Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


500

Rosales, libro IX, capítulo 23.



 

501

Rosales, Historia jeneral, libro IX, capítulo 25. Es digno de notarse que este cronista, contemporáneo de este suceso y tan prolijo de ordinario, no haya señalado la fecha precisa de la muerte del gobernador don Martín de Mujica. El mismo silencio se observa en los otros cronistas contemporáneos y, por lo tanto, en los posteriores. En los minuciosos documentos de la época que he podido consultar, hay, como debe suponerse, muchas referencias a la muerte del Gobernador, pero en ninguno he hallado indicada la fecha exacta. De los libros del cabildo de Santiago, aparece que este cuerpo no celebró sesión del 16 de abril al 23 de mayo de 1649; y como en este intervalo ocurrió el fallecimiento de Mujica, se comprende que en aquellos libros no se haga mención de ese suceso. De la comparación y de la aproximación de las fechas inmediatamente anteriores y posteriores, puede asentarse, sin temor de equivocarse mucho, que el Gobernador ha debido morir en los primeros días del mes de mayo.



 

502

Jerónimo de Quiroga, Compendio histórico,§ 31, publicado en el tomo 23 del Semanario erudito de Madrid, y reimpreso en el tomo 12 de la Colección de historiadores de Chile. Aunque Quiroga no nombra a ese letrado, por los documentos de la época, se deja ver que se refiere al protector general de indígenas don Antonio Ramírez de Laguna, separado de su destino por Mujica en 1646, según contamos en el capítulo anterior, y repuesto por el Rey. Otro cronista posterior, don Pedro de Córdoba y Figueroa, que también parece creer en el envenenamiento de don Martín de Mujica, dice que las sospechas recayeron en un individuo de la familia del Gobernador, que había cometido ciertas falsificaciones y que temía ser descubierto. Carballo, Descripcion histórico-geográfica del reino de Chile, tomo II, capítulo 21, ha repetido esta versión.



 

503

Don José Basitio de Rojas y Fuentes, Apuntes históricos, etc. publicados en el tomo XI de Colección de historiadores de Chile. Véanse la, pp. 173 y 174.



 

504

Capítulo 9, § 6, p. 248 de este tomo.



 

505

Cuenta el padre Rosales, libro IX. capítulo 26, que la provisión del virrey del Perú nombraba en primer lugar a don Fernando de Cea, en segundo a Alonso de Villanueva y Soberal, y en tercero a don Alonso de Figueroa y Córdoba; y que habiendo muerto ya los dos primeros, cupo el gobierno al último de los nombrados. En una real cédula de 6 de mayo de 1651, concerniente a esta designación, se cuentan las cosas de muy distinta manera. «Habiéndose visto el postrer pliego, dice, en el cual se nombraba en primer lugar a don Alonso de Figueroa, y otros dos en segundo y tercero, que eran muertos y sobrevivía don Alonso, etc., etc.». De otros documentos aparece que la versión del Rey es la verdadera.



 

506

La Real Audiencia dio cuenta al Rey de estos altercados en carta de 29 de julio de 1649; y entonces dictó Felipe IV la cédula de 6 de mayo de 1651 a que nos hemos referido en la nota anterior. Después de hacer en ella la historia sumaria de toda la competencia, como era costumbre en esas piezas, el Rey aprobaba la resolución de la Audiencia y mandaba expresa y terminantemente que en adelante se diera a su cédula la misma inteligencia.



 

507

Carta de don Alonso de Figueroa y Córdoba al Rey, Concepción, octubre 25 de 1649.



 

508

Carta de González Montero al gobernador Acuña, Valdivia, julio 10 de 1650, insertada por el padre Rosales, en el libro X, capítulo 3 de su Historia jeneral.



 

509

El padre Rosales ha contado prolijamente este viaje y todos sus accidentes en el libro X, capítulo 4 de su obra.



 
Indice