 2, sep. 2, 1943.

SALOM Y ANDRACA, Diwaldo (Matanzas, 3.2.1880-?). Comenzó a publicar hacia 1895. Formó parte de la vanguardia poética cubana de la primera década del siglo XX, agrupada en su mayor parte en la antología Arpas cubanas (1904). Su producción está dispersa en Letras, El Fígaro, Cuba y América, Azul y Rojo, Bohemia y otras publicaciones de la época. Tuvo a su cargo una de las secciones de prosa informativa del Heraldo de Cuba. Era abogado. A partir de 1908 ingresó en el servicio diplomático, en el que desempeñó, entre otros cargos, el de canciller de la legación cubana en Italia y el de cónsul en Palma de Mallorca. En 1923 dio a las prensas su poema antibélico Embriaguez roja de las águilas negras. Usó el seudónimo Conde Costra.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Borrones literarios. Prosa... prosaica. La Habana, La Propaganda Literaria, 1899. Historia Patria. Poema. La Habana, Imp. La Moderna Poesía, 1902. Los chivos de Freyre de Andrade descubiertos por el Conde Costra. La Habana, 1906.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Diwaldo Salom y Andracs (1880)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 98 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 5). Claranunt, A. de. «Hombres de América: Diwaldo Salom», en El Fígaro. La Habana, 41 (9). 224, sep., 1924. Durán, Héctor. «A propósito de un poema», en La Discusión. La Habana, 14 (3 554): 5, jun. 21, 1902.

SALÓN DE BELLAS ARTES (V. ASOCIACIÓN DE PINTORES Y ESCULTORES)

SÁNCHEZ, Herminia

(Barcelona, España, 23.12.1927). A los tres años se trasladó a Cuba. En la Universidad de la Habana cursó el primer año de Ciencias Comerciales. Estudió en el Seminario de Arte Dramático del Teatro Universitario. Ha sido actriz del Teatro Nacional, el Conjunto Dramático Nacional, Teatro Estudio y Teatro Escambray. Después pasó a ser directora del Grupo de Teatro de Participación Popular. Se han estrenado sus obras Escambray mambí -dirigida por la propia autora en 1969-, Cacha Basilia de Cabarnao (1971), Amante y penol (1972), Audiencia en La Jacoba (1973), Se hizo en seis (1975). Ha viajado a Estados Unidos, México, Guatemala, Polonia, Unión Soviética, República Democrática Alemana. Ha sido profesora de Apreciación Teatral en la Escuela Especial Lenin. Su obra Audiencia en La Jacoba ha sido traducida al alemán.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Alonso, Alejandro G. «Y que las masas sean creadoras», en Juventud Rebelde. La Habana,: 2, nov. 30. 1973. E. S. «Audiencia en La Jacoba, en Verde Olivo. La Habana, 15 (39): 50, sep. 30, 1973. Garzón Céspedes, Francisco. «Métodos teatrales más orgánicos, más nacionales, más profundos», en Juventud Rebelde. La Habana,: 2, mar. 14, 1973. Otero, José Manuel. «Amante y penol, una realidad en la escena», en Granma. La Habana, 10 (186): 3, ago. 10, 1974.

SÁNCHEZ DE BUSTAMANTE Y MONTORO, Antonio (Marianao, La Habana, 24.2.1910). Es nieto del famoso jurista del mismo nombre y de Rafael Montoro. Se graduó de Doctor en Derecho Civil y en Ciencias Sociales, Económicas y Políticas en la Universidad de la Habana. Cursó estudios en la Academia de Derecho Comparado de La Haya. Fue profesor titular de Introducción a la Ciencia del Derecho y de Filosofía del Derecho (1938-1961) en la Universidad de la Habana. Fue académico de número de la Academia Nacional de Artes y Letras, miembro correspondiente del Instituto Internacional y del Instituto Argentino de Filosofía del Derecho. Ha visitado a Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos. Ha colaborado en El Mundo, El País, Revista Cubana, Revista Bimestre Cubana, Revista Universidad de la Habana, Revista de Jurisprudencia, Revista Privada de Filosofía del Derecho (Roma) y Revista de Derecho Privado (Madrid). Ha pronunciado conferendas sobre filosofía, entre ellas El pensamiento en Grecia y La fenomenología: de Husserl a Heidegger (1933). Editó el Ideario autonomista, de Rafael Montoro. Tradujo La acumulación originaria del capital (La Habana, Editora Política, 1965), de Carlos Marx. Tiene inéditas diversas traducciones de Lenin, de Marx y de crítica marxista. Actualmente trabaja en el Departamento de Filosofía de la Academia de Ciencias.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Francisco de Vitoria y James Brown Scott. La Habana, Avisador Comercial, 1928. Stammler, ensayo de valoración. Pról. de E. Fernández Camus. La Habana, 1931. La ideología autonomista. La Habana, Molino, 1933. Supervivencia de Lopc de Vega. La Habana, Cultural, 1936. Las generaciones literarias. Discurso de Ingreso leído en la sesión solemne [de la] Academia Nacional de Artes y Letras celebrada el 31 de marzo de 1937. Contestación al discurso de Ingreso por Miguel Ángel Carbonell. La Habana, Molino, 1937. Ironía y Generación. Ensayos. La Habana, Úcar, García, 1937. La jurisprudencia en la jerarquía de las Fuentes del Derecho Positivo Cubano. La Habana, La Milagrosa, 1937. Teoría general del Derecho. La Habana, El Ciervo Herido, 1939; La Habana, Cultural, 1945; Id., 1953. Recepciones académicas. La Habana, Úcar, García, 1940. Introducción a la Ciencia del Derecho. La Habana, Seoane Fernández, 1941-1942. 3 t.; 2a. ed. La Habana, Jesús Montero, Editor, 1942-1945; 3a. ed. La Habana, Cultural, 1952. Sociología jurídica. La Habana, Cultural, 1942; Id., 1953. Introducción a la ciencia del derecho. Conceptos y fuentes. V. 1. La Habana, Cultural, 1945. La perjudicialidad civil en el proceso penal. La Habana, Cultural, 1953; La Habana, 1955. Justicia y derecho natural en Grecia. Conferencia de cátedra. La Habana, Depto. de Publicaciones de la Ubiversidad de la Habana, 1959. Curso de dialéctica marxista-leninista. La Habana, Ministerio de Hacienda, 1963-1964. Marxismo-leninismo juridico. La Habana, 1963. Isla de Pinos y la nulidad de los arrendamientos de estaciones navales. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba, 1967 (Serie Isla de Pinos, 7).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«A. S. de Bustamante y Montoro. Teoría general del derecho», en América. La Habana, 6 (1 y 2): 112, abr.-may., 1940. Carbonell, Miguel Ángel. «Discurso de contestación al de Ingreso del señor Antonio S. de Bustamante y Montoro. Leído por el señor [...] en la sesión celebrada el día 31 de marzo de 1937», en Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras. La Habana, 22, 18: 359-378, jul., 1936-mar. 1937 Chacón y Calvo, José María. «Las generaciones literarias», en Revista Cubana. La Habana, 8: 206-208, abr.-jun., 1937. Díaz Ortega, Enrique. «Antonio Sánchez de Bustamante Montoro. Con motivo de una presentación», en Orto. Manzanillo (Oriente), 37 (8-9): 1-4, ago.-sep., 1949. Fernández de Castro, José Antonio. «Al margen de los libros. I. Antonio Bustomante y Montoro, o la ironía de una generación», en Diario de La Marina. La Habana, 105 (188): 3, ago. 8, 1937. Lizaso, Félix. «Ironía y generación», en Revista Cubana. La Habana, 9: 105-107, jul., 1937. Suárez Solís, Rafael. «Bustamante y Montoro en el Lyceum», en Revista Cubana. La Habana, 1: 179-180, ene., 1935. Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contresas. «Bustamante y Montoro», en Mañana. La Habana, 2a. época, 5 (204): 2, jun. 23, 1943.

SÁNCHEZ DE BUSTAMANTE Y SIRVÉN, Antonio (La Habana, 13.4.1865-Id., 25.8.1951). Cursó estudios en el Colegio de Belén. En Madrid se recibió de bachiller (1880). Estudió Derecho en las universidades de Madrid y la Habana. Se graduó de Licenciado en Derecho Administrativo (1884) y en Derecho Civil y Canónico (1886). Alcanzó ambos doctorados en 1886. Fue profesor de Derecho Internacional Público y Privado en la Universidad de la Habana. Dirigió la Revista del Foro (1893-1899) y la Revista de Derecho Internacional, de la que fue fundador. Colaboró por esta época en La Lucha y en El Hogar. De 1902 a 1918 fue senador. Fue presidente de la Academia Nacional de Artes y Letras. Presidió las delegaciones cubanas a la Segunda Conferencia de la Paz (La Haya, 1907), de la que escribió un Informe, y a la Conferencia de París (1919). Ocupó la presidencia de la Liga de las Naciones y del Tribunal Permanente de La Haya. Ejerció el magisterio en universidades norteamericanas. Colaboró en la Revista de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de la Habana. Su renombre internacional como jurista lo puso al servicio de la dictadura de Gerardo Machado, cuyos planes políticos propició. Fue miembro de numerosas instituciones jurídicas cubanas y extranjeras, entre ellas la Sociedad Cubana de Derecho Internacional, de la que fue presidente. Recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Marcos, de Lima, y de la School of Law of Columbia University, de Nueva York. Fue publicado en inglés y francés.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Diferencias que separan las sociedades anónimas de las colectivas y comanditarias y razones en que se fundan. Tesis para el doctorado leída y sostenida el sábado 30 de enero de 1886. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1886. Programas de las asignaturas de Derecho Internacional Público y Derecho Internacional Privado. Precedidos de la exposición del plan y método de los mismos. Madrid, Est. Tip. Sucesores de Rivadeneyra, 1891. El orden público. Estudio de Derecho Internacional Privado leído en la apertura de la Academia de Derecho de la Universidad de la Habana. La Habana, Imp. La Universal, 1893. Tratado de Derecho Internacional Privado. Tomo 1. Nociones preliminares. Historia del derecho positivo. Historia del derecho científico. La Habana, Imp. La Universal, 1896. La Segunda Conferencia de la Paz reunida en el Haya en 1907. Madrid, Librería de V. Suárez, 1908. 2 v. La autarquía personal. Estudio de Derecho Internacional Privado. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1914. Discurso. Pronunciado en homenaje al Sr. Salvador Cisneros Betancourt por [...] el 17 de abril de 1914. La Habana, Imp. P. Fernández, [1914?]. Discursos. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1915-1923. 5 t; 2a. ed. La Habana, 1933. Apuntes de Derecho Internacional Público. Tomados en las clases del profesor [...], por Gustavo Gutiérrez y Sánchez y César Salaya y de la Fuente. La Habana, Imp. de Solana, 1916. Discurso pronunciado en el Senado en el año de 1902 al 1903. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1917. Discurso pronunciado en la Universidad Nacional en el acto de entrega de la bandera donada a la Universidad por el Club Rotario de La Habana, el 10 de octubre de 1918. La Habana, Imp. de Rambla, Bouza, 1918. Informe pronunciado en la sesión especial que celebraron las comisiones de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y el Senado en 28 de oct. de 1919. La Habana, El Universal, 1919. Proyecto de código de Derecho Internacional Privado. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1925. El Tribunal Permanente de Justicia Internacional. Madrid, Reus, 1925. Los Progresos de la codificación bajo los auspicios de la Unión Panamericana. La Habana, El Siglo XX, 1926. La comisión de jurisconsultos de Río de Janeiro y el Derecho Internacional. La Habana, La Moderna Poesía, 1927. La nacionalidad y el domicilio. Estudio de Derecho Internacional Privado. La Habana, El Siglo XX, 1927. Bustamante. Fragmentos inmortales. La Habana, Ed. Nacional del Comité Organizador del Homenaje [¿La Habana, 1927?]. Discurso pronunciado al tomar posesión de la presidencia de la Sexta Conferencia Internacional Americana en la solemne sesión de apertura celebrada en el Aula Magna de la Universidad de la Habana, el día diez y ocho de enero de mil novecientos veintiocho. La Habana, El Siglo XX, 1928. El código de Derecho Internacional Privado y la Sexta Conferencia Panamericana. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1929. Tres conferencias sobre Derecho Internacional Privado. Pronunciadas para la Julius Rosenthal Foundation en la Northwestern University, Chicago, Ill., E.U. de A. La Habana, Avisador Comercial, 1929. Discurso Pronunciado en la noche de la inauguración del Congreso Internacional de Universidades. La Habana, Carasa, 1930. El mar territorial. La Habana, Imp. de la Universidad, 1930. Derecho Internacional Privado. La Habana, Carasa, 1931. 3 t.; 2a. ed. La Habana, Cultural, 1934. 3 t.; 3a. ed. Id., 1943. 3 v. Derecho Internacional Público. La Habana, Carasa, 1933-1938. 5 t. Manual de Derecho Internacional Privado. La Habana, Carasa, 1939; 2a. ed. Id., 1941. Manual de Derecho Internacional Público. La Habana, Carasa, 1939: 2a. ed. La Habana, La Mercantil, 1942. Proyecto de código civil de Cuba. La Habana, Carasa, 1940. Discurso pronunciado en homenaje al Sr. Salvador Cisneros Betancourt en la sesión extraordinaria del Senado de 17 de abril de 1941. La Habana, P. Fernández, 1941. Derecho Internacional aéreo. Conferencia en la Academia de Derecho Comparado e Internacional, durante su revisión [Reunión] de 1945. La Habana, Imp. La Mercantil, 1945.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«Antonio Sánchez de Bustamante y Sirvén», en Anuario de la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público. La Habana,: 9-22, 1951. Bueno, Salvador. «Un cubano internacional. Don Antonio Sánchez de Bustamante», en Carteles. La Habana, 32 (35): 28-29, sep. 2, 1951. Carbonell, José Manuel. «Antonio Sánchez de Bustamante (1865)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 4. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 55-57 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 10). Colegio de Abogados de La Habana. Homenaje al doctor Antonio Sánchez de Bustamante Sirvén. Discursos pronunciados en el acto celebrado en el Tribunal Supremo de Justicia, el día 15 de noviembre de 1944. La Habana, Imp. Seoane, Fernández, 1944 (Publicaciones del Ministerio de Estado, 9). Domínguez Torres, Eugenio. Bustamante, internacionalista y primer orador de América. Pról. del Dr. Andrés M. Lazcano. La Habana, La Verónica, 1943. Ferrara, Celestino. El Código Bustamante y el derecho positivo venezolano. Caracas, Tipografía Universal, 1930. González Lanuza, J[osé] A[ntonio]. «Dr. Antonio S. de Bustamante», en El Fígaro. La Habana, 8 (25): 2-3, jul. 24, 1892. Linares Fleytas, Antonio. «Dr. Antonio S. dc Bustamante y Sirvén: su actuación parlamentaria y su influencia en el desenvolvimiento de la nacionalidad cubana», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 2a. serie, 7 (1): 133-139, ene.-mar., 1956. Marinello, Juan. «La comisión de jurisconsultos de Río de Janeiro y el Derecho Internacional, de Antonio Sánchez de Bustamante y Sirvén», en Revista de Avance. La Habana, 2 (18): 26-27, ene. 15, 1928. Rodríguez y Zaldívar, Rodolfo. «Entrevista con Antonio Sánchez de Bustamante y Sirvén», en su Hablaron para la Dirección de Propaganda de Guerra. Entrevista sobre el conflicto bélico. La Habana, P. Fernández, 1943, p. 38-44. Salazar, Salvador. «Crónicas sencillas. Bustamante», en Letras. La Habana, 2, 9 (28): 333, jul. 27, 1913. Soto, Óscar. «Antonio Sánchez de Bustamante: su figura histórica», en Revista Parlamentaria de Cuba. La Habana, 6 (50-51): 110-126, may.-jun., 1926. Santovenia, Emeterio S. «Antonio Sánchez de Bustamante», en su Vidas humanas. Nota preliminar de Francisco Ichaso. La Habana, Editorial Librería Martí, 1956, p. 383-388. Varona, Enrique José. «Notas editoriales. El libro del Dr. Bustamante», en Revista Cubana. La Habana, 13: 457, 1893.

SÁNCHEZ DE FUENTES, Eduardo (La Habana, 3.4.1874-Id., 7.9.1944). Cursó estudios en el Colegio La Gran Antilla, donde se graduó de bachiller en 1888. Estudió solfeo en el conservatorio del maestro Hubert de Blanck y con el profesor Arturo Quiñones y música con el maestro Carlos Ankermann. En 1894 se recibió de Licenciado en Leyes. A partir de 1904 fue registrador de la propiedad en Manzanillo (Oriente) y en otras ciudades del interior. Organizó en Cienfuegos (Las Villas) los Festivales de Canciones Cubanas y en La Habana los Conciertos Típicos Cubanos efectuados en el Teatro Nacional en 1922. Ese año visitó a Méjico, donde se le rindió un homenaje por iniciativa del Consejo Cultural y Artístico. En 1929 viajó a Barcelona para presentar su poema sinfónico-coral Anacaona en los Festivales Sinfónicos Hispanoamericanos. En 1939 participó en el Congreso Internacional de Música de Nueva York. Colaboró en El Fígaro, El País, Gaceta de Bellas Artes, Diario de la Marina, Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras, Boletín del Archivo Nacional. Fue crítico musical de El Mundo y Revista Pro Arte Musical. Fue vicepresidente del Club Cubano de Bellas Artes y presidente de la Academia Nacional de Artes y Letras, de su sección de Música y del Sindicato de Autores Cubanos. Recibió las Palmas, de primera clase, de la Academia Partenopea, de Roma; la Gran Cruz de la Orden de la Croce d'oro italiana; las Palmas Académicas, de Francia; la Cruz de la Orden Real de Jorge I, de Grecia; la Gran Placa de Honor y Mérito de la Cruz Roja Cubana, y otras distinciones americanas y europeas. Pronunció numerosos discursos en el Anfiteatro Nacional y la Academia Nacional de Artes y Letras, algunos de los cuales aparecen incluidos en La historia y el desenvolvimiento del arte musical en Cuba y fases de nuestra música nacional, de Joaquín Molina y Ramos; El sentido del dolor en el arte, de Hilarión Cabrisas; Alrededor de la amusia, de Gaspar Agüero Barreras; La música y su influencia en el destino humano, de Luis Casas Romero; Memoria del curso académico de 1939-1940, de Antonio Iraizoz. Prólogo, de Emilio Grenet, Música popular cubana, y, de Orlando Martínez, Introducción a la crítica musical. Es autor de las óperas Yumurí, con libreto de Eugenio Sánchez de Fuentes; Dolorosa, con libreto de Federico Uhrbach, representada con éxito en el Teatro Balbo, de Turín; Doreya, con libreto de Hilarión Cabrisas, premiada en el Concurso de Bracale; El caminante; Kabelia. Compuso además zarzuelas, operetas, música sinfónica y numerosas canciones, la más famosa de las cuales, la habanera recorrió América, Europa y Asia y fue traducida al ruso y a otros idiomas. Esta canción recibió, junto con el vals Sobre las olas, del mexicano Juventino Rosas, un premio en Estados Unidos por ser las dos piezas más conocidas en toda América. Fue incluida en Cancionero Popular mexicano. 75 canciones de las 21 repúblicas americanas (Washington, D. C., 1950).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

El folklore en la música cubana. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923. Folklorismo. La Habana, 1928. El lied. La Habana, 1938. La música aborigen de América. La Habana, Molina, 1938. Intercambio musical: el Congreso Internacional de Música de New York. La Habana, Molina, 1939.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Barros y Gómez, Bernardo G. «Consagración de dos autores cubanos», en El Fígaro. -La Habana, 32 (5): 134-135, 1916. Benítez, N. «Eduardo Sánchez de Fuentes; con motivo de su muerte», en Revista Cubana. La Habana, 18: 224-227, ene.-dic., 1944. Carbonell, José Manuel. «Eduardo Sánchez de Fuentes y Peláez (1874)», en su Las bellas artes en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. único. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 153-154 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 18). «Folklorismo, por Eduardo Sánchez de Fuentes», en Archipiélago. Santiago de Cuba, 1 (4): 75, ago. 31, 1928. Guiral Moreno, Mario. Un gran musicógrafo y compositor cubano: Eduardo Sánchez de Fuentes. Discurso leído por su autor en la sesión solemne inaugural del curso de 1944 a 1945, de la misma corporación, celebrada en la noche del 28 de diciembre de 1944. La Habana, El Siglo XX, 1944 (Academia Nacional de Artes y Letras). Martínez, Orlando. Eduardo Sánchez de Fuentes. In Memoriam. La Habana, Úcar, García, 1944. Torre, Miguel Ángel de la. «Un poco de Patria», en El Fígaro. La Habana, 35 (8-9): 244, 1918. Zeta, seud. de?. «Los que triunfan: Eduardo Sánchez de Fuentes», en El Fígaro. La Habana, 17 (6): 70, 1901.

SÁNCHEZ DE FUENTES, Eugenio (Barcelona, 15.11.1826-La Habana, ?.1896). A los tres años fue llevado a Sevilla. Allí estudió filosofía y derecho. Una vez graduado de Licenciado, pasó a la Corte, donde empezó a destacarse como poeta y representó con éxito la primera versión de su Colón y el judío errante. En 1861 se trasladó a América como secretario del Consejo de Administración de Puerto Rico. Allí ingresó en la Magistratura. Poco después pasó a Cuba, donde desempeñó los cargos de ministro y presidente de la Sala de Audiencia de La Habana y siguió escribiendo poesías, algunas de las cuales aparecieron en el Diario de la Marina, Revista Cubana, El Contemporáneo. Años después de su llegada a Cuba partió hacia España, de donde regresó a La Habana. Dejó varias obras inéditas. Ha sido traducido al francés, italiano y alemán. Usó el seudónimo Un conservador.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Colón y el judío errante. Fantasía dramática en dos actos y en verso. Sevilla, 1845; 2a. ed. (Refundida por su autor). La Habana, La Propaganda Literaria, 1877. Arrullos. Puerto Rico, Imp. de González, 1870. Oda a Cervantes. La Habana, 1886. ¡Cuatro siglos después! Loa en un acto y en verso, escrita para el cuarto centenario de Colón. La Habana, Est. Tip. « La Especial», 1892. Carta de un conservador al Ministro de Ultramar. La Habana, Imp. El Pilar, 1893. Poesías. Divididas en dos partes: I. Preludios; II. Ecos de las Antillas. Con unos Preliminares del Sr. D. R. Montoro, unos Apuntes para una biografía por el Dr. V. Morales y un prefacio del autor. Impresas y anotadas por sus hijos. La Habana, Imp. La Universal, 1894.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Peñaranda, Carlos. «Poesías de D. Eugenio Sánchez de Fuentes», en El Fígaro. La Habana, 11 (16): 217, may. 12, 1895.

SÁNCHEZ DE FUENTES Y PELÁEZ, Fernando (La Habana, 22.12.1871-Id., 1.2.1935). Estudió derecho y filosofía y letras en la Universidad de la Habana. Fue nombrado profesor auxiliar de dicho centro en 1894. En El Fígaro publicó diversas poesías en 1895. Fue fiscal y magistrado de la Audiencia de La Habana. Representó a Cuba en la Segunda Conferencia de la Paz (La Haya, 1907). En 1910 fue nombrado profesor de Derecho Civil y Mercantil en la Universidad de la Habana. En la Cámara de Representantes desempeñó la presidencia de las comisiones de Relaciones Exteriores y justicia y Código entre 1913 y 1917. Colaboró en Revista del Foro, La Prensa, Anuario de la Sociedad Cubana de Derecho Internacional, Revista General de Legislación y jurisprudencia, Revista de Agricultura, Revista de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de la Habana, y en las publicaciones madrileñas El Universal y El Imparcial. Fue delegado por Cuba a los congresos científicos panamericanos de Lima y Washington y a la Quinta Conferencia del Trabajo (Ginebra, 1924). La Universidad de San Marcos, Lima, lo nombró Doctor Honoris Causa. Perteneció a la Academia Nacional de Artes y Letras, al Instituto Americano de Derecho Internacional y a otras instituciones cubanas y extranjeras. Distinguido orador, pronunció discursos y conferencias en las facultades de derecho de las universidades de París y Madrid, en la Academia de Derecho y en diversas instituciones y congresos. Sus trabajos han aparecido en francés. Usó el seudónimo Fernán Sánchez.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Discurso para optar al grado de Doctor. Leído y sostenido por [...] el 28 de junio de 1893. La Habana, Imp. El Fígaro, 1896. Concepto y tendencias del Derecho Civil Moderno. Tesis doctoral leída en la Facultad de Derecho en 27 de agosto de 1904. La Habana, 1905. La Segunda Conferencia Internacional de la Paz, El Haya [sic]. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1908. La ley orgánica del Poder Judicial y las leyes procesales. Discurso inaugural de las sesiones de 1909 a 1910 [y] Memoria de los trabajos de dicha Academia. La Habana, Imp. de Rambla y Bouza, 1910. Ponencia presentada a la Comisión Especial de la Cámara de Representantes que estudia la crisis de la industris tabacalera y el problema obrero. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla, Bouza, 1916. Por la libertad y el derecho. Discursos. Publicados por la Comisión Nacional Cubana de Propaganda por la Guerra y de Auxilio a sus Víctimas, pronunciados el 28 de enero y 24 de mayo. La Habana, 1918. Bases para una ley propiamente agraria y que regule el crédito agrícola. Trabajo presentado por encargo de la Asociación de Hacendados y Colonos de Cuba al primer Congreso Nacional de Cámaras de Comercio. La Habana, 1921. El crédito mercantil. Conferencia de vulgarización científica pronunciada en el Club Rotario de La Habana el día 9 de julio de 1925. La Habana, Roces y Cubanas, 1925. La VI Conferencia Internacianal del Trabajo efectuada en Ginebra del 16 de junio al 3 de julio de 1924. La Habana, El Siglo XX, 1925. Discurso del Dr. Fernando Sánchez de Fuentes. Sesión de apertura, marzo 31 de 1928. La Habana [s.a.].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carbonell, José Manuel. «Fernando Sánchez de Fuentes y Peláez (1871)», en su La oratoria en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 9-10 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 3). Chacón y Calvo, José María. «Fernando Sánchez de Fuentes. Con motivo de su muerte», en Revista Cubana. La Habana, 1: 325, feb.-mar., 1935. «Discurso del Dr. F. Sánchez de Fuentes», en Archipiélago. Santiago de Cuba, 1 (7): 123, nov., 1928. Iraizoz, Antonio. Elogio del Dr. Fernando Sánchez de Fuentes, académico electo, fallecido el día 1 de febrero de 1935. La Habana, Imp. Molina, 1937. Montoro, Rafael. «Una disertación interesante», en El Fígaro. La Habana, 13 (5): 50, feb. 7, 1897.

SÁNCHEZ GALARRAGA, Gustavo (La Habana, 2.2.1892-Id., 4.11.1934). Cursó la primera enseñanza y algunas asignaturas del bachillerato en el Colegio de Belén. Hijo único de un acaudalado matrimonio, pudo consagrarse a la literatura sin dificultades. A los catorce años publicó su primer poema en el diario Cuba. En 1912 estrenó con éxito La verdad de la vida, su primera comedia. En 1915 fue laureado en los Juegos Florales de Güines (Habana) y en la Academia Nacional de Artes y Letras, que le otorgaría premios en diversas ocasiones. Varias de sus obras fueron representadas en el extranjero, como El mundo de los muñecos, estrenada en Nueva York en 1921. Escribió la parte argumental de varías zarzuelas (María la O, Rosa la china, Flor del sitio, El cafetal, etcétera), a las que puso música Ernesto Lecuona. Viajó por Estados Unidos y Europa. El 30 de noviembre de 1922 fue homenajeado en el Ateneo de Madrid. Colaboró en El Fígaro, Gráfico, Social, Bohemia y otras publicaciones. En colaboración con E. Oliva Padró publicó un volumen de Poesías (La Habana, 1918). Varios de sus poemas fueron traducidos al inglés y al francés.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La fuente matinal. Poesías. Pról. de José M. Chacón y Calvo. La Habana, Imp. de Solana, 1915. Lámpara votiva. Poema. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1927. La barca sonora. Poesías. La Habana, Imp. Fémina, 1917. El jardín de Margarita. Poesías. La Habana, Instituto de Artes Gráficas, 1917. El arte teatral en Cuba. Conferencia leída en el Ateneo de La Habana el 9 de enero de 1916. La Habana, Instituto de Artes Gráficas, 1918. Copos de sueño. Poesía. La Habana, Instituto de Artes Gráficas, 1918. Motivos sentimentales. La Habana, Instituto de Artes Gráficas, 1918. Un poeta crepuscular. Conferencia. La Habana, Instituto de Artes Gráficas, 1918. La princesa buena. Poema dramático. Editio princeps. La Habana, Mestre y Martinica, 1918. Teatro. La Habana-París, Instituto de Artes Gráficas, Casa Editora de La Revue Mondiale, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1918-1929. 9 t. Excelsior. Poema. La Habana, Est. Tip. Mestre y Martinica, 1919; 2a. ed. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1927. A flor de piel. Frases. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Arabescos. Artículos y cuentos. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Cancionero de la vida. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. La copa amarga. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Cromos callejeros. Sonetos. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Glosas del camino. Poesías. La Habana-Paris, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Momentos líricos. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Música triste. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Recogimiento. Poesías, La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1920. Flores de agua. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1921. Oblación. Canto a la patria. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1921. El remanso de las lágrimas. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1922. Cancionero español. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1923. Humo azul. Poesías. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1923. Mirra ardiente. Canto a España. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1923. Tono menor. Poesías. La Habana, 1923. Tríptico heroico. Poemas americanos. La Habana-París, Casa Editora de La Revue Mondiale, 1923. A flor de piel. Frases. 2a. serie. la Habana, 1924. Canto a la mujer cubana. Poema. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1924. Huerto cerrado. Poesías. La Habana, 1924. Senderos de luna. Poesías. La Habana, 1924. Canto a la Anunciata. Poema. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1925. La ciudad maga. Poesías a Sevilla. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1925. Oración ante un bronce. Discurso. La Habana, 1926. Palabras dolientes. Poesías. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1926. Las alamedas románticas. Poesías escogidas. Liminar de Enrique José Varona. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación El Universo, 1927. Las espinas del rosal. Poesías. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1927. La novia poesía... Rimas olvidadas. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1927. El vaso santo. Primeras poesías selectas. Pról. de Salvador Salazar. La Habana, Talleres Tipográficos y de Encuadernación La Universal, 1927. El héroe... Drama. «...edited with introduction, exercises, notes and vocabulary by Virgil A. Warren... and James O. Swain...». New York, Oxford University Press, 1941. Selección poética. La Habana, Eds. de la Organización Nacional de Bibliotecas Ambulantes y Populares, 1958 (Cuadernos Isla, 10).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SÁNCHEZ PÉREZ DE ZAMBRANA, Eugenio Amador (V. LEÓN, César Luis de).

SANCHEZ VARONA, Ramón

(Sancti-Spíritus, Las Villas, 2.12.1888-La Habana, 20.7.1962). Cursó la primera enseñanza en el Colegio El Progreso, en La Habana. En Cienfuegos estudió el bachillerato, publicó sus primeros trabajos literarios en El Comercio, diario fundado por su padre, el periodista manzanillero Ramón Sánchez Varona, y editó durante un año la revista literaria Mercurio. Ese mismo año estrenó exitosamente en La Habana El ogro, que más tarde apareció en la revista Teatro Cubano. Su obra La asechanza recibió el primer premio en el concurso nacional convocado por la Asociación Cívica Cubana de Matanzas para los juegos Florales de 1918. En unión de Eduardo Villar fundó la revista literaria Universal, que más tarde dirigió con Waldino Rodríguez. En El Fígaro publicó su cuento «Oposición» y fragmentos de dos de sus piezas teatrales. Se representaron obras suyas en las temporadas de la Sociedad de Teatro Cubano. En 1937 la Secretaría de Educación premió su drama La sombra. Dejó otras obras de teatro: María (1919), La cita (1920), etcétera.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Amoríos. Cuentos. Pról. de Denis. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1910. Las piedras de Judea. Comedia en tres actos y en prosa. La Habana, Imp. Militar, 1915. La asechanza. Comedia en dos actos y en prosa. La Habana, Mestre y Martinica, 1918. Con todos y para todos. Drama episódico en tres actos y en prosa, La Habana, Mestre y Martinica, 1919. El ogro. Comedia en tres actos y en prosa. La Habana, Imp. Siglo XX, 1920. La sombra. Drama en cuatro jornadas. «Con motivo de La, sombra», por Juan José Remos. La Habana, Alfa, 1938. El amor perfecto. Comedia en cinco jornadas y en verso. Pról. de Agustín Acosta. La Habana, Editorial Selecta, 1948.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arrom, José Juan. Historia de la literatura dramática cubana. New Haven, Yale University Press, 1944, p. 81-84. Conde Kostia, seud. de Aniceto Valdivia. «Teatro de la Comedia. El ogro», en La Lucha. La Habana, ed. de la mañana, 31 (335): 5, dic. 1, 1915. Gay Calbó, Enrique. «Ramón S. Varona. La asechanza [...]», en Cuba Contemporánea. La Habana, 7, 19 (73): 92-93, ene., 1919; «Ramón S. Varona. Con todos y para todos [...]», en Cuba Contemporánea. La Habana, 8, 22 (87): 326-327, mar., 1920; «Escritores jóvenes de Cuba. Ramón S. Varona», en Cuba Contemporánea. La Habana, 9, 27 (108): 328-356, dic., 1921. González Freire, Natividad. «Autores de la primera generación: Ramón Sánchez Varona y José Antonio Ramos», en su Teatro cubano contemporáneo (1928-1957). La Habana, Talleres Tipográficos de la Sociedad Colombista Panamericana, 1958, p. 112-113. Marquina, R. «La sombra. Juicio crítico», en Revista Cubana. La Habana, 12: 256-257, abr.-jun., 1938.

SANGUILY, Manuel (La Habana, 26.3.1848-Id., 23.1.1925). Cursó estudios en el colegio El Salvador (1856-1861) y se graduó de bachiller en el Instituto de la Habana. En 1864 fue nombrado profesor sustituto en El Salvador e inició los estudios de derecho, que no pudo terminar debido al inicio de la guerra del 68. En enero de 1869 salió del país para regresar pocos días después en la expedición del Galvanic y unirse al campo insurrecto, en el que alcanzó el grado de coronel. Durante la guerra colaboró en La Estrella Solitaria (1875) y La Independencia, publicado en Nueva York, en los que usó el seudónimo Otto. En 1877 pasó a Jamaica y de ahí a Estados Unidos para recaudar fondos para la revolución. Allí publicó, con su hermano Julio, un libro de Discursos. Al terminar la guerra viajó a París y luego a Madrid en cuya Universidad Central concluyó sus estudios de derecho. Después se trasladó a Estados Unidos y en 1879 regresó a Cuba. Trabajó en varios bufetes de La Habana; pronunció discursos en instituciones culturales del interior y de la capital; fue corrector de pruebas, colaborador y redactor en diversas publicaciones, como El Triunfo, Heraldo de Cuba, La Habana Literaria, El País, El Libre Pensamiento, Revista de Cuba y Revista Cubana. En 1891 fue nombrado profesor de geografía e historia en el colegio San Fernando. Ese mismo año, viajó a Estados Unidos para entrevistarse con Martí. Regresó a Cuba a principlos de 1892. Fundóla revista Hojas Literarias (1893-1894), redactada en unión de Enrique Piñeyro. Al reiniciarse la guerra viajó a Estados Unidos. Desde allí gestionó la libertad de su hermano Julio, detenido en Cuba por las autoridades españolas, y trabajó en pro de la independencia. Regresó a Cuba en 1898 al ser designado delegado a la Asamblea de Santa Cruz. Ésta lo envió junto a otros delegados a Washington, para tratar la situación del ejército insurrecto tras el fin de la guerra. Fue redactor de Patria y Libertad (1898) y de La Discusión (1899). Ocupó el cargo de director del Instituto de la Habana y desempeñó en él la cátedra de Retórica y Poética (1900). Fue miembro de la Junta de Inspectores de la Universidad y delegado a la Convención Constituyente (1900). En 1902 abandonó su cargo de director del Instituto por haber sido electo senador de la República por la provincia de Matanzas. Preocupado por el paso de los recursos naturales del país a manos de empresas extranjeras, presentó una ley en defensa de la tierra, que no fue aprobada por el Senado. A instancias del Congreso visitó en 1905 a Francia, Suiza, España y Estados Unidos. Representó a Cuba en la Segunda Conferencia Internacional de la Paz (La Haya, 1907), de la que redactó un Informe en unión de Gonzalo de Quesada y Antonio Sánchez de Bustamante. Recorrió Inglaterra y Bélgica y visitó de nuevo a Francia y Estados Unidos. Regresó a Cuba en 1908. Llegó a ocupar la presidencia del Senado. En su cargo de secretario de Estado del gobierno de José Miguel Gómez, se destacó como defensor de la soberanía cubana. Fue interino de Gobernación, inspector general de las Fuerzas Armadas, brigadier general y más tarde de director general de las Escuelas Militares. Colaboró en Cuba Contemporánea, Revista Bimsetre Cubana, Revista de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad de la Habana. Fue miembro del Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya, vicepresidente de laSociedad Cubana de Derecho Internacional y miembro de la Academia de la Historia de Cuba. Fue nombrado decano honorario de la Facultad de Letras y Ciencias de la Universidad Nacional. Antes de morir realizó dos viajes a Estados Unidos (1921 y 1924). En colaboración con Philander C. Knox publicó un tomo de Discursos (1912).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Los caribes de las indias. Estudio crítico. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1884. Elementos y caracteres de la política en Cuba. Discurso pronunciado en el Círculo Liberal de Matanzas la noche del 15 de marzo de 1887. La Habana, Est. Tip. de Soler, Álvarez, 1887. Un insurrecto cubano en la Corte. La Habana, Imp. La Unión Constitucional, 1888. El dualismo moral y político en Cuba. Discurso Pronunciado la noche del 21 de junio de 1888 en La Caridad del Cerro. La Habana, Imp. de Soler, Álvarez, 1889. José de la Luz Caballero. Estudio crítico. La Habana, Est. Tip. O'Reilly No. 9, 1890; La Habana, A. Dorrbecker, Impresor, 1926 (Obras de Manuel Sanguily, 2); La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1962. Verdad y justicia. Discurso pronunciado en el Círculo de la juventud Liberal de Matanzas en el aniversario del fusilamiento de los estudiantes de medicina. La Habana, Est. Tip. La Lucha, 1890. El descubrimiento de América, El IV Centenario: elementos mentales y sociales que determinan la obra y carácter de Cristóbal Colón. Conferencia pronunciada en la Caridad del Cerro la noche del 30 de octubre de 1892. La Habana, Imp. La Moderna, 1892. Céspedes y Martí. Discurso pronunciado la noche del 10 de octubre de 1895, en la fiesta celebrada en Chickering Hall para conmemorar el alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes. New York, Imp. de El Porvenir, 1895. Cuba y la furia española. Discurso pronunciado en Chickering Hall la noche del 27 de noviembre de 1895, en la conmemoración del 24º aniversario del fusilamiento de los estudiantes de medicina de La Habana. New York, S. Figueroa, editor, 1895. La anarquía española y el sacrificio de los cubanos. Discurso pronunciado en la velada que celebró en Chickering Hall el 27 de noviembre de 1896 el club profesional Oscar Primelles, para conmemorar el 25º aniversario del fusilamiento de los estudiantes de medicina de la Universidad de la Habana. New York, Imp. América, 1896. 10 de octubre de 1868. La Revolución de Cuba y las repúblicas americanas. Velada de Chickering Hall en la noche del 10 de octubre de 1895. New York, Imp. América, 1896. José Martí y la Revolución Cubana. Discurso pronunciado en Chickering Hall la noche del 19 de mayo de 1896, en la reunión pública que organizó el Cuerpo de Consejo del Partido Revolucionario Cubano, para conmemorar el primer aniversario de la muerte de su fundador. New York, Tipografía de El Porvenir, 1896. Victoria de las Tunas. Bosquejo del asalto y toma de las Tunas de Bayamo, en agosto de 1897, por fuerzas cubanas al mando del Mayor General Calixto García e Iñiguez.New York, Imp. de Alfred W. Howes, 1897. Discurso pronunciado el 19 de febrero de 1910 en el banquete que en el gran teatro Polyteama le ofrecieron sus amigos con ocasión de su nombramiento de secretario de Estado. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla y Bouza, 1910. José de la Luz Caballero. Discurso pronunciado en la velada que celebró la Asociación de Maestros, Maestras y Amantes de la Niñez Cubana el 22 de febrero de 1900. La Habana, Imp. C. Blasco, 1913. Oración fúnebre. Pronunciada por el señor [...] ante la tumba del prócer Salvador Cisneros Betancourt, al despedir el duelo en nombre del Gobierno. La Habana, Imp. de Cuba Pedagógica, 1914. Frente al enemigo: enero de 1916. La Habana, Imp. Artística Comedia, 1916 (Biblioteca Cuba, 2). Discursos y conterencias. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla, Bouza, 1918-1919. 2 t. Literatura universal. Páginas de crítica. Madrid, Editorial América, 1919. Oradores de Cuba. La Habana, A. Dorrbecker, impresor, 1926 (Obras de Manuel Sanguily, 3). Nobles memorias. La Habana, A. Dorrbecker, impresor, 1927 (Obras de Manuel Sanguily, 1). Enrique Piñeyro. La Habana, A. Dorrbecker, impresor, 1927 (Obras de Manuel Sanguily, 4). Los caribes y Colón. La Habana, A. Dorrbecker, impresor, 1927 (Obras de Manuel Sanguily, 5). Páginas de la historia. La Habana, A. Dorrbecker, impresor, 1929. 2 v. (Obras de Manuel Sanguily, 6). Juicios literarios, La Habana, Molina y Cía, impresores, 1930. 2 v. (Obras de Manuel Sanguily, 7). Por Cuba. La Habana, Editorial Cuba, 1936. Frente a la dominación española. Escritos políticos. La Habana, Molina, 1941 (Obras de Manuel Sanguily, 8). Defensa de Cuba. Homenaje del Municipio de la Habana a su ilustre hijo Manuel Sanguly y Garrite, en el centenario de su nacimiento, 1848 marzo 26-1948. «Defensa de Cuba: vida y obra de Manuel Sanguily», por Emilio Roig de Leuchsenring. Discurso por Nicolás Castellanos Rivero. Discurso por Enrique Gay Calbó. La Habana, Municipio de La Habana. Oficina del Historiador de la Ciudad, 1948. Discursos y conferencias. Introducción y selección por José Ma. Chacón y Calvo. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1949 (Cuba. Dirección de Cultura. Cuaderno de Cultura, 8a. serie, 4). Brega de libertad. Selección y pról. de Ernesto Ardura. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1950 (Grandes periodistas cubanos, 9). Teodoro Roosevelt. Santiago de Cuba, 1950.

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SANJURJO, José Manuel (Villa de Arés, La Coruña, España, 5.4.1911- La Habana, 5.1973). En 1914 su familia viajó a Cuba. En 1918 se radicó definitivamente en La Habana. Trabajó como escritor de radio, actor de teatro y administrador de colonias azucareras. Fue funcionario del Departamento de Cultura de la Embajada de la España republicana en Cuba. Viajó por Estados Unidos, México y Centroamérica. Colaboró en Gánigo, de Islas Canarias; Excelsior, Novedades, El Nacional, Norte y Al-Gurbal, de México; España Libre, de Estados Unidos, El Mundo, Mañana, Noticias de Hoy, Diario de la Marina, Diario Libre, Archipiélago, Revista de Biblioteca Nacional, Bohemia Carteles y Orto, de Cuba. Obtuvo diversos premios literarios en Cuba y en el extranjero, como el primer premio de teatro breve otorgado en 1947 por la Junta de Intelectuales Exiliados en Francia, por su Monólogo de la guitarra herida (representada en Toulousse). Dio conferencias en el Ateneo y la Asociación de Repórters de La Habana. Fue presidente de la Institución Nacional de Escritores, Poetas y Amigos del Arte (1954-1958). Confeccionó con Rafael Enrique Marrero la antología Poetas (1963). Dejó inéditos varios libros. Usó los suedónimos José Manuel San Jorge y Juan Tizones.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Romancero del alba. «José Sanjurjo» por Guillermo Villarronda. Versos en el libro del poeta [...] por Ángel Lázaro. Puntal por Rafael Enrique Marrero. La Habana, Imp. Verdugo, 1942. El amor nuestro de cada día. Poemas. Pról. de José Ángel Buesa. La Habana, Tipografía Clipper, 1945. Sangre enamorada. Cantares para recitar. 1940-1946. La Habana, Tipografía Clipper, 1946; 2a. ed. «Hístoria y aventura de José Sanjurjo», por Rafael Enrique Marrero. «José Sanjurjo», soneto por Alfonso Camín. «Retrato al verso», soneto por María del Refugio Segón. México, Editorial Imp. Moderna, 1953. Un canto de eternidad -elegía a toda luz- para David Whitmarsh, de una muerte clara. Entrada al canto por María del Refugio Segón. La Habana, Imp. La Concepción, 1950. Guateque a Alfonso Camín en décimas de batey. La Habana, Cuba Intelectual, 1953. Tiempo afuera del aire. New York, Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos, 1959. Canto de eternidad y guerra. «Gratitud a Sanjurjo», por Juan Marinello. La Habana, Tipografía Pérez y Sierra, 1960. Sonetos del momento de la rosa. La Habana, Tipografía Pérez y Sierra, 1960.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SANTA CRUZ, María de las Mercedes (V. MERLÍN, Condesa de)

SANTACILIA, Pedro

(Santiago de Cuba, 24.6.1826-Ciudad México, 2.3.1910). En 1836 pasó a España con su padre, a quien Tacón había desterrado. Allí completó su educación. En 1845 regresó a Cuba para dedicarse al magisterio. Fundó en Santiago de Cuba en 1846, junto a otros intelectuales, la publicación Ensayos Literarios. Por esta época colaboró en El Redactor, El Orden, Semanario Cubano, El Colibrí, Revista de Cuba, El Artista, El Almendares, La Piragua, La Semana Literaria. Fue socio de mérito del Liceo Científico, Artístico y Literario de La Habana. Su participación en actividades revolucionarias, especialmente en la conspiración de Narciso López, le costó la cárcel y la deportación en 1852. En España continuó sus actividades conspirativas y realizó estudios en bibliotecas y archivos. En 1853 se fugó a Gibraltar y pasó a Estados Unidos, En Nueva York pronunció conferencias sobre historia de Cuba en el Ateneo allí fundado por compatriotas emígrados, colaboró en El Filibustero y El Guao, dirigió La Verdad y se incorporó a la Junta Revolucionaria de esa ciudad. Poesías suyas aparecieron en el poemario El laúd del desterrado. En Nueva Orleans participó en las luchas independentistas mexicanas. Formó parte de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico. Al triunfar Juárez pasó a México, donde fue secretario del presidente y diputado al Congreso Federal en siete ocasiones, entre otros cargos de importancia que desempeñó; fue redactor de El Heraldo, El Nuevo Mundo y director del Diario Oficial, El Cura de Tamajer, La Chinaca. Contrajo matrimonio con una hija del gran prócer mexicano. En el tomo Obras de Benito Juárez, publicado recientemente por Casa de las Américas, aparecen cartas de éste a Santacilia. Durante la guerra del 95fue agente revolucionario de la República de Cuba en Armas ante el gobierno mexicano.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

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BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SANTANA, Joaquín G. (V. GONZÁLEZ SANTANA, Joaquín).

Santiago (Santiago de Cuba,1970- ). Revista de la Universidad de Oriente. Su periodicidad es trimestral. El primer número correspondió al mes de diciembre. Fue dirigida hasta octubre de 1973 por Nils Castro y posteriormente por Miguel Ángel Botalín. Funge como secretaria de redacción Berta del Castillo. Cuenta (desde el número 17) con un consejo de dirección formado por Isabel Taquechel, Milton Pérez, Ricardo González y Jorge Hidalgo; desde el número 18-19, con un consejo de redacción integrado por Anne Blanco, Ana Ortega y Enrique López. La mayoría de los números aparecen divididos por secciones: «Varia invención», que contiene cuentos, poemas, capítulos de novelas; «Lo que opina el otro», dedicada a entrevistar a figuras destacadas de la cultura y la política cubana y latinoamericana; «El hombre ilustrado», que presenta trabajos de diversa índole: de teoría literaria, de lingüística, de filosofía, de economía, testimoniales, de historia; «Con ojos de lector», sección dedicada a la crítica literaria; «Isla en el tiempo», cuyo fin es publicar trabajos relacionados con la historia de Cuba, y «Mecanografía ligera», de contenido variado: artes plásticas, música, teatro. Entre sus colaboradores figuran Nicolás Guillén, José Antonio Portuondo, Eliseo Diego, José Soler Puig, Roberto Fernández Retamar, Fayad Jamis, Cintio Vitier, Julio Le Riverend, José Luciano Franco, Ángel Augier, Félix Pita Rodríguez, José Lezama Lima, Manuel Cofiño, Fina García Marruz, Miguel Barnet, César Leante, Onelio Jorge Cardoso, Sergio Chaple, Antonio Benítez Rojo, Gaspar Jorge García Galló, Jesús Sabourín, Cos Causse, Efraín Nadereau, Francisco López Segrera y Adolfina Cossío. En sus páginas han aparecido trabajos de algunos escritores extranjeros, como Roque Dalton, Mario Benedetti, Winston Orrillo, Adolfo Sánchez Vázquez, Ernesto Cardenal, Thelma Nava, Pedro Rivera y Ángela Davis. Ha publicado algunos números de carácter monográfico, como el 16 (correspondiente a diciembre de 1974), que está dedicado a Rubén Martínez Villena, y el 18-19 (junio-septiembre de1975), «dedicado al tema de la resistencia y la clandestinidad en Santiago de Cuba, sobre todo, en la etapa revolucíonaria que corresponde a los años de la guerra de 1956 a 1958».

BIBLIOGRAFÍA

«La revista Santiago» en Granma. La Habana, 11 (292): 3, dic. 11, 1975.

SANTOS MORAY, Mercedes (La Habana, 24.10.1944). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal. Terminó sus estudios de bachillerato en el Instituto de la Víbora (La Habana) en 1963. Después de abandonar las carreras de Economía y de Química, matriculó la Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Escuela de Letras y de Arte de la Universidad de la Habana, donde se graduó en 1972. Durante sus años de estudiante obtuvo mención(1970) y premio (1971), respectivamente, por sus ensayos El amor de Calixto y Alonso Quijanos: Melibea y Dulcinea y La conciencia social en la obra de Lope de Vega, en el Concurso 13 de Marzo, auspiciado por la Comisión de Extensión Universitaria. Después de terminada la licenciatura pasó a ejercer como profesora del Seminario de Investigación Literaria y de Teoría y Crítica Literarias en la misma Escuela. Participó en el Forum de Literatura Infantil convocado por el MINED (1972), en la Comisión Nacional y las comisiones provinciales de la Habana y Camagüey de los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos. Fue profesora del Seminario sobre Literatura y Arte Infantil convocado por la UPC (1973). Ha sido miembro del Grupo de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Humanidades, del Grupo de Estudios de Literatura Infantil de la Escuela de Letras y Arte y de la Brigada «Hermanos Saíz». Ha colaborado en El Caimán Barbudo, OCLAE, Casa de las Américas, Unión, Santiago, Granma, Juventud Rebelde, Revolución y Cultura, Anuario Martiano; ¡Ahora! (Santo Domingo) y El Popular (Uruguay). Ha pronunciado conferencias en diversas instituciones. Figuró en la antología poética XX en el XX (La Habana, 1973). Editó y prologó Lucía Jerez y otras narraciones (La Habana, 1975), de José Martí.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La conciencia social en la obra de Lope de Vega. Pról. de Eduardo López Morales. La Habana Impresora Universitaria André Voisin, 1972. Poesía sobre la pólvora. La Habana, Universidad de La Habana. Centro de Información Científica y Técnica, 1974 (Humanidades. Serie 2. Literatura y arte, 4).

SANTOVENIA Y ECHAIDE, Emeterio S. (Mantua, Pinar del Río, 23.5.1889-Miami, Florida, 18.11.1968). Estudió las primeras letras en su pueblo natal. En 1905 obtuvo el certificado de maestro de instrucción primaria. Ejerció el magisterio durante un año. Estudió teneduría de libros. Cursó el bachillerato en el Instituto de Pinar del Río y derecho en la Universidad de La Habana, donde se graduó en 1920. Ejerció como notario público en San Cristóbal (Pinar del Río) y en La Habana. Viajó por España, Italia, Suiza, Francia y Bélgica. Fue redactor en el periódico El Triunfo; cofundador de Cuba Nueva, órgano del ABC; colaborador en El Fígaro, Ideas, Revista de la Habana, Revista Bimestre Cubana, Revista de la Biblioteca Nacional, Revista Universidad de la Habana, Diario de la Marina, Información. Fue fundador de Isla. Fundó la Editorial Trópico. Fue secretario de la presidencia durante el gobierno de Carlos Mendieta, ministro de Estado bajo el gobierno de Batista (1943) y senador. En 1948 viajó por América Latina. Tras el golpe militar del 10 de marzo de 1952, fue presidente del Banco de Fomento Agrícola e Industrial. Como legislador, propició la construcción de un edificio para la Biblioteca Nacional. Fue presidente de la Academia de la Historia de Cuba, del Consejo Director y Permanente de los Archivos de la República de Cuba y del Comité Interamericano de Archivos; miembro del Instituto de Altos Estudios de Cuba y de la Academia Nacional de Artes y Letras; socio de mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País; académico de la Academia Cubana de la Lengua; correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de Argentina y de la Academia Dominicana de la Historia. Recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de la Florida. Escribió en colaboración, entre otras obras, Historia de la nación cubana. Fue traducido al inglés. Después del triunfo de la Revolución se marchó del país y se estableció en Miami, Florida. En su primera obra usó el seudónimo M. Terio. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

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SANZ, Gerónimo (La Habana, [?.1830?1 - Recreo, Matanzas, 27.1.1882). De origen humilde, se vio obligado a ganarse el sustento desde muy joven y no pudo estudiar. En 1861 se dio a conocer como poeta en el periódico Cuba Literaria con la composición «A Tisbe». Más tarde colaboró en La Razón, El Siglo, El Triunfo, La Abeja, Camafeos y otras publicaciones. Al mismo tiempo que escribía, trabajaba como maquinista de ingenio azucarero. Su composición «Ante la tumba del esclavo», que apareció en la Revista de Cuba, fue traducida al francés por Esteban Borrero y musicalizada por Hubert de Blanck. El semanario El Hogar, fundado en 1883, publicó algunas de sus obras.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Amarguras y esperanzas. Poesías. La Habana, Imp. La Antilla, 1866. Poesías. Precedidas de una carta pról. de D. Rafael M. de Mendive. La Habana, Imp. Militar de la viuda de Soler, 1881.

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SANZ, Julián (Cienfuegos, Las Villas, 14.1.1866 - La Habana, 13.11.1923). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal. Pasó luego a Barcelona y allá completó sus estudios. Fue funcionario del Banco Nacional de Cuba, en cuya sucursal de Cienfuegos llegó a ocupar el cargo de administrador. Construyó, en unión de su hermano Carlos Rafael y del actor Isaac Puga, el Teatro «Luisa Martínez Casado». Formó parte del grupo de animadores y colaboradores, de la Sociedad de Teatro Cubano. Fomentó la creación de la revista Teatro Cubano, en la que apareció su obra Por Primo. Colaboró en El Debate, El Fígaro. Escribió en unión de León Ichaso, entre otras piezas, Rosalba (La Habana, Imp. El Siglo XX, 1916). También compuso obras en colaboración con Gustavo Sánchez Galarraga (La historia de Adán), con jacinto Capella (De acá y de allá) y con N. Lugo Viña (Villa, Margarita). Usó el seudónimo Tiquis-Miquis.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Dar de comer al hambriento. Monólogo en verso original de [...]. Estrenado el 30 de julio de 1905. Cienfuegos (Las Villas), Imp. de R. J. Martín, 1905. El abuelito. Entremés en un acto y en prosa. Cienfuegos, Imp. de E. Torres, 1906. Los líos del entresuelo. Comedia en un acto y en prosa. Cienfuegos, Imp. de R. J. Martín, 1907. Los hermanos Quintero. Juguete cómico en un acto y en prosa. Santa Cruz de Tenerife, Imp. de A. J. Benítez, 1909.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arrom, José Juan. Historia de la literatura dramática cubana. New Haven, Yale University Press, 1944, p. 87.

SARDIÑAS LLEONART, José (Santa Clara, 2.1.1928). En 1951 su poemario Nadie obtuvo el premio nacional de poesía Bachiller y Morales, que otorgaba el Ministerio de Educación. En 1952 recibió mención en el concurso internacional de cuentos Hernández Catá por su relato «Después del río». Ha publicado cuentos en revistas de Barcelona y Buenos Aires.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Isla de sangre [y] Elegías de sueño y tierra. Santa Clara, Imp. de Juan López, 1949. Nadie. Poemas. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1952 (Biblioteca Bachiller y Morales, 4) Ternura enamorada. La Habana, 1963. Manual de los pasos entusiastas [La Habana?] (1964). Azar del júbilo. La Habana, Eds. Belic, 1965 (Cuadernos Girón, 4).

SARIOL, Juan Francisco (San Luis, Oriente, 13.6.1888-La Habana, 10.8.1968). Tenía siete años cuando su familia se trasladó a Santiago de Cuba. Allí fue alumno del colegio San Severino. Abandonó los estudios para trabajar como tipógrafo, aunque siguió cultivándose en forma autodidacta. Hacia 1907 funda la revista literaria El Pensil. Antes había realizado labores de repartidor y cobrador del periódico estudiantil El Estímulo, que dirigía, entre otros, el poeta José Manuel Poveda. Parte hacia La Habana con el propósito de perfeccionar sus conocimientos tipográficos, pero fracasan sus proyectos y se radica en Guanajay, Pinar del Río, donde trabaja en los periódicos El Vigilante y La Libertad. Colaboró en El Fígaro. En 1909 regresa a Santiago de Cuba y reanuda la publicación de El Pensil, revista que aglutina a un grupo de jóvenes escritores con preocupaciones renovadoras en el campo literario. A mediados de 1911 se traslada por razones económicas a Manzanillo, donde se encarga de la tipografía del periódico La Defensa. De 1912 a 1957 mantiene casi ininterrumpidamente la publicación de la revista Orto, en la que colaboran relevantes escritores de Cuba y otros países de América Latina. Contribuyó a la difusión de autores de indudable calidad, como José Manuel Poveda, Regino Boti y María Luisa Milanés en la imprenta El Arte, de la que fue propietario y que donó al Gobierno Revolucionario al iniciarse la construcción del socialismo en el país.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

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BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SARUSKY, Jaime (La Habana, 3.1.1931). Estudió la primaria y parte del bachillerato. En 1954 viajó por Inglaterra, España, Italia, Suecia. Estudió alemán en la República Federal Alemana y literatura francesa contemporánea y sociología del arte en la Sorbona. Asistió como delegado al Festival de la Juventud celebrado en Moscú en 1957. Regresó a Cuba en 1959. Fue redactor y jefe del rotograbado de Revolución. En los primeros años de la Revolución viajó a Brasil, Inglaterra, Argelia y Noruega. Fue jefe de redacción de la Gaceta de Cuba y responsable de la página cultural y el suplemento de Granma. Ha escrito para la radio y ha colaborado en Lunes de Revolución, Bohemia, Casa de las Américas, INRA, Cuba, Unión (Cuba); Izvestia (Moscú); Margen (París); Neue Deutsche Literatur (Berlín, RDA). Ha sido profesor de literatura. Participó en el Congreso Mundial de Escritores (RDA, 1965). Su novela Rebelión en la octava casa recibió mención en el concurso Casa de las Américas (1966). Tradujo del francés y prologó Shakespeare, nuestro contemporáneo (1968), de Jan Kott. Ha sido traducido al húngaro, checo, alemán.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La búsqueda. Novela. La Habana, Eds. R., 1961; 2a. ed. La Habana, 1962. Rebelión en la octava casa. La Habana, Instituto del Libro, 1967.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arrufat, Antón. «Entrevista con Jaime Sarusky», en Lunes de Revolución. Suplemento. La Habana, (121): 18-19, sep. 4, 1961. Carballo, Emmanuel. «La novela cubana», en Bohemia. La Habana, 56 (34): 22-23, ago. 21, 1964. Casey, Calvert. «Jaime Sarusky: La búsqueda», en Casa de las Américas. La Habana, 2 (8): 115-116, sep.-oct., 1961. Leante, César. «La búsqueda, una novela cubana», en Hoy. La Habana, 3a. época, 23 (217): 2, sep. 13, 1961.

SAVIGNON Y HIERREZUELO, Tomás (Santiago de Cuba; 1.5.1901 -La Habana, ?. 1954). Cursó la primaria y el bachillerato en su ciudad natal. En 1920 obtuvo el título de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oriente. Ese mismo año pasó a La Habana y matriculó la carrera de medicina. Años más tarde, mientras cursaba aún medicina, matriculó pedagogía (1926) y cirugía dental (1928). Pasó después a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (1934) para obtener el título de procurador. Dificultades con su salud, al parecer, le impidieron terminar los diversos estudios que emprendió. Desde sus años de estudiante aparecieron cuentos suyos en diversas publicaciones periódicas, como La Prensa -donde se ejercitó además como polemista-, Avance, Bohemia, Adelante y en la sección «Ideales de una raza», del Diario de la Marina. También cultivó la poesía.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Bufandilla. Cuentos. Ultílogo de Lino Dou. Manzanillo (Oriente), Editorial El Arte, 1933. Charlas en el club y otros cuentos. La Habana, Imp. de La Universidad de la Habana, 1947. Quintín Banderas, el mambí sacrificado y escarnecido. La Habana, Imp. P. Fernández, 1948. Tres ensayos. La Habana, Imp. P. Fernández, 1951.

SECADES, Eladio (La Habana, ¿. 1908). Se inició como periodista en los años 20, probablemente en La Lucha, que dirigía Horacio Roqueta. Hacia 1930 pisó a El Mundo, con Sergio Varona. Sus Estampas de la época aparecieron en Alerta antes de ser recogidas en libro. Ganó el premio periodístico justo de Lara, establecido por los almacenes El Encanto. Antes de marcharse a México, al triunfar la revolución, trabajaba en el Diario de la Marina como cronista deportivo.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Estampas de la época. La Habana, P. Fernández, Editorial Lex, 1941-1958. 3 t.

Selvas Cubanas, Las (Veracruz, México, 1897-1898; La Playa [¿Habana?] 1898- ? ; [¿Cienfuegos (Las Villas), 1904?]). Semanario ilustrado. Órgano de la colonia residente en los E.U. Mexicanos. El 24 de febrero apareció un número extraordinario, dedicado a conmemorar esa fecha. El número 1 correspondió al 1º de marzo. Era su director Luis Lagomasino y sus redactores los licenciados Ignacio Zarragoitía, Santiago Cancio Bello y Fernando Abascal. El primero de ellos fue quien se mantuvo más tiempo en tal cargo. Publicación de contenido revolucionario, daba a conocer noticias relacionadas con la guerra que se desarrollaba en Cuba, además de publicar trabajos relacionados con la guerra de 1868. Aparecieron también en sus páginas poemas y cuentos, debidos a Manuel M. Mustelier, Luis de Ansorena, J. García del Bosque, Antonio M. Cabal, Bonifacio Byrne y Miguel Bolaños Cacho. Publicó también un relato histórico corto sobre José Martí debido a la pluma de Nicolás Heredia. Reprodujo trabajos aparecidos en la revista Cuba y América y documentos relacionados con las expediciones enviadas a Cuba. Los diez primeros números publicados aparecen indizados en el número 10 de la propia publicación, que corresponde al 30 de junio de 1897 y que es el último localizado del primer volumen. En el ejemplar del 25 de agosto de 1897 su subtítulo es «Revista decenal ilustrada. Dedicado [sic] a la información de los asuntos cubanos». En el número correspondiente al 8 de octubre de 1897 se señala: «Desde el día 10 de octubre, aniversario del glorioso pronunciamiento de Yara en 1868, aparecerá esta nuestra humilde publicación, que hasta hoy con dignidad hemos sabido sostener a la altura que nuestro patriotismo ha podido elevarla, con el título no menos glorioso de El Grito de Baire, grito de ¡Independencia o Muerte! que repercutió en todos los corazones cubanos el 24 de febrero de 1895, en el que enarbolando al viento la enseña de la libertad, juraron no sejar [sic] hasta vencer o morir en la contienda. Así Las Selvas Cubanas serán sustituidas por El Grito de Baire y ostentará en lema ¡Independencia o Muerte! que con nobleza sostendremos en nuestro puesto.» El primer ejemplar de Grito de Baire apareció el 10 de octubre de 1897, con numeración independiente y con el subtítulo de «Bisemanario sucesor de Las Selvas Cubanas». El director siguió siendo Luis Lagomasino. A partir del número correspondiente al 5 de diciembre de 1897, su periodicidad y su subtítulo cambiaron. Aparecía ahora como «Semanario, sucesor de Las Selvas Cubanas. Órgano de la colonia cubana residente en los E.U. Mexicanos». El número correspondiente al 26 de junio de 1898 (único visto de ese año y a la vez el último revisado de la primera época) presenta formato menor. Comenzó su segunda época, ahora en La Playa [¿Habana?], el 27 de noviembre de 1898, dirigido por el propio Lagomasino. Bajo el nuevo título la publicación careció de material literario. Se ciñó a tratar temas históricos así como a reproducir documentos facsímiles, procesos políticos célebres, aclaraciones históricas, etcétera. El último número revisado de esta época (y de toda la publicación),

editado ahora en La Habana, corresponde a junio de 1899. Carlos M. Trelles expresa, en la quinta parte de su trabajo «Bibliografía de la prensa cubana (de 1794 a 1900) y de los periódicos publicados por cubanos en el extranjero» -aparecida en la Revista Bibliográfica Cubana (La Habana, 3 (13): 16, ene.-feb., 1939)-, que el sexto volumen apareció en 1904 en Cienfuegos. Es posible que se trate de la tercera época de la publicación.

SELLÉN, Antonio (Santiago de Cuba, [13.5. 1838]-La Habana, 21.2.1889). Hijo de un militar español, su familia lo traslada de niño a España. Allí cursó estudios primarios que, de regreso en Cuba, continuó en el colegio del Santo Ángel, en 1849. Hacia 1864 trabajaba en la Audiencia y enseñaba idiomas. Colaboró en La Prensa, El Tiempo, Floresta Cubana, La Aurora, Revista Habanera, Revista del Pueblo, El Kaleidoscopio, Cuba Literaria, El Correo Habanero. En 1867 fundó, junto a su hermano Francisco, el Heraldo Cubano, periódico bilingüe español-inglés. En 1869 viaja a México y de allí a Estados Unidos para reunirse con su hermano. En Nueva York fue profesor de idiomas. Allí trabó amistad con José Martí. Fundó y dirigió El Amigo de los Niños (1872). Colaboró en Museo de las Familias, Mundo Nuevo, Ilustración Americana y La América Ilustrada, de Estados Unidos; en El Educador Popular y Revista Contemporánea, de Madrid, y en Revista de Cuba, Revista Cubana, Diario de la Marina, El Museo, La Familia, El Fígaro, El País, de Cuba, a donde regresó después del Pacto del Zanjón (1878). Sus poesías figuran en la colección Arpas amigas. Publicó, en colaboración, Estudios poéticos. Traducciones e imitaciones en verso (La Habana, Imp. del Tiempo, 1863). También dio a las prensas, entre otras traducciones, Ecos del Sena. Poesías francesas traducidas, Cuatro poemas de Lord Byron; La esperanza en Dios, de Alfred de Musset; Joyas del Norte de Europa, colección poética; Sebiller, su vida y sus obras de X. Marmier; El jardinero cubano, de Jules Lachaume.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Poesías. La Habana, Imp. del Tiempo, 1864. Poesías de Antonio Sellén. Ed. especial publicada por la señorita Narcisa Gómez y Arias. La Habana, Academia de Tipógrafos y Encuadernadoras, 1911.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Anillo, Juan T. «Antonio Sellén. Notas biográficas», en El Fígaro. La Habana, 10 (8): 110-111, 1894. «Antonio Sellén», en El País. La Habana, 12 (46): 2, feb. 22, 1889. Azcárate, Nicolás. «Antonio Sellén», en su Noches literarias. T. 2. La Habana, Imp. La Antilla, 1866, p. 259-261. N. Carbonell, José Manuel. «Antonio Sellén (1839 1889)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 3. La Habana, Imp. El Siglo XX. 1928, p. 389-391 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 3). Del Monte y Rocío Ricardo. «Antonio Sellén», en su Obras. T. 1. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1926, p. 221-222. 1, Fornaris, José. «Correo del domingo. Bocetos de mis contemporáneos. Antonio Sellén», en El País. La Habana, 12 (54): 2, mar. 3, 1889. Lezama Lima, José. «Antonio Sellén», en su Antología de la poesía cubana. T. 3. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, l865, p. 346-351. Mañach, Jorge. «Juicio sobre los hermanos Sellén», en su Historia y estilo. La Habana, Editorial Minerva, 1944, p. 170. Martí, José. «Antonio Sellén», en su Obras completas. T. 5. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963, p. 159-160. Portuondo, José Antonio. La Aurora y los comienzos de la prensa y la organización obrera en Cuba. La Habana, Imp. Nacional, 1961, p. 27, 101 y 111. Remos, Juan. J. «Los hermanos Sellén», en su Los poetas de Arpas amigas. Cursillo, de seis disertaciones. Palabras iniciales de José M. Chacón y Calvo. La Habana, 1943, p. 22-44. Revilla, Manuel de la «Arpas amigas», en Revista de Cuba. La Habana, 7: 199-200, feb., 1880. [Varona y Pera, Enrique José]. «Antonio Sellén», en Revista Cubana. La Habana, 9: 190-191, feb., 1889.

SELLÉN, Francisco (Santiago de Cuba, 10.10. 1836-La Habana, 9.5. 1907). Inició sus estudios en España, a donde viajó de niño, y los continuó en la escuela del Santo Ángel a su regreso a Cuba. Colaboró en Floresta Cubana, El Correo Habanero, El Tiempo Álbum cubano de lo bueno y lo bello, Bolsa, La Aurora, Cuba Literaria, Revista Habanera, Prensa, El Siglo, La Opinión, Revista del Pueblo, El Kaleidoscopio. Fundó, junto a su hermano Antonio, el Heraldo Cubano, periódico bilingüe español-inglés. A fines de los años sesenta se vinculó a Rafael María de Mendive, Suárez y Romero, Armas y Céspedes, Zambrana, y formó parte del Partido Reformista. Conspira al iniciarse la guerra del 68. Por habérsele ocupado un depósito de armas es deportado a España. De allí se fuga en 1869 para ir a Nueva York y enrolarse en la expedición «Los cazadores de Hatuey», en la que ostentó el grado de capitán. Al fracasar este intento vuelve a Nueva York, donde, al igual que su hermano, se ocupa en el periodismo y la enseñanza. Colaboró en Correo de la Tarde, La Familia, Aurora del Yumurí, Revista Cubana, de Cuba; El Mensajero de las Familias, Ateneo, Revista Contemporánea, de España; Ilustración Americana, Mundo Nuevo, Museo de las Familias, El Educador Popular y La América Ilustrada, de Estados Unidos. Figuró en la colección poética Arpas amigas. En 1882 regresó a La Habana, pero pronto vuelve a Nueva York. Allí ayudó a José Martí en la fundación del Partido Revolucionario Cubano y trabajó en una compañía de seguros. Colaboró por esa época en El País, Cuba y América y El Fígaro. En 1904 se estableció en Cuba, donde fue jefe de la sección de estadística del Departamento de Hacienda. Publicó en colaboración Estudios poéticos, traducciones e imitaciones en verso. Tradujo, entre otras obras, Intermezzo lírico, de Heine; Ecos del Rhin, colección de poesías alemanas traducidas en verso; Yelba, comedia de Scribe; Bertram, tragedia de Mathurin, dramas de Zacarías Werner y F. Halm; novelas de Wilkie Collins, Robert L. Stevenson, Nataniel Hawthorne y F. Barret. Varias traducciones suyas aparecen en el libro de su hermano Antonio, Ecos del Sena. Antes de morir donó su biblioteca a la Biblioteca Nacional de Cuba. Usó el seudónimo Almaviva.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Libro íntimo. Pról. de Enrique Piñeyro. La Habana, Imp. del Tiempo, 1865. Poesías. New York, A. Da Costa Gómez, editor, 1890. Hatuey. Poema dramático en cinco actos. Nueva York, A. Da Costa Gómez, editor, 1891. Cantos de la Patria. Nueva York, A. Da Costa Gómez, editor, 1900. Las apuestas de Zuleika. Pieza en un acto y en prosa. New York, M. M. Hernández, editor, 1901. La muerte de Demóstenes. Tragedia. Pról. de Max Henríquez Ureña. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1926.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

A. H. A. «Francisco Sellén», en La Fraternidad. Sancti-Spíritus (Las Villas), 5 (231): 4-5, oct. 5, 1890. Barrantes, V. «Hatuey. Poema dramático por Francisco Sellén. (Nueva York, 1891). juicio crítico», en El País. La Habana, 16 (95): 2, obr. 22, 1893. 9 Camilo, seud. de ?. «Poesías de Francisco Sellén», en La Aurora. La Habana, 1 (14): 3-4, ene. 21, 1886. 9 Carbonell, José Manuel. «Francisco Sellén (1838-1907)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 3. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 382-384 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 3) Casal, Julián del. «Libros nuevos. Poesías de Francisco Sellén», en su Prosas. Edición del Centenario. T. 2. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, l963, p. 171-172. Chacón y Calvo, José María. «Francisco Sellén», en su Las cien mejores poesías cubanas. Madrid, Editorial Reus, 1922, p. 213-214. Del Monte Rocío, Ricardo. «Francisco Sellén», en su Obras. T. 1. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1926, p. 390-392. «En memoria de Francisco Sellén», en Cuba. La Habana, 2 (139) 6, may. 10, 1910. Esténger, Rafael. «Francisco Sellén», en su Cien de las mejores poesías cubanas. 2a, ed. La Habana, Eds. Mirador, 1948, p. 203-204. Fray Candil, seud. de Emilio Bobadilla. «Ecos del Rhin», en El Epigrama. La Habana, 1 (4): 13-14, ene. 28, 180. Fuentes, Félix. «Hatuey. Poema dramático de Francisco Sellén*, en El Porvenir. Nueva York, 2 (78): 1, sep. 2, 1891. 1 Henríquez Ureña, Max. «Francisco Sellén», en Cuba Contemporánea. La Habana, 9: 321-328, 1916. Iglesia, Álvaro de la. «Francisco Sellén», en El Mundo Ilustrado. La Habana, 1 (25): 278, nov. 6, 1904. «Inserciones. El drama Hatuey de Francisco Sellén, juzgado por Aniceto Valdivia», en El Porvenir. Nueva York, 2 (87): 2, nov. 4, 1891. Lezama Lima, José. «Francisco Sellén», en su Antología de la poesía cubana. T. 3. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1965, p. 355-356. Mañach, Jorge. «Juicio sobre los hermanos Sellén», en su Historia y estilo. La Habana, Editorial Minerva, 1944, p. 170. Martí, José. «Francisco, Sellén. 1. Un poeta. Poesías de Francisco Sellén», y «II. Francisco Sellén, poeta cubano», en su Obras completas. T. 5. La Habana,. Editorial Nacional de Cuba, l963, p. 181-193 y 193-195. Martín Morales, Alfredo. «Francisco Sellén», en El Fígaro. La Habana, 23 (20): 230, 1907. Merchán- Rafael María. «Las Poesías de D. Francisco Sellén», en Variedades. Bogotá,:531-562, 1894. Montemar, Antonio. «Un poeta olvidado. Albas eternas...», en El Mundo. La Habana, 65 (21 473): 5, nov. 20, 1966. Peraza, Fermín. «Vidas cubanas. Francisco Sellén», en El Mundo. La Habana, 43 (13 661): 8, may. 9, 1944. Portuondo, José Antonio. La Aurora y los comienzos de la prensa y de la organización obrera en Cuba. La Habana, Imp. Nacional, 1961, p. 26, 101, 111. Remos, Juan J. «Los hermanos Sellén», en Los poetas de Arpas amigas. Cursillo de seis disertaciones. Palabras iniciales, de José M. Chacón y Calvo. La Habana, 1943, p. 22-44. Revilla, Manuel de la. «Arpas amigas», en Revista de Cuba. La Habana, 7: 199-200, feb., 1880. Roa, Jorge. «La biblioteca de Sellén», en La Discusión. La Habana, 20 (143): 4, may. 22, 1908. [Trujillo, Enrique]. «Un tomo de poesías. Francisco Sellén», en El Porvenir. Nueva York, 1 (10): 2, may. 14, 1890; «Francisco Sellén», en su Álbum de El Porvenir. New York, 3:99-103, 1892. Varona, Enrique José. Poesías, por Francisco Sellén, en Revista Cubana. La Habana, 12:183-186, 1890; «Hatuey. Poema dramático, por Francisco Sellé en Revista Cubana. La Habana, 15 367-368, 1892. Vitier, Cintio. Lo cubano en la poesía.

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Semana Literaria, La (La Habana, [1845- ?];

1847-[1848]). «Colección escojida [sic] de las mejores novelas, tanto nacionales como estrangeras [sic] poesías, romances y poemas de nuestros poetas antiguos y modernos, juicios críticos, obras históricas, artículos y jocosos, dramas en prosa o verso, y noticias de las modas más recientes, &c.», aparece consignado como subtítulo por Carlos M. Trelles en la página 99 del tomo 3 de su obra Bibliografía cubana del siglo XIX (Matanzas, Imp. de Quirós y Estrada, 1912), fuente a la que nos remitimos para esta primera etapa por no haber visto ningún ejemplar. Trelles continúa diciendo que fue dirigida por Joaquín García de la Huerta y redactada por «Mendive, Villaverde, Bachiller, Santacilia, López de Briñas, Turla, López Quintana, Blanchié». También señala Trelles que «La primera entrega salió en agosto de l845», y que «Publicó la «Apología del Mono» por Tirso de Porra (seud. de Antonio Bachiller); la poesía de F. Muñoz del Monte «A la muerte de José M. Heredia»; «El Rubio», tradición cubana por Blanchié; y en planillas la novela «Enrique y Carlos» del joven cubano Diego de la Texera». Afirma Trelles que la segunda época comenzó en 1847, año del cual hemos localizado las diez entregas que forman el primer tomo. En la primera de ellas aparece una nota firmada por Los Editores y fechada el lº de julio, en la que se expresa: «Hemos tomado con verdadera fe a nuestro cargo la resurrección de la Semana Literaria, y la hemos añadido el segundo título de Compañero de las damas para significar cuales han de ser siempre sus tendencias, y manifestar al mismo tiempo, qué clase de simpatías son las que confiamos poder adquirir para sostener esta publicación a la altura y en la prosperidad que deseamos.» Tenía como subtítulo «Publicación dedicada a las señoras de la isla de Cuba». No se consigna director ni fecha de aparición de cada entrega. Trelles señala en la página 141 de su ya citada obra que era dirigida por el propio García de la Huerta. Aparecieron en sus páginas cuentos, poemas, trabajos sobre temas históricos, sobre la educación de los niños, música, economía doméstica, bellas artes, modas, fábula, anécdotas, pequeñas biografías y máximas, así como consejos a las jóvenes con relación el perjuicio que significaba para la estabilidad del matrimonio el que las mujeres obtuvieran conocimientos literarios, científicos o de cualquier otra índole. Mantuvo la sección «Revista habanera», que publicaba noticias culturales de la ciudad de la Habana. La mayoría de las colaboraciones están firmadas con iniciales A.F., F. L. de R., R.A.G., A.B. y F.M. de C. Figuraron dos trabajos de Gertrudis Gómez de Avellaneda, uno en prosa y otro en verso, así como poemas de Ramón de Campoamor y una traducción de un fragmento de una obra del escritor norteamericano Washington Irving. Al final de la décima entrega incluyen un «Índice de las materias que contienen este tomo primero» [sic]. Del tomo 2 se ha visto un solo ejemplar, el primero, que también carece de fecha. En él aparece una nota firmada por García de la Huerta en la que informa que «La Semana Literaria mostrará en sus columnas artículos de utilidad conocida, formando estos la primera de las tres partes en que aparecerá dividida: constituirán la segunda los artículos religiosos, procurando no incurrir en la vulgaridad que se ven exentos pocas veces: [sic] formarán la tercera de sus partes las caprichosas flores de la moda, los conceptos de la amena literatura, las críticas literarias y de teatros, las anécdotas decorosas y toda clase de noticias locales o interesantes por algún sentido». Refiere Trelles, en la propia página 141 de su ya citada obra, que dejó de publicarse en septiembre de 1848.

Semana Literaria, La; o, Compañero de las Damas (V. Semana Literaria, La)

Semanario Cubano

(Santiago de Cuba, 1855). Periódico de literatura, ciencias y artes. El primer número publicado correspondió el 7 de enero. En él aparecía como director José Antonio Collazo y como editor Francisco Javier Vidal, quien a veces firmaba con su seudónimo Dioscórides. Emilio Bacardí señala, en la página 135 del tomo 3 de su obra Crónicas de Santiago de Cuba (Santiago de Cuba, Tipografía Arroyo, 1925), que era «dirigido por el Lcdo. D. Vicente Jústiz del Castillo, y siendo administrador propietario D. Francisco Javier Vidal. Del segundo número fue director D. Juan Nápoles Fajardo (El Cuca1ambé)». Publicó poemas, trabajos históricos, filosóficos, sobre agricultura, moral, educación, religión, así como biografías, artículos costumbristas y leyendas. Mantuvo las secciones «Crónicas», dedicada a «las jóvenes lectoras» y que contenía «novedades de la semana», y «Variedades», con noticias de carácter general. Entre sus colaboradores figuran Luisa Pérez Montes de Oca, Federico García Copley (quien también firmaba con el seudónimo Elpidio), Úrsula Céspedes, Pedro Santacilia, Ramón Zambrana, Tristán [de Jesús] Medina, Adelaida del Mármol, Francisco Muñoz del Monte, Antonio M. Lorié, Manuel Borges, Jesús María del Monte, Delisa (seud. de Balbina García Copley) y Zulmiro (seud. de José Manuel Izaguirre). El último ejemplar publicado (número 25) correspondió al 24 de junio de 1855. En él se expresaba: «Hoy concluye el Semanario comprendiendo los seis meses que constituyen su primer tomo; cesará desde hoy no para relegarse en las sombras del olvido, sino para continuar su marcha con otro carácter, con otro ropage [sic] y por consiguiente con otro título que será el de El Vespertino de que ya tienen conocimiento nuestros suscritores [sic] y que empezará a ver la luz pública el primero de agosto.» Junto con la entrega final apareció un índice que contenía los nombres de los autores y los títulos de los materiales publicados. Su índice analítico ha sido confeccionado por el Departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional «José Martí» y se encuentra a disposición del público en la Sala Cubana de dicha biblioteca.

SEMINARIO JUVENIL DE ESTUDIOS MARTIANOS Según las orientaciones del Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura, efectuado en 1971, se estableció la celebración anual del Seminario juvenil de Estudios Martianos, auspiciado por la Unión de Jóvenes Comunistas y el Consejo Nacional de Cultura, «con el objetivo de profundizar en el conocimiento de la vida y de la obra de José Martí, indispensable para la comprensión cabal de nuestra historia, y cuyo legado antimperialista y revolucionario contribuye a la formación de la juventud cubana en los principios y moral socialistas de nuestra sociedad». Cursada la primera convocatoria del evento en noviembre de 1971, se efectuaron diversos seminarios desde la base, con la participación de obreros, campesinos, soldados y estudiantes, que culminaron con la celebración en La Habana del Primer Seminario Juvenil Nacional, entre los días 25 y 28 de enero de 1972. Allí se acordó crear una Comisión Permanente que cuidara y garantizara la celebración de los futuros eventos. El Segundo Seminario, celebrado en La Habana entre los días 24 y 27 de enero de 1973, fue convocado también por el Ministerio de Educación además de por la UJC y el CNC, y se desarrolló sobre la base de tres temas fundamentales: Martí revolucionario, Martí maestro y Martí escritor. Una selección de trabajos presentados a este evento han sido recogidos en libro bajo el título de Estudios sobre Martí (La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975). La experiencia adquirida permitió la recomposición temática del Seminario en cinco aspectos básicos: Pensamiento social, Teoría y acción revolucionarias, Anticolonialismo y antiimperialismo, Patriotismo, latinoamericanismo e internacionalismo y Vigencia de Martí. Esta organización es la que se mantuvo en el tercero (1974) y en el cuarto (1975) seminarios. En éstos se siguió el mismo proceso, que establece la presentación y discusión de ponencias, individuales o colectivas, a tres niveles sucesivos: base, región y provincia. Los trabajos aprobados en esta última instancia son los que pasan al Seminario Nacional, cuya celebración siempre coincide con la fecha del nacimiento de Martí, 28 de enero. A todos los niveles se cuenta con la presencia de compañeros experimentados en los estudios martianos, en calidad de presidentes de honor, los cuales ayudan en las discusiones de las ponencias. La Comisión Nacional Permanente ha elaborado temarios e índices bibliográficos que orientan metodológicamente a los participantes. En dicha Comisión participan, además de los tres organismos directamente responsabilizados con los Seminarios, la Central de Trabajadores de Cuba, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la Ciencia, la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, la Federación Estudiantil Universitaria, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio del Interior, la Academia de Ciencias, la Brigada Hnos. Saiz de la UNEAC, etcétera. Según expresaba la convocatoria al Cuarto Seminario, la calidad de éstos «a sólo tres años de convocados se inscribe ya en el modo de hacer cultural socialista, tanto por su forma como por sus objetivos: la masividad de las investigaciones que van desde niveles de sexto grado a universitarios en el ámbito estudiantil y la diversidad de los núcleos trabajadores a ellas incorporados han logrado extender los estudios sobre el pensamiento martiano a casi toda la población activa del país, de manera eficaz y organizada».

BIBLIOGRAFÍA

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Serenata, La (La Habana [1865]-1867). «Periódico económico, crítico, satírico, burlesco», se lee en el primer ejemplar revisado, correspondiente al 21 de octubre de 1866, con el que se inicia la segunda época de la publicación. Su periodicidad fue semanal. No se ha revisado ningún ejemplar de la primera época. En la página 172 del Catálogo de publicaciones periódicas cubanas de los siglos XVIII y XIX (La Habana, Biblioteca Nacional «José Martí». Depto. de Colección Cubana, 1965), se hace constar que el primer número salió en octubre de 1865. Se señala allí también que su director fue, entre 1865 y 1866, F. Sánchez de Belmonte. Afirma José M. Labraña, en la página 679 de su trabajo «La prensa en Cuba» -aparecido en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, que sus redactores fueron «Bachiller, Blanchet, Borda, Castillo, Poey y el costumbrista Valerio». Aparecieron en sus páginas cuentos, poemas y artículos costumbristas, históricos y sobre modas. También publicó crítica literaria y folletines. Entre sus colaboradores, además de Bachiller y Poey, figuraron Narciso Foxá, Ludovico (seud. de Luis Victoriano Betancourt), Melibeo, Juan Canfurria y Ldo. Chirimía. El último ejemplar publicado correspondió al 12 de mayo de 1867. En él se expresaba: «Duélenos en el alma tener que confesarlo, pero es fuerza declarar que no servimos para redactar periódicos «literarios» en la Habana; y así lo confesamos humildemente, sin que otra cosa nos quede por dentro.» Y más adelante señala: «Nos retiramos pues, para siempre, de la redacción de este periódico, que suspende por ahora su publicación; pero que más tarde volverá a salir a la luz bajo mejores auspicios y con otros elementos de vida.»

SERPA, Enrique (La Habana, 15.7.1900 -Id., 2.12.1968). Cursó la primera enseñanza en la Escuela Pública número 37 del Cerro, donde fue condiscípulo de Rubén Martínez Villena. Desde niño comenzó a trabajar. Fue aprendiz de zapatero y de tipógrafo y mensajero de una tintorería (1913-1916). En 1918 se trasladó a Matanzas. Allí fue pesador de caña en el Central Mercedes Carrillo y, más tarde, empleado en las oficinas del ingenio. De regreso en La Habana trabajó en el bufete del Dr. Fernando Ortiz junto a Martínez Villena (1920-1921). Era uno de los participantes de la tertulia del Café Martí, junto a Rubén Martínez Villena, Andrés Núñez Olano y otros intelectuales. Fue uno de los integrantes del Grupo Minorista. Jefe de corresponsales y de información del periódico El Mundo (1921-1929), director literario de Chic (1925) y redactor de Excelsior (1930-1952). Colaboró en Cuba Contemporánea, Revista Bimestre Cubana, Gaceta del Caribe, Castalia, Luz, Futuro Social, El Fígaro, Social, Carteles, Bohemia. Ganó el primer premio de poesía en el concurso convocado en 1925 por el Diario de la Marina. En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Novela por su obra Contrabando. Recibió el Premio de Reportaje del Ministerio de Educación en 1936, 1938 y 1939 por sus trabajos «Raid Habana-Santiago», «Oro en Isla de Pinos» y «Fracasará la Revolución en México». Recibió la condecoración del Águila Azteca después de un viaje a México, sobre el que escribió para su columna de El País. Ganó el Premio Varona de periodismo en 1946. Viajó por Estados Unidos, Guatemala, Venezuela, Haití, España, Bélgica, Alemania, Suiza, Italia. También recorrió a Cuba infatigablemente. De 1952 a 1959 residió en París, donde desempeñó el cargo de agregado de prensa de la Embajada de Cuba en Francia. Publicó en colaboración con Fernando G. Campoamor Recordación de Hernández Catá. Después de su regreso a Cuba en 1959, colaboró en El Mundo, Bohemia, Mar y Pesca, Unión. Dejó inédito el libro de cuentos Historias del juez. Ha sido traducido a varios idiomas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La miel de las horas. Poesías. La Habana, 1925. Felisa y yo. La Habana, Álvarez Pita, 1937. Contrabando. Novela. La Habana, Eds. Álvarez Pita, 1938; Pról. de Denia García Ronda. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975. Días de Trinidad. La Habana, Alfa, 1938; La Habana, Eds. Álvarez Pita, 1939. Vitrina 1923-1925. Versos. La Habana, Eds. Álvarez Pita, 1940. Norteamérica en guerra. La Habana, Arrow Press, 1944. Apuntes sobre la novela en la URSS. La Habana, Publicaciones del Instituto del Intercambio Cultural Cubano-Soviético, 1946. Presencia de España. La Habana, Editorial Alfa, 1947. Noche de tiesta. La Habana, Editorial Selecta, 1951. La trampa. Novela. Buenos Aires, Unión de Editores Latinos, 1956; La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972; La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1974. Jornadas villareñas. Santa Clara, Eds. del Ateneo, 1962 (Eds. del Ateneo de Santa Clara. Cuarta serie, l). Aletas de tiburón. La Habana, Eds. La Tertulia, 1963 (Cuadernos de prosa, 2). Aletas de tiburón [Antología de cuentos]. «Enrique Serpa y sus cuentos», por Manuel Cofiño. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SERRANO, Francisco de Paula (Nueva Orleans, ? -?). En 1829 la Sociedad Patriótica premió su memoria Cuáles son las causas a las que puede atribuirse la decadencia del precio del café. Entre 1835 y 1852 dirigió las Memorias de esta institución. Recibió, en 1838, una mención de la Sociedad Económica de Amigos del País, de la que fue nombrado socio de mérito en 1939. También dirigió, en 1851, la Hoja económica de la Villa de Guanabacoa. En Estados Unidos dio a las prensas el primero de una serie de artículos sobre Cuba. Fue director de La Verdad (1854-1855), de Nueva Orleans. Publicó un periódico en Veracruz y, a su regreso a Cuba, fundó en Guanabacoa El Álbum (1867).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Ricardo de Leiva. La Habana, Imp. del Gobierno, 1836; Ricardo Leyva; o, Una muerte a tiempo. Novela cubana. La Habana, Imp. del Gobierno, 1840. Agricultura cubana; o, Tratado sobre los ramos principales de su industria rural. La Habana, Oficina del Gobierno y Cap. General, 1837.

SIBONEYISMO Dentro del segundo romanticismo cubano y como una manifestación de la tendencia indianista que se desarrollaba en la América española, surge el siboneyismo en nuestras letras. El movimiento respondía al propósito de crear una poesía nacional, no exenta -debido a la situación imperante- de intenciones políticas. Pero no puede descartarse del todo otro factor que seguramente contribuyó a su surgimiento: estaba de moda en el romanticismo exaltar al hombre natural, nativo o salvaje. Criollismo y siboneyismo son vertientes de una poesía de afirmación nacionalista. Son precursores de este último el neoclásico Ignacio Valdés Machuca (Desval), José Jacinto Milanés y, sobre todo, Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido). El primero con sus poemas «Villancico», el segundo con «El indio enamorado» y Plácido con «Al Yumurí» y «El Pan de Matanzas», tocan el tema de los aborígenes antes de que dicha tendencia ganara organización y coherencia. Es el poeta bayamés José Fornaris la máxima figura del siboneyismo. Su libro Cantos del siboney (1855) constituyó un éxito popular rotundo. Cinco ediciones sucesivas lo atestiguan. Un año después, en 1856, junto a Joaquín Lorenzo Luaces, funda el semanario La Piragua. En torno a esta revista se desenvolverá el movimiento siboneyista, empeñado en cantar el pasado de los primitivos habitantes del país ya desaparecidos. Aparte de los dos poetas mencionados, cabe recordar como figura destacada del siboneyismo a Juan Cristóbal Nápoles Fajardo (El Cucalambé). En su libro Rumores del Hórmigo (1856) se hallan no pocos poemas con esa tónica.

Los Cantos del siboney, según Fornaris, fueron escritos en Bayamo en 1850. Predominaba allí la ignorancia, y sólo turbaba la tranquilidad el lamento de los esclavos y el chasquido del látigo de los mayorales. En ese ambiente era natural que el cultivo de la poesía se mirara con recelo y se hicieran sospechosas todas las reuniones que sobrepasaran de media docena de personas.

«Sólo bajo una forma -nos dice en la introducción a la edición de 1888- hubiese podido el poeta expresar su amor a la patria y protestar contra el modo injusto e insolente de regirla. La palabra «patria» resonaba como un grito insurrecto en el oído de los gobernantes; y no podían escribirse los nombres de Nerón y Calígula sin que se consideraran como sangrientas alusiones.» Y más adelante, hablando acerca de los propósitos y la razón de ser del siboneyismo, Fornaris precisaba lo siguiente: «Aunque mis cantos fueron un símbolo más que la historia de tina raza, debo decir que no me era indiferente el destino que arrasó a los aborígenes. Bien sé yo que los cubanos descendemos por línea directa de los españoles... pero cómo negar que por la naturaleza somos hermanos de los antiguos habitantes de Cuba? El mismo pedazo de terreno que los sustentó nos sustenta; el mismo sol que los alumbró nos alumbra, y respiramos el mismo ambiente que respiraron ellos. Y si además hemos sido tan maltratados por nuestros gobernantes como lo fueron ellos por los conquistadores, ¿qué extraño que volvamos la vista a lo pasado y derramemos una lágrima a la memoria de los que tan unidos están a nosotros por los dobles vínculos de la naturaleza y del martirio?»

Los siboneyistas escribieron composiciones patrióticas de diversos estilos, pero en el caso de Fornaris su mayor popularidad se debió a aquellos poemas que trataban el tema de los aborígenes. Luaces cultivó el siboneyismo limitadamente, sobre todo en la época en que estuvo vinculado al semanario La Piragua, pero no se le puede caracterizar por esas manifestaciones. Luaces se destaca en una poesía de muy distinta naturaleza: debe considerarse un precursor de los sonetos parnasianos de Julián del Casal. Además tuvo magníficos aciertos en la poesía patriótica alusiva de temas más bien exóticos: bíblicos, griegos, etcétera. Otro de los más importantes siboneyistas, Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, fue -en igual o mayor medida que Fornaris- un poeta que gozó de extensa popularidad. En su producción se marcan dos zonas fundamentales: criollismo y siboneyismo. Durante la guerra de 1895 sus versos eran repetidos por los mambises, y aún hoy sus décimas las dicen de memoria los campesinos cubanos.

Desde su aparición, el siboneyismo despertó opuestas opiniones. Su popularidad fue incuestionable, pero gran parte de la crítica lo combatió duramente. Esa aceptación popular tiene puntos de contacto con el sentimentalismo que se desprende de las palabras de Fornaris citadas anteriormente. Facilismo, simbolismo ingenuo y amor por la naturaleza cubana son otros factores que ayudan a explicar el éxito popular alcanzado por el siboneyismo.

El simbolismo «revolucionario» del siboneyismo es aceptado hoy por gran parte de la crítica. Desde luego, no faltan voces opuestas a tal criterio. El historiador Manuel Moreno Fraginals estima que estos poetas crearon el movimiento siboneyista para esconder sus sentimientos anexionistas y esclavistas. «No se ha estudiado aún -dice Fraginals- toda la cobardía y complejo de inferioridad que hay detrás del indigenismo cubano. Quienes, en la actualidad, continúan manteniendo el mito de Hatuey como primer libertador cubano, pueden ser simplemente tontos o ignorantes. Pero quienes esto escribieron hacia mediados del siglo XIX fueron sacarócratas negrero-anexionistas que sabían claramente a donde iban.»

El menosprecio de que ha sido objeto el siboneyismo tiene su raíz en el juicio adverso de Marcelino Menéndez y Pelayo, el gran crítico santanderino. Pero resulta inocultable que el siboneyismo, a pesar de sus deficiencias estéticas y la falta de una voz poética verdaderamente grande en sus filas, no carece de valor revolucionario práctico, histórico y político. Sirvió para alentar el sentimiento nacionalista revolucionario cubano y, pese a su escasa futuridad estética, su trayectoria se veía siempre vinculada a los ideales de independencia nacional y de libertad individual.

BIBLIOGRAFÍA

Le Riverend, Julio. «El indigenismo en la historia de las ideas cubanas», en Islas. Santa Clara-La Habana, (9): 53-62, may.-ago., 1961.

Siempreviva, La (La Habana, 1838-1840). «Dedicada a la juventud habanera», se leía en la primera entrega aparecida, correspondiente al mes de julio. Fueron sus redactores Antonio Bachiller y Morales, Manuel Costales, José V[ictoriano] Betancourt y José Q[uintín] Suzarte. Su periodicidad fue mensual. En la «Introducción» insertada en el primer número se señalaba, entre otras observaciones: «... espresar [sic] en un estilo ligero las buenas ideas que de otro modo jamás penetrarían en las masas populares; poner en manos de las señoritas composiciones en prosa y verso que puedan leer sin rubor, ni peligro; estimular con digresiones cortas y científicas la aplicación de los jóvenes que se dedican a las letras y ciencias, y por último publicar nuestras observaciones locales sobre las costumbres, la topografía &c: tales son las miras de la presente». Y para finalizar comentaban: «...contamos con producciones de literatos y profesores que hermosearán nuestras páginas, sin que tampoco falten traducciones de asuntos útiles o amenos, y noticias de los descubrimientos que en las artes y ciencias sean aplicables a la economía de las familias». Se publicaron tres tomos. El ejemplar consultado del tercer tomo, perteneciente a la biblioteca del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba, alcanza a la página 273. El volumen -ya desaparecido- que cita Joaquín Llaverías en la página 84 del tomo 2 de su obra Contribución a la historia de la prensa periódica (La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba, 1959), y que perteneció a la biblioteca del doctor Coronado, llega a la página 306. En él no figura como redactor José Quintín Suzarte. Aparecieron en sus páginas poemas, cuentos, crítica literaria, biografías, trabajos sobre derecho, gramática, jurisprudencia, geografía, agricultura, historia, costumbres, economía política, astronomía y notas de viajes. Entre sus colaboradores figuraron Cirilo Villaverde, Pedro Alejandro Auber, José Zacarías González del Valle, Leopoldo Turla, Francisco de Orgaz, Narciso Foxtí, Ramón Vélez, Antonio Ferrer del Río, José Silverio Jorrín, Ildefonso Vivanco, José María de la Torre. Algunos trabajos fueron firmados con los seudónimos El dominiquino, Superfaltas, El observador parlante (seud. de José Quintín Suzarte), Catón (seud., de José Victoriano Betancourt) y No quiero ser conde (seud. de Ramón Piña). Antonio López Prieto refiere, en las páginas 306 y 307 de su Parnaso cubano (La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881) que esta publicación fue «el primer periódico literario que vio la luz en el país, pues aunque años antes, 1829-31, se publicó La Moda, ésta como lo indica su título, y los informes figurines que repartía, era de un carácter mixto». Al final de los tomos 1 y 2 se insertó un índice de los trabajos publicados. Preparado por el Departamento de Colección Cubana de la Biblioteca Nacional «José Martí» se publicó el índice general de La Siempreviva, aparecido en el tomo 1 de Prosas cubanas (La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1962, p. 231-248), recopilación de artículos de La Siempreviva y El Álbum.

BIBLIOGRAFÍA

Llaverías, Joaquín. «[La Siempreviva]», en su Contribución a la historia de la prensa periódica. T. 2. Prefacio de Elías Entralgo. La Habana, Talleres del Archivo Nacional de Cuba, p. 79-84 (Publicaciones del Archivo Nacional de Cuba, 48). Rodríguez, Amalia. «Introducción al índice general de La Siempreviva», en Prosas cubanas. T. 1. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1962, p. 225-230.

Siglo, El (La Habana, 1862-1868). Periódico Político, literario, económico, agrícola y mercantil. El primer número correspondió al 30 de abril. Solamente se han podido consultar algunos números de los años 1862 y 1863 y varios meses del año 1867, ya que la colección existente en la Biblioteca Nacional «José Martí» se encuentra en muy mal estado. Salía diariamente. Fue dirigido, según se refiere en la página 172 del Catálogo de publicaciones periódicas cubanas de los siglos XVIII y XIX (La Habana, Biblioteca Nacional «José Martí». Depto. Colección Cubana, 1965), por José Quintín Suzarte (18621863); de 1863 a 1866, por Francisco de Frías, conde de Pozos Dulces; posteriormente por Rivero y Mestre y, nuevamente, de agosto de 1867 a marzo de 1868, por Francisco de Frías. Dicho Catálogo menciona como redactor a Ricardo Delmonte, aunque se sabe que José de Armas y Céspedes también ocupó tal cargo. Las fuentes consultadas coinciden en la afirmación de que en 1863 el periódico se convirtió en portavoz de los reformistas cubanos, que lo adquirieron con ese exclusivo propósito. Fueron accionistas de la empresa renombradas figuras de «la élite cubana del dinero y del talento», como refiere Raúl Cepero Bonilla en la página 14 de su conferencia «El Siglo (1862-1868). Un periódico en lucha contra la censura»: José Morales Lemus, Francisco Calderón Kessel, Marqués de Casa Calderón, José Manuel Mestre, Miguel Aldama, José Valdés Fauli, Pedro Martín Rivero, José Silverio Jorrín, Antonio Fernández Bramosio, José Antonio Echeverría, Leonardo del Monte, Francisco Fesser, Federico Rosell y otros. Afirma Cepero Bonilla, en la página 13 de su folleto citado que El Siglo «No fue una empresa comercial para obtener lucro, que es la característica de la llamada «prensa de información» que se limita a informar lo más exactamente posible a sus lectores [...]. Fue un periódico político, partidista, militante: un instrumento para realzar determinados fines políticos». Y más adelante señala: El Siglo no salió a la palestra para informar, sino para formar la opinión pública. Se propuso convencer, sin resultado, al gobierno colonial de la necesidad y conveniencia de un cambio de régimen.» Al hacerse vocero del movimiento reformista, El Siglo dio a conocer su propio programa y el del movimiento. Hemos recogido el primero de la página 124 del tomo 3 de la obra de Vidal Morales y Morales, Iniciadores y primeros mártires de la revolución cubana (La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1963), en el que se expresa: «Iguales derechos políticos a los cubanos que a los españoles. Representación de Cuba en el Congreso español. La misma ley de imprenta que rija en la Península, exceptuando únicamente las cuestiones de esclavitud, respecto de las cuales puede subsistir la previa censura. Prohibición absoluta del tráfico esclavo y de toda inmigración colectiva que no sea blanca. Supresión de toda clase de obstáculos a la inmigración blanca. Estudiar la cuestión de la esclavitud y tratar de resolverla, conciliando la resolución con los intereses de los propietarios a fin de conjurar la revolución y sus peligros. Pedir que se extiendan Cuba las leyes civiles, penales y mercantiles que sean compatibles con sus intereses e instituciones especiales. Una Diputación Provincial o Consejo Colonial, de elección popular, análoga a la de diputados nacionales, con facultades de dictar leyes que afecten intereses puramente locales. Orden judicial y administrativo idéntico al de la Península. El gobernador superior civil con facultades puramente ejecutivas de las leyes nacionales o coloniales. Ley de Ayuntamiento igual a la de la Península. Constante crítica con arreglo a los principios enunciados de todos los actos de los funcionarios públicos. En cuanto a la política española y extranjera, el periódico sostendrá doctrinas civilizadoras y de progreso, fundadas en los principios más avanzados políticos, económicos y religiosos; pero que sea un periódico de orden, y no un periódico revolucionario.» A mediados de 1864 El Siglo fue suspendido por la censura durante breve tiempo, a pesar de que, como afirma Cepero Bonilla en la página 24 de su citada conferencia, «... sólo pudo publicar lo que el censor autorizaba». Como periódico de los terratenientes cubanos, esta publicación se sostuvo para defender los intereses de esta clase social. No fue un periódico independentista, ni tampoco deseó la anexión a Estados Unidos. «Ha sido -comentan en un editorial aparecido en el ejemplar correspondiente al 24 de marzo de 1865- y es español como lo es la Reina de España, español como sus ministros, senadores y diputados, español como los hombres de corazón e inteligencia que en el periodismo, en la magistratura y en la milicia han abogado porque se hagan extensivas a esta provincia todos los derechos y preeminencias, todas las mejoras y reformas, todos los progresos de que es susceptible y merecedora nuestra raza [...]» El periódico, a pesar de su espíritu francamente conservador, trató en ocasiones temas como la emancipación de la mujer y la libertad de cultos; se opuso a la pena de muerte, al extremo de que el Diario de la Marina y La Prensa expresaron que estaba por la «impunidad absoluta de todo delincuente y el comunismo». Además, reconoció el derecho de los obreros a organizarse para lograr mejoras y realizó campañas para favorecer la creación de cooperativas de producción, de consumo y de crédito. Sin embargo, nunca se opuso a la esclavitud y defendió tenazmente los intereses de los hacendados esclavistas. Muchos de los editoriales de El Siglo, redactados en su mayoría por el Conde de Pozos Dulces, manifiestan la preocupación por los problemas económicos; en ellos se planteaba que la agricultura cubana se hiciera más científica y se abogaba por la introducción y aplicación de modernos equipos mecánicos para hacer más productivo el trabajo agrícola. Se planteaban también, en dichos editoriales, las posibilidades del desarrollo industrial de la economía cubana y se señalaban los peligros de la monoproducción, además de abogarse por la reforma fiscal y arancelaria. La conferencia de Cepero Bonilla a la que ya hemos hecho referencia, y de la cual hemos extraído la mayoría de los datos expuestos al carecer de la posibilidad de consultar el periódico, no aborda la importancia de éste desde el punto de vista literario. A pesar de ello, los pocos ejemplares revisados demuestran que, además de la importancia política, El Siglo tuvo importancia literaria. Hemos encontrado poemas, críticas y estudios literarios, breves piezas teatrales, notas biográficas, artículos sobre modas, traducciones, novelas por capítulos, notas costumbristas, etcétera. Su sección «Folletín» acogió la mayoría de estos trabajos. Tuvo otras secciones fijas, tales como «Jurisprudencia», «Mesa revuelta», «Notas económicas» «Noticias del mundo», «Comunicados», «Religión» y «Movimiento portuario». Figuran como colaboradores Saturnino Fernández, Francisco y Manuel Sellén, Antonio Zambrana, Luis Victoriano Betancourt, Casimiro Delmonte, José Joaquín Govantes, Antonio Enrique de Zafra, Carlos Navarrete y Romay, Joaquín Lorenzo Luaces, José Fornaris, Julia Pérez Montes de Oca y Fernando Urzáis. Algunos trabajos aparecieron firmados con los seudónimos El desconocido y La hija de Damují (seud. de Clotilde del Carmen Rodríguez). El fracaso de la Junta de Información significó una grave crisis para El Siglo; más aún, su muerte definitiva. Algunos de sus redactores llegaron a pedir el cese de la publicación, la que, finalmente, como afirma Cepero, Bonilla en la página 81 de su conferencia, «... se retiró, discretamente, de la escena». El último número publicado correspondió al 8 de marzo de 1868. Afirma José M. Labraña, en la página 680 de su trabajo «La prensa en Cuba» -aparecido en Cuba en la mano. Enciclopedia popular ilustrada (La Habana, Úcar, García, 1940, p. 649-786)-, que «En marzo del próximo año [1869] acosado por las persecuciones de que era objeto, el Conde [de Pozos Dulces] se vio obligado a dimitir su cargo y separarse del diario, el cual para poder continuar saliendo toma el nombre de La Opinión [...]».

BIBLIOGRAFÍA

«La censura contra el periódico El Siglo», en Boletín del Archivo Nacional. La Habana, 62: ene.-jun., 1963. Cepero Bonilla, Raúl. El Siglo (1862-1868). Un periódico en lucha contra la censura. La Habana, Editorial Lex, 1957.

Siglo Diez y Nueve (La Habana, 1848-[1849?]). «Ciencias, artes, literatura, teatro, modas», se lee en el primer ejemplar publicado de esta revista, perteneciente al lº de octubre. Su periodicidad fue semanal. Figuraban como director y editor, respectivamente, Juan Miguel de Losada y Juan Manuel Barcina. Posteriormente sólo aparecían, como redactores, José de Ayala y Aguilar y Manuel Costales. Su formato se redujo a partir del 15 de octubre de 1848. Publicó poemas, cuentos, trabajos sobre educación, moral, historia, adelantos industriales, agricultura y noticias culturales, en especial sobre los espectáculos teatrales que se ofrecían en La Habana, biografías de literatos célebres, aspectos teóricos de la literatura y artículos, sobre costumbres extranjeras. Entre sus colaboradores figuraron Leopoldo Turla, José y Juan Güell y Renté, Rafael Otero, Francisco Camilo Cuyás, José Socorro de León y A[ntonio?] V[eitía] y P[it]. Varias colaboraciones aparecieron firmadas bajo los seudónimos El curioso parlante, Sagitario y Publio. El último número consultado (17) corresponde al 21 de enero de 1849.

Siglo XX (La Habana [1927]-[1928]. «Revista mensual de literatura y sociología», se lee en el primer ejemplar revisado (número 3), correspondiente a noviembre de 1927. Era dirigida por Ernesto G[ras] Larriberans. Solamente en el número 5 (enero de 1928) aparece como «Órgano de la asociación de cigarreros y similares». Publicó cuentos, poemas, crítica literaria, trabajos históricos, sobre el movimiento feminista y de divulgación de la revolución socialista soviética. Aparecieron en sus páginas colaboraciones de Juan Pérez Villarreal, Ernesto Fernández Arrondo y Rosario Sansores. El último ejemplar revisado (número 14) corresponde a octubre de 1928.

Signo (Cienfuegos, Las Villas, [1954]-[1956?]). Revista de arte. El primer ejemplar revisado (número 4) corresponde al año 2, fechado en 1955. Era dirigida por Alcides Iznaga y Aldo Menéndez. Sólo admitían colaboraciones inéditas. Aparecieron en sus páginas cuentos, poemas, prosas poéticas y notas sobre arte. Figuraron entre sus colaboradores José Lezama Lima, Samuel Feijóo, Agustín Acosta, Eugenio Florit, Manuel Navarro Luna, Raúl González de Cascorro, Juan José Fuxá-Sartz, Fina García Marruz, Gustavo Navarro Lauten, Roberto Fernández Retamar y Loló de la Torriente. Se han localizado seis ejemplares. El último (número 13) corresponde al año 1956, y en él anunciaban colaboraciones inéditas de Ciro Alegría, Vicente Aleixandre, Félix Pita Rodríguez «y de otros notables escritores».

Signos. En la expresión de los pueblos (La Habana, 1969- ). «Gráfica, pentagrama, letra», se lee en esta revista, cuyo primer número correspondió al mes de noviembre. Es dirigida por Samuel Feijóo. Aparece cada cuatro meses. En un «Aviso» que se inserta en el primer número se lee: «La revista Signos es órgano del Departamento de Investigaciones de la Expresión de los Pueblos, radicado en la provincia de Las Villas. En sus páginas se recogerán los escogidos signos -letras, notas musicales y dibujos de aquellas formas originales de los pueblos del mundo, tanto de sus escritores y artistas denominados «cultos» como de los brillantes creadores anónimos. La raíz ahondará en el folklore y la riqueza popular cubana y latinoamericana, fundamentalmente.» Y en el número 2 se expresaba: «La revista Signos existe para dar, al lector cubano tanto como al extranjero, un conocimiento amplio, lo más certero posible, de los valores legítimos en la expresión de los pueblos, ganando su folklore, sus artes varias, historia, ciencias, literatura general y otras formas de su saber.» En efecto, esta publicación está dedicada a recopilar mitos, leyendas, décimas, cuentos, refranes, etcétera, extraídos del más puro origen popular, no sólo de Cuba, sino de otros países. Han aparecido números dedicados al folklore rumano y al checo. Caracteriza también a la revista la profusión de grabados que sirven para ilustrar los trabajos. Numerosos escritores cubanos han colaborado en sus páginas, preferentemente los poetas: Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Eliseo Diego, Cintio Vitier, Cleva Solís, Alcides Iznaga, Luis Pavón, Joaquín G. Santana, Sidroc Ramos, Fina García Marruz, Adolfo Suárez, Francisco Garzón Céspedes, Fayad Jamís, José Zacarías Tallet y Luis Marré. También han aparecido en sus páginas colaboraciones de Argeliers León, Herminio Almendros, Ana Núñez Machín y Leonel López-Nussa.

BIBLIOGRAFÍA

Otero, José M[anuel]. «Letras y viñetas en la revista Signos», en Granma. La Habana, 8 (28): 3, feb. 2, 1972.

Síntesis (Güines, Habana, 1934-[1938]). Publicación quincenal. Revista. Su primer número correspondió a enero. Fue dirigida por Horacio Sánchez Iruela. Posteriormente su subtítulo varió a «Publicación literaria» y su periodicidad pasó a ser mensual. Publicó cuentos, poemas, notas históricas y de arte, asuntos de interés político, educacional y filosófico y noticias de actualidad. Insertó además trabajos de carácter literario (apreciaciones críticas, notas a libros de reciente aparición). Colaboraron en sus páginas, sobre todo, autores locales, entre los que se destacan, por su mayor frecuencia, Manuel Fernández Valdés, Adolfo Mariño, Miguel Ángel León, Nicolás García Curbelo y Enrique Guerrero. Publicó también trabajos de Fernando G. Campoamor, Ernesto Fernández Arrondo, Antonio Penichet, Andrés Segura Cabrera y Guillermo de Montagú. El último ejemplar revisado corresponde a los meses de enero a marzo de 1938.

Síntesis (Ciego de Ávila, Camagüey, 1941- ? ). Mensuario de literatura. Por la superación de la trocha. Revista. Sólo se han localizado tres ejemplares (números 1, 2 y 8). El primer número correspondió el mes de junio. Era dirigida y administrada por Pablo Ruiz Orozco, Óscar Gómez Casteli y Benito Llanes Recino. Publicó cuentos, poemas, crítica literaria y trabajos sobre historia local, educación, música y política. Entre sus colaboradores figuran Félix Triana Terry, Andrés Iriondo, Juan F. Sariol, José Inda Hernández y Ricardo Riaño Jauma. Este último aparece como uno de los directores, en sustitución de Llanes Recino, en el último ejemplar revisado (número 8), correspondiente a octubre de 1942.

Smart (La Habana, 1921-[1922?]). Revista de arte y actualidad social. El primer número correspondió al mes de octubre. Tenía una periodicidad mensual. Su director gerente era W. Gómez Colón y Jaén, su director social Enrique Fontanills y el cargo de director artístico lo desempeñaba Enrique García Cabrera. Posteriormente ocupó el cargo de director y administrador general J. Benítez Rodríguez. A partir del número correspondiente a abril de 1922 la jefatura de redacción recayó en Alberto Lamar Schweyer. En los últimos ejemplares revisados aparece como presidente de la empresa el citado Benítez y como director Enrique Fontanills. Era una revista de gran lujo, dedicada a la alta sociedad habanera. Publicó en sus páginas -además de las notas sociales- cuentos, poemas, algunos trabajos sobre arte e historia, crítica literaria -en su sección «Bibliografía»-, así como temas feministas. Ofreció un amplio material gráfico de actualidad nacional. Entre sus colaboradores figuran Agustín Acosta, José M. Carbonell, Rafael Suárez Solís, Gustavo Sánchez Galarraga, Rubén Martínez Villena, Miguel de Carrión, María Villar Buceta, Antonio Iraizoz, José Antonio Ramos, Luis Rodríguez Embil, Armando Leyva, Raimundo Cabrera, Andrés Núñez Olano, René Lufríu, Isabel Margarita Ordetx, Hilarión Cabrisas, Jorge Miñach, Carlos Loveira, Guillermo Martínez Márquez, Ernesto Fernández Arrondo, Arturo Alfonso Roselló y José María Chacón y Calvo. El último número revisado corresponde a diciembre de 1922.

SMITH, Octavio (Caibarién, Las Villas, 31.3. 1921). Cursó la primera enseñanza en los Maristas de su ciudad natal. Se trasladó a La Habana en 1935. En 1938 se graduó de bachiller en los Maristas de la Víbora y en 1942 de doctor en Derecho Civil en la Universidad de la Habana. Trabajó como abogado en el bufete de su padre hasta 1951, año en que empezó a ejercer como notario. Ha visitado a España, Estados Unidos y México. Ha colaborado en Semanario Católico, Diario de la Marina, Clavileño, Orígenes, Islas, Unión, La Gaceta de Cuba, Anuario Martiano, Revista Santiago y en la Revista de la Biblioteca Nacional, en la que ha publicado diversos trabajos sobre la vida de Santiago Pita. Han sido llevadas a la escena por grupos de aficionados algunas de sus obras de teatro, entre ellas La visitante, bajo la dirección de Eliseo Diego. Ha pronunciado conferencias sobre Cernuda, la Avellaneda, Luisa Pérez de Zambrana. En 1968 pasó a trabajar como investigador literario en la Biblioteca Nacional.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Del furtivo destierro. Poemas. La Habana, Eds. Orígenes, 1946. Estos barrios. La Habana, Eds. La Tertulia, 1966 (Cuadernos de poesía, 15). Crónicas [Poesía]. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Álvarez Bravo, Armando. «El regreso de Octavio», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 6 (57): 2 y 14, abr., 1967. Bianchi Ross, Ciro. «Con Octavio Smith», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (83): 12-13, jun., 1970. «Las crónicas del tiempo», en La Gaceta de Cuba. La Habana, (125): 29, jul., 1974. «Crónicas sobre Crónicas» en Cuba Internacional. La Habana, 7 (66): 66, feb., 1975. García Marruz, Fina. «Del furtivo destierro», en Orígenes. La Habana, 4 (14): 41-44, verano, 1947. Oraá, Francisco de. «Estos barrios», en Unión. La Habana, 5 (3): 170-172, jul.-sep., 1966. Sainz. Enrique. «Las crónicas de Octavio Smith», en Unión. La Habana, 13 (3): 185-187, sep., 1974. 9 Vitier, Cintio. «Octavio Smith», en su Diez poetas cubanos. 1937-1947. Antología y notas de [...]. La Habana, Eds. Orígenes, 1948, p. 199; «Octavio Smith», en su Cincuenta años de poesía cubana (1902-1952). Ordenación, antología y notas por [...]. La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1952, p. 368; Lo cubano en la poesía. La Habana, Universidad Central de Las Villas, 1958, p. 437-443.

Social (La Habana, 1916-1933; 1935-[1938]). Revista mensual ilustrada. El primer número correspondió al mes de enero. Durante toda su existencia fue dirigida por Conrado W. Massaguer, quien fue además su principal ilustrador gráfico y caricaturista. En 1918 Emilio Roig de Leuchsenring se hizo responsable de la «parte literaria», cargo que empezó a denominarse «director literario» a partir de 1923. En 1922 el subtítulo varió a «Artes. Letras. Teatros. Deportes. Sociedad. Modas». En el número inicial se expresaba, entre otras observaciones, lo siguiente: «He aquí, bella lectora o amable lector, el primer número de Social. Como la joven y tímida «girl» la noche de su «debut» en el gran mundo, así se presenta esta publicación, ruborosa, pero acicalada con sus mejores galas, dispuesta a conquistarte. En Cuba, donde somos pesimistas por idiosincrasia, se reciben las ideas nuevas, con un gesto de escepticismo, sobre todo si se trata de publicaciones de lujo como ésta. A pesar de ello hoy aparece, animosa y dispuesta a triunfar, esta revista cubana, que no te atormentará con artículos de política de barrios, ni estadísticas criminales, ni crónicas de la Guerra Europea por «croniqueurs» a veinte millas del «fighting front», ni disertaciones sobre las campañas de Sanidad o la mortandad de los niños. Social será una revista consagrada únicamente a describir en sus páginas por medio del lápiz o de la lente fotográfica, nuestros grandes eventos sociales, notas de arte, crónicas de modas, y todo lo que pueda demostrar al extranjero, que en Cuba distamos algo de ser lo que la célebre mutilada, la sublime intérprete de «L'Aiglon» nos llamó hace algún tiempo.» Pudieran establecerse dos etapas en la vida de esta importante revista cubana: una primera, que abarcaría desde sus inicios hasta el mes de agosto de 1933, fecha en que salió el último número de Social a raíz de la caída del dictador Gerardo Machado. La segunda etapa se iniciaría en septiembre de 1935, fecha en que comienza a publicarse nuevamente, y duraría hasta su desaparición. La que denominamos primera etapa está caracterizada, en primer lugar, por el rico aporte que significa para la revista la presencia en su dirección literaria de Emilio Roig de Leuchsenring, una de las figuras más destacadas de nuestra intelectualidad. Hombre de ideas avanzadas, de firme actitud antimperialista, de amplio contacto con el movimiento cultural europeo y latinoamericano, abrió las páginas de Social al pensamiento intelectual de su época. Dadas estas características no resulta extraño, pues, que en un mismo número de Social aparecieran reseñadas las aristocráticas fiestas de la alta sociedad habanera y, conjuntamente, un trabajo del destacado pensador revolucionario y comunista peruano José Carlos Mariátegui. La burguesía, por supuesto, ni leía ni entendía estos trabajos. Sólo buscaba verse reflejada en las fotos o reseñada en las notas sociales. Pero no es menos cierto que la publicación de tales materiales contribuyó en gran medida a ampliar y a dar nuevos horizontes a todo un grupo de jóvenes intelectuales cubanos de ideas progresistas, que también colaboraron en sus páginas. Al respecto señalaba Roig de Leuchsenring, en un artículo titulado «Diez años de labor», que apareció en la propia revista: «Cuando asumí, en 1923 la Dirección Literaria me propuse agrupar junto a la revista a los elementos intelectuales nuevos de Cuba, -valiosísimos la mayor parte de ellos, pero dispersos y disgregados, como se encontraban también todas las demás figuras de nuestro mundo literario y artístico. Y mis propósitos los he visto, con creces, realizados. Para demostrarlo ahí está ese Grupo Minorista, conocido ya en América y en España, cuya importancia y trascendencia en el moderno desenvolvimiento intelectual de Cuba será reconocido y apreciado por los críticos e historiadores que estudien y juzguen nuestra época. Al Grupo Minorista debe Social su auge y esplendor literario y artístico, lo que hoy significa y lo que hoy vale. Sin los minoristas, mi labor hubiera sido, incompleta y defectuosa. Hoy la bandera de Social y la de ese grupo se confunden, y Social se enorgullece de ser su órgano, su revista. Por los minoristas, Social ha podido realizar la obra de selección y depuración de valores literarios y artísticos que he acometido desde la dirección; por ellos, Social ha ofrecido en sus páginas la constante actualidad artística y literaria y ha dado a conocer las figuras, doctrinas y escuelas más nuevas y avanzadas que en Europa y América han aparecido en estos últimos años; con su cooperación, a Social le ha sido tarea fácil y grata, el romper lanzas y librar campañas por mil nobles empresas, patrióticas e intelectuales.» Este artículo evidencia cuál fue el verdadero papel que jugó la revista en la que hemos denominado primera etapa, pues fueron precisamente los miembros del Grupo Minorista (véase) los que asumieron una actitud más crítica y radical ante los problemas sociales, culturales y económicos de Cuba. El contenido de la revista fue amplísimo. Aparte de las páginas dedicadas al mundo social, publicó cuentos, poemas, crítica literaria, trabajos históricos, musicales, de arte -con preferencia las artes plásticas-, capítulos de novelas, reseñó acontecimientos culturales y publicó notas teatrales. También en sus páginas se dio espacio a un abundante material cinematográfico y deportivo. Contó con varias secciones fijas, como «Los últimos libros», de crítica; «Costumbristas cubanos», que recogía las mejores páginas de escritores que cultivaron esta manifestación literaria durante el siglo XIX; «Poetisas cubanas», que publicaba la producción poética de escritoras, tanto del siglo pasado como del presente; «Acotaciones literarias» e «Índice de lecturas», que también reseñaban libros recién aparecidos y recogían notas de actualidad cultural; «Bibliofilia cubana», a cargo de Domingo Figarola-Caneda, dedicada a tratar sobre «libros raros»; «Escritores latinoamericanos», donde aparecían comentarios sobre los autores más destacados de nuestro continente, y «Recuerdos de La Habana», sección que firmaba el propio Emilio Roig de Leuchsenring con el seudónimo Cristóbal de la Habana y que se dedicaba a recoger los principales detalles históricos relacionados con la fundación, auge y desarrollo de la capital de Cuba. Especial atención merece la sección «Notas del director literario», que iniciaba cada número de la revista, y era redactada por Roig de Leuchsenring. En ella aparecen, en forma sucinta, los más destacados asuntos culturales del momento, tanto cubanos como internacionales, conmemoraciones notables y, en general, noticias de gran interés. Larga es la lista de colaboradores cubanos cuyas firmas aparecieron en Social: Juan Marinello, Alfonso Hernández Catá, Enrique Serpa, Agustín Acosta, José Zacarías Tallet, Rubén Martínez Villena, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Ramiro Guerra, Luis Felipe Rodríguez, Rafael Suárez Solís, Rafael Esténger, Medardo Vitier, Antonio Iraizoz, Regino Pedroso, Félix Pita Rodríguez, Emilio Ballagas, Enrique Labrador Ruiz, Fernando Ortiz, Manuel Navarro Luna, Raúl Roa, Gonzalo de Quesida y Miranda, Emeterio S. Santovenia, José M. Valdés Rodríguez y José Luciano Franco. Copiosa es también la colaboración de escritores extranjeros de primer orden. Gabriela Mistral, Vicente Blasco Ibáñez, José Santos Chocano, Alfonsina Storni, Antonio y Manuel Machado, Rufino Blanco Fombona, Juana de Ibarbourou, Rafael Heliodoro Valle, Leopoldo Lugones, Francis de Miomandre, Alfonso Reyes, Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Langston Hughes, Jacinto Benavente, Enrique Diez Canedo, Alejandro Casona, Jaime Torres Bodet, Miguel Ángel Asturias, Rafael Alberti, José Vasconcelos, Federico García Lorca, Horacio Quiroga, Diego Rivera, Salvador de Madariaga, Paul Valéry, Vicente Aleixandre y otros. La que hemos denominado segunda etapa de la revista está caracterizada, esencialmente, por la supresión casi total de material de carácter cultural, por lo que quedó reducida a una simple publicación dedicada a la alta sociedad. En enero de 1937 el título y el subtítulo de la revista pasó a ser «Social, la revista cubana». En abril-mayo de igual año fue nombrada jefa de redacción Sarah Cabrero. En el número correspondiente a agosto, del mencionado año, aparece una carta de Roig de Leuchsenring dirigida a Massaguer, la cual tiene estrecha relación con lo señalado antes. Refiere Roig. «Por mi viejo afecto hacia ti no puse reparo alguno a que mi nombre continuara figurando como Director Literario, al reaparecer Social en septiembre de 1935; pero como, realmente, desde entonces a la fecha no he desempeñado el cargo, ni me sería posible desempeñarlo dado el carácter de revista exclusivamente de sociedad, elegancias y frivolidades que tú has creído conveniente darle, y ahora me anuncias lo intensificarás aún más, te ruego me releves de seguir ostentando ese, más que cargo, título honorífico, que ni me cuadra ni me merezco. Ello no impedirá, desde luego, seguir colaborando, siempre que me lo pidas, en la revista.» En esta segunda etapa figuraron colaboraciones de Onelio Jorge Cardoso, Luis de Soto, Marisabel Sáenz, Carolina Poncet y José Lezama Lima. En el último número consultado (que corresponde a diciembre de 1937) se anuncia que continuará en el año siguiente. Se conoce la existencia de un número que corresponde a abril de 1938.

BIBLIOGRAFÍA

«Actualidades. Social, la nueva revista de Massaguer», en Bohemia. La Habana, 8 (19): 11, may. 13, 1917. «Aniversario», en Social. La Habana, 2 (1): 9, ene., 1917. Bueno, Salvador. «El periodismo literario en Cuba. De El Fígaro a Social, en Crucero. La Habana, 1 (2): 17-22 y 38, abr.-jun., 1960. Marinello Videurreta, Juan. «Social. La revista de la joven intelectualidad cubana», en Libro de Cuba. La Habana, Talleres del Sindicato de Artes Gráficas de La Habana, 1925, p. 673. Marquina Rafael. «Auge y secreto de Social» en Social. La Habana, 20 (1): 11-12, ene., 1936. Pogolotti. Marcelo. «La revista Social», en su La República de Cuba al través de sus escritores, La Habana, Editorial Lex, 1958, p. 66-72. «Quince años», en Social. La Habana, 16 (1): 13, ene., 1931. Roig de Leuchsenring [Emilio]. «Diez años de labor», en Social. La Habana, 11 (1): 13, 97 y 101, ene., 1926; «En aquellos veinte años», en Social. La Habana, 20 (1): 16-17 y 63, ene., 1936.

SOCIEDAD ARTÍSTICA Y LITERARIA DE COLÓN Fue organizada en La Habana en 1856, con el «único objeto de contribuir, por cuantos medios dicte a sus individuos el amor a la Literatura, la Declamación, la Música y la Pintura, a los adelantos de estos ramos, proporcionando a la vez grato solaz y honesta diversión». Su primera directiva estuvo integrada por Antonio Bachiller y Morales, Felipe López de Briñas, José Fornaris, Joaquín Lorenzo Luaces, Fernando Pié y Faura, Anastasio Carrillo, Ramón Francisco Valdés, J. Poo y Bernabé Maydagán. Ofreció veladas artístico-literarias, conciertos, representaciones teatrales y otras diversas actividades culturales y sociales.

BIBLIOGRAFÍA

Reglamento de la Sociedad Artística y Literaria de Colón, aprobado por el Excmo. Sr. D. José Gutiérrez de la Concha, Capitán General, Gobernador Civil de esta Isla. La Habana, Imp. de J. M. Eleizegui, 1856.

SOCIEDAD COLOMBISTA PANAMERICANA Institución de carácter continental cuya sede radicó en La Habana. Se fundó en 1933. Por decreto del año 1935 fue adscrita como corporación oficial al Ministerio de Educación. Fueron sus fines, según se anota en el artículo «Sociedad Colombista Panamericana», aparecido en las páginas 335-339 del Anuario Cultural de Cuba. 1943 (La Habana, Úcar, García, 1944), «perpetuar los sentimientos colectivos de admiración y reconocimiento, debidos a los Descubridores y primeros colonizadores del Nuevo Mundo, y muy especialmente, la figura simbólica de Cristóbal Colón; obtener la custodia y cuidar de la restauración y conservación de los lugares y edificios en América, de más alta valorización histórica, ligados material o espiritualmente, al Descubrimiento, conquista y colonización de América; conmemorar pública y adecuadamente los aniversarios más representativos de la Historia común del Continente; fomentar la creación de archivos, museos y bibliotecas americanos, ordenando y preparando al efecto, libros, dibujos, estampas, cuadros, esculturas, mapas, manuscritos y réplicas relacionadas con el Descubrimiento, Conquista, Colonización e Independencia de los Países del Nuevo Mundo; emprender y propiciar toda gestión o trabajo de crítica, investigación o rectificación históricas de interés general; recoger y difundir toda creación intelectual que pueda favorecer al afianzamiento de la conciencia colectiva de América; divulgar entre los Pueblos del Mundo Colombino el conocimiento mutuo de la historia, geografía, ciencia, literatura y arte Continentales; contribuir en síntesis a afirmar los valores materiales y espirituales de América». Estuvieron incorporados a la sociedad la Biblioteca Pública Panamericana «Habana» y la Hemeroteca Pública Americana «Colón». Fundó también el Instituto Interamericano de Historia Municipal e Institucional, la Corporación de Bibliotecarios, Archiveros y Conservadores de Museos del Caribe y el Instituto Interamericano de Investigaciones Históricas y Económicas. Publicó anualmente memorias e informes y también trabajos sobre materia cultural, social y económica de carácter exclusivamente americano. Entre los cubanos miembros de esta sociedad figuraron José Luciano Franco y Joaquín Llaverías.

BIBLIOGRAFÍA

Roig de Leuchsenring [Emilio]. «La Sociedad Colombista Panamericana», en Carteles. La Habana, 27 (33): 42-43, dic. 22, 1946. «Sociedad Colombista Panamericana», en Anuario Culíura1 de Cuba. 1943. La Habana, Úcar, García, 1944, p. 335-339.

SOCIEDAD CUBANA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS E INTERNACIONALES Fue fundada el 25 de junio de 1940. Estuvo presidida por Emilio Roig de Leuchsenring, entonces Historiador de la Ciudad de La Habana. Fueron fines de la institución, entre otros, «desarrollar el conocimiento y estimular el estudio de la historia de Cuba, en particular, y de la del resto de América, en general, así como las de aquélla y ésta en relación con los pueblos del Viejo Mundo vinculados a los países americanos, política, económica o socialmente; llevar a cabo investigaciones y estudios de historia nacional y continental; divulgar dichos estudios mediante conferencias, debates, discursos y publicaciones de toda índole, utilizando ya los medios orales y tipográficos tradicionales, ya los modernos de la radio, la televisión y el cinematógrafo, etcétera, celebrar actos públicos rememorativos de acontecimientos nacionales o continentales y enaltecedores o enjuiciadores de personalidades cubanas o americanas, o de otros países que hayan actuado o intervenido de alguna manera en asuntos de Cuba o de la América; crear y mantener, abierta al servicio público, en esta capital, una Biblioteca Histórica Cubana y Americano, y promover la creación y el mantenimiento de otras análogas en la República; propender a la divulgación fuera de Cuba, y especialmente en América, de la historia de nuestro país y de sus hombres verdaderamente representativos; impedir la desaparición, ocultación o traslado al extranjero de los archivos y documentos de valor histórica, de propiedad o posesión oficial o particular; combatir la actuación de aquellos gobernantes cuyos actos constituyan por comisión u omisión una amenaza a la soberanía nacional; estimular por todos los medios posibles la integración de una economía nacional, como base de la independencia política y pronunciarse, previo el estudio de cada caso, contra las manifestaciones imperialistas de cualquier país de América a expensas de otro país americano, e igualmente contracampañas o actuaciones que pudiesen quebrantar la solidaridad continental». La sociedad trabajó en estrecha relación con la Oficina del Historiador de la Ciudad, a la que asesoró y orientó. También fue la iniciadora de la celebración en Cuba de los Congresos Nacionales de Historia, el primero de los cuales se efectuó en 1942. Entre las publicaciones de la institución se encuentran Martí, antimperialista, El americanismo de Martí, Cuba NO debe su independencia a los Estados Unidos, todos de Roig de Leuchsenring, y Antonio Maceo. Apuntes para una historia de su vida, de José Luciano Franco. Otros miembros de la Sociedad, que desapareció en 1964, fueron Juan Marinello, Fernando Ortiz, José Antonio Ramos, José Antonio Portuondo, Carlos Rafael Rodríguez, Julio Le Riverend, Antonio Núñez Jiménez, Salvador Massip, Sergio Aguirre, y Ángel Augier.

BIBLIOGRAFÍA

Roig de Leuchsenring, Emilio. «Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales», en El Nuevo Mundo. Suplemento. La Habana, 2 (52): 3, nov. 24, 1940; «Cruzada nacionalista de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales», en Carteles. La Habana, 27 (19): 42-43, sep. 15, 1946; «Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales», en Veinte años de actividades del Historiador de la Ciudad de La Habana. T. 1. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad, 1955, p. 293-320. «Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales», en Anuario Cultural de Cuba. 1943. La Habana, Úcar, García, 1944, p. 384-386.

SOCIEDAD CULTURAL NUESTRO TIEMPO Según afirma quien fuera su director durante todo el período en que tuvo existencia, el compositor Harold Gramatges, se fundó en marzo de 1951 en las aulas del Conservatorio Municipal de La Habana. Participaron en su fundación los también compositores Juan Blanco, Nilo Rodríguez, Edgardo Martín, Argliers León, Manuel Duchesne Cuzán y un grupo de jóvenes pintores, actores e intelectuales. El interés por la formación de esta sociedad estuvo dado, en primer término, por la necesidad de desarrollar y ampliar nuestra cultura nacional y por vincular al pueblo con sus reconocidos valores artísticos. Fue preocupación de los miembros de la asociación despertar, fomentar y depurar en el pueblo los gustos y aficiones artísticos. Después del golpe de estado de Batista en marzo de 1952, la Sociedad trata de orientar la cultura fundamentalmente en un sentido antimperialista, para impedir, en la medida de sus posibilidades, la penetración cultural yanqui. Muchos de sus miembros fueron perseguidos por los agentes represivos de Batista, y las actividades culturales que ofrecían eran constantemente vigiladas por miembros del cuerpo represivo anticomunista. En 1953 logró un local propio, ya que hasta entonces sus actividades culturales se celebraban en los salones de la Agrupación Artística Gallega, e instaló en la nueva casa una galería permanente de artes plásticas. Contó con un presidente, varios vices, un secretario, un tesorero y los vocales. Tuvo las secciones de música, artes plásticas, biblioteca, teatro, cine-debate. Entre 1954 y 1960 publicó la revista Nuestro Tiempo, que fue órgano de la institución. Entre las actividades que ofreció figuran exposiciones, conferencias, lecturas, funciones de ballet, de teatro y de cine. Fueron miembros de esta agrupación, entre otros, Fernando Alonso, Alicia Alonso, Sergio Aguirre, Alfredo Guevara, Félix Pita Rodríguez, Marta Arjona, Fornarina Fornaris, Mirta y Yolanda Aguirre, José Massip, Vicente y Raquel Revuelta, Tomás Gutiérrez Alea, Julio García Espinosa, Santiago Álvarez, Cundo Bermúdez, Rafaela Chacón Nardi, Argeliers León, Serafín Pro y Nora Badía. Al triunfo de la Revolución fue desapareciendo paulatinamente, al pasar sus miembros a formar parte activa en el nuevo proceso que se iniciaba.

BIBLIOGRAFÍA

Bueno, Salvador. «La Sociedad Cultural Nuestro Tiempo», en Revista Cubana. La Habana, 28. 264-267, ene.-jun., 1951. Gramatges, Harold. «NT Editorial» [al cumplir la sociedad cinco años de fundada], en Nuestro Tiempo. La Habana, 2 (8): 1, dic., 1955. Mestas, Ma. del Carmen. «Tres entrevistas en torno a Nuestro Tiempo» en Romances. La Habana, 37 (442): 12-14, sep. 1973.

SOCIEDAD DE ARTES Y LETRAS Fue fundada en La Habana el 7 de mayo de 1943 a iniciativa de María Teresa Aranda, quien fungió como su primera presidenta. Contó además con una secretaria y una tesorera. Organizada para el disfrute de una minoría, tuvo como finalidad fomentar el cultivo de las actividades artísticas y literarias, educar el gusto y despertar la vocación y el interés por las bellas artes. Ofreció para sus asociados conferencias, recitales poéticos y musicales y exposiciones. Sus actividades cesaron en 1956.

BIBLIOGRAFÍA

Martínez Bello. Antonio. «Instituciones de cultura privadas. Sociedad de Bellas Artes», en Libro de Cuba. La Habana, Publicaciones Unidas, 1954, p. 672.

SOCIEDAD DE CONFERENCIAS Fue fundada en 1910 en La Habana, a iniciativa de Jesús Castellanos y Max Henríquez Ureña, quienes fueron, conjuntamente, sus dos primeros directores. Entre los objetivos de la institución figuró el de propiciar ciclos de conferencias sobre diversos temas culturales e históricos, combinados con programas en los que pudieran intercalarse obras musicales que tuvieran estrecha relación con la disertación pronunciada y sirvieran para ilustrarla y completarla. De esta forma intentaron conseguir que la intelectualidad cubana fuera útil y que abandonara la indiferencia que había mostrado hasta entonces ante diversos problemas planteados en el desarrollo de la vida republicana. El primer ciclo de conferencias se inició el 6 de noviembre de 1910; éstas se ofrecieron en los salones del Ateneo de La Habana. Entre los disertantes figuraron Enrique José Varona, Evelio Rodríguez Lendián, Fernando Ortiz, Rafael Montoro, Miguel de Carrión, Juan Gualberto Gómez, Eliseo Giberga, Aniceto Valdivia y Orestes Ferrara. Al morir Jesús Castellanos en 1912, la Sociedad continuó sus labores, atendida ahora por José María Chacón y Calvo, Evelio Rodríguez: Lendián y por su fundador Henríquez Ureña. En marzo de 1915 se ofreció el último ciclo de conferencias. En Santiago de Cuba, Matanzas y Santa Clara se organizaron sociedades similares, pero con carácter independiente.

BIBLIOGRAFÍA

Barros, Bernardo G. «La Sociedad de Conferencias. La velada Tolstoi», en Letras. La Habana, 2a. época, 4 (47): 465-467, dic. 4, 1910. Henríquez Ureña, Max, La Sociedad de Conferencias de La Habana. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad, 1954. Ichaso, León. «Sociedad de Conferencias», en La Unión Española. La Habana, 12 (302): 1, oct., 30, 1910. Márquez Sterling, Manuel. «Horizontes», en El Fígaro. La Habana, 26 (44): 56, oct. 30, 1910. Roig de Leuchsenring, Emilio. «La Sociedad de Conferencias (1910-1914)», en Social. La Habana, 14 (11): 24, 63, 98-99, nov., 1929. «La Sociedad de Conferencias», en El Fígaro. La Habana, 26 (45): 573, nov. 6, 1910.

SOCIEDAD DE ESCRITORES DE LA ISLA DE CUBA Bajo tal nombre quedó constituida esta asociación, creada en la ciudad de La Habana el 8 de junio de 1894. Fueron sus fines, según quedó establecido en el reglamento, «facilitar auxilios pecuniarios a los socios que los necesiten y ampararlos, en cualquiera otra circunstancia que, por su índole, justifique la intervención de la Sociedad; socorrer a las familias de los asociados que hubieren fallecido y establecer o consolidar las buenas relaciones que deben existir entre los que se dedican en Cuba al cultivo de las letras». Uno de los secretarios de la institución fue Manuel Serafín Pichardo.

BIBLIOGRAFÍA

Reglamento de la Sociedad de Escritores de la Isla de Cuba. La Habana, Imp. y Papelería La Universal, 1895.

SOCIEDAD DE ESTUDIOS AFROCUBANOS Fue creada el lº de junio de 1936 a iniciativa de Fernando Ortiz, que fue su primer presidente. Fueron sus objetivos, según manifiestan los estatutos, «estudiar con criterio objetivo los fenómenos (demográficos, económicos, jurídicos, religiosos, literarios; artísticos, lingüísticos y sociales en general) producidos en Cuba por la convivencia de razas distintas, particularmente de la llamada negra de origen africano, y la llamada blanca o caucásica, con el fin de lograr la inteligencia de los hechos reales, sus causas y consecuencias, y la mayor compenetración igualitaria de los diversos elementos integrantes de la nación cubana hacia la realización de sus comunes destinos históricos». Además, la Sociedad se proponía «realizar investigaciones culturales, hacer publicaciones de todo género, organizar. y patrocinar conferencias, congresos, cursos de enseñanza y demás procedimientos de estudio y divulgación». Ofreció conferencias, conciertos, recitales y otros tipos de actividades culturales. Entre sus miembros se destacan los nombres de Nicolás Guillén, Juan Marinello, Emilio Ballagas, José Antonio Ramos, Regino Pedroso, Amadeo Roldán, Ramón, Guirao, Luis Felipe Rodríguez, Manuel Navarro Luna, José Antonio Fernández de Castro, Héctor Poveda, Juan Antiga, Rómulo. Lachatagnerais, Marcelino Arozarena y Regino Boti. En los años 1937-1940 y 1945-1946 la institución editó la revista Estudios Afrocubanos, dirigida y administrada respectivamente, por Emilio Roig de Leuchsenring y José Luciano Franco, y posteriormente a cargo de Fernando Ortiz y un cuerpo de redactores.

BIBLIOGRAFÍA

«Actividades de la Sociedad de Estudios Afrocubanos durante, el año 1937» en Estudios Afrocubanos. La Habana, 1 (1): 160-162, 1937. «Actividades de la Sociedad de Estudios Afrocubanos durante el año 1938», en Estudios Afrocubanos. La Habana, 2 (1): 159, 1939. «Estatutos de la Sociedad de Estudios Afrocubanos», en Estudios Afrocubanos. La Habana, 1 (1): 7-8, 1937. Ortiz, Fernando. «El emblema de la Sociedad de Estudios Afrocubanos», en Estudios Afrocubanos. La Habana, 1 (1): 11-14, 1937. «La Sociedad de Estudios Afrocubanos contra los racismos. Advertencia, comprensión y designio», en Estudios Afrocubanos. La Habana, 1 (1): 3-6, 1937.

SOCIEDAD DE ESTUDIOS LITERARIOS Fue organizada en La Habana, a principios de 1912. Sus actividades consistieron en disertaciones literarias. Las conferencias se ofrecieron en el Círculo Progresista, que dirigía Juan Gualberto Gómez. La primera estuvo a cargo de José Manuel Poveda, el 8 de marzo de 1912. En la revista Minerva aparecieron fragmentos de las charlas ofrecidas. Es probable que la institución haya sido conocida también con el nombre de Sociedad de Estudios Científicos y Literarios.

BIBLIOGRAFÍA

«Han terminado las conferencias de la Sociedad de Estudios Literarios», en Minerva. La Habana, 4 (10): 13, jun., 1912. «Sociedad de Estudios Científicos y Literarios», en El Triunfo. La Habana, 8 (96): 6, abr. 6, 1914. «Sociedad de Estudios Literarios», en Minerva. La Habana, 4 (7): 11, abr., 1912.

SOCIEDAD DE FOMENTO DEL TEATRO Fue fundada en La Habana en abril de 1910 gracias a la iniciativa de José Antonio Ramos, Bernardo G. Barros y Max Henríquez Ureña. Este último señala, en las páginas 345 y 346 de su Panorama histórico de la literatura cubana (La Habana, Edición Revolucionaria, 1967), que «Los propósitos que la institución perseguía incluían el de llevar a escena las más afamadas piezas teatrales de autores cubanos de épocas pasadas; el de favorecer el desarrollo del arte dramático en Cuba, dando facilidades para estrenar sus producciones a aquellos que escribían para el teatro, y el de dar a conocer en Cuba, traduciéndolas cuando fuere necesario, las mejores obras dramáticas de nuestro tiempo». La institución comenzó sus actividades bajo la presidencia de Luis Alejandro Baralt. Efectuaron muy pocas funciones. Tuvo una corta vida.

SOCIEDAD DEL FOLKLORE CUBANO Fue constituida en La Habana, el 6 de enero de 1923 con los fines de «acopiar, clasificar y comparar los elementos tradicionales de nuestra vida popular. Así son materias propias de esta Sociedad la recopilación y estudio de los cuentos, las consejas, las leyendas conservadas por la tradición oral de nuestro pueblo; los romances, las décimas, los cantares, los boleros y otras manifestaciones típicas de nuestra poesía y nuestra música populares; las locuciones, los giros típicos, los trabalenguas, los cubanismos y tantas otras formas de la filología popular; los refranes, proverbios, adivinanzas y otros modos de expresión característicos del ingenio de los pueblos; los conocimientos populares, conservados por la tradición, referentes a los distintos ramos de la ciencia (geografía, botánica, medicina, agricultura); las creencias fantásticas y sobrenaturales, las supersticiones en que expresa nuestro pueblo su sentido de lo maravilloso; la descripción y estudio, asimismo, de las costumbres locales; las fiestas y ceremonias populares, los juegos infantiles, los bailes, y por último, el estudio descriptivo, encaminado a un fin de verdadera terapéutica social, de ciertas prácticas morbosas, como los actos de brujería y ñañiguismo, en que, en forma tan expresiva, se manifiesta la baja vida popular. Promoverá también la Sociedad investigaciones referentes a nuestro pasado precolombino, procurando señalar los rastros que pudieran existir en nuestra vida tradicional, del espíritu de los aborígenes de Cuba». El presidente perpetuo de la asociación fue Fernando Ortiz. Otros miembros fueron Enrique José Varona, José María Chacón y Calvo, Carolina Poncet, Ramiro Guerra, Emilio Roig de Leuchsenring, José Antonio Fernández de Castro, Juan Marinello, Mariano Brull, Rubén Martínez Villena, Enrique Serpa, Elías José Entralgo y Joaquín Llaverías. Entre 1924 y 1930 editó la revista Archivos del Folklore, dirigida por el presidente de la institución. En 1931 se desintegró la Sociedad.

BIBLIOGRAFÍA

«Actas de la Sociedad del Folklore Cubano», en Archivos del Folklore Cubano. La Habana, 1 (1): 76-90, ene., 1924. Espinosa, Aurelio. «Los Archivos del Folklore Cubano», en Archivos del Folklore Cubano. La Habana, 3 (3): 283-286, jul-sep., 1928. «Fundación de la Sociedad del Folklore Cubano», en Archivos del Folklore Cubano. La Habana, 1 (1): 91-93, ene., 1924. «Reorganización de la Sociedad del Folklore Cubano», en Archivos del Folklore Cubano. La Habana, 3 (1): 89-95, ene.-mar., 1928.

SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS Por Real Cédula de fecha 15 de diciembre de 1792, el entonces rey de España, Carlos IV, concedió autorización para establecer en La Habana esta sociedad, surgida al calor de otras similares ya existentes en España y en algunos países suramericanos. Tras vencer ciertas dificultades de carácter administrativo-legal, se celebró la primer sesión oficial el día 9 de enero de 1793, siendo gobernador de la isla Luis de las Casas, a quien se designó en el acto de constitución de la Sociedad como Socio y Primer Presidente de Honor y Socio Protector del Cuerpo Patriótico. Fueron socios fundadores, entre otros, Francisco Joseph Basabe, Juan Manuel O'Farrill, el conde de Casa Montalvo, Francisco Arango y Parreño, Diego de la Barrera, José Agustín Caballero, Antonio Robledo, Tomás Romay y Luis Peñalver, su primer director. Durante su larga existencia tuvo diferentes nombres: Sociedad Patriótica de la Habana (1793-1795; mayo 1838-abril 1843); Real Sociedad Económica de la Habana (1817-1823; enero 1846-junio 1849); Sociedad Económica de la Habana (1824-1825; mayo 1843-noviembre 1845); Real Sociedad Patriótica de la Habana (noviembre 1835-abril 1838); Real Sociedad Económica de la Habana (enero 1846-junio 1849); Reales Junta de Fomento y Sociedad Económica de la Habana (julio 1849-1850); Real Junta de Fomento y Sociedad Económica de la Habana (1858-1853); Real Junta de Fomento y Real Sociedad Económica de la Habana (noviembre 1853-1857); Real Junta de Fomento y Real Sociedad Económica (1858-1863); Real Sociedad Económica (1864-1866); Real Sociedad Económica de Amigos del País de la Habana (noviembre 1877-diciembre 1896). A partir de 1899 se la designó con el nombre de Sociedad Económica de Amigos del País de la Habana. Las secciones permanentes con que contó la corporación en su inicio fueron las de Educación, Estudios Económicos, Estudios Sociales y Literatura, Historia y Bellas Artes. También creó las de Ciencia, Agricultura, Industria Popular y Hermosura del Pueblo y Comercio. Los objetivos que llevaron a un grupo de habaneros ilustres a solicitar la creación de esta sociedad pueden considerarse de índole económica, cultural y social, fundamentalmente. Dado el atraso existente en la Cuba colonial, los Amigos del País se preocuparon por tratar de solucionar los problemas que afectaban al desarrollo de la industria, la agricultura y el comercio. Para lograr sus propósitos nombraron comisiones que salieron al extranjero con el fin de estudiar los progresos materiales de las naciones más adelantadas. Además, promovieron la enseñanza de la botánica, importaron máquinas y utensilios hasta entonces desconocidos para labrar la tierra; introdujeron nuevos métodos para el cultivo de la caña de azúcar y lucharon en favor del establecimiento del ferrocarril, por la supresión de impuestos a las industrias nacientes y por el cese del estanco del tabaco. Se interesaron en proyectos para empedrar las calles y para iluminarlas y en planes de construcción de caminos. En el orden cultural, la Sociedad abrió en el mismo año de fundada la primera biblioteca pública del país y creó, en 1816, su Sección de Educación, a la que se le asignó primero la tarea de inspeccionar la enseñanza primaria y después la dirección total de la misma. Fundó el Jardín Botánico en mayo de 1817 y la Academia de Pintura, Dibujo y Escultura «San Alejandro» en enero de 1818. Recibió este nombre en honor al Intendente Alejandro Ramírez, que fue director de la sociedad entre 1817 y 1822. Propició la creación de cátedras de química, matemáticas y economía política, y ayudó al sostén de la academia de música «Santa Cecilia». Como labor social tomó a su cargo el patronato de la Casa de Beneficencia y Educandas, creó una casa para enfermos mentales, introdujo, gracias a las gestiones de Tomás Romay, la vacuna contra la viruela. A partir de 1813 la Sociedad abrió delegaciones, llamadas Diputaciones Económicas, en diferentes localidades de la isla, para que atendieran las más urgentes necesidades. En 1813 se fundó la de Puerto Príncipe, en 1827 la de Trinidad, en 1829 la de Santa Clara. También se crearon en otros pueblos de las provincias, como Cárdenas, Cienfuegos, Remedios y Sancti Spíritus y en la capital de la provincia matancera. Es necesario destacar que la primera Sociedad Económica que hubo en la isla fue la de Santiago de Cuba, fundada en 1787, pero en esa época tuvo una labor muy limitada. Alcanzó mayor auge después del año 1825. Otros directores de la institución fueron figuras tan notables como José de la Luz y Caballero, Antonio Bachiller y Morales, José Silverio Jorrín, Rafael Montoro. Ocuparon otros cargos Félix Varela, Manuel Costales, Felipe Poey, el conde de Pozos Dulces, EnriquePifieyr0, Pedro José Morillas, Rafael Matamoros, Antonio Zambrana, Domingo del Monte, José Agustín Govantes y José Z. González del Valle, entre muchos más. Desde su fundación, la sociedad editó regularmente sus Memorias. Tuvo a su cargo la administración y redacción del Papel Periódico, el primero en su género que vio la luz en Cuba y que había empezado a editarse en octubre de 1790. Entre 1831 y1834 publicó, bajo los auspicios de la Comisión Permanente de Literatura, organismo creado en 1830 y adscrito a la sección de Educación de la Sociedad Económica, la Revista y Repertorio Bimestre de la isla de Cuba, titulada, a partir del segundo número, Revista Bimestre Cubana (véase). Al cesar en 1899 el dominio español, la Sociedad dejó de ser corporación oficial y continuó su labor como institución privada. Su radio de acción en el nuevo período político por el que atravesó la isla no fue tan amplio como en la época colonial, debido a la especialización de distintas asociaciones como el Círculo de Hacendados, las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación y otras, que absorbieron las funciones de la Sociedad en muchas de sus ramas. Su tarea quedó concretada a actividades de carácter cultural, tales como conferencias, publicaciones, cursos, convocatorias a concursos, así como a la administración de los intereses confiados a su custodia y destinados al sostén de los planteles de enseñanza puestos bajo su dirección por la voluntad de sus fundadores. Las labores de la Sociedad Económica de Amigos del País cesaron en 1959, al ser incorporadas sus funciones culturales a nuevos organismos que se crearon al triunfo de la Revolución.

BIBLIOGRAFÍA

Estatutos aprobados por S. M. Año de 1793. La Habana, Imp. de la Capitanía General [1793?]. Estatutos de la Real Sociedad Económica de La Habana. La Habana, La Prueba, 1878. Estatutos de la Sociedad Económica de Amigos del País. Aprobados por la junta General en sesión extraordinaria, celebrada los días 30 de enero y 3 de febrero de 1925. La Habana, La Universidad, 1925. Estatutos y reglamentos de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana. La Habana, Est. Tip. La Antilla, 1886. Aróstegui, Gonzalo. «La Sociedad Económica. Primer centenario», en Revista Cubana. La Habana, 17: 93-100, feb. 3, 1893. Homenaje a la benemérita Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana. La Habana, Molina, 1936 (Cuadernos de la historia habanera, 4). o Lázaro, Ángel. «Una biblioteca pública. La Sociedad Económica de Amigos del País», en Carteles. La Habana, 2 (14): 28-29, obr. 4, 1948. Martínez Sánchez, Carlos. «Vida y espíritu de la Sociedad Económica de Amigos del País», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 71: 5-21, ene.-jun., 1956. Meza, Ramón. Sociedad Económica. Sus benefactores. La Habana, librería e Imp. La Moderna Poesía, 1908. Montoro, Rafael y Adrián del Valle. Compendio de la historia de la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana. La Habana, Imp. y Librería El Universo, 1930. «Nada supera a la Sociedad Económica de Amigos del País», en El Nuevo Mundo. Ed. de la mañana. La Habana, 45 (14 453): 22, dic. 1, 1946. Navarrete, María Esperanza. «Apuntes sobre la SEAP de Santiago de Cuba», en Catálogo. Santiago de Cuba, 2 (1): 2-7, ene.-feb., 1972. Ortiz, Fernando. Recopilación para la historia de la Sociedad Económica habanera. La Habana, Imp. y Librería El Universo, 1929-1938. 5 v.; «La Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana en la formación de la conciencia nacional de Cuba» [seguido de una discusión sobre el tema], en Cuadernos de la Universidad del Aire del Circuito CMQ. La Habana, 3 (43): 41-62, sep. 15, 1952. Portuondo de Castro, José. La obra de la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana. Discurso leído por [...] en la sesión solemne celebrada el 9 de enero de 1945. La Habana, Molina, 1945. Reglamento de la Sociedad Económica de Amigos del País. La Habana, Imp. y Papelería La Universal, 1899. Salas Amaro, Luis. La Sociedad Económica de Amigos del País. Conferencia. 2a. ed. La Habana, La Verdad [s.a.] Valdés Rodríguez, Manuel. «La Sociedad Económica», en Cuba y América. La Habana, 13, 29 (1): 68-70, feb., 1909.

SOCIEDAD PRO TEATRO CUBANO Es conocida también como Sociedad Teatro Cubano. Fue organizada en La Habana en 1915 por Salvador Salazar, quien contó con la colaboración, entre otros, de Gustavo Sánchez Galarraga, Enrique Gay Calbó, Sergio Cuevas Zequeira, Luis de Soto y José Antonio Ramos. Esta sociedad, según expresa Natividad González Freire en la página 21 de su Teatro cubano (1927-1961) (La Habana, Ministerio de Relaciones Exteriores, 1961), «se preocupó casi exclusivamente por aumentar el número de escritores cubanos en el repertorio de las compañías comerciales, extranjeras principalmente, como una manera de oponerse a lo bufo también». Entre 1919 y 1920 apareció la revista Teatro Cubano, dirigida por Salvador Salazar, que fue órgano de la institución. Publicó las últimas obras de los autores nacionales. Esta sociedad también convocó a concursos de obras dramáticas. Desapareció hacia el segundo semestre del año 1920.

Sol, El (V. PÁGINAS LITERARIAS)

SOLA, José Sixto de (La Habana, 8.2.1888-Id., 6.2.1916). En 1895 su familia lo llevó a España. Después fue trasladado a París con el fin de que allí recuperara su quebrantada salud. En 1897 pasó a Estados Unidos, donde permaneció dos años. Tras su regreso a La Habana en 1899, inició sus estudios secundarios. En 1903 se recibió de bachiller en el Instituto de la Habana. De nuevo en Estados Unidos, cursó dos años en la Academia Betts, de Connecticut. Al regresar a Cuba estudió derecho en la Universidad de la Habana. Se dedicó a la publicidad y estuvo relacionado con organizaciones deportivas, tales como la Liga Nacional, de la que fue secretario, y la Liga Amateur, que presidió. Fue, vocal de la Asociación Atlética de la Universidad: Cofundador de la revista Cuba Contemporánea, publicó en ella todos sus artículos, relativos a problemas nacionales. Estos trabajos fueron recogidos en un libro titulado Pensando en Cuba. Era miembro del Ateneo de La Habana.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

José Antonio Saco, su estatua y los cubanos. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1914. Pensando en Cuba. Introd., ensayo biográfico-crítico y notas por Carlos Velasco. La Habana, Editorial Cuba Contemporánea, 1917 (Biblioteca de Cuba Contemporánea, l).

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Cestero, Manuel F. «Ensayos críticos. Pensando en Cuba», en Cuba Contemporánea. La Habana, 16, 6 (2): 129-149, feb., 1918. Conde Kostia, seud. de Aniceto Valdivia. «Reflejos de gloria. José Sixto de Sola», en Diario de la Marina. La Habana, 85 (236): 16, ago. 24, 1917. Gamboa, Federico. «Pensando en Cuba», en Evolución. La Habana, 2a. época, 4 (85): 265-268, ago. 25, 1917. Lizaso, Félix. «José Sixto de Sola», en su Ensayistas contemporáneos. 1900-1920. La Habana, Editorial Trópico, 1938, p. 192-195 y 274-275. Luz y Duarte, Francisco de la. «Consideraciones sobre el pesimismo cubano en Revista Habanera. La Habana, 1 (14): 6-7, dic. 20, 1913. Portela, Guillermo. «Un carácter: Sola. Discurso pronunciado en el Ateneo de La Habana por [...] el 28 de febrero de 1916, en la velada que en memoria del Dr. José Sixto de Sola celebraron el Ateneo, el Vedado Tennis Club, el Club Atlético de Cuba y Cuba Contemporánea», en Cuba Contemporánea. La Habana, 10, 4 (4): 382-390, abr., 1916. Rodríguez Lendián, Evelio. «Un corazón y un carácter: Sola. Palabras pronunciadas en la velada en memoria de Sola, en el Ateneo de La Habana, el 28 de febrero de 1916», en Cuba Contemporánea. La Habana, 16, 6 (2): 126-128, feb., 1918. Velasco, Carlos de. «Un claro en las filas: Sola», en El Fígaro. La Habana, 33 (7): 193, feb. 13, 1916; «José Sixto de Sola», en Cuba Contemporánea. La Habana, 10, 4 (3): 217-236, mar., 1916. «Notas editoriales: el primer aniversario de la muerte de Sola y la Biblioteca de Cuba Contemporánea», en Cuba Contemporánea. La Habana, 13: 288, 1917; José Sixto de Sola. Ensayo biográfico-crítico. 4a. ed. corr. y aum. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1917; «En el segundo aniversario de la muerte de Sola: juicio acerca de su obra», en Cuba Contemporánea. La Habana, 16: 150-184, 1918.

SOLER, Rafael (Santiago de Cuba, 22.9.1945 -Id., 9.3.1975). Hijo del novelista José Soler Puig. En 1970 se graduó de Ingeniero Eléctrico en la Universidad de Oriente, de la que pasó a ser profesor. Publicó cuentos en Bohemia, Casa de las Américas, Santiago y otras publicaciones. Asistió al Congreso Cultural de La Habana (1968). Obtuvo recomendación en el Concurso Casa de las Américas de 1973. Su libro de cuentos Campamento de artillería recibió mención en el Concurso 26 de julio, de las FAR, ese mismo año. En 1974 ganó el premio de cuentos del Concurso 28 de Mayo, Combate del Uvero, por su libro Noche de fósforos.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Campamento de artillería. La Habana, UNEAC, 1975.

SOLER PUIG, José (Santiago de Cuba, 10.11. 1916). Cursó la enseñanza primaria y la secundaria en su ciudad natal. Comenzó a escribir a los diecisiete años. Se trasladó a Guantánamo (Oriente) y después a Isla de Pinos, donde trabajó en una fábrica de aceite de coco. Se trasladó más tarde a Gibara, en la provincia oriental. Fue jornalero, vendedor ambulante, cortador de caña, pintor de brocha gorda. En 1959 se trasladó a La Habana, donde escribió para el cine y la radio. En 1960 obtuvo, con Bertillón 166, el premio de novela del primer concurso Casa de las Américas. A su regreso a Santiago inició estudios, que dejó inconclusos, en la Escuela de Letras de la Universidad de Oriente. Ha viajado por los países socialistas. En Oriente sus trabajos han aparecido en la revista Galería, Taller Literario, y Cultura 64, del Consejo Provincial de Cultura. En La Habana ha colaborado en Cúspide, Carteles, el magazine literario del periódico Noticias de Hoy, Lunes de Revolución, El Caimán Barbudo. Un fragmento de su novela El maestro apareció en la revista Casa de las Américas (La Habana, 2 (9): 76-87, nov.-dic., 1961). En Oriente ha tomado parte en diversas actividades organizadas por el Consejo Provincial de Cultura. Ha escrito varias obras de teatro, entre ellas El macho y el guanajo, que ha sido puesta en escena por el Conjunto Dramático de Oriente. Es guionista del Instituto Cubano de Radiodifusión. Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Bertillón 166. La Habana, Casa de las Américas, 1960: 2a. ed. Id.; Pról. de Imeldo Álvarez García.

La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975. En el año de enero. La Habana, Eds. Unión, 1963. El derrumbe. Novela. Pról. de José Antonio Portuondo. Santiago de Cuba, Editora del Consejo Nacional de Universidades. Universidad de Oriente, 1964. El pan dormido [Novela]. Pról. de José Antonio Portuondo. La Habana, UNEAC, 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Augier, Ángel. «En el año de enero», en Universidad de la Habana. La Habana, (165): 88-89, ene.-feb., 1964. Baragaño, José A. «El maestro entre los tabaqueros. Palabra de pueblo», en Unión. La Habana, 1 (1): 109-113, may.-jun., 1962. Bueno, Salvador. «Bertillón 166: la novela de la insurrección», en Carteles. Habana, 41 (28): 34 y 95, jul. 10, 1960. Bustamante, Mayda. «Un debate», en Juventud Rebelde. La Habana,: 4, ago. 31, 1975. Carpentier, Alejo. «[Bertillón 166]», en Lunes de Revolución. Suplemento. La Habana, (47): 18, feb. 15, 1960. Catalán, José. «La burguesía se derrumba», en El Caimán Barbudo. La Habana, (5): 23, ago., l966. Cuza Malé, Belkis. «Diálogo con Soler Puig», en Bohemia. La Habana, 57 (9): 25, feb. 25, 1963. Fornet, Ambrosio. «De provinciano a provinciano», en La Gaceta de Cuba. La Habana; 3 (39): 9-11, jul. 5, 1964. Gutiérrez, Enrique. «El autor de Bertillón 166», en Carteles. La Habana, 41 (8): 45, feb. 21, 1960. Jorge Cardoso, Onello. «De Bertillón a La Sal (Conversación con Soler Puig)», en Pueblo y Cultura. La Habana, (11): 3-5, 1963. Marqués, Bernardo. «José Soler Puig», en Bohemia. La Habana, 68 (2): 26, ene. 9, 1976. «Una nueva obra de José Soler Puig circula...», en Juventud Rebelde. La Habana,: 2 jul. 28, 1975. «¿Pero por qué tantas preguntas?», en Lunes de Revolución. Suplemento. La Habana, (47): 20, feb. 15, 1960. Portuondo, José A. «José Soler Puig y la novela de la Revolución Cubana», en su Crítica de la época y otros ensayos. La Habana, Editora del Consejo Nacional de Universidades. Universidad Central de Las Villas, 1965, p. 197-208. Puñal, Francisco Lázaro. «Bertillón 166», en Bohemia. La Habana, 67 (28): 25, jul. 18, 1975. Querejeta, Alejandro. Conversación con José Soler Puig», en Sierra Alaestra. Santiago de Cuba, 17 (126): 3, may. 29, 1975. Repilado, Ricardo. «Algunos caminos para llegar a El pan dormido», en Santiago. Santiago de Cuba, (20): 275-298, dic., 1975.

SOLÍS, Cleva (Cienfuegos, Las Villas, 14.8. 1926). En 1929 se trasladó con su familia a La Habana, donde cursó la primera enseñanza y el bachillerato. Fue correctora de pruebas del Diario de Sesiones del Senado (1950-1959). Siguió la carrera publicitaria en la Universidad Masónica José Martí (1951-1955). Cursó estudios de biblioteconomía en la Sociedad Económica de Amigos del País (1957-1959) y en la Universidad de la Habana (1960). Trabajó en labores organizativas en la escuela de idiomas del Capitolio Nacional (1959-1961). Después pasó a la Biblioteca Nacional, donde ha trabajado en el departamento de selección de libros y en el departamento metódico. Ha colaborado en Orígenes, Lunes de Revolución, Islas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Vigilia [Poesía]. La Habana, Imp. Úcar García, 1956. A nadie espera el tiempo [Poesía]. La Habana, Imp. Nacional de Cuba, 1961. Las mágicas distancias [Poesía]. La Habana, Imp. Nacional de Cuba 1961.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Huete, Ángel. «La poesía de Cleva Solís se vierte hacia adentro», en Diario de la Marina. La Habana, 125 (195): 10-D, ago. 18, 1957. Labrador Ruiz, Enrique. «Vigilia», en Alerta. La Habana, 23 (153): 4, jul. 3, 1957.

SOLONI, Félix (La Habana, 6.2.1900-Id., 2.8 1968). Cursó sus primeros estudios en las Escuelas Pías de La Habana y de Guanabacoa (La Habana). Se graduó de perito mercantil en 1914 y de bachiller en 1915. Fue redactor o colaborador de numerosos periódicos de provincia, de La Jurisprudencia al Día, La Prensa, El Mundo, El País, La Discusión, Mundial, Carteles, Bohemia, Selecta, de La Habana, y de Cine Mundial, de Estados Unidos. En Hollywood, tradujo al español diálogos de filmes, en 1930. En 1932 fundó en La Habana la revista Noticias. De 1942 a 1959 fue corresponsal en Nueva York de El País, de La Habana, y trabajó en el departamento latino de la International News Service. De 1961 a 1968 mantuvo en El Mundo la sección «La vieja Habana». Hizo una versión para opereta de su novela Mersé, con música de Ernesto Lecuona. Con música del mismo compositor escribió la opereta Al fin mujer, en colaboración con Jesús J. López. Sus novelas Virulilla y Marsé fueron adaptadas para sainete; La bandolera, para la radio, con el título Tina Morejón. Escribió pata la radio. Tradujo del inglés más de trescientas obras para Editor Press, Editora Nacional de Cuba e Instituto del Libro. Al morir, era traductor de este organismo. Usó el seudónimo Talox Silino.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Mersé. Novela criolla. Pról. de Armando Leyva. La Habana, Ed. La Prensa, 1926; 2a. ed. revisada y adicionada con un vocabulario de los cubanismos que contiene la obra. Pról. de Enrique José Varona. La Habana, Ed. Soloni, 1926. Virulilla. Novela criolla. (II del tríptico.) La Habana, Ed. Soloni, 1927. Zumo de vida. La Habana, 1927.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Beltrán, Juan. «Mis lecturas. Mersé, novela por Félix Soloni., en Diario de la Marina. Ibarzábal, 94 (236): 2, ago. 25, 1926. Ibarzábal, Federico de. «Félix Soloni», en su Cuentos contemporáneos. Recopilación, pról. y notas por [...]. La Habana, Editorial Trópico, 1937, p. 113 (Antologías cubanas, 1). López, Pedro Alejandro. «El libro de hoy. Virulilla. Novela de Félix Soloni», en Diario de la Marina. La Habana, 95 (309): 34, nov. 6, 1927. Pogolotti, Marcelo. «La vida popular» [Sobre Mersé] y «La vida de las obreras» [Sobre Virulilla], en su La República de Cuba al través de sus escritores. La Habana, Editorial Lex, 1958, p. 90-92 y 92-94, resp. Valle, Gerardo del. «Un creador de emoción», en Bohemia. La Habana, 18 (33): 11, ago. 15, 1926.

SOLÓRZANO Y CORREOSO, Antonio (Santiago de Cuba,? -?, ?). Es autor de Don Fernando en el siglo XIV, drama en cuatro actos y en verso. En 1852 dirigió en Santiago de Cuba El Redactor, publicación en la que había colaborado con anterioridad.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Flores de Cuba. Poesías. Santiago de Cuba, Imp. de M. A. Martínez, 1846-1848. 2 v. El Conde Don Enrique; o, La víctima del amor. Drama dividido en tres actos y en prosa. Puerto Príncipe, Imp. de Gobierno, 1847; La Habana, Imp,. El Iris, 1857. Pensamientos morales. Santiago de Cuba, L. Espinel, 1851. Don Pedro de Castilla. Drama en cinco actos y en verso. Santiago de Cuba, Imp. de la R. Sociedad Económica, 1852; Don Pedro de Castilla; o, La víctima del amor. Drama en cinco actos. Santiago de Cuba, Imp. de la Vda. de Espinal, 1855. El triunfo de la virtud; o, La lealtad de una esposa. Drama en un acto y en verso. La Habana, Imp. La Cubana, 1857. El Arturo. Drama en un acto y en verso. La Habana, Imp. El Vapor, 1858. El sacrificio y la víctima. Drama histórico en tres actos y en verso. La Habana, Imp. del Vapor, 1858. Poesías. La Habana, Imp. El Iris [1858?]. Esposa, virgen y mártir. Drama en tres actos y en verso. La Habana, Imp. del Vapor, 1859. Corona fúnebre sobre el sepulcro de la Sra. Da. María de la Merced de la Cuesta, marquesa de Valero-Urria. La Habana, 1860. El duque de Clermont. Drama en tres actos. La Habana, 1860 España contra Marruecos. La Habana, Imp. Militar, 1860. Reseña histórica de los gloriosos hechos de armas del Excmo. Sr. D. Francisco Serrano y Domínguez, Conde de San Antonio, Capitán General de los Ejércitos Nacionales, Gobernador Superior Civil y Capitán General de esta Isla. La Habana, imp. Militar, 1860, La toma de Tetuán. En verso. La Habana, Imp. Nacional y Extranjera, 1860. En los plausibles días del distinguido y benemérito Señor Don Ignacio de Herrera, marqués de Almendares [s.l., s. a.].

SORAVILLA, Lesbia (Camagüey, ?. 1907). Siendo niña fue trasladada a Nuevitas, Camagüey, donde cursó la enseñanza primaria. El resto de su formación es autodidacta. Desde muy joven empezó a escribir cuentos y poemas. Desarrolló su actividad intelectual en La Habana, a donde se trasladó en 1927. Fue redactora y colaboradora de diversas publicaciones periódicas. Pronunció conferencias de carácter feminista en diversas instituciones culturales. Fue codirectora de la revista Archivo José Martí. Después del triunfo de la Revolución se radicó en Puerto Rico.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Cuando libertan los esclavos. La Habana, Cultural, 1936. El dolor de vivir. Novela moderna, [s. l., s.a.].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Carrera, Julieta. «Lesbia Soravilla», en su La mujer en América escribe. Semblanzas. 2a. ed. México, D. F., Eds. Alonso, 1956, p. 113-117. Gómez Sicre, Pepe. «Conferencia de la Sra. Lesbia Soravilla», en Anales del Grupo Índice, 1. Matanzas, Imp. Estrada. 1936, p. 117-128. Ibarzábal, Federico de. «Mujeres cuentistas», en su Cuentos contemporáneos. Recopilación, pról. y notas por [...]. La Habana, Editorial Trópico, 1937, p. 195 (Antologías cubanas, 1) Pogolotti, Marcelo. «La revolución de las mujeres», en su La República de Cuba al través de sus escritores. La Habana, Editorial Lex, 1958, p. 170-172. Sabas Alomá, Mariblanca. «Lesbia Soravilla y sus escándalos blancos», en Carteles. La Habana, 18 (43): 28 y 48, oct. 23, 1932 Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Lesbia Soravilla», en Mañana. La Habana, 2a. época, 5 (196):2, jun. 18, 1943.

SOS Y GAUTREAU, Ciriaco (Camagüey, 14. 10.1870 - La Habana, ? ). Comenzó sus estudios en su ciudad natal y se graduó de Licenciado en Derecho en la Universidad de la Habana. En la capital colaboró en El Arlequín, La Joven Cuba (1890-1894), El Hogar y Diario de la Marina, en el que comentó pasajes de la vida y la obra de Cervantes. Durante la república desempeñó, entre otros cargos, el de jefe de Personal y Bienes y de Presupuesto y Cuentas de la Secretaría de Educación. Dejó inédito el libro de sonetos Catorce versos (1940). Usó el seudónimo César de Guanabacoa.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Julián del Casal; o Un falsario de la rima. La Habana, Imp. La Prensa, 1893. Notas cervantinas. La Habana, Cultural, 1932. Noticia biográfica de Miguel de Cervantes. La Habana, El Siglo XX, 1944; 2a. ed. Con el decreto instituyendo en Cuba el Día del Idioma. La Habana, 1944. Nota cervantina. El trabajo de hinchar un perro. La Habana, Cultural, 1945.

SOTO PAZ, Rafael (Cruces, Las Villas, 4.1. 1909). Se inició en el periodismo en El Comercio, de Cienfuegos (Las Villas), en 1924. Colaboró en Carteles, Noticiero Mercantil, Revista de la Asociación de Viajantes del Comercio de la República de Cuba, Social, Pueblo, Tiempo Nuevo. Dirigió el semanario Sábado y las revistas Literatura, Quimera y Rica. También escribió para la radio. Dirigió y preparó la Memoria del Primer Congreso Nacional de Periodistas, celebrado en La Habana en 1941 y del cual fue vicesecretario. En 1951 recibió el premio periodístico Juan Gualberto Gómez. Fue vocal de la Asociación de Repórters de La Habana y secretario fundador de la Escuela Profesional de Periodismo «Manuel Márquez Sterling», en la que impartió clases. Fue redactor de Prensa Libre y Bohemia.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La falsa cubanidad de Saco, Luz y del Monte. La Habana, Editorial Alfa, 1941. Antología de periodistas cubanos. [...] 35 biografías. 35 artículos. La Habana, Empresa Editora de Publicaciones, 1943. No es de Jefferson la declaratoria de independencia. La Habana, Editorial Lex, 1947.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Augier, Ángel. Revisión de la cubanidad», en Noticias de Hoy. Suplemento del periódico Hoy. La Habana,: 2, oct. 15. 1945. «Rafael Soto Paz. Antología de periodistas cubanos [...]», en América. La Habana. 26 (1, 2 y 3): 96, 96 y 96, jul., ago. y sep., 1945, resp. Suvillaga, Lázaro, seud. De Gilberto González Contreras. «Rafael Soto Paz», en Mañana. La Habana, 5 (315): 2, ago. 27, 1943.

SOTO Y SAGARRA, Luis de (Ponce, Puerto Rico, 27.12.1893-La Habana, 15.2.1955). En 1897 su familia lo llevó a España, donde inició sus estudios. En 1902 lo traen a Cuba. Cursó la primera enseñanza en Santiago de Cuba y el bachillerato en La Habana. En la Universidad de la Habana se doctoró en Derecho Civil (1916) y en Filosofía y Letras (1917). En la Universidad de Columbia, Nueva York, realizó estudios de postgraduado y se graduó de Master of Arts (1928). En la Universidad de la Habana obtuvo por oposición una cátedra de profesor auxiliar en la Escuela de Filosofía y Letras y fue nombrado, en 1934, profesor de Historia del Arte y de Filosofía de la Historia del Arte. Se le debe la creación del Museo y el Departamento de Arte anexos a la cátedra que desempeñaba. Con fines Pedagógicos realizó numerosos viajes por Europa y América. Colaboró en Grafos, Carteles, Arquitectura, Revista de la Facultad de Letras y Ciencias, Revista Bimestre Cubana, Pro-Arte Musical, El Arquitecto, Revista del Colegio de Arquitectos de La Habana, Arquitectura y Artes Decorativas, Revista Universidad de la Habana, Avance, Diario de la Marina, El Mundo. Perteneció a la Sección de Escultura de la Academia Nacional de Artes y Letras. Fue miembro honorario de la Facultad de Ciencias y Artes Plásticas de la Universidad de Chile y correspondiente de la Academia Nacional de Bellas Artes de Argentina y de la del Brasil. Pronunció gran número de conferencias en diversas instituciones y fue un incansable animador de la cultura plástica en Cuba.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Fidias Estudio arqueológico presentado como tesis paro el doctorado de filosofía y letras. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1918. La cerámica como medio para conocer la mitología, las costumbres y la vida privada de la antigua Grecia; una lección de filología clásica. La Habana, La Propagandista. 1924. La escultura en Cuba. Conferencia leída en la Asociación de Pintores y Escultores. La Habana, Imp. y Papelería La Universal, 1927. Juan José Sicre, escultor. París, París-América, 1927. Ars. Resumen de un curso de historia del arte. La Habana, 1931 [Publicado en fascículos]; con 252 ilustraciones. 2a. ed. corr. y aum. La Habana, Editorial Minerva, 1938; Ed. circunstancial. La Habana, M. Gómez Mirás, 1951 [Ed. mimeografiada]; 4. ed. rev. y aum. La Habana, Imp. de la Universidad de la Habana, 1954, La guitarra. Conferencia. La Habana, Molino [1932?]. La danza como expresión artística. Separata de la revista Universidad de la Habana. La Habana, 1934. Filosofía de la historia del arte (Apuntes). La Habana, Úcar, García, 1943-1947. 2 v. Los estilos artísticos, Introducción a la historia y apreciación del arte. La Habana, Editorial Lea, 1944. La escultura cubana contemporánea, a través de cinco de sus cultivadores más representativos. Conferencia ofrecida a la Sociedad Pro-Artes y Ciencias, en el Teatro Terry de Cienfuegos, el 28 de diciembre de 1943. La Habana, Editorial Selecta, 1945. Esquema para una indagación estilística de la pintura moderna cubana. Separata de la revista Universidad de la Habana. La Habana 1945. Los factores políticos y sociales en la pintura actual. Conferencia bajo los auspicios de la FEU, 27 de enero de 1948. La Habana, 1948 [Ed. mimeografiada].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Arroyo, Anita y otros. Homenaje al profesor Luis de Soto. 1956-1957. La Habana, Editorial Lex 1957. Blanco, Luis Amado. «Blancos. Luis de Soto», en Información. La Habana, 19 (43): B2, feb. 19. 1955. Bonilla, Abelardo. «Filosofía de la historia del arte», en Revista Universidad de la Habana. La Habana, (82-87): 353-354, ene.-dic., 1949. Carbonell, José Manuel. «Luis de Soto y Sagarra (1893)», en su Las bellas artes en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotado por [...]. T. único. La Habana. Imp. El Siglo XX, l928, p. 334-335 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 18). Chacón y Calvo, José María. «Hechos y comentarios. El profesor Luis de Soto (Palabras de un condiscípulo)», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (44): 4D, feb. 20, 1955. Mañach, Jorge. «Relieves. Luis de Soto», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (40): 4A, feb. 16, 1955. Massip, Salvador. «Oración fúnebre sobre la tumba», en Vida Universitaria. La Habana, 6 (57-58): 16 y 22, abr.-may., 1955. Millares Vázquez, M. «Un alma exquisita», en El Mundo. La Habana, 53 (17 001): A-6, feb. 17, 1955 Peraza Fermín. «Vidas cubanas. Luis de Soto», en Faro Hispánico. La Habana, 1 (1): 23. abr., 1957. Pogolotti, Graciela. «Mi maestro Luis de Soto», en Vida Universitaria. La Habana, 6 (57-58): 25. abr.-may., 1955 Pogolotti, M[arcelo]. «Se nos fue Luis de Soto», en El Mundo La Habana. 53 (17 001): A-6, feb 17, 1955.

Souvenir (La Habana, 1935-? ) Revista mensual. Divulgación cultural pro-teatro cubano. El primer número apareció en el mes de noviembre. Era dirigida por Enrique Agüero Hidalgo. Dedicada a fortalecer el entonces decadente teatro cubano, publicó pequeñas piezas teatrales y artículos sobre el desarrollo histórico del teatro en Cuba. Además, publicó cuentos y poemas y fue portavoz de las actividades del Club Filatélico de Cuba. Entre sus colaboradores figuran Gerardo del Valle, José Ángel Buesa, Miguel A. Macau, José Sanjurjo, Rosario Sansores, José A. Escandón y Gustavo Sánchez Galarraga. El último ejemplar revisado (número 10) corresponde a septiembre de 1936.

SOUZA, Benigno (Güira de Macurijes, Matanzas, 21.5.1872 -La Habana, 19.6.1954). Cursó el bachillerato en el colegio El Progreso, en La Habana. Tuvo que abandonar sus estudios de medicina en la Universidad de la Habana debido a los problemas que le ocasionó la guerra, entre ellos el encarcelamiento de su padre, que fue desterrado a África. Más tarde reanudó sus estudios y los concluyó en 1900. También se graduó de Doctor en Ciencias Naturales. Trabajó como cirujano en diversos hospitales y fue director del Hospital Municipal «General Freyre de Andrade». Perteneció a la Academia de Ciencias Físicas y Naturales y a la Sociedad de Estudios Clínicos. En 1939 fue nombrado miembro de número de la Academia de la Historia de Cuba, donde presentó como trabajo de ingreso su Biografía de un regimiento mambí. El regimiento de Calixto García. Colaboró en Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, Avance, Bohemia y en la sección «Efemérides de la Revolución Cubana» del Diario de la Marina. Publicó solo y en colaboración folletos especializados de medicina.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Máximo Gómez y las invasiones del 75 y del 95. Conferencias. La Habana, Minerva, 1932. Centenario de Máximo Gómez. Presentación de la banderas, armas y otros objetos que usara Máximo Gómez durante nuestras dos guerras de Independencia, la del 68 y la del 95, expuestos en el Salón Rojo del Ayuntamiento de la Habana el día 18 de noviembre de 1936. La Habana, Editorial Selecta, 1936. Máximo Gómez, el generalísimo. La Habana, Editorial Trópico, 1936; La Habana, Imp. Mercaderes [1962?]. Weyler, de Julio Romano. La Habana, Alfa, 1938. Máximo Gómez y las mujeres. Conferencia pronunciada por su autor en la sociedad Lyceum. La Habana, Editorial Alfa, 1944. La medicina primitiva. Conferencia dada en el cursillo de historia de la medicina, celebrado por el Ateneo de La Habana. La Habana, Editorial Selecta, 1945. Ensayo histórico sobre la invasión. La Habana, Imp. del Ejército, 1948. Elogio del Dr. Enrique Fortún. La Habana, Compañía Editora de Libros y Folletos, 1949. El 24 de febrero, flagrante desobediencia a Martí. Discurso leído en la sesión solemne celebrado el día 10 de octubre de 1949. La Habana, Academia de la Historia de Cuba, 1949.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Conde Kostia, seud. de Aniceto Valdivia. «Elogios. Dr. Benigno Souza», en su Mi linterna mágica. La Habana, Ministerio de Educación. Instituto Nacional de Cultura, 1958, p. 85-89. Cruz y Pérez, José. Souza y Gómez (reliquias) ecos del centenario. Camagüey, Imp. Ramentol, 1937. Llaverías y Martínez, Joaquín. Elogio del Dr. Benigno Souza y Rodríguez, académico de número. Leído por [...] en la sesión solemne celebrada el 21 de junio de 1955. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1955. Roig de Leuchsenring, Emilio. «Benigno Souza en la historiografía de la lucha libertadora cubana», en Carteles. La Habana, 35 (29): 84-85, jul. 18, 1954. Santovenia, Emeterio S. «Benigno Souza», en su Vidas humanas. Nota preliminar de Francisco Ichaso. La Habana, Librería Martí, 1956, p. 435-439. Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Benigno Souza», en Mañana. La Habana [2a. época] 5 (267): 2, jul. 30, 1943. Triunfo del esfuerzo cubano por la independencia. Homenaje nacional al Dr: Benigno Souza y Rodríguez. La Habana. Municipio de La Habana, 1948.

Studio (Pinar del Río, 1922- ? ). «Revista ilustrada [y] decenario ilustrado», se lee en el primer ejemplar revisado (número 2), correspondiente al 15 de abril de 1922. Se ha localizado la copia fotostática del número 1 (5 de abril de 1922), que aparece insertada en el libro de Isidro Pruneda, Los periódicos de Pinar del Río. Estudio bibliográfico. 1852-1952 (cien años) ([Pinar del Río?] Talleres Heraldo Pinareño, 1952.) En ella puede leerse un artículo inicial titulado «Nuestros propósitos», en el que se expresa lo siguiente, entre otras observaciones: «Queremos declarar que Studio no viene a romper lanzas dentro de la política partidaria, sino a laborar en pro de la cultura nacional, y muy particularmente de la de esta región. Studio se consagrará a la literatura, a las artes y a las ciencias. Y dentro de este orden encaminará sus pasos para traer el óbolo que contribuya a la elevación de la cultura.» Era dirigida por Jesús Saíz de la Mora. Fungían como jefe y secretario de redacción, respectivamente, José. F. Tejidor e Isidro Pruneda. Publicó poemas, crítica literaria, trabajos históricos, relatos, noticias culturales de carácter local y acontecimientos sociales. Entre sus colaboradores figuraron Álvaro de la Iglesia, Guillermo de Montagú. Loló de la Torriente, Gustavo Sánchez Galarraga, Medardo Vitier, José M. Chacón y Calvo, Agustín Acosta, Enrique Gay Galbé, Emeterio S. Santovenia, Mariano Aramburo, Jesús J. López, Fernando Lles y Sergio Cuevas Zequeira. El último ejemplar revisado (número 45) corresponde al 15 de julio de 1923.

SUARDÍAZ, Luis (Camagëy, 5.2.1936). Participó en las actividades de los grupos literarios camagüeyanos Los Nuevos y Tiempo Nuevo. En la lucha contra la dictadura de Batista militó en el Movimiento 26 de Julio. Al triunfo de la Revolución dirigió periódicos provinciales y programas de radio y televisión. Fundó el grupo Novación Literaria, cuyo principal vehículo de expresión fue Prensa Libre (1960-1961). Con Rolando a Escardó y otros escritores organizó el Primer Encuentro Nacional de Poetas (Camagüey, 1960). Fue coordinador provincial de Cultura en Camagüey (1960-1962). Ha colaborado en El Camgüeyano, Adelante, Orientación Revolucionaria, Ciclón, Islas, Diario Nacional, Diario libre, Revolución, Lunes de Revolución, El Mundo, Bohemia, Verde Olivo, Mujeres, Cultura 64, Granma, Juventud Rebelde, La Gaceta de Cuba, Unión, Casa de las Américas, El Caimán Barbudo, Revolución y Cultura. Fue director de Literatura y Publicaciones del Consejo Nacional de Cultura y consejero cultural de la Embajada de Cuba en la URSS. Su libro Haber vivido recibió mención de poesía en el concurso Casa de las Américas de 1966: Representó a Cuba en la Expo-67, (Montreal, Canadá). Ha visitado a Francia, Alemania, Checoslovaquia, Mongolia, México. Es director de la Biblioteca Nacional. Sus poemas han sido vertidos a varios idiomas.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Haber vivido. La Habana, Eds. Unión, 1966. Como quien vuelve de un largo viaje. La Habana, UNEAC. 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SUARÉE, Octavio de la (Cárdenas, Matanzas, 19.1.1903). Cursó la primera enseñanza en su ciudad natal. Allí trabajó en El Popular (1919), La Tribuna Libre, El Tiempo y dirigió la revista Cumbre. Colaboró en El Imparcial y El Jején, de Matanzas; en Sideral, de Martí, y en Castalia, de La Habana. En 1921 se trasladó a La Habana, donde trabajó en El Día, Finanzas, el radioperiódico Jamalajá, El Liberal, La Unión Nacionalista, La Voz y Diario de la Marina. Fue redactor de Avance. Visitó a Francia, Bélgica y España (1929-1933). En la Sorbona siguió un curso de civilización francesa. Fue corresponsal en Cuba de la revista Études de Presse, de París. Fue dirigente de la Asociación de Repórters de La Habana. Impartió clases de francés y de sicología, ética y sociología aplicadas al periodismo en la Escuela Profesional de periodismo «Manuel Márquez Sterling», de la que fue secretario y director. En octubre de 1945 obtuvo el Premio periodístico Enrique José Varona. Vinculado a organismos oficiales y periodísticos durante la dictadura de Batista, se marchó del país después del triunfo de la Revolución. Su verdadero apellido es Suárez. Usó el seudónimo Dr. Lasua.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

La cuchipanda sonora. Versos. Separata de la revista literaria ilustrada Cumbre. Cárdenas (Matanzas), 1920. Fue una tarde muriente. Versos. Separata de la revista literaria ilustrada Cumbre. Cárdenas, 1921. La Porcelana en el escaparate. La Habana, 1926. Manifiesto a las normalistas «normales»: refutación a la Escuela Normal de Magisterio de La Habana. La Habana, Talleres Capitolio, 1928. En el país de las mujeres sin senos. Novela de la vida francesa. Barcelona, 1933. La Habana, Editorial Lectura, 1938. El refugio Socarrás (reconocimiento y contribución municipales a la obrapía local de ese mismo nombre). La Habana, 1941. Manual de Psicología aplicada al periodismo. La Habana Cultural, 1944; Manual de Psicología aplicada al periodismo; una explicación en cátedra del carácter orgánico y del sentido nacional de la prensa. 2a. ed. La Habana, Cultural, 1954. Moralética del periodismo; una indagación sistemática de la conciencia profesional. Con doscientos apéndices al pie de página. La Habana, Cultural. 1946. Socioperiodismo; un examen a escala mundial de las manifestaciones sociales de la prensa. Con 426 apéndices al pie de página. La Habana, Cultural [1948?]. Por una facultad de ciencia de la prensa que doctore en periodismo. Abril de 1955. La Habana, Imp. E. Jiménez, 1955. La prensa, la radio y otros medios de información al servicio de la confraternidad y la seguridad internacionales, Conferencia pronunciada el 5 de enero de 1950, en el Seminario para la Enseñanza de las Naciones Unidas, celebrado en la ciudad de La Habana, Cuba. La Habana, Impresora Fílmica, 1956. Drogmán de arte. 12 críticas. La Habana, Alonso y Gómez, 1957. Lisandro Otero Masdeu, el organizador incomprendido. La Habana, Sociedad Colombista Panamericana, 1957. Adras. 12 críticas de arte. La Habana, Alonso y Gómez, impresores, 1958. Voto en contra y enmienda sustitutiva del profesor [...] para una reforma del actual plan de estudios [de la Escuela Profesional de Periodismo «Manuel Márquez Sterling»]. La Habana, 1959.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Ardura, Ernesto. «Moralética del periodismo», en Revista Cubana. La Habana, 23: 270-271, ene.-dic., 1948. Martínez Bello, Antonio. «Moral y ética del periodismo», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana. 2a. serie, 7 (4): 216-217, oct.-dic., 1956; «Socioperiodismo», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 2a. serie, 8 (1): 204-206, ene.-mar., 1957.

SUÁREZ, Adolfo (La Habana, 3.5.1936). Cursó la primera enseñanza en La Habana. En 1955 abandonó los estudios de bachillerato. Al año siguiente viajó a España. Fue empleado de tiendas y oficinista. Después del triunfo de la Revolución fue dirigente sindical y de los Comités de Defensa de la Revolución. Ha trabajado en la Comisión de Orientación Revolucionaria, el Archivo Nacional y el Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias. En 1966 fue premiado en el concurso Eduardo Saborit por la letra de la marcha Como en Girón, con música de Rosendo Ruiz. Fue subdirector de Antorcha, órgano del Sindicato de Seguros; jefe de personal del Semanario Palante; redactor de Con la Guardia en Alto, La Gaceta de Cuba y El Caimán Barbudo. Ha colaborado en Gánigo (España), Prensa Libre, Resistencia, Noticias de Hoy, Hoy, Vanguardia Obrera, Revolución, La Tarde Juventud Rebelde, Verde Olivo, El Mundo, Unión, Adelante, Revolución y Cultura. Su libro de poesía Donde el poeta opina obtuvo una recomendación en el concurso Casa de las Américas de 1969. En 1974 recibió el premio de poesía del Concurso 26 de julio por su libro Letras fieras. En 1974 viajó a la Unión Soviética. Ha usado los seudónimos Abel Lanza, Elías Pedro, Ataúlfo.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Donde el poeta opina. La Habana, UNEAC, 1970. Letras fieras. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Daura y Elder, Rafael. «26. Autores premiados. Poesía», en Verde Olivo. La Habana, 16 (37): 7, sep. 15, 1974. González López, Waldo. «Poesía para todos», en Bohemia; La Habana, 67 (51): 25, dic. 19, 1975.

SUÁREZ SOLÍS, Rafael (Avilés, Asturias, España, 29.8.1881-La Habana, 27.10.1968). Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en Avilés. En la Universidad de Oviedo estudió ingeniería tres años. En 1907 llegó a La Habana. Se acogió a la ciudadanía cubana. En el Diario de la Marina fue corrector de pruebas, director interino y crítico de cine y teatro. Colaboró en Pueblo, El País, Chic, Ahora, Revista de Avance, Revista Bimestre Cubana, Información, Alerta, El Mundo y otras publicaciones de Cuba; en La Nación, de Buenos Aires; en La Voz, ABC y Crónica, de España. Fue cofundador de Luz (1935) y codirector de la revista Archivo José Martí. En 1937 la Dirección de Cultura premió su pieza Barrabás. El Patronato de Teatro llevó a la escena varías de sus obras. Obtuvo los premios periodísticos Justo de Lara (1940), Juan Gualberto Gómez (1950) y el premio Nacional de periodismo José I. Rivero (1950). Fue organizador de exposiciones de la Secretaría de Cultura y director de Bellas Artes, de la Sala Permanente de Pintura y Escultura y de la radioemisora CMZ del Ministerio de Educación. Viajó por Estados Unidos, Jamaica, Panamá, Ecuador, Perú, México, Chile, Argentina, Antillas Menores, Francia, Italia, Portugal y Bélgica. En 1951 representó a Cuba en la Conferencia de la ONU en París. Ese mismo año formó parte de la delegación cubana al Congreso de la Lengua celebrado en México. Después del triunfo de la Revolución colaboró en La Gaceta de Cuba, Islas, Unión. Dejó inéditas varias obras de teatro y las novelas El libro del mal amor y La torre de los papalotes.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Maldita. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla y Bouza, 1914. La calle de los caldereros. La Habana, Imp. de O'Reilly 30, 1925. Molde. Imagen. La Habana, Eds. Revista de Avance, 1928. El arte de picar piedra; apuntes para un ensayo. La Habana, Editorial Hermes, 1931. Toros en Fermoselle. La Habana, Secretaría de Educación. Dirección de Cultura, 1937. La resonancia del silencio. La Habana, Editorial Trópico, 1941 (Ensayo cubano, 6). Barrabás. Diez estampas románticas. Tres actos. La Habana, Imp. Úcar, García, 1944. Teatro. México, Eds. Humanismo, 1954. 3 t. El hombre, la guerra fría y la bomba de hidrógeno. Premio Esso de Relaciones Humanas, 1955. La Habana, Esso, 1955. Un pueblo donde no pasaba nada; novela del tiempo quieto. La Habana, Universidad Central de las Villas. Dirección de Publicaciones, 1962.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

Aguirre, Mirta. «Las tocineras», en Noticias de Hoy. La Habana, 15 (131): 4, jun. 3, 1952. A[ugier] Á[ngel]. «Un pueblo donde no pasaba nada (novela del tiempo quieto) [...]», en Universidad de la Habana. La Habana, (160): 234-235, mar.-abr., 1963. Bueno, Salvador. «Rafael Suárez Solís miembro de honor de la UNEAC», en La Gaceta de Cuba. La Habana, 5 (53): 7, oct.-nov., 1966; «En memoria de Rafael Suárez Solís», en El Mundo. La Habana, 67 (22 346): 2, oct. 30, 1968. Costa, Octavio R. «Cómo vive y trabaja Don Rafael Suárez Solís», en Diario de la Marina. La Habana, 122 (181): 5D, ago, 1, 1954. Chacón y Calvo, José María. «Cuarenta ~ fecundos», en Diario de la Marina. La Habana, 116 (67): 4, mar. 19, 1948. García Pons, César. «Trazos. Rafael Suárez Solís», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (67). 4D, mar. 20, 1955. González Freire, Nati. «Dos españoles» en su Teatro cubano contemporáneo (1928-1957). La Habana, Talleres Tipográficos de la Sociedad Colombista Panamericana, 1958, p. 107-111. Ichaso, Francisco. «Escenario y pantalla. Patronato del Teatro: Barrabás», en Diario de la Marina. La Habana, 111 (301): 6, dic. 18, 1943; «Escenario y pantalla. Patronato del Teatro: El camino del cementerio», en Diario de la Marina. La Habana, 111 (15): 6, ene. 18, 1945. Lázaro, Ángel. «Rafael Suárez Solís y su éxito en Europa», en Diario de la Marina. La Habana, 96 (92): 33, abr. 1, 1928; «El premio Justo de Lara. Suárez Solís o el escritor y la rotativa», en Carteles. La Habana, 21 (11): 27, mar.-17, 1940; «Teatro de Suárez Solís», en Carteles. La Habana, 36 (29): 6 y 122, jul. 17, 1955. Manach, Jorge. «Relieves. Notas sobre el teatro de Suárez Solís» en Diario de la Marina. La Habana, 121 (101): 4, abr. 29, 1953. Marcos, Miguel de. «Itinerario. Rafael Suárez Solís: ángel indemne», en Diario de la Marina. La Habana, 116 (71): 4, mar. 24, 1948. Marinello, Juan. «Una carta de Juan», en El Mundo. La Habana 62 (20 814): 4. nov. 21, 1963; «En los 85 años de Rafael Suárez Solís», en Bohemia. La Habana, 58 (36): 53, 90, sep. 9, 1966. Millares Vázquez, M. «Comedia de Suárez Solís», en El Mundo. La Habana, 54 (17 084): A-6, may. 26, 1955. Núñez Machín, Ana. «Los libros y la vida. Un pueblo donde no pasaba nada, en Noticias de Hoy. La Habana, 24 (151): 4, jun. 29, 1962. Parajón Mario. «Teatro de Suárez Solís», en El Mundo. La Habana, 54 (17 068): A-6, may. 6, 1955. Parés, Francisco. «Las tocineras», en Revista Lyceum. La Habana, 8 (31): 101-103, ago., 1952. «Rafael Suárez Solís. La resonancia del silencio [...]», en América. La Habana, 20 (1 y 2): 95, oct.-nov., 1943. Sánchez Veloso, Alberto. «Rafael Suárez Solís», en Cervantes. La Habana, 8 (5). 10-11, may. 1933. Suvillaga, Lázaro, seud. de Gilberto González Contreras. «Suárez Solís», en Mañana. La Habana, 5 (271): 2, ago. 1, 1943. Torriente, Loló de la. «Visita de sorpresa en un atardecer habanero», en El Mundo del Domingo. Suplemento, del periódico El Mundo. La Habana, 63 (21 041): 7, ago., 16, 1964. Valdés Rodríguez, J[osé] M[anuel]. «Tablas y pantalla. El camino del cementerio en el PDT», en El Mundo. La Habana, 43 (13 878): 4, ene. 18, 1945. Vitier, Medardo. Valoraciones. Suárez Solís y su teatro», en Diario de la Marina. La Habana, 123 (159): 4-A, jul. 7, 1955.

SUÁREZ Y ROMERO, Anselmo (La Habana, 21.4.1818 - Id., 7.1.1878). Cursó la primera enseñanza en un colegio de dominicos, más tarde pasó al colegio que dirigía el presbítero José Benito Ortigueira y después al Seminario de San Carlos. Fue alumno de Francisco Javier de la Cruz, de Francisco Ruiz y del célebre jurisconsulto José Agustín Govantes. Se recibió de Bachiller en Leyes en la Real y Pontificia Universidad de la Habana. Debido a problemas económicos se trasladó con su madre y sus seis hermanos al ingenio Surinam, en Güines (Habana), y tuvo que interrumpir sus estudios de derecho en la Universidad. En Güines se ejercitó en la traducción del francés. A los veinte años publicó su novela «Biografía de Carlota Valdés» en El Álbum, tras haberla leído en las tertulias de Domingo del Monte, a las que asistió asiduamente. Desde entonces publicó trabajos sobre literatura, educación y derecho en diversos periódicos y revistas, entre ellos el Álbum Güinero, Flores del Siglo, La Idea, Diario de la Habana, Revista de Jurisprudencia, El Artista, El Plantel, El Porvenir del Carmelo, El Nuevo Mundo, Recreo de las Damas, Revista de la Habana, Revista de Cuba, Noticioso y Lucero, Diario de la Marina, El País, La Tertulia, Flor de Mayo, El Kaleidoscopio. Entre 1838 y 1839 escribió, a instancias de Domingo del Monte, su novela Francisco para entregarla con otros trabajos antiesclavistas al comisionado inglés Mr. Richard R Madden. Esta obra vino a publicarse en Nueva York, después de la muerte de su autor, ya que la censura colonial prohibía su edición. En 1840 regresó de Güines a La Habana. En el colegio Santa Teresa de Jesús fue profesor de Latinidad, Gramática General y Literatura en sustitución de Zacarías González del Valle. En la Universidad fue sustituto de Ramón de Armas en las clases de Economía Política. Asistió en ocasiones, como alumno de la misma asignatura, a los cursos que se impartían en la Universidad y en el Seminario de San Carlos. Trabajó en los bufetes de José Calixto Bernal, Isidro Carbonell y Ramón de Armas. En 1842 fue profesor en el Colegio de Humanidades. También dio clases en el Colegio Cubano y en el de San Pablo, fundado por Rafael María de Mendive, donde fue profesor de José Martí. Fue propuesto para director del Colegio San Fernando y más tarde de El Salvador, así como para ejercer la cátedra de Latinidad de este último. Fue inspector de escuelas por la Comisión Provincial y formó parte de la Junta de El Salvador, el colegio de Luz y Caballero. En 1859 Cirilo Villaverde apadrinó la publicación de su Colección de artículos. En 1866 obtuvo el título de Licenciado en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de la Habana, después de haber presentado la tesis «¿Los medios de subsistencia no pueden aumentarse con la misma rapidez que la población?», que apareció el 3 de enero de ese año en el periódico El Siglo. Poco después se recibió de abogado, aunque nunca ejerció la carrera. Su novela Francisco fue llevada al cine por Sergio Giral. Prologó las Obras (1861), de Ramón de Palma, y los Estudios Jurídicos (1868), de Andrés Clemente Vázquez. Colaboró con José Ignacio Rodríguez en la publicación del libro Ofrenda al Bazar de la Real Casa de Beneficencia. El segundo tomo de su Crítica fue publicado en 1910 y 1911 en Cuba Intelectual. La Revista de la Biblioteca Nacional ha publicado varios de sus trabajos inéditos. Los nueve tomos de su obra, en su mayor parte aún manuscrita, se conservan en la Biblioteca Nacional. Fue uno de los promotores de la creación de una Biblioteca de Escritores Cubanos.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Colección de artículos. La Habana, Est Tip La Antilla, 1859; La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1963. Francisco, Novela cubana, (Las escenas pasan antes, de 1838). Nueva York, Imp. de N. Ponce de León, 1880; Francisco El ingenio; o Las delicias del campo. Novela cubana Ed. prologada y anotada por Mario Cabrera Saqui, La Habana. Ministerio de Educación, Dirección de Cultura, 1947 (Cuadernos de cultura, 8a. serie, l); La Habana, Instituto del Libro, 1970; Pról. de Eduardo Castañeda. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1974.

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

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SUPLEMENTOS LITERARIOS Sus antecedentes son los alcances a algunas publicaciones en los inicios mismos de nuestro periodismo -por ejemplo, los alcances a El Zurriago Principeño, periódico editado en Puerto Príncipe en 1823, durante el segundo período de libertad de imprenta, en los que se publicaban unos diálogos de carácter político escritos enteramente en verso, de mala factura, al decir del bibliógrafo cubano Antonio Bachiller y Morales-. El primer suplemento de que hemos tenido noticias hasta el momento -aunque no por completo literario-, es el titulado Revista Pintoresca del Faro Industrial de la Habana, que comenzó a publicarse el 30 de septiembre de 1847. En la «Advertencia» aparecida en su primer número, después de extenderse en explicaciones acerca de la necesidad que tenía La Habana de una publicación semejante a la que ofrecían y luego de dar razones por las cuales no podían, como habían pensado inicialmente, publicar la misma como edición dominical del periódico, sino en forma mensual, señalaban las características y el formato que tendría la revista. En sus páginas, con notables grabados que reproducían escenas, personajes y lugares históricos y pintorescos de Cuba y del extranjero, se publicaban artículos sobre temas políticos, históricos, biográficos, costumbristas, así como poemas, fábulas, partituras y una sección de crónica social. Entre sus colaboradores se contaron Felipe López de Briñas, Rafael de Cárdenas y Cárdenas, Leopoldo Turla, Pedro Ángel Castellón, José Gonzalo Roldán, A[ntonio?] B[achiller?], Juan Miguel de Losada y José María de Cárdenas y Rodríguez, el más frecuente entre ellos, quien firmaba con su anagrama Jeremías de Docaransa. A mediados de 1888 el diario integrista La Unión Constitucional -órgano del partido del mismo nombre- comenzó a publicar un suplemento semanal titulado Los Lunes de La Unión Constitucional, el cual, según parece, se encontraba bajo la responsabilidad de Justo de Lara (seud. de José de Armas y Cárdenas), autor que en cada número del suplemento publicaba artículos de crítica e historia literarias sobre literatura española y universal, preferentemente, aunque también firmaba otros trabajos sobre ajedrez, historia, filosofía, música, espiritismo, etcétera. Otros escritores colaboraron en el suplemento, entre ellos Francisco Calcagno, Luis Taboada, José Silverio Jorrín, Esteban Borrero Echeverría, Josefa Pujol de Collado (con artículos para las damas enviados desde Madrid), Eva Canel (Agar Eva Infanzón Canel), Salomé Núñez Topete y algunos escritores españoles. En el ejemplar de este suplemento correspondiente al lº de julio de 1889 anuncian que, desde el próximo, la hoja de que constaba aparecería dividida en cuatro páginas para que se prestara a ser encuadernada, como parece que hicieron, pues en los ejemplares de 1891 y 1892 aparece de la forma indicada. El último número que se ha revisado, dedicado al aniversario del descubrimiento de Cuba y a Cristóbal Colón, es de fines de octubre de 1892.

No es, sin embargo, hasta el siglo XX que los suplementos alcanzan su forma definitiva con El Mundo Ilustrado, suplemento a la edición dominical del periódico El Mundo, innovador de nuestra prensa en más de un sentido. El 20 de mayo de 1904 aparece el primer número de este importante suplemento, con numeración seriada independiente de la del periódico -como también había hecho el antes mencionado-, con excelente papel y profusamente ilustrado. En sus páginas ven la luz desde poemas, cuentos, artículos sobre Historia y de crítica literaria, hasta noticias de actualidad, notas de sociedad e informaciones sobre los más novedosos adelantos de la moda. En su colección pueden verse las firmas de Álvaro de la Iglesia, Manuel Márquez Sterling, Eduardo Varela Zequeira, Conde Kostia (seud. de Aniceto Valdivia), Federico Uhrbach. Mario Muñoz Bustamante, Manuel Serafín Pichardo, Fernando de Zayas, Ramón Roa, Luis Rodríguez Embil, Miguel de Carrión, Mercedes Matamoros, Max Henríquez Ureña, Arturo R. de Carricarte, Alfonso Hernández Catá, Bernardo G. Barros, M. Lozano Casado, Luis Felipe Rodríguez y otras muchos escritores cubanos, así como numerosos poetas de Latinoamérica. Publicado en años en que las revistas literarias de calidad escaseaban de manera notable -sólo merecen tomarse en consideración El Fígaro, Cuba y América, Cuba Libre, Letras y Azul y Rojo, a la que resta, cuando se inicia la salida del suplemento, un corto año de vida-, El Mundo Ilustrado, por su característica de ir acompañando al periódico, con lo que se aseguraba un mayor número de lectores, jugó un importante papel en la divulgación de las creaciones literarias de los escritores que surgían a comienzos de la seudorrepública y de los que, ya famosos, continuaban produciendo. La idea de El Mundo no tuvo, al parecer, seguidores inmediatos en los restantes grandes diarios que por esos años se editaban en La Habana. Suponemos que esto ocurriera porque a dichos periódicos les bastaba con la página que, por lo general, dedicaban semanalmente a las cuestiones literarias y artísticas, además de que en casi todos ellos aparecían diariamente secciones específicas que recogían el acontecer literario-cultural del país y bastante a menudo intercalaban poemas, cuentos y novelas extranjeras por capítulos en la sección «Folletín». Por otra parte, ya en la segunda década del siglo hay un auge notable de la publicación literaria especializada y surgen revistas universales o magazines de carácter cultural-general, con abundantes producciones literarias, como Bohemia, Carteles, Social y Chic, entre otros de menor importancia y más corta trayectoria. Todo ello conforma un declinar de la literatura en los periódicos, que se hace más evidente durante el período de la primera guerra mundial por la escasez de papel que hace reducir el número de páginas de los periódicos.

A mediados de la década del veinte, el ultrarreaccionario Diario de la Marina prohija al que, posiblemente, sea el suplemento literario de mayor trascendencia para nuestra vida cultural durante la seudorrepública. Bajo la dirección de José Antonio Fernández de Castro se inicia la publicación del que es conocido como Suplemento Literario del Diario de la Marina. En realidad, la sección del periódico en que aparecía este suplemento destinaba a la literatura escasamente dos o tres páginas. El resto se dedicaba a cuestiones tales como humorismo, cine, anuncios clasificados y folletines. Vocero de las corrientes de vanguardia, el Suplemento, que se publicaba en la edición dominical, incluía cuentos, poesías, críticas literarias y de arte, notas bibliográficas, crónicas y otros muchos trabajos de interés literario y cultural, a través de los cuales se ofrecía un panorama bastante amplio del acontecer cultural cubano, latinoamericano y europeo. El Suplemento dio cabida a textos de los más destacados escritores y artistas cubanos y extranjeros de la época, entre los que pueden mencionarse a Martí Casanovas, Raúl Roa, Enrique de la Osa, Rafael Suárez Solís, Alejo Carpentier, Andrés Núñez Olano, Manuel Navarro Luna, Luis Felipe Rodríguez, Ramiro Guerra, Ramón Rubiera, Juan Antiga, Ramón Guirao, Armando Leyva, y los extranjeros Pedro Henríquez Ureña, Miguel Ángel Asturias, Enrique Gómez Carrillo, Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, José Bergamín, Baldomero Sanín Cano, Luis Cardoza y Aragón, José Carlos Mariátegui, entre otros muchos que harían interminable esta relación. Dentro de la misma sección en que se publicaba el denominado Suplemento Literario a que nos hemos venido refiriendo, se incluyó, a finales de la década, la página «Ideales de una raza», cuyo redactor principal era Gustavo E. Urrutia, quien desde antes mantenía en el mismo periódico una sección con idéntico título. Sobre la existencia de una página con las características de ésta en un diario que era órgano de todo tipo de causa anticubana, señala Ángel Augier, en la página 173 de la segunda edición de su obra Nicolás Guillén (La Habana, UNEAC, 1971), lo siguiente: «Al propiciar la página negra de Urrutia y sus planteamientos reivindicativos, lo haría [el diario] con vista a congraciarse con los cubanos de origen africano por interés mercantil y para tratar de desvanecer su verdadero carácter de vocero de la colonia española.» Y sobre la trascendencia de esta página, añade Augier a continuación: «Por primera vez en Cuba, se planteaban en un diario importante e influyente, los problemas del negro sin eufemismos, con franqueza. El negro podía asomarse a una tribuna a protestar por su preterición, a reclamar el reconocimiento efectivo de sus derechos civiles y sociales. El tono de Urrutia y sus colaboradores era comedido, sereno razonado, pero enérgico.» Esta página del Suplemento alcanza trascendencia enorme para nuestra literatura por el hecho de haberse publicado, en la correspondiente al 20 de abril de 1930, los hoy famosos Motivos de son de nuestro poeta nacional Nicolás Guillén. Otros colaboradores de la página fueron Regino Pedroso, Lino Dou, Regino Boti, Juan Gualberto Gómez, Salvador García Agüero, Caamaño de Cárdenas, Juan Jerez Villarreal, Arturo González Dorticós y M. Siré Valenciano.

En la década del treinta aumenta el número de suplementos literarios. Aunque no alcanzó larga vida, pues el periódico sólo salió hasta 1935, es importante el Magazine Dominical, publicado, en 1934 como una sección de la edición del periódico Ahora, con un antecedente en otro magazine editado en diciembre de 1933 por el propio periódico. En éste de 1934 se destaca la publicación de trabajos de índole literaria, artística, científica, histórica, así como comentarios de carácter variado y cinematográficos. En 1934 apareció también Amenidades del Domingo, suplemento del periódico Acción Por la renovación integral de Cuba, en cuya primera época, como órgano del partido político ABC -en ese tiempo en franca actitud contrarrevolucionaria-, dirigía Jorge Mañach. En sus páginas, además de trabajos de contenido literario, este suplemento ofrecía comentarios y artículos de interés para la mujer y los niños, sobre el hogar, la moda, la decoración, los juegos y otros pasatiempos infantiles. Importante fue también -aunque de efímera existencia, al igual que el periódico que lo editaba. La Palabra, «primer diario de los comunistas cubanos»- el Magazine Semanal de La Palabra, de carácter cultural y de entretenimiento, a cargo, Ángel Augier, y en cuyas páginas se publicaron poemas, notas teatrales y cinematográficas, materiales históricos y filosóficos, entre otras cuestiones. Entre sus colaboradores se contaron Carlos Rafael Rodríguez, Mirta Aguirre, Marcelino Arozarena, Aurora Villar Buceta, Carlos Montenegro, Martín Castellanos y Ladislao González Carbajal.

Con posterioridad a los anteriores sólo merecen ser destacados El Nuevo Mundo -que en la década siguiente toma el título de El Mundo Ilustrado-, suplemento de El Mundo, y Magazine de Hoy, suplemento del periódico Noticias de Hoy -más comúnmente conocido como Hoy-, que era órgano del Partido Socialista Popular. Ambos suplementos se mantienen, con una regularidad notable y con excelente colaboración, durante la década del cuarenta. Respecto al segundo puede decirse que reviste enorme importancia debido a la publicación en sus páginas de fragmentos de las obras de los fundadores del marxismo-leninismo, así como de otros ideólogos posteriores de la doctrina marxista. Además publicó poesías, cuentos, críticas y ensayos literarios, artículos sobre pintura, educación, aspectos de nuestra historia y discursos de dirigentes políticos comunistas de nuestro país. Colaboradores de la calidad y el reconocimiento de Juan Marinello, Nicolás Guillén, Carlos Rafael Rodríguez, Mirta Aguirre, Blas Roca, Félix Pita Rodríguez, José Antonio Ramos, Ernesto García Alzola, Manuel Navarro Luna, Ángel Augier, Fernando Ortiz; Flavio Bravo, Fernando G. Campoamor, Ramón Nicolau, Rafael Suárez Solís y otros muchos, aparecen a menudo en sus páginas, en las que también es frecuente la colaboración o la reproducción de trabajos de destacados escritores extranjeros como Ilya Ehrenburg, Jorge Amado, Juan Bosch, Raúl González Tuñón, Juan Chabás, Jacques Roumain y otros.

Al triunfar la Revolución en enero de 1959, nuevamente El Mundo y Hoy -este último reaparece, después de varios años sin salir desde su clausura tras los sucesos del Moncada en 1953- publican sus suplementos El Mundo del Domingo y Hoy Domingo. En el primero escriben, entre otros, Juan Marinello, José Antonio Portuondo, Miguel Barnet, Nicolás Guillén, Ángel Augier, Salvador Bueno, Manuel Díaz Martínez, Fernando G. Campoamor, Manuel Cuéllar Vizcaíno. En el suplemento de Hoy aparecen además de algunas de las firmas de su etapa anterior, Roberto Fernández Retamar, Sara Pascual, Jesús Orta Ruiz (seud. El indio naborí) y otros. Con el cese de la salida de los periódicos que los editaban -Hoy en 1965, año en que se refunde con Revolución, que más tarde da paso a Granma, «órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba», y El Mundo en 1968 al quedar destruidos sus talleres por un incendio-, desaparecen ambos suplementos. En el propio año 1959 el periódico Revolución, que como órgano del Movimiento Revolucionario «26 de Julio» había iniciado su salida en enero de ese año, publica el suplemento Lunes de Revolución, de importancia para conocer el estado de la literatura en los primeros años del período revolucionario. En él colaboran, junto a figuras ya consagradas de nuestras letras. los más jóvenes escritores. Sobre este suplemento no vamos a dar más detalles, pues ha sido objeto de tratamiento particular en el lugar de esta obra correspondiente a las publicaciones periódicas. Idénticas razones pueden darse respecto a El Caimán Barbudo -hoy con vida totalmente independiente-, que inició su salida en 1966 como suplemento cultural del periódico Juventud Rebelde. Durante su trayectoria, Revolución publicó otro suplemento de carácter cultural con el título Rotograbado de Revolución. En el mismo -que presentaba formato de tabloide- aparecían numerosos trabajos de carácter literario y artístico, así como notas sobre cine, música, libros, ballet, teatro, televisión, espectáculos, exposiciones, etcétera. Entre sus colaboradores figuraron Jaime Saruski, Edmundo Desnoes, Ambrosio Fornet, Abelardo Piñeiro, Mario Trejo, César López, Santiago Cardosa Arias, José Lorenzo, Fuentes, Salvador Bueno, Erasmo Dumpierre, David Fernández, Fernando G. Campoamor y otros. También el diario Granma, surgido en 1965 de la fusión de Hoy y Revolución, publicó en sus primeros tiempos un suplemento con numeración independiente, Revista del Granma, el cual, si bien no era por completo literario, daba sin embargo espacio preferente a las cuestiones relacionadas con las diversas manifestaciones de nuestro quehacer cultural: historia, poemas, crítica teatral y cinematográfica, etcétera. Colaboraron en este suplemento, entre otros, Norberto Fuentes, Bernardo Callejas, Belkis Cuza Malé, Nati González Freire, Raúl Valdés Vivó, Félix Pita Rodríguez, Raúl González de Cascorro, Alejo Beltrán y Santiago Cardosa Arias. Por último, hay que hacer mención del suplemento Revista de Adelante, que publicaban conjuntamente en Camagüey, todos los meses, el periódico de la ciudad, Adelante, y la Dirección de Literatura de la delegación provincial del Consejo Nacional de Cultura. Después ha quedado como suplemento cultural del periódico. Es necesario destacar, antes de finalizar esta reseña sobre los suplementos literarios en nuestro país, que en los tiempos actuales, el número dado de publicaciones literarias de calidad, así como por la existencia de numerosos boletines que recogen la producción de los escritores noveles agrupados en los Talleres Literarios, estos suplementos han perdido en buena medida su razón de ser y la producción literaria de nuestros autores se recoge en las publicaciones especializadas y en otras de contenido variado.

Surco (La Habana, 1930 - ?). Cultura contemporánea. Revista de revistas extranjeras. Mensuario. El primer número correspondió al mes de agosto. Era dirigida por Fernando Ortiz. Fungían como redactor y secretario, respectivamente, Félix Lizaso y Herminio Portell Vilá. Aparecía una larga lista de colaboradores, en la que figuraban, entre otros, los nombres de Roberto Agramonte, Aurelio Boza, Alejo Carpentier, José María Chacón y Calvo, A. M. Eligio de la Puente, Elías J. Entralgo, Eugenio Florit, Enrique Gay Calbó, Francisco Ichaso, Hortensia Lamar, Jorge Mañach, Juan Marinello, Guillermo Martínez Márquez, Sara y Renée Méndez Capote, Emilio Roig de Leuchsenring, Amadeo Roldán, Gustavo E. Urrutia, J. M. Valdés Rodríguez y Adrián del Valle. En un artículo inicial titulado «Presentación», se expresaba lo siguiente: «Aunando los deseos ideales, y las conveniencias prácticas de varias entidades concordes, hemos proyectado y realizamos esta publicación que, a más de responder al secundario propósito de tener un órgano de publicidad e intercomunicación para las sociedades y personas movidas por análogas faenas de cultura, aspire a lograr en Cuba la leal, amplia, directa y pronta traducción de las vibraciones más resonantes del pensamiento contemporáneo [...]» Y más adelante señalaban: «Esta revista no habrá de invadir tierras ya acotadas por otras publicaciones nacionales, ni aún por las escritas en el lenguaje de los pueblos de prosapia hispánica. Se dedicará tan sólo a recoger las apetencias y avances de la civilización en los países diversos donde se entregan las irisaciones de la luz del día presente.» Añadían también que «Esta revista será un instrumento más para la difusión en nuestras naciones hispanoparlantes de aquella cultura que, por florecer en lenguajes exóticos más tarda en ser aspirada por las gentes que carecen de los conocimientos lingüísticos y diversos indispensables para proporcionarse el modo de seguir de cerca la renovación del pensamiento y de la vida». Publicó solamente reproducciones de artículos de diversa índole (científicos, literarios, bibliográficos) de revistas y periódicos extranjeros. Reflejó en sus páginas las actividades que realizaba la Institución Hispanocubana de Cultura (véase). Otros colaboradores fueron José Zacarías Tallet y Rafael Suárez Solís. El último ejemplar revisado (número 7) correspondió a febrero de 1931.

SURÍ Y ÁGUILA, José (Santa Clara, 26.10.1696-Id., 30.10.1762). Su familia lo trasladó muy joven a San Juan de los Remedios, en la misma provincia de Las Villas. Al morir sus padres y quedar sin recursos económicos, tuvo que abandonar los estudios y dedicarse a trabajos campestres para ganarse el sustento. Años después, de nuevo en Remedios, estudió latín, historia y medicina. Hacia 1730 se instaló en Santa Clara, donde ejerció la medicina, sin título aunque con grandes éxitos. Por diferencias con el facultativo villareño fue acusado de intruso ante el protomedicato y llamado a La Habana por el Capitán General en 1743. Demostró tan fehacientemente su competencia al tribunal ante el cual compareció, que se le otorgó autorización para ejercer la medicina y la farmacia. En 1746 fue nombrado médico cirujano del Hospital de la Caridad de Santa Clara. En 1754 fue nombrado procurador general del Ayuntamiento. Sus contemporáneos le conocieron como el Hermano Surí, porque pertenecía a la Hermandad de la Orden Terciaria de San Francisco. Los escasos textos que de él se conservan fueron rescatados por Manuel Dionisio González.

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Fernández de Castro, José Antonio. «Primeros versificadores locales: José Surí y Águila (1690-1762)», en Universidad de la Habana. La Habana, (76-81): 281-282. ene.-dic., 1948. García Garófalo Mesa, M[anuel]. «José Surí y Águila», en sus Los poetas villaclareños. La Habana, Imp. J. Arroyo, 1927, p. 7 y 9-11. González, Manuel Dionisio. «José Surí», en su Memoria histórica de la villa de Santa Clara y su jurisdicción. Villaclara, Imp. del Siglo, 1858, p. 431-440. González Acosta, Antonio. «Nuestros poetas», en El Mundo. La Habana, 5 (2 049): 7, nov. 26, 1906. Lezama Lima, José. «José Surí», en su Antología de la poesía cubana. T. 1. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1965, p. 255-256. Zapata, Felipe. «El autodidacta José Surí», en Coctel. La Habana, 2 (17): 56-67, ene., 1958.

SUZARTE Y HERNÁNDEZ, José Quintín (La Habana, ?.1819- [Id?]?.1888). Estudió en el Seminario de San Carlos. En 1838 cursó estudios de práctica forense. En 1838 fundó La Siempreviva y colaboró en El Álbum, La Flor de Mayo, Miscelánea de útil y agradable recreo, El Triunfo y Diario Oficial, en el que publicó entre otros trabajos, la novelita El arrepentimiento tardío. En 1838 contrajo matrimonio y, por asuntos de familia, se trasladó a Venezuela, donde concluyó sus estudios, fundó La Guirnalda, Correo de Caracas, Revista de la Guaira y Diario de Puerto Cabello, desempeñó la subsecretaría de la Cámara del Senado, dirigió el Colegio Nacional de Cumaná y fue secretario del Ayuntamiento de Puerto Cabello. A su regreso a Cuba, en 1847, colabora en el Diario de la Marina. En 1848 asume la dirección de El Faro Industrial de la Habana, que por su defensa de los intereses del país, fue suprimido por el gobierno en 1851. En 1852 fundó con Rafael María de Mendive El Artista y en 1853 arrendó el Diario de La Habana. Colaboró en Revista de La Habana, La Floresta, Las Brisas, El Correo de ta Tarde, La Idea. Fue director de El Siglo y El Correo Habanero. En 1864 asume en Matanzas la dirección del Instituto de Segunda Enseñanza y de La Aurora del Yumurí. Al iniciarse la guerra del 68 se trasladó a México, donde fundó El Cuba, El Pueblo, El Criterio Independiente, dirigió El Mensajero y colaboró en El Siglo XIX y El Federalista. A su regreso a Cuba, tras el Pacto del Zanjón, se afilió al Partido Autonomista. Figuró en la colección Tipos y costumbres de la Isla de Cuba (1881) y publicó El Amigo del País (1882).

BIBLIOGRAFÍA ACTIVA

Discurso leído por el Sr. Don José Q. Suzarte, director del Instituto de Segunda Enseñanza de esta ciudad en el solemne acto de apertura de curso el día 16 de setiembre de 1865. Matanzas, Est. Tip. Aurora del Yumurí, 1865. Memoria leída por D. José Quintín Suzarte, director del Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas en la solemne apertura de cursos del año académico de 1867 a 1868. Matanzas, Imp. Aurora del Yumurí [1868?]. Estudios sobre la cuestión económica de la Isla de Cuba. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881. Observaciones sobre los beneficios que a la isla de Cuba irrogaría la apertura del istmo de Panamá, particularmente a los surgideros de Batabanó y la Coloma e Isla de Pinos en su preeminencia de aguas termales [¿La Habana, 1881?].

BIBLIOGRAFÍA PASIVA

«D. José Quintín Suzarte», en El País. La Habana, 11 (55): 2, mar. 4, 1888. López Prieto, Antonio. «José Quintín Suzarte», en su Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días, precedida de una introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literatos. T. 1. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881, p. 306-308. Soto Paz, Rafael. «José Quintín Suzarte», en su Antología de periodistas cubanos. 35 biografías, 35 artículos. La Habana, Empresa Editora de Publicaciones, 1943, p. 59-60. [Varona, Enrique José]. «Miscelánea. José Quintín Suzarte», en Revista Cubana. La Habana, 7: 282-283, 1888.

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