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1071

Poned a contribución vuestro propio juicio... El testimonio interno que la virtud y el vicio se procuran es cosa de gran peso: prescindid de esta conciencia, y todo cae por tierra. Las primeras palabras están sacadas de las Tusculuanas de CICERÓN, I, 25; y la frase siguiente, del tratado de Natura deorum, III, 35. (C.)

 

1072

¡Ay!, ¡qué no pensara yo antaño como actualmente! ¡o que no dispusiera yo hoy incólume del lustro con que mi juventud brillaba! HORACIO, Od., VI, 104. (N. del T.)

 

1073

Así cuando las fieras en su prisión sombría olvidan las selvas, parecen haberse dulcificado; despojándose de su orgullo, diríase que aprendieron a soportar el dominio del hombre; mas si por acaso una poca sangre acierta a tocar sus inflamadas fauces, su rabia se despierta, su garganta se hincha, sedienta del líquido cuyo gusto viene a excitar su sed: arden en deseos de saciarse de él, y su crueldad se abstiene apenas de devorar al amo, que tiembla de terror. LUCANO, IV, 237 (N. del T.)

 

1074

Jamás la Providencia será tan enemiga de su obra para consentir que la debilidad sea colocada en el rango de las cosas mejores. QUINTILIANO, Inst. orat., V, 12. (N. del T.)

 

1075

Tan flexible era su espíritu y tan apto para todo: sea cual fuere la labor que emprendiese, para ella semejaba nacido. TITO LIVIO, XXXIX, 40. (N. del T.)

 

1076

El trabajo nos libra de los vicios que a la ociosidad acompañan. SÉNECA Epíst., 36. (N. del T.)

 

1077

Para los cuales vivir es pensar. CICERÓN, Tusc. Quaest., V. (N. del T.)

 

1078

Plutarco. (N. del T.)

 

1079

Nos referís las andanzas de la familia de Eaco, y los combates librados al pie de los sagrados muros de Ilión: mas omitís decirnos cuánto nos costará el vino de Chio, quien templará el agua de nuestro baño y en qué casa y a qué hora desafiaremos el frío de las montañas del Abruzo. Horacio, Od., III, 19, 3. (N. del T.)

 

1080

Significan estas palabras hablar un lenguaje culto y rebuscado; a la letra: hablar en la punta de un tenedor. (N. del T.)