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Sonetos
A la estatua de bronce del Santo Rey Don Felipe III, que está en la casa del campo de Madrid, traída de Florencia
A la misma estatua
A Roma, sepultada en ruinas
Inscripción de la estatua augusta del César Carlos V en Aranjuez
A un retrato de Don Pedro Girón, Duque de Osuna, que hizo Guido Boloñés, armado, y grabadas de oro las armas
A la fiesta de los toros y cañas en el buen Retiro, en día de grande nieve
Al Duque de Maqueda en ocasión de no perder la silla en los grandes corcovos de su caballo, habiendo hecho buena suerte en el toro
Túmulo a Scévola
Exhortación a la Majestad del Rey Nuestro Señor Felipe IV para el castigo de los rebeldes
Al retrato del Rey Nuestro Señor hecho de rasgos y lazos, con pluma, por Pedro Morante
Al toro a quien con bala dio muerte el Rey Nuestro Señor
Al mismo toro y al propio tiro
Memoria inmortal de Don Pedro Girón, Duque de Osuna, muerto en la prisión
Al Duque de Lerma, Maese de campo, General en Flandes
A la huerta del Duque de Lerma, favorecida y ocupada muchas veces del Señor Rey Don Felipe III, y olvidada hoy de igual concurso
Es de sentencia alegórica todo este soneto
Al Cardenal de Rucheli, movedor de las armas francesas, con alusión al nombre « ruceli », que es «arroyo» en significación italiana, por estar escrito en esa lengua
Figurada contraposición de dos valimentos
Al Rey Don Felipe, en ocasión de haber salido en un día muy lluvioso a jugar cañas, y haberse serenado luego el cielo
Parenética alegoría
A Don Luis Carrillo, hijo de Don Fernando Carrillo, Presidente de Indias, Cuatralbo de las galeras de España y Poeta
Al Rey Nuestro Señor saliendo a jugar cañas
Al Rey Católico, Nuestro Señor Don Felipe IV, infestado de guerras
Desterrado Scipión a una rústica casería suya, recuerda consigo la gloria de sus hechos y de su posteridad
Muestra con ilustres ejemplos cuán ciegamente desean los hombres
Enseña cómo es rico el que tiene mucho caudal
Séneca vuelve a Nerón la riqueza que le había dado
Respuesta de Nerón a Séneca, no admitiéndole lo que le volvía
Un delito igual se reputa desigual si son diferentes los sujetos que le cometen, y aun los delitos, desiguales
El pecar intercede por los premios, prefiriéndose a la virtud
Qué desengaños son la verdadera riqueza
Por más poderoso que sea el que agravia, deja armas para la venganza
Persuade a la justicia que arroje el peso, pues usa sólo de la espada
Manifiesta un ardid grande del perverso pretendiente, cuando desea que todos sean buenos, con intento malo
Describe el apetito exquisito de pegar
A la violenta e injusta prosperidad
Advierte que aunque se tarda la venganza del cielo, contra el pecado, en efecto, llega
Advierte el llanto fingido y el verdadero con el efecto de la codicia
Al ambicioso valimento que siempre anhela subir más
Peligro del que sube muy alto, y más si es por la caída de otro
Más se han perdido en la prosperidad confiados, que en la adversidad prevenidos
Moralidad útil contra los que hacen adorno propio de la ajena desnudez
Advierte la doctrina segura: que castigos de la providencia divina, fuera del uso común, avisa la enmienda de pecados
A un amigo que retirado de la corte pasó su edad
Exclama contra el rico, hinchado y glotón
Aconseja a un amigo que estaba en buena posesión de nobleza, no trate de calificarse, porque no le descubran lo que no se sabe
El pobre, cuando da, pide más que cuando pide
Castiga a los glotones y bebedores, que con los desórdenes suyos aceleran la enfermedad y la vejez
Enseña el camino más seguro para la virtud, y quita el velo engañoso a la riqueza
Reprehende la continua solicitud de los usureros
Que al más valeroso león puede hacer daño una sabandija y beneficio otra
La honesta humildad en el traje abriga al hombre y le aconseja
Burla de los que con dones quieren granjear del cielo pretensiones injustas
Contra los que quieren gobernar el mundo y viven sin gobierno
Advertencia a España de que así como se ha hecho señora de muchos, así será de tantos enemigos envidiada y perseguida, y necesita de continua prevención por esa causa
Difícil, aunque le llamaron fácil, pero sólo medio verdadero de tener riqueza y alegría en el ánimo
Muestra por extraño e ingenioso camino que es dicha no ser poderoso, y que siempre los que lo son suelen emplearlo mal
Descubre el vivio de la hipocresía que afectan muchos en la disimulación de sus maldades
Admirable enseñanza del pedir
Enseña cómo los puestos en alta fortuna suelen admitir consejos
A un caballero que con perros y cazas de montería ocupaba su vida
Reprehende a la adúltera la circunstancia de su pecado
Describe la vida miserable de los palacios, y las costumbres de los poderosos que en ellos favorecen
Aconseja a un amigo no pretenda en su vejez
Que se ha de tener dado a Dios en el ánimo todo lo que el hombre posee, para que cuando le faltare, no parezca que se lo quitó
A estas animosas palabras que decía Epicteto: « Pule , Júpiter, super me calamitates »
Pinta el engaño de los alquimistas
Conveniencias de no usar de los ojos, de los oídos y de la lengua
Retiro de quien experimenta contraria la suerte, ya profesando virtudes, y ya vicios
Privilegios de la virtud y temores del poder violento
Reprehende a un amigo débil en el sentimiento de las adversidades, y exhórtale a su tolerancia
Representa la mentirosa y verdadera riqueza
Advierte de la temeridad de los que navegan
Rey es quien reina en sus pasiones, y esclavo el rey si ellas son señoras
Ciertas peticiones de los hombres a Dios
Conjetura la causa de tocarse la campana de velilla, en Aragón, después de la muerte del piadoso Rey Don Felipe III, y muestra la diferencia con que la oirán los humanos
Imagen del tirano y del adulador
Enseña no ser segura política reprehende acciones, aunque malas sean, pues ellas tienen guardado su castigo
Muestra que algunas repúblicas se enferman con lo que imaginan medicina
Ruina de Roma por consentir robos de los gobernadores de sus provincias
Advierte contra el adulador, que lo dulce que dice no es por deleitar al que lo escucha, sino por interés propio suyo; y amenaza a quien le da crédito
A un señor perseguido y constante en los trabajos
Amenaza de la inocencia perseguida, que hace el rigor de un poderoso
Sigue el mismo argumento hablando de Dios
Al incendio de la Plaza de Madrid, en que se abrasó todo un lado de cuatro
Toma venganza de la lascivia la penitencia de la riqueza desperdiciada, y ahora la misma lascivia en ídolo su arrepentimiento
Restituye Fryne en seguridad a su patria lo que le había usurpado en inquietudes
Las causas de la ruina del Imperio romano
Abundoso y feliz Licas en su palacio, sólo él es despreciable
La templanza, adorno para la garganta, más precioso que las perlas de mayor valor
Comprende la obediencia del mar, y la inobediencia del codicioso en sus afectos
Descubre quién lleva los premios de las victorias marciales
Desconsuela al poderoso, que aflige y desfavorece a alguno por vengarse, y enseña al perseguido cómo le desprecie
Contra los hipócritas y fingida virtud de monjas y beatas, en alegoría del cohete
Es amenaza a la soberbia y consuelo a la humildad del estado
Naufraga nave, que advierte y no da escarmiento
A un ignorante muy derecho, severo y misterioso de figura
Virtud de la música honesta y devota con abominación de la lascivia
Enseña a los avaros y codiciosos el más seguro modo de enriquecer mucho
Los vanos y poderosos, por defuera resplandecientes, y dentro pálidos y tristes
Al oro, considerándole en su origen y después en su estimación
Desengaño de la exterior apariencia con el examen interior y verdadero
Advierte a los avaros la ocasión de faltarles muchas veces sus aumentos
Desastre del valido que cayó aun en sus estatuas
Reprehesión de la gula
Muestra la iniquidad que los poderosos usan con la heredad del pobre, si tienen codicia de ella hasta que se la toman en bajo precio
Muestra en oportuna alegoría la seguridad del estado pobre y el riesgo del poderoso
Enseña que, aunque tarde, es mejor reconocer el engaño de las pretensiones y retirarse a la granjería del campo
A un juez mercadería
Virtud de la presencia del señor en la agricultura y en la guerra
Comparación de las fábricas de la soberbia con las de la humildad
Espántase de la advertencia quien tiene olvidada la culpa
Al repentino y falso rumor de fuego que se movió en la Plaza de Madrid en una fiesta de toros
Amenaza a un poderoso ofensivo, que la dilación de la pena que se le previene del brazo de Dios, es para aumentarla
Gustoso el autor con la soledad y sus estudios, escribió este soneto
Muestra lo que se indigna Dios de las peticiones execrables de los hombres, y que sus obligaciones para alcanzarlas son graves ofensas
Funeral elogio en la muerte del bienaventurado Rey Don Felipe III
Túmulo al serenísimo Infante Don Carlos
Al mismo Señor Infante
Inscripción al túmulo de la excelentísima Duquesa de Lerma
Inscripción en el túmulo de Don Pedro Girón, Duque de Osuna, Virrey y Capitán General de las dos Sicilias
Compendio de las hazañas del mismo en inscripción sepulcral
Epitafio del Duque de Osuna, con sus armas habla el mármol
Túmulo funeral de Federico, hermano del Marqués Espinola
Túmulo de Don Francisco de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma y Cardenal de Roma
Inscripción al Marqués Ambrosio Spinola, que gobernó las armas católicas en Flandes
Funeral discurso de Aníbal, tomando el veneno para morir, viéndose viejo, solo y desterrado
Sepulcro de Jasón al argonauta
Elogio funeral a Don Melchor de Bracamonte, hijo de los Condes de Peñaranda, gran soldado, sin premio
Sepulcro del buen juez Don Berenguel de Aois
Elogio fúnebre al Marqués de Siete Iglesias
Túmulo de Don Francisco de la Cueva y Silva, grande jurisconsulto y abogado
Inscripción en sepulcro de la Señora Duquesa de Nájera, Condesa de Valencia
Elogio ilustre en la muerte del Marqués de Alcalá, padre de la excelentísima Señora Duquesa de Medinaceli
Al mismo
Inscripción al túmulo del Rey de Francia Enrique IV
Otro a la muerte del mismo rey, sobre la causa que le movió al matador
A la muerte del Cuaro Enrico, Rey de Francia
Glorioso túmulo a la serenísima Infanta Sor Margarita de Austria
Funeral elogio al Padre Maestro Fray Hortensio Félix Paravicino y Argeaga, Predicador de su Majestad
Lamentable inscripción para el túmulo del Rey de Suecia Gustavo Adolfo
Sepulcro relación en el monumento de Wolistan
Venerable túmulo de Don Fadrique de Toledo
Túmulo a la señora Doña María Enríquez, Marquesa de Villamaina
Túmulo a Colón: habla un pedazo de la nave en que descubrió el Nuevo Mundo
Túmulo de Aquiles cuando llegó a él Alejandro
Amante ausente del sujeto amado después de larga navegación
Compara al Etna con las propiedades de su amor
Ausente, se halla en pena más rigurosa que Tántalo
Con ejemplos muestra a Flora la brevedad de la hermosura, para no malograrla
Compara el discurso de su amor con el de un arroyo
Finge dentro de sí un infierno, cuyas penas procura mitigar, como Orfeo, con la música de su canto, pero sin provecho
Amante que hace lección para aprender a amar de maestros irracionales
Exageraciones de su fuego, de su llanto, de sus suspiros y de su pena
Acuérdase de su libertad cobrada, y vuelta a perder; y aunque confiesa la felicidad de aquel estado, se reconoce así mismo sin valor para desearle
No se disculpa, como los necios amantes, de atreverse a amar; antes persuade a ser superior hermosura, la que no permite resistencia para ser amada
Ardor disimulado de amante
A Aminta, que teniendo un clavel en la boca, por morderle se mordió los labios, y salió sangre
Venganza en figura de consejo a la hermosura pasada
A una fénix de diamantes que Aminta traía en el cuello
A Aminta, que se cubrió los ojos con la mano
Dificulta retratar una grande hermosura, que se lo había mandado, y enseña el modo que solo alcanza para que fuera posible
Ceniza en la frente de Aminta, el miércoles de ella
A una dama que apagó una bujía, y la volvió a encender en el humo soplando
Impugna la nobleza divina, de que presume el amor, con su orden y con sus efectos
Describe a Leandro fluctuante en el mar
Encareciendo las adversidades de los troyanos, exagera más la hermosura de Aminta
A Aminta, que para enseñar el color de su cabello llegó una vela y se quemó un rizo que estaba junto al cuello
Descripción del ardor canicular, que respeta el llanto enamorado y no le enjuga
A una dama bizca y hermosa
A una dama tuerta y muy hermosa
A otra dama de igual hermosura y del todo ciega
Llanto, presunción, culto y tristeza amorosa
Persuade al río que, pues crecido va con sus lágrimas, también vaya significando su dolor
A Amarili, que tenía unos pedazos de búcaro en la boca y estaba muy al cabo de comérselos
Quiere que la hermosura consista en el movimiento
Quejarse en las penas de amor debe ser permitido y no profana el secreto
Elige el morir amando, por no dar muerte a la amante o a la amada, hallándose en peligro de morir alguno
Amor no admite compañía de competidor, ansí como el reinar
A una dama de singular gracia y hermosura, que estuvo en Francia, y hablaba la lengua francesa con mucho donaire
A unos hermosos ojos que vio al anochecer
(Soneto en toscano)
Indignación contra el amor, porque prendiendo con una hermosura una libertad, deja libre la hermosura
Admírase de que Flora, siendo todo fuego y luz, sea todo hielo
Filosofía con que intenta probar a un mismo tiempo puede un sujeto amar a dos
Verifica la sentencia de arriba en dos afectos suyos
Amor que, sin detenerse en el efecto sensitivo, pasa al intelectual
Es sentencia platónica que la armonía y contextura universal del mundo con la del amor halla presunción amorosa
Música consonancia del movimiento de unos ojos hermosos, imperceptible al oído, como la música de los orbes celestiales
Majestuosa hermosura de semblante disimulado
A un caballero que se dolía del dilatarse la posesión de su amor
Celebra a una dama poeta, llamada Antonia
Amante agradecido a las lisonjas mentirosas de un sueño
Venganza de la edad en hermosura presumida
A Flori, que tenía unos claveles entre el cabello rubio
Confusión de peligros contemplando la hermosura de quien los causa, y consuelo en el riesgo mayor
Inútil y débil victoria del amor, en el que ya es vencido amante
Que de Lisi el hermoso desdén fue la prisión de su alma libre
Retrato no vulgar de Lisis
Padece ardiendo y llorando sin que le remedie la oposición de las contrarias calidades
Procura cebar a la codicia en tesoros de Lisi
Ofrece a Lisi la primera flor que se abrió en el año
Encomienda su llanto a Guadalquivir en su nacimiento, para que le lleve a Lisi, donde va muy crecido
Comunicación de amor invisible por los ojos
Afectos varios de su corazón, fluctuando en las ondas de los cabellos de Lisi
Ejemplos de otras llamas que parecen posibles. Comparadas a la suyas
Peligros de hablar y de callar, y lenguaje en el silencio
Comparación elegante de Hércules con sus penas, y del « non plux ultra » de sus columnas, que desmintió el Rey Católico
El temor que tenía Lisi de los truenos
Náufrago amante entre desdenes
Hermosura cruel y fastosa, y infeliz fortuna de amante
Que amor de una vista se enciende y alimenta la llama
Que como su amor no fue sólo de las partes exteriores, que son mortales, ansí también no lo será su amor
Dice que su amor no tiene parte alguna terrestre
Amante culpable en todas sus acciones por desdichado
Amor impreso en el alma que dura después de las cenizas
Advierte con su peligro a los que leyeren sus llamas
Sepulcro de su entendimiento en las perfecciones de Lisi
Recuerdo que de la felicidad perdida atormenta
Exhorta a Lisi a efectos semejantes de la víbora
Retrato de Lisi que traía en una sortija
Goza el campo de primavera templada y no el corazón enamorado
Imagina hacer un infierno para Lisi, en correspondencia del infierno de amor que ya ella le había hecho
Niega al amor ser deidad, sino esclavo de Lisi
Persevera en las quejas de su dolor y advierte a Lisi del inútil arrepentimiento que viene de la hermosura pasada
Amante ausente escoge por maestro de su amor la piedra imán
Amor de sola una vista nace, vive, crece y se perpetua
Amor constante más allá de la muerte
Rendimiento de amante desterrado que se deja en poder de su tristeza
Solicitud de su pensamiento enamorado y ausente
Amante desesperado del premio y obstinado en amar
A los ojos de Lisi, volviendo de larga ausencia
A una niña muy hermosa que dormía en las faldas de Lisi
Exhorta a los que amaren, que no sigan los pasos por donde ha hecho su viaje
Lamentación amorosa y postrero sentimiento del amante
Muestra el haber seguido el error de otro amante que había sido primero
Obstinado padecer sin intercadencia de alivio
Astrología del cielo de Lisi, con ocasión de tener un perro en las manos arrimado al rostro
Metafórica expresión de su afecto amoroso hasta consumada alegoría
Continúa la significación de su amor con la hermosura que le causa, reduciéndole a doctrina platónica
Persevera en la exageración de su afecto amoroso y en el exceso de su padecer
Prosigue en el mismo estado de sus afectos
Pide al amor que, siquiera ya por inútil, le despida
Desea, para descansar, el morir
Artificiosa evasión de la muerte, si valiera
Amante apartado, pero no ausente, amador de la hermosura del alma, sin otro deseo
Refiere la edad de su amor, y que no es trofeo del poder del que llaman Dios, sino de la hermosura de Lisi
Laméntase, muerta Lisi, de la vida, que le impide el seguirla
Encarece los años de una vieja niña
A un hombre de gran nariz
La Plaza de Madrid, cuando nueva, envidia la ventura que cuando vieja había tenido
A las sillas de mano cuando van acompañadas de muchos gentilhombres
Mujer puntiaguda con enaguas
Hastío de un casado al tercer día
Casamiento ridículo
Prefiere la hartura y sosiego mendigo a la inquietud magnífica de los poderosos
Túmulo de la mujer de un avaro que vivió libremente, donde hizo esculpir un perro de mármol llamado «Leal»
Epitafio de una dueña, que idea también puede ser de todas
Desnuda a la mujer de la mayor parte ajena que la compone
A una fea, y espantadiza de ratones
Al tabaco en polvo, doctor a pie
Desacredita la presunción vana de los cometas
Mañoso artificio de vieja desdentada
Calvo que no quiere encabellarse
Calvo que se disimula con no ser cortés
Felicidad barata y artificiosa del pobre
Burlase de la astrología de los eclipses
Bebe vino precioso con mosquitos dentro
Al mosquito de la trompetilla
Un enfermo a quien los médicos fatigan con la dieta, se burla de su regimiento
A un tratado impreso que un hablador espeluznado de prosa hizo en culto
Pronuncia con su nombres los trastos y miserias de la vida
A Apolo siguiendo a Dafne
A Dafne, huyendo de Apolo
Contiene una grande advertencia a los reyes; conviene a saber: que con ser tan soberanos por la alteza de su dignidad, los que con su obligación no cumplen dignamente, se hacen despreciables en la estimación y en la memoria después
Contra Pilatos, juez que pregunta a los acusadores lo que ha de sentenciar
A Judas Iscariotes, ladrón no de poquito
Hechicera antigua que deja sus herramientas a otra reciente
Ladrón que se despide de sus instrumentos y se recoge a profesión más estrecha
Mató un médico su candil estudiando, por despabilarle, y reconoce el candil justa aquella pena por su culpa
Médico que para un mal que no quita, receta muchos
Insinúa con donaire que las miserias de esta vida dignamente pueden ser motivo de llanto y de risa también
Duélese un preso en los términos mismos de sus visitas
La horca se queja de que la dan los que ella merece y no los que la merecen a ella
Huye la casa del campo (donde está el coloso del Señor Rey Felipe III) la competencia del Retiro
Vieja verde, compuesta y afeitada
Refiere la provisión que previene para sus baños
Pinta el «aquí fue Troya» de la hermosura
Fragilidad de la vida, representada en el mísero donaire y moralidad de un candil y reloj justamente
Hermosa afeitada de demonio
Procura advertir la loca opinión de las piedras preciosas
Un casado se ríe del adúltero que le paga el gozar con susto lo que a él le sobra
Marido paciente, que imagina satisfacerse de su deshonra con hacer a otros casados ofensas
Justifica su tintura un tiñoso
Imitación de Virgilio en lo que dijo a Eneas queriendo dejarla
Riesgo de celebrar la hermosura de las tontas
Significa la interesable correspondencia de la vida humana
Enseña que las dignidades y puestos altos se suelen ocupar de sujetos indignos e ignorantes
Diferencia de dos viciosos en el apetito de las mujeres
Procura también persuadir aquí a una pedidora perdurable la doctrina del trueco de las personas
Búrlase del camaleón, moralizando satíricamente su naturaleza
A la venida del Duque de Humena, cuyos camaradas trajeron muchos diamantes falsos
A una mujer afeitada
El que no atiende a lo que dicen en su ausencia estará muy expuesto a murmuraciones y lejos también de enmendarse
Burla de las amenazas cuando se toca la campana de velilla
Vieja vuelta a la edad de las niñas
Al señor de un convite, que le porfiaba comiese mucho
Reprehende en la araña a las doncellas, y en su tela, la debilidad de las leyes
Despídese de la ambición y de la corte
Sacamuelas que quería concluir con la herramienta de una boca
Boda de matadores y mataduras; esto es, un boticario con la hija de un albéitar
Vieja que aún no se quería desdecir de moza. Castígala con la similitud del jardín y del monte
A la hermosura que se echa a mal, prendada de un capón
A un hipócrita de perenne valentía
Toreador que cae siempre de su caballo y nunca saca la espada
Valimiento de la mentira
A una roma, pedigüeña además
Leyes bacanales de un convite
Gabacho tendero de zorra continua
Al día del Ángel en la Puente
Pecosa y hoyosa y rubia
Diálogo de galán y dama desdeñosa
Confusión por los mandamientos
Que la pobreza es medicina barata y descuido seguro de peligros
Indígnase mucho de ver propagarse un linaje de estudiosos hipócritas y vanos ignorantes compradores de libros, me escribió este
En una conversación hicimos los dos el soneto siguiente, en cláusulas amabeas o alternadas
Título crepúsculo entre dos luces, si titulece no titulece