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La vanguardia cinematográfica en el Cine-Club Español y «La Gaceta Literaria» (nota informativa)

Alberto Sánchez Millán





1. El objeto de la presente ponencia no es la de exponer y desarrollar una nueva opinión o planteamiento sobre la abundante presencia del cine de vanguardia a lo largo del tiempo que duró la revista La Gaceta Literaria (1927-1931), una de las más importantes en el panorama cultural español y órgano de expresión y comunicación de los componentes de la «Generación del 27». El tema está suficientemente estudiado, si bien de una forma diluida y extendida en numerosos estudios y trabajos, aunque quizá falte una panorámica completa y un análisis en profundidad de lo que supuso la publicación y las actividades que de ella surgieron. Una de ellas fue el Cine-Club Español, la experiencia más progresista que se hizo hasta entonces sobre el hecho cinematográfico en nuestro país.

La falta de la presencia de este tema en un conjunto de trabajos sobre el cine de vanguardia en España supondría un vacío imperdonable. Esta es la finalidad de nuestra aportación, cuya razón es estrictamente informativa, a modo de resumen e índice de las actividades del Cine-Club Español y de los textos de La Gaceta Literaria en lo referente al cine de vanguardia.

El principal defecto, aunque se trate de una información, es la falta de un análisis de los textos y de la actividad del cine-club, por una parte, y la falta de una investigación que corrigiese los errores y defectos que se han ido arrastrando de anteriores estudios, por la otra.

El concepto de Cine de Vanguardia en la época a que nos referimos (1928-1931) era distinto al de hoy. Muchos de los films presentados como vanguardistas en la programación del Cine-Club Español son considerados hoy como obras clásicas en la Historia del Cine. Los ejemplos más evidentes son el del cine soviético de la década de los años veinte, basado en un nuevo concepto del montaje, hoy superado, y su carácter ideológico y político, vinculado con otros movimientos vanguardistas de la época, y el momento histórico que coincidió con la aparición y llegada del sonoro, tema que llenó numerosas páginas de la revista.

Ello es causa de que hoy puedan sorprender algunos artículos, trabajos y opiniones de quienes participaron y colaboraron en la programación del cine-club o escribieron en la revista, que ahora, en modo alguno, podrían admitirse como vanguardia.

También existían claras diferencias del concepto de vanguardia entre las personas que más participaron e influyeron en dicha actividad. Por un lado, Ernesto Giménez Caballero, fundador de la revista y del cine-club, cuyos escritos de la época se enmarcaban dentro del nuevo movimiento literario. Por el otro, Luis Buñuel, quien a partir del segundo número de la revista y desde antes de la creación del cine-club se hizo cargo de una página dedicada al cine y fue el primero que incluyó textos sobre el tema, haciendo referencia a sus contactos en París con las vanguardias europeas. Más tarde entraría en escena Juan Piqueras, con unos planteamientos de informador y comentarista. Y además, todos los que colaboraron con sus artículos, la mayor parte escritores y poetas: César M. Arconada, Rafael Alberti, Sebastià Gasch, Benjamín Jarnés, Luis Gómez Mesa, etcétera.

Es difícil y sería muy extenso realizar un estudio de los trabajos de cada uno de ellos, si bien les unía el espíritu novedoso y progresista de La Gaceta Literaria.

Incluso el calificativo de progresista es arriesgado para definir lo que entonces supuso este medio de comunicación. Un somero análisis del conjunto de los textos y el contenido de los mismos, descubre que el porcentaje de trabajos relativos a la Vanguardia es limitado, sobre todo si hemos de considerar como vanguardia lo que suponga una revolución semántica en las formas, la subversión antiacadémica, el rechazo de la tradición, la contestación ideológica y política a través de las formas, etc. Antes bien, La Gaceta Literaria fue lo contrario, sin restarle en absoluto toda la importancia cultural que tuvo. Ya antes habían existido otras experiencias mucho más avanzadas y coherentes, como puede ser la revista Ultra, por citar una de las más conocidas.

Con todo, La Gaceta Literaria y el Cine-Club Español son citas obligadas en la historia y el conocimiento del cine de vanguardia en España.

2. Por vez primera en nuestro país se planteó el cine de cara al público (aunque se tratase de un público elitista), desde una perspectiva cultural en una doble vertiente: el conocimiento del cine realizado hasta esas fechas y la muestra de los movimientos vanguardistas de los últimos años (hasta 1931).

En las páginas de La Gaceta, el estudio y tratamiento del cine a través de los textos se hizo desde distintos planteamientos: la literatura, las Artes Plásticas, la Fotografía o los nuevos conocimientos teóricos. El conjunto de escritos y colaboraciones supuso la dedicación al cine más importante de todas las que se habían realizado hasta entonces en España desde las páginas de una publicación cultural de carácter general. La razón principal de esa inclusión del Séptimo Arte en La Gaceta se debe a que el cine, por influencia de los vanguardistas literarios y plásticos de la época y por los propios componentes de la «Generación del 27» (que a diferencia de los componentes de la «Generación del 98» apreciaban el Cine), era considerado como el arte más representativo del siglo y de la época. Es lógico que hubiese una preocupación y un interés especial por parte de los vanguardistas hacia ese nuevo arte, cosa que se deja sentir en muchos de los escritos de la revista.

La misma forma de organizar las sesiones rompía con lo tradicional: además de la proyección de los films (uno de cine clásico, un documental y uno de vanguardia, aunque no siempre se respetó ese esquema), en las sesiones se realizaban presentaciones, lectura de poemas, conciertos musicales e incluso conferencias, además de la correspondiente referencia anterior y/o posterior en la revista.

Los escritos (informativos, de opinión, críticos y teóricos) se plantearon de la forma siguiente: l, Artículos de opinión. 2, Nuevas posturas y nueva visión del cine clásico. 3, Comentarios de films y cineastas. 4, Textos creativos que tenían el cine como tema o referencia. 5, Textos referidos a movimientos de vanguardia que se relacionaban con el cine. 6, Encuestas. 7, Información de las sesiones del Cine-Club Español, así como su organización y funcionamiento. 8, Información general y comentario de libros.

Respecto al tema concreto de la Vanguardia, en la revista se incluyeron textos sobre cine vanguardista y textos sobre la relación entre el cine (en general) y la vanguardia; textos de escritores considerados vanguardistas sobre el cine, y algunos textos sobre la Vanguardia en general que se relacionaban indirectamente con el cine.

En cuanto a quiénes organizaron la actividad del Cine-Club Español y las páginas o las secciones dedicadas al cine en La Gaceta Literaria, es bien sabido que el fundador de ambas actividades fue Ernesto Giménez Caballero. La revista se realizaba en su propia imprenta y las sesiones se llevaron a cabo en distintas salas madrileñas. El precedente de todo aquello fueron las actividades de la Residencia de Estudiantes, a través de su sección de Cursos y Conferencias. En dicha sede, todos los sábados tenían lugar proyecciones cinematográficas, y para asistir se pagaba una cuota de 5 pts. al mes. Fue el propio Luis Buñuel (residente trasladado a París) el que tomó contacto con los movimientos vanguardistas europeos y quien organizó una sesión de esas características que incluyó Rien que les heures, de Cavalcanti; Entr'act, de René Clair, y «un film de Renoir» (que sería La hija del agua), films que también fueron programados posteriormente en el Cine-Club Español. Era el propio Buñuel quien viajaba con todos estos films y los proyectaba tanto en la Residencia y el cine-club como en las «delegaciones» (en realidad, nuevos cine-clubs fundados por otras personas en otras capitales de provincia españolas que se «asociaron» al Cine-Club Español repitiendo su misma programación), única forma posible de que aquellas experiencias, al menos en la primera época de la actividad, pudieran ser conocidas en España.

Enseguida, y puesto que Buñuel vivía a caballo entre París, Madrid y Zaragoza, sirviendo de puente cultural y de contacto directo con los nuevos movimientos existentes en la capital francesa, apareció Juan Piqueras, que se encargó de la organización de las sesiones y de la puntual información en La Gaceta. Entre las ciudades en las que se fundaron nuevos cine-clubs se encuentran Barcelona (Sessions Mirador al amparo de la revista de igual título), Zaragoza (un primer Cine-Club de Zaragoza), Valladolid, Sevilla, Vitoria... Todos aparecidos en 1929, haciéndose eco de ello la propia Gaceta Literaria en algunos casos.

La influencia de la revista y del cine-club fue muy importante entre los sectores pertenecientes al mundo de la cultura. Gracias a ellos se tuvo conocimiento de los movimientos vanguardistas cinematográficos europeos, se promovió una nueva óptica y una nueva manera de ver el cine, se redescubrieron a los cómicos de la comedia americana (Chaplin, Buster Keaton, Mack Sennett, etc., hasta entonces infravalorados), se criticaron los aspectos más caducos del cine clásico e industrial y se influyó en la cartelera comercial. Incluso se llegaron a realizar algunos films que sus propios autores definieron como vanguardistas. Esto, en la España del momento, tuvo una decisiva importancia y una nada despreciable influencia en los profundos cambios culturales que se desarrollaron a finales de los años veinte y principios de los treinta. La Gaceta Literaria y el Cine-Club Español hicieron posible el primer conocimiento en nuestro país de las vanguardias cinematográficas de aquellos años.




ArribaAbajoLa programación vanguardista en el Cine-Club Español

Fuentes: Anuncios y comentarios de La Gaceta Literaria, y estudios e información en la revista Poesía (núm. 22, monográfico dedicado a «El cine»1.

La estrella de mar (1928), de Man Ray y Robert Desnos.

La noche eléctrica (1928), de Eugène Deslaw.

Entreacto (1924), de René Clair.

El poema de la Torre Eiffel (1928), de René Clair.

El difunto Matías Pascal (1925), de Marcel L'Herbier.

La marcha de las máquinas (1928), de Jean Epstein.

Un perro andaluz (1928), de Luis Buñuel.

La hija del agua (1924), de Jean Renoir.

Un cuento de Poe, de un grupo de vanguardia norteamericano2.

Noticiario del Cine-Club (1930), documental de Ernesto Giménez Caballero.

Los Orwsins, Hyas y Bernardo el Ermitaño (1929), de Jean Painlevé.

La pequeña Lily (1928), de Alberto Cavalcanti.

La perla (1929), de Georges G. Hugnet.

Sombras (1923), de Arthur Robison.

El orador, de Ramón Gómez de la Serna.

Esencia de Verbena (1930), de Ernesto Giménez Caballero, con comentarios de Ramón Gómez de la Serna.

T.S.F., de Walter Ruttmann, con sonorización de Ricardo Urgoiti.

El ballet mecánico (1930), de Fernand Léger y Dudley Murphy.

El gabinete del Dr. Caligari (1929), de Robert Wiene.

Sinfonía de los rascacielos (1928), de Robert Florey.

Sesión dedicada a Germaine Dulac: Temas y variaciones (1928), La sonriente Madame Beuder (1923), Arabescos (1928) y La concha y el clérigo (1928).

Bajo los techos de París (1930), de René Clair.

El acorazado Potemkin (1925), de Sergei M. Eisenstein.




ArribaRelación de textos aparecidos en «La Gaceta Literaria», directa o indirectamente vinculados con el cine de vanguardia3

(Se indica título del texto, autor, número de la revista y fecha de aparición).

A. Textos de opinión y teóricos:

«Del plano fotogénico», Luis Buñuel, 7/ 1-4-1927.

«Films de vanguardia», Manuel Pérez Ferrero, 11/ 1-6-1927.

«Tiempo y personajes del drama», Jean Epstein, 24 /15-12-1927.

«Film Arte - Film Antiartístico», Salvador Dalí, 24/ 15-12-1927.

«Arte vivo», Marcel L'Herbier, 27/ 1-2-1928.

«Una estética», Vinicio Paladini, 30/ 15-3-1928.

«Decoupage o segmentación cinematográfico», Luis Buñuel, 43/ 1-10-1928.

«Algunas ideas de Jean Epstein», 43/ 1-10-1928.

«Cinema y novísima literatura», Guillermo de Torre, 43/ 1-10-1928.

«El futurismo y el cine», F. T. Marinetti (Manifiesto 1910), 43/ 1-10-1928.

«Cine y arte nuevo», Sebastià Gasch, 43/ 1-10-1928.

«Nuestros pintores y el cine», Francisco de Cossío, 43/ 1-10-1928.

«Pintura y cinema», Sebastià Gasch, 43/ 1-10-1928.

«Cinema y arte nuevo», Ramiro Ledesma Ramos, 43/ 1-10-1928.

«Un arte que tiene nuestra edad», Guillermo de Torre, 81/ 1-5-1930.

«Evasión y superación, Cinema de los sentidos puros», Luis Alberto Sánchez, 111/ 1-8-1931.

B. Nueva visión del cine clásico:

«Carmen, Raquel Meller, Varieté», César M. Arconada, 3/ 1-2-1927.

«Lo cómico en el cinema», Luis Buñuel, 56/ 15-4-1929.

«El gabinete del Dr. Caligari», Miguel Pérez Ferrero, 100/ 1-3-1931.

C. Sobre films, estrellas y cineastas:

«Metrópolis», Luis Buñuel, 9/ 1-5-1927.

«Buster Keaton», Miguel Pérez Ferrero, 9/ 1-5-1927.

«De Homero a Charlot», Benjamín Jarnés, 22/ 15-11-1927.

«La dama de las camelias», Luis Buñuel, 24/ 15-11-1927.

«Metrópolis y Amanecer», Miguel Pérez Ferrero, 27/ 1-2-1928.

«El colegial», Francisco Ayala, 27/ 11-2-1928.

«Circo y Charlot», Ernesto Giménez Caballero, 30/ 15-3-1928.

«El tranvía al ralentí. Camino para Luis Buñuel», Claudio de la Torre, 34/ 15-5-1928.

«Variaciones sobre el bigote de Menjou», Luis Buñuel, 35/ 1-6-1928.

«Posesión lírica de Greta Garbo», César M. Arconada, 37/ 11-7-1928.

«Harry Langdon», Vicente Huidobro, 43/ 1-10-1928.

«Juana de Arco» (Dreyer), Luis Buñuel, 43/ 1-10-1928.

«Acorazado Potemkin», Jaume Miravilles, 43/ 1-10-1928.

«Harold Lloyd, estudiante», Rafael Alberti, 58/ 15-5-1929.

«Un chien andolou», Eugenio Montes, 60/ 15-6-1929.

«Un chien andolou», declaraciones de Dalí y Buñuel, 69/ 1-11-1929.

«El escándalo de L'Âge d'Or en París», palabras con Salvador Dalí, 96/ 15-12-1930.

«Germaine Dulac del brazo de René Clair», Luis Gómez Mesa, 101-102/ 15-3-1931.

«El acorazado Potemkin», Luis Gómez Mesa, 106/ 15-5-1931.

D. Textos de creación:

«Oda a Charlot», Luis Cardona y Aragón, 19/ 1-10-1927.

«Oda al gato Félix», Carmen Conde, 58/ 15-5-1929.

«Homenaje y autohomenaje. Harry Langdon hace por primera vez el amor a una niña. A Rafael Alberti le preocupa mucho ese perro que casualmente hace su pequeña necesidad contra la Luna», 60/ 15-6-1929.

«Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos», Rafael Alberti, 62/ 15-7-1929, y varios números siguientes.

E. Textos generales sobre la vanguardia relacionados indirectamente con el cine:

«Superrealismo», Lluís Muntanyà, 28/ 15-2-1928.

F. Encuestas y entrevistas:

«Encuesta a escritores sobre cine» (José María Salaverría, Antonio Espina, Benjamín Jarnés, Francisco Ayala, Esteban Salazar, Concha Méndez, Miguel Pérez Ferrero, Ramiro Ledesma, Felipe Ximénez Sandoval), 43/ 1-10-1928.

«Encuesta a los cineastas sobre Literatura», 43/ 1-10-1928.

«¿Qué es la Vanguardia?», encuesta en varios números.

«Encuesta sobre el cine sonoro. Alberto Cavalcanti nos concreta», Juan Piqueras, 99/ 15-2-1931.

G. Información de las sesiones del Cine-Club Español:

«El Cine, la Vanguardia y los tacones», sin firma, 51/ 1-2-19294.

«Jazzbandismo», Ramón Gómez de la Serna, 51/ 1-2-1929.

«Biología y Vanguardia», Luis Gómez Mesa, 83/ 1-6-1930.

«Obertura a la Sinfonía Metropolitana», Guillermo de Torre, 85/ 1-7-1930.

«Acorazado Potemkin», Luis Gómez Mesa, 106/ 15-5-1931.

H. Información general:

«Una noche en el Studio des Ursulines», Luis Buñuel, 2/ 15-1-1927.

«Fono contra silencio», Miguel Pérez Ferrero, 43/ 1-10-1928.

«Rusia y el film hablado» (Eisenstein, Pudovkin y Aleksandrov), 43/ 1-10-1928.

«El Congreso de la Sarraz», Ernesto Giménez Caballero, 67/ 1-10-1929.

«Cinema Independiente en 1930» Juan Piqueras, 97/ 1-1-1931.

«Eisenstein en México», A. Aragón Leiva, 101-102/ 15-3-1931.





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