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Procura desmentir los elogios que a un retrato de la poetisa inscribió la verdad, que llama pasión
Quéjase de la suerte: insinúa su aversión a los vicios y justifica su divertimiento a las Musas
Muestra sentir que la baldonen par los aplausos de su habilidad
Cadena por crueldad disimulada el alivio que la esperanza da
En que da moral censura a una rosa, y en ella a sus semejantes
Muestra se debe escoger antes morir que exponerse a los ultrajes de la vejez
Contiene una fantasía contenta con amar decente
En que satisfaga un recelo con la retórica del llanto
Efectos muy penosos de amor, y que no por grandes igualan con las prendas de quien le causa
No quiero pasar por olvido lo descuidado
Prosigue el mismo pesar y dice que aún no se debe aborrecer tan indigno sujeto, por no tenerle aún así cerca del corazón
De amor, puesto antes en sujeto indigno, es enmienda blasonar del arrepentimiento
Un celoso refiere el común pesar, que todos padecen, y advierte a la causa el fin que puede tener la lucha de afectos encontrados
Que consuela un celoso epilogando la serie de los amores
De una reflexión cuerda con que mitiga el dolor de una pasión
Sólo con aguda ingeniosidad esfuerza el dictamen de que sea la ausencia mayor mal que los celos
Resuelve la cuestión de cuál sea pesar más molesto en encontradas correspondencias: amar o aborrecer
Prosigue el mismo asunto y determina que prevalezca la razón contra el gusto
Continúa el asunto y aun le expresa con más viva elegancia
Enseña cómo un solo empleo en amar es razón y conveniencia
Alaba con especial acierto el de un músico primoroso
Contrapone el amor al fuego material y quiere achacar remisiones a éste, con ocasión de contar el suceso de Porcia
Engrandece el hecho de Lucrecia
Nueva alabanza del mismo hecho
Refiere con ajuste la tragedia de Píramo y Tisbe
Convaleciente de una enfermedad grave, discreta con la señora virreina, marquesa de Mancera, atribuyendo a su mucho amor aún su mejoría en morir
En la muerte de la excelentísima señora marquesa de Mancera (1674)
A lo mismo
A la esperanza, escrito en uno de sus retratos
Atribuido a la poetisa
Que responde a un caballero que dijo ponerse hermosa la mujer con querer bien
En que describe racionalmente los efectos irracionales del Amor
Arguye de inconsecuencia el gusto y la censura de los hombres, que en las mujeres acusan lo que acusan
Enseña modo con que la Hermosura, solicitada de amor importuno, pueda quedarse fuera de él, con entereza tan cortés que haga bienquisto hasta el mismo desaire
Romance que resuelve con ingenuidad sobre problemas entre las instancias de la obligación y el afecto
Acusa la hidropesía de mucha ciencia, que teme inútil, aun para saber, y nociva para vivir
Discurre, con ingenuidad ingeniosa, sobre la pasión de los celos. Muestra que su desorden es senda única para hallar al amor y contradice un problema de don José Montoro, uno de los más célebres poetas de este siglo
Romance que en sentidos afectos produce el dolor de una ausencia
En que expresa los efectos del Amor Divino, y propone morir amante, a pesar de todo riesgo
Al mismo intento
A Cristo Sacramentado, día de comunión
Pinta la proporción hermosa de la excelentísima señora condesa de Paredes, con otra de cuidados, elegantes esdrújulos, que aún le remite desde Méjico a su excelencia
Que expresan cultos conceptos de afecto singular
Que explican un ingenioso sentir de ausente y desdeñado
Consuelos seguros en el desengaño
Demostrando afectos de un favorecido que se ausenta
Que prorrumpen en las voces de dolor al despedirse por una ausencia
Que discurren fantasías tristes de un ausente
Exhorta a conocer los bienes frágiles
Esmera su respetuoso amor, habla con el retrato, y no calla con él, dos veces dueño