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Peribáñez y el comendador de Ocaña

Famosa tragicomedia

Lope de Vega


[Nota preliminar: Edición a cargo de Gerardo Salvador. Grupo de investigación PROLOPE. Proyecto TC/12.]




ArribaAbajo Acto I

FIGURAS DEL PRIMER ACTO
 

 
UN CURA,   a lo gracioso.
INÉS,   madrina.
COSTANZA,   labradora.
CASILDA,   desposada.
PERIBÁÑEZ,   novio.
LOS MÚSICOS,   de villanos.
BARTOLO,   labrador.
EL COMENDADOR.
MARÍN.
LUJÁN.
LABRADORES.
LEONARDO,   criado.
EL REY ENRIQUE.
EL CONDESTABLE.
ACOMPAÑAMIENTO.
UN PAJE.
DOS REGIDORES DE TOLEDO.
LACAYOS.
[SANCHO,   labrador.]
[UN PINTOR.]
 

Boda de villanos. El CURA; INÉS, madrina; COSTANZA, labradora; CASILDA, novia; PERIBÁÑEZ; MÚSICOS, de labradores.

 
INÉS
    ¡Largos años os gocéis!
COSTANZA
Si son como yo deseo,
casi inmortales seréis.
CASILDA
Por el de serviros, creo
que merezco que me honréis.5
CURA
   Aunque no parecen mal,
son escusadas razones
para cumplimiento igual,
ni puede haber bendiciones
que igualen con el misal.10
   Hartas os dije; no queda
cosa que deciros pueda
el más deudo, el más amigo.
INÉS
Señor doctor, yo no digo
más de que bien les suceda.15
CURA
   Espérelo en Dios, que ayuda
a la gente virtüosa.
Mi sobrina es muy sesuda.
PERIBÁÑEZ
Sólo con no ser celosa,
saca este pleito de duda.20
CASILDA
   No me deis vos ocasión,
que en mi vida tendré celos.
PERIBÁÑEZ
Por mí no sabréis qué son.
INÉS
Dicen que al amor los cielos
le dieron esta pensión.25
CURA
   Sentaos, y alegrad el día
en que sois uno los dos.
PERIBÁÑEZ
Yo tengo harta alegría
en ver que me ha dado Dios
tan hermosa compañía.30
CURA
   Bien es que a Dios se atrebuya,
que en el reino de Toledo
no hay cara como la suya.
CASILDA
Si con amor pagar puedo,
esposo, la afición tuya,35
   de lo que debiendo quedas
me estás en obligación.
PERIBÁÑEZ
Casilda, mientras no puedas
excederme en afición,
no con palabras me excedas.40
   Toda esta villa de Ocaña
poner quisiera a tus pies,
y aun todo aquello que baña
Tajo hasta ser portugués,
entrando en el mar de España.45
   El olivar más cargado
de aceitunas me parece
menos hermoso, y el prado
que por el mayo florece,
sólo del alba pisado.50
   No hay camuesa que se afeite
que no te rinda ventaja,
ni rubio y dorado aceite
conservado en la tinaja
que me cause más deleite.55
   Ni el vino blanco imagino,
de cuarenta años, tan fino
como tu boca olorosa,
que, como al señor la rosa,
le güele al villano el vino.60
   Cepas que en diciembre arranco
y en otubre dulce mosto,
ni mayo de lluvias franco,
ni por los fines de agosto
la parva de trigo blanco65
   igualan a ver presente
en mi casa un bien que ha sido
prevención más excelente
para el ivierno aterido
y para el verano ardiente.70
   Contigo, Casilda, tengo
cuanto puedo desear,
y sólo el pecho prevengo:
en él te he dado lugar,
ya que a merecerte vengo.75
   Vive en él, que, si un villano
por la paz del alma es rey,
que tú eres reina está llano,
ya porque es divina ley
y ya por derecho humano.80
   Reina, pues, que tan dichosa
te hará el cielo, dulce esposa,
que te diga quien te vea:
«La ventura de la fea
pasóse a Casilda hermosa».85
CASILDA
   Pues yo, ¿cómo te diré
lo menos que miro en ti,
que lo más del alma fue?
Jamás en el baile oí
son que me bullese el pie90
   que tal placer me causase
cuando el tamboril sonase,
por más que el tamborilero
chiflase con el guarguero
y con el palo tocase.95
   En mañana de San Juan
nunca más placer me hicieron
la verbena y arrayán,
ni los relinchos me dieron
el que tus voces me dan.100
   ¿Cuál adufe bien templado,
cuál salterio te ha igualado?
¿Cuál pendón de procesión,
con sus borlas y cordón,
a tu sombrero chapado?105
   No hay pies con zapatos nuevos
como agradan tus amores;
eres entre mil mancebos
hornazo en Pascua de Flores
con sus picos y sus huevos.110
   Pareces en verde prado
toro bravo y rojo echado;
pareces camisa nueva
que entre jazmines se lleva
en azafate dorado;115
   pareces cirio pascual
y mazapán de bautismo
con capillo de cendal,
y paréceste a ti mismo,
porque no tienes igual.120
CURA
   ¡Ea, bastan los amores,
que quieren estos mancebos
bailar y ofrecer!
PERIBÁÑEZ
Señores,
pues no sois en amor nuevos,
perdón.
MÚSICO
¡Ama hasta que adores!
125
 

(Canten y dancen.)

 
    Dente parabienes
el mayo garrido,
los alegres campos,
las fuentes y ríos.
Alcen las cabezas 130
los verdes alisos
y, con frutos nuevos,
almendros floridos.
Echen las mañanas,
después del rocío, 135
en espadas verdes
guarnición de lirios.
Suban los ganados,
por el monte mismo
que cubrió la nieve, 140
a pacer tomillos.
 

(Folía.)

 
    Y a los nuevos desposados
eche Dios su bendición;
parabién les den los prados,
pues hoy para en uno son. 145
 

(Vuelvan a danzar.)

 
    Montañas heladas
y soberbios riscos,
antiguas encinas
y robustos pinos,
dad paso a las aguas 150
en arroyos limpios,
que a los valles bajan
de los yelos fríos.
Canten ruiseñores
y con dulces silbos 155
sus amores cuenten
a estos verdes mirtos.
Fabriquen las aves
con nuevo artificio
para sus hijuelos 160
amorosos nidos.
 

(Folía.)

 
    Y a los nuevos desposados
eche Dios su bendición;
parabién les den los prados,
pues hoy para en uno son. 165
 

(Hagan gran ruido y entre BARTOLO, labrador.)

 
CURA
¿Qué es aquello?
BARTOLO
¿No lo veis
en la grita y el rüido?
CURA
¿Mas que el novillo han traído?
BARTOLO
¿Cómo un novillo? ¡Y aun tres!
   Pero al tiznado, que agora170
traen del campo. ¡Voto al sol,
que tiene brío español!
No se ha encintado en una hora.
   Dos vueltas ha dado a Bras,
que ningún italïano175
se ha vido andar tan liviano
por la maroma jamás.
   A la yegua de Antón Gil,
del verde recién sacada,
por la panza desgarrada180
se le mira el perejil.
   No es de burlas, que a Tomás,
quitándole los calzones,
no ha quedado en opiniones,
aunque no barbe jamás.185
   El nueso Comendador,
señor de Ocaña y su tierra,
bizarro a picarle cierra
más gallardo que un azor.
   ¡Juro a mí, si no tuviera190
cintero el novillo...!
CURA
Aquí,
¿no podrá entrar?
BARTOLO
Antes sí.
CURA
Pues, Pedro, de esa manera,
   allá me subo al terrado.
CONSTANZA
Dígale alguna oración,195
que ya ve que no es razón
irse, señor licenciado.
CURA
   Pues oración, ¿a qué fin?
CONSTANZA
¿A qué fin? De resistillo.
CURA
Engáñaste, que hay novillo200
que no entiende bien latín.
 

(Éntrese.)

 
CONSTANZA
   Al terrado va sin duda.
La grita creciendo va.
 

(Voces.)

 
INÉS
Todas iremos allá,
que, atado, al fin, no se muda.205
BARTOLO
   Es verdad, que no es posible
que más que la soga alcance.
 

[Vanse.]

 
PERIBÁÑEZ
¿Tú quieres que intente un lance?
CASILDA
¡Ay no, mi bien, que es terrible!
PERIBÁÑEZ
    Aunque más terrible sea,210
de los cuernos le asiré
y en tierra con él daré,
porque mi valor se vea.
CASILDA
   No conviene a tu decoro
el día que te has casado,215
ni que un recién desposado
se ponga en cuernos de un toro.
PERIBÁÑEZ
   Si refranes considero,
dos me dan gran pesadumbre:
que a la cárcel, ni aun por lumbre;220
y de cuernos, ni aun tintero.
   Quiero obedecer.
CASILDA
¡Ay, Dios!
¿Qué es esto?
GENTE

 (Dentro.) 

¡Qué gran desdicha!
CASILDA
Algún mal hizo por dicha.
PERIBÁÑEZ
¿Cómo, estando aquí los dos? 225
 

(BARTOLOMÉ vuelve.)

 
BARTOLO
   ¡Oh, que nunca le trujeran,
pluguiera al cielo, del soto!
¡A la fe, que no se alaben
de aquesta fiesta los mozos!
¡Oh, mal hayas, el novillo!230
¡Nunca en el abril llovioso
halles yerba en verde prado
más que si fuera en agosto;
siempre te venza el contrario
cuando estuvieres celoso235
y, por los bosques bramando,
halles secos los arroyos;
mueras en manos del vulgo,
a pura garrocha, en coso;
no te mate caballero240
con lanza o cuchillo de oro;
mal lacayo por detrás,
con el acero mohoso,
te haga sentar por fuerza
y manchar en sangre el polvo...!245
PERIBÁÑEZ
Repórtate ya, si quieres,
y dinos lo que es, Bartolo,
que no maldijera más
Zamora a Vellido Dolfos.
BARTOLO
El Comendador de Ocaña,250
mueso señor generoso,
en un bayo que cubrían
moscas negras pecho y lomo,
mostrando por un bozal
de plata el rostro fogoso255
y lavando en blanca espuma
un tafetán verde y rojo,
pasaba la calle acaso;
y, viendo correr el toro,
caló la gorra y sacó260
de la capa el brazo airoso.
Vibró la vara y las piernas
puso al bayo, que era un corzo,
y, al batir los acicates,
revolviendo el vulgo loco,265
trabó la soga al caballo
y cayó en medio de todos.
Tan grande fue la caída
que es el peligro forzoso...
Pero, ¿qué os cuento, si aquí270
le trae la gente en hombros?
 

(El COMENDADOR, entre algunos LABRADORES; dos lacayos de librea, MARÍN y LUJÁN; borceguís, capa y gorra.)

 
SANCHO
    Aquí estaba el licenciado,
y lo podrán absolver.
INÉS
Pienso que se fue a esconder.
PERIBÁÑEZ
Sube, Bartolo, al terrado.275
BARTOLO
   Voy a buscarle.
PERIBÁÑEZ
¡Camina!
LUJÁN
Por silla vamos los dos
en que llevarle, si Dios
llevársele determina.
MARÍN
   Vamos, Luján, que sospecho280
que es muerto el Comendador.
LUJÁN
El corazón de temor
me va saltando en el pecho.
 

[Vanse LUJÁN y MARÍN.]

 
CASILDA
   Id vos, porque me parece,
Pedro, que algo vuelve en sí,285
y traed agua.
PERIBÁÑEZ
Si aquí
el Comendador muriese,
   no vivo más en Ocaña.
¡Maldita la fiesta sea!
 

(Vanse todos.)

 
 

(Queden CASILDA y el COMENDADOR en una silla, y ella tomándole las manos.)

 
CASILDA
¡Oh, qué mal [el mal] se emplea290
en quien es la flor de España!
   ¡Ah, gallardo caballero!
¡Ah, valiente lidiador!
¿Sois vos quien daba temor
con ese desnudo acero295
   a los moros de Granada?
¿Sois vos quien tantos mató?
¡Una soga derribó
a quien no pudo su espada!
   Con soga os hiere la muerte;300
mas será por ser ladrón
de la gloria y opinión
de tanto capitán fuerte.
   ¡Ah, señor Comendador!
COMENDADOR
¿Quién llama? ¿Quién está aquí?305
CASILDA
¡Albricias, que habló!
COMENDADOR
¡Ay de mí!
¿Quién eres?
CASILDA
Yo soy, señor.
   No os aflijáis, que no estáis
donde no os desean más bien
que vos mismo, aunque también310
quejas, mi señor, tengáis
   de haber corrido aquel toro.
Haced cuenta que esta casa,
aunque [humilde], es vuestra.
COMENDADOR
Hoy pasa
todo el humano tesoro.315
   Estuve muerto en el suelo
y, como ya lo creí,
cuando los ojos abrí,
pensé que estaba en el cielo.
   Desengañadme, por Dios,320
que es justo pensar que sea
cielo donde un hombre vea
que hay ángeles como vos.
CASILDA
   Antes, por vuestras razones,
podría yo presumir325
que estáis cerca de morir.
COMENDADOR
¿Cómo?
CASILDA
Porque veis visiones.
   Y advierta vueseñoría
que, si es agradecimiento
de hallarse en el aposento330
desta humilde casa mía,
   de hoy solamente lo es.
COMENDADOR
¿Sois la novia, por ventura?
CASILDA
No por ventura, si dura
y crece este mal después,335
   venido por mi ocasión.
COMENDADOR
¿Que vos estáis ya casada?
CASILDA
Casada y bien empleada.
COMENDADOR
Pocas hermosas lo son.
CASILDA
   Pues por eso he yo tenido340
la ventura de la fea.
COMENDADOR
(¡Que un tosco villano sea
desta hermosura marido!)
   ¿Vuestro nombre?
CASILDA
Con perdón,
Casilda, señor, me nombro.345
COMENDADOR
(De ver su traje me asombro
y su rara perfeción.)
   Diamante en plomo engastado,
¡dichoso el hombre mil veces
a quien tu hermosura ofreces!350
CASILDA
No es él el bien empleado:
   yo lo soy, Comendador;
créalo su señoría.
COMENDADOR
Aun para ser mujer mía,
tenéis, Casilda, valor.355
   Dame licencia que pueda
regalarte.
 

(PERIBÁÑEZ entre.)

 
PERIBÁÑEZ
No parece
el licenciado. Si crece
el acidente...
CASILDA
Ahí te queda,
   porque ya tiene salud360
don Fadrique, mi señor.
PERIBÁÑEZ
¡Albricias te da mi amor!
COMENDADOR
Tal ha sido la virtud
   desta piedra celestial.
 

(MARÍN y LUJÁN, lacayos.)

 
MARÍN
Ya dicen que ha vuelto en sí.365
LUJÁN
Señor, la silla está aquí.
COMENDADOR
Pues no pase del portal,
   que no he menester ponerme
en ella.
LUJÁN
¡Gracias a Dios!
COMENDADOR
Esto que os debo a los dos,370
si con salud vengo a verme,
   satisfaré de manera
que conozcáis lo que siento
vuestro buen acogimiento.
PERIBÁÑEZ
Si a vuestra salud pudiera,375
   señor, ofrecer la mía,
no lo dudéis.
COMENDADOR
Yo lo creo.
LUJÁN
¿Qué sientes?
COMENDADOR
Un gran deseo
que cuando entré no tenía.
LUJÁN
   No lo entiendo.
COMENDADOR
Importa poco.
380
LUJÁN
Yo hablo de tu caída.
COMENDADOR
En peligro está mi vida
por un pensamiento loco.
 

(Váyanse; queden CASILDA y PERIBÁÑEZ.)

 
PERIBÁÑEZ
   Parece que va mejor.
CASILDA
Lástima, Pedro, me ha dado.385
PERIBÁÑEZ
Por mal agüero he tomado
que caiga el Comendador.
   ¡Mal haya la fiesta, amén,
el novillo y quien le ató!
CASILDA
No es nada; luego me habló.390
Antes lo tengo por bien,
   porque nos haga favor
si ocasión se nos ofrece.
PERIBÁÑEZ
Casilda, mi amor merece
satisfación de mi amor.395
   Ya estamos en nuestra casa;
su dueño y mío has de ser.
Ya sabes que la mujer
para obedecer se casa,
   que así se lo dijo Dios400
en el principio del mundo,
que en eso estriba, me fundo,
la paz y el bien de los dos.
   Espero, amores, de ti
que has de hacer gloria mi pena.405
CASILDA
¿Qué ha de tener para buena
una mujer?
PERIBÁÑEZ
Oye.
CASILDA
Di.
PERIBÁÑEZ
   Amar y honrar su marido
es letra deste abecé,
siendo buena por la B,410
que es todo el bien que te pido.
   Haráte cuerda la C,
la D dulce, y entendida
la E, y la F en la vida
firme, fuerte y de gran fe.415
   La G, grave, y, para honrada,
la H, que con la I
te hará ilustre, si de ti
queda mi casa ilustrada.
   Limpia serás por la L420
y, por la M, maestra
de tus hijos, cual lo muestra
quien de sus vicios se duele.
   La N te enseña un no
a solicitudes locas,425
que este no, que aprenden pocas,
está en la N y la O.
   La P te hará pensativa,
la Q bienquista, la R
con tal razón que destierre430
toda locura excesiva.
   Solícita te ha de hacer
de mi regalo la S,
la T tal que no pudiese
hallarse mejor mujer.435
   La V te hará verdadera,
la X buena cristiana,
letra que en la vida humana
has de aprender la primera.
   Por la Z has de guardarte440
de ser zelosa, que es cosa
que nuestra paz amorosa
puede, Casilda, quitarte.
   Aprende este canto llano,
que, con aquesta cartilla,445
tú serás flor de la villa
y yo el más noble villano.
CASILDA
   Estudiaré, por servirte,
las letras de ese abecé;
pero dime si podré450
otro, mi Pedro, decirte,
   si no es acaso licencia.
PERIBÁÑEZ
Antes yo me huelgo. Di,
que quiero aprender de ti.
CASILDA
Pues escucha, y ten paciencia.455
   La primera letra es A,
que altanero no has de ser;
por la B no me has de hacer
burla para siempre ya.
   La C te hará compañero460
en mis trabajos; la D,
dadivoso, por la fe
con que regalarte espero.
   La F, de fácil trato;
la G, galán para mí;465
la H, honesto; y la I,
sin pensamiento de ingrato.
   Por la L, liberal;
y por la M, el mejor
marido que tuvo amor,470
porque es el mayor caudal.
   Por la N, no serás
necio, que es fuerte castigo;
por la O, sólo conmigo
todas las horas tendrás.475
   Por la P, me has de hacer obras
de padre; porque quererme,
por la Q, será ponerme
en la obligación que cobras.
   Por la R, regalarme;480
y por la S, servirme;
por la T, tenerte firme;
por la V, verdad tratarme;
   por la X, con abiertos
brazos imitarla ansí...485
 

(Abrázale.)

 
...y, como estamos aquí,
estemos después de muertos.
PERIBÁÑEZ
   Yo me ofrezco, prenda mía,
a saber este abecé.
¿Quieres más?
CASILDA
Mi bien, no sé
490
si me atreva el primer día
   a pedirte un gran favor.
PERIBÁÑEZ
Mi amor se agravia de ti.
CASILDA
¿Cierto?
PERIBÁÑEZ
Sí.
CASILDA
Pues oye.
PERIBÁÑEZ
Di
cuántas se obliga mi amor.495
CASILDA
   El día de la Asumpción
se acerca; tengo deseo
de ir a Toledo y creo
que no es gusto: es devoción
   de ver la imagen también500
del Sagrario, que aquel día
sale en procesión.
PERIBÁÑEZ
La mía
es tu voluntad, mi bien.
   Tratemos de la partida.
CASILDA
Ya, por la G, me pareces505
galán; tus manos mil veces
beso.
PERIBÁÑEZ
A tus primas convida
y vaya un famoso carro.
CASILDA
¿Tanto me quieres honrar?
PERIBÁÑEZ
Allá te pienso comprar...510
CASILDA
Dilo.
PERIBÁÑEZ
¡...un vestido bizarro!
 

(Éntrense.)

 
 

(Salga el COMENDADOR, y LEONARDO, criado.)

 
COMENDADOR
   Llámame, Leonardo, presto
a Luján.
LEONARDO
Ya le avisé,
pero estaba descompuesto.
COMENDADOR
Vuelve a llamarle.
LEONARDO
Yo iré.
515
COMENDADOR
Parte.
LEONARDO
(¿En qué ha de parar esto?
   Cuando se siente mejor,
tiene más melancolía
y se queja sin dolor;
sospiros al aire envía...520
¡Mátenme si no es amor!)
 

(Váyase.)

 
COMENDADOR
   Hermosa labradora,
más bella, más lucida
que ya del sol vestida
la colorada Aurora,525
sierra de blanca nieve
que los rayos de amor vencer se atreve,
   parece que cogiste
con esas blancas manos,
en los campos lozanos530
que el mayo adorna y viste,
cuantas flores agora
Céfiro engendra en el regazo a Flora.
   Yo vi los verdes prados
llamar tus plantas bellas,535
por florecer con ellas
de su nieve pisados,
y vi de tu labranza
nacer al corazón verde esperanza.
   ¡Venturoso el villano540
que tal agosto ha hecho
del trigo de tu pecho
con atrevida mano
y [que], con blanca barba,
verá en sus eras de tus hijos parva!545
   Para tan gran tesoro
de fruto sazonado,
el mismo sol dorado
te preste el carro de oro,
o el que forman estrellas,550
pues las del norte no serán tan bellas.
   Por su azadón trocara
mi dorada cuchilla;
a Ocaña, tu casilla,
casa en que el sol repara.555
¡Dichoso tú, que tienes
en la troj de tu lecho tantos bienes!
 

(Entre LUJÁN.)

 
LUJÁN
   Perdona, que estaba el bayo
necesitado de mí.
COMENDADOR
Muerto estoy; matóme un rayo.560
Aún dura, Luján, en mí
la fuerza de aquel desmayo.
LUJÁN
   ¿Todavía persevera
y aquella pasión te dura?
COMENDADOR
Como va el fuego a su esfera,565
el alma a tanta hermosura
sube cobarde y ligera.
   Si quiero, Luján, hacerme
amigo deste villano,
donde el honor menos duerme570
que en el sutil cortesano,
¿qué medio puede valerme?
   ¿Será bien decir que trato
de no parecer ingrato
al deseo que mostró575
[a] hacerle algún bien?
LUJÁN
Si yo
quisiera bien, con recato,
   quiero decir, advertido
de un peligro conocido,
primero que a la mujer580
solicitara tener
la gracia de su marido.
   Éste, aunque es hombre de bien
y honrado entre sus iguales,
se descuidará también585
si le haces obras tales,
como por otros se ven,
   que hay marido que, obligado,
procede más descuidado
en la guarda de su honor,590
que la obligación, señor,
descuida el mayor cuidado.
COMENDADOR
   ¿Qué le daré por primeras
señales?
LUJÁN
Si consideras
lo que un labrador adulas,595
será darle un par de mulas
más que si a Ocaña le dieras.
   Éste es el mayor tesoro
de un labrador. Y a su esposa,
unas arracadas de oro,600
que, con Angélica hermosa,
esto escriben de Medoro:
   «Reinaldo fuerte en roja sangre baña
por Angélica el campo de Agramante;
Roldán valiente, gran señor de Anglante,605
cubre de cuerpos la marcial campaña;
   la furia Malgesí del cetro engaña;
sangriento corre el fiero Sacripante;
cuanto le pone la Ocasión delante,
derriba al suelo Ferragut de España.610
   Mas, mientras los gallardos paladines,
armados, tiran tajos y reveses,
presentóle Medoro unos chapines
   y, entre unos verdes olmos y cipreses,
gozó de amor los regalados fines615
y la tuvo por suya trece meses».
COMENDADOR
   No pintó mal el poeta
lo que puede el Interés.
LUJÁN
Ten por opinión discreta
la del dar, porque al fin es620
la más breve y más secreta.
   Los servicios personales
son vistos públicamente
y dan del amor señales.
El Interés diligente,625
que negocia por metales,
   dicen que lleva los pies
todos envueltos en lana.
COMENDADOR
¡Pues, alto, venza Interés!
LUJÁN
Mares y montes allana,630
y tú lo verás después.
COMENDADOR
   Desde que fuiste conmigo,
Luján, al Andalucía
y fui en la guerra testigo
de tu honra y valentía,635
huelgo de tratar contigo
    todas las cosas que son
de gusto y secreto, a efeto
de saber tu condición,
que un hombre de bien discreto640
es digno de estimación
   en cualquier parte o lugar
que le ponga su fortuna,
y yo te pienso mudar
deste oficio.
LUJÁN
Si en alguna
645
cosa te puedo agradar,
   mándame y verás mi amor,
que yo no puedo, señor,
ofrecerte otras grandezas.
COMENDADOR
Sácame destas tristezas.650
LUJÁN
Éste es el medio mejor.
COMENDADOR
   Pues vamos, y buscarás
el par de mulas más bello
que él haya visto jamás.
LUJÁN
Ponles ese yugo al cuello,655
que antes de un hora verás
   arar en su pecho fiero
surcos de afición, tributo
de que tu cosecha espero,
que, en trigo de amor, no hay fruto660
si no se siembra dinero.
 

(Váyanse.)

 
 

(Salen INÉS, COSTANZA y CASILDA.)

 
CASILDA
   ¿No es tarde para partir?
INÉS
El tiempo es bueno y es llano
todo el camino.
COSTANZA
En verano,
suelen muchas veces ir665
   en diez horas, y aun en menos.
¿Qué galas llevas, Inés?
INÉS
Pobres, y el talle que ves.
COSTANZA
Yo llevo unos cuerpos llenos
   de pasamanos de plata.670
INÉS
Desabrochado el sayuelo,
salen bien.
CASILDA
De terciopelo
sobre encarnada escarlata
   los pienso llevar, que son
galas de mujer casada.675
COSTANZA
Una basquiña prestada
me daba Inés, la de Antón.
   Era palmilla gentil
de Cuenca, si allá se teje,
y oblígame a que la deje680
Menga, la de Blasco Gil,
   porque dice que el color
no dice bien con mi cara.
INÉS
Bien sé yo quién te prestara
una faldilla mejor.685
COSTANZA
   ¿Quién?
INÉS
Casilda.
CASILDA
Si tú quieres,
la de grana blanca es buena,
o la verde, que está llena
de vivos.
COSTANZA
Liberal eres
   y bien acondicionada;690
mas, si Pedro ha de reñir,
no te la quiero pedir,
y guárdete Dios, casada.
CASILDA
   No es Peribáñez, Costanza,
tan mal acondicionado.695
INÉS
¿Quiérete bien tu velado?
CASILDA
¿Tan presto temes mudanza?
   No hay en esta villa toda
novios de placer tan ricos;
pero aún comemos los picos700
de las roscas de la boda.
INÉS
   ¿Dícete muchos amores?
CASILDA
No sé yo cuáles son pocos;
sé que mis sentidos locos
lo están de tantos favores.705
   Cuando se muestra el lucero,
viene del campo mi esposo
de su cena deseoso;
siéntele el alma primero
   y salgo a abrille la puerta710
arrojando el almohadilla,
que siempre tengo en la villa
quien mis labores concierta.
   Él de las mulas se arroja
y yo me arrojo en sus brazos.715
Tal vez de nuestros abrazos
la bestia hambrienta se enoja
   y, sintiéndola gruñir,
dice: «En dándole la cena
al ganado, cara buena,720
volverá Pedro a salir».
   Mientras él paja les echa,
ir por cebada me manda;
yo la traigo, él la zaranda
y deja la que aprovecha.725
   Revuélvela en el pesebre
y allí me vuelve a abrazar,
que no hay tan bajo lugar
que el amor no le celebre.
   Salimos donde ya está730
dándonos voces la olla,
porque el ajo y la cebolla,
fuera del olor que da
   por toda nuestra cocina,
tocan a la cobertera735
el villano de manera
que a bailalle nos inclina.
   Sácola en limpios manteles,
no en plata, aunque yo quisiera;
platos son de Talavera,740
que están vertiendo claveles.
   Aváhole su escodilla
de sopas con tal primor
que no la come mejor
el señor de muesa villa;745
   y él lo paga, porque a fe
que apenas bocado toma
de que, como a su paloma,
lo que es mejor no me dé.
   Bebe y deja la mitad;750
bébole las fuerzas yo;
traigo olivas y, si no,
es postre la voluntad.
   Acabada la comida,
puestas las manos los dos,755
dámosle gracias a Dios
por la merced recebida;
   y vámonos a acostar
donde le pesa al aurora
cuando se llega la hora760
de venirnos a llamar.
INÉS
   ¡Dichosa tú, casadilla,
que en tan buen estado estás!
¡Ea, ya no falta más
sino salir de la villa!765
 

(Entre PERIBÁÑEZ.)

 
CASILDA
   ¿Está el carro aderezado?
PERIBÁÑEZ
Lo mejor que puede está.
CASILDA
Luego, ¿pueden subir ya?
PERIBÁÑEZ
Pena, Casilda, me ha dado
   el ver que el carro de Bras770
lleva alhombra y repostero.
CASILDA
Pídele a algún caballero.
INÉS
Al Comendador podrás.
PERIBÁÑEZ
   Él nos mostraba afición,
y pienso que nos le diera.775
CASILDA
¿Qué se pierde en ir?
PERIBÁÑEZ
Espera,
que a la fe que no es razón
   que vaya sin repostero.
INÉS
Pues vámonos a vestir.
CASILDA
También le puedes pedir...780
PERIBÁÑEZ
¿Qué, mi Casilda?
CASILDA
...un sombrero.
PERIBÁÑEZ
   Eso no.
CASILDA
¿Por qué? ¿Es exceso?
PERIBÁÑEZ
Porque plumas de señor
podrán darnos por favor
a ti viento y a mí peso.785
 

(Vanse todos.)

 
 

(Entre el COMENDADOR, y LUJÁN.)

 
COMENDADOR
   Ellas son con estremo.
LUJÁN
Yo no he visto
mejores bestias, por tu vida y mía,
en cuantas he tratado, y no son pocas.
COMENDADOR
Las arracadas faltan.
LUJÁN
Dijo el dueño
que cumplen a estas yerbas [los] tres años 790
y costaron lo mismo que le diste,
habrá un mes, en la feria de Mansilla,
y que saben muy bien de albarda y silla.
COMENDADOR
¿De qué manera, di, Luján, podremos
darlas a Peribáñez, su marido,795
que no tenga malicia en mi propósito?
LUJÁN
Llamándole a tu casa y previniéndole
de que estás a su amor agradecido.
Pero cáusame risa en ver que hagas
tu secretario en cosas de tu gusto800
un hombre de mis prendas.
COMENDADOR
No te espantes,
que, sirviendo mujer de humildes prendas,
es fuerza que lo trate con las tuyas.
Si sirviera una dama, hubiera dado
parte a mi secretario o mayordomo,805
o a algunos gentilhombres de mi casa.
Éstos hicieran joyas y buscaran
cadenas de diamantes, brincos, perlas,
telas, rasos, damascos, terciopelos
y otras cosas estrañas y esquisitas,810
hasta en Arabia procurar la Fénix,
pero la calidad de lo que quiero
me obliga a darte parte de mis cosas,
Luján, aunque eres mi lacayo; mira
que para comprar mulas eres propio,815
de suerte que yo trato el amor mío
de la manera misma que él me trata.
LUJÁN
Ya que no fue tu amor, señor, discreto,
el modo de tratarle lo parece.
 

(Entre LEONARDO.)

 
LEONARDO
Aquí está Peribáñez.
COMENDADOR
¿Quién, Leonardo?
820
LEONARDO
Peribáñez, señor.
COMENDADOR
¿Qué es lo que dices?
LEONARDO
Digo que me pregunta Peribáñez
[por ti,] y yo pienso bien que le conoces.
Es Peribáñez labrador de Ocaña,
cristiano viejo y rico, hombre tenido825
en gran veneración de sus iguales
y que, si se quisiese alzar agora
en esta villa, seguirán su nombre
cuantos salen al campo con su arado,
porque es, aunque villano, muy honrado. 830
LUJÁN
¿De qué has perdido la color?
COMENDADOR
¡Ay, cielos!
¡Que de sólo venir el que es esposo
de una mujer que quiero bien me sienta
descolorir, helar y temblar todo!
LUJÁN
Luego, ¿no ternás ánimo de verle?835
COMENDADOR
Di que entre, que, del modo que quien ama
la calle las ventanas y las rejas
agradables le son y en las crïadas
parece que ve el rostro de su dueño,
así pienso mirar en su marido840
la hermosura por quien estoy perdido.
 

(PERIBÁÑEZ, con capa.)

 
PERIBÁÑEZ
Dame tus generosos pies.
COMENDADOR
¡Oh Pedro!
Seas mil veces bien venido. Dame
otras tantas tus brazos.
PERIBÁÑEZ
¡Señor mío!
¡Tanta merced a un rústico villano845
de los menores que en Ocaña tienes!
¡Tanta merced a un labrador!
COMENDADOR
No eres
indigno, Peribáñez, de mis brazos,
que, fuera de ser hombre bien nacido
y, por tu entendimiento y tus costumbres, 850
honra de los vasallos de mi tierra,
te debo estar agradecido, y tanto
cuanto ha sido por ti tener la vida,
que pienso que sin ti fuera perdida.
¿Qué quieres desta casa?
PERIBÁÑEZ
Señor mío,
855
yo soy, ya lo sabrás, recién casado.
Los hombres, y de bien, cual lo profeso,
hacemos, aunque pobres, el oficio
que hicieran los galanes de palacio.
Mi mujer me ha pedido que la lleve860
a la fiesta de agosto, que en Toledo
es, como sabes, de su santa iglesia
celebrada de suerte que convoca
a todo el reino. Van también sus primas.
Yo, señor, tengo en casa pobres sargas,865
no franceses tapices de oro y seda,
no reposteros con doradas armas,
ni coronados de blasón y plumas
los timbres generosos; y, así, vengo
a que se digne vuestra señoría870
de prestarme una alhombra y repostero
para adornar el carro; y le suplico
que mi ignorancia su grandeza abone
y, como enamorado, me perdone.
COMENDADOR
¿Estás contento, Peribáñez?
PERIBÁÑEZ
Tanto
875
que no trocara a este sayal grosero
la encomienda mayor que el pecho cruza
de vuestra señoría, porque tengo
mujer honrada y no de mala cara,
buena cristiana, humilde y que me quiere880
no sé si tanto como yo la quiero,
pero con más amor que mujer tuvo.
COMENDADOR
Tenéis razón de amar a quien os ama,
por ley divina y por humanas leyes,
que a vos eso os agrada como vuestro.885
¡Hola! Dalde el alfombra mequinesa
con ocho reposteros de mis armas;
y, pues hay ocasión para pagarle
el buen acogimiento de su casa,
adonde hallé la vida, las dos mulas890
que compré para el coche de camino;
y a su esposa llevad las arracadas,
si el platero las tiene ya acabadas.
PERIBÁÑEZ
Aunque bese la tierra, señor mío,
en tu nombre mil veces, no te pago895
una mínima parte de las muchas
que debo a las mercedes que me haces.
Mi esposa y yo, hasta aquí vasallos tuyos,
desde hoy somos esclavos de tu casa.
COMENDADOR
Ve, Leonardo, con él.
LEONARDO
Ven[te] conmigo.
900
 

(Vanse.)

 
COMENDADOR
Luján, ¿qué te parece?
LUJÁN
Que se viene
la ventura a tu casa.
COMENDADOR
Escucha. Aparte
el alazán al punto me adereza,
que quiero ir a Toledo rebozado,
porque me lleva el alma esta villana.905
LUJÁN
¿Seguirla quieres?
COMENDADOR
Sí, pues me persigue,
porque este ardor con verla se mitigue.
 

(Váyanse.)

 
 

(Entren con acompañamiento el REY ENRIQUE y el CONDESTABLE.)

 
CONDESTABLE
   Alegre está la ciudad,
y a servirte apercebida,
con la dichosa venida910
de Tu Sacra Majestad.
   Auméntales el placer
ser víspera de tal día.
REY
El deseo que tenía
me pueden agradecer.915
   Soy de su rara hermosura
el mayor apasionado.
CONDESTABLE
Ella, en amor y en cuidado,
notablemente procura
   mostrar agradecimiento.920
REY
Es otava maravilla,
es corona de Castilla,
es su lustre y ornamento;
   es cabeza, Condestable,
de quien los miembros reciben925
vida con que alegres viven;
es a la vista admirable.
   Como Roma, está sentada
sobre un monte que ha vencido
los siete por quien ha sido930
tantos siglos celebrada.
   Salgo de su santa iglesia
con admiración y amor.
CONDESTABLE
Este milagro, señor,
vence al antiguo de Efesia.935
   ¿Piensas hallarte mañana
en la procesión?
REY
Iré,
para ejemplo de mi fe,
con la imagen soberana,
   que la querría obligar940
a que rogase por mí
en esta jornada.
 

(Un PAJE entre.)

 
PAJE
Aquí
tus pies vienen a besar
   dos regidores de parte
de su noble Ayuntamiento.945
REY
Di que lleguen.
 

(Dos REGIDORES [entren].)

 
REGIDOR
Esos pies
besa, gran señor, Toledo,
y dice que, para darte
respuesta con breve acuerdo
a lo que pides, y es justo,950
de la gente y el dinero,
juntó sus nobles, y todos,
de común consentimiento,
para la jornada ofrecen
mil hombres de todo el reino955
y cuarenta mil ducados.
REY
Mucho a Toledo agradezco
el servicio que me hace;
pero [es] Toledo en efeto.
¿Sois caballeros los dos?960
REGIDOR
Los dos somos caballeros.
REY
Pues hablad al Condestable
mañana, porque Toledo
vea que en vosotros pago
lo que a su nobleza debo.965
 

(Entren INÉS y COSTANZA y CASILDA, con sombreros de borlas y vestidos de labradoras a uso de La Sagra, y PERIBÁÑEZ; y el COMENDADOR, de camino, detrás.)

 
INÉS
¡Pardiez, que tengo de verle,
pues hemos venido a tiempo
que está el Rey en la ciudad!
COSTANZA
¡Oh, qué gallardo mancebo!
INÉS
Éste llaman don Enrique970
Tercero.
CASILDA
¡Qué buen tercero!
PERIBÁÑEZ
Es hijo del rey don Juan
el Primero y, así, es nieto
del Segundo don Enrique,
el que mató al rey don Pedro,975
que fue Guzmán por la madre
y valiente caballero,
aunque más lo fue el hermano;
pero, cayendo en el suelo,
valiose de la Fortuna980
y, de los brazos asiendo
a Enrique, le dio la daga
que agora se ha vuelto cetro.
INÉS
¿Quién es aquel tan erguido
que habla con él?
PERIBÁÑEZ
Cuando menos,
985
el Condestable.
CASILDA
¿Que son
los reyes de carne y hueso?
COSTANZA
Pues, ¿de qué pensabas tú?
CASILDA
De damasco o terciopelo.
COSTANZA
¡Sí que eres boba en verdad!990
COMENDADOR
(Como sombra voy siguiendo
el sol de aquesta villana,
y con tanto atrevimiento
que de la gente del Rey
el ser conocido temo.995
Pero ya se va al alcázar.)
 

(Vase el REY, y su gente.)

 
INÉS
¡Hola! El Rey se va.
COSTANZA
Tan presto
que aún no he podido saber
si es barbirrubio o taheño.
INÉS
Los reyes son a la vista,1000
Costanza, por el respeto,
imágenes de milagros,
porque, siempre que los vemos,
de otra color nos parecen.
 

(LUJÁN entre con un PINTOR.)

 
LUJÁN
Aquí está.
PINTOR
¿Cuál dellos?
LUJÁN
¡Quedo!
1005
Señor, aquí está el pintor.
COMENDADOR
¡Oh, amigo!
PINTOR
A servirte vengo.
¿Traes el naipe y colores?
PINTOR
Sabiendo tu pensamiento,
colores y naipe traigo.1010
COMENDADOR
Pues, con notable secreto,
de aquellas tres labradoras
me retrata la de en medio,
luego que en cualquier lugar
tomen con espacio asiento.1015
PINTOR
Que será dificultoso
temo, pero yo me atrevo
a que se parezca mucho.
COMENDADOR
Pues advierte lo que quiero:
si se parece en el naipe,1020
deste retrato pequeño
quiero que hagas uno grande
con más espacio en un lienzo.
PINTOR
¿Quiéresle entero?
COMENDADOR
No tanto;
basta que de medio cuerpo,1025
mas con las mismas patenas,
sartas, camisa y sayuelo.
LUJÁN
Allí se sientan a ver
la gente.
PINTOR
Ocasión tenemos.
Yo haré el retrato.
PERIBÁÑEZ
Casilda,
1030
tomemos aqueste asiento
para ver las luminarias.
INÉS
Dicen que al Ayuntamiento
traerán bueyes esta noche.
CASILDA
Vamos, que aquí los veremos1035
sin peligro y sin estorbo.
COMENDADOR
Retrata, pintor, al cielo
todo bordado de nubes,
y retrata un prado ameno
todo cubierto de flores.1040
PINTOR
¡Cierto que es bella en estremo!
LUJÁN
Tan bella que está mi amo
todo cubierto de vello,
de convertido en salvaje.
PINTOR
La luz faltará muy presto.1045
COMENDADOR
No lo temas, que otro sol
tiene en sus ojos serenos,
siendo estrellas para ti,
para mí rayos de fuego.

 
 
FIN DEL PRIMER ACTO
 
 

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