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Sale BLAS por la puerta del medio con dos luces que deja sobre la mesa, luego sostiene a DON ESTEBAN que sale por la misma puerta acongojado y vestido de camino con botas, el cual se sienta en una silla, y apoya en la mesa.
| BLAS | Vamos, señor, animarse. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ay Blas!, mis fuerzas perdidas | |
| no es posible se recobren | ||
| hasta saber de Cecilia. | ||
|
(Deja caer la cabeza mostrando abatimiento y sale DON PABLO por la puerta de la derecha.) | ||
| DON PABLO | Ya se escapó el faramalla, | 5 |
| y volaron las mil libras; | ||
| ¿pero qué viene a ser eso? | ||
| BLAS | Que le dio una congojilla | |
| al montar en su caballo | ||
| para ir tras de la niña: | 10 | |
| a la verdad que no sé | ||
| cómo usted no escrupuliza | ||
| de oponerse a que se casen | ||
| dos jóvenes que se estiman. | ||
| DON PABLO | ¿Había yo de admitir | 15 |
| a una tal mujer por hija?, | ||
| y aun cuando sea quien sea, | ||
| sin tener dote: | ||
| BLAS | ¡Ah avaricia! | |
| Yo la he visto dos alhajas | ||
| que valen más que una mina | 20 | |
| del Perú, porque en las dos | ||
| hay otras diez embutidas, | ||
| que no hay tasador que pueda | ||
| dar de ellas tasación fija. | ||
|
(DON ESTEBAN da un suspiro, levanta los ojos, y BLAS prosigue.) | ||
| Pero pues ya el desmayado | 25 | |
| poquito a poco se anima, | ||
| voy a estorbar que los que entren | ||
| se rompan las espinillas. | ||
|
(Toma una luz, va a marchar por la puerta de la derecha, y le detiene DON PABLO.) | ||
| DON PABLO | Aguárdate, Blas: ¿tú sabes | |
| dónde esa mujer tenía | 30 | |
| esas alhajas que dices? | ||
|
(Suelta BLAS la luz, levanta las manos meneando los dedos, y dice en voz alta.) | ||
| BLAS | Donde yo: ¿están a la vista? | |
| Llevando el dote en las manos | ||
| una muchacha nacida | ||
| en tierra donde no aprenden | 35 | |
| más que a hacer zalamerías, | ||
| y a ponerse perejiles | ||
| para andar desvanecidas; | ||
| no sé yo, señor Don Pablo, | ||
| qué queda más que pedirla. | 40 | |
| (Vuelve a coger la luz.) | ||
| DON PABLO | Eres valiente truhán. | |
| BLAS | Sólo usted es bobo hoy día. | |
|
(Vase por la derecha.) | ||
| DON PABLO | Mira si vuelves en ti, | |
| y a esa advenediza olvidas. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ah padre!, no me es posible | 45 |
| vivir ya sin mi Cecilia. | ||
| DON PABLO | Yo estaba creyendo, Esteban, | |
| que marchaba esa mocita | ||
| con consentimiento tuyo. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ah señor!, ¿la apartaría | 50 |
| de mí, cuando sus bondades | ||
| tienen mi alma tan rendida? | ||
| DON PABLO | Por eso la perillana | |
| te corresponde tan fina. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Si usted conociera, padre, | 55 |
| las virtudes de Cecilia, | ||
| viera que su corazón | ||
| no es capaz de bastardías. | ||
| DON PABLO | ¿De una mozuela que tiene, | |
| ajusticiada una tía, | 60 | |
| puede nadie prometerse | ||
| más que infames villanías? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Su tía está ajusticiada? | |
| DON PABLO | Yo oí que se lo decían | |
| esta tarde, y aunque hizo | 65 | |
| cuantos esfuerzos podía | ||
| para mostrar que era otra, | ||
| se quedó al fin confundida. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Si esa vil tía siguiera | |
| las huellas de su sobrina, | 70 | |
| no hubiera llegado, padre, | ||
| a tan extrema desdicha. | ||
|
(Sale BLAS por la puerta de la derecha muy cargado con una arquilla que suelta de golpe sobre la misa, DON PABLO abre el armario, y ayudando a BLAS encierran en él la arquilla.) | ||
| BLAS | Ábranme presto el armario, | |
| que reviento voto a cribas. | ||
| Valga el diantre lo que pesa. | 75 | |
| DON PABLO | ¿De dónde traes esa arquilla? | |
| BLAS | En la puerta me la ha dado | |
| un hombre con mucha prisa, | ||
| y se ha pasado corriendo | ||
| a casa de la vecina, | 80 | |
| a decirla que esta noche | ||
| deje la casa muy limpia, | ||
| y que disponga mañana | ||
| una opípara comida. | ||
| DON PABLO | Bien lo ha corrido: es la posta | 85 |
| (Muy contento) | ||
| que ha ido a Vique; ¿y qué noticias? | ||
|
(Va a marchar por la derecha, y BLAS le da una carta.) | ||
| BLAS | Para ser usted anciano, | |
| tiene la sangre muy viva: | ||
| lea usted antes, señor, | ||
| con sosiego esta cartita. | 90 | |
|
(Abre DON PABLO la carta y lee.) | ||
| Estimado Don Pablo, mi Vicenta no cabe en sí de gozo, y ha querido demostrarlo enviando a Esteban esa arquilla con tres mil duros, para que disponga de ellos a su voluntad, como suyos que son, y nadie le pedirá cuentas. | ||
| Mi hermano don Prudencio tiene que volverse luego a Barcelona, y antes que salga de esa Villa ha de quedar concluido el asunto que tanto anhelan sus más apasionadas servidoras. | ||
| Paula y Vicenta. | ||
| Llegó, Esteban, el instante | ||
| más dichoso de tu vida. | ||
| Voy corriendo a disponer | ||
| que salgan a recibirlas | ||
| con música los muchachos | 95 | |
| tirando confiturías. | ||
|
(Vase DON PABLO por la derecha, y BLAS y da una llavecita a DON ESTEBAN.) | ||
| BLAS | Aquí está, señor, la llave | |
| que me han dado de la arquilla; | ||
| ábrala, y diviértase, | ||
| que los metales de Indias | ||
| han solido a más de cuatro | 100 | |
| preservarles de ictericia. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ah querido Blas!, los hombres | |
| todos tienen su manía, | ||
| y la que a unos divierte | ||
| a otros les martiriza. | 105 | |
| Mi padre quiere casarme | ||
| con mujer hermosa y rica, | ||
| y yo sólo encuentro gusto | ||
| en pensar en mi Cecilia. | ||
|
(Sale DOÑA CECILIA por la puerta de la derecha con el peinado descompuesto y las manos ensangrentadas.) | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Ah querido Esteban mío!, | 110 |
| ya está Cecilia perdida. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Pues qué sucede?, qué es esto?, | |
| (Levantándose enajenado de gozo y admiración.) | ||
| ¿Usted volver a mi vista? | ||
| ¿Qué sangre es esa? | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | No sé. | |
| ¡Ay de mí!, como lo diga: | 115 | |
| ese bárbaro de hermano | ||
| de usted; viendo que partía | ||
| yo de Olot, me fue siguiendo | ||
| hasta cerca de la ermita | ||
| de San Cosme: allí insistió | 120 | |
| en irse en mi compañía; | ||
| y al ver que eran mis desprecios | ||
| mayores que sus caricias, | ||
| con irracional furor | ||
| intentó una acción indigna; | 125 | |
| mas corno siempre da el cielo | ||
| con el mal la medicina, | ||
| me deparó allí unas zarzas, | ||
| corro a buscar acogida | ||
| en ellas; y como ciego | 130 | |
| de cólera me seguía, | ||
| cual caballo desbocado, | ||
| en ellas se precipita, | ||
| de modo que todo el rostro | ||
| se lastimó en las espinas, | 135 | |
| y se tiró contra el suelo | ||
| dando voces desmedidas: | ||
| sin que él pudiese notarlo | ||
| he dado vuelta a la Villa, | ||
| y vengo aquí a guarecerme | 140 | |
| porque nadie se imagina | ||
| que un reo pueda ocultarse | ||
| en donde tanto peligra. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Dulce esposa, cuando el cielo | |
| me ha concedido esta dicha, | 145 | |
| no dudo que hoy se verán | ||
| mis esperanzas cumplidas; | ||
| ¿pero qué es lo que dio causa | ||
| a fuga tan repentina? | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Blas, ¿y la carta? | |
| BLAS | Señora, | 150 |
| no hago yo esas tercerías. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | De dar una carta abierta | |
| de dos que a casarse aspiran | ||
| no sé que persona alguna | ||
| arguya tales malicias. | 155 | |
| BLAS | Los que leer no sabemos | |
| hacemos mil tonterías: | ||
| señores, ese cajón | ||
| me ha servido de valija. | ||
|
(D. ESTEBAN abriendo el cajón de la mesa.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Blas, ahora que me acuerdo, | 160 |
| ¿cómo has tenido osadía | ||
| de sacar de él el bolsillo? | ||
| BLAS | ¡Yo, señor! (Santiguándose.) | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Qué te santiguas? | |
| Emplea bien el dinero, | ||
| y jamás digas mentiras, | 165 | |
| que aquí no hay carta ninguna. | ||
| BLAS | ¿Cómo no? ¿Qué brujerías | |
| andan hoy en esta casa? | ||
| Si cuando yo la metía | ||
| entró usía y por un tris | 170 | |
| no fue testigo de vista. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ay señora!, entre unas cuentas | |
| que di a Don Prudencio iría. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Pues el temor de mi muerte | |
| sus cláusulas contenían! | 175 | |
| ¡Que esa justamente era | ||
| la causa de mi partida! | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Eso sólo nos faltaba | |
| para colmar las desdichas! | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Dueño amado, la prudencia | 180 |
| es el mejor norte y guía: | ||
| me pasaré a Perpiñán, | ||
| y usted hará sus pesquisas | ||
| en tanto para avisarme | ||
| si adquiere alguna noticia. | 185 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿No ve usted que su persona | |
| ya en el camino peligra? | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Con el disfraz de varón | |
| no puedo ser conocida. | ||
| BLAS | Señores, que viene un hombre. | 190 |
| (Mirando hacia la puerta de la derecha.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Qué hombre? | |
| BLAS | Aquel de justicia. | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Voy al punto a disfrazarme. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Sí; y salga usted de esta Villa. | |
|
(Vase DOÑA CECILIA por la puerta de la izquierda llevándosela tras sí de golpe, y DON ESTEBAN echa la llave con mucha prontitud.) | ||
| BLAS | ¡Santo Dios! ¡Quién del cajón | |
| mi dinero llevaría! | 195 | |
|
(Vase por la derecha y sale por la misma puerta SIMÓN con botas y espuelas; DON ESTEBAN al verle se enfurece, y coge la puerta para no dejarle escapar.) | ||
| SIMÓN | ¿Está en casa Don Silvestre? | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Y tiene usted osadía | |
| de volver a presentarse | ||
| aquí? Vengan las mil libras | ||
| que mi padre envió a usted. | 200 | |
| SIMÓN | Sosiegue usted esa ira; | |
| luego vendrá don Prudencio... | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿A qué? | |
| SIMÓN | A restituirlas. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Don Prudencio! | |
| SIMÓN | Como usted | |
| me dijo que hoy se veía | 205 | |
| sin cuartos; las recibí, | ||
| y las di a su señoría, | ||
| por no poder yo traerlas | ||
| a causa de mi partida. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | No nos venga usted con más | 210 |
| trápalas ni embusterías; | ||
| si usted no suelta al instante | ||
| las mil y ochocientas libras, | ||
| irá desde aquí a un encierro. | ||
| SIMÓN | Tengo la conciencia limpia, | 215 |
| y estoy con mucha frescura. | ||
|
(Asoma BLAS por la puerta de la derecha, sirviendo de lazarillo a DON SILVESTRE, que sale con la frente y mejillas ensangrentadas, lo que conservará hasta el fin de la comedia, y al entrar se da un coscorrón, y dice gritando.) | ||
| DON SILVESTRE | ¿Hombre, por dónde me guías? | |
| SIMÓN | ¿Qué es eso, amigo Silvestre? | |
|
DON SILVESTRE inclinándose hacia donde oye la voz de SIMÓN. | ||
| Amigo Simón, desdichas; | ||
|
(Aquí se inmutan D. ESTEBAN y SIMÓN, mirándose con inquietud.) | ||
| estar ciego, sin saber | 220 | |
| tocar ni cantar folias, | ||
| es tener ya, amigo mío, | ||
| enteramente perdidas | ||
| las esperanzas; y así | ||
| disponte luego a seguirla, | 225 | |
| que si se escapa ha de darme | ||
| un torozón, anda aprisa. | ||
| SIMÓN | ¿Quién se ha de escapar, Silvestre? | |
| Tú estás loco. | ||
| DON SILVESTRE | La Cecilia. (Gritando.) | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Ya que esta casualidad | 230 |
| me aclara más, y confirma | ||
| las indignidades de ambos, | ||
| aunque aquí pierda la vida | ||
| he de castigar... | ||
|
(Echa mano a la espada, y BLAS le abraza fuertemente para contenerle: SIMÓN se acerca a D. SILVESTRE y le habla al oído.) | ||
| BLAS | ¡Señor! | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Suéltame. | |
| BLAS | Vaya, patillas. | 235 |
| anda aquí. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Quieres dejarme? | |
| BLAS | Marche usted de nuestra vista. (A SIMÓN.) | |
| SIMÓN | Y de España: adiós Silvestre. | |
|
(Vase por la derecha, y DON SILVESTRE queda gritando.) | ||
| DON SILVESTRE | ¡Esto es lo que más temía! | |
| Si tú te vas, Simón mío, | 240 | |
| estos diablos me asesinan. | ||
| ¿Qué es lo que hoy pasa por mí? | ||
|
(Sale por la derecha DON PRUDENCIO, y mientras habla con DON ESTEBAN, DON SILVESTRE abre y cierra los ojos con mucho trabajo, y mira luego la pieza.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Señores, ¿qué vocería | |
| es esta? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Que el Don Deogracias, | |
| que tanto enredo motiva, | 245 | |
| es el infame Simón. | ||
| Ahora ha dicho que usía | ||
| tiene el dinero que padre | ||
| le envió. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡Cuánto embolisma! | |
| Blas, anda a ver si le alcanzas, | 250 | |
| y vuelve a darme noticia | ||
| de la casa adonde entra. | ||
| BLAS | Me alegro de ser su espía. | |
|
(Vase por la derecha, y DON SILVESTRE abre los ojos.) | ||
| DON SILVESTRE | ¡Ay Dios!, ¡qué gozo!, ya veo. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Señor doctor, ¿qué significa | 255 |
| esa sangre? | ||
| DON SILVESTRE | Esto no es sangre. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿No es sangre? | |
| DON SILVESTRE | No. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Pues qué es? | |
| DON SILVESTRE | Sangrías. | |
|
(Va a irse por la derecha, y DON PRUDENCIO le detiene.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Aguarde usted, que aquí traigo | |
| todas las cuentas ya vistas, | ||
| y quiero que ustedes salgan | 260 | |
| de ellas. | ||
| DON SILVESTRE | No tengo prisa. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | La tengo yo, y me he empeñado | |
| en que hoy queden fenecidas. | ||
| Dígame usted don Esteban, | ||
| ¿quién es una tal Cecilia | 265 | |
| de Aragón, que ha escrito a usted | ||
| un papel de despedida? | ||
| DON SILVESTRE | Señor, que ese ha de encajarle | |
| medio millón de mentiras, | ||
| casarse quiere con ella | 270 | |
| deshonrado mi familia. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Quieres detener perverso | |
| esa lengua tan nociva? | ||
| DON SILVESTRE | ¿Sabes que esa vil mujer | |
| firmó que se casaría | 275 | |
| también conmigo?, mira hombre, | ||
| recréate con su firma. | ||
|
(Enseña el papel que le firmó DOÑA CECILIA, DON ESTEBAN le mira y se ríe.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Es su nombre Antonia Méndez? | |
| DON SILVESTRE | ¿Conque me burló la indigna? | |
| (Furioso.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Recréate, esta es su letra | 280 |
| (Enseñándole otro papel) | ||
| y su verdadera firma. | ||
| DON SILVESTRE | Que la prendan al instante, (A DON PRUDENCIO) | |
| que esa es, señor, la homicida | ||
| del marqués de la Muralla. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Cesa, corazón de harpía. | 285 |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡De la Muralla!, ¡es creíble! | |
| DON SILVESTRE | No habrá quien lo contradiga. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Señor, sé que está inocente. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Pero mientras se averigua | |
| debo yo... | ||
| DON SILVESTRE | Nada, encajarla | 290 |
| en la cárcel de patitas. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Ah, señor!, si lo merecen | |
| mis incesantes fatigas, | ||
| suplico se la destine | ||
| por prisión toda la Villa. | 295 | |
| DON SILVESTRE | No es menester, ya a estas horas | |
| tendrá dos leguas corridas. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Yo haré presto que la alcancen. | |
|
(Vase hacia la puerta de la derecha escuchando lo que dice D. SILVESTRE.) | ||
| DON SILVESTRE | Por San Cosme, se encamina | |
| hacia Francia; mas, señor, | 300 | |
| los que vayan a seguirla | ||
| tengan cuidado no vuelvan, | ||
| como yo, hechos una criba. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡Qué necio! | |
| DON SILVESTRE | Soy Mayorazgo... (Mirando a D. ESTEBAN.) | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Y qué? | |
| DON SILVESTRE | No hablo con usía. | 305 |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | No me espanto que usted sea | |
| de condición tan altiva, | ||
| que del que nace con bienes | ||
| la ignorancia es la divisa. | ||
|
(Vase por la derecha.) | ||
| DON SILVESTRE | Quiero sepa el fabricante | 310 |
| que ha de ser mía Cecilia. | ||
|
(Vase por la puerta de la derecha, DON ESTEBAN abre la de la izquierda y sale DOÑA CECILIA.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Por librarla de tus garras | |
| mi furor no te castiga. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Ay Dios!, ¡cuánto contratiempo | |
| carga sobre mí este día! | 315 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿No se ha disfrazado usted? | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | No; que lo imposibilita | |
| el faltarme las maletas. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Las maletas! | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Sí: conspira | |
| contra mí todo: ¿qué medio | 320 | |
| podré hallar en tal desdicha? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Yo veré si algún amigo | |
| se compadece, y abriga | ||
| a usted en su casa, en tanto | ||
| que el cura nos facilita | 325 | |
| los despachos. | ||
|
(Sale DON PABLO por la derecha, y se sorprenden los tres.) | ||
| DON PABLO | Ven, que llegan | |
| ya doña Paula y su hija... | ||
| (Viendo a DOÑA CECILIA.) | ||
| ¿Otra vez esa mujer | ||
| vuelve a turbar mi alegría? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Duélase usted, padre mío, | 330 |
| de los dos; y no permita | ||
| se separen estas almas | ||
| que tiene ya el Cielo unidas. | ||
| DON PABLO | Si me hubieses declarado | |
| antes de este medio día | 335 | |
| esa pasión tan violenta, | ||
| se evitara la venida | ||
| de la Vicenta y su madre; | ||
| pero ya todos publican | ||
| tu boda, y para excusarla | 340 | |
| no hallo ninguna salida; | ||
| conque cuenta no me expongas | ||
| a que haga una tropelía. | ||
|
(DON ESTEBAN saca del cajón un libro de muestras de telas tejidas por DOÑA CECILIA.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | No señor, voy al momento | 345 |
| a asegurar a Cecilia, | ||
| y a procurar que se marche | ||
| para siempre de esta Villa, | ||
| aunque pierda España en ella | ||
| lo que este libro acredita. | 350 | |
|
(Tira el libro sobre la mesa, y se va por la derecha.) | ||
| DON PABLO | ¿Conque todas estas muestras | |
| (Abriendo el libro) | ||
| están por usted tejidas? | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Sí señor. | |
| DON PABLO | Son excelentes; | |
| pero usted es muy maligna. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Maligna yo!, no sé en qué. | 355 |
| DON PABLO | ¡Que es usted inocentita, | |
| los amores con mi Esteban | ||
| claramente lo publican! | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | En nuestra afición, señor, | |
| no hay la más leve malicia, | 360 | |
| porque aunque en nosotros obra | ||
| la natural simpatía | ||
| tan extraordinariamente | ||
| desde la primera vista, | ||
| hasta hoy no he declarado | 365 | |
| mi sexo. | ||
| DON PABLO | ¿Hasta hoy? ¡Viva! | |
| Cuando acaba de decirme | ||
| Esteban que necesita | ||
| tratar antes de casarse | ||
| mucho tiempo a la querida | 370 | |
| para observarla las mañas, | ||
| ¿tan de repente se había | ||
| de enamorar? | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Esta tarde, | |
| para cosa bien distinta, | ||
| le manifesté, Don Pablo, | 375 | |
| mi patria, ser y familia; | ||
| fiaba en que su amistad | ||
| con tesón me ampararía, | ||
| mas no que usase conmigo | ||
| una acción tan noble y fina. | 380 | |
|
(Sale DON PRUDENCIO por la derecha.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡Don Pablo, Blas nos ha dado | |
| una excelente noticia! | ||
| Para prender al Deogracias | ||
| ya la tropa está a la mira... | ||
|
(Al ver a DOÑA CECILIA se admira, saca la carta y se la enseña, diciéndola.) | ||
| ¿Es usted la que hoy ha escrito | 385 | |
| este papel? | ||
|
(DOÑA CECILIA le mira, y baja los ojos.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Vaya, diga. | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Quién me lo pregunta? (Con humildad.) | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Un Juez. | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Sí señor, la suerte impía | |
| (Enternecida) | ||
| me hace parecer culpada; | ||
| mas no lo soy. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | No se aflija: | 390 |
| estoy bastante enterado | ||
| que en su persona se cifran | ||
| virtudes muy singulares; | ||
| pero pide la vindicta | ||
| pública que la asegure. | 395 | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Y será, señor, justicia, | |
| oprimir a una inocente? | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Las sospechas la acriminan; | |
| y así, mientras que yo hago | ||
| las diligencias más vivas | 400 | |
| para indagar de su causa | ||
| las favorables noticias, | ||
| será la prisión de usted | ||
| el mismo cuarto en que habita. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | El mayor gusto que tengo | 405 |
| es estarme recogida | ||
| dentro de él; con mis telares | ||
| todas mis penas se olvidan. | ||
|
(Éntrase por la puerta de la izquierda haciéndoles cortesía.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Don Pablo, eche usted la llave, | |
| y démela. | ||
| DON PABLO | Tome usía. | 410 |
| (Cierra y le da la llave.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Qué libro es ese? | |
| DON PABLO | De muestras | |
| de telas. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Son exquisitas: (Mirándolas) | |
| ¿se sabe de dónde vienen? | ||
| DON PABLO | De las manos de esa niña. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Si ellas tejen estas cosas | 415 |
| se pueden llamar divinas. | ||
|
(Se oyen por la derecha a lo lejos algunos pistoletazos, música tocando la marcha, y mucha algazara que dura hasta la ida de D. PABLO.) | ||
|
(Dentro.) | ||
| UNOS | Viva Vicenta la hermosa. | |
| OTROS | Bien llegada: bienvenida | |
| pp | ¿Qué algazara es la que suena? | |
| DON PABLO | Que en casa de la vecina | 420 |
| se están apeando ahora | ||
| doña Paula y Vicentilla. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡Qué dice usted!, ¡es posible! | |
| ¡Mi hermana aquí y mi sobrina! | ||
| ¿Pues cómo al pasar por Vique | 425 | |
| no me han dicho que venían? | ||
| DON PABLO | Señor, yo soy el culpado, | |
| porque sabiendo que estima | ||
| mucho la Vicenta a Esteban, | ||
| con el intento de unirla | 430 | |
| con él, escribí... | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Y la novia | |
| que tiene en casa metida? | ||
| Yo he de averiguar qué es esto. | ||
|
(Vase por la derecha, y D. PABLO deja el libro sobre la mesa.) | ||
| DON PABLO | Perdido estoy si se obstina | |
| en no querer a Vicenta | 435 | |
| mi Esteban. | ||
|
(Cierra D. PABLO el armario, guarda la llave y sale D. ESTEBAN por la derecha.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Padre, qué indica | |
| el no hablarme D. Prudencio? | ||
| DON PABLO | Él te aclarará el enigma: (Con severidad), | |
| la Cecilia ya está presa, | ||
| y es menester que nos sigas. | 440 | |
|
(Vase por la derecha y cesan los tiros y la música.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Cecilia presa! ¡Dios mío!, | |
| ¿tendrán fin tantas desdichas? | ||
| ¿De qué me sirve tener | ||
| habitación prevenida | ||
| donde llevarla?, ¿de qué?... | 445 | |
|
(Sale BLAS por la derecha con el chiquillo.) | ||
| BLAS | No he visto tal tremolina | |
| como se arma en este pueblo | ||
| cuando las novias arriban. | ||
| Todas la! calles están | ||
| blancas de confituría, | 450 | |
| lo mismo que cuando nieva, | ||
| cae mucha piedra o graniza. | ||
| Ya que usía va a casarse | ||
| a la usanza de Turquía, | ||
| ¿cuál, señor, de las tres novias | 455 | |
| ha de ser la favorita? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | No me hallo, Blas, con humor | |
| de oír tus chocarrerías. | ||
| BLAS | Pues alón, el señor cura | |
| me ha dicho que espera a usía. | 460 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Si el Cielo quiere que sea | |
| para calmar mis fatigas, | ||
| con Cecilia he de casarme | ||
| dentro de la cárcel misma. | ||
|
(Vase por la puerta de la derecha, y BLAS habla con el chiquillo; mientras le echa sobre la estameña y le tapa.) | ||
| BLAS | ¡Qué inhumano padre tienes, | 465 |
| que ni siquiera te mira!, | ||
| pero, en fin, ya te has mamado | ||
| una muy buena tetita, | ||
| échate ahora, y veremos | ||
| en qué paran estas misas. | 470 | |
|
(Mira hacia la derecha, y salen D. SILVESTRE, y SIMÓN.) | ||
| DON SILVESTRE | Anda, di a padre que venga. (A BLAS.) | |
| BLAS | ¡Si querrán darme papilla! (Aparte.) | |
|
(Vase BLAS por la derecha, y entorna la puerta de modo que se vea que se queda a escuchar.) | ||
| SIMÓN | Hombre, ¿y si viene tu padre? | |
| DON SILVESTRE | ¡Venir con la greguería | |
| que allá anda! | ||
| SIMÓN | No gastemos, | 475 |
| Silvestre, tiempo y saliva, | ||
| ocúltate cuanto antes. | ||
|
(D. SILVESTRE señalando el cuarto de la izquierda y el armario donde está la arquilla.) | ||
| DON SILVESTRE | Aquí está, Simón, la chica, | |
| y dentro de aquel armario | ||
| hallarás también la arquilla | 480 | |
| del dinero: tres mil duros | ||
| la posta en ella traía. | ||
| SIMÓN | Mira qué grano de anis | |
| para nuestras correrías. | ||
| DON SILVESTRE | ¿Qué se mueve aquí? | |
| (Reparando en la estameña en que está el niño.) | ||
| SIMÓN | Algún perro. | 485 |
| DON SILVESTRE | ¡No es mal perro! ¡Simón, mira | |
| qué imprevisto acaso!, un niño: | ||
| ¡y es el mío! | ||
| SIMÓN | No te finjas | |
| entusiasmos. | ||
| DON SILVESTRE | ¿No son estos | |
| mis dijes, y estas tus cintas? | 490 | |
| SIMÓN | Silvestre, no es tiempo ahora | |
| de andarnos en niñerías, | ||
| mira que si nos paramos | ||
| nuestras personas peligran. | ||
| DON SILVESTRE | Ya lo veo; mas la suerte | 495 |
| de mi hijo me martiriza. | ||
| SIMÓN | Vamos, deja las simplezas, | |
| y ocúltate. | ||
|
(Escóndese D. SILVESTRE por la puerta del medio, y llama SIMÓN a la de la izquierda.) | ||
| SIMÓN | Señorita, | |
| salga usted presto. | ||
|
(Dentro D.ª CECILIA.) |
||
| No puedo. | ||
| DON SILVESTRE | ¿Si nos la aprisionaría | 500 |
| don Prudencio? | ||
| SIMÓN | A bien que a estas (Sacando sus llaves) | |
| no hay puerta que se resista. | ||
|
(Abre SIMÓN la puerta de la izquierda con las llaves, y sale DOÑA CECILIA.) | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Qué quiere usted? | |
| SIMÓN | Que se venga | |
| al punto en mi compañía, | ||
| porque tiene don Esteban | 505 | |
| prontas las caballerías | ||
| para marchar. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Qué motivo | |
| a tal repente le obliga?, | ||
| ¿cómo ha obtenido la llave? | ||
| SIMÓN | No lo sé. | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Triste Cecilia! | 510 |
| ¡Qué de sobresaltos pasas | ||
| por la maldad de una tía! | ||
|
(SIMÓN abriendo el armario en que está la arquilla, y guardándose las llaves.) | ||
| SIMÓN | Dice también que llevemos | |
| con nosotros una arquilla | ||
| que ha de haber aquí: esta es: | 515 | |
| (Carga con ella, y la deja caer sobre la mesa en ademán de no poder fuerza con la mano izquierda), | ||
| más pesa que yo creía. | ||
| No puedo llevarla solo. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Yo ayudaré. | |
| SIMÓN | Fatiguillas | |
| son estas muy saludables | ||
| para conservar la vida | 520 | |
|
(Vanse por la puerta del medio llevando entre los dos la arquilla, BLAS entreabre un poco la puerta de la derecha, y la vuelve a entonar al ver que sale por la del medio D. SILVESTRE.) | ||
| DON SILVESTRE | Con esto ya mis ideas | |
| del todo están conseguidas. | ||
| (Arrodíllase a besar el niño.) | ||
| ¡Ay hijo de mis entrañas! | ||
| ¿Por mi cabeza maldita | ||
| te dan hoy para descanso | 525 | |
| una cuna tan inicua? | ||
| Pero ¿podré abandonarte? | ||
| Padre tirano sería | ||
| si no te buscase al menos | ||
| quien en tu niñez te asista. | 530 | |
|
Le da un beso, y se le lleva por la puerta del medio. Sale BLAS, y como quien no sabe lo que le pasa dice: | ||
| BLAS | ¿Si serán estos también | |
| los que el bolsillo me limpian? | ||
| ¡Dios mío!, ¿qué haré yo solo | ||
| al ver tales fechorías? | ||
| ¿Avisar a don Prudencio? | 535 | |
| ¿Dar voces?, no: otras medidas | ||
| se han de tomar. | ||
|
(Al irse corriendo por la derecha salen DON PRUDENCIO y D. PABLO.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Dónde vas? | |
| BLAS | No hay lugar de que lo diga. | |
|
(Vase por la derecha.) | ||
| DON PABLO | Viendo el enojo de entrambas, | |
| ¿qué ha de disponer usía? | 540 | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Que don Esteban se case, | |
| si gusta, con su Cecilia | ||
| burlando la ligereza | ||
| de usted, mi hermana y sobrina. | ||
|
(D. PRUDENCIO repara que está abierta la puerta de la izquierda, y D. PABLO que falta la arquilla del armario.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Cómo está abierto aquel cuarto? | 545 |
| DON PABLO | No sé, señor, una arquilla | |
| falta aquí con tres mil duros, | ||
| si esto es robo, me aniquilan. | ||
|
(Vase por la puerta del medio, y D. PRUDENCIO se acerca a la de la izquierda.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Sin duda habrá D. Esteban | |
| hecho alguna tropelía. | 550 | |
|
(Sale DON PABLO gritando.) | ||
| ¡Pobre de mí! ¡D. Prudencio, | ||
| que todas mis alhajillas | ||
| y el dinero me han robado! | ||
| ¡Ahora puede ver usía | ||
| lo que ha sacado ese Esteban | 555 | |
| de abrigar a gente indigna! | ||
|
(Sale BLAS por la derecha corriendo, y D. PABLO lo coge de un brazo.) | ||
| DON PABLO | ¡Vuelves, infame ladrón! | |
| BLAS | Yo juego con manos limpias, | |
| D. Pablo, y si no mirara | ||
| que está aquí su señoría... | 560 | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Sosegarse. | |
| BLAS | Es que esos dichos | |
| me sacan de mis casillas: | ||
| ¡que no esté aquí mi maestro! | ||
| ¡Ladrón yo! | ||
|
(Sale D. ESTEBAN por la derecha con unos papeles en la mano.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Qué algarabía | |
| metes, Blas. | ||
| BLAS | ¡Si cuando vengo | 565 |
| de prevenir que esté lista | ||
| la ropa para prender | ||
| a una endiablada trinca | ||
| que acaba de hacer en casa | ||
| el saqueo de la arquilla, | 570 | |
| me llaman ladrón! | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | D. Pablo | |
| no supo qué se decía: | ||
| y así, sosiégate. ¿Sabes | ||
| quiénes son los de la trinca? | ||
| BLAS | Son el padre del chiquillo, | 575 |
| Simón y Doña Cecilia. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Cecilia! No puede ser. | |
| BLAS | Basta que usía lo diga. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Y aun sobra. ¿Qué, su virtud | |
| puede acaso ser fingida? | 580 | |
| DON PABLO | ¡Que aún a disculpar te empeñes | |
| a esa vil advenediza! | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¿Estás cierto en que ha tenido, | |
| parte en el robo Cecilia? | ||
| BLAS | Yo señor no pude oírles | 585 |
| la conversación seguida; | ||
| pero vi que ella y Simón | ||
| sacaron de aquí la arquilla. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Llegó a tiempo el desengaño: | |
| yo, padre mío, creía | 590 | |
| tener con esa mujer | ||
| mi felicidad cumplida, | ||
| confieso que me sedujo | ||
| su falaz hipocresía | ||
| tanto, que esta misma noche | 595 | |
| a hacerla mi esposa iba: | ||
| estos eran los despachos; | ||
| pero pues es tan indigna, | ||
| ahora mismo por el aire | ||
| los arrojaré hechos trizas. | 600 | |
| (Da un rasgón a los papeles y los arroja.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Voy a ver si la prisión | |
| de los tres se verifica | ||
| para que quede memoria | ||
| en Olot de mi venida. | ||
|
(Vase por la derecha.) | ||
| BLAS | Voy también ya que tenemos | 605 |
| cerca la cárcel de Villa. | ||
|
(Vase por la derecha.) | ||
| DON PABLO | ¿Escarmentarás ahora | |
| de la perversa manía | ||
| de abrigar dentro de casa | ||
| tanta gente forajida? | 610 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | Injustamente da usted | |
| ese nombre a quien se aplica: | ||
| toda mi gente es honrada. | ||
| DON PABLO | Sí: es verdad: hasta Cecilia. | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Cuando hay cizaña en un campo | 615 |
| se arranca también la espiga? | ||
| Padre, yo he de trabajar, | ||
| que esta distinguida insignia | ||
| a esa gente se la debo. | ||
| DON PABLO | Dime: ¿cuánto más valdría | 620 |
| que la hubieses granjeado | ||
| con las letras o milicia? | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Es acaso indigno de ella | |
| un hombre que se dedica | ||
| a ser útil a la patria, | 625 | |
| con una empresa tan digna | ||
| como tener ocupados | ||
| centenares de familias? | ||
| DON PABLO | El Estado justamente | |
| da siempre la primacía | 630 | |
| al sabio y al militar, | ||
| porque son los que vigilan | ||
| en regirle y defenderle | ||
| de invasiones enemigas. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Y quién sustenta a esos hombres? | 635 |
| Las incesantes fatigas | ||
| del honrado menestral | ||
| que trabaja noche y día; | ||
| que exponiéndose al peligro | ||
| de que le quiten la vida, | 640 | |
| atrae a los extranjeros, | ||
| con la utilísima mira | ||
| de que difundan su industria | ||
| en el país donde habita; | ||
| que procura que se ocupen | 645 | |
| hasta los niños y niñas, | ||
| practicando así los medios | ||
| seguros de que reciba | ||
| aumento la población, | ||
| la aplicación más estima, | 650 | |
| y el Real Erario con ellas | ||
| cantidades muy crecidas. | ||
| DON PABLO | Yo veo que los monarcas | |
| honran con esas insignias | ||
| a muy pocos artesanos. | 655 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Y son muchos los que aspiran | |
| a ellas por medios dignos? | ||
| ¿Habrá ninguno que diga | ||
| que está el mérito sin premio | ||
| cuando llega a la noticia | 660 | |
| de nuestro Rey? ¿Mas qué luces | ||
| toda la casa iluminan? | ||
|
(Sale por la derecha DON PRUDENCIO, siguiéndole DON SILVESTRE y SIMÓN con las manos atadas atrás, acompañados de soldados con armas y hachas encendidas.) | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Aquí están los delincuentes. | |
| DON PABLO | ¡Amado hijo de mi vida! | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | De nada sirven extremos: | 665 |
| los hombres que no se aplican | ||
| a las artes o a las ciencias | ||
| son del estado polillas. | ||
|
(Sale por la derecha BLAS con el chiquillo, el bolsillo y las llaves de SIMÓN; el mozo viene cargado con la arquilla, las maletas, dos taleguillos de dinero, unas cajitas de alhajas, candeleros, cubiertos de plata &c. y se descarga poniéndolo encima de la mesa.) | ||
| BLAS | Aquí traigo, señor, todos | |
| los mandados de una vía: | 670 | |
| las alhajas, los talegos, | ||
| las maletas y la arquilla; | ||
| y mi bolsillo robado | ||
| con estas llaves malditas. | ||
| (Presenta el bolsillo a DON ESTEBAN.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Perdóname, y guárdale, | 675 |
| que ya que tanto te aplicas, | ||
| te daré dentro de poco | ||
| la escritura por cumplida, | ||
| y la cantidad que baste | ||
| a la empresa que meditas. | 680 | |
| BLAS | Luego que tenga en Asturias | |
| mi fábrica establecida, | ||
| no se verán en Madrid | ||
| tantos zánganos que sirvan. | ||
| DON PABLO | Ya llegó el tiempo que pagues, | 685 |
| infame, tus picardías. | ||
|
(BLAS le entrega el niño a DON PABLO, y este le recibe.) | ||
| BLAS | Don Pablo, tome este nieto, | |
| hijo de su nuerecita. | ||
| DON PABLO | ¡Mi nuera! | |
| BLAS | Si no la esposa | |
| de don Silvestre. | ||
| DON PABLO | ¿Deliras? | 690 |
| BLAS | No señor, observe usted | |
| entrambas fisonomías, | ||
| verá como no desmienten | ||
| las señas de su familia, | ||
| y caerá de la burra | 695 | |
| como yo. | ||
| DON PABLO | ¡Y hoy me pedías (A D. SILVESTRE) | |
| dinero para ser fraile! | ||
| Quita el niño de mi vista. (A BLAS.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Búscale al instante una ama. | |
| BLAS | Por fin te dan acogida. | 700 |
| Si no fuera por tu tío | ||
| qué buena niñez tendrías | ||
| en poder de tan buen padre. | ||
|
(Vase por la derecha.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Si emendarte determinas, | |
| te señalaré, Silvestre, | 705 | |
| una renta vitalicia, | ||
| y te dejaré esta casa, | ||
| pues, ya está la tienda limpia. | ||
| DON SILVESTRE | Nada de ti necesito. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | ¡Esa es mucha altanería! | 710 |
| ¿Sabe usted que ha malgastado | ||
| mucho más de cien mil libras? | ||
| DON PABLO | Señor, ¡tan enorme exceso!... | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Consta de sus misma firmas; | |
| y así para que deteste | 715 | |
| tan perversas compañías, | ||
| y se resuelva a ganar | ||
| decentemente la vida, | ||
| con un par de grillos puestos | ||
| saldrá luego de esta Villa | 720 | |
| a estar un año encerrado. | ||
| SIMÓN | No ha de conseguir usía | |
| nada, porque él y yo | ||
| somos de una pasta misma; | ||
| por bien corderos, por mal | 725 | |
| serpientes luciferinas. | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Que lleven a ese insolente, | |
| falsificador de firmas, | ||
| a cargarle de cadenas, | ||
| mientras que se le destina | 730 | |
| a que en las minas de azogue | ||
| haga la mayor fatiga. | ||
| SIMÓN | Señor, piedad. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Que le lleven; | |
| y traigan aquí a Cecilia. | ||
|
(Vanse los soldados llevándose a SIMÓN; este al volver la espalda hará de modo que se le vean las manos sin guantes, y la izquierda entrapajada.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Esa engañosa mujer | 735 |
| volver aquí todavía? | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Quiero que usted vea cómo | |
| sus delitos se castigan. | ||
|
(Sale DOÑA CECILIA por la derecha acompañada de soldados, repara en DON ESTEBAN, y corre hacia él.) | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Nada importa, que los cielos | |
| con tantas penas me opriman, | 740 | |
| si la agradable presencia | ||
| de mi dueño las alivia. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Yo dueño de usted? Traidora: | |
| quítese usted de mi vista, | ||
| y vaya a que la liberten | 745 | |
| esos monstruos con quien iba. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Qué es lo que oigo, amado Esteban! | |
|
(DON ESTEBAN la vuelve la espalda, y ella dice mirando a DON PRUDENCIO con la mayor aflicción.) | ||
| ¡Ah señor!, disponga usía | ||
| que me lleven a un suplicio: | ||
| ¡para qué quiero la vida, | 750 | |
| si hasta el mejor de los hombres | ||
| contra mí emplea sus iras! | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | La suerte de usted, señora, | |
| en extremo me contrista, | ||
| y a sí, para que fenezcan | 755 | |
| de una vez tantas desdichas, | ||
| sepa usted que el señor Batlle | ||
| cuando yo llegué tenía | ||
| la declaración tomada | ||
| a esos vagos: su malicia | 760 | |
| hizo que usted ayudase | ||
| a sacar de aquí la arquilla; | ||
| pero el cielo que no sufre | ||
| ver la inocencia abatida, | ||
| ha hecho que por su boca | 765 | |
| se vean desvanecidas | ||
| las sospechas, declarando | ||
| qué es usted: | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Qué soy, señor? | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | El gozo el habla me quita. | |
| ¡Marquesa! | ||
| TODOS | ¡Marquesa! (Menos D. SILVESTRE.) | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Yo? | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Sí. | 770 |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Cómo? | |
| Es cosa nunca oída | ||
| el marqués de la Muralla, | ||
| viendo que el mundo aplaudía | ||
| tanto la industria de usted, | ||
| se determinó a pedirla | 775 | |
| por esposa, resultando | ||
| la novedad peregrina | ||
| de que yendo a averiguar | ||
| si era usted de sangre limpia, | ||
| la hallase, no sólo ilustre, | 780 | |
| sino que era a quien venían | ||
| su título, y sus estados | ||
| después del fin de sus días. | ||
| DON PABLO | Es creíble. | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Yo lo afirmo: | |
| el archivo de esta Villa | 785 | |
| guarda una requisitoria | ||
| y otra orden expedida | ||
| después de ella, originales | ||
| que cuanto he dicho confirman | ||
| por si hay alguien que lo dude. | 790 | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Dios mío!, ¡habrá quien no siga | |
| las huellas de la virtud, | ||
| viendo por cuán rara vía | ||
| libertáis hoy mi inocencia! | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Tanta fortuna Cecilia! | 795 |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Sí señor, ya recayeron | |
| en ella todas las fincas | ||
| del marqués, y porque vea | ||
| cuánto mi afecto la estima, | ||
| el ponerla en posesión | 800 | |
| correrá de cuenta mía. | ||
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Don Prudencio, pues los cielos | |
| mis tormentos finalizan | ||
| por su boca, eternamente | ||
| le viviré agradecida. | 805 | |
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¡Y pudo mi ceguedad | |
| despreciar a esta heroína! | ||
| Señora, ya que la amé (Con sumisión) | ||
| sin tanta prerrogativa | ||
| mi fiel corazón espera... | 810 | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¡Cuando era poco hace indigna | |
| de que usted compadeciese | ||
| mis infortunios, me admira | ||
| mucho que usted quiera ahora | ||
| interesarse en mis dichas! | 815 | |
| Hombre inconstante y traidor, | ||
| quítese usted de mi vista: | ||
| mi mano está destinada | ||
| ya. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿A quién? | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | A quien la estima | |
| como debe. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Quién es ese? | 820 |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | Es..., a quien reconocida | |
| quisiera con esta mano | ||
| rendirle una monarquía. | ||
|
(Da la mano a DON ESTEBAN, y este la recibe con el mayor gozo.) | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | ¿Soy yo? | |
| D.ª CECILIA DE ARAGÓN Y PALENZUELA | ¿Pues quién ha de ser | |
| sino usted? | ||
| D. PRUDENCIO DE VERGA | El amor viva; | 825 |
| y hagan ustedes su boda, | ||
| que mi afecto la apadrina. | ||
| D. ESTEBAN VILABELLA | Padre, ¿podré ya admitir | |
| por mi dueño a la Cecilia? | ||
| DON PABLO | Sí: loco estoy de contento, | 830 |
| conmigo el cielo os bendiga. | ||
| (Échales la bendición.) | ||
| DON SILVESTRE | ¡Que haya yo de sufrir esto! | |
| D. PRUDENCIO DE VERGA | Amigo, mudar de vida, | |
| y no aparte usted jamás | ||
| este ejemplar de la vista, | 835 | |
| que mientras la ociosidad | ||
| labra a sus hijos la ruina, | ||
| la aplicación a los suyos | ||
| da honor, riqueza y delicias. | ||
FIN