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ArribaJornada III

 

Sala en casa de CARLOS.

 

Escena I

 

GERUNDIO, de estudiante, bien vestido.

 
Señores, pierdo el sentido;
no hubiera el diablo pensado
arbitrio más acertado
para haber enriquecido
mi amo en su suerte abatida, 5
que ser loco placentero.
Manando estoy en dinero,
en regalos y en comida.
Ayer buscaba mendrugos,
y hoy, por lo que mueve a risa, 10
hay a mi amo más prisa
que a banasta de besugos.
Como yo, por su quimera,
a lo escolástico va,
y le llaman todos ya 15
el licenciado Vidriera.
Todo lo que él pretendía,
por su locura ha alcanzado,
pues ya del Duque estimado,
entra a verle cada día. 20
Pompeyo, que una abadesa
era en su atención prolija,
ya le lleva a ver su hija;
Lisardo le da su mesa;
y los que en su suerte escasa 25
nos dejaban por pobretes,
andan agora a puñetes
porque vamos a su casa.
Todos le buscan, y a ver
su locura hay tanta priesa, 30
que está a mi elección la mesa
donde quiero ir a comer.
¡Qué premios ni qué bambollas
hay como esta autoridad,
pues para mí en la ciudad 35
se ponen treinta mil ollas!
A la plaza mi alegría
los que compran sale a ver;
quien lleva más que comer
me tiene allá a mediodía; 40
y soy tan bien recibido,
que saco destas tragedias
el doblón, el par de medias,
los cabos de oro, el vestido;
y tanto creciendo van 45
las alhajas por momentos,
que tengo tres aposentos
como tiendas de chalán.
Y tanta opinión alcanza
mi caudal, que lo hago trato, 50
pues me han ido a alquilar hato
para vestir una danza.
No hay día que algo no toco.
Señores, el juicio pierdo;
¡que haya hombre que sea cuerdo, 55
valiendo tanto el ser loco!
Pudiera haber dado hallazgo
por tan dichosa locura,
porque es cosa, si le dura,
de fundar un mayorazgo. 60
Y porque vean las gentes
cuál es el mundo, a escuchar;
que ya es hora de empezar
a venir los pretendientes.


Escena II

 

CRIADO 1.º, GERUNDIO.

 
CRIADO 1.º
¡Ah de casa!
GERUNDIO
El tono afile.
65
CRIADO 1.º
¿Está en casa el Licenciado,
Gerundio?
GERUNDIO
¿No le ha encontrado?
Si no ve usted, despavile.
¿De qué parte?
CRIADO 1.º
De palacio.
El Duque: que hoy os espera, 70
que llevéis a Vidriera,
y que no vais tan de espacio,
porque a Casandra entretiene,
y ayer muy tarde llegó.
GERUNDIO
Diga usté al Duque que yo 75
ando como me conviene;
y diga usted que no quiero,
por apresurar los plazos,
que se haga mi amo pedazos;
que vale mucho dinero. 80
Yo iré a lograrle esa gloria,
si me acuerdo de cumplillo.
CRIADO 1.º

 (Dale un anillo.) 

Poneos al dedo este anillo.

 (Vase.)  

GERUNDIO
Con eso tendré memoria.
Señores, esto es medrar; 85
ya mi amo a Laura tuviera,
si loco vuelto se hubiera
desde que empezó a estudiar.


Escena III

 

CRIADO 2.º, con dos capones. GERUNDIO.

 
CRIADO 2.º
¿Está en casa el Licenciado,
Gerundio?
GERUNDIO
A misa se fue.
90
CRIADO 2.º
¿No es usted?
GERUNDIO
Pues si me ve,
¿por qué pregunta el menguado?
CRIADO 2.º
Don Fabricio, mi señor,
bautiza un hijo esta siesta,
y porque alegre la fiesta, 95
pide que le hagáis favor
de llevar a Vidriera;
que gusta de sus razones;
y que este par de capones
os acuerde de que espera. 100
GERUNDIO
Que iré de muy buena gana;
y diga usted que quisiera
llevarle allá a Vidriera
y al marco de la ventana.
CRIADO 2.º
Adiós.
GERUNDIO
Aún falta otro oficio.
105
CRIADO 2.º
¿En qué?
GERUNDIO
En poner esta historia
en mi libro de memoria.
Diga el nombre.

 (Saca un libro de memoria, y escribe en él.)  

CRIADO 2.º
Don Fabricio.
GERUNDIO
¿Apellido?
CRIADO 2.º
Macarrones.
GERUNDIO
¿No es bautismo?
CRIADO 2.º
Sí, Señor.
110
GERUNDIO
¿Qué calle?
CRIADO 2.º
La del Cantor.
GERUNDIO
Propia calle de capones.
Ya está entre otras infinitas.
CRIADO 2.º
Mire usted que mi amo espera.

 (Vase.)  

GERUNDIO
Con esto, en saliendo fuera, 115
voy cumpliendo mis visitas.


Escena IV

 

CRIADO 3.º, con un jamón y una bota de vino. GERUNDIO.

 
CRIADO 3.º
¡Señor Gerundio!
GERUNDIO
Bribón,
¿Gerundio a secas a mí?

  (Aparte. 

Según esto da de sí,
ya es hora de entrar en don.) 120
CRIADO 3.º
Pues ¿en qué ha estado el error?
GERUNDIO
¿Gerundio a un rico llamáis?
CRIADO 3.º
Pues ¿cómo ahora os nombráis?
GERUNDIO
Don Gerundio, y monseñor.
CRIADO 3.º
Pues yo os daré un don, y dos, 125
tres y cuatro.
GERUNDIO
Y treinta y nueve;
que al rico el don se le debe,
porque tiene don de Dios.
CRIADO 3.º
Celio Fióstegui, mi amo,
casa una hermana esta noche, 130
y dice que enviará el coche
por Vidriera.
GERUNDIO
Aquí llamo.
¿Fióstegui?
CRIADO 3.º
Bien lo ha entendido.
GERUNDIO
No pensé, así Dios me haya
que había fuera de Vizcaya 135
esdrújulos de apellido.
CRIADO 3.º
Y envía un jamón y este vino,
que os acuerde al salir fuera
que os espera.
GERUNDIO
Hombre que espera,
harto es que envíe tocino. 140
Ponerlo en memoria quiero;
que yo iré con mucho gozo.
¿En qué calle?
CRIADO 3.º
La del Pozo.
GERUNDIO
Y el vino ¿es de tabernero?
CRIADO 3.º
No, sino greco.
GERUNDIO
Latino
145
quisiera yo. Ya está en nota.
Vaya usted; que con la bota
iré yo allá de camino.
 

(Vase el CRIADO.)

 


Escena V

 

GERUNDIO; luego, CARLOS.

 
GERUNDIO
¡Jesús, lo que se acumula
de visitas que hay que andar! 150
Ello no puede pasar
sin echar luego una mula.
Mas ya mi amo suena en casa.
CARLOS

 (Dentro.) 

¡Gerundio!
GERUNDIO
¿Señor?...
CARLOS

 (Dentro.) 

¿Es hora?
GERUNDIO
¿Cuánto va que sale ahora 155
con que se ha quebrado un asa?
CARLOS

 (Dentro.) 

¿Hay algo en que tropezar?
GERUNDIO
Todo está llano, Señor.
CARLOS

 (Dentro.) 

Míralo.
GERUNDIO
Pierde el temor.
 

(Sale CARLOS.)

 
CARLOS
Tú has de venirme a quebrar. 160
GERUNDIO
Esos temores ataja;
que de ti cuidando estoy,
y he hecho, porque salgas, hoy
una vasera de paja
llena de algodón.

  (Aparte. 

Señores,
165
no es mucho que a esto haya prisa;
que yo me muero de risa
de tan graciosos temores.
Pero llevarle el humor
es fuerza, y disimular.) 170
¿Quieres venirte a envasar?
CARLOS

 (Aparte. 

En mi intento, la mayor
advertencia mía ha sido
engañar este criado,
pues a todos ha engañado 175
verle a él tan persuadido
a mi fingida locura.
Y esto funda la venganza
que por esta destemplanza
ha de tomar mi cordura 180
(cuando a ocasión oportuna
logre el intento que aguardo)
del Duque, Laura y Lisardo,
y aun de mi misma fortuna.
Mas si yo a Laura perdí, 185
¿qué venganza me apercibo?
Cielos, no sé cómo vivo
cuando me acuerdo...) ¡Ay de mí!
GERUNDIO
Señor, ¿qué te ha sucedido?
CARLOS
Es que me he dado un porrazo. 190
GERUNDIO
¿Te has quebrado algún pedazo?
CARLOS
No, mas pienso que se ha hendido.
GERUNDIO
Pues bebe un trago siquiera.
CARLOS
Pues ¿qué importa en casos tales?
GERUNDIO
Para mirar si te sales, 195
te pondré un poco de cera;
que hoy el vidrio es menester
que esté sano, porque estoy
para ir a mil casas hoy,
que en ti desean beber. 200
CARLOS
¿Dónde?
GERUNDIO
A palacio, y pasadas
de treinta o cuarenta bodas;
y te han de llenar en todas
de bebidas regaladas.

  (Aparte. 

Como yo le diga aquí 205
que es vidrio, está muy contento.)
CARLOS

 (Aparte. 

¡Qué bien ayuda a mi intento
la burla que hace de mí!)
Pues vamos sin dilación,
y llévame paso a paso. 210
GERUNDIO

 (Aparte. 

En diciéndole que es vaso
se alegra, que es bendición;
mas lo vano aún se está entero,
que por poco el otro día
me mata porque decía, 215
que era vaso de alojero.)
Pues Señor, si has de salir,
sea primero a palacio.
CARLOS
Vamos andando despacio.

  (Aparte. 

Que desto se ha de inferir 220
tal afrenta a mi enemigo,
tal vergüenza a los ingratos,
que han de ser sus mismos tratos
mi venganza y su castigo.)
GERUNDIO
Pues ven, te llevaré en peso. 225

  (Aparte. 

Yo le hago crér cuanto quiera.)
¿Te meteré en la vasera?
CARLOS
Más seguro voy con eso.
GERUNDIO
Parecerás orinal.
CARLOS
¿Qué dices, loco, traidor? 230
GERUNDIO

 (Aparte. 

Tome si purga.) Señor,
que eres vaso de cristal.
CARLOS

 (Aparte. 

Así a no dudar le obligo.)
¿No sabes tú lo que soy?
GERUNDIO
Si confesándolo estoy, 235
¿por qué te enojas conmigo?
CARLOS
Porque siendo un vaso rico,
con verte mi intento creer,
no tengo yo que temer
que me quiebres por el pico. 240

 (Vase.)  

GERUNDIO
¿Hay tan graciosa porfía?
¿Quién del vidrio no se ríe?
Yo le he de hacer que se envíe
a una dama por sangría.

 (Vase.)  



Escena VI

 

Sala del alcázar.

 
 

LAURA, CELIA.

 
LAURA
Celia, nada me consuela, 245
déjame ya en mi martirio
sentir mi dolor por deuda,
llorar mi mal por alivio.
¿Cómo quieres que no llore?
Que era doblar el delito, 250
ser esquiva al sentimiento,
siendo ingrata al beneficio.
CELIA
¿Qué beneficio, Señora,
de un pobretón, de un mendigo,
que aunque el beneficio hiciera, 255
la colación nunca hizo?
¿Qué fineza ha hecho por ti,
si no es decir que es de vidrio?
Y ¿porque hoy le usan las damas
le agradeces el capricho? 260
LAURA
¡Ay Celia! ¿no fue fineza
verse de mí despedido
por pobre, y por merecerme
intentar para ser rico
de las armas y las letras 265
los dos seguros caminos?
Y acertándolos entrambos,
ver el premio merecido
tan lejos de su esperanza,
que viendo que era preciso 270
perderme, por no alcanzarme,
perdió, con mi mano, el juicio?
CELIA
El juicio, Señora mía,
él no le perdió de fino,
sino de bobo, porque 275
si él intentaba ser rico,
¿quién le metió en ser soldado
ni en estudiar silogismos?
Metiérase a despensero,
tratara de encerrar trigo, 280
estancara las cebollas
o tratara de aguar vino;
que estos son oficios todos
con que es tan cierto el ser rico
de la noche a la mañana, 285
como tres y dos son cinco.
Mas ya que él fue mentecato
y hoy es la risa de Urbino,
¿te ha de hacer llorar a ti
lo que todos nos reímos? 290
¿No te casas con Lisardo?
¿No es ya el Duque tu padrino?
¿No es tu madrina Casandra,
y está todo prevenido
con festines y saraos, 295
porque el Duque, de camino
logra en la boda, y Casandra,
tu festejo y su cariño?
LAURA
Calla, Celia, no prosigas;
basta que el silencio esquivo 300
de mi obediencia me mate.
¿Yo a Lisardo? ¡Ay Carlos mío!
Bien sabe el cielo que yo
no tuve en mi mano arbitrio.
CELIA
Señora, no te despeches; 305
que dará tu llanto indicio,
naciendo de tu piedad,
a que tiene otros motivos;
mira que sale Casandra.


Escena VII

 

CASANDRA, damas. Dichas.

 
LAURA

 (Aparte.) 

Por ella ¡ay Dios! me reprimo. 310
CASANDRA
¿No ha venido Vidriera?
CELIA
Ya por él, Señora, han ido.
CASANDRA
Ni más graciosa locura
ni tan extraño capricho
vi en mi vida; él me divierte 315
de modo, que solicito
con el Duque que a palacio
le traigan.


Escena VIII

 

El DUQUE. Dichos.

 
DUQUE
Y yo en serviros
desvelo tanto el deseo,
que ya la fortuna envidio 320
de un loco, pues logra en vos
la dicha de ser oído;
pero si por loco gana
vuestra atención, mis sentidos,
de mi amor en el exceso, 325
la merecen por lo mismo.
CASANDRA
No, Señor; que la atención
que en mi decoro os permito,
se la debo yo a las vuestras;
y creed que, agradecido 330
mi afecto, pasar dejara
esta atención a cariño,
a ser cierto el casamiento
con el marqués Federico
y la duquesa Camila, 335
pues siendo esto cierto, libro
mi palabra del empeño.
DUQUE
Pues ya dudar no permito
su fortuna a mis deseos;
que eso es cierto.


Escena IX

 

GERUNDIO, CARLOS, criados. Dichos.

 
GERUNDIO

 (Dentro.) 

Entren quedito,
340
señores; no me le quiebren.
DUQUE
Ya Vidriera ha venido.
LAURA

 (Aparte.) 

¡Cielos, que a esto llegó Carlos!
Sin mí estoy cuando le miro.
 

(Salen.)

 
GERUNDIO
Entra, Señor, poco a poco. 345
CARLOS

 (Aparte. 

¡Qué bien logro mis designios!)
¿Hay dónde ponerme aquí?
GERUNDIO
Pues ¿no? un aparador rico,
y una fuente y dos toallas;
que así debe entrar un vidrio 350
tan principal como tú
a ver un duque de Urbino.
 

(Vanse los criados.)

 
CARLOS
Véme llevando delante;
mas, ay infeliz, ¡qué miro!
¡Que me quiebran, que me quiebran! 355
Traidor, ¿a qué me has traído?
Que todos estos me quiebran.
Sácame de aquí, enemigo.
GERUNDIO
Alto: la furia le ha dado.
CASANDRA
¿Hay más gracioso capricho? 360
DUQUE
¿De qué huye?
GERUNDIO
Está furioso.
Señor, detente por Cristo;
mira que estás sin vasera,
y puedes hacerte añicos.
CARLOS
Pues ¿por qué me la has quitado? 365
GERUNDIO
Pléguete Cristo conmigo;
pues si entras a ver al Duque,
¿no había de traerte limpio?
CARLOS
Pónmela, y vámonos luego.
GERUNDIO
Señor, que no la he traído, 370
que venías en salvilla.
Señor, esto va perdido,

  (Aparte al DUQUE.) 

Dénme algo con que engañarle;
que si no, dará mil gritos.
DUQUE
Pues ponle aquesta cadena. 375
GERUNDIO
Con eso vendrá, esto pido.
CARLOS

 (Aparte.) 

La codicia del criado
me logra el intento mío.
GERUNDIO

 (A CARLOS.) 

Señor, no hay que tener miedo,
pues ya está engastado el vidrio 380
en oro, porque aunque caiga
no se quiebre. Ea, pasito,
ven acá.
CARLOS
¿Dónde me llevas?
GERUNDIO
Aquí a un escaparatico,
donde estarás muy hermoso 385
entre otros dijes muy lindos.
DUQUE
Ponedle en medio una silla.
GERUNDIO
Mírate, Señor, ¿no has visto
qué bellas son las alhajas
que a tu lado están?
CARLOS
Ya miro
390
que todos son buenas piezas.
CELIA
Laura, ¿que no te has reído
de tan graciosa locura?
LAURA

 (Aparte a CELIA.) 

Cuando veo su delirio,
yo lloro lo que tú ríes, 395
porque yo la causa he sido
de la desdicha de Carlos.
CARLOS

 (Aparte.) 

Lastimada a Laura miro
de mi ultraje, pero presto
le haré yo decoro mío. 400
GERUNDIO

 (Aparte al DUQUE.) 

Ya que él está sosegado,
háblenle de su capricho;
que irá diciendo bellezas.
CASANDRA
De cuanto dice me río.
DUQUE
¿Quién era el que así os quebraba? 405
CARLOS
Vos el primero, vos mismo,
porque habiendo yo de vos
con mis obras merecido
estimación, agasajo,
premio, honor y beneficio, 410
para el vidrio de mi suerte
tal dureza habéis tenido,
que le habéis hecho pedazos,
pues por vos quebrado miro
el cristal de mi fortuna. 415
CASANDRA
¡Qué graciosos desvaríos!
DUQUE
¿Yo con vos tengo dureza?
CARLOS
Sí, Señor, en el olvido;
pues cuando mi noble aliento
fue para vos vaso rico, 420
por donde a beber llegasteis
mil aplausos en Urbino,
le quebrasteis, olvidando
su decoro cristalino;
que los duques, sin memoria 425
de los honrados servicios,
no son duques, sino piedras.
Mirad si duro habéis sido.
GERUNDIO
Eso todo serán cantos.
Y aunque tope en los hocicos, 430
imagina que es guijarro.
DUQUE
Pues ya de vos me desvío.
CARLOS
También esta, que me quiebra.
CASANDRA
¿Laura?
CARLOS
Esa misma, esa digo.
CASANDRA
¿Por qué?
CARLOS
Porque cuando amante
435
la solicitaba fino,
en el mar de su belleza
era yo bajel de vidrio,
y en ella me hice pedazos,
porque cuando mi albedrío 440
la buscaba como puerto,
me recibió como risco.
LAURA

 (Aparte.) 

Esta queja no es de loco.
CASANDRA
Según eso, yo no he sido
de los que os quiebran.
CARLOS
¿Vos no?
445
La primera; que el peligro
de quebrarme visteis vos,
y olvidada de mi brío,
de mis honradas finezas,
no quisisteis ser testigo, 450
y me dejasteis quebrar.
GERUNDIO
Él os sacará aforismos
para que un colchón le quiebre.


Escena X

 

POMPEYO, LISARDO. Dichos.

 
POMPEYO
Señor, ya está prevenido
todo lo que habéis mandado. 455
LISARDO
Y yo, Señor, os suplico
que no dilatéis mi dicha.
DUQUE
Lisardo, por lo que envidio
a los que logran su amor,
yo mismo lo solicito. 460
Señora, ya que queréis,
para más favor, conmigo
honrar a Laura y Lisardo,
que no se dilate os pido
su dicha, ya prevenida, 465
por la que yo participo
de apadrinarlos con vos.
CASANDRA
Señor, no tengo albedrío
yo para vuestros preceptos;
que siempre tardo en cumplirlos. 470
Laura, vamos.
LAURA
Yo, Señora,
sólo a obedecerte asisto;

  (Aparte. 

Aunque esto será mi muerte,
pues a Carlos he perdido.)
LISARDO
El parabién a mi pecho 475
da mi amor, habiendo oído
que vos acatéis el plazo
que a mi ventura previno
la estrella que en vos me rige
para acertar a serviros. 480
CARLOS
¡Que me quiebra, que me quiebra!
DUQUE
¿Quién os quiebra?
CARLOS
Ese enemigo,
ése, que trae en la mano
para matarme, escondido,
el canto de una traición, 485
con que me ha dado en el vidrio.
GERUNDIO
Señor, nadie te ha tocado.
CARLOS
Si tal, traidor, que hizo el tiro,
y dando en Laura primero,
resultó en mí.
CASANDRA
Su capricho
490
le hace apasionar de veras.
DUQUE
Recogedle, y den principio,
Pompeyo, luego al sarao.
POMPEYO
Ya está todo prevenido.
DUQUE
Pues vamos.
CASANDRA

 (Coge una bujía.) 

Ya os obedezco.
495
DUQUE

 (Se la quita.) 

No tiene en la luz dominio
el que se alumbra con ella.
CASANDRA
Porque me sigáis lo admito.
 

(Vase con las damas.)

 
DUQUE
Lisardo, al lado de Laura.

 (Vase.)  

LISARDO
Ya mi fortuna confirmo. 500
LAURA

 (Aparte.) 

Y yo mi desdicha. ¡Ay Carlos,
si sintieras, qué martirio!
 

(Vase, y tras ella LISARDO.)

 
POMPEYO
Si hoy queda Laura casada,
no hay que esperar otro alivio.

 (Vase.)  



Escena XI

 

CARLOS, GERUNDIO.

 
CARLOS
¿Dónde se van?
GERUNDIO
A casarse.
505
CARLOS
¿Qué dices, Gerundio amigo?
¿A casarse? ¡Ay infeliz!
Laura, Señora, bien mío.
Ya de aquí pasar no pueden
mis fingidos desatinos, 510
ya yo pierdo la razón,
ya es de veras mi delirio.
¡Esto permiten los cielos!
Laura hermosa; mas ¿qué digo?
Laura cruel, Laura ingrata; 515
Laura no, laurel esquivo,
que el sol de mi amor huyendo,
en tronco te has convertido.
Tronco eres ya a mis finezas,
tronco a mis tiernos cariños; 520
pues si ya en tronco te has vuelto,
¿de qué sirve el llanto mío;
sino que regando el suelo,
donde te has endurecido,
con mi mismo llanto crezca 525
la causa del llanto mismo?
¡Ay de mí! ¡ay Laura cruel!
GERUNDIO
¿Qué es aquesto? ¡Vive Cristo,
que se acuerda que es de carne,
aunque piensa que es de vidrio! 530
¿Señor?
CARLOS
Déjame morir,
sólo morir solicito.
GERUNDIO
Señor, mira que te quiebras.
CARLOS
¿Por dónde me quiebro?
GERUNDIO
A gritos;
que a voces se quiebra un hombre 535
más fácilmente que un vidrio.
CARLOS
Plegue a los cielos, cruel,
que adores siempre un desvío,
que ofendas con tus finezas,
que canses con tus suspiros, 540
y que viendo el desengaño
de amor desagradecido,
crezca la llama en tu pecho,
si el olvidar es alivio.
Mas ¿cómo sólo me quejo 545
de su rigor, si el delito
es de tantos que me ofenden?
Ya, cielos, está cumplido
el plazo de mi venganza.
GERUNDIO
Mucho hablas para ser vidrio. 550
CARLOS
Ya no soy vidrio, Gerundio;
de bronce soy, pues resisto
este golpe a mi fortuna.
GERUNDIO
Esta es otra; ¡Jesucristo!
¿De bronce eres? ¡Pieza nueva! 555
Ve mudando de caprichos,
que con eso te harás de oro;
mas ¿qué haremos, Señor mío,
del algodón y la paja
que he comprado para el vidrio? 560
CARLOS
Bronce soy y mármol duro.

 (Dale.)  

GERUNDIO
Pesia el alma que te hizo,
pues, sabiendo que eres bronce
¿vas a darme en los hocicos?
Ya tú te has vuelto el que quiebras. 565
CARLOS
No estoy en mí.
GERUNDIO
Ya lo miro;
que si estuvieras tú en ti,
no hubieras dado conmigo.
CARLOS
Comience ahora mi venganza, cielos.
Ya la experiencia que intenté he logrado, 570
ya ciertos han salido mis recelos;
pues vea el mundo, ya desconcertado,
el ciego y torpe error de su mudanza,
y de su afrenta nazca mi venganza.
Gerundio amigo, pues fiarme puedo 575
de ti, sólo a tu oído la concedo.
GERUNDIO
¿Cómo me hablas así?
CARLOS
Calle tu labio
hasta ver la venganza de mi agravio.
¿Tienes algún dinero?
GERUNDIO
¿Eso preguntas?
Mucho más tengo que diez cajas juntas 580
de ginoveses; tengo un pozo de oro,
y en las alhajas lo que tengo ignoro.
CARLOS
¿Tanto dinero tienes?
GERUNDIO
Y aún es poco:
¿sabes tú lo que has hecho con ser loco?
Si dos meses te dura, 585
coche puedes echar con tu locura.
CARLOS
¿Que en fin la debo tanto beneficio?
GERUNDIO
Ruégale a Dios que no te vuelva el juicio;
que como gastes de esas temas frías,
has de ser duque dentro de seis días. 590
CARLOS
Yo erré el camino.
GERUNDIO
Claro está que erraste
cuando por estudiar te desvelaste,
cuando a la guerra fuiste,
y la victoria con tu sangre diste
al Duque: que si ser rico intentabas, 595
y fueras loco tú desde primero,
te vieras ya más rico que un logrero.
CARLOS
Pues ¿podrásme vestir honradamente,
para que pueda parecer decente
en esta boda?
GERUNDIO
Pesia el alma mía;
600
podré sacarte más galán que el día,
y yo a tu lado añadiré decoro,
que iremos hechos unos pinos de oro.
Mas ¿para qué, Señor, es este intento?
CARLOS
Para dar a entender mi entendimiento. 605
GERUNDIO
¿Qué haces hombre? ¿No ves que te destruyes?
Pues ¿tienes este bien, y le rehuyes?
Por Dios que no seas cuerdo, señor mío,
que volveremos a morirnos de hambre.
CARLOS
Esto le importa a las venganzas mías. 610
GERUNDIO
Suspéndelo por Dios por quince días;
que nos importa más de mil ducados.
CARLOS
Ya no tienen más plazo mis cuidados.
Vamos, amigo, y disimula ahora.
GERUNDIO
¿Nos vamos a vestir?
CARLOS
Pues ¿quién lo ignora?
615
GERUNDIO
Vamos: mas viendo aqueste beneficio,
vive Dios, que estás loco en tener juicio.
 

(Vanse.)

 


Escena XII

 

Salón del alcázar.

 
 

POMPEYO, LAURA.

 
POMPEYO
¿Qué es esto? ¿con llanto ahora,
Laura, ultrajas tu belleza,
cuando Lisardo te adora, 620
cuando vas a ser señora
de su pecho y su riqueza?
¿Qué inquietud, qué novedad
mueve a tal demostración,
Laura mía, tu beldad? 625
LAURA
Señor, llora mi piedad
delitos del corazón.
No puedo hacer resistencia
a este dolor, y si aquí
le publico en tu presencia, 630
sabrás lo que puede en mí
tu precepto y mi obediencia.
Lo primero, has de asentar
que yo he de ir a obedecerte;
lo segundo, has de juzgar 635
que es lo mismo irme a casar
con Lisardo, que a mi muerte;
no por tenerle aversión,
sino por ser el empeño
de tener yo inclinación 640
a quien con mucha razón
pensé que fuese mi dueño.
La inclinación, padre mío,
es efecto natural,
que no manda el albedrío; 645
publicarla es desvarío,
pero no con causa tal.
Tú le habías prometido
a Carlos, sin duda alguna,
que le harías mi marido, 650
si de su estado abatido
mejorase la fortuna.
Él la buscó, y su valor
a enmendar llegó su suerte,
pues la mereció mejor; 655
luego el tenerle yo amor,
viéndolo, fue obedecerte.
Porque aunque a él no le dio
la fortuna medra alguna,
si vi que la mereció, 660
¿por qué había de ser yo
ciega como la fortuna?
Cuando él llegara a tenella
debía yo quererle bien;
pues no hacerlo al merecella, 665
porque fue injusta su estrella,
fuera serlo yo también.
Si por su infelicidad
perdió el juicio, más violento
fuera olvidar mi piedad 670
quien perdió el entendimiento
por tenerme voluntad.
Esta es, Señor, la razón
por qué llora mi pesar:
porque siente el corazón 675
tener una obligación
que no ha podido pagar.
Mas yo, Señor, he cumplido
con él, contigo y mi amor:
con él, en lo que he querido; 680
conmigo, en este dolor,
y a ti, en haberle vencido.
Este amor hizo mi suerte,
y publicando el dolor
que me ha de dar esta muerte, 685
cuanto te debe mi honor
es irme ya a obedecerte.

 (Vase.)  



Escena XIII

 

POMPEYO.

 
¡Válgame el cielo! ¿qué he oído?
Ni aun culpar su atrevimiento
puedo, pues verdad ha sido; 690
que aun yo en su queja me siento
también desagradecido.
Si Carlos... Mas ya no tiene
remedio: sin juicio está;
y ya el sarao se previene. 695
Con Lisardo el Duque viene,
de quien es la suerte ya.


Escena XIV

 

CARLOS y GERUNDIO, muy galanes y con máscara. POMPEYO.

 
CARLOS

 (Aparte a GERUNDIO.) 

Ven conmigo; que los dos
hemos de entrar al sarao.
GERUNDIO
Bien puedes desencogerte; 700
que vas, por Dios, más bizarro,
más galán y más airoso
que un toreador acabando
de hacer una buena suerte.
CARLOS
Ya a empezarle van llegando 705
galanes y damas, llenos
de flores y de penachos.


Escena XV

 

El DUQUE, CASANDRA, LAURA, LISARDO, MÚSICOS, acompañamiento. Dichos.

 
 

(Salen en forma de sarao; y en acabándose de cantar la copla, se descubren todos.)

 
MÚSICOS
A la unión más venturosa
que amor coronó en su aplauso,
triunfo de gala y belleza 710
salen abriles y mayos.
DUQUE
El sarao proseguirá
en estando desposados
Lisardo y Laura.
CARLOS

 (Al DUQUE, y luego a CASANDRA.) 

Y el cielo
les dé entre favores tantos 715
logro a unión tan venturosa,
gozando destos aplausos,
que ni la cansen las horas
ni la deshagan los años.
Y en gracia siempre del Duque, 720
favores que honren a entrambos
del sol vuestro, gran señora,
resplandezcan a los rayos.
CASANDRA
¡Qué miro! ¿no es Vidriera?
GERUNDIO
Y antes fino vidriado. 725
DUQUE
¿Qué es esto?
CARLOS
No os admiréis,
gran Señor, que yo soy Carlos.
DUQUE
Pues ¿con qué cura o prodigio
tan presto habéis restaurado
el juicio?
CARLOS
Si lo queréis
730
saber, Señor, escuchadlo.
LAURA
Cielos, ¿qué es esto que miro?
DUQUE
Decid; que atentos estamos.
CARLOS
Pues si yo lo he de decir,
vos, gran Señor, y el teatro 735
del mundo esta vez permitan
repetir lo que ha pasado;
porque es fuerza que se enlace
el remedio con el daño,
y por dar cuenta del uno 740
se han de referir entrambos.
Deuda ya, Señor, es vuestra
saber mi nombre, y de cuantos
me escuchan, ninguno ignora
de mi noble sangre el lauro. 745
Y si ya acaso os lo ha dicho
Pompeyo, que enamorado
de Laura, en mi tierna edad
la pedí su hermosa mano;
que despreció mi pobreza; 750
pero mi sangre estimando,
para mejorar fortuna
le dio a mi esperanza un plazo;
que con ella fui a buscarla,
y por las letras, mi aplauso 755
y mis estudios, me dieron
en Bolonia el primer grado;
que mi pluma os ganó en Roma
vuestra justicia, probando
en tres sentencias, de Urbino 760
el derecho hereditario;
que a pediros vine el premio
que os merecí; y por hallaros
embarazado en la guerra,
dejé las letras y al campo 765
salí, donde por la pluma
troqué la espada a la mano,
porque igualasen sus filos
el mérito de sus rasgos;
que yo os gané la victoria, 770
pues yo fui quien en sus brazos,
sacó a Casandra, rompiendo
por escuadrones contrarios,
de que ella misma es testigo;
y se la entregué a Lisardo, 775
porque él lo fuese también
de mis alientos bizarros.
Mas en esta acción, Señor,
se verá cuán desdichado
nací, pues teniendo esfuerzo 780
para un empeño tan alto,
no pude enmendar mi estrella,
llevando el cielo en la mano.
Que yo gané la colina,
volviendo vuestros soldados, 785
que ya huían; que prendí
a Federico, y bañando
con mi sangre vuestras plantas,
me encargasteis a Lisardo;
que olvidó vuestro precepto 790
y su obligación, ingrato:
pues siendo así que en el riesgo
le libré de sus contrarios
(y a costa de mis heridas
salió de peligro tanto), 795
que con la pluma le di
posesión del mayorazgo
que posee, no solamente
me privó de vuestro amparo,
sino que porque de Laura 800
solicitaba la mano,
y pudieran vuestros premios
coronarme de su aplauso,
para que no fuese oído
me dejó llegar a estado 805
tan mísero y abatido.
Que aun del alimento falto,
me sustentó muchos días
en tan prolijos trabajos
la limosna que buscaba 810
a mi pobreza un criado.
Viéndome destituido
de todo favor humano,
con tantos merecimientos,
lleno de desprecios tantos, 815
de vos jamás atendido,
de Pompeyo despreciado,
sin favor de Laura bella
y ofendido de Lisardo,
me fingí loco, por dar 820
a los hombres desengaño,
a la ingratitud afrenta,
y venganza a mis agravios.
Pues siendo así que por docto,
por valiente, por bizarro, 825
por discreto, noble y fino,
y en fin por méritos tantos
ni de vos merecí premio,
ni de mi dama agasajo,
ni lealtades de mi amigo, 830
ni de la piedad amparo;
al punto que por ser loco
fui risa de cortesanos,
deleite de poderosos,
desprecio de mis contrarios, 835
por loco con vuestra alteza
entrada tuve en palacio;
por loco os hablé, y no pude
por noble, valiente y sabio;
por loco, Pompeyo a Laura 840
me llevó, y los agasajos
que no merecí por fino,
me hizo por loco su agrado;
por loco, para con vos
me dio su favor Lisardo, 845
y fue a mi locura amigo
quien fue a mi razón ingrato.
Por loco, para mí fueron
liberales vuestras manos;
porque el loco no agradece, 850
y no permite al ingrato
el cielo hacer beneficios
sino cuando son en vano.
Por loco, en fin, gran Señor,
me vi lleno de regalos, 855
de favores, de riquezas.
Y el lucimiento que traigo
se le debí a la locura,
porque estudiante y soldado
contó siempre mi vestido 860
sus méritos en pedazos.
Y pues es el mundo tal
y los que tienen su aplauso,
que dan el favor a un loco
que niegan a un hombre honrado, 865
no quiero más premio dél
ni dellos que el desengaño.
Y habiéndolo conocido,
que lo conozcan tan claro,
que no lo puedan negar: 870
que esto quiero por aplauso
de mis honradas finezas,
por premio de mis trabajos,
por paga de mis servicios.
Y si por haberle dado 875
con algún atrevimiento
tan notorio desengaño,
se ha ofendido vuestra alteza,
a sus pies estoy postrado;
ponga en ellos mi cabeza, 880
que ya otro premio no aguardo.
CASANDRA
Corrida, Señor, escucho
un suceso tan extraño,
teniendo en vos tanta parte
la justa queja de Carlos. 885
Y si en mi ruego hay poder
para mover vuestra mano,
os suplico que desmienta
su fortuna y el agravio
que la ingratitud le ha hecho. 890
LAURA
Y yo, Señor, que este cargo
no se entienda por mi culpa,
cuando queriendo yo a Carlos,
por no admitirle mi padre,
de su obediencia me arrastro. 895
DUQUE
Deste yerro sólo ha sido
toda la causa Lisardo;
y pues él tiene la culpa,
no le dé Laura la mano.
Y pues por mi cuenta corren 900
las conveniencias de Carlos,
yo le haré tantas, que quede
el yerro desempeñado,
y esposo de Laura sea.
CASANDRA
Pues porque veáis que os pago 905
con más agradecimiento,
esta, Señor, es mi mano.
DUQUE
Con el alma la recibo.
Dásela tú, Laura, a Carlos.
LAURA
Yo, con el alma y la vida. 910
CARLOS
Pues llegue Laura a mis brazos.
GERUNDIO
La boda será allá dentro;
y aquí, discreto Senado,
se da, con vítores vuestros,
fin dichoso al licenciado 915
Vidriera, sin novela,
y las fortunas de Carlos.





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