Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.

200.       MJSWB, capítulo 433 (pág. 4728). (N. del A.)

Anterior


201.       Ricci señalaba en una carta, fechada a principios de 1605: «Se está hablando mucho de esto en la corte, y tenemos miedo de que algún daño nos pueda venir de todo ello [por la posibilidad de que se nos pueda asociar a los españoles]» Véase Jonathan Spence The Memory Palace of Mateo Ricci, Penguin Books, 1985, pág. 216. (N. del A.)

Anterior


202.       Esta misma carta fue enviada a los españoles, quieres la tradujeron, y poco después fue publicada por Argensola. Es interesante hacer notar que las dos versiones (traducción española publicada por Argensola y original chino traducido por nosotros) son altamente coincidentes, pero de los cinco puntos señalados por el emperador la traducción de Argensola Solo recoge el 1º, 2º y 4º. (N. del A.)

Anterior


203.       Una breve observación. El francés Rene Jouglet, tras visitar las Filipinas en 1931, y haber oído hablar de los tesoros del pirata Limahon, publicó en París en 1936 un imaginativo libro titulado La ville perdue, en donde señalaba que los tesoros del pirata -que los habría ocultado en Cavite o Pangasinan treinta años antes de la masacre-, habrían sido la causa de diversas expediciones chinas para el descubrimiento de los mismos, siendo la de 1603 la última de ellas. Véase Cesar Callanta, The Limahon Invasion, New Day Publishers, Quezon City, 1989, pág. 69. Recuérdese que comentábamos en la nota 15 cómo el gobernador de los chinos, Juan Bautista de Vera, había llegado a Filipinas en la época de Limahon. (N. del A.)

Anterior


204.       Véase a este respecto la carta de Fray Bernardo de Santa Catalina, Provincial de los dominicos y comisario del Santo Oficio (Blair & Robertson, vol. XII, pág. 146), así como la nota adjunta del traductor comentando el real decreto del 13 de junio, en Barcelona, para restringir la presencia china en Manila. (N. del A.)

Anterior


205.       Sigo en esto a Ray Huang, The Lung-ch'ing and Wan-li reigns, 1567-1620, en «The Cambridge History of China», vol. 7, primera parte, pp. 530-532. (N. del A.)

Anterior


206.       Podrían citarse los siguientes ejemplos de actuaciones provocativas de eunucos. En 1599: Ma Tang, inspector de impuestos, que consiguió soliviantar a los comerciantes de Linqing (Shangdong), que le quemaron la casa y le dejaron medio muerto; Cheng Feng, que fue enviado a Huguang como inspector de impuestos y de minas y consiguió amotinar a los habitantes de Wuchuang; Sun Long, inspector que consiguió que los telares de Suzhou se le declaran en huelga. En 1603: Wang Zhao, inspector de minas de carbón de Xishan (Beijing) encontró oposición entre los mineros, que fueron a Beijing a manifestarse. En 1606: Yang Rong encontró quemada su oficina de recaudación de impuestos por los mineros de Yunnan. Vid. Bai Shouyi y otros, Breve Historia de China. Vol. I. Ediciones en Lenguas Extranjeras, Beijing, 1984, pp. 348-349. (N. del A.)

Anterior


207.       COLÍN & PASTELLS, Op. cit., vol. II, pág. 415. En realidad, no es de extrañar la clarividencia de las observaciones del dominico Benavides acerca de los eunucos, ya que conocía con detalle la reciente experiencia del también dominico Diego de Aduarte, que en el fondo era un precedente de los ejemplos citados en la nota anterior. En efecto, Aduarte salió de Manila para Macao el 6 de septiembre de 1598, con objeto de pagar el rescate del «caballero Don Luis» en Cantón. Llegó allí 20 días después, y coincidió con el eunuco Liculifu (sic), quien -al saber de la presencia del extranjero- le torturó y extorsionó para obtener de él más dinero del que llevaba, como así fue al final, pues Aduarte no tuvo más remedio que pedirlo prestado. Toda la historia viene relatada autobiográficamente por el propio Aduarte en su Historia de la Provincia del Santo Rosario de la Orden de Predicadores de Filipinas, Japón y China, Zaragoza, 1693, pp. 214-219. (Un ejemplar de dicha edición de finales del siglo XVII se puede consultar en la Sección de Libros Raros de la Biblioteca de la Universidad Nacional de Taiwan). A su vez, el mismo Mateo Ricci cuenta como uno de los criados católicos que él tenía para funciones de correo, también en 1598-99, fue robado, asesinado y echado al río, por negarse a pagar aquella vez comisiones, probablemente -según Spence- todo ello es hizo en conexión con la presión fiscal que en ese momento provocaron los eunucos. Ver Jonathan Spence, Op. cit., pág. 215. (N. del A.)

Anterior


208.       Este tema fue estudiado por Leonard Blussé en «Inpo, Chinese merchant in Pattani: a Study in early Dutch-Chinese relations» (1977), pág. 294. Blussé señala como las fuentes chinas describen tanto a Gao Tsai como un extraño individuo «con gustos exóticos tales como el comer los sesos de niños vivos», como a Shen You-rong, un ejemplar oficial confuciano, que escribió un libro recogiendo los panegíricos que le habían dedicado sus amigos. (N. del A.)

Anterior


209.       La carrera profesional de este personaje puede verse en el ya citado Dictionary of the Ming Biography, vol. II, pp. 1192-1194. Shen You-rong aumentó su prestigio tras dicha acción pero GaoTzai, resentido por ello se opuso a cualquier recompensa, y, en el otoño de 1606, consiguió que le enviaran a un puesto militar secundario en la provincia de Zhejiang. (N. del A.)

Anterior