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Para un estudio sobre la necesidad de un trabajo de investigación crítica posmoderna basado en el concepto de «constelación» véase el estudio de Daniel O'Hara.

 

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Véase la colección de ensayos editada por Julián Ríos y el ensayo de Sarduy Barroco donde el autor anota que el lenguaje barroco se completa en el suplemento, en la desmesura y la pérdida parcial de su objeto.

 

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Como es sabido, Sarduy siguió muy de cerca el modelo francés para la escritura de su primera novela Gestos. Pero aun los casos extremos del nouveau roman, como el guión cinematográfico de Robbe-Grillet, L'anné dernière a Marienbad, los personajes conservan la unidad de su identidad femenina/masculina.

 

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Esta connotación aparecerá desarrollada en Escrito sobre un cuerpo donde Sarduy, como sabemos, concibe la escritura como tatuaje y la plasticidad del signo como refutación de la literatura como analogon del lenguaje comunicativo

 

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El «saltamos dándole vueltas a toda la sala de la cabaña» puede leerse precisamente como mise en abyme del proceder narrativo del texto, es decir, de la estrategia de saltos reversibles efectuados por las voces dentro del espacio o sala textual. La narrativa de Arenas es notoria por sus variados procedimientos autorreflexivos. A falta de otras anotaciones críticas al respecto, puede consultarse mi estudio La textualidad de Reinaldo Arenas. juegos de la escritura posmoderna.

 

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El término invaginación, alusivo a la membrana del himen, es propuesto por Derrida al comentar el Mimique de Mallarme en La dissémination (240) como otra de las estrategias retóricas para subvertir el sistema binario del lenguaje. Y en su ensayo «Living On. Border Lanes»; anota el efecto bivalente y aporístico de esta operación: «Invagination is the inward refolding of the sheath (la gaine), the inverted reapplication of the outer edge to the inside of a form where the outside then opens a pocket» (97).

 

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Señala Rifflet-Lemaire en base a Lacan: «En el Edipo, el niño pasa de una relación inmediata y sin distancia con su madre a una relación mediata, debido a su inserción en el orden simbólico de la Familia... En el Edipo, el padre representa el papel de la Ley simbólica que establece el triángulo familiar, actualizando bajo su dominio la prohibición de la unión o de la disolución con la madre» (36). La naturaleza del intercambio genérico aquí propuesto no consiste en una simple inversión mimética o histérica, como diría Luce Irigaray, del drama masculino en términos femeninos (el deseo de la hija de seducir al padre), sino de una desvalorización del modelo patriarcal regido por la lógica de la identidad especular y del distanciamiento genérico. Con respecto a la apropiación unilateral del sujeto por el discurso masculino (lógica de lo Mismo), y la consecuente ausencia de la representabilidad femenina, véase, Luce Irigaray, «Toute théorie du "sujet" aura toujours été appropiée au "masculin"» (165-82).

 

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El discurso de Arenas se inscribe en este caso en la problemática feminista, y concurre parcialmente con la noción del otro bisexual propuesto por Cixous y Clément (155 et passim) puesto que no limita esta capacidad sólo a la mujer tal como lo plantean las críticas francesas.

 

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Para un estudio sobre la cuestión de los códigos sexuales, y de la necesidad de un discurso asimétrico de voces marcadas por la pluralidad sexual con el fin de evitar el poder implícito en la «esencialización» de los discursos falocéntricos y ginocéntricos, véase Jacques Derrida y Christie V. McDonald, «Choreographies». Por otra parte, para una visión crítica sinóptica del proyecto feminista en la que se cuestiona esta estrategia derridiana por eliminar a la mujer como origen para continuar la especularización patriarcal, véase Margaret Homans, «Feminist Criticism and Theory. The Ghost of Creusa».

 

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En su estudio Introducción à l'architexte, Gérard Genette anota cómo la división inicial en género no consistía en un sistema de categorías estéticas y temáticas, tal cual vino a plantearse modernamente, sino en una reducción en base a la forma enunciativa en la que el relato (diegesis) era emitido. Genette observa que la poética platónico-aristotélica inicialmente resumió los modos enunciativos a tres -el puramente narrativo (ditirambo), el mimético (drama) y el mixto- y más tarde a dos, el mixto y el dramático. Posteriores formulaciones llenaron el vacío del primer compartimento con la expresión subjetiva, con lo que se facilitó el reconocimiento de los tres géneros reconocidos como clásicos y formulados por Goethe con valor de Naturformen der Dichtung: epos (narración), drama (representación) y lírica (poema). Con respecto a las categorías estilísticas, Genette propone la terminología de archigénero, género y subgénero. Así visto, un texto como Diana de Montemayor caería dentro del modo enunciativo mixto y de las categorías epos/novela/novela pastoril.