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Contemporánea de la preceptiva de Blair, aunque traducida unos años antes (1784-1799), es la obra del abate Juan Andrés, Origen, progresos y estado actual de toda la literatura, en la que se trata sobre el «romance» (relato extenso, en prosa, de sucesos fuera de lo común), incluyendo dentro de él la «novela», a la que se define del siguiente modo: «Pequeños romances son las novelas, en las quales sin tanto enredo de aventuras y variedad de accidentes se expone un solo hecho, y pueden considerarse respecto de los romances lo que los dramas de un solo acto en comparación de una comedia completa» (Madrid, Imp. de Sancha, 1787, vol. IV, cap. VII, pp. 476-539, y p. 526). Estas «novelas» a que se refiere el abate Andrés no son otras que las composiciones narrativas breves, cuentos y novelas cortas. Por tanto, la obra del abate Andrés constituye para la literatura española, en la historia literaria del relato breve, un precedente insoslayable de los tratados de Blair y Batteux.

 

2

La teoría de Blair domina la primera mitad del siglo XIX en nuestro país, ya que las Lecciones fueron texto obligatorio en la enseñanza española hasta que le sustituyó el de Hermosilla (Andrés Soria, «Notas sobre Hugo Blair y la Retórica española en el siglo XIX», Estudios sobre literatura y arte dedicados al profesor Emilio Orozco Díaz, recogidos y publicados por Andrés Soria, A. Gallego Morell y Nicolás Marín, Universidad de Granada, 1979, vol. III, pp. 363-388).

A pesar del éxito alcanzado, los críticos están de acuerdo en señalar la falta de originalidad de la obra (vid. Isidoro Montiel, «José Luis Munárriz, traductor de Hugh Blair», Ossián en España, Barcelona, Planeta, 1974, pp. 218-224), si bien Leonardo Romero («La poética de Braulio Foz en el marco de la preceptiva literaria contemporánea», Cuaderno de Estudios borjanos XV-XVI. Homenaje a Braulio Foz, Borja, 1985, p. 116) apunta el carácter más innovador del texto de Blair frente al de Batteux.

El influjo de las teorías de Batteux sobre los preceptistas españoles resulta más difícil de calibrar, ya que el autor francés aparece citado sólo ocasionalmente en las preceptivas. Leonardo Romero (art. cit., p. 115) sostiene su pervivencia a través del grupo de amigos de Leonardo F. de Moratín y del Arte de hablar en prosa y verso de José M. Gómez Hermosilla.

 

3

La primera traducción al español de este tratado es la que realiza José Luis Munárriz (Lecciones sobre la Retórica y las Bellas Letras) entre 1798 y 1801, en cuatro volúmenes.

 

4

La traducción española, Principios filosóficos de la literatura o curso razonado de Bellas Letras y Buenas Artes (traducida al castellano e ilustrada con algunas notas críticas y varios apéndices sobre la literatura española por Agustín García de Arrieta, Madrid, Imp. de Sancha), en nueve volúmenes, es de los años 1797-1805.

 

5

Para la versión de Batteux vid. Inmaculada Urzainqui, «Batteux español», en AA.VV., Imágenes de Francia en las letras hispánicas, Barcelona, PPU, 1989, pp. 239-260.

 

6

Charles Batteux, Principes de la littérature, nouvelle édition, Lyon, chez Amable Leroy, 1800, 6 vols.

 

7

Hugh Blair, Lectures on Rhetoric and Belles Letters, octava edición, London, 1801, vol. III, pp. 70-78.

 

8

I. Urzainqui (art. cit., p. 246).

 

9

Agustín García de Arrieta añade una nota a este Tratado IV (Principios filosóficos de literatura..., vol. IX, 1805, p. 119): «Como Mr. Batteux no habla nada de este ramo de la literatura, el más bello y ameno (si bien por lo común el más frívolo y acaso el más nocivo, como lo prueban millares de Novelas tanto antiguas como modernas, con que se ve mudada la República de las Letras); se ha tenido por conveniente suplir este artículo, como también los restantes de este tomo, con que completamos y damos fin a la parte tercera de la presente obra; la principal, como ya hemos advertido antes, no abrazaba como debiera, según su título, todos los ramos de la literatura». Vid. pp. 138-150.

 

10

Hugo Blair, traduc. cit., ed. 1800, vol. III, carta XXXIII, pp. 291-306.