Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Prosas profanas y otros poemas
Palabras liminares
Prosas profanas
Era un aire suave...
Divagación
Sonatina
Blasón
Del campo
Alaba los ojos negros de Julia
Canción de Carnaval
Para una cubana
Para la misma
Bouquet
El faisán
Garçonnière
El país del sol
Margarita
Mía
Dice Mía
Heraldos
Ite, missa est
Coloquio de los centauros
Varia
El poeta pregunta por Stella
Pórtico
Elogio de la seguidilla
El cisne
La página blanca
Año nuevo
Sinfonía en gris mayor
La Dea
Epitalamio bárbaro
Verlaine
Responso
Canto de la sangre
Recreaciones arqueológicas
I. Friso
II. Palimpsesto
El reino interior
Cosas del Cid
Dezires, layes y canciones
Dezir
Otro dezir
Lay
Canción
Que el amor no admite cuerdas reflexiones
Loor
Copla esparça
Las ánforas de Epicuro
La espiga
La fuente
Palabras de la satiresa
La anciana
Ama tu ritmo...
A los poetas risueños
La hoja de oro
Marina
Syrinx / Dafne
La gitanilla
A Maestre Gonzalo de Berceo
Alma mía
Yo persigo una forma...
A las doce de la noche por las puertas de la gloria
Alberto, en el propíleo del templo soberano
Alma mía, perdura en tu idea divina;
Ama tu ritmo y ritma tus acciones
Amor tu ventana enflora
Amo tu delicioso alejandrino
Anacreonte, padre de la sana alegría;
Cabe una fresca viña de Corinto
Como al fletar mi barca con destino a Citeres
Cómo era el instante, dígalo la musa
Dijo sus secretos el faisán de oro:
El alba aún no aparece en su gloria de oro.
El mar como un vasto cristal azogado
El olímpico cisne de nieve
En el verde laurel que decora la frente
Escrita en viejo dialecto eolio
Fue una hora divina para el género humano.
¡Dafne, divina Dafne! Buscar quiero la leve
¡Helena!
¡La gata blanca! En el lecho
¡Pradera, feliz día! Del regio Buenos Aires
¿A qué comparar la pura
¿Eva era rubia? No. Con negros ojos
¿Fue acaso en el Norte o en el Mediodía?
¿Qué pude yo hacer
¿Recuerdas que querías ser una Margarita
¿Vienes? Me llega aquí, pues que suspiras,
Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Libre la frente que el casco rehúsa,
Lirio divino, lirio de las Anunciaciones;
Maravillosamente danzaba. Los diamantes
Metro mágico y rico que al alma expresas
Mía: así te llamas.
-Mi pobre alma pálida
Mira el signo sutil que los dedos del viento
Miré al sentarme a la mesa,
Mis ojos miraban en hora de ensueños
Musa, la máscara apresta,
Padre y maestro mágico, liróforo celeste
Poesía dulce y mística,
Ponte el traje azul que más
Pues la anciana me dijo: mira esta rosa seca
Reina Venus, soberana
Sangre de Abel. Clarín de las batallas.
Señora, Amor es violento,
Una selva suntuosa
Un día oí una risa bajo la fronda espesa,
Un poeta egregio del país de Francia
Yo adoro a una sonámbula con alma de Eloísa
Yo persigo una forma que no encuentro mi estilo,
Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Créditos