Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Anterior Indice Siguiente




ArribaAbajo [XXV] (Azahar)

La octava real está dedicada a la famosa y desconocida señora Concepción Albornoz. De la que sólo sabemos la mareada frase: hija del ministro de Gracia y Justicia. Pues bien, el padre de esta virtuosa señora era don Álvaro Albornoz Limiñana, (1879-1954). Presentó candidatura a diputado a Cortes por Asturias del Frente Popular, quedó tercero con 21870 votos, después de Matilde de la Torre y Dolores Ibarruri. Político republicano español, miembro del Partido Radical Socialista. Diputado a Cortes, Ministro de Obras Públicas y de Justicia dos veces, la primera y es la que a nosotros nos puede interesar, es desde 16-12-31 al 12-06-33 durante la II República española. Presidió también el Tribunal de Garantías y fue embajador en París. Era masón.

Las visitas de Miguel al domicilio de esta señora en Madrid fueron varias como recoge muy bien José Luis Ferris en su libro Miguel Hernández. Pasiones, cárcel y muerte de un poeta (2002). Miguel llevaba la consabida recomendación del Diputado a Cortes por Orihuela José Martínez Arenas y además avaló a Miguel para financiar las conocidas 425 pesetas. Aunque las pagó Luis Almarcha.

En el primer verso hay una semejanza entre azahar como frontera de lo puro y un juego entre flor y fría de relativa homografía. En «tu blancor de seis filos», el poeta se refiere a los pétalos del azahar, sin embargo, juega a engañarnos porque esta flor no tiene seis pétalos sino cinco, uno menos. En Soledad Segunda de Góngora hay una décima que empieza por: «Seis chopos, de seis yebras abrazados, / tirsos eran del griego dios, nacido/ [...]».

En el verso 4: «[...] en el principal mundo, de tu aliento», no tenemos dudas que se está refiriendo al perfume tan dulce y particular de esta flor, de corta vida como un mediodía que a su vez también puede indicar la dirección sur porque con el calor huelen mejor allí.

En el verso 5: «Astrólogo el ramaje en demasía», si lo tomamos como adivino por medio de los astros, hemos de tomar también a cada flor del azahar como una estrella en el árbol. Las ramas del limonero jamás estuvieron exentas de hojas verdes en «de verde resultó jamás exento», exento el limonero.

En «ártica flor al sur», nos hallamos ante una bella ingeniería metafórica. Entre lo blanco del Polo Ártico y el sur porque es un cultivo meridional. Es como la estrella del sur, la perla del sur, lo que abunda en el norte en el sur es insólito por raro.

El verso 8: «es necesario / tu desliz al buen curso del canario», nos quiere decir que el desliz o la caída de las flores del azahar, provocará que crezca el limón que es símil de canario. Se ha de romper el huevo para hacer la tortilla. La idea del canario que se alimenta de las flores que caen también es posible, pero menos poético.

La ilustración es una flor de azahar con 6 pétalos numerados. La luna mira a la flor y a su vez se transforma en pétalo del nocturno cielo.

El azahar



Anterior Indice Siguiente