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Los primeros mártires de Japón

Lope de Vega



PERSONAJES
 

 
TAYCO SOMA.
EMPERADOR.
REY DE BOMURA.
ALCAIDE.
REY DE AMANQUI.
REY DE SIGUÉN.
UN INDIO.
UN SOLDADO.
MANGAZIL.
TOMÁS,   niño.
QUILDORA.
GUALE.
NEREA.
REY DE SINGO.
UN FRAILE AGUSTINO.
UN FRAILE DOMINICO.
UN FRAILE FRANCISCANO.





ArribaAbajoJornada I

 

Tocan cajas; sacan cuatro indios al EMPERADOR Jisonén en hombros, pónenle en un trono; delante de él salen cuatro reyes con sus coronas.

 
BOMURA
    Emperador invicto del Poniente,
donde el sol soberano,
por coronar tu frente,
de nueva luz se ostenta más ufano:
setenta y cuatro reyes5
a sujetarse vienen a tus leyes,
   y en este campo ameno,
de variedad y de hermosura lleno,
como en este hemisferio
es costumbre heredada del Imperio,10
para dar la obediencia,
estamos esperando tu presencia.
SINGO
    Goces por tantos siglos el gobierno,
que pases de mortal a ser eterno,
y por edades tantas 15
te sirvan de tapetes a tus plantas
tantas coronas bellas,
porque corones más que el sol estrellas;
cuando el honor de tu poder avises,
en carro de metal dichoso pises.20
AMANQUI
Y a pesar del olvido,
vivas, cuanto adorado, obedecido.
 

(Pónenle los tres reyes las coronas a los pies en el trono, y el REY DE SIGUÉN se queda a un lado del tablado, sin llegar.)

 
EMPERADOR
Rey de Siguén, ¿no llegas?
¿Cómo tú solo me obediencia niegas,
y tu corona en mi presencia tienes25
sin rendilla a mis plantas con tus sienes?
SIGUÉN
   Yo, Emperador, no me llego
porque no es bien que me humille
a quien con tirano imperio
el Japón hermoso rige.30
Yo no vine a obedecerte,
aunque a aqueste tiempo vine;
que los vasallos leales,
a sólo su Rey se rinden.
Tayco Soma, que dichoso35
en etérea mansión vive,
y al lado del sol eterno,
términos al cielo mide,
al tiempo que lo divino
de lo mortal se despide,40
y su espíritu glorioso
al ajeno cuerpo asiste,
a Tayco, su hermoso hijo,
joven a quien toca libre
el cetro que agora ocupas45
y la corona que ciñes,
siendo Rey, como nosotros,
te encargó, para que firme
estuviese en este Imperio,
a tus consejos humilde.50
Tú, pues, que soberbio siempre,
de sola ambición te vistes,
notando que de seis años
era estorbarlo imposible,
le envías a aquesta torre,55
que trepando altiva y libre
por las regiones del aire,
con las estrellas compite.
De su libertad tirano,
inocente le pusiste60
donde con guardas le ocupas
y con prisiones le oprimes;
y en vez de dalle obediencia
como a Emperador insigne,
y verle tratar sin gente65
que tu miedo le permite,
como a un bárbaro le tienes
solo, sin que comunique
igual a su nacimiento
las grandezas de su origen.70
Quince años ha que es guardado,
y en este tiempo pudiste
atraerte a tu obediencia
tantos reyes invencibles.
Pero yo, aunque más triunfante75
en este lugar te mire,
y más que en el campo flores,
corona de reyes pises,
la que mi cabeza adorna
jamás la verás rendirse80
sino a legítimo dueño
de tantas islas felices.
Vuestro Rey es Tayco Soma;
y aunque como muerto vive,
no permitáis que un tirano85
vuestro Emperador os quite;
dadles todos libertad,
y si queréis verle libre,
la torre de Usaca está:
seguidme todos, seguidme.90
 

(Vase, y levántase el EMPERADOR en el trono.)

 
EMPERADOR
Espera, cobarde, espera;
que aunque la carrera limites
del sol, con mayor aliento
podrá mi furor seguirte;
industria, no tiranía,95
estas glorias me permite,
y ninguno, por reinar,
nombre de traidor recibe.
¿Qué importa heredado imperio?
Heredado, honor, ¿qué sirve?100
Quien por sí no lo merece,
de ajenas plumas se viste.
Y porque de mi poder
hoy el rigor abomines,
espera para tu muerte105
que al arco la cuerda vibre.
Conocerás si es forzoso
que me adores y me envidies,
que me temas y obedezcas,
que me respetes y estimes.110

 (Pone la flecha en el arco, y pónense delante.) 

SINGO
Espérate, Tayco Soma:
ni le, apuntes ni le tires;
que no es bien que de su sangre
tantos reyes participen.
SIGUÉN
Cuando mandaste llamarnos,115
salvoconducto nos diste
de que volveremos todos
a ver nuestros reinos libres;
   y si tu palabra falta,
faltaremos a servirte, 120
padeciendo aqueste Imperio
infames guerras civiles.
EMPERADOR
¿Quién puede al Rey de Siguén
haber dicho que me prive
de esta gloria que merezco,125
atropellando imposibles?
¿Quién contra mí le aconseja?
BOMURA
Yo podré mejor decirte
la causa, porque la sé;
yo fui cristiano.
EMPERADOR
Prosigue.
130
BOMURA
Por conocer nuevos dioses
dejé la ley que ellos siguen,
y así sé de los cristianos
los intentos y los fines.
Estos, al Rey de Siguén135
y a todos los otros dicen
que eres tirano soberbio,
y que injustamente asistes
por señor de aqueste Imperio;
que del trono te derriben,140
pues no puedes poseerle
mientras Tayco Soma vive.
Son, señor, estos cristianos,
en su condición, terribles,
soberbios, locos y altivos,145
y que, fingiéndose humildes,
solicitan tus vasallos
con apariencias visibles,
hasta que dejan su ley
y la de Cristo reciben.150
Las provincias del Japón
tienen hasta sus confines
pobladas de sacerdotes,
que sus doctrinas prediquen.
Destiérralos de tu Imperio,155
verás qué seguro vives
de traiciones y de engaños
por muchos siglos felices.
EMPERADOR
   ¡Que el poder de mis manos
ignoren estos bárbaros cristianos,160
y con bárbaro intento
iguale a mi poder su atrevimiento!
¡Que no teman mi furia!
mas con su sangre lavaré mi injuria;
y, ¡vive el sol!, de quien el ser recibo,165
que no me ha de quedar cristiano vivo:
búsquense todos luego;
que los he de acabar a sangre y fuego.
   Y tú, Rey de Bomura,
para que mi corona esté segura,170
el cargo al punto toma,
oprime su cerviz, su cuello doma;
al español destierra,
no me quede ninguno en esta tierra;
y porque así sosieguen mis intentos,175
para aquel que quedare
busca nuevos rigores y tormentos.
BOMURA
    Por tu valor te juro
que ninguno de mí viva seguro,
y corriendo tu Imperio, 180
no ha de quedar en todo su hemisferio
sacerdote español que no persiga;
y todos los lapones bautizados
serán atormentados
con cuchillo, con arcos y con fuego,185
si, como yo, no renegaren luego;
veré si así me dejan:
inútilmente a un bárbaro aconsejan.
¡Que un sacerdote, un español, me impida
gozar mi misma vida,190
estorbando mi amor, ¡qué desvarío!
Siendo mujer del que es vasallo mío;
mas yo me vengaré con estas manos,
bebiendo infame sangre de cristianos.
EMPERADOR
    Algo confuso quedo.195
SINGO
De esa inútil pasión desecha el miedo.
Con juegos diferentes
desmiente la tristeza
que en el pecho consientes.
EMPERADOR
Volaré de este campo algunas aves200
de las muchas que en él con alto vuelo
remontadas se atreven hasta el cielo,
el viento matizando de colores
más oque al campo el abril le ha dado flores;
y en cristalina esfera205
trasladada se ve la primavera,
pues confusos parecen
cuando a la vista admiración ofrecen,
que producen ufanos,
con variedades sumas,210
el viento flores cuando el campo plumas.
¿Qué torre es ésta?
SINGO
La que a Tayco oculta.
 

(Sale un ALCAIDE, indio viejo.)

 
EMPERADOR
Mejor dirás que vivo le sepulta.
AMARQUE
   Aqueste el Alcaide es
que con secreto y cuidado215
a Tayco Soma ha criado.
ALCAIDE
Dame, gran señor, tus pies.
EMPERADOR
   Levanta, alcaide, del suelo.
ALCAIDE
Cuando tal ventura toco,
desde aquestas plantas, poco220
será levantarme al cielo.
   ¿Qué novedad te ha traído
esta torre, donde tienes
Tayco preso? ¿A qué Vienes?
EMPERADOR
En la caza divertido,225
   aquestos campos pisé;
que no vine con cuidado
alguno, y pues he llegado
adonde nunca pensé,
   decidme, ¿en qué se entretiene 230
en esta desierta casa,
Tayco? ¿En qué la vida pasa?
¿Qué talle o presencia tiene?
   ¿Es robusto o es hermoso?
¿Es apacible o es fiero?235
Porque yo le considero
ya cobarde, ya animoso,
   ya muy humilde, ya altivo.
De bélica inclinación
y con varia condición,240
ya noble, ya vengativo.
   ¿Es inclinado a la guerra?
¿Tiene buen entendimiento?
ALCAIDE
Señor, de tu pensamiento
esa confusión destierra; 245
   que no hay causa en él bastante
para que en cuidado estés.
EMPERADOR
¿De qué manera?
ALCAIDE
Porque es
un bárbaro, un ignorante;
   es un simple, un tonto, y tal,250
que distinguirle podría,
la misma filosofía,
mal de un bruto irracional.
   Su discurso no consiente
actos al entendimiento,255
porque sólo el sentimiento
tiene de ánima viviente;
   ni pregunta ni desea
saber más de lo que sabe,
porque ni tiene ni cabe260
mayor concepto en su idea.
   Y aunque discurso tuviera,
tan bárbaro se ha criado,
en esta torre encerrado,
que casi imposible fuera 265
   saber más ni sentir más.
EMPERADOR
Quiero verle.
AMARQUE
Por él voy.
EMPERADOR
No quiero sepa quién soy,
y tráele aquí.
ALCAIDE
Tú verás
   la forma que al alma informa;270
no al alma, que no, conviene
a quien discurso no tiene;
mas espera darte forma.
   No ha visto en su vida al sol,
ni sabe si hay noche o día,275
ni cómo su luz envía
con su dorado arrebol;
   nunca ha visto de la tierra
los ejércitos de flores,
que a las fuentes con amores280
publican gustosa guerra;
   nunca ha visto de la luna,
señor, la inconstante cara,
ni discurre ni repara
en admiración ninguna;285
   y porque llegues a ver
lo bárbaro que ha vivido,
en su vida ha conocido
ni sabe lo que es mujer;
   que sólo, en aquesto fundo290
su notable imperfección;
que sus ignorancias son
las cuatro partes del mundo.
 

(Sale AMARQUE.)

 
AMARQUE
   Hasta la estancia llegué
de Tayco, y como me vio, 295
tanto de mí se admiró,
que yo casi lo quedé;
   y entre muchas turbaciones
y un dudar tardo y prolijo,
al cabo de un rato dijo,300
en mal formadas razones,
   que si acaso era yo Dios,
el mundo mayor hiciera
porque en el mundo cupiera,
pues sólo en él caben dos;305
    mas ya a tu presencia viene
absorto, maravillado.
 

(Sale TAYCO vestido de piel.)

 
EMPERADOR
¡Gran gusto en velle me ha dado!
¡Hermosa presencia tiene!
ALCAIDE
   Confuso y ciego se admira,310
porque, bárbaro ignorante,
siempre con igual semblante
al cielo y la tierra mira,
   al sol que en fuego le enciende,
atrevido a mirar llega,315
y como su luz le ciega,
quitar los rayos pretende.
    ¡Tayco, Tayco!
TAYCO
¿Quién me nombra?
EMPERADOR
A la Voz oque le llamó,
inadvertido volvió,320
y se espantó de su sombra.
TAYCO
   ¿Quién eres que me persigues?
¿Quién eres que no me dejas?
Cuando me acerco, te alejas;
cuando me alejo, me sigues.325
EMPERADOR
    ¡Ah, Tayco!
ALCAIDE
Grandes espantos,
de ver tres ha recibido.
AMARQUE
Nuevo temor ha sentido.
TAYCO
¿De cuándo acá somos tantos?
   ¿No éramos solos los dos?330
ALCAIDE
Este es mundo diferente;
aquí hay más luz y más gente.
TAYCO
¿Quién le crió?
EMPERADOR
Sólo Dios.
TAYCO
    ¿Quién es Dios?
EMPERADOR
El sol.
TAYCO
¿Cuál es
el sol?
EMPERADOR
Aqueste que hermoso,
335
dando esplendor luminoso,
sobre aqueste monte ves.
TAYCO
    ¡Fuera!
EMPERADOR
¿Dónde Vas?
TAYCO
No en vano
ser Dios como el sol pretendo,
pues por el monte subiendo,340
lo alcanzaré con la mano,
   y seré Dios; que también
sabré yo dar resplandor.
AMARQUE
¿Quién vio ignorancia mayor?
EMPERADOR
¡Que aquesto temiendo estén345
   mis sentidos, y que guarde
a un bruto, tan reciamente!
Quien ni presume ni siente,
por fuerza ha de ser cobarde;
   y no quiero que encerrado350
viva Tayco Soma ya,
y así el Imperio verá,
de su error desengañado,
   que yo tirano no soy,
ni ambiciones solicito,355
pues un bárbaro les quito
y un Emperador les doy.
   Bien dices; la pena esquiva
de su prisión se limite,
y por los montes habite,360
donde como bruto viva;
   que no temiendo los daños
de su arrogancia cruel,
mejor será dar con él
al Imperio desengaños.365
 

(Quita al EMPERADOR la corona y no se la acierta a poner.)

 
TAYCO
   ¡Ay, ay, qué cosa tan bella!
ALCAIDE
¡Quita!
AMANQUI
¡Aparta!
EMPERADOR
Deja, veré lo que hace.
TAYCO
Pensé que había nacido con ella,
   viéndola en ese lugar.370
ALCAIDE
¿Qué es lo que quieres hacer?
TAYCO
Yo no me la sé poner,
aunque la supe quitar.
AMANQUI
    ¡Qué ignorancia!
EMPERADOR
Loco estoy;
de contento pierdo el seso,375
rey de Amanqui; yo confieso
que más consolado voy;
   ya no hay cosa que me impida,
si el cielo en darme se emplea
contrario que no desea,380
segura tengo la vida.
 

(Vase el EMPERADOR y el REY DE SIGUÉN.)

 
TAYCO
    ¿Fuéronse?
ALCAIDE
Sí, ya se fueron.
TAYCO
Déjame echar a tus pies,
¡amparo de mi inocencia,
padre amado, amigo fiel!385
ALCAIDE
Álzate, Tayco; ¿qué haces?
TAYCO
Deja que en el suelo esté,
porque sirviendo a tus plantas
no envidie las glorias de él;
esta industria tuya pudo390
librarme de la cruel
saña de un fiero tirano,
y pues el remedio es
de mi vida tu lealtad,
en día que salgo a ver395
el cielo, la tierra, el sol,
será justo que me des
más particular noticia
porque llegue a conocer
las cosas que imaginadas400
confusamente formé;
simple me mandas fingir,
muy poco tengo que hacer,
pues sólo como ignorante
las verdades fingiré;405
flores, luz, estrellas, rayos,
contemplo; pero no sé
sino los nombres, que ignoro
las propiedades del ser;
dime lo más importante,410
porque a tu lealtad de fe,
como le debo la vida,
le deba el honor también.
ALCAIDE
Ya, Tayco, libre y confuso,
desde aqueste campo ves415
tierra varia, cielo hermoso,
viento, nada al parecer.
La tierra nos da sus frutos,
piadosamente cortés;
produce las plantas bellas420
que agora tus ojos ven.
Compone la primavera
un amoroso vergel,
que en variedad y hermosura
un cielo de flores es.425
Verás de naturaleza
el apacible pincel
perderse entre los colores
que son de más interés.
Síguese el invierno, y luego430
sujeto el campo al desdén
del viento, que licencioso
le roba todo su bien,
seco y pálido se muestra,
sin conservar ni tener435
fino nácar en la rosa,
ni púrpura en el clavel.
Es el viento aquesta esfera
vaga, insensible, y en él
tienen estancia las aves440
como en las aguas el pez.
Es el mar un monstruo horrible,
que aunque, soberbio y cruel,
pudiera cubrir la tierra,
guarda obediente la ley445
del límite que le puso
el soberano poder
del sol, que en ardiente esfera
cercado de luz se ve.
Ya tú sabes que es el sol450
padre universal que fue
de todo cuanto hay criado.
TAYCO
Eso quisiera entender,
por qué le llamamos Dios
al sol que miro.
ALCAIDE
¿Por qué?
455
Porque todo lo ilumina
con su hermoso parecer.
El sol es quien nos alumbra,
y su luz hermosa fue
de Quien tomó ser el mundo;460
verásla al amanecer
derramar lucientes rayos
de esplendor y rosicler,
juzgándose luminoso
de todas las cosas Rey. 465
TAYCO
Aqueste nombre de Dios
ha puesto en mí un proceder
con temor o con respeto.
Perdone el sol esta vez;
que aunque ignorante, imagino, 470
Gualemo, que no ha de ser
Dios el que tan fácilmente
se ha dejado comprender.
ALCAIDE
¿Por qué no, si fue criado
para ser Dios?
TAYCO
Pues si fue
475
criado, tuyo criador,
y no es justo que le den
nombre de Dios a la hechura
falsamente, sino a quien
le crió, pues quien le hizo, 480
bien le podrá deshacer:
¡bueno fuera que el autor
quisiese descomponer
su máquina, y se quedase
el mundo sin Dios después!485
 

(Sale AMANQUI.)

 
AMANQUI
¿Oyes?
ALCAIDE
Disimula.
AMANQUI
¿Dáislo?
TAYCO
Dáislo ¿es algo de comer?
AMANQUI
Dice que solo un instante
a Tayco no le dejéis,
sino que por estos campos490
siempre con guardas esté.
ALCAIDE
Su mandamiento Rëal
es forzoso obedecer.
AMANQUI
¿Qué es lo que quieres?
TAYCO
Que un poco
de aquese daislo me déis.495
AMANQUI
¿Quién vio simpleza mayor?

 (Vase.) 

TAYCO
Digo que, a mi parecer,
quien para mí ha de ser Dios,
de sí mismo ha de pender.
ALCAIDE
Tuvo el sol en su principio.500
TAYCO
¿Tuvo el sol principio?
ALCAIDE
¿Pues?
TAYCO
Pues el que principio tuvo,
fin por fuerza ha de tener.
ALCAIDE
Si el sol hubiera nacido
de sol pudieras, hacer505
ese bárbaro discurso,
pero de sí mismo fue
causa y efecto, y no tuvo
otro autor para nacer;
que mal pudieran formalle510
manos de hombre o de mujer.
TAYCO
Yo dudé, como ignorante,
mas hasme de responder
aquesta necia pregunta:
muchas, veces te escuché515
de mujer el dulce nombre,
y engendra en mí cada vez
un amor que no es amor,
un temor que no es temer,
un deseo que no es nada.520
Y al fin siento un no sé qué,
que, si no es Dios, es, sin duda,
bello animal la mujer.
Por el sol, por Dios te pido
que me des a conocer525
aquesta deidad que ignoro,
o que me digas lo que es.
ALCAIDE
La mujer es compañera
del hombre, es su mismo ser,
y sin ella no podía530
conservarse el mundo.
TAYCO
A fe
   que sin miralla me admira,
en mis sentidos crié
agora nuevos deseos
con interno placer.535
ALCAIDE
Ya. Tayco, que más capaz
y con libertad te ves,
escúchame un rato atento
y conocerás mi fe.
Aquesta torre que miras540
ha sido de tu niñez
el ocaso; que tú solo
has nacido sin nacer.
Ya sabes con el recato
que yo en ella te crié,545
obedeciendo forzado
mandamiento de mi Rey.
Ya sabes que en este tiempo
imposible cosa fue
que del sol la cara hermosa550
salieses jamás a ver;
y bien sabes que, piadoso,
contra el mandato y la ley
que tenía por noticia,
varias cosas te enseñé;555
pero agora que ya puedo
más libremente poner
en tus labios un secreto
que tantos años guardé,
decirte quiero quién eres, 560
porque no es razón que estés
ajeno de tus grandezas,
ignorante de tu bien:
tu, de Tayco Soma fuiste
único hijo, y a quien565
de aqueste Imperio conviene
el invencible laurel;
ya por montes, ya por valles,
baña un arroyo los pies
del jacinto más humilde, 570
del más altivo ciprés;
pero cuando más soberbio,
en el mar entra, y en él
pierde el brío, porque todo
vuelve a su centro después;575
tú, del mar de aqueste Imperio,
fuiste oculto arroyo ayer,
y del centro de la tierra
el mundo has salido a ver;
el sol vive, que por fuerza580
a tu centro has de volver,
para que con esto tenga
más descanso mi vejez.
TAYCO
Dame esos pies, padre mío,
confiado que si ves585
el cetro en aquestas manos,
y todo el mundo a mis pies,
dueño de tantas grandezas
sólo lo quisiera ser
para dar, agradecido,590
correspondencia a tus pies.
 

(Vanse.)

 
 

(Sale el REY DE BOMURA y un CRIADO.)

 
BOMURA
   Esta religión que alcanza
sólo un Dios, y muchos niega,
hoy ha de ver dónde llega
el brazo, de mi venganza;595
   ese mar que forma soles
en las ondas que ha quebrado,
hoy se ha de ver agobiado
de cristianos españoles.
CRIADO
   Aquí vive Mangazil,600
un japón que sabe poco,
hombre ni cuerdo ni loco,
ni cristiano, ni gentil;
   de tal gusto y amor es,
que alegre con todo pasa,605
y tiene siempre en su casa
españoles.
BOMURA
Llama, pues.
CRIADO
   ¡Mangazil, el Rey espera
de Bomura!
 

(Dentro MANGAZIL.)

 
MANGAZIL
¡Oh, casa honrada!
¡Como quien no dice nada!610
¡Voy volando!
BOMURA
De manera
   parecen en mí inmortales
la crueldad y los enojos,
que han de ser rayos mis ojos
contra españoles.
CRIADO
¿No sales?
615
MANGAZIL
   Tengo la memoria extraña:
¿qué Rey es? Ya ve que son
más los reyes del Japón
que los títulos de España.
CRIADO
   De Bomura es este Rey.620
MANGAZIL
Por lo menos... ¡Voy volando!
BOMURA
Hombres que están predicando
nuevo Dios y nueva ley,
   no tendrán vida segura
si los dioses inmortales625
tienen en poco.
CRIADO
¿No sales?
MANGAZIL
¿El mismo Rey de Bomura?
CRIADO
    El mismo.
MANGAZIL
¡Cuerpo de tal!...
¡Voy volando!
BOMURA
Esos navíos
surcarán los mares fieros,630
llevando a la India oriental
   esa gente que pregona
infierno y pena al gentil.
¡Mueran todos!
CRIADO
¡Mangazil,
el Rey te espera!
MANGAZIL
¿En persona?
635
CRIADO
Sí.
MANGAZIL
Ya es mi casa palacio.
¡Voy volando!
CRIADO
Flema tienes:
voy volando, y nunca vienes.
 

(Sale MANGAZIL.)

 
MANGAZIL
¿No ve que vuelo despacio?
   ¡Un Rey en la casa mía! 640
¡Mi dicha no tiene par!
Descálzome, para usar
la japona cortesía;
   más acomodada es
la que al español ensalza,645
es la cabeza descalza,
y nosotros ambos pies.
   ¿No es mejor quitar bonetes
sin mostrar de rato en rato
trece puntos de zapato650
y catorce de juanete?
BOMURA
   ¿Tú eres gentil o cristiano?
MANGAZIL
No haya por eso pesares:
yo soy lo que tú mandares,
que soy hombre cortesano.655
BOMURA
    ¿Qué Dios adoras?
MANGAZIL
Ninguno,
para quitarme de duda
al pedir favor y ayuda;
dice el cristiano que hay uno,
   mil dice el japón, y estoy660
con tan buenos pensamientos,
que, por tenerlos contentos,
de ninguna parte soy.
BOMURA
¿Qué cristiano solemniza
su ley en tu casa?
MANGAZIL
Tres.
665
BOMURA
¿De qué traje?
MANGAZIL
El uno es
del color de la ceniza
   cuando caliente se saca;
ni bien grulla, ni bien ciervo;
otro que parece urraca.670
BOMURA
    Llámales, pues.
MANGAZIL
Es tan fuerte
tu voz, que ellos han salido
sin llamarlos.
BOMURA
Han venido
a su destierro, a su muerte.
 

(Salen tres frailes de San Francisco, Santo Domingo y San Agustín.)

 
BOMURA
   Ya, sacerdotes cristianos,675
el supremo Emperador
ha cometido el furor
de su justicia a mis manos.
   Ya se logró mi esperanza,
ya dichoso siglo viene; 680
que un agraviado no tiene
más gloria que su venganza,
   desde este nuestro Poniente,
en sus espaldas el mar,
cristianos ha de llevar685
a las Indias del Oriente.
   Salid luego desterrados
del Imperio del Japón,
y ¡viva la religión
que fue de nuestros pasados! 690
FRANCISCANO
   Quien fue cristiano, ¿comete
delito tan capital?
Nuestro Padre provincial,
fray Alonso Navarrete.
   (A Santo Domingo estamos695
obligados de mil modos.)
Hable, responda por todos;
voz y obediencia le damos.
DOMINICO
   Vuelve, Rey, vuelve en ti mismo;
no sigas dioses mortales;700
no profanes los cristales
de la fuente del bautismo.
    Hombre que fue bautizado,
hombre que ha tenido nombre
de cristiano, y a Dios-Hombre 705
costó sangre del costado,
   ¿le ha de negar, siendo eterno
y el que vida y ser nos da,
sin temor de que abra ya
sus gargantas el infierno?710
   Tú, porque cristiano fuiste,
más te abrasas, más te enciendes;
Judas fuiste, a Cristo vendes,
pues que su Iglesia vendiste.
   Darte a Dios, hacerte sabio,715
¿merece tanta crueldad?
Enseñarte la verdad,
¿ha sido injuria ni agravio?
BOMURA
   El Emperador solía
permitiros en su Imperio;720
cansóse, y a otro hemisferio,
por ese mar os envía.
   Quiero dar a los navíos
el orden que han de guardar;
paciencia y no replicar.725
¡Ah, pilotos!

 (Vase.) 

MANGAZIL
Padres míos,
   ya mi condición es clara,
nada me puede enojar;
pero a poderme pesar,
prometo que me pesara.730
DOMINICO
   Mangazil, páguete Dios
mi hospedaje, hágate un santo.
MANGAZIL
No fuera malo, entretanto,
Que lo pagáredes vos.
DOMINICO
   Es Dios tan bueno... Él lo haga;735
que la esperanza no pierdo
de verte cristiano y cuerdo.
MANGAZIL
Pero, en esto, de la paga,
    ¿qué tenemos?
DOMINICO
Yo confío
que Dios te lo ha de pagar.740
MANGAZIL
Tampoco me he de enojar;
vaya con Dios, padre mío.

 (Vase.) 

FRANCISCANO
   Padre provincial ¿qué haremos?
En peligro y duda estamos;
a la cosecha nos vamos,745
sazonada mies perdemos;
   lo sembrado en el Japón
se perderá en nuestra ausencia.
AGUSTINO
No tema, padre, paciencia,
que ya está la religión750
   bien fundada, y admitida.
DOMINICO
Padres, paréceme a mí
que nos volvamos aquí,
aunque arriesguemos la vida;
   es quedar desconsolados755
si salimos del Japón,
los que ya cristianos son
es fuerza, y los bautizados,
   si les falta la doctrina,
a sus ritos volverán.760
FRANCISCANO
Cuidado y pena me dan.
AGUSTINO
Pues, padre, ¿qué determina?
DOMINICO
   Que procuremos volver,
en su traje disfrazados,
y estemos disimulados765
como indios, para poner
   ánimo cuando nos echen.
En tierra volver podemos,
ya que su lengua sabemos;
nuestras vidas aprovechen 770
   a los japoneses fieles.
AGUSTINO
Y ¿en qué vendremos?
DOMINICO
Rey mundo
nos hará el cielo segundo;
las capas serán bajeles;
   la gente que nos estima,775
sin duda nos seguirá,
y al golfo se atreverá
una chalupa; que anima
   mucho el religioso celo
en los indios ya cristianos.780
FRANCISCANO
Démonos los tres las manos
de volver a morir.
DOMINICO
¡Cielo,
danos favor, danos brío!
AGUSTINO
La vuelta al Japón ordena.
FRANCISCANO
¡Vuelva yo a pisar la arena785
de esta playa, Cristo mío!
 

(Sale TOMÁS, niño.)

 
TOMÁS
    Deo gracias.
DOMINICO
¡Oh, Tomás!
¿De qué tu tristeza es?
TOMÁS
Padre, si se van los tres,
¿qué me puede afligir más?790
   ¿Cómo ayudaré yo a misa?
¿Cómo seré buen cristiano?
DOMINICO
Dios es Padre soberano:
vuelve en consuelo y en risa
   tus lágrimas, que ese mar795
nos traerá a su playa presto.
 

(Clarín.)

 
FRANCISCANO
Un clarín suena; ¿qué es esto?
Tocan a leva.
 

(Dentro:)

 
¡A embarcar!
DOMINICO
    Vamos, padres,
FRANCISCANO
¡Adiós, hijo!
DOMINICO
No haya descuido, Tomás,800
con el rosario.
 

(Vanse.)

 
TOMÁS
Jamás
olvidé lo que me dijo,
   y si me dejare el llanto,
le rezaré cada día,
porque el nombre de María805
es muy dulce, es nombre santo.
 

(Sale QUILDORA con arco y flechas.)

 
QUILDORA
   Liseo, di, ¿por qué estás
tan triste? Llorar te veo.
TOMÁS
Ya no me llamo Liseo;
llámeme, madre, Tomás, 810
   o deje de ser mi madre.
QUILDORA
Muy cristiano estás.
TOMÁS
Si fuera
buen cristiano, no tuviera
madre gentil.
QUILDORA
Y tu padre,
¿no murió en mi religión? 815
TOMÁS
Por esto está en el infierno;
¡que no adore un Dios eterno
el Imperio del Japón!
    ¡Gran desdicha! Madre mía,
¿cuándo cristiana ha de ser?820
QUILDORA
Cuando iguale mi poder
al sol, que es padre del día;
   cuando yo emperatriz sea
de este Imperio, siendo agora
una humilde cazadora825
que en esos montes pelea
   con las fieras, pues vivimos
de su rendida fiereza;
cuando ciña mi cabeza
oro, perlas a racimos; 830
   si esto es imposible, di,
¿cuándo podré ser cristiana?

 (Dale la mano.) 

TOMÁS
Acepto de buena gana
la condición, porque así
   no pierdo las esperanzas.835
Déme la mano y la fe
de cumplirlo.
QUILDORA
Sí haré:
término infinito alcanzas.
TOMÁS
   Ver quiero embarcar agora
a mi padre Navarrete;840
paz el agua les promete:
adiós, madre; adiós, Quildora.

 (Vase.) 

 

(Cantan GUALE y NEREA dentro.)

 
GUALE
    Corzos que voláis por flores,
huid si tenéis temor,
que os buscan tres cazadoras845
que matan con flechas
y mueren de amor.
QUILDORA
   Guale me llama cantando:
responder así le quiero,
porque de su voz infiero850
que así me viene buscando.

 (Canta:) 

   Cazadoras que matáis
con flechas del ciego dios,
ya que a todos les flecháis,
curadlos de celos, matadlos de amor.855
NEREA
   Es hora que el monte vea,
dando a las fieras asombro,
flechar el arco del hombro.
QUILDORA
¡Oh, Guale! ¡Amiga Nerea!
El sol os escuche y vea:860
proseguid vuestra canción,
que los montes del Japón,
verdes columnas del cielo,
han sentido ya recelo
de tan hermoso escuadrón; 865
   Guale prosiga su canto
mientras que Polemo viene;
hiera tu voz, cuando suene,
como el aura crece el llanto;
que yo admiraré entretanto870
la gloria que el sol envía
en esa dulce armonía
con que las penas ablandas.
GUALE
Yo prosigo, pues lo mandas;
así la canción decía:875

 (Canta:) 

Corzos que voláis por flores,
huid si tenéis temor,
que os buscan tres cazadoras
TODOS
que matan con flechas de celos de amor.
De los ojos de Nerea880
pudieran temblar mejor,
que iguala esta cazadora
en luz y belleza a los rayos del sol.
 

(TAYCO en alto.)

 
TAYCO
    Fiero jabalí, ¿a qué parte
de las cerdas haces plumas885
por no volar con espumas
que la sangre han de lavarte?
Ave soy para alcanzarte.
NEREA
¿Quién da voces?
QUILDORA
Cazadores
que flecharán pasadores890
de algún corzuelo veloz;
no interrumpan esa voz
que escuchan vientos y flores.
 

(Canta GUALE:)

 
GUALE
Cuatro ninfas que parecen
hijas de ese blanco mar, 895
a la montaña se ofrecen
con arcos que flechan marfil y coral.
TAYCO
   ¡Oh, qué celestial grandeza
en este monte se ofrece!
Los rayos del sol parece900
que imita naturaleza.
Esta divina belleza
tanto abrasa el pecho mío,
que entre el fuego y entre el frío,
contrarios que el pecho pasa,905
todo el corazón se abrasa
y el alma confusa envío.
   Cuatro rostros celestiales,
sin conocer lo que sea,
me representan la idea;910
son divinos, no mortales.
Nunca aquestos animales
he visto; debe de ser
esta la bella mujer
que no han querido que vea;915
pero sea lo que sea,
esta vez me he de perder.
NEREA
   Una fiera ha descendido
de aquel monte.
QUILDORA
Pues que muera
a nuestras manos la fiera920
que a tus ojos se ha atrevido.
TAYCO
Que no me tiréis, os pido,
con aspectos celestiales.
QUILDORA
Donde nacen hombres tales,
¿mujeres te espantan, di?925
TAYCO
¿Luego sois mujeres?
QUILDORA
Sí.
TAYCO
¡Ah, qué bellos animales!
   No he visto en toda mi vida
otra ninguna mujer;
divino es vuestro poder.930
QUILDORA
Admiración nunca habida:
bárbaro, ¿quién eres?
TAYCO
Vida
me da tu semblante airoso;
hombre soy, y tan dichoso
estoy de mirarte aquí935
que hoy el poder conocí
de Dios en tu rostro hermoso.
NEREA
   ¡Vámonos de aquí, Quildora;
no esperes más, por tu vida!
TAYCO
Mirad que lleváis mi vida;940
mira que el alma te adora.
QUILDORA
Dime quién te obliga agora
a más respeto y decoro.
TAYCO
   Vuestras deidades adoro,
pero en margen tan hermosa,945
Venus son, y tú la rosa
que corona granos de oro.
QUILDORA
    De tu extrañeza me espanto.
TAYCO
De tu belleza me admiro.
NEREA
Ven, Quildora.
TAYCO
Ya suspiro.
950
QUILDORA
¡Suéltame!
TAYCO
De ti me espanto.
QUILDORA
Mira que me esperan.
TAYCO
¿Tanto
rigor tienes?
QUILDORA
Soy cruel.
TAYCO
¿No eres constante?
QUILDORA
Y fiel.
TAYCO
Pues ¿por qué eres rigurosa?955
QUILDORA
Soy mujer.
TAYCO
Siendo hermosa,
no fue perfecto el pincel.
QUILDORA
    Amor es perfecto ansí.
TAYCO
Y yo soy tuyo y constante.
QUILDORA
Eres hombre.
TAYCO
Soy tu amante.
960
QUILDORA
Yo soy mujer.
TAYCO
¡Ay de mí!
has de ser mía.
QUILDORA
No y sí.
TAYCO
No te entiendo.
QUILDORA
Ahora no importa.
TAYCO
Esas crueldades reporta:
no te vayas.
QUILDORA
Ya no puedo.
965
TAYCO
¿Me dejas?
QUILDORA
Contigo quedo.
TAYCO
Y yo sin vida.
QUILDORA
No importa.

 (Vase.) 


 
 
FIN DE LA PRIMERA JORNADA
 
 

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