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241

Cabrera, que en nuestro concepto es el más notable de los grabadores guatemaltecos, produjo también en este orden las siguientes obras: retrato de don Alejandro Ramírez (pág. 341); el de don Juan Fermín de Ayzinena; el de don Manuel José Pavón (pág. 500); el de don José Antonio López Plata, diputado a Cortes por la provincia de Nicaragua; el del Presidente Bustamante (pág. 568), y el muy historiado del arzobispo Casaús de la página 609241.1.

Es probable que no pocos de los retratos de su tiempo que aparecen sin firma sean obra suya. Tales son, entre otros que podemos citar, los de don José de Ayzinena, el del rector de la Universidad don José María Delgado y el de don José del Barrio, que puede verse en la página XLVIII, y que sin duda es muy notable. Este don José del Barrio era natural de Málaga, hijo de don Juan del Barrio, que pasó a Guatemala como Director de Tabacos; hizo allí sus estudios y se ausentó del país por no haber querido reconocer la independencia. Llegó a ser oidor de Santa Fe. (N. del A.)

 

241.1

(Medina, La Imprenta en Guatemala.) (N. del E.)

 

242

Creemos que puede considerarse como su obra capital el retrato del oidor Serrano Polo, inserto en la página 502, que grabó en 1810242.1. (N. del A.)

 

242.1

(Medina, La Imprenta en Guatemala.) (N. del E.)

 

243

Desenvolvimiento intelectual de Guatemala, pp. 268-271. (N. del A.)

 

244

Véase en Juarros, t. I, p. 223, la lista de las calamidades que en distintas épocas afligieron a aquel hermoso país. (N. del A.)

 

245

[«Católita» en el original (N. del. E.)]

 

246

Presentación de don Ignacio Beteta, informe del fiscal y decreto del presidente recaído en ella. Documento número X. (N. del A.)

 

247

Beristain, t. I, p. 102. (N. del A.)

 

248

Citado por Beristain, t. I, p. 253. (N. del A.)

 

249

Nuestro amigo don Antonio Batres Jáuregui publicó en el número de 19 de julio de 1897 de La Ilustración guatemalteca un juicio crítico del librito de O'Ryan. (N. del A.)

 

250

Véanse las pp. 260 y siguientes, 268, 282, 290 y 299 del tomo II, y 263 y 280 del tomo III. (N. del A.)