![]()
Continúan la marcha con extraordinarios sucesos, hasta hacer Banquete de un Caballo muerto: llegan al Valle de Otumba, donde descubren la mayor fuerza del Ejército enemigo: previénense al Combate, y queda desbaratado en Batalla Campal todo el poder Mexicano: Entran en Tlaxcala, y modera el respecto del Adalid el castigo, que un Senador firmó para su propio hijo, por haber conspirado contra los Españoles: reducen estos las Provincias de Tepeyecac, o Tepeaca, Huacacholan, y otras; sin embargo de las Milicias Mexicanas, que en ellas había introducido el nuevo Emperador Quauhtemotzin, Yerno de Moctezuma, quien ascendió al Solio, por muerte de Quauhtlahuac: Raras advertencias de su Política, y Gobierno Militar. Gana el Capitán Cristóbal de Olid a Acatzinco, Tecamachalco, y otras Ciudades, y vuelve con el Héroe a Tlaxcala, adornados de luto por la muerte de Maxiscatzin, cuya autoridad despertó a muchos Señores, para confesar el Evangelio. Ponense por obra los Bergantines para el Sitio de México, y da permiso a los malcontentos, para que se retiren a Cuba, habiéndole llegado, por disposición del Cielo, más de doscientos Españoles de Velázquez, y Garay, que venían con muy opuesto designio. Eligen la Capital de Tezcuco para Plaza de Armas contra la Corte, y en Tezmelocán ofrece fingidamente la Paz el Príncipe Reinante: entra en ella, descubre el engaño, huye el Rey, y restituye la Corona a su legítimo Señor. Avanza a Ixtacpalapa, y vese a pique de perderse, con toda su Gente, en una Celada, que dispuso su Cacique: Pasan los Capitanes Lugo, y Sandoval a la Provincias de Chalco, y Otumba; y tomadas éstas, con los Prisioneros se más porte, reconviene con la Paz al Emperador Mexicano, en aquellos términos, que demanda la razón.
Argumento
| Llegan a Otumba, donde el Mexicano, | ||
| En Batalla Campal queda vencido; | ||
| Gánanse otras Provincias, mientras vano | ||
| Huauhtemotzin, el Trono es elegido: | ||
| La Fe dilata Senador Cristiano, | ||
| Con más gente, del Cielo es asistido; | ||
| A Tezcuco por Plaza de Armas toma; | ||
| A Chalco gana, y a la Corte asoma. | ||
| 1. ¿Cuál será la razón, o antipatía, | ||
| Que respecto del mérito más justo, | ||
| Se halla en el premio, para que a porfía | ||
| Pague su amor con odio tan injusto? | ||
| Síguele aquel constante, noche, y día, | ||
| Con ansia siempre, rara vez sin susto, | ||
| Y a prodigio se nota, que le aguarde, | ||
| Pues si le llega a asir, es mal, o tarde. | ||
| 2. Elección estragada, con que deja | ||
| Insaciable de aquel, la sed innata, | ||
| Si cuando el precio suyo más le aleja, | ||
| Es un indigno en quien lo malbarata: | ||
| Gime el sudor con amorosa queja, | ||
| Al ver que injustamente así lo trata, | ||
| Pues niega al digno, lo que al vil concede: | ||
| No sucede común, pero sucede. | ||
| 3. Pudieran sinsabores olvidados | ||
| Divulgar la opinión, que cierta queda, | ||
| De que afanes, fatigas, y cuidados, | ||
| Para los Premios, no son ya moneda: | ||
| Si llegaran a hablar los lastimados, | ||
| Qué testigos hubiera; más lo veda | ||
| El general delito, en que se espacia; | ||
| Pues ¿qué culpa mayor, que la desgracia? | ||
| 4. Falsario el ocio, para conseguirle | ||
| Acuña adulación, dolo, perfidia, | ||
| Y porque no pretendan impedirle, | ||
| Sofoca la razón, paga la envidia: | ||
| La verdad, que es quien puede deslucirle, | ||
| Tiene oprimida, pues contra ella lidia; | ||
| Y sólo en esta Lid se ha conocido, | ||
| Que es quien sigue el alcance, el más perdido. | ||
| 5. No es merecer lo mismo que exaltarse, | ||
| Pues puede por extraño acaecimiento, | ||
| Haber dado la mano a levantarse, | ||
| Más la fortuna, que el merecimiento: | ||
| El mérito es lo más, saber labrarse | ||
| Con el propio sudor sublime asiento, | ||
| Es lo sumo: mejor que haber subido, | ||
| Es no subir, y haberlo merecido. | ||
| 6. ¿Por qué si en ti los tuyos se complacen, | ||
| (A Séneca pregunta, amigo estrecho) | ||
| No te erigen Estatua, y satisfacen | ||
| Con ella, a lo que tienes tal derecho? | ||
| Más precio inquieras, el por qué no lo hacen | ||
| (Le responde) que no por qué lo han hecho: | ||
| Esto dice fortuna, o diligencia, | ||
| Virtud expresa aquello, y excelencia. | ||
| 7. Gócese aquel, que a gotas de un terrible | ||
| Tenaz desvelo, les tejió a sus sienes | ||
| Lauro inmortal, Corona inmarcesible, | ||
| Que el premio nunca defraudó estos bienes: | ||
| Puede ser olvidado, y es posible; | ||
| Mas nunca perderá prendas, en quienes | ||
| Vinculando del mérito la gloria, | ||
| Halle de su sudor ejecutoria. | ||
| 8. Con ésta entretenido, y fervoroso | ||
| Se hallaba el Adalid, mientras ordena | ||
| Otras el Hado, donde con reposo | ||
| La esperanza sus lágrimas serena: | ||
| Tormento fue ésta siempre rigoroso, | ||
| Mas trabajar sin ella, es mayor pena, | ||
| Y ninguno en el Mundo habrá que diga, | ||
| Que no miró este blanco su fatiga. | ||
| 9. A precio suyo vuelve al incesante | ||
| Afán, que ofrece la ocasión presente; | ||
| Y siguiendo la Marcha, va adelante | ||
| Siempre con enemigos por la frente: | ||
| Pasan de noche a puesto más distante; | ||
| Falta la provisión a nuestra gente; | ||
| Tal que a necesidad, hambre extremada, | ||
| Hizo a una yegua, vianda delicada. | ||
| 10. Con razón un Filósofo ha afirmado, | ||
| Que es la salsa, el sainete, al condimento, | ||
| La mucha hambre, pues nunca ha reparado, | ||
| Siendo tal, sino sólo en el sustento: | ||
| ¿Cuánto al gusto, la gula le ha costado? | ||
| Nada el melindre para el que anda hambriento; | ||
| ¡Oh, cuánta diferencia en la comida, | ||
| Hay desde el paladar, hasta la vida! | ||
| 11. Tú Aristipo epulón, que entre manjares, | ||
| Y ocios, gastas el alma, fatigados | ||
| Mira desde tu mesa los azares, | ||
| Con que nutren la vida los Soldados: | ||
| Mas no lo hagas, que sobrarán pesares | ||
| Venideros, a gustos desreglados, | ||
| Si ellos compran su fama, y tu ansia estulta, | ||
| Con tu nombre, y tu vida se sepulta. | ||
| 12. Denle incomodidades al que tiene | ||
| Espíritu, a salir a nueva esfera, | ||
| Que con ellas, hará lo que previene | ||
| El Héroe, al ver que otra batalla espera: | ||
| Cuando Titán, a Otumba a rayar viene, | ||
| En su espaciosa Vega lisonjera, | ||
| Tan dilatado golfo halla de Pluma, | ||
| Que tuvo por menor el de su espuma. | ||
| 13. Asombro fue, cuando movida el Asia, | ||
| Dio Xerxes sobre Grecia, tres millones | ||
| De Soldados, por quienes cuanto espacia | ||
| El Atos, transminó sus Farellones: | ||
| Mas qué mucho sintiese tal desgracia, | ||
| Si herido el Helesponto a sus Timones, | ||
| Vio Galipoli el Istmo con dos puentes, | ||
| Para dar a unos, y otros más corrientes. | ||
| 14. Grandeza sí, pero es más numerosa | ||
| La multitud, que el Mexicano envía; | ||
| Que aquel número ajusta poderosa | ||
| Fuerza, de treinta Reyes en que fía: | ||
| ¡Cuánta otra gente mandaría forzosa | ||
| De inmoderadas Levas, este día, | ||
| Quien si apostara al Mar, hombres, apenas | ||
| Pudieran igualarlos sus arenas! | ||
| 15. En sí anegando Valles, y Montañas, | ||
| Inmensa muchedumbre de Flecheros, | ||
| Tremola en sus Banderas las hazañas, | ||
| Que ostentan Jeroglíficos guerreros: | ||
| ¡Con qué varios colores, con qué extrañas | ||
| Figuras, de Penachos, y Plumeros, | ||
| En joyas, y pendientes, rabia impía, | ||
| Dio la muerte, galana bizarría! | ||
| 16. Nunca con más extremos arrogancia | ||
| Militar, de soberbias impiedades, | ||
| Hizo, sino hoy, con superior jactancia, | ||
| Aparato mayor de sus crueldades! | ||
| Fuerza era, que así fuese extravagancia, | ||
| Que excediéndose en tantas vanidades, | ||
| Intentó, con gentil desembarazo, | ||
| Rendir al mismo Marte, brazo a brazo. | ||
| 17. Éste al empeño grande que barrunta, | ||
| A los suyos demuestra su propuesta, | ||
| Con un mirar; como hace el que pregunta, | ||
| Y aconseja en su rostro la respuesta: | ||
| Leyendo la obediencia en una punta, | ||
| Y otra, al combate la defensa apresta | ||
| En explayada frente, y diligente | ||
| Da a aquel el pecho, y a estos da la frente. | ||
| 18. Llegó el caso (constante dice) amigos, | ||
| De morir, o vencer; éste el postrero | ||
| Vale es en suma de los enemigos, | ||
| Que su despecho presumió guerrero: | ||
| Sólo a serviros vienen de testigos, | ||
| Y a dar otra victoria a vuestro acero; | ||
| Su último, su mayor esfuerzo ha sido, | ||
| Si no vencéis, no basta haber vencido. | ||
| 19. A vencer, o morir. Jamás preñada | ||
| Nube, rompiendo senos, y cristales, | ||
| Desgajó a la Montaña amenazada, | ||
| Con tanta furia, rayos, y raudales: | ||
| Ni jamás tan a tiempo reventada | ||
| Su Cima, rebatiendo pedernales, | ||
| La disipó, con los tenaces lazos | ||
| De fuertes riscos, que aventó en pedazos. | ||
| 20. Huracán no; Diluvio en avenidas | ||
| De infausta pluma, ciega la Campaña, | ||
| Inundando con olas repetidas, | ||
| Pimpollo, Espiga, Rosa, Botón, Caña: | ||
| Aquesta (Mongivelo) en desprendidas | ||
| Lajas, le arroja toda la Montaña, | ||
| Cortando esquiva, con violencia breve, | ||
| Iras de peñas, por fragor de nieve. | ||
| 21. Tal el Golfo de flechas brota amagos, | ||
| Que el Mexicano vibra con arrojos, | ||
| Si en torbellinos, si en crecidos Lagos, | ||
| Llena el aire, y la tierra de despojos: | ||
| Revienta el Español Vesubio, estragos, | ||
| Que antes al Alma llegan, que a los ojos; | ||
| La guerra se enfurece, y turbulentos, | ||
| Añadiendo horror, van los Elementos. | ||
| 22. Lanzas, Espadas, Chuzos, y Macanas, | ||
| Se quiebran en los pechos, y cabezas; | ||
| Estréllanse los Sables, Partesanas, | ||
| En los miembros, que vuelan hechos piezas: | ||
| A los brazos las iras más tiranas | ||
| Llaman sus irritadas fortalezas; | ||
| Y a tanta intrepidez, que opresa gime, | ||
| La quinta esencia del furor se exprime. | ||
| 23. Así los unos, y otros, valerosos | ||
| Sembrando muertes, destrozando vidas, | ||
| Desfogan con incendios pavorosos | ||
| Etna mayor en llamas repetidas: | ||
| Con sangrientos embates lastimosos | ||
| Son de la vida diestros homicidas; | ||
| Y arrasando Escuadrones impacientes, | ||
| Al Mar de sangre, nuevas dan corrientes. | ||
| 24. Aún el ambiente suave, estremecido | ||
| De Clarines, y Cajas Españolas, | ||
| Violando el margen, llega entumecido, | ||
| Pasar a golfo de vitales olas: | ||
| Y ahogando en él el Parche, y alarido, | ||
| Hace que sólo se perciban solas | ||
| Las confusiones nuevas, que veloces, | ||
| En los golpes, visibles son sus voces. | ||
| 25. Cual a dos manos el feroz montante | ||
| Jugando diestro de uno al otro lado, | ||
| Con los cuerpos que trunca, en un instante | ||
| Cubre de miembros el teñido Prado: | ||
| Cual con la Espada, rayo del Tonante, | ||
| Lo que delante ve, deja abrasado; | ||
| Cual con gruesa Alabarda, corta fiero | ||
| Más Plumeros al Pino, que al acero. | ||
| 26. No vio en sus Teatros Marte igual Campaña, | ||
| Tan formidable a la ira, y la fiereza, | ||
| Donde una hazaña se ahoga en otra hazaña, | ||
| Y una proeza se anega en otra proeza: | ||
| En horrores, crueldades, muertes, saña, | ||
| Tropieza la impiedad, y la braveza; | ||
| Hasta el mismo corrido en esta parte | ||
| Confesó envidias, al humano Marte. | ||
| 27. Cuando éste al enemigo brioso aterra, | ||
| Aquel contra él los elementos fragua, | ||
| Y en un harpón a todos los encierra, | ||
| Por ver si el corrimiento así desagua: | ||
| Plumas el Aire, pedernal la Tierra, | ||
| El Fuego ardores, y veneno la Agua, | ||
| Dieron contra el aliento sin segundo. | ||
| Que a todos ellos les ganaba un Mundo. | ||
| 28. En su brazo clavado, que pudiera | ||
| Ya honrar la diestra del Tonante, Rayo, | ||
| (Pues mereció prendido más Esfera, | ||
| Que la que Jove huella sin desmayo:) | ||
| Luce las Plumas rojas de manera, | ||
| Que viendo hacerle más airoso ensayo, | ||
| Llegó a decir: Desde hoy conozco cierto, | ||
| Que inmortal eres, si con él no has muerto. | ||
| 29. No así de Armas, y Canes acosado, | ||
| Repechado en el Roble, se hace fuerte | ||
| En las hircanas selvas, que ha trillado | ||
| Tigre feroz, a resistir la muerte: | ||
| Y al verse de corales salpicado, | ||
| Contra Lanzas, y Perros se convierte | ||
| Por la tintura, que en dorada llama | ||
| Tanta ira, como nácar, le derrama. | ||
| 30. A la Púrpura fresca, que matiza | ||
| Escudo, y riendas, rompe el grande trozo | ||
| De las Escuadras, donde el fuego atiza, | ||
| Haciendo en ellas mísero destrozo: | ||
| Busca el centro, y en éste se encarniza, | ||
| Quitando a la fortuna tanto embozo; | ||
| Y seguido de algunos se presenta | ||
| Adonde el Sol, portátil Carro ostenta. | ||
| 31. Cual las arenas de la Libia ardiente, | ||
| Bramando ciego surca con pie hendido, | ||
| Manchada a esmaltes de carmín caliente, | ||
| Su rugosa cerviz, toro prendido: | ||
| Que sacudiendo de la dura frente | ||
| Con amenazas el marfil torcido; | ||
| Lo que va retirándose su amago, | ||
| Hace al partirse duplicado estrago. | ||
| 32. Llega a las andas el galán Nemeo, | ||
| Y con el General que en ellas mira, | ||
| Cierra, y al bote, como justo empleo, | ||
| Da de espaldas con él cuando le tira: | ||
| Tigre por su rubí, venga el trofeo; | ||
| Rival por su granate, a más aspira; | ||
| Queriendo solamente que la gloria, | ||
| Al brazo herido deba la victoria. | ||
| 33. Salamanca, que se halla cerca, falta | ||
| Del caballo, y tomando el Estandarte, | ||
| Al General difunto, más lo exalta, | ||
| Cuando arbolado se lo entrega a Marte: | ||
| Mira la multitud tan suma falta, | ||
| Y sus Insignias a una, y otra parte | ||
| Arrojando, la fuga no entendida | ||
| Emprendió despachada, no vencida. | ||
| 34. España viva, grita valeroso | ||
| El Adalid, y como de repente, | ||
| Quien soñando en un Golfo tempestuoso, | ||
| Despierta, y el sosiego ve patente: | ||
| Así de tanto cauce proceloso, | ||
| En la aprehensión se escucha solamente | ||
| El rumor, y a no haber tales despojos, | ||
| Sueño lo hicieran, a faltarles ojos. | ||
| 35. Apolo se admiró desvanecido, | ||
| Hallando el Ponto convertido en Monte; | ||
| Y a no tener el curso tan sabido, | ||
| Le sucede lo que antes a Faetonte: | ||
| Vaciló un tanto, pero ya entendido, | ||
| Que era Cortés quien daba tal desmonte, | ||
| Dijo al cobrar el Pértigo flamante: | ||
| Esta es España, vamos adelante. | ||
| 36. Éste, y aquellos examinan ciertos | ||
| Millares, cuentos, de cabezas, manos, | ||
| Piernas, y cuerpos truncos, de los yertos | ||
| Infelices perdidos Mexicanos: | ||
| O cuanta muchedumbre entre los muertos | ||
| Pudieran numerar los Castellanos, | ||
| A ser posible; pero en tal frangente, | ||
| Ellos las hacen, y otro que las cuente. | ||
| 37. Qué de despojos no son ya tributos | ||
| A sus diestras: Qué Petos, qué Collares, | ||
| Nacieron galas, y espiraron lutos, | ||
| Equivocando suertes singulares! | ||
| Soberbia presunción del triunfo, astutos | ||
| Les puso adornos tan particulares; | ||
| Porque hicieron con sola su insolencia, | ||
| Cuentas al gusto, no a la contingencia. | ||
| 38. Triunfante ya de tanto horror sangriento, | ||
| Llega a Tlaxcala, cuyo leal Senado, | ||
| Con esmero rendido dice atento | ||
| La amistad, y obediencia que ha jurado: | ||
| Celebra la victoria aquel contento, | ||
| Que es del Vulgar pasión, del Noble agrado, | ||
| Cuyas festivas voces, y ternuras, | ||
| Son aquí afectos, las que allí locuras. | ||
| 39. Mas ¿quién creyera que en tan repetidas | ||
| Felicidades la desgracia echase | ||
| El azar, invirtiendo las medidas, | ||
| Porque el nuevo edificio se arruinase? | ||
| El engaño de Espadas presumidas | ||
| Lo hizo, porque hizo más odiosa clase, | ||
| Queriendo supusiesen los Soldados, | ||
| Que ni en las listas fueron bien contados. | ||
| 40. Tropiezo es de la Pluma, y cruel sonrojo, | ||
| Que hijos de España, busquen impacientes, | ||
| Más los ocios de Cuba, que el arrojo, | ||
| Con que la fama nombres da eminentes: | ||
| A la verdad lo ingenuo, sea despojo, | ||
| Para que echen de ver los maldicientes, | ||
| Que a quien cuenta valor, y cobardía, | ||
| No pasión torpe, sí razón le guía. | ||
| 41. Los de Narvaez, mirando que se emprenden | ||
| Pasos, a sujetar Pueblos alzados, | ||
| Claman por Vera-Cruz, donde pretenden | ||
| De más cerca los gustos no olvidados: | ||
| Entre los imposibles que suspenden | ||
| Tanta Conquista, crece los cuidados | ||
| Éste en el Adalid, pues en su vista, | ||
| Hizo también de necios su conquista. | ||
| 42. Al punto que Otumba la Red de Oro, | ||
| A México, y a Madrid, ira, y memoria, | ||
| Partió, y Huauhtlahuac con fatal desdoro, | ||
| Perdió la vida, si antes la victoria: | ||
| Al Solio Huauhtemuch dio su decoro | ||
| Con repugnancia, porque tanta gloria | ||
| Fuese hija del desdén, que la renuencia | ||
| Hace escalones de su resistencia. | ||
| 43. Con más culta Nación, hizo lo mismo | ||
| Tiberio, en el Senado, que ya doma; | ||
| No es resistir, acción de barbarismo, | ||
| Dígalo aquel con el Laurel de Roma: | ||
| Uno, y otro ocultando grave abismo, | ||
| Ganan, cuando la mano el Cetro toma, | ||
| Lo más alto del Arte en que se emplean, | ||
| Pues son rogados con lo que desean. | ||
| 44. ¡Qué aceptación ganó por su persona, | ||
| Y sangre! Yerno fue de Moctezuma; | ||
| E iluminado ya con la Corona, | ||
| De sus grandezas hizo noble suma: | ||
| Los tributos levanta, con que abona | ||
| Tregua al sudor, y esfuerzos a la Pluma, | ||
| Que para dominar un Soberano, | ||
| Ha de ocupar el pecho, no la mano. | ||
| 45. Muestra benignidades repartiendo | ||
| Dádivas, privilegios, y excepciones; | ||
| Y al mismo paso que el amor creciendo, | ||
| Fueron también creciendo los Pendones: | ||
| A la fieldad exhorta, remitiendo | ||
| Reclutas, donde temen invasiones, | ||
| Que es la voz sola de quien quiere, en vano, | ||
| Si pudiéndolo hacer, no da la mano. | ||
| 46. Con estos medios, dignos de alabanza, | ||
| Y el perdón general, en breves días, | ||
| Logró en Tepeaca, donde el resto afianza, | ||
| Y en todo el País, mayores osadías: | ||
| Cortar de Vera-Cruz quiere la alianza, | ||
| A los nuestros, y en otras correrías | ||
| Tanto hace, que a Tlaxcala brindó fuerte | ||
| Vida en su liga, o en su afecto, muerte. | ||
| 47. Embajadores manda (providencia | ||
| De política grande) a aquel Senado, | ||
| Ofreciendo mayor correspondencia | ||
| Entre la unión, y paz deste tratado: | ||
| Con tal que sólo en tanta concurrencia | ||
| Tome contra el Caudillo celebrado | ||
| Las armas, cuando da motivo luego, | ||
| Causa común, para común sosiego. | ||
| 48. Pero de esta República guerrera | ||
| El pundonor, tanta propuesta extraña | ||
| Impracticable, pues rendida esmera, | ||
| Atentas obediencias para España: | ||
| Esfuerza su repulsa, porque fuera | ||
| Vileza entonces, lo que juzga hazaña, | ||
| Habiendo hecho felice su recinto, | ||
| Mejorando sus Tercios en un Quinto. | ||
| 49. Ésta sola de tantas populosas | ||
| Provincias, se libró del Mexicano; | ||
| Y en las otras creció sus poderosas | ||
| Fuerzas, para acabar al Castellano: | ||
| De estas medidas, siempre recelosas, | ||
| Los del Vulgo Español tomaron mano, | ||
| Para dar a entender que no había dable | ||
| Medio, a seguir empeño impracticable. | ||
| 50. Máxima fue, cerrarse no a la banda, | ||
| Y mandar cuanto bueno, y bien parece; | ||
| Que hay cosa que es desdoro del que manda, | ||
| Más que reformación del que obedece: | ||
| Precepto intempestivo, jamás anda | ||
| En sazón, y a sí propio se envilece; | ||
| Pues nunca fue más ciega la obediencia, | ||
| Que no repare su desconveniencia. | ||
| 51. Por esto el Extremeño, conociendo | ||
| La alteración fatal de sus humores, | ||
| Y al mismo tiempo al Mexicano viendo | ||
| Empeñado en designios superiores, | ||
| Prueba el tiento benigno, reprimiendo | ||
| Autoridad, que puede obrar rigores: | ||
| Y antes que haga el poder lo que hacer sabe, | ||
| Procura (¡qué prudente!) Modo suave. | ||
| 52. Mas nada así consigue su destreza, | ||
| Porque primores de tan dulce hechizo, | ||
| No nacieron, no son a la rudeza | ||
| De paladar grosero, y enfermizo: | ||
| Que como no penetra su corteza, | ||
| Se contenta no más con el postizo | ||
| Superficial deleite, en que embriagado | ||
| Está, sin más razón, que estar negado. | ||
| 53. Genios hay en el Mundo extravagantes, | ||
| Que hacen de su locura raro aprecio; | ||
| Y hallándose aplaudidos de ignorantes, | ||
| Crecen al grado sumo de lo necio: | ||
| Adulación de simples circunstantes, | ||
| Les obliga que miren con desprecio | ||
| A los demás, llegando su osadía | ||
| A usar por Magisterio, la porfía. | ||
| 54. Tiene el rústico cura en su ignorancia, | ||
| El agudo, el soberbio, en su renuencia; | ||
| Pero del presumido, la jactancia | ||
| No, porque es incurable tal dolencia: | ||
| No sólo no conoce su arrogancia, | ||
| Sino que el juicio ajeno cree demencia; | ||
| ¡Ni qué importa juzgarlo estrafalario, | ||
| Si él está persuadido a lo contrario! | ||
| 55. Con el que por su mal llegó a este estado, | ||
| No hay que entrar en disputa, o nuevo examen, | ||
| Que hereje del capricho, de obstinado, | ||
| Dará la vida, pero no el dictamen: | ||
| El único remedio que se ha hallado, | ||
| Es no contradecirles, aunque bramen, | ||
| Ni por su bien, que Físicos expertos, | ||
| Cuerpos enfermos buscan, mas no muertos. | ||
| 56. Este sistema fuerza, que cediendo | ||
| El Español, reprima sus enojos, | ||
| Hasta sazón madura, pretendiendo | ||
| En los vivos, curar tantos arrojos: | ||
| Póneles por delante, que teniendo | ||
| Del Imperio las Armas a los ojos, | ||
| Verán el paso libre sus espadas, | ||
| Si quedan las Provincias sojuzgadas. | ||
| 57. Con esto, y prometerles que daría | ||
| Su permiso, en las Quillas más veleras, | ||
| Para el curso de Cuba, al que quería | ||
| No seguir el rumor de sus Banderas: | ||
| Reduce entonces tanta demasía, | ||
| Y antes que el calor pase, tan de veras | ||
| Pulsó la cosa, que perdió al Indiano; | ||
| Más fuerza era, si hay pulso, enfermo, y mano. | ||
| 58. Queda otra vez Tepeaca reducida, | ||
| Que es lo que más en México se siente, | ||
| Perdida la opinión, y la surtida, | ||
| Que era allí el presupuesto más urgente: | ||
| Aquí se erige fuerza pretendida, | ||
| A sujetar extraña, y propia gente, | ||
| Y Española Ciudad se considera, | ||
| Segura ya, segura su Frontera. | ||
| 59. Ganan otras Ciudades populosas, | ||
| Después Quecholan, Acatzinco luego, | ||
| En donde sus Milicias poderosas | ||
| Ve en cenizas el Patrio a nuestro fuego: | ||
| Olid rinde más Villas belicosas, | ||
| Y como juntos andan ira, y ruego, | ||
| Los Audaces se miran compelidos, | ||
| Y los tímidos quedan socorridos. | ||
| 60. Millares de hombres pierde aquel Monarca | ||
| En estas interpresas, y millares | ||
| De gentes, brota toda la Comarca, | ||
| A ser a nuestras Armas auxiliares: | ||
| Con suave influjo la fortuna marca, | ||
| Desta jornada, proezas singulares, | ||
| Siendo el triunfo mayor de su talento, | ||
| Que templase su queja un malcontento. | ||
| 61. Inventados parecen los sucesos | ||
| De esta Conquista, para que elevadas | ||
| Halle la admiración, con más excesos, | ||
| Las acciones del Héroe, decantadas: | ||
| No tanto, no, confirman sus progresos, | ||
| Empresas del aliento coronadas, | ||
| Cuanto de lucha, que es sin competencia | ||
| El ejercicio, el fin de la paciencia. | ||
| 62. Mira entre los inquietos, casi iguales | ||
| A algunos obligados, que pudieran | ||
| Tener más de su parte, los cabales | ||
| De la razón, si acaso la atendieran: | ||
| Mezcladas entre espinas de parciales, | ||
| Están las Rosas, que en picar se esmeran; | ||
| Y aunque siente el dolor en su persona, | ||
| Más le punza la falta a la Corona. | ||
| 63. Poca sinceridad, claro es, habría | ||
| En las causales de tan vana queja, | ||
| Porque quién con su sangre allí podría | ||
| Ir contra la lealtad que le aconseja: | ||
| Ni a propia displicencia se debía | ||
| Atender, si del Real servicio aleja, | ||
| Que la frente de un Noble está empeñada, | ||
| Si ve en su mano por el Rey la espada. | ||
| 64. Parece que es efecto del pecado, | ||
| Aquesta infiel correspondencia humana; | ||
| Más discurría yo, que bien mirado, | ||
| Es providencia oculta soberana: | ||
| Advertencia es sin duda al engañado, | ||
| Porque conozca la miseria vana, | ||
| Y de tanto engreimiento se desvíe, | ||
| Para que en la verdad sólo confíe. | ||
| 65. Si con las sinrazones tan engreído | ||
| Está en el mundo, ¿cómo lo estuviera, | ||
| Si la correspondencia que ha querido | ||
| En las acciones de los otros viera? | ||
| ¡Oh qué de pocas veces se ha tenido! | ||
| Dígalo el que la ha visto, si quisiera | ||
| Mayor felicidad; su corto anhelo, | ||
| Olvidara por ésta la del Cielo. | ||
| 66. Algunos, celebrados en la Historia, | ||
| Hubo, que tanta dicha consiguieron; | ||
| Mas tan escasos son, que en la memoria, | ||
| Con los siglos apenas compitieron: | ||
| Lo común, es lo opuesto a aquesta gloria, | ||
| Dicho por todos cuantos son, y fueron, | ||
| Sentido del discreto, y no ignorado, | ||
| Aunque en verdad con más razón llorado. | ||
| 67. Ver la falta de ley en el Amigo, | ||
| La ira en el contencioso poco atento, | ||
| Y a la razón el necio, ya enemigo, | ||
| Es el mayor cuchillo del tormento: | ||
| De esta pena el Caudillo era testigo, | ||
| Hallando en uno, y otro malcontento, | ||
| Cuanto era suficiente, por injusto, | ||
| A acibarar de tanto bien el gusto. | ||
| 68. Resfríos de la amistad, altercaciones | ||
| De vulgares, le impelen a que vea | ||
| El poco fondo de unos corazones, | ||
| Y el genio torpe, que a otros señorea: | ||
| Cierto de que a mayores ocasiones | ||
| No son de codiciar, con sabia idea | ||
| Se porta a ver si no se satisface, | ||
| Discípulo del tiempo, lo que éste hace. | ||
| 69. Con ánimo de unir los que quedaron | ||
| En Tlaxcala, a ella vuelve, aunque de luto, | ||
| Por Maxiscatzin, en quien se estrenaron | ||
| Primicias de la Fe, para más fruto: | ||
| Políticos adornos remedaron | ||
| Traje, que fue de desaseo estatuto; | ||
| Que es siempre natural por el tormento, | ||
| Más galán, sin aliño, un sentimiento. | ||
| 70. Rendidos, más que siempre, le reciben | ||
| Por tal demostración, y más consuelo | ||
| Es ver, que otros Magnates se aperciben | ||
| Al Baptismo, clamando por el Cielo: | ||
| Del primer ejemplar tanto conciben, | ||
| Que humilde persuasión se pasa a celo; | ||
| Cuantos Dominios ahí se reformaran, | ||
| Si los Grandes así se sujetaran. | ||
| 71. Mejora luego el Hado la fatiga | ||
| Interior de Cortés, pues ya marchando | ||
| Viene gente Española, a quien obliga | ||
| La fortuna, a seguir ajeno bando: | ||
| Recluta de Velázquez, enemiga | ||
| Salió de Cuba, y otra va llegando; | ||
| ¡Quién en su diligencia hay que blasone, | ||
| Si ha de ser sólo lo que Dios dispone! | ||
| 72. Cuatro veces cincuenta Espadas nuevas, | ||
| Son las que a cargo de los Capitanes | ||
| Morejón, Barba, y otros, hacen pruebas | ||
| Que serán desempeño a sus afanes: | ||
| Con estos trozos, que presume Levas | ||
| Grandes en la ocasión, sus tafetanes | ||
| Alienta, y esta suma corregida, | ||
| Del resto inquieto saca la Partida. | ||
| 73. De tanto inútil número deshecho, | ||
| Mejor multiplicado, a la tarea | ||
| A entregar vuelve mansamente el pecho, | ||
| Con la cuenta que forma rara idea: | ||
| Desusado artificio pide el hecho, | ||
| Que ha de perficionar lo que desea; | ||
| Y con razón, que siempre es necesario | ||
| A extraño fin, un medio extraordinario. | ||
| 74. No hubiera Teatro por apetecible, | ||
| Que a los humanos diese más contento, | ||
| Que mirar (si pudiese ser visible) | ||
| El interior de un grande entendimiento: | ||
| Maravillas del acto comprehensible | ||
| Crecieran suspensiones a lo atento; | ||
| Si un borrón suyo pasma en la existencia, | ||
| ¡Qué hiciera su pincel, en la Potencia! | ||
| 75. Partos tiene inauditos; ¡quién dijera | ||
| Que era capaz, con sólo su concepto, | ||
| De alterar todo el Orbe, si no viera | ||
| En realidades su poder acepto! | ||
| Por tierra navegar, hundir la Esfera, | ||
| Sin que orden calmase por inepto, | ||
| Parece que quedara impersuasible, | ||
| A no haberlo Cortés hecho posible. | ||
| 76. Humano golfo ponen oportuno | ||
| A nuevos vasos, raras sus ideas, | ||
| Porque si no Nereidas de Neptuno, | ||
| Los celebren de Flora sus Napeas: | ||
| Que pierda la extrañeza de importuno | ||
| El Artificio, quieren sus Monteas; | ||
| Y de tantas que el hombre nada en ellos, | ||
| Sirvan alguna vez de olas a aquellos. | ||
| 77. Por obra en la Montaña van poniendo | ||
| Los Bergantines, que hace la fortuna, | ||
| Cuyas Quillas se engañan, presumiendo | ||
| Obas, las que hallan de esmeraldas cuna: | ||
| Centauros de la Selva van creciendo | ||
| Para correr Tritones la Laguna, | ||
| Siendo sus Lonas, y Timones graves, | ||
| Del Monte Fieras, y del Agua Naves. | ||
| 78. Sazonar solamente al tiempo toca, | ||
| Concepto a todas luces peregrino, | ||
| Para que puedan desde la alta Roca | ||
| Avanzar al cristal Sacres de Lino: | ||
| Cuando otra vez a la atención provoca | ||
| Nuevo embarazo, como de camino; | ||
| Pues por más que la vista esté empeñada, | ||
| Hiere fortuna al menos de pasada. | ||
| 79. La voz con que a Tlaxcala el Mexicano | ||
| Ofreció Paces, eco fue en el oído | ||
| De Xicontecatl, que un sentido vano, | ||
| Peca de estar alerta por sentido: | ||
| Joven violento, General ufano, | ||
| De unos amado, de Cortés vencido, | ||
| Le recordó en su pecho lo insolente, | ||
| Y en contra de la nuestra, busca gente. | ||
| 80. ¿Qué Esperamos (les dice) si el Imperio | ||
| Nos ruega, con lo mismo que nosotros | ||
| Debiéramos hacer? Pueda lo serio | ||
| Volver a los ojos, a lo que hacen otros: | ||
| La Patria, la razón, el Improperio, | ||
| Excitan la venganza: si vosotros | ||
| Me ayudáis, como es justo, a tal hazaña, | ||
| Víctima del arrojo será España. | ||
| 81. Crédito anhela su sofistería | ||
| Ganar, de cierta, con razones tales, | ||
| Porque el rumor pasando a alevosía, | ||
| Hasta séquito crezca de Parciales: | ||
| Pero el amor que a España se tenía | ||
| Fue de tal suerte, que pudieron leales, | ||
| Con trasladar su afecto a más sagrado, | ||
| Participar las voces al Senado. | ||
| 82. Pondera este con seso, y sutileza, | ||
| Maldad de consecuencias tan enormes; | ||
| Por la Patria unos piden la cabeza, | ||
| Por su Padre otros no se ven conformes: | ||
| Mas del Anciano noble, la entereza | ||
| Vota, y los deja a todos uniformes; | ||
| ¡Gran Padre del común será colijo, | ||
| Juez que no cede, ni al amor de un hijo! | ||
| 83. No juzgue que sólo es Manlio Torcuato, | ||
| En el celo en que a todos se adelanta, | ||
| Poniendo el propio por menor rebato, | ||
| Contra su hijo, el Cuchillo a la garganta: | ||
| Que si porque faltó desleal, ingrato | ||
| Al Militar manejo, no le aguanta, | ||
| ¿Cómo exceso mayor podía el Anciano | ||
| Xicontencatl, sufrir de hijo tirano? | ||
| 84. Fue en aquel imprudente, por sañudo | ||
| El modo, que a otra luz fue conveniente; | ||
| Que para que el ejemplo grite mudo, | ||
| No ha de perder decoros de decente: | ||
| Por esto el Senador, aquí sesudo, | ||
| Le excede en todo, con valor prudente; | ||
| Que era poco igualarle la arrogancia, | ||
| Si no enmendará el modo, a la substancia. | ||
| 85. Admira el Español tan grave atento | ||
| Proceder, e interpone su Persona, | ||
| Por cuyo obsequio quita de sangriento | ||
| Cuanto el Senado su amistad blasona: | ||
| Vida, y honor el Joven desatento | ||
| Ve que le debe, y aunque leal se abona, | ||
| Volverá de él a retoñar el vicio, | ||
| Porque es infiel, y debe beneficio. | ||
| 86. De esta suerte sereno el accidente, | ||
| Que pudo en la ocasión causar cuidado, | ||
| Y más en Países donde ser valiente, | ||
| Bastaba por razón al Alentado: | ||
| Por no tener ociosa tanta gente, | ||
| Que es camino sagaz, disimulado, | ||
| De que esté menos discursiva, elige | ||
| Menor empresa, que la suma afije. | ||
| 87. Setenta mil Aliados, que numera, | ||
| Dan ayuda nerviosa al desempeño, | ||
| En tanto que la Máquina velera | ||
| A realidades pasa su diseño: | ||
| Gran providencia; pero ¡qué pudiera | ||
| Hacer, el que es de tantas Armas dueño, | ||
| Sino esto, para el fin a que miraba, | ||
| Y más siendo Cortés quien lo trazaba! | ||
| 88. La capital Frontera Tescucana | ||
| Asigna para Plaza, conociendo | ||
| Que es ella de la Corte Mexicana | ||
| Antemural, que el paso está impidiendo: | ||
| Y que una vez tomada por cercana | ||
| A la Laguna, pues la está lamiendo, | ||
| Desde allí correrán nuevos confines, | ||
| Con surtida mejor, sus Bergantines. | ||
| 89. Previendo Quauhtemoth este accidente, | ||
| Luego que ascendió al Solio, en recompensa | ||
| Por enemigo nuestro, y por valiente, | ||
| De Cacumatzin perdonó la ofensa: | ||
| Restituyole el Cetro refulgente | ||
| De Tezcuco, encargando su defensa, | ||
| En cualquiera invasión, haciendo sabio | ||
| Política del odio, y del agravio. | ||
| 90. Éste, pues, vigilante al movimiento | ||
| De los nuestros está, por si complace | ||
| Con la venganza, tal remordimiento, | ||
| Que al ofendido nunca satisface: | ||
| Sabiéndolo (que es fácil un intento | ||
| Que está entre muchos, penetrarse) ¿qué hace? | ||
| En el juego de paz, con punto vano | ||
| Envida a la primera, por ser mano. | ||
| 91. Ya el Caudillo la grande Cordillera | ||
| Alegre pisa, cuya verde falda | ||
| Al volcán en su cima reverbera, | ||
| Por diamante le engasta en esmeralda: | ||
| A Tezmelocán (Villa de madera, | ||
| Que da los buques al Indiano Escalda) | ||
| Llegan a tiempo, que del Sol la lumbre | ||
| Se apagó con la nieve de su cumbre. | ||
| 92. Huyendo el rostro, sus enviados luego | ||
| Manda a Cortés, que en tales ocasiones, | ||
| Teme que pueda conocerle el juego, | ||
| Que estriba en el desliz de las acciones: | ||
| Obediencia, conducta, paz, sosiego, | ||
| Ofrecen por aquel, cuyas razones | ||
| Tanto hace que la Fe lo facilite, | ||
| Que a la primera vez quiso el envite. | ||
| 93. Marcha a Tezcuco, no porque presuma | ||
| Verdad la oferta, sino porque puesto | ||
| Que ha de tomarla, le es mejor en suma | ||
| Para su introducción, aquel pretexto: | ||
| Que después con la Espada, y con la pluma, | ||
| Sacará verdadero lo propuesto, | ||
| Que en la Milicia es máxima, la flema | ||
| Su cólera dejar para la extrema. | ||
| 94. Creyó el Bárbaro empleada en tanto trance | ||
| Su fortuna, más del extraordinario | ||
| Ejército, que advierte, huyó el alcance, | ||
| Por ser punto mayor el del contrario: | ||
| Discreto anduvo en excusar tal lance, | ||
| Y haviendo de elegir involuntario, | ||
| Buscó la Corte, conociendo presto, | ||
| Que era aquel por sus Reyes, todo resto. | ||
| 95. Sin que obsten falsedades, el pasaje | ||
| Bueno, deja más quietos los Paisanos, | ||
| Con tan feliz acierto, que de encaje | ||
| Lo que faltaba descubrió en sus manos: | ||
| A ofrecerle rendido vasallaje, | ||
| De un joven guiados, llegan tres Ancianos, | ||
| Y al informe que indaga afán prolijo, | ||
| Uno entre voces, y sollozos dijo: | ||
| 96. No del rústico traje aquí te espante | ||
| Valeroso Español, disfraz inquieto, | ||
| Cuando el Cielo a mi labio titubeante | ||
| Romper quiere el candado del secreto: | ||
| Que hay ocasiones, que en el ignorante | ||
| Tiene algo que estudiar el más discreto, | ||
| Y más, si acaso sabe penas muchas, | ||
| Tú lo verás en breve, pues me escuchas. | ||
| 97. A Tezcuco con blanda paz regía | ||
| Su Príncipe Netzahual, en aquella | ||
| Dulce prisión, que en suave simpatía, | ||
| A la propia Corona da su Estrella: | ||
| Cuando de Cacumatzin (esa harpía, | ||
| Que el Mundo tala con su pico, o huella) | ||
| La garra a su garganta echó furiosa, | ||
| Para arrancarla de su Sien gloriosa. | ||
| 98. No contento con esto el Fratricida, | ||
| El fruto de su Tálamo esperaba, | ||
| Para segar en la inocente vida | ||
| El Pimpollo infeliz, que aún no brotaba: | ||
| Yo, (noble soy) mirando prevenida | ||
| Segur, que al tierno cuello amenazaba, | ||
| Conseguí al ver la luz, con leal cuidado, | ||
| No sólo de él, hurtárselo hasta al Hado. | ||
| 99. No juzgó que hice bien, pues mejor fuera | ||
| Al que nacía perdiendo tanta suerte, | ||
| Dejarlo perecer, porque tuviera | ||
| Menos dolor, con más temprana muerte: | ||
| Pero vi al mismo tiempo, que aquello era | ||
| Anticiparle tanto daño fuerte; | ||
| Y ser Yo más que el Cielo inexorable, | ||
| Haciendo el contingente, inevitable. | ||
| 100. Registré su Natal, desde el retiro | ||
| De una Gruta; ¡quién quiso los enojos | ||
| No investigar de aquese azul zafiro, | ||
| Poniendo en él con atención los ojos! | ||
| Presago aspecto su voluble giro | ||
| Mostró a la observación de mis arrojos, | ||
| Y a su Horóscopo, triste luz escasa, | ||
| Indicaba el Planeta de su casa. | ||
| 101. Su infortunio observé por su ascendente, | ||
| En el crítico punto, o breve instante, | ||
| Que el influjo estrenó, tan claramente, | ||
| Que nunca más se descubrió diamante: | ||
| Pero advertí también distintamente, | ||
| Que si negaba el Solio al tierno Infante, | ||
| Era por otro Rey más Soberano, | ||
| Y no lo fue quien supo ser tirano. | ||
| 102. Para ver lo que el Hado, de él quería, | ||
| Sepulté en el silencio mi querella; | ||
| Fue lo que debí hacer, pues no entendía | ||
| El equívoco idioma de su Estrella, | ||
| Mientras el tiempo daba a la ansia mía, | ||
| Más clara luz, con su violenta huella: | ||
| Porque ¿qué por remoto, o imposible, | ||
| No se hace con el tiempo inteligible? | ||
| 103. Púselo en un Cortijo, desmintiendo | ||
| Toscos humildes paños su grandeza, | ||
| Y así vivió contento, careciendo | ||
| Envidia, que no encuentra la pobreza: | ||
| Feliz por olvidado, conociendo | ||
| Que la comparación en la bajeza | ||
| El mal hace; no hubiera, no, quejosos, | ||
| Si del mundo quitaran los dichosos. | ||
| 104. Príncipe en la Montaña obedecido | ||
| De las Fieras, al pulso que lo abona | ||
| Con nuevo vasallaje fue temido, | ||
| Tejiéndole a su frente otra Corona: | ||
| ¿Quién puede deslumbrar lo que ha nacido, | ||
| Aunque quiera, si el pecho lo pregona? | ||
| Entre guijas confuso está brillante | ||
| Despidiendo destellos el diamante. | ||
| 105. La fortuna siguiendo las Estrellas | ||
| Hace la suerte, y suele no acabarla; | ||
| Pues luz no dejan en el Cielo aquellas, | ||
| A que pueda por sí ferficionarla: | ||
| El hombre sólo independiente de ellas, | ||
| Si conseguirla no, puede mostrarla; | ||
| Éstas suspenderán el ejercicio, | ||
| Pero éste de él, siempre ha de dar indicio. | ||
| 106. Así ha sido, porque hoy viendo tu alarde, | ||
| Su sangre le avisó no ser villano; | ||
| Declareme con él, porque se guarde, | ||
| Y no quiere más suerte que tu mano: | ||
| Para el remedio nunca ha sido tarde, | ||
| Póstumo es éste, de mi Soberano, | ||
| Rama es del Tronco excelso venerable, | ||
| Que aún cortado, se mira respetable. | ||
| 107. De los desprecios sale de abatido, | ||
| Buscando en tu Cuchilla su reparo; | ||
| Nada, sino es la Fe, para él te pido, | ||
| Tú sabrás lo que debes en su amparo: | ||
| Con dominio los Dioses te han traído | ||
| Sobre las sinrazones de un avaro; | ||
| No la piedad, la fuerza de quien eres, | ||
| Hará por ti, lo que por él hicieres. | ||
| 108. Orden es suyo, que hoy a ti mi labio | ||
| Rompe la decisión de su destino, | ||
| Para que tu valor, Caudillo sabio, | ||
| No interprete cautela afecto fino: | ||
| Lo que en el Fratricida llora agravio, | ||
| Sacrificio será a tu Rey Divino, | ||
| A su pie rinde el Cetro, porque viva | ||
| Con él, o de su mano le reciba. | ||
| 109. Nada es para su empeño indecoroso | ||
| Entre ser su Vasallo, o Feudatario, | ||
| Que en él a ver llegó lo poderoso, | ||
| Con que quedó a su planta tributario: | ||
| Labrar su brazo quiere valeroso | ||
| Su fortuna, con modo extraordinario, | ||
| Y por si merecer cuanto a su vuelo | ||
| Le hubiera dado más propicio el Cielo. | ||
| 110. Quien dice sangre antigua, se condena | ||
| Si en sí de aquella no hace nueva copia; | ||
| Ser Noble, es presumir virtud ajena; | ||
| Ser virtuoso, es tener nobleza propia: | ||
| Más blasón es hacer su suerte buena, | ||
| Que no ostentar la extraña, en uno impropia; | ||
| Nadie llegó a valer porque ha nacido, | ||
| Si por sí hacerse Grande no ha sabido. | ||
| 111. Ni es laudable que en una lisonjera | ||
| Fortuna, llena de prosperidades, | ||
| Luzcan las prendas, porque en su manera | ||
| Algunas penden de sus facultades: | ||
| Pero que uno, arrojado a indigna Esfera, | ||
| Y cercado de mil adversidades, | ||
| Al esplendor atienda de su cuna, | ||
| Es asombro del Mundo, y la fortuna. | ||
| 112. Mas ¿qué cuesta esto? Todo un sufrimiento, | ||
| Todo un estudio, que feliz lo advierte, | ||
| Porque es preciso gran entendimiento, | ||
| A poder forcejar contra cruel suerte: | ||
| Éste es el toque del mayor talento, | ||
| Que lidia de por vida con su muerte; | ||
| Porque el saber hacer bienes de males, | ||
| Pide el filis mayor de las modales. | ||
| 113. Aquesto en fin le mueve denodado | ||
| A seguir el rumor de tus Banderas, | ||
| Haciendo a tu conducta, y a tu lado, | ||
| Lo que asegura quien amó de veras: | ||
| Muchos afectos tiene, y si Soldado | ||
| Le miran, en la empresa que te esmeras, | ||
| Te servirán; aquesta es gloria suya, | ||
| Ahora tú harás alarde de la tuya. | ||
| 114. Cesó el sabio caduco, y al instante | ||
| Resolvió el Adalid lo conveniente, | ||
| Empleando el beneficio más gigante | ||
| En el Joven, que estaba allí presente: | ||
| Por tenerlo obligado en adelante, | ||
| Y que irreconciliable esté su gente, | ||
| Con el Tirano, discurrió perfecto, | ||
| Lo que sólo en su mano tuvo efecto. | ||
| 115. Aquí tenéis (les habla) Tescucanos, | ||
| El Príncipe heredero a esta Corona, | ||
| Que hoy quiere el Cielo goce por mis manos | ||
| El Solio, que le vuelve, o que le endona: | ||
| Al lugar suba de sus Soberanos | ||
| En vuestros hombros, dando a su persona | ||
| La obediencia, que así le constituye, | ||
| Cuando a su antiguo ser se restituye. | ||
| 116. No siendo vuestro Rey, el caviloso | ||
| Que la traición fraguaba, ni yo puedo | ||
| Darme por ofendido, ni quejoso, | ||
| Ni faltar a la Ley, que aquí concedo: | ||
| Más vuestro aplauso quiero venturoso, | ||
| Que vuestra sujeción; y pues yo cedo | ||
| A la Justicia, pueda vuestro gusto | ||
| Hacer cuanto es entre lealtades justo. | ||
| 117. Común afecto de verdades Hijo, | ||
| Tanto al fin hace con Nobleza, y Plebe, | ||
| Que esta vez sola con presteza dijo, | ||
| Que no violencia, sino amor, lo mueve: | ||
| Llenase la Ciudad de regocijo, | ||
| Y de más gente, con moción tan breve, | ||
| Que si mucha cedió por seso experto, | ||
| Más por la novedad, que es lo más cierto. | ||
| 118. Quedan con tal acción más conquistados, | ||
| Que pudieran por Armas, y aplaudido | ||
| El Héroe, menos de los engañados, | ||
| Que hacen estudio, lo que no han sabido: | ||
| No es lo más esto, si entre sus Soldados | ||
| Hay quien se atreva a darle presumido, | ||
| Mediana aprobación que más moteja, | ||
| Pues lo mejor en razonable deja. | ||
| 119. ¡Hay cosa como que un Idiota, grave, | ||
| Por persuadir que todo lo comprehende, | ||
| Con flojedad al mismo Autor alabe, | ||
| Dando voto en lo propio que no entiende! | ||
| Tolerar tal simpleza, es cuanto cabe | ||
| En la cordura del que así le atiende; | ||
| Pues más que estudio le costó el hacerlo, | ||
| Le cuesta de prudencia el padecerlo. | ||
| 120. Sucede alguna vez en este estilo, | ||
| Ser la materia de tan noble estima, | ||
| Que por disimular, se hace otro asilo, | ||
| Lástima dando, cuando no lastima: | ||
| De esta suerte el Caudillo sigue el hilo | ||
| Del nuevo laberinto a que se anima, | ||
| Sin más resolución que su cordura, | ||
| Que una dice opinión, y otra locura. | ||
| 121. El caso lo publica, pues mirando | ||
| El Joven real, de la verdad aquellos | ||
| Rayos, que están a la razón brillando, | ||
| Se dejó iluminar de sus destellos: | ||
| Capaz en breve del Baptismo , dando | ||
| Justa norma a los suyos, hizo en ellos | ||
| Ya reducidos, que feliz blasone | ||
| El ejemplo de un Rey, cuanto compone. | ||
| 122. En Tlaxcala sus nobles Magistrados, | ||
| En Tezcuco su Rey, y Consejeros, | ||
| Y en Izucán sus Príncipes jurados, | ||
| Dan a la Religión fieles luceros: | ||
| Si así crece la mies entre cuidados | ||
| Marciales, sin Católicos Obreros, | ||
| ¿Cuál su colmo será, cuando se vea | ||
| Dormida a Palas, vigilante a Astrea? | ||
| 123. Aquestos sí, que triunfos son gloriosos | ||
| De nuestra Santa Fe, cuyos blasones | ||
| Nunca olvidados, siempre prodigiosos | ||
| Coronarán de España los Pendones: | ||
| Por una Alma no más eran dichosos | ||
| Vuestros afanes, célebres Campeones, | ||
| Pues por tantas que hurtáis a los Avernos, | ||
| Inmortales serán, serán eternos. | ||
| 124. Cuando en vuestra Conquista no se hallara | ||
| Otro timbre, sino éste, se tuviera | ||
| Por feliz, por heroica, pues gozara | ||
| Alabanza, que Cielos mereciera: | ||
| Rabie la envidia, cuya sombra avara | ||
| Todo lo ofusca; pero no, no muera, | ||
| Que le resta admirar lo más que sobra, | ||
| Si aún el tiempo que falta, en ella es obra. | ||
| 125. Ya en el Pimpollo Real, de Troya Infante, | ||
| Garzón del Ida, de Hebe afrenta bella, | ||
| Peregrino Copero del Tonante, | ||
| Del Cielo Rosa, del Zodiaco Estrella: | ||
| En Ganimedes digo, el Sol flamante, | ||
| Su estación comenzaba, dando en ella | ||
| Multiplicados a la Zona Soles, | ||
| En Rayos mil de aceros Españoles. | ||
| 126. Porque no caben en su Esfera breve, | ||
| El más ardiente de ellos (su Caudillo) | ||
| A Ixtacpalapa fuerte marcha mueve, | ||
| Con ánimo de darles otro brillo: | ||
| El nuevo Rey, crecido Trozo embebe | ||
| A volver Foso, lo que fue Portillo, | ||
| A fin del grande empeño extraordinario, | ||
| Porque el Héroe también anda en Acuario. | ||
| 127. Mientras la Zapa, y Pala, en los aproches | ||
| De Tezcuco, abren vado a las veleras | ||
| Popas, que esperan, van rompiendo broches, | ||
| Que antes fueron defensa a sus Trincheras: | ||
| Siete mil Gastadores, días, y noches, | ||
| Abrevian los conductos tan de veras, | ||
| Que antes que aquellas dejen verde grama, | ||
| Le hacen en copos de cristales cama. | ||
| 128. A este tiempo al encuentro valerosos | ||
| Salen allá feroces Mexicanos, | ||
| El tránsito impidiendo, pues ansiosos | ||
| Los pies fatigan, por menear las manos: | ||
| Miden las Armas, lo que basta briosos | ||
| Para llamar así a los Castellanos | ||
| Al nuevo estratagema, que construyen, | ||
| Y más lo acercan, cuanto de ellos huyen. | ||
| 129. Avanza a la Ciudad, mal defendida, | ||
| Y luego, abandonada del Patricio, | ||
| Queda hecho dueño de ella, no entendida | ||
| Huida, que fue de su cautela indicio: | ||
| Cierra a nocturno asalto la avenida, | ||
| Que pudiera después causar perjuicio, | ||
| Y más cuando de oscuros Horizontes, | ||
| Va la noche saliendo por los Montes. | ||
| 130. Tiempo era ya que el ocio difundido, | ||
| Calmase tanto cuerpo fatigado, | ||
| Al continuo ejercicio repetido, | ||
| Del Pastor, del Gañán, y del Soldado: | ||
| Entonces, pues, brotando entumecido | ||
| El que fue a la Ciudad Catre nevado, | ||
| Mostró a la furia con que se desata, | ||
| Que hasta la humilde se hincha con la plata. | ||
| 131. Tan aprisa se eleva, que violentos | ||
| Huyendo inundación inevitable, | ||
| Confirman, que el más pobre en valimientos, | ||
| Se hace con el poder inexorable: | ||
| A la Ribera salen descontentos, | ||
| Casi nadando por el seno hondable, | ||
| Y aún sin alteración a fuerza tanta, | ||
| Se vieron con el agua a la garganta. | ||
| 132. ¡Notable ardid, dejarlos que se empeñen, | ||
| Hacer oposición para llamarles, | ||
| Ponerles la Ciudad que la domeñen, | ||
| Y sus diques romper para anegarles! | ||
| Despiques buscan que los desempeñen, | ||
| Corridos que intentaran sofocarles, | ||
| Con tal arte, si al vado que los topa, | ||
| Nadaron bien, aún sin guardar la ropa. | ||
| 133. Brevemente a las manos la venganza | ||
| Se viene, pues el Bárbaro sabiendo | ||
| Del pensamiento su falaz confianza, | ||
| Y que aquel a Tezcuco va saliendo, | ||
| Con mejor grueso alienta su esperanza, | ||
| Y alcanza al Español, quien embistiendo | ||
| Le hizo saber con pechos alentados, | ||
| Cuanto estaban de frescos sus Soldados. | ||
| 134. Entretanto de Ossumba, y Tlammanalco, | ||
| Amistad, y socorro dan, y piden, | ||
| Contra las Tropas, que a ocupar a Chalco, | ||
| Por orden de la Corte, allí residen: | ||
| Con Lugo, y Sandoval, desde Ixtaccalco, | ||
| Compañías manda, que las fuerzas miden | ||
| Felizmente, pues quedan defendidas, | ||
| Más pertrechadas, quietas, y rendidas. | ||
| 135. Chalco también, mirando lo que gana | ||
| De España el brazo, la cerviz altiva | ||
| Rinde a su yugo, protestando ufana, | ||
| Que ha de vivir así, mientras que viva: | ||
| Aquí del Adalid, Milicia cana | ||
| Contra el Monarca queda, porque estriba | ||
| En la boca del agua que a ella toca, | ||
| Quitar a aquel el agua de la boca. | ||
| 136. Su grande oposición, dice el cuidado, | ||
| Que contra el Héroe, por la Plaza siente, | ||
| Pues ya de la Laguna señoreado | ||
| Sacará de la mano su Tridente: | ||
| Juzga que de una vez pierde su vado; | ||
| Mas no es esto quitarla totalmente, | ||
| Si acabado el apresto que se fragua, | ||
| Antes quiere soltarle toda el agua. | ||
| 137. Cinco veces el cóncavo diamante, | ||
| Farol, o Globo de cristal rotundo, | ||
| Vio en su Cenit, ardiendo la brillante | ||
| Antorcha de oro, que ilumina al Mundo: | ||
| Y otras tantas de México arrogante, | ||
| Venció feliz el Macedón segundo, | ||
| Trozos, pues cada cual por sí tenía | ||
| Gentes, y triunfos para cada día. | ||
| 138. De tanta rota, nobles prisioneros | ||
| Libra, y con ellos luego al Mexicano | ||
| Le hace saber su empeño, y los guerreros, | ||
| Que militan debajo de su mano: | ||
| Vengar su agravio quieren sus aceros, | ||
| Y al grande Moctezuma Soberano, | ||
| Convirtiendo en carbones su dureza, | ||
| Su Imperio, Majestad, vida, Grandeza. | ||
| 139. Pero que si excusar quiere advertido | ||
| Tanta ruina, está pronto desde luego | ||
| A concederle paces comedido, | ||
| Haciendo suave la amenaza, ruego: | ||
| Que entregará sus quejas al olvido, | ||
| Sin pedir decisión de sangre, y fuego, | ||
| Con tal que estén conformes calidades | ||
| Al pundonor de entrambas Majestades. | ||
| 140. Bien conoce, que con el poderoso | ||
| Emperador tener no puede asiento | ||
| Su propuesta, mas la hace de industrioso, | ||
| Para justificar su heroico intento: | ||
| Retirase a Tezcuco victorioso, | ||
| Donde hierve en aplausos el contento, | ||
| En tanto que al valor en que se explaya, | ||
| Hacen sus Quillas en las aguas raya. |