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Conduce Sandoval a Tezcuco los Bergantines, con nuevas Milicias de la República de Tlaxcala: Vuelve el Héroe sobre Theneyocán, y Atzcapotzalco, Ciudades de la Ribera; y refiérese el raro ardid, que dispuso en Tacuba Quauhtemuch contra sus Armas, y la pérdida que hubo en ambas Partes: Ganan a Huastepec, en cuya Batalla corren sangre los Ríos, y después a Quahnahuac, conocida ya por Cuernavaca: Acomete aquel a Xochimilco, con ánimo de reconocer la Laguna, y experimenta otro peligro en su persona: Paga con la vida un Soldado Español la oculta sedición que tenía dispuesta, y poco después sucede lo mismo al mozo Xicontecatl: Échanse al agua los Bergantines, y destrozan una numerosa Flota de Canoas Mexicanas, a tiempo que los nuestros toman puestos en Tacuba, Ixtacpalapa, y Cuyoacán, para bloquear la Corte. Disponen los Mexicanos una celada contra los Bergantines, y la consiguen, padeciendo los nuestro una rota considerable en el Trozo de Cuyoacán, al asalto que intentan para impedir los Víveres , de que ya necesitaba la Ciudad: Con esta victoria, y otros ardides, consigue el Emperador, que desamparen a Cortés los más de los Aliados, aunque a pocos días llegan en mayor número: Acometen los tres Ataques por sus Calzadas, y toman puesto dentro de la Corte, en el Mercado de Tlatelolco: (en su Idioma montón de gente) Retirase el Monarca, mientras entretienen con dobles Capitulaciones los Trátados de Paz, embarcándose en otra Ensenada, para dejar dudosa la posesión, en caso de meyor accidente: Advirtiendo los Españoles su Estratagema, acometen con todo el grueso de sus fuerzas, así por tierra, como por agua; y la resistencia, que hacen principalmente en la Laguna, dice la calidad de gente, que conduce aquella Flota, hasta que avanzando García de Holguín, a la Piragua Real, hace prisionero al Emperador, cuya noticia apaga el tesón con que toda la Nobleza aún defiende los Puestos en la Ciudad, y queda dueño de tanto Imperio el Felicísimo, Invicto, Augusto Emperador Carlos Quinto.
Argumento
| Las cercanas Ciudades por trofeo | ||
| Avanza el Español. y el Soberano | ||
| Las socorre, halagando su deseo, | ||
| El destrozo que infiere al Castellano: | ||
| Ocúpanse los puestos al bloqueo | ||
| Por agua, y tierra; y aunque el Mexicano | ||
| Lo rehúsa, queda (su derecho extinto) | ||
| México por el César Carlos Quinto. | ||
| 1. Aquellos nobles Héroes generosos, | ||
| En quienes la virtud sobresalía, | ||
| Dando en reflejos siempre luminosos, | ||
| Resplandores de más soberanía: | ||
| Colocaba discreta en sus Colosos, | ||
| Como dándoles otra Jerarquía, | ||
| La antigüedad, por cuyas prendas caras, | ||
| Entre sus Dioses les partió las Aras. | ||
| 2. ¡Qué mucho, si con luz mayor, atento, | ||
| Más que hombre al Héroe, mira ya el Cristiano, | ||
| Cuando ve su feliz entendimiento, | ||
| Regir la voluntad con cuerda mano! | ||
| De aqueste primer Moble del talento, | ||
| Polos son uniformes, nunca en vano, | ||
| La Prudencia en el acto que confía, | ||
| Y en la potencia la Sabiduría. | ||
| 3. Esta obra preciosísima del Alma, | ||
| En que consiste con verdad, la suma | ||
| Felicidad humana, a cuya calma | ||
| Mansa reposa, cuando más se bruma: | ||
| Forma en el hombre, donde ve tal palma, | ||
| Un Panteón alto, que a una, y otra Pluma | ||
| Burla, al mostrarle como entre bosquejos, | ||
| Virtudes raras de divinos lejos. | ||
| 4. Como el impulso de éstas no sosiega, | ||
| Siempre agitado de alto movimiento, | ||
| A más, y más buscando el fin, se llega | ||
| Con su vicisitud hasta su aumento: | ||
| Uso, y disposición prudente agrega | ||
| El virtuoso, a tal grado, y ornamento, | ||
| Que une a lo heroico su expresivo nombre, | ||
| Si menos que Deidad, mucho más que hombre. | ||
| 5. Éste de la razón nivel perfecto, | ||
| Reglamento gentil del albedrío, | ||
| Justo equilibrio, donde vive recto | ||
| De la verdad el sumo señorío: | ||
| Es el fin del Heroísmo, y el objeto, | ||
| Que con dominio del sentido, y brío, | ||
| Encumbra al racional en quien impera, | ||
| A más sublime dilatada Esfera. | ||
| 6. Con razón fabricado en alta cumbre | ||
| Se vio de un Monte, el Templo de la Fama, | ||
| Y colocada arriba en su techumbre, | ||
| La virtud suma, que a lo heroico clama: | ||
| No sin misterio fue, pues su vislumbre | ||
| Dice lo inaccesible que allí llama; | ||
| Y cuan poco debieron a su huella | ||
| Subir aquel, y coronarse de ella. | ||
| 7. Feliz quien alcanzó tanta victoria; | ||
| Feliz Hernán Cortés, cuyo valiente | ||
| Denuedo, a conseguir tan justa gloria | ||
| Llega a escalarle por orlar su frente: | ||
| Muy breve se ha de ver, y su memoria | ||
| Viviendo eterna en ese transparente | ||
| Viril, podrá decir con labio mudo, | ||
| Que por sí él sólo, merecerla pudo. | ||
| 8. Ya del fragoso Bosque a la Ribera, | ||
| (De Tlaxcala a Tezcuco) se conducen | ||
| Los marinos Baluartes de madera, | ||
| Que en peñas nacen, y entre perlas lucen: | ||
| Ya sus crujientes máquinas espera | ||
| La prudencia, pues a ellas se reducen | ||
| Las demás provisiones, y a su empleo | ||
| Crecen las ansias, mientras son deseo. | ||
| 9. Con ellos fondo, Sandoval da en tierra, | ||
| Al Astillero que hallan oportuno, | ||
| Y con cuarenta mil hombres de guerra, | ||
| Que el Senado encomienda a su Tribuno: | ||
| Chichimecatl, que en sí galán encierra | ||
| Valor cual todos, aire cual ninguno, | ||
| Viene con ella, dando su expediente | ||
| De México a la toma más corriente. | ||
| 10. Para la nueva formación segunda, | ||
| Que ha de perficionar partos iguales, | ||
| La Playa, el Astillero ya se inunda | ||
| De gente de Marina, y Oficiales: | ||
| Un Trozo aquí los ligamentos funda, | ||
| Ajustando sus piezas principales; | ||
| Otro las tablazones encadena, | ||
| Hasta que borre cintas la carena. | ||
| 11. Adelante la Fragua de Vulcano, | ||
| No bate Petos, forja Estoperoles, | ||
| Pernos, y Armellas, con que el Ferro llano | ||
| Queda uno de la Quilla, a los Peñoles: | ||
| Otros en Lona, y Cables dan la mano | ||
| A zurcir Brazas, Amantillos, Brioles, | ||
| Para infundirles con la compostura | ||
| El adorno, que es alma en la hermosura, | ||
| 12. Tal de oficioso enjambre en la floresta, | ||
| Al tomillo unas sal celeste esquilan; | ||
| Otras chupan el néctar, que le apresta | ||
| La Alba a los lirios, que después destilan: | ||
| Otras en vez de aljófar por la cuesta | ||
| Liban en nácar, cuanto en perlas hilan, | ||
| Para que en la Colmena su ejercicio | ||
| Labre de Cera, y Miel el Edificio. | ||
| 13. En tanto, pues, que el susurrante anhelo, | ||
| Tareas abraza como Ley precisa, | ||
| Cuyo sudor, aunque anda como al vuelo, | ||
| Irá despacio, porque está de prisa: | ||
| Del Adalid fogoso activo celo, | ||
| A otros compases nuevas líneas pisa, | ||
| Probando en los Poblados su fortuna, | ||
| Porque no admite paces la Laguna. | ||
| 14. Treinta mil de Tezcuco, y de Tlaxcala, | ||
| Siguen a sus doscientos Españoles | ||
| En Compañías vistosas, cuya gala | ||
| Bordó el Pavón de rojos tornasoles: | ||
| Huella a Tulpetlat, y a Chicnautlán tala, | ||
| Y el clangor de rosados caracoles | ||
| Alborotó la Corte en un momento, | ||
| Pues por los aires se lo dijo el viento. | ||
| 15. Ejército copioso en la Campaña, | ||
| Celando a Theneyocán su venida | ||
| Profunda el paso , que con agua engaña, | ||
| Haciendo al pie dudosa la salida: | ||
| Vence dificultades que no extraña | ||
| El Héroe, y avanzando a la surtida, | ||
| El vado oculto con mediana hondura, | ||
| Pudo a todos meterlos en cintura. | ||
| 16. Los Mexicanos antes que a su orilla | ||
| Arriben, de Macanas la guarnecen, | ||
| Aunque al vibrar aquellos su cuchilla, | ||
| Las perlas en coral se desparecen: | ||
| Crece la oposición que no se humilla, | ||
| Y de unos, y otros los estragos crecen, | ||
| Tantos, que España vuelta nieve en grana, | ||
| Nadó hoy en sangre, pero Mexicana. | ||
| 17. Salta a tierra siguiendo al enemigo, | ||
| Que atropellado la Ciudad defiende, | ||
| Y busca de los Muros el abrigo, | ||
| Cuando ve al Español que los pretende: | ||
| Con la Vanguardia que sacó consigo | ||
| Parte a asaltarla, mientras la otra enciende | ||
| Ya en tierra su ira, con que en breve espacio | ||
| Ganan Plaza, Murallas, y Palacio. | ||
| 18. De Theneyocán pásale su acero | ||
| A Atzcapotzalco, Pueblo tan cuantioso, | ||
| Que era de ellos llamado el Hormiguero, | ||
| Según hirvió de gentes numeroso: | ||
| Ochenta mil Soldados de primero | ||
| Abordo afrenta contra el Cid famoso, | ||
| No para defenderse, solamente | ||
| Para llamarlo donde está su gente. | ||
| 19. Tiene el valor la calidad del rayo, | ||
| Que por más que dispare su violencia, | ||
| Perdona al Junco, porque en su desmayo | ||
| Conoce que le falta resistencia: | ||
| Sólo en el Cedro llega a hacer ensayo | ||
| De su temida rápida potencia, | ||
| Como enseñando, que a un furor sangriento, | ||
| Le desarma no más el rendimiento. | ||
| 20. Por esto deja a Atzcapotzalco luego, | ||
| Sin brotar de su incendio leve amago, | ||
| Que era desdoro de tan noble fuego, | ||
| Donde no hay competencia hacer estrago: | ||
| A Tacuba abalanza, porque ciego | ||
| Aquel gran trozo, quiere en ella vago | ||
| Con Montañas de pluma, que ya enrama, | ||
| Jactar oposiciones a la llama. | ||
| 21. Con explayada frente prevenido, | ||
| Espera que se acerque, tan valiente, | ||
| Que confiado en su brazo presumido, | ||
| Se atreve a hacerle rostro con la frente: | ||
| Pero a menor distancia reprimido, | ||
| Valor para la mano apenas siente; | ||
| Que por más que otro diga, en tanto estrecho, | ||
| No hay mejor cara, que la que hace el pecho. | ||
| 22. De ciento en ciento caen despedazados | ||
| Los Bárbaros, al plomo, y al acero, | ||
| Sin poder el retén de sus Aliados | ||
| Reforzar la Vanguardia a su Flechero: | ||
| Perdiéndose ésta, pueden alentados | ||
| Los Españoles por aquel terreno, | ||
| En Tacuba encerrarlos a porfía, | ||
| Por si reservan más para otro día. | ||
| 23. Los seis siguientes de la propia suerte, | ||
| Pérdidas lloran, siempre que atrevidos | ||
| Van a Ahuexotlán, Montañuela fuerte | ||
| Donde viven los nuestros guarnecidos: | ||
| Y porque ya gastada el Héroe advierte | ||
| La fuerza de su Plaza, y desunidos | ||
| Los Trozos Mexicanos, el encuentro | ||
| Que hizo por fuera, va a seguirlo dentro. | ||
| 24. Para dar el ataque que pretende | ||
| A México, es forzoso aqueste paso, | ||
| Como el más principal, del que depende | ||
| Quitar a la Calzada aquel traspaso: | ||
| En Cuyoacán, e Ixtacpalapa entiende | ||
| Hacer lo mismo, pues llegado el caso, | ||
| Los socorros impide a sus surtidas, | ||
| Y a sus Vasos, y gente da avenidas. | ||
| 25. Resuelta la facción, luego que el Cielo | ||
| A vestirse empezó con alegrías, | ||
| Y a medio levantar saludó al suelo, | ||
| Dando al primer albor los buenos días, | ||
| Su general, su próvido desvelo | ||
| A los suyos anuncia bizarrías; | ||
| Pues siempre están con gusto celebrados | ||
| Días, que son de victoria a los Soldados. | ||
| 26. Extraña resistencia el Enemigo | ||
| Hace al asalto de esta grande Plaza, | ||
| Pues en el Mexicano finge abrigo, | ||
| Y con su tren el tramo le rechaza: | ||
| Por romperlos Cortés une consigo | ||
| Sus Escuadrones, y embestirle traza, | ||
| Antes que aquel a tal efecto llegue, | ||
| Para que en granas, o cristal se anegue. | ||
| 27. Animoso disputa la avenida, | ||
| Y poco a poco va perdiendo tierra, | ||
| Dejándose cargar con fementida | ||
| Retirada, que llama a nueva guerra: | ||
| Empéñanse sobre ellos, no entendida | ||
| La cautela, pues luego que los cierra | ||
| En la Calzada, presto se repara, | ||
| Y aquí sí que hace con las manos, cara. | ||
| 28. Cúbrese de penachos la Laguna | ||
| Por ambos lados, con moción tan breve, | ||
| Que se dudó, sin repugnancia alguna, | ||
| Como en carmines se cuajó la nieve: | ||
| Tanto a estrecharlos llega la importuna | ||
| Gente, que de Tacuba el paso mueve, | ||
| Que les embarga con su movimiento, | ||
| Aún la respiración, si no el aliento. | ||
| 29. No así en la azul Campaña de Anfitrite, | ||
| Alguna vez cercada de lunadas | ||
| Lonas, Maltés Galera a tal envite | ||
| Rompió sangrienta furias represadas: | ||
| Cuando el Pagano, sin hallar desquite | ||
| A su locura, lamentó anegadas | ||
| En undoso sepulcro, con espanto, | ||
| Quillas, que asombro dieron a Lepanto. | ||
| 30. Tal reventó, y fuerza fue, si opresa | ||
| Estaba España allí, que rebosase | ||
| Con estruendo mayor, cuya sorpresa, | ||
| Plumadas velas en coral ahogase: | ||
| No hubo Piragua sin quedar pavesa; | ||
| No hubo rabia que no se quebrantase; | ||
| Porque entendiesen, que a su demasía | ||
| No hay Noches tristes para cada día. | ||
| 31. Arrebató por la asta la Bandera | ||
| De Volante, Quauhtzapotl, y al instante | ||
| Volando el dueño, dio a entender que él era | ||
| Más que en el nombre, por el brío, Volante, | ||
| Nadando lo mató, porque se viera | ||
| Que el valor en aprieto semejante, | ||
| Para haber de arribar adonde fragua, | ||
| Se ha de echar antes por el nombre, al agua. | ||
| 32. Desbaratada tanta muchedumbre, | ||
| Que a inundarlos llegó, pudo valiente | ||
| A Tacuba volver, como a la lumbre | ||
| Que está del agua, bien que más ardiente; | ||
| Y mirando la inmensa pesadumbre | ||
| De Tropas Mexicanas a la frente, | ||
| Se retira a Tezcuco, satisfecho | ||
| Que para más hacer, le sobra el hecho. | ||
| 33. Militar Quauhtemuch Levas mayores | ||
| Manda a Chalco, durante esta pereza, | ||
| Arbitrando designios superiores, | ||
| Para recuperarla con presteza: | ||
| A sus oídos alcanzan los rumores, | ||
| Y al punto Sandoval su Fortaleza | ||
| Ocupando, las otras van alzadas | ||
| A Huastepec, con orden desmandadas. | ||
| 34. Para desalojarlos del paraje, | ||
| Que a la vuelta romper puede el embozo, | ||
| Los nuestros suben, por donde el boscaje | ||
| Hizo de fresnos verde calabozo: | ||
| Coronando la cumbre del villaje | ||
| Los Bárbaros, aprestan tal destrozo, | ||
| Que presumida Nube su Colonia, | ||
| Refrescó el llanto, que asoló a Bononia. | ||
| 35. Cual mina, en quien granado átomo leve | ||
| De preparado fuego, en un instante | ||
| Vuela, destroza, parte, hiende aleve, | ||
| Monte que al peso se miraba Atlante: | ||
| Rompe su cima con violencia breve | ||
| Escollos, que no pudo el gran Tonante, | ||
| Y cegando la cuesta por quien bajan, | ||
| En granizo de piedras se desgajan. | ||
| 36. No (dice Sandoval) vano despojo | ||
| Hemos de ser, de los que ya deliran; | ||
| A vencer arribemos con enojo, | ||
| A los que cantos, más que flechas, tiran: | ||
| Subiendo, como puede, va su arrojo | ||
| A la eminencia, que es adonde aspiran, | ||
| Y el choque huyen de peñas entre breñas, | ||
| Que por bien dadas, aún quebrantan peñas. | ||
| 37. Queda a fuerza de brazos coronada | ||
| De Españoles, si bien con una roca | ||
| La fortuna, por verse despreciada, | ||
| Pudo en algunos declararse loca: | ||
| Entre estos ve a Domínguez irritada, | ||
| Mas tal es el valor que la provoca, | ||
| Que forzada se vio, cuando él se anima, | ||
| Para vencerlo, a echarle un Monte encima. | ||
| 38. A incorporarse el Bárbaro desciende | ||
| Con las Tropas, que están a la otra parte | ||
| Del Río Huastepec, cuyo nombre extiende | ||
| A la Provincia donde se reparte: | ||
| Aquesta Capital cauta defiende | ||
| Guarnición Mexicana, con tal arte, | ||
| Que puede mantenerse desunida, | ||
| Y dar a la Laguna su corrida. | ||
| 39. Aquí con su tijera corta estragos, | ||
| Atropos ciega, sin humano asilo; | ||
| Pues de millares de Enemigos, Lagos | ||
| Forma al mordiente de su duro filo: | ||
| Horribles muertes son aún los amagos, | ||
| Que haciendo arroyos tanto vital hilo, | ||
| Hubieron de teñir su espuma cana, | ||
| Porque su aljófar naufragase en grana. | ||
| 40. Vio Numidia, vio Italia, las corrientes | ||
| Del Bragada, del Po, vueltas granates, | ||
| Cuando por Mario, y Escila tantas gentes | ||
| Aumentaron sus ondas a combates: | ||
| Vio Babilonia púrpuras calientes | ||
| Las transparentes aguas del Eúfrates, | ||
| A la espada de Ciro, cuando impíos | ||
| De las gargantas reventaron ríos. | ||
| 41. Fuerza era sí, que viese en sus confines, | ||
| Por osadía mayor, hecho diluvio | ||
| De racionales trémulos carmines, | ||
| La Zona Indiana, su galán Danubio: | ||
| Que atentos unos, y otros revellines, | ||
| Éste sólo debía correr más rubio; | ||
| Si aquellos hacen tal con su Cuchilla, | ||
| ¿Qué no hará España, cuando más se aorilla? | ||
| 42. Aún así no sosiegan lo sangriento, | ||
| Al ver que Osma perdió la espada a un tajo; | ||
| Tetl, y Octlica le abrazan, y al momento | ||
| Todos tres ruedan por la cuesta abajo: | ||
| Despeñados se llevan otros ciento, | ||
| Y a Tapia que peleaba en un atajo; | ||
| Y cayendo de arriba al río profundo, | ||
| Fueron a resollar el otro Mundo. | ||
| 43. Ganada la Ciudad, desde ella emplazan | ||
| A Cuextlahuacán, donde todavía | ||
| Se hacen fuertes, y el Puente despedazan, | ||
| Para cortar el curso a su osadía: | ||
| Bernaldiez, y Guzmán un tronco abrazan, | ||
| Y por él cruzan, cuya gallardía | ||
| Dio o saber, que se puede en verdes tramas | ||
| Acometer, andando por las ramas. | ||
| 44. Ceden al fin, mirando tan terrible | ||
| Extremo del valor, y a sus alientos | ||
| Conocen ya, que nada es imposible | ||
| A quien llega a vencer los elementos: | ||
| Aclamando por dueño al invencible | ||
| Alemán César, y con él contentos, | ||
| Sacuden la Cerviz al Mexicano, | ||
| Y a otro yugo se ponen de su mano. | ||
| 45. Únense con el Héroe, cuya espada | ||
| Reconocer a Xochimilco piensa, | ||
| Por la parte que puede se ensenada | ||
| Servir de abrigos, o inferior ofensa: | ||
| Bien su asistencia fue premeditada, | ||
| Pues a su guarnición, como a defensa, | ||
| Llegan como parciales declarados, | ||
| Enemigos, mas no reconciliados. | ||
| 46. A más de éstos, en México se apresta | ||
| De treinta mil un grueso, con deseo | ||
| De socorrerla, porque ya le cuesta | ||
| Al Monarca, cuidado el nuevo empleo: | ||
| Miden los brazos, y el furor se arresta | ||
| Desde que por Latona el Didímeo, | ||
| Fue mecido en su cuna a la mañana, | ||
| Hasta que Anciano, tumba halló de grana. | ||
| 47. Volvió a nacer el Fénix de sí mismo, | ||
| Y también el Caudillo al lucimiento; | ||
| Que el valor del que es grande en tal abismo, | ||
| Hace como Titán su nacimiento: | ||
| Con luces, y hojas mira el Gentilismo | ||
| A ambos en la Ciudad en un momento, | ||
| Como si aún entre rayos, y cuchillas, | ||
| Él, y el Sol no estuvieran en mantillas. | ||
| 48. Empeñado su ardor se engolfa tanto | ||
| Entre los Enemigos, que queriendo | ||
| Volver a su retén, es cuando el Canto | ||
| Andaluz, en que corre, va muriendo: | ||
| Lleno de heridas grita su quebranto, | ||
| Y su Aquiles el golpe previniendo | ||
| Al espirar aqueste, prontamente | ||
| Se dejó caer sobre la propia gente. | ||
| 49. Cayó, cual roble al viento desprendido, | ||
| Cual Baluarte volado a oculta Mina, | ||
| Cual obelisco al rayo demolido, | ||
| Que causan más estrago en su ruina: | ||
| Levantan los demás el alarido, | ||
| Y acuden tantos, que hasta la hoja fina, | ||
| Cansada ya de golpes tan espesos, | ||
| Quedó mellada de ir trinchando huesos. | ||
| 50. Anteón Indiano Telpochs, cuya frente | ||
| Tanto eleva su bárbara estatura, | ||
| Que domina las picas de su gente; | ||
| Tal es su corpulencia, tal su altura: | ||
| Con él se abraza tan resueltamente, | ||
| Confiado en lo que puede su bravura, | ||
| Que el triunfo consiguiera su deseo, | ||
| Si entre sus brazos no estuviera Alceo. | ||
| 51. No tan feroz furioso Cierzo inclina | ||
| A un lado, y a otro tierna humilde caña; | ||
| No tan sañuda dobla gruesa encina, | ||
| Que fue obelisco verde en la Campaña: | ||
| No tan violento mece la Colina, | ||
| Y a un tiempo al Cielo, y al abismo empaña, | ||
| Creciendo (en esto noble) su impaciencia, | ||
| Cuanto creciendo va la resistencia. | ||
| 52. Como aquí el Adalid, de una a otra parte | ||
| Cimbra al Jayán, restituyendo al viento, | ||
| Del Penacho las plumas que reparte, | ||
| Y a la tierra aquel Monte sin aliento: | ||
| Por Hércules le tienen, o por Marte; | ||
| Y no obstante tan alto vencimiento, | ||
| Fajan sobre él, que si antes abalanza | ||
| Odio sólo, ya es odio con venganza. | ||
| 53. Llegan (¿y cómo llegan?) a empeñarse | ||
| Hasta lo sumo, por dejar postrada | ||
| Tanta vida; pero él, con explicarse, | ||
| Les dijo luego ser lo mucho nada: | ||
| Mas como no había allí de liberarse, | ||
| Estando acompañado de su espada, | ||
| Si para verse con el Mexicano, | ||
| El remedio mejor tenía en la mano. | ||
| 54. Del General el riesgo advierte Olea, | ||
| Y rompiendo por brechas enemigas | ||
| Se une con él, que intrépido pelea, | ||
| Cortando cuellos, cual pudiera espigas: | ||
| Retírase el Contrario, y porque sea | ||
| Mayor su rota, manda a las amigas | ||
| Naciones que le aneguen, y el acero | ||
| Las órdenes le libra al surgidero. | ||
| 55. Ya con esta victoria, y conseguido | ||
| El vado en Xochimilco, da la vuelta | ||
| A Tezcuco, creyendo fenecido | ||
| El afán, en que está su gente envuelta: | ||
| Pero antes que tal gusto vea cumplido, | ||
| Sabe en los suyos la maldad resuelta; | ||
| ¿Otro escollo? ¿Otra Escila? Y más extraña, | ||
| No la envidia lo diga. Villasaña. | ||
| 56. De poco a mucho sube grado a grado | ||
| Lenta pasión, adonde más alcanza; | ||
| De queja es displicencia, luego enfado, | ||
| Odio después, y al fin se hace venganza: | ||
| Ir desde malo a peor, es tan trillado | ||
| Camino, que se corre sin tardanza; | ||
| Y es más que maravilla que dejarle | ||
| Pueda, quien una vez empezó andarle. | ||
| 57. Con estos pasos consiguió atrevido | ||
| Villasaña, de Cuba a la promesa, | ||
| Ver de algunos firmado su Partido, | ||
| Y matarle en el Lecho, o en la Mesa: | ||
| Por el conducto confidente instruido, | ||
| Le prende luego por lo que interesa; | ||
| Pues del tímido el cuerdo es bien se guarde, | ||
| Porque es sobrado arrojo el de un cobarde. | ||
| 58. Con pretexto de hacer oculto oficio | ||
| Quedó sólo con él, y diestro usando | ||
| De la noticia, confirmó su juicio | ||
| El papel, que del seno fue sacando: | ||
| Clara miró su culpa a tanto indicio; | ||
| Mas si está de este modo averiguando, | ||
| De fuerza había de ver patente el hecho, | ||
| Si hasta la mano le metió en su pecho. | ||
| 59. Ya Julio César no dirá animoso, | ||
| Que tal grandeza sólo en él asoma, | ||
| Dando al fuego los pliegos jactancioso, | ||
| Que contra él a Pompeyo enviaba Roma: | ||
| Si por quedar con todos más airoso | ||
| Lo emprendió, por lo mismo el Héroe toma | ||
| Partido igual, porque en estrecho alguno, | ||
| Jamás rinde ventajas a ninguno. | ||
| 60. Y antes éste le excede, porque aquella | ||
| No fue grandeza, sí ambición del Trono, | ||
| Pues no se dio por entendido de ella, | ||
| Temiendo en el Senado nuevo encono: | ||
| La magnanimidad, que aquí descuella, | ||
| Es dando sin temor más alto abono; | ||
| Y es más que obre el valor por tolerancia, | ||
| Que no por conveniencia la arrogancia. | ||
| 61. Pero respecto al cuerpo que ha tomado, | ||
| Para cortar la raíz a su malicia, | ||
| Calla la independencia, y sentenciado | ||
| Da lugar la piedad, a la justicia: | ||
| Con decir que el papel se había tragado, | ||
| Perdonó de los otros la estulticia; | ||
| Y con lucir de un yerro los arrojos, | ||
| Dio que beber también a muchos ojos. | ||
| 62. Primor fue disponer, que el Reo, testigo | ||
| Pudiese sin hablar ser instrumento, | ||
| Que al cómplice dijese en su castigo, | ||
| Cuanto era necesario al escarmiento: | ||
| Pues quedando pendiente de un postigo, | ||
| Levantó el grito de su fin sangriento, | ||
| Aún estando al horror que lo adelanta, | ||
| Muerto, y con un dogal a la garganta. | ||
| 63. Logrose al fin, valiéndoles su engaño | ||
| De dar afectación a lo constante; | ||
| Que es gran predicador un desengaño, | ||
| Y más teniendo el ejemplar delante: | ||
| Pero no en todos, pues a su tamaño | ||
| Poco después brotole semejante | ||
| De Xicontecatl genio bullicioso, | ||
| Para quedar en villanías famoso. | ||
| 64. Desde que Chichimecatl por Tlaxcala | ||
| Vino, quedó con ella desabrido; | ||
| Que su espada, a quien (dice) otra no iguala, | ||
| Llegase en tal conducta a dar partido: | ||
| Y mirando que el Héroe, cuando tala | ||
| La Laguna, mora él la del olvido, | ||
| Desertó, para dar prueba segura, | ||
| Que un cerril natural no tiene cura. | ||
| 65. Y no bastando cuanto conveniente | ||
| Camino, la razón, o la prudencia | ||
| Ofrecen; y antes más irreverente | ||
| Desde la fuga va a la resistencia: | ||
| Paga con la cabeza su imprudente | ||
| Resolución, quedando a tal sentencia | ||
| Tlaxcala no sentida, que a su espada, | ||
| Desde que fue traidor, fue ejecutada. | ||
| 66. ¿Qué noche hubo tan larga, que su día | ||
| No tuviese? La de éstas tenebrosas | ||
| Murió, al rayar pacífica alegría, | ||
| Aurora de sus sombras sediciosas: | ||
| Amaneció el sosiego que solía, | ||
| Y al dar luz, y calor a otras airosas | ||
| Prevenciones, subió con este ensayo, | ||
| De brasa a fuego, de reflejo a rayo. | ||
| 67. Ya de Isis en el Templo reverente, | ||
| Ahumaba aromas el Gitano vicio, | ||
| Como en recuerdo del favor reciente, | ||
| Que fue del Tutelar más beneficio: | ||
| Cuando tres Lunas antes vio patente | ||
| Celebrar su fatídico Solsticio, | ||
| Haciéndole ahora proporción sonora | ||
| Al Equinoccio de Aries que le dora. | ||
| 68. Veía también la Zona Mexicana | ||
| Este punto a su Polo luminoso, | ||
| En ocasión que a su Laguna cana | ||
| Ya cortaba el Velamen vagaroso: | ||
| Placentera la Playa Tescucana, | ||
| Puerto Español jactaba delicioso, | ||
| Bordando a cada Buque que lo bruma | ||
| Marco de perlas, con cairel de espuma. | ||
| 69. Ya Capitanes de los Bergantines | ||
| Entran izando cabos, y amantillos; | ||
| Los Díaz, Aragoneses, los Holguines, | ||
| Carbajales, Sotelos, y Portillos, | ||
| Los Ruizes de la Mota, y Magarines, | ||
| Los Barbas, y alentados Xaramillos, | ||
| Los Flores, los Rodríguez, los Briones, | ||
| Los Loberas, y nobles Morejones. | ||
| 70. Para los tres ataques, que por tierra | ||
| Determina, en Tacuba, en Ixtacpalapa, | ||
| Y Cuyoacán, (Calzadas en que cierra | ||
| México, cuanto ciego fue a la Zapa) | ||
| Triplicados Ejércitos de guerra, | ||
| El cordón ponen de la Corte al Mapa, | ||
| Para bloquearla dando con su abrigo | ||
| Al socorro de la hambre más postigo. | ||
| 71. Sandoval, con doscientos esforzados | ||
| A cargo de Marín, Ircio, y Rubiera, | ||
| Treinta Bridas, y treinta mil Aliados, | ||
| De Ixtacpalapa marcha a la Ribera: | ||
| Llevan el mismo tren los Alvarados | ||
| A Tacuba, que armada los espera, | ||
| Y a Cuyoacán Olid, a quien Verdugo | ||
| Sigue, y la gente que gobierna Lugo. | ||
| 72. Dejase ver Señor de sus Entenas | ||
| El Héroe, con sus trece Embarcaciones, | ||
| Siguiendo a boga lenta las arenas, | ||
| Que van hollando gruesos Batallones: | ||
| Con flámulas de nácar ya Sirenas, | ||
| Con volantes de grana ya Tritones, | ||
| Dejan harpas, y tímpanos serenos, | ||
| Por faenas roncas, por fogosos truenos. | ||
| 73. Llega a la Corte, vocinglero el eco | ||
| De tan guerrera peregrina pompa; | ||
| Por Cortés lleno el viento está más hueco, | ||
| Primor que hace la fama con su pompa: | ||
| Y entonces aprestando el Tecpaneco, | ||
| Vasos, antes que aquel el nombre rompa, | ||
| Pone en oposición acelerado, | ||
| Del aire erguido, su cristal hinchado. | ||
| 74. Ve Tetis en sus ondas, a una parte | ||
| Penachos, y a otra rojas banderolas, | ||
| Como que quieren a sudor el arte, | ||
| Vestir de pluma, y tafetán sus olas: | ||
| Rompe sus iras el sangriento Marte, | ||
| Y Piraguas las Quillas Españolas; | ||
| Que era poco vencer un elemento, | ||
| Teniendo a raya que soplase el viento. | ||
| 75. La novedad, la fuerza, el aparato, | ||
| Hacen en los que miran, y pelean | ||
| Un mismo efecto, cuando a su conato | ||
| Ven fuerzas de agua, que por tal flaquean: | ||
| Catorce mil Canoas en tal rebato | ||
| Se van a pique, sin las que rodean | ||
| Rotas a la Ciudad, cuyos despojos | ||
| A abrir no sirven, sí a empapar los ojos. | ||
| 76. Otra vez vuelve, con dictamen justo, | ||
| El Español a requerir prudente | ||
| Con la paz al Monarca, cuyo injusto | ||
| Furor, la oferta , no el estrago siente: | ||
| Halagando en las Armas a su gusto, | ||
| El partido desecha conveniente, | ||
| Y elige lo fatal, lo peor, la guerra; | ||
| No sabe cuanto la quietud encierra. | ||
| 77. Por la paz siempre es corto cualquier precio, | ||
| Sea el que fuere; quien a ella no se arrima, | ||
| Y busca su inquietud, es más que necio, | ||
| Pues ama lo que a fuerza le lastima: | ||
| Feliz aquel, que deja con desprecio, | ||
| Por conseguirla, cuanto el Mundo estima; | ||
| Que aún hasta para el corto humano apego, | ||
| No hay riqueza, no hay bien, como el sosiego. | ||
| 78. El qué dirán, el punto vano, tiene | ||
| Perdido al Orbe; juzga el litigioso, | ||
| Que lo tendrán en menos, si se aviene | ||
| A ceder del capricho lo temoso: | ||
| Ninguno en realidad a quedar viene | ||
| Mejor, que el que a la paz se rinde airoso; | ||
| Que es victoria, que cuando la asegura, | ||
| Compra con un desdén una ventura. | ||
| 79. El temor, la imprudente cobardía | ||
| Al juicio ajeno, obliga a despeñarse | ||
| Al hombre, y ésta nunca es valentía, | ||
| Pues teme lo que debe despreciarse: | ||
| ¡Cuántos han perecido a la porfía! | ||
| ¡Qué pudo a sus principios remediarse, | ||
| Y por no hacerlo, por la vana palma, | ||
| Hacen las costas el caudal, y el Alma! | ||
| 80. Nada dejó más bien encomendado | ||
| La verdad suma, que su paz querida; | ||
| Que el pacífico, bienaventurado | ||
| En cuanto cabe lo es desde esta vida: | ||
| Tanto, tanto este Don sube elevado, | ||
| Que frisa con la eterna prometida | ||
| Paz de la unión; ni aquella gloria fuera, | ||
| Si perfecto descanso no tuviera. | ||
| 81. Ignorante de tal sabiduría | ||
| El Rey, a la propuesta contradice; | ||
| Y otro a la pluma, porque se desvía | ||
| A materia, que aquel tanto desdice: | ||
| Mas sin razón, porque esta Teología | ||
| No a aquel Pagano, para el fiel se dice; | ||
| Juzgue, y luego sentencie el melindroso, | ||
| Si puede ser el punto provechoso. | ||
| 82. No faltará quien breve lo publique, | ||
| Quauhtemozin después será testigo, | ||
| Por más que sus astucias ahora explique | ||
| En la emboscada, que hace al enemigo: | ||
| Dentro de la Laguna forma dique | ||
| De agudas puntas, que con el abrigo | ||
| Del cristal, dio a entender cuando lo fragua, | ||
| Que éste sí por debajo fue del agua. | ||
| 83. Ya en los ataques que tenía corridos | ||
| Había Cortés dejado señalados | ||
| Cuatro vasos, que Olid vio prevenidos, | ||
| Y otros tantos después los Alvarados: | ||
| En Cuyoacán con los demás unidos | ||
| Se queda de recluta a sus Soldados, | ||
| Con orden todos, que en las correrías | ||
| Hacer pudiesen de las noches días. | ||
| 84. En una de éstas cruza a remo lento | ||
| Escolta breve de Canoas cargada, | ||
| De víveres, y gente, con intento, | ||
| Que el cebo resbalase en sus celadas: | ||
| Portillo, y Barba, que en su seguimiento | ||
| Bogando van a velas desplegadas, | ||
| Se abaten a la presa que ya cobran, | ||
| Y en las puntas encallan, y aún zozobran. | ||
| 85. A esta sazón del Bosque bullicioso, | ||
| Que en Cañas el Ladón dio a sus manchones, | ||
| Salen las prevenidas con reposo, | ||
| Procurando estrecharlos con Lanchones: | ||
| Enciéndese el combate vigoroso, | ||
| Que reprimir no pueden los cañones, | ||
| Cuando miran sus Quillas sofocadas | ||
| En flechas, y ondas dos veces varadas. | ||
| 86. Aunque suple el esfuerzo la ventaja, | ||
| Como están sin jugar la Artillería, | ||
| Y en tempestad de plumas se desgaja | ||
| El rencor, que alas presta a su osadía, | ||
| No hallan despique, cuando más se ataja; | ||
| Pues de Ninaton, fiera mayoría, | ||
| En un cable de Barba se atraviesa, | ||
| Y segadas las manos hace presa. | ||
| 87. Diga Atenas si halló contra el Persiano | ||
| Quien más hiciera: Cinegiro fiero | ||
| En otro choque tal, fue con la mano | ||
| Rémora humana de un Bajel velero: | ||
| Cortada una, con la otra asió tirano | ||
| El cáñamo, hasta ver el fin postrero; | ||
| Lo mismo aquí pasó, que en igual tiro, | ||
| Es Ninaton, Indiano Cinegiro. | ||
| 88. Antes que a fuerza de valor, y brazos | ||
| Libren los Buques, puede la tardanza, | ||
| De Barba al rostro dar tantos flechazos, | ||
| Que no quedó de Barba semejanza: | ||
| A Portillo también hacen pedazos, | ||
| Pues cuando más recoge su pujanza, | ||
| Primero que rompió del vaso el grillo, | ||
| En su pecho la muerte halló portillo. | ||
| 89. Ya sin las Sirtes en que zabordaban, | ||
| Pudieron los demás resueltamente | ||
| Hacer que zozobrasen las que estaban | ||
| Manteniendo el combate más ardiente: | ||
| Consiguen la victoria que deseaban, | ||
| Aunque en verdad a riesgo tan urgente | ||
| Se vieron, como es bien que se publique, | ||
| Si no vencidos, pero muy a pique. | ||
| 90. No es menos en los otros Surgideros | ||
| De Alvarado, y Olid, aunque es más fuerte | ||
| El que va a Cuyoacán, con los Guerreros | ||
| Del Mexicano, que su daño advierte: | ||
| El Adalid confiado en sus aceros, | ||
| El asedio de México convierte | ||
| En asalto, batiendo sus murallas, | ||
| A impedirles socorro a las vituallas. | ||
| 91. Con este fin ocupan su espaciosa | ||
| Calzada, y llegan hasta donde el muro | ||
| Abrió de nieve deleznable Fosa, | ||
| Por si a Peto de plata iba seguro: | ||
| Aquí defiende el vado numerosa | ||
| Hueste, escogida del Indiano Arturo, | ||
| Con tal empeño, que a la fuerza ajena | ||
| Dan el pecho primero que la arena. | ||
| 92. Ríndela el Español a sangre viva, | ||
| Que de una, y otra banda se derrama, | ||
| Encendiéndose más la llama activa, | ||
| Cuanto es el combustible, que le inflama: | ||
| Mientras dobla su gente (porque estriba | ||
| En el Foso, la vuelta que le llama | ||
| Al Cuartel, cuando fuere conveniente) | ||
| Manda a Aldrete cegarlo con su gente. | ||
| 93. Éste, viendo encendida la refriega | ||
| Con tan nuevo tesón, a otro lo avisa, | ||
| Y equivocando el orden, él se ciega, | ||
| Pues parte donde menos le precisa: | ||
| A la batalla con valor se agrega | ||
| Sobre los enemigos, cuya prisa | ||
| Apela al interior, con simulada | ||
| Afectación, que es doble retirada. | ||
| 94. Cuando los tienen dentro divertidos | ||
| En su alcance, corona la marina | ||
| Guarnición de Soldados escogidos, | ||
| Que a impedir su recurso se destina: | ||
| Y estremeciendo entonces con bramidos | ||
| El Aire todo su marcial Bocina, | ||
| Más los inmuta; pues su ronco acento, | ||
| ¿Qué hará en las almas, si aún irrita al viento? | ||
| 95. No Esfera de metal furiosa avienta | ||
| Bombarda, que en su vientre astucia loca | ||
| Depositó, cuando prendida intenta | ||
| Volar de la montaña dura roca: | ||
| No Volcán oprimido atroz revienta | ||
| Monte, que fue mordaza de su boca, | ||
| Como México pudo en un momento | ||
| Vomitar gentes, hasta ahogar al viento. | ||
| 96. No si cien bocas, lenguas cien tuviera, | ||
| Y de bronce la voz de tanto estrecho, | ||
| El estruendo, el fragor decir pudiera, | ||
| Aunque añadiera de metal el pecho: | ||
| En millares de estragos reverbera | ||
| Flamante horror, que pudo satisfecho, | ||
| Viendo excedida su crueldad impía, | ||
| Aprender a matar, si aún no sabía. | ||
| 97. Abrió Marte balcones de Zafiro, | ||
| Y asombrado de ver la furia hispana, | ||
| Temiendo que hasta allá llegase el tiro, | ||
| Echó cortinas de humo a su ventana; | ||
| Y no fue mucho, porque en su retiro | ||
| Dijo: (mirando tanta rabia humana) | ||
| No admire que me cause tal espanto, | ||
| Porque ni Yo pude atreverme a tanto. | ||
| 98. Si él se azoró, ¿qué pueden los guerreros | ||
| Hacer, a vista del Cristiano Marte? | ||
| Nada, sino morir a sus aceros, | ||
| Pues su destreza muertes les reparte: | ||
| Pero como son tantos los Plumeros, | ||
| Los que aquí espiran nacen de otra parte, | ||
| Y como Hidras los cuerpos, que palpitan, | ||
| Cada uno brota cien que resucitan. | ||
| 99. Por esto, y porque el Sol abrevia el plazo | ||
| A remudar sus costas a Occidente, | ||
| Se retira, creyendo que el esguazo | ||
| Estará adelantado con su gente: | ||
| Aquí es más el aprieto, y embarazo, | ||
| Y aquí la suerte está más inclemente; | ||
| Que aunque es cruel siempre, más enfurecida | ||
| Está, cuando a uno lleva de vencida. | ||
| 100. ¿Cuál pude ser la intrepidez violenta, | ||
| Que obliga a retirar, a quien no sabe | ||
| Dar un paso hacía atrás? Lid tan sangrienta, | ||
| Sólo en sí misma, no en la Pluma cabe: | ||
| Apenas pueden, por lo que se aumenta | ||
| Con la vecina sombra, el daño grave, | ||
| Tomar los Bergantines en su vado, | ||
| Y escapar, quien mejor, el pecho a nado. | ||
| 101. Piérdense más de mil Indios Amigos, | ||
| Piérdense en el ataque los Pedreros, | ||
| Y queda sin remedio, entre enemigos, | ||
| Un trozo de Españoles prisioneros: | ||
| Cuantos de la derrota son testigos, | ||
| Vuelven heridos a sus Surgideros, | ||
| Donde si les permiten hacer alto, | ||
| Aún la respiración es sobresalto. | ||
| 102. Nada hay en esta vida miserable, | ||
| Que cause más aliento en su progreso, | ||
| Que creer a la fortuna favorable, | ||
| Con la felicidad de un buen suceso: | ||
| Por éste, el Rey se juzga incontrastable, | ||
| Y celebrando el triunfo con exceso, | ||
| Mezclan su Religión, y pompa avaras, | ||
| Víctimas, y venganzas en las Aras. | ||
| 103. De la Patria el amor tan dulcemente | ||
| Tira, que levantando Cletl las manos, | ||
| Se votó al Cielo, porque permanente | ||
| Aquel, quedase por los Mexicanos: | ||
| Mire Decio si pudo hacer valiente | ||
| Más por la suya, más por los Romanos, | ||
| Cuando por ser de todos beneficio, | ||
| Se votó en lance igual al Sacrificio. | ||
| 104. Calle Conón de Esparta apasionado, | ||
| Calle de Roma su galán Camilo, | ||
| Que en este estrecho sólo Cletl ha dado | ||
| Con mayor garbo su garganta al filo: | ||
| Aún el de Decio fue condicionado, | ||
| Si venciesen: mas éste sin asilo | ||
| Se ofrece, y es fineza más expresa | ||
| La que es ejecución, y no promesa. | ||
| 105. Vivos el Rey inmola en Sacrificio | ||
| Los cuarenta Españoles, cuyo arrojo | ||
| Prosigue, echando voz de que da indicio | ||
| La Deidad de ostentar su desenojo: | ||
| Y que a seis Soles con el ejercicio | ||
| Marcial, serán de Mexico despojo, | ||
| Cuantos de España buscan el desvelo, | ||
| Oponiendo su fuerza a la del Cielo. | ||
| 106. Hace tanta impresión en los Aliados | ||
| El ardid, que en tres noches subsecuentes, | ||
| Los Cuarteles se lloran desolados, | ||
| Faltando ochenta mil de aquellas gentes: | ||
| Pero a la diligencia moderados | ||
| Se detienen, y viendo inconsecuentes | ||
| El término, y su vida, arrepentidos | ||
| Los trae la pausa mucho más corridos. | ||
| 107. Como en serena tarde ya pasado | ||
| Tempestuoso fragor, turba parlera | ||
| De avecillas alegres, por el prado | ||
| El viento corta en ráfaga ligera: | ||
| Llegan de mil en mil al señalado | ||
| Sitio, donde el perdón prudente espera; | ||
| Que aquel que satisface en el afecto, | ||
| Ya dejó castigado su defecto. | ||
| 108. Gozaba el año su estación florida, | ||
| O ya estival, según la considera | ||
| Cronógrafo Patricio, a la medida, | ||
| Que en su eclíptica Febo reverbera: | ||
| Cuando rota la Yema entumecida, | ||
| Vuelve rubí, lo que esmeraldas era, | ||
| Y blancas Sienes Amaltea corona, | ||
| Del cultivo fragante de Pomona. | ||
| 109. En el purpureo tiempo delicioso, | ||
| Galán Narciso de argentada plata, | ||
| Adonis tierno del boscaje umbroso, | ||
| Que a uno viste, y en otra se retrata: | ||
| En el de Ceres, Benjamín gracioso, | ||
| En la flor de los meses, en la grata | ||
| Era de Venus, de Cibele ensayo, | ||
| En lo mejor, en Primavera, en Mayo. | ||
| 110. Entonces, pues, cuando la verde Grama | ||
| Nacía para orla de tan altas Sienes, | ||
| Que habían de ser al Templo de la Fama, | ||
| Blasón, Lauro, y Corona de sus bienes: | ||
| Con maduro consejo el Héroe inflama | ||
| A sus Soldados, a la empresa, quienes | ||
| Aprueban el dilema sin segundo, | ||
| De ganar el que ven, o al otro Mundo. | ||
| 111. A un mismo tiempo de los tres famosos | ||
| Ataques, sus Campeones esforzados, | ||
| A la Ciudad se acercan orgullosos, | ||
| A estrechar la estacada a los sitiados: | ||
| Al Tlatelolco quieren valerosos | ||
| Ocupar, que si es Plaza de Mercados, | ||
| Y su comercio corre por sangriento, | ||
| Llevan a ella sobrado surtimiento. | ||
| 112. ¡Cuánta sangre no cuesta ver posible | ||
| Resolución tan ardua, que en su presa, | ||
| Haciendo vanidad de irreductible, | ||
| No es la que el punto sube de la empresa! | ||
| Hasta el Mármol presumen combustible, | ||
| Y reducirlo quieren a pavesa: | ||
| Que en caso de rendirse, es más ufano | ||
| Entregarlo a las llamas, que a su mano. | ||
| 113. Los edificios todos, que se extienden | ||
| Desde ella hasta los Burgos retirados, | ||
| Son pábulo a su ardor, pues los encienden, | ||
| Antes que de otros verlos abrasados: | ||
| Vivos se arrojan sobre cuantos prenden, | ||
| Que en el recurso de los despechados, | ||
| Es cuanto más horrible, y desmedida, | ||
| Más dulce, por fatal, la propia herida. | ||
| 114. Ojee el tiempo el archivo de los años, | ||
| Y aunque halle otros incendios aplaudidos, | ||
| Más antiguos serán, no más extraños, | ||
| Que en la substancia son aquí excedidos: | ||
| Que a sembrar en carbones desengaños | ||
| Los Mexicanos fueron escogidos, | ||
| Reemplazando el oprobio de segundos, | ||
| Con quemar en su Corte muchos Mundos. | ||
| 115. Por los suyos Sidón en la Fenicia, | ||
| Escogió el fuego, más que a los Persianos; | ||
| Lo mismo hizo Sagunto, en la codicia | ||
| De Aníbal, dando horror a los Romanos: | ||
| Hasta Cartago fue por la avaricia | ||
| De Escipión, ruina de sus propias manos, | ||
| Para que de tan cruel ejecutoria, | ||
| Ni en las brasas quedase su memoria. | ||
| 116. Pero los Mexicanos impacientes, | ||
| Cuando buscan en éstas tal abrigo, | ||
| Es para que, si mueren insolentes, | ||
| Arda vivo también el enemigo: | ||
| Y así se miran más resplandecientes, | ||
| Poniendo al propio estrago por testigo | ||
| Que sólo en ellos de tan noble llama, | ||
| De sus cenizas floreció su fama. | ||
| 117. Todo el arte, y valor son necesarios | ||
| Para vencer, y conseguir ardientes, | ||
| Librarse a un tiempo de los incendiarios, | ||
| Y a rayos, y Armas dividir las frentes: | ||
| Llegan al fin hollando sus contrarios | ||
| Hasta el centro por tramos diferentes, | ||
| Los tres trozos, y México arrogante, | ||
| En tres espadas ve la del Tonante. | ||
| 118. Mas tal es de Mimiapán la jactancia, | ||
| Que al Español más bravo desafía | ||
| A batalla, queriendo su arrogancia | ||
| Reducir a uno tanta batería: | ||
| Mercado (Paje que aún está en la infancia) | ||
| Salta al Campo con noble bizarría, | ||
| Sin temer del Jayán la fortaleza, | ||
| Cuando lo tierno suple su destreza. | ||
| 119. Si tal valor la Espada, en quien no entiende | ||
| Su primor, (como aquel) enseña, inclina, | ||
| ¿Qué hará en los Españoles, que comprehende, | ||
| Pues con la leche maman su doctrina? | ||
| Recto el Bárbaro ofrece, si la tiende, | ||
| Del camino el atajo, que adivina, | ||
| Y a su disposición, y movimiento, | ||
| En él fue natural aún lo violento. | ||
| 120. Agrega ya con fuerza reservada | ||
| La suya el Joven, y al medio pasando | ||
| Proporcionado, busca por la Espada | ||
| El punto, que en el otro está mirando: | ||
| Hace la citación a la estocada, | ||
| Y al transferir aquel, luego estrechando | ||
| La línea del perfil, que halló partida, | ||
| Se fue sobre ella para dar la herida. | ||
| 121. Pero qué mucho, si los pies perdiendo | ||
| Desde el primer compás el Mexicano, | ||
| Sin rectitud, ni libración, fue haciendo | ||
| Propincuo extremo, su violado plano: | ||
| Cayó a sus pies, y el Joven previniendo | ||
| Suyo el acero, que ganó a su mano, | ||
| Mereció por Cortés en la estacada, | ||
| Que antes que el bozo, lo ciñese Espada. | ||
| 122. ¿Qué harán tus Adalides, si aún los niños, | ||
| Que dejaron ayer los andadores, | ||
| Valiente España, juegan los armiños, | ||
| Con más destreza que los mamadores? | ||
| Digan lo que quisieren, tus aliños | ||
| Compras con fuertes bélicos horrores; | ||
| Y en la Palestra, o Plaza que te han dado, | ||
| Cada instante hace en ella su mercado. | ||
| 123. Abandonado ya cuanto por tierra | ||
| Firme, opulenta la Ciudad domina, | ||
| Se retiran al ángulo que encierra | ||
| La Corte, con trincheras y fajina: | ||
| Y entre tantos escollos, tanta guerra, | ||
| Vuelve aquel a la paz a que se inclina; | ||
| Y es con menos orgullos atendido, | ||
| Cuanto el oído postrado es más sentido. | ||
| 124. En varios pareceres se divide | ||
| No solamente el Vulgo, la Nobleza; | ||
| Que cuando el interés común se mide, | ||
| Iguales han de hablar pies, y cabeza: | ||
| Unos asienten a la paz que pide, | ||
| Otros quieren guardar la Real grandeza, | ||
| Otros seguir la guerra, hasta que viene | ||
| El Rey a la opinión, que más conviene. | ||
| 125. Lo más sangriento elige, no queriendo | ||
| Otro mayor blasón, cuando se abona, | ||
| Que morir por los suyos, conociendo | ||
| Que Corona rendida no es Corona: | ||
| Mas como ésta presente tanto estruendo, | ||
| En las treguas apresta de Belona, | ||
| Su Flota, para hacer con traza astuta | ||
| A todo trance, la razón disputa. | ||
| 126. En tanto el General, desengañado | ||
| De aparente pretexto cauteloso, | ||
| Manda el ataque, que hasta en lo irritado | ||
| Halló camino de salir airoso: | ||
| Del Foso el maderamen coronado | ||
| Aparece de gente tan cuantioso, | ||
| Que imaginó brotaba a sus espumas, | ||
| Flechas por ramas, y por hojas plumas. | ||
| 127. Retumbó el Parche, y el Clarín herido, | ||
| De bélica dulzura llenó el viento; | ||
| Comenzose el fragor mal reprimido, | ||
| Y gritó muertes al primer acento: | ||
| Hasta la Línea llega pie atrevido; | ||
| Y cortando a los troncos el cimiento, | ||
| Consiguió hacer con brazo poderoso | ||
| De Ícaros mil, Erídano, su Foso. | ||
| 128. Jamás Bastión batido a errada Testa, | ||
| Por su luna cayó con más estrago; | ||
| Jamás Peñol rodando por la cuesta, | ||
| Hizo más ruina donde fue más vago: | ||
| El estrépito duro igual asesta | ||
| Golpes en tierra, riesgos en el Lago; | ||
| Y opuestas fortaleza, y arrogancia, | ||
| A sus ecos hicieron consonancia. | ||
| 129. Ni perdida desmaya su fiereza, | ||
| Que como Nobles son, en tal estrecho | ||
| La razón siguen, porque en la Nobleza | ||
| A la espada, y al brazo manda el pecho: | ||
| Retiran al Monarca con presteza | ||
| Al muelle oculto, donde está en acecho | ||
| Fiel Centinela, puesto a la Marina, | ||
| Que juzgara mejor, por ser vecina. | ||
| 130. Sandoval, que gobierna en la ensenada | ||
| Del agua, la invasión que está a su cargo, | ||
| Peleando en ella ve la Real Armada, | ||
| Que sale deslizada a remo largo: | ||
| Manda a Holguín, que con vela desplegada | ||
| Caza le dé, quedando sin embargo | ||
| Éste a la resistencia numerosa, | ||
| Que por tal, y por noble es poderosa. | ||
| 131. No así se abate desde pardo Cielo | ||
| Neblí a la Garza, que se juzga nieve, | ||
| Y afilando las uñas en un vuelo, | ||
| Hace a la presa, que la garra pruebe: | ||
| Arrójase sobre ella con tal celo | ||
| El Español, que hasta los vientos bebe, | ||
| Conociendo que está, según pregona, | ||
| Allí el Armiño de la adusta Zona. | ||
| 132. Corre ligero, vuela presuroso, | ||
| Calzando velas de valor profundo, | ||
| Que es la Garza que sigues, tan precioso | ||
| Tesoro, que a tu Rey le vale un mundo: | ||
| En un momento llega valeroso, | ||
| Y saltando con aire sin segundo, | ||
| A la violencia que su fuerza absorbe, | ||
| En una frente vio rendido al Orbe. | ||
| 133. No presumas, América gloriosa, | ||
| Que algo as perdido de tu pompa vana; | ||
| Tú eres la que has ganado, pues dichosa | ||
| Te elevas a otra Sien más soberana: | ||
| Conquista a todas luces prodigiosa | ||
| Es la tuya, pues queda tan ufana | ||
| La espada del que vence tu alta Zona, | ||
| Como tú, pues le sirves de corona. | ||
| 134. Misterio fue, no acaso contingente, | ||
| El Mes, en que de ti triunfó la mano, | ||
| Porque a un tiempo exaltaste León ardiente, | ||
| Al Sol, y al Quinto Carlos Soberano: | ||
| Y aún al contrario vese más congruente, | ||
| Que si tanto al Sextil honró Octaviano, | ||
| Al Mes, y al Sol, hoy con aumento justo, | ||
| Los enlaza feliz León más Augusto. | ||
| 135. En la tierra, en el agua todavía | ||
| Dura el tenaz, el bárbaro deseo, | ||
| De vencer, de morir a la porfía | ||
| De rendir, de guardar tanto Trofeo: | ||
| Cada uno se aventaja en valentía; | ||
| Sólo la muerte corre por empleo, | ||
| Hasta que la noticia que esperaban, | ||
| Acabó de matar cuantos quedaban. | ||
| 136. Los Nobles todos por su Rey murieron; | ||
| Vivos sin alma (que es la acción) quedaron; | ||
| Luego espiraron: luego no tuvieron | ||
| Más que pedir, si todo lo entregaron: | ||
| Tan leales, tan valientes le sirvieron, | ||
| Que hasta el último extremo le guardaron, | ||
| Y más allá pasaron de la vida, | ||
| Pues cuanto es de su parte fue perdida. | ||
| 137. Escipión heroico, Castellano Marte, | ||
| Venciste un Mundo con tu bizarría, | ||
| Con tu esfuerzo, fatiga, empeño, y arte, | ||
| A costa de la sangre, y la osadía: | ||
| A tu mano confiesa en esta parte | ||
| Otro Laurel, la Hispana Monarquía; | ||
| Bien decir puedes, que de Polo a Polo, | ||
| A ninguno debió, sino a ti sólo. | ||
| 138. Oh Ilustres Españoles valerosos, | ||
| Conquistadores de la Indiana Zona, | ||
| Vivid felices en los harmoniosos | ||
| Clarines de la Fama, que os pregona: | ||
| Oh gran Cortés, que entre los más famosos | ||
| Pudiste entretejer a la Corona | ||
| Del César Español, que el Orbe aclama, | ||
| Oro a su Lauro, púrpura a su Grama. | ||
| 139. ¡Quién sino tú, mejor que a Roma Remo, | ||
| Pudo, a empresa que el Cielo hizo factible, | ||
| Hacer el Quinto Carlos más supremo, | ||
| Engrandecer a España más plausible, | ||
| Dar a la Religión, con tanto extremo | ||
| Más culto a su verdad siempre infalible! | ||
| Mil veces mil, por tan debida gloria, | ||
| Vive inmortal del mundo en la memoria. | ||
| 140. Gózate, España, de tener Vasallos | ||
| Dignos de tus Monarcas poderosos, | ||
| Que algunas veces lleguen a exaltallos | ||
| Más allá de la esfera de dichosos, | ||
| Y de tener Monarcas que premiallos | ||
| Pueda también con lauros decorosos: | ||
| Tal conexión, si en ti se ve asequible, | ||
| Fuera de ti difícil, imposible. | ||
| 141. Aula de Ciencias, Centro de Grandeza | ||
| Trono de la razón, Real de la espada, | ||
| Columna de la Fe por tu pureza, | ||
| Y de hijos tales Madre celebrada: | ||
| Admite el grato obsequio a la rudeza | ||
| Con que en tu elogio corre desvelada | ||
| La mano, en vano, cuando a tus guerreros | ||
| Poco eran los Virgilios, los Homeros. | ||
| 142. ¿Qué no harás por tus Reyes siempre altiva, | ||
| Y qué no harás por el que ya adorado, | ||
| Gozas en el Dosel, pues noble, activa, | ||
| Te mira amante, si le ves amado? | ||
| Al fuego del amor, que el celo aviva, | ||
| Nada encuentra imposible tu cuidado; | ||
| ¡Ni cual había de haber por raro modo, | ||
| Si está en tu seno quien lo vence todo! | ||
| 143. Oh Católico Íbero Soberano, | ||
| Heroico dueño de los albedríos, | ||
| Imán de todo corazón Hispano, | ||
| Monarca de los pechos, y los bríos: | ||
| No por el rudo tosco estilo vano, | ||
| Hoy desmerezcan los incendios míos, | ||
| Que ganarán, no estando tan ignotos, | ||
| Por puros, cuanto pierden por remotos. | ||
| 144. ¡Oh, si como visibles se perciben | ||
| Los mudos caracteres, se quedaran | ||
| Las verdades, que dentro se conciben, | ||
| Impresas al papel, cuanto importaran! | ||
| Si el espíritu vivaz con que se escriben | ||
| Se leyera, las voces admiraran, | ||
| Que es toda el alma que las vivifica, | ||
| Y en lengua ajena, nunca, o mal se explica. | ||
| 145. Recibid el rendido reverente | ||
| Pequeño Voto, justo Sacrificio, | ||
| Con que el anhelo de una llama ardiente, | ||
| A superior violencia es ejercicio: | ||
| Vos arrastráis a Vos tan dulcemente, | ||
| Que el que en los vuestros nace libre juicio, | ||
| Crece deuda, y a influjo poderoso, | ||
| Aún lo que es voluntario, hace forzoso. | ||
| 146. Glorias de la Nación, ¿a quién pudieran | ||
| Ir, sino a vuestras Aras, pues echaran, | ||
| Unas, menos el centro que veneran, | ||
| Otras, menos el culto con que amparan? | ||
| Ni fueran de Españoles, si tuvieran | ||
| Otros Altares, en que se exaltaran; | ||
| Que era en vano a su Rey tanto servicio, | ||
| Y hacer a otra Deidad el sacrificio. | ||
| 147. Ni América debiera, cuando ufana | ||
| Os adora Monarca, dar rendida | ||
| A otra, que fuese menos soberana | ||
| Planta, oblaciones de su ser, y vida: | ||
| Este corto tributo ofrece vana, | ||
| Mostrando que no tiene agradecida | ||
| En sí, afectos, acciones, fuera, y dentro, | ||
| Que a vos no vayan, como a propio centro. | ||
| 148. Tan recíproca unión las dos Españas | ||
| Entre sí tienen (como que a unos Soles | ||
| Deben su influjo) que en lealtad, y hazañas, | ||
| Equivoca unos, y otros Españoles: | ||
| Y tanto de ambas crecen las extrañas | ||
| Ansias, a más divinos arreboles, | ||
| Que están en competencia a su mejora, | ||
| A cual más sirve, y a cual más adora. | ||
| 149. Aquí, si acaso hubieseis escuchado, | ||
| (¡Qué favor!) Sacro Augusto, Excelso Numa, | ||
| Los broncos ecos del marfil templado, | ||
| Mal pulsado el Plectro, y de la Pluma, | ||
| Hace pausa el aliento fatigado | ||
| En este ensayo, porque lo es en suma, | ||
| Mientras remonta vuelo más gigante, | ||
| Cuando la Lira vuestras glorias cante. | ||
| FIN. |