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Sonetos en libros

Lope de Vega






ArribaAbajo[Sonetos]




ArribaAbajo- 1390 -


Al Conde de Niebla


Abajo   El tierno niño, el nuevo Isaac cristiano
en el arena de Tarifa mira
el mejor padre, con piadosa ira
la lealtad y el amor luchando en vano;

   alta la daga en la temida mano,  5
glorioso vence, intrépido la tira,
ciega el sol, nace Roma, amor suspira,
triunfa España, enmudece el africano.

   Bajó la frente Italia, y de la suya
quitó a Torcato el lauro en oro y bronces,  10
porque ninguno ser Guzmán presuma.

   Y la fama, principio de la tuya,
Guzmán el Bueno escribe, siendo entonces
la tinta sangre y el cuchillo pluma.




ArribaAbajo- 1391 -


ArribaAbajo   Cuando me paro a contemplar mi estado
y a ver los pasos por donde he venido,
me espanto de que un hombre tan perdido
a conocer su error haya llegado.

   Cuando miro los años que he pasado,  5
la divina razón puesta en olvido,
conozco que piedad del cielo ha sido
no haberme en tanto mal precipitado.

   Entré por laberinto tan extraño
fiando al débil hilo de la vida  10
el tarde conocido desengaño;

   mas de tu luz mi oscuridad vencida,
el monstruo muerto de mi ciego engaño
vuelve a la patria, la razón perdida.




ArribaAbajo- 1393 -


ArribaAbajo   Muere la vida y vivo yo sin vida
ofendiendo la vida de mi muerte;
sangre divina de las venas vierte
y mi diamante su dureza olvida.

   Está la majestad de Dios tendida  5
en una dura cruz y yo de suerte
que soy de sus dolores él más fuerte
y de su cuerpo la mayor herida.

   ¡Oh duro corazón de mármol frío!
¿Tiene tu Dios abierto el lado izquierdo  10
y no te vuelves un copioso río?

   Morir por él será divino acuerdo,
mas eres tú mi vida, Cristo mío,
y como no la tengo, no la pierdo.




ArribaAbajo- 1394 -


ArribaAbajo    Muere la vida, y muero yo sin vida,
ofendiendo la vida de mi muerte;
sangre divina de las venas vierte,
y mi diamante su dureza olvida.

   Está la Majestad de Dios tendida  5
en una dura cruz, y yo de suerte,
que soy de sus dolores el más fuerte,
y de su cuerpo la mayor herida.

   ¡Oh duro corazón de mármol frío!
Tiene tu Dios abierto el lado izquierdo,  10
y ¿no te vuelves un copioso río?

   Morir por él será divino acuerdo,
mas eres tú mi vida, Cristo mío,
y como no la tengo, no la pierdo.




ArribaAbajo De El Peregrino en su patria




ArribaAbajo- 1395 -


Libro I


ArribaAbajo   Bramaba el mar, y trasladaba el viento
feroz a las estrellas las arenas,
las negras nubes vomitaban llenas
de nieve fuego en círculo violento.

   Mísera nave en desigual tormento,  5
como cuerpo rompiéndose las venas,
las jarcias derramó de las antenas
sobre el campo del húmedo elemento.

   Abriose, y quiso una piadosa tabla
ser mi delfín, y rota y combatida  10
al fin es hoy la que mi historia cuenta.

   O cruel piedad, que mi desdicha entabla,
a un hombre, que no siente darle vida,
para darle la muerte, cuando sienta.




ArribaAbajo- 1396 -


Libro I


ArribaAbajo   Aquí yace Lucrecia menos casta
que la de Roma, pero más hermosa;
no la forzó Tarquino, ni quejosa
Roma alzó la cerviz, y vibró el asta.

   Forzola un dulce amor, que amor contrasta  5
la fuerza más altiva y desdeñosa;
y aunque murió por desleal esposa,
ser causa amor para disculpa basta.

   Con ella yace el que la quiso tanto,
muerto con plomo por dejar el hierro  10
al pecho, cuyo error dio al mundo espanto.

   Mas bruto airado en su mortal destierro
sangre del homicida y propia en llanto
ofrece al luto de su negro entierro.




ArribaAbajo- 1397 -


Libro I, Enigma


ArribaAbajo   ¿Quién es aquel hermoso lince humano
que penetra los muros de los pechos,
y tiene en polvo, ¡o lástima! deshechos
el Godo, el Persa, el Sirio y el Troyano?

   ¿Quién es aquel de Tisifonte hermano,  5
inventor de perjuros y despechos,
de infierno y cielo fabricado a trechos
niño mayor que el tiempo, Atlante enano?

   ¿Quién es el padre del deseo y los celos,
de quien, la envidia es nieta y las venganzas,  10
artífice de embustes y desvelos,

   aquel, que haciendo de sus flechas lanzas,
estampó sus victorias en los cielos,
y la tierra sembró de sus mudanzas?




ArribaAbajo- 1398 -


Libro I, EL ALEMÁN


ArribaAbajo   Hizo el divino Salomón eterno
trono a su madre para honrarla un día,
y a vos criada, celestial María,
en la idea de Dios desde ab eterno.

   Labró un templo el artífice superno,  5
luego que el mundo en fábrica ponía,
faro que fuese de las naves guía,
perdido el Norte del mortal gobierno.

   Este monte, Pirámide, Obelisco,
y eterno altar fue el templo, Virgen bella,  10
de vuestro Salomón fábrica altiva.

   Para que hiciese el nido en este risco
la cándida paloma incluso en ella,
saliendo el sol a vuestra verde oliva.




ArribaAbajo- 1399 -


Libro I, EL FLAMENCO


ArribaAbajo   Ínclita pesadumbre, que a las bellas
luces del cielo la cerviz levantas,
porque la luna de tus verdes plantas
las bajase a poner la suya en ellas.

   Tú que en las naves con tu punta sellas  5
de tantas penas diferencias tantas,
divino Olimpo, a cuyas cumbres santas
hacen dosel las fúlgidas estrellas.

   Natural maravilla, arquitectura
de la inmortalidad, sagrada al nombre  10
de aquella Virgen sola sin ejemplo.

   Ríndase el Apenino a vuestra altura,
pues fuiste para el arca de Dios hombre
monte al diluvio, y a su imagen templo.




ArribaAbajoDe El Peregrino en su patria, 2




ArribaAbajo- 1400 -


Libro I, EL PEREGRINO ESPAÑOL


ArribaAbajo   Serrana celestial de esta montaña,
por quien el sol, que sus peñascos dora,
sale más pronto a ver la blanca Aurora
que a la noche venció, que la mundo engaña.

   A quien aquel pastor santo acompaña,  5
que en el cayado de su Cruz adora
cuanto ganado en estas tierras mora,
y con su marca de su sangre baña.

   ¿Cómo tenéis si os llama electro y rosa
el esposo, a quien dais tiernos abrazos,  10
color morena, aunque de gracia llena?

   Pero aunque sois morena, sois hermosa,
¿y qué mucho si a Dios tenéis en brazos,
que dándoos tanto sol, estéis morena?




ArribaAbajo- 1401 -


Libro I


ArribaAbajo   Pastor divino, Soberano, Eterno,
que en altas asperezas y montañas
por tus ovejas rompes las entrañas
abrasadas de amor, y amor paterno.

   Tú que el hermoso, regalado y tierno,  5
precioso cuerpo de tu sangre bañas,
y en una cruz nos muestras las hazañas,
de quien se admiran cielo, tierra, infierno.

   Hurtome un labrador, gocé su pasto;
mas ya que vuelvo a ti, dame acogida,  10
soberano Pastor, Cordero casto.

   Pues de tu sangre, que por mí vertida
resplandece en tus aras y holocausto
traigo la marca de la eterna vida.




ArribaAbajoDe El Peregrino en su patria, 3




ArribaAbajo- 1402 -


Libro I, EVERARDO


ArribaAbajo   Vivas memorias, máquinas difuntas,
que cubre el tiempo de ceniza y hielo,
formando cuevas, donde el Eco al vuelo
sólo del viento acaba las preguntas.

   Basas, columnas y arquitrabes juntas,  5
ya divididas oprimiendo el suelo,
soberbias torres, que al primero cielo
osastes escalar con vuestras puntas.

   Si desde que en tal alto Anfiteatro,
representaste a Sagunto muerta,  10
de gran tragedia pretendéis la palma;

   mirad de sólo un hombre en el teatro
mayor ruina y perdición más cierta,
que en fin sois piedra, y mi historia es alma.




ArribaAbajo- 1403 -


Libro I


ArribaAbajo   O viña de Engadi, no de Naboth,
zarza más defendida que Sidrach,
que Abdenago bellísimo y Misach
del fuego de Nabuc, luzbel Nemrot.

   O planta sobre el cuello de Behemot,  5
prudente Ruth, carísima Abisac,
divina madre de otro nuevo Isaac,
por quien se libra el mundo como Lot.

   O Jordán a Israel, arca a Jafet,
espada contra el fiero Goliat,  10
estirpe de David y de Sadoc.

   O estrella de Jacob en Nazareth,
sol que se puso al mundo en Josafat,
¿quién fuera de tus pies perpetuo Enoc?




ArribaAbajo- 1404 -


Libro I


ArribaAbajo   Deja el pincel, rosada y blanca Aurora,
con que matizas el oscuro cielo
sobre el bosquejo, que en su negro velo
pintó la noche del silencio aurora.

   Huya la luz que las molduras dora  5
de los países que descubre el suelo,
no quiebre al campo el cristalino hielo,
de que ha cubierto sus tapetes Flora.

   Detente sol, tu resplandor no prive
de sus engaños a mi fantasía,  10
pues que del sueño tanto bien recibe.

   Huye que ver la desventura mía,
que a quien en noches de tristeza vive,
¿de qué le sirve que amanezca el día?




ArribaAbajo- 1405 -


Libro I


ArribaAbajo   Ni sé si vivo, ni sé si estoy muriendo,
ni sé que aliento es este, en que respiro,
ni sé por donde a un imposible aspiro,
ni sé porque razón amando ofendo.

   Ni sé de qué me guardo, o qué pretendo,  5
ni sé qué gloria en un infierno miro,
ni sé por qué sin esperar suspiro,
ni sé por qué rendido me defiendo.

   Ni sé quién me detiene, o quién me mueve,
ni sé quién me desprecia, o me recibe,  10
ni sé a quién debo amor, o quien me debe.

   Mas sé que en estas cuatro letras vive
un alma sin piedad, un sol de nieve,
que hiela y quema, y en el agua escribe.




ArribaAbajo- 1406 -


Libro I


ArribaAbajo   Belardo, que a mi tierra hayáis venido,
y a ser uno también de mis pastores,
grande ventura fue de mis amores,
pues no los cubrirá tiempo ni olvido.

   Mis penas sé que habéis encarecido,  5
pro corto quedáis, que son mayores;
bien es verdad que las hará menores
la causa, por quien yo las he sufrido.

   No compiten las voces desconformes
del Sátiro con vos, ni sin aviso  10
juzgue Midas el canto dulce sólo.

   Tajo os escuche, y mi famoso Tormes,
a Apolo llaman el pastor de Anfiso;
si soy Anfiso yo, vos sois mi Apolo.




ArribaAbajo- 1407 -


Libro I, de doña Marcela de Armenta


ArribaAbajo   Testigo he sido de esta dulce historia,
y aunque Anfiso penó, como quien era,
hoy Belardo la escribe de manera,
que enriquece su pena con su gloria.

   ¿Quién hay, que por tan célebre memoria  5
haber penado tanto no quisiera,
pues Anfiso de amor vencido espera
contra los tiempos inmortal victoria?

   Bien hablaban entonces los pastores,
porque eran en extremo cortesanos;  10
mas vos los mejoráis con grande exceso.

   Muy desdichados fueron sus amores,
hasta venir, Belardo, a vuestras manos,
que no es pequeño bien de un mal suceso.




ArribaAbajo- 1408 -


Libro I, don Felipe de Albornoz


ArribaAbajo   Fértil Vega de Apolo cultivada,
blanco cisne, que llevas en el pico
del peligro profundo al tiempo rico
la medalla en tus versos levantada.

   Y guardando de Apolo la manada  5
en el rústico albergue pobre y chico,
afinaste debajo del pellico
la lira numerosa y acordada.

   Fabio Mercurio, de ficción cubierto,
entre el simple zurrón y tosca abarca,  10
dichoso Vega, que tal fruto cría.

   Donde el arado y reja han descubierto
de la gran fuente de Helicona el arca,
dando su luz a las tinieblas día




ArribaAbajoDe El triunfo de la Fe en los Reinos del Japón




ArribaAbajo- 1409 -


ArribaAbajo   Tomó las brasas Porcia, casta esposa
de Bruto, con las nuevas de su muerte,
compitiendo el amor y el dolor fuerte
sobre la hazaña heroica y amorosa.

   Y Magdalena ardiendo entre la humosa  5
llama voraz, que en fénix la convierte;
que es Porcia celestial al mundo advierte,
y en la muerte de Cristo más piadosa.

   Bajose por las brasas más humanas,
que los ojos del bárbaro inclemente,  10
y dijo estas palabras soberanas:

   Ceñid mis labios, coronad mi frente,
que no quiero otras flores y manzanas,
en tanto que de amor estoy doliente.




ArribaAbajo- 1410 -


ArribaAbajo   El fuego inexorable, ya piadoso,
atado al ara el cándido cordero,
desata el lazo del ministro fiero,
a débiles defensas temeroso.

   Pensó, que huyera de vivir celoso,  5
y viole alegre discurrir ligero
de un fuego a otro, como al sol de Hebrero,
salta de un verde prado al más hermoso.

   Su madre abraza, que el amor admira
del tierno niño, y viendo que no puede  10
guardarle en sí, con el dolor suspira.

   Crece el martirio, el fuego les concede
un cuerpo a entrambos, pues a un tiempo espira,
para que junto en las cenizas quede.




ArribaAbajo- 1411 -


ArribaAbajo   Cuando pasó con Cristo fugitivo
para habitar la Virgen más hermosa
la tierra por Pirámides famosa,
tanto que pareció del cielo estribo.

   A los niños, que el golpe ejecutivo  5
sintieron, y lloró Raquel piadosa,
anticipó la mano poderosa
entendimiento claro y discursivo.

   Mas tanto a vos ¡o niño! os clarifica
la virtud celestial, que pudo hacello,  10
que al discurso el valor también aplica.

   Así a morir apercibís el cuello,
con que haberos nacido verifica
primero la corona, que el cabello.




ArribaAbajoDe Pastores de Belén




ArribaAbajo- 1412 -


Libro I


ArribaAbajo   Siendo de amor Susana requerida,
estándose lavando en una fuente,
de dos Jueces, que lascivamente
vieron desnuda y de virtud vestida.

   Dijo llorando: ¡Ay sola y combatida  5
por todas partes del dolor presente!
pues morirá mi honor, si lo consiente,
y si lo niega, perderé la vida.

   ¡Ay muerte victoriosa, no me asombres,
pues la vida del alma, que pretendo,  10
muriendo gozará más altos nombres!

   Porque será mejor, si me defiendo,
caer sin culpa en manos de los hombres,
que con pecar en las del Dios que ofendo.




ArribaAbajo- 1413 -


Libro I, PYRENO


ArribaAbajo   Cándida Virgen, soberana Astrea,
ley de las artes, de los tiempos hija,
santa Verdad, eternamente fija
de tu Hacedor en la suprema idea.

   Sol que nuestras tinieblas hermosea,  5
y tesoro, que hallado regocija,
pues cuanto más oscuridad te aflija,
no harán los años que lo que es no sea.

   Tú más que el Rey, que la mujer y el vino,
propuesta de los tres en competencia,  10
por quien la libertad halló camino.

   Eres el fin y el alma de la ciencia,
y un atributo, que en el Ser divino
tiene con los demás correspondencia.




ArribaAbajo- 1414 -


Libro I, LUCELA


ArribaAbajo   Por uno y otro bárbaro soldado
dividiendo el acero belicoso,
justo respeto de su rostro hermoso,
en jazmines y púrpura bañado.

   Entró Judith al pabellón bordado  5
del Capitán de Ninive famoso,
tan bien calzado el pie pequeño airoso,
que le llevó los ojos el calzado.

   Calzada de la luna entró MARÍA
en el mundo tan limpia y tan hermosa,  10
que no sólo pisó su tiranía.

   Pero llevó los ojos amorosa
del mismo Dios, que la dispone y cría
con limpieza de Madre y pies de Esposa.




ArribaAbajo- 1415 -


Libro I, FABIO


ArribaAbajo   Todos los atributos que tenía
Dios soberano, en que hombre Dios se nombre,
parece que cumplieron con su nombre,
y lo que a cada cual se le debía.

   Satisfizo a su gran sabiduría  5
con el saber hacer que Dios fuese hombre,
y a su justicia, cuando más asombre,
que Dios a Dios satisfacer podía.

   Al poder con querer satisficiera,
y al amor con amar nuestros provechos,  10
y a su piedad con ver nuestra desgracia.

   ¿Pero a su inmensidad cómo pudiera,
si cupo de una virgen en el pecho,
pues no era inmensa, a no lo ser de gracia?




ArribaAbajo- 1416 -


Libro I, ERGASTO


ArribaAbajo   Del árbol Angelín incorruptible,
de tersa plata y de cristal lustroso,
de oliva de Sethín y de oloroso
Cedro del monte Líbano apacible.

   De las piedras de luz inaccesible,  5
del parto de la tierra más hermoso,
del mismo sol en guarnecer dichoso
al que hasta ahora se mostró invisible.

   Caja hiciera a Jesús mi humilde celo;
¿mas cómo busca la ignorancia mía  10
árboles aromáticos del suelo?

   ¿Oro, plata, cristal, piedras, sol, día,
si la tiene mejor que el mismo cielo,
en las puras entrañas de MARÍA?




ArribaAbajo- 1417 -


Libro I, ERGASTO


ArribaAbajo   Bien sé yo, que Angelín incorruptible,
ni el arca de Sethines generoso
lugar a un niño, que es Maná sabroso,
Dios hombre, y hombre Dios incomprensible.

   Bien sé, que al sol más claro y apacible,  5
que no digo que al oro poderoso,
al marfil blanco y al cristal lustroso
se mostrará su luz inaccesible.

    Bien sé que no son piedras de provecho,
ni cuantas perlas el Oriente cría,  10
pero puedo deciros satisfecho:

   Que en saliendo del claustro de MARÍA,
le hiciera caja de su virgen pecho,
donde ha de trasladarle el mismo día.




ArribaAbajo- 1418 -


Libro II, ERGASTO


ArribaAbajo   No hay oro con esmaltes diferentes,
rubíes rojos, cándidos diamantes,
ni de los Orientales elefantes
para terso marfil tan blancos dientes.

   No hay tan puros cristales transparentes,  5
ni crisolitos hay tan rutilantes,
ni perlas en los nácares cambiantes,
ni rayos en el sol resplandecientes.

   Pues todo para Dios es cosa baja,
incircunscrito, grande y no medido,  10
porque es en lo infinito la ventaja.

   Pero si ya después de haber nacido,
la grandeza de Dios admite caja,
darele un corazón arrepentido.




ArribaAbajo- 1419 -


Libro II, CLORIS


ArribaAbajo   Si cada vez que un hombre murmurase
del amigo, del prójimo y ausente,
Jesús dijese, es hombre suficiente
a que la voz y el ánimo templase.

   Si cada vez que del honor tratase  5
del que infama y corrige vanamente,
Jesús dijese, y con humilde frente
a las divinas letras se humillase.

   Es imposible que el furor más ciego,
y la vergüenza más soberbia y loca,  10
con tal rocío no templase el fuego.

   Que el nombre de Jesús tanto provoca
a amara Dios y al prójimo, que luego
penetra el corazón desde la boca.




ArribaAbajo- 1420 -


Libro II, ERGASTO


ArribaAbajo   Deja, Pascual, las berzas y el repollo,
el queso deja, cuelga al clavo el rallo,
mira que cante en la majada el gallo,
saca, Ginés, de la ceniza el bollo.

   Vamos a ver en un helado escollo  5
un Niño Dios, cuya alabanza callo,
de la vara de Aarón florido tallo,
y de sus hojas el mejor pimpollo.

   Carguemos de presentes un camello
para el Sansón de Filistín cuchillo,  10
que le calienta un buey con su resuello.

   Verás que canta en pajas como grillo,
verás la cifra del Eterno sello,
rubí y diamante en un sellado anillo.




ArribaAbajo- 1421 -


Libro II, ALPHESIBEO


ArribaAbajo   Sin fuego, sin paredes, sin tapiz
yace entre pajas quien nos dio la paz,
y hoy juega con el hombre taz a taz,
cubierto Dios con el mortal matiz.

   En mimbres, como jaula de perdiz,  5
con llanto llama al hombre montaraz,
y porque tiemble de la humana faz
a Leviatán enfrena la nariz;

   Rut tiene a Obed, el hijo de Booz,
y pues le ha de moler en almirez,  10
bien se puede vestir negro capuz.

   Ya no dará, como otras veces coz,
al alma pieza negra en su ajedrez,
ni será de mis yerros avestruz.




ArribaAbajo- 1422 -


Libro III, RÚSTICO


ArribaAbajo   Este cordero humilde, o niño bello,
o cordero más puro y soberano,
como el de Isaac, quisiera de mi mano
dar en lugar de tu inocente cuello.

   Y aunque es cedros al Líbano, ofrecello  5
a la inocencia de tu velo humano,
admite el don de un rústico villano,
Phaethonte ya del sol de tu cabello.

   Yo no te puedo dar lienzos sutiles,
brocados Persas de Real decoro,  10
ni aromas en cristales y marfiles.

   La voluntad es el mayor tesoro,
por que con ella en los presentes viles
de amante es el amor y el alma es oro.




ArribaAbajo- 1423 -


Libro III, ELISIO


ArribaAbajo   De la salutación que el ángel santo
os hizo, tan suave y amorosa,
procedió la salud, Virgen hermosa,
que nuestra enfermedad remedió tanto.

   Para hacer un compuesto sacrosanto  5
púsose el ave en la virgínea Rosa,
hipostática unión maravillosa,
del hombre gloria y del infierno espanto.

   Bálsamo de la rosa y azucena,
agua pura de zarza sin espina,  10
nuestro veneno original deshace.

   Sois de salud, como de gracia, llena,
débese a Vos la humana y la divina,
pues Dios es la salud, y de Vos nace.




ArribaAbajo- 1424 -


Libro III, ROSARDA


ArribaAbajo   La Esposa enferma, de su amor quejosa,
manzanas pide por remedio y flores,
y el alma con dulcísimos amores
en lo que ha de pedir está dudosa.

   La enfermedad, no sólo peligrosa  5
de Eva, sino de tantos sucesores,
a las manzanas mira, y por mejores
juzga las flores que pidió la Esposa.

   Dos Evas tuvo el mundo: la primera
pidió manzanas, flores la segunda  10
de la Vara que alzó del mundo el luto.

   Virgen, en vuestro Fruto el alma espera:
Cristo es el fruto, y de esa Flor redunda:
sin Cristo no hay salud, sin flor no hay fruto.




ArribaAbajo- 1425 -


Libro III, ROSARDA


ArribaAbajo   Vio la mujer que el blanco y rojo fruto
del árbol de que Dios le había privado
al gusto y a la vista daba agrado,
que nos cubrió después de eterno luto.

   Diola a su esposo, original tributo  5
a que el mundo dejaron obligado,
mar que sola una Virgen lo ha pasado
con libre planta y pie divino enjuto.

   Tuvo en Eva principio nuestra culpa;
en Adán la disculpa, que inocente  10
a su mujer de aquel engaño culpa;

   vengose de su envidia la serpiente,
mas trajo otra Mujer tanta disculpa,
que con la planta le rompió la frente.




ArribaAbajo- 1426 -


Libro III


ArribaAbajo   Lloved nubes al justo, aquel Eterno,
cuya generación ninguno cuenta,
y en tierra virgen de milicia exenta
prodúzcale una flor, pimpollo tierno.

   Llorad, cielo, el Verbo, que ab eterno  5
se engendra en Dios, y vive y se alimenta,
por bien del hombre, y para eterna afrenta
del envidioso Rey del lago Averno.

   Baje la luz y gloria de las gentes
al limbo oscuro a reparar sus daños,  10
tras tantos siglos de la vida ausentes.

   Y adviertan nuestros frágiles engaños,
lo que enojan a Dios desobedientes,
pues lo estuvo de Adán cuatro mil años.




ArribaAbajo- 1427 -


Libro III


ArribaAbajo   Miró Dios soberano la pureza
del corazón de Abel, y el suyo aplica
al ara, en que el cordero sacrifica,
que de su aprisco fue la mejor pieza.

   Caín armado el rostro de fiereza,  5
en vez de altar malicias edifica,
y la muerte en la envidia que publica,
asomó por el mundo la cabeza.

   Hasta que la inocente sangre vierte,
la virtud de su hermano le fastidia;  10
¡ay dura envidia, poderosa y fuerte!

   ¿Mas qué se espanta, quien con ella lidia,
si la primera espada de la muerte
se tomó de las manos de la envidia?




ArribaAbajo- 1428 -


Libro III


ArribaAbajo   Letras del alma, espejo cristalino,
retrato natural, clara memoria,
a quien rinden los tiempos su victoria,
del muerto lengua, y voz del peregrino.

   A vos os debe con laurel divino  5
el linaje mortal la inmortal gloria
que dan la ciencias, y la eterna historia,
que a la perpetuidad halló camino.

   Si a César, si a Alejandro hacéis famoso,
hoy a vuestros pacíficos efectos,  10
rindan las armas su valor fogoso.

   Pues por vosotras tienen los defectos
castigo, y las virtudes premio honroso,
vida el ingenio, y el alma los conceptos.




ArribaAbajo- 1429 -


Libro III


ArribaAbajo   Envuelto el cielo en confusión oscura,
lloviendo mares de su brazo airado,
Dios, que basta decir Dios, enojado
y que le ofende ya su misma hechura.

   Dura el enojo y el castigo dura,  5
la luz está escondida, el Sol turbado,
y el hombre por los montes anegado
aumenta con llorar su desventura.

   Para el Arca en Armenia, el arco asoma
coronado de paz y de alegría;  10
por la oriental ventana el ramo toma

   de verde oliva, en que la paz venía,
Noé de aquella cándida paloma,
y el mundo de los labios de María.




ArribaAbajo- 1430 -


Libro IV


ArribaAbajo   África adusta, que del negro Egipto
a las columnas de Hércules tendida
te vive el Mauro, el Líbico, el Numida,
desierta por tu bárbaro distrito.

   Centro del mundo en tu Salén descrito,  5
de Tanais y del Nilo guarnecida,
en grandeza a las otras preferida,
Asia, testigo del primer delito.

   Rendid a Europa bella vasallaje,
Europa, donde está la policía,  10
sin que reciba la razón ultraje.

   Europa al mundo, como el sol al día,
que en armas victoriosa, culta en traje,
los artes guarda, y los ingenios cría.




ArribaAbajo- 1431 -


Libro IV


ArribaAbajo   Hablaba el mundo en una lengua sola,
y para dilatar su nombre al suelo,
hizo diseño opuesto al alto cielo
de una torre soberbia, y fabricola.

   Dios descendió desde sí mismo, y viola,  5
y para confundir su injusto celo,
cerró su oído, y puso al aire un velo,
diole licencia al tiempo, y derribola.

   Y aunque esta injusta y bárbara quimera
fue de Nemrod soberbio atrevimiento;  10
si nuestra obligación se considera.

   Mayor torre levanta por el viento,
y más oscura confusión espera,
quien sólo opone a Dios su pensamiento.




ArribaAbajo- 1432 -


Libro IV


ArribaAbajo   Con los deseos de Raquel servía
un nieto de Abrahán a un suegro airado,
llevando su esperanza y su ganado
de un año en otro, y de uno en otro día.

   Deseaba a Raquel, que hablaba y vía,  5
tan contento del mal de su cuidado,
que de la posesión de Lía cansado,
más que el amor le atormentaba Lía.

   Tan corto premio del engaño arguye,
que aunque puede mentir la confianza,  10
más estima Jacob el bien que huye.

   Y lo que espera, más que lo que alcanza,
que la engañosa posesión destruye
lo que entretiene el bien en esperanza.




ArribaAbajo- 1433 -


Libro IV, LUCELA


ArribaAbajo   Salve divino faro, honor del suelo,
del mar del mundo estrella tramontana,
lucero celestial de la mañana,
del sol cortina y transparente velo.

   Salve divina Madre del consuelo,  5
piadoso amparo de la vida humana,
Virgen prudente, humilde soberana,
arco de eterna paz, cifra del cielo.

   Salve paloma cándida, MARÍA,
en cuyo pico de rubí ceñido  10
vio el mundo el árbol de esperanza santa.

   Salve Aurora del sol, salve alegría
del humano linaje redimido,
que para siempre tu alabanza canta.




ArribaAbajo- 1434 -


Libro IV


ArribaAbajo   Al hijo de la mirra, al Verbo santo,
que en la niñez del mundo en lo primero,
dio incienso en ara el humo de un cordero;
causa de la primera sangre y llanto.

   Al sol del oro autor no causa espanto,  5
que tres reyes del Árabe hemisferio,
den mirra, incienso y oro, culto y fuero
de un rey, Dios hombre, que se humilla tanto.

   De la misma Sabá Nicaula bella,
sabia por sabio a Salomón traía  10
dones y enigmas, fama fue, no estrella.

   Hoy, Reyes, a mayor sabiduría
traéis presentes, y guiados de ella
halláis la enigma en brazos de MARÍA.




ArribaAbajo- 1435 -


Libro V, ERGASTO


ArribaAbajo   Engendra al Hijo el Padre sempiterno,
contemplando en sí mismo su hermosura,
una noticia suya, una figura
de su sustancia, un Dios, un Verbo eterno.

   Procede de los dos un amor tierno  5
de agrandarse y de ver su inmensa altura,
un Espíritu Santo, una luz pura,
un Dios, una sustancia, un ser coeterno.

   ¡O enigma, o mar, o sol resplandeciente,
que tiene al hombre mudo, al Ángel ciego,  10
cielo, donde la fe sirve de polo!

   Un Dios y tres personas finalmente
como el sol, en quien hay cuerpo, luz, fuego,
y es sólo un sol, figura de Dios solo.




ArribaAbajo- 1436 -


Libro V, AMINADAB


ArribaAbajo   Padre que engendras ab eterno el Verbo,
noticia tuya y sustancial concepto,
mirando de ti mismo el ser perfecto,
luz amorosa que a los dos reservo;

   cuya hermosura el Serafín protervo  5
pensó igualar, poniendo por objeto
al Rey de gloria no vivir sujeto,
que tomó por mi bien forma de siervo.

   Santa Trina unidad, Trinidad una,
que inseparablemente en ti consistes,  10
énfasis de los cielos estupendo;

   hermosa forma, sin materia alguna,
presencia potencial que en todo asistes,
adoro en ti lo que de ti no entiendo.




ArribaAbajo- 1437 -


Libro V, FABIO


ArribaAbajo   Los que a tus plantas su hermosura aplican,
y a tu divino sol hacen diadema,
que con tan soberana epifonema
santo mil veces, santo reduplican.

   Tu inescrutable esencia testifican,  5
con ver que a su poder al tuyo tema,
divino Teso, Majestad suprema,
que tantos atributos significan.

   Si al triángulo santo que contiene
tu círculo divino el pensamiento  10
tal vez como veloz confuso viene.

   En mi pequeño mundo miré atento
tu semejanza, pues el alma tiene
memoria, voluntad y entendimiento.




ArribaAbajo- 1438 -


Libro V, DAMÓN


ArribaAbajo   La más blanca paloma, que en la fuente
del sagrado Jordán bañó segura
la honesta grana de la boca pura,
mensajera del sol resplandeciente.

   Humillado del Líbano la frente,  5
y en sus cándidos pies la luna oscura,
éxtasis de los cielos su hermosura,
anida en Nazareth humildemente,

   Cubrió su honestidad de blanco manto
el hombre hasta su edad mejor del suelo,  10
José Virgen, pastor, su deudo santo.

   Ella al pecho de Dios alzando el vuelo
dio puerta al sol, a la tiniebla espanto,
al cielo tierra, y a la tierra cielo.




ArribaAbajoDe Jerusalén conquistada




ArribaAbajo- 1439 -


Argumento Libro I


ArribaAbajo   La sombra del difunto Norandino
al Saladino en sueño le reprende,
su gente junta, y conquistar pretende
los muros del Pirámide divino.

   Cerca del Amarinto cristalino  5
la primera batalla Guido emprende;
queda vencido, y los Maestros prende
del Temple y de San Juan el Saladino.

   Piérdese el brazo de la Cruz, y muestra
el español don Juan, que los gobiernos  10
quieren con el valor fortuna diestra.

   Doncellas santas y mancebos tiernos
mártires mueren, y con gloria nuestra
ocupan los alcázares eternos.




ArribaAbajo- 1440 -


Argumento Libro II


ArribaAbajo   Pasa Ricardo, rey de Inglaterra,
por voto a España, y su Patrón visita,
sale Sibila de Sión, y quita
a Guido el gusto de seguir la guerra.

   Con él a Ptolemayda se destierra,  5
su triunfo el Saladino solicita;
entra en Jerusalén, pero no imita
al Macedonio que adoró su tierra.

   Saquean los Genízaros con llanto
común las casas, reservando el Moro  10
el templo insigne y el sepulcro santo.

   Blanca defiende el virginal tesoro,
dando a su patria honor y al Asia espanto,
y Sol aumenta al sol los rayos de oro.




ArribaAbajo- 1441 -


Argumento Libro III


ArribaAbajo   Los Cristianos Latinos la sagrada
ciudad dejan llorando: Heraclio intenta
darles consuelo, y junto al mar les cuenta
la profecía de Nicaula hallada.

   De Salomón la máquina dorada,  5
del templo y de sus obras la opulenta
fábrica, y lo que el Indio Ofir presenta,
la plebe escucha en lagrimas bañada.

   Pásalos a cuchillo el Conde fiero,
pero amanece muerto, y el rey Guido  10
al Persa quiere acometer primero.

   Mas siendo de Sibila detenido,
envaina la piedad el blanco acero,
y queda Marte del amor vencido.




ArribaAbajo- 1442 -


Argumento Libro IV


ArribaAbajo   A Dios se queja la cautiva Elía:
baja a Ricardo un Ángel soberano,
y a la conquista Alfonso Castellano
convoca gente y Capitanes cría.

   Vende Guido al Soldán y el mismo día  5
vuelve a cercarle el Bárbaro Persiano;
Sibila con sus hijos el humano
Imperio deja, el alma al cielo envía.

   De Italia el César Federico baja,
y el ejército bárbaro destierra,  10
con que de Ptolemayda el cerco ataja.

   La soberbia se extiende a civil guerra,
pero si al cielo por subir trabaja,
menos intenta en oprimir la tierra.




ArribaAbajo- 1443 -


Argumento Libro V


ArribaAbajo   Robada Elisa del feroz Conrado
llora casada con marido injusto,
porque no puede ser forzado el gusto,
que lo deja de ser siendo forzado.

   Entra de mil laureles coronado  5
a Armenia y Lycia Federico Augusto,
y cuando cumple el voto santo y justo
le ahoga el Cydno en su cristal bañado.

   Hace su hijo sus exequias: viene
a pedirle Almerico que prosiga,  10
pero la fiera peste le detiene.

   Crece al furia, y a volver le obliga,
que cuando el hombre a Dios airado tiene,
cuando está más seguro le castiga.




ArribaAbajo- 1444 -


Argumento Libro VI


ArribaAbajo   Desprecia el Saladino la venida
de Alfonso y de Ricardo, y la victoria
celebra altivo de soberbia y gloria,
de oro y laurel la frente guarnecida.

   Cuéntale un Español de la perdida  5
España la inmortal lloros a historia,
y oscurecer intenta la memoria
a la rueda del sol y al tiempo asida.

   Junta nueve Españoles en campaña;
derriban nueve Persas por el suelo,  10
y viendo los Genízaros la hazaña,

   con flechas, aunque plumas de su vuelo,
dan otros nueve de la fama a España,
y suben nueve mártires al cielo.




ArribaAbajo- 1445 -


Argumento Libro VII


ArribaAbajo   En la margen del Tajo la divina
ciudad fundan los niños de Toledo;
Eustochio viejo los incita a miedo,
y Thyrso los esfuerza y determina.

   Los Reyes desembarcan en Micina;  5
pinta Joaquín a Alfonso otro Gofredo;
vuelve a correr el mar sereno y ledo
la santa armada, y a Salen camina.

   Turba el demonio el mar, Ricardo pide
a la Virgen divina amparo, y ella  10
al Hijo eterno, que sus ruegos mide.

   Lleva la armada a Chipre la Esther bella,
que es vara de Moisés, que le divide,
y en los peligros la mejor estrella.




ArribaAbajo- 1446 -


Argumento Libro VIII


ArribaAbajo   Ricardo toma puerto, aunque lo impide
Chipre, y Alfonso por traición es preso;
murmuran los Ingleses del suceso,
más Garcerán airado los divide.

   Ismenia transformada en hombre pide  5
la roja Cruz al Español impreso
dentro del alma, y va perdiendo el seso,
donde el sagrado ejército reside.

   Llegan los niños a Valencia, donde
su rey Aliberbey los martiriza,  10
y allí sus cuerpos, no su fama, esconde

   Que de su pura y cándida ceniza
fenices vuela, donde amor responde,
que el cielo de su fe los eterniza.




ArribaAbajo- 1447 -


Argumento Libro IX


ArribaAbajo   Impide Mafadal el puerto santo
con un navío de serpientes fieras
a las sacras Católicas banderas,
mas desvanece Garcerán su encanto.

   Comen los Reyes juntos, y entre tanto  5
mezclan él y Borbón burlas y veras,
Herfrando con palabras verdaderas
mueve sus pechos a dolor y espanto.

   Carlo vende a don Juan y el Saladino
envía de secreto a Tarudante,  10
por quien el de Aguilar a morir vino.

   Mas de Jerusalén a la triunfante
el águila subió, y al sol divino
probó los ojos de su fe constante.




ArribaAbajo- 1448 -


Argumento Libro X


ArribaAbajo   Envía la cabeza Tarudante
de Carlo al campo, y de laurel ceñido
entra en Jerusalén, más ofendido
matarle manda el Bárbaro arrogante.

   Alquindo de su hija tierno amante,  5
codicioso del oro prometido
le libra, y muere; el campo dividido
toma las armas, Garcerán delante.

   Todos pretenden de don Juan la espada;
ya Ismenia a Tito; Garcerán defiende  10
la vida, que ha de ser su ciego abismo.

   Muere Conrado, y Isabel vengada
muestra, que aunque se guarde quien ofende,
no puede estar seguro de sí mismo.




ArribaAbajo- 1449 -


Argumento Libro XI


ArribaAbajo   En Ptolemayda, por ganar la espada
de don Juan de Aguilar hacen famosos
hachos los Capitanes valerosos,
y declararse Ismenia enamorada.

   Alfonso la desprecia, y escuchada  5
entre unos verdes árboles hojosos
de Garcerán, rindieron sus hermosos
ojos el alma de fiereza armada.

   En Tiro se corona Tarudante;
busca Isabel su esposo, y cuando piensa  10
gozarle vivo, se le muestran muerto.

   Que el tiempo por instantes inconstante,
donde se espera el bien, pone la ofensa,
y sólo es cierto en él, el ser incierto.




ArribaAbajo- 1450 -


Argumento Libro XII


ArribaAbajo   Llora Isabela, Henrico la pretende,
al de Aguilar entierran con su espada,
tres años Ptolemayda está cercada,
el hambre entra feroz partido emprende.

   Ricardo en todos su piedad extiende,  5
dando el madero de la Cruz sagrada,
fíngele un Turco, y la maldad trazada
por Gravelina en alta voz se entiende.

   Degüella mil Católicos Branzardo,
ríndese Melidora a la hermosura  10
de Ismenia en traje varonil gallardo.

   Matar un Persa con furor procura
en medio de su ejército a Ricardo
que no hay defensa de traición segura.




ArribaAbajo- 1451 -


Argumento Libro XIII


ArribaAbajo   A Reynaldo en Sufet Sirasudolo
vence traidor, de Ismenia se enamora
engañada del traje Melidora,
con ella Garcerán combate solo.

   Engáñale una espía de aquel polo  5
Sinón al Persa, y como el caso ignora,
desafía la gente vencedora,
más que Faetón soberbio con Apolo.

   Préndele, y vuelve con la noche oscura
Ricardo al fuerte, en que su gente mata,  10
y ver Alfonso a su Leonor procura.

   Cautivo Mafadal se la retrata,
abrasa a Ismenia en celos su hermosura,
y a Garcerán su condición ingrata.




ArribaAbajo- 1452 -


Argumento Libro XIV


ArribaAbajo   Sale la Envidia del oscuro infierno,
y visita la casa del Agravio,
vuela bañando en ira y sangre el labio,
y despierta al Francés con odio interno.

   A Otón deja Felipe su gobierno,  5
llorando Uberto viejo, ilustre y sabio,
que desafía en justo desagravio
de su verdad, a Guisa, joven tierno

   Elisa al fin tercera vez se casa,
libra Girón la imagen de MARÍA  10
del fuego Turco y la crueldad Armenia.

   Ricardo a Tiro asalta, el brazo pasa
de Alfonso un Persa, y en la herida impía
la sangre es suya, y el dolor de Ismenia.




ArribaAbajo- 1453 -


Argumento Libro XV


ArribaAbajo   Para tomar la flecha se aperciben
los Castellanos, Castro a Alacandro mata,
visitar el sepulcro Osorio trata
con Garcerán, los Moros lo prohíben.

   Dos bofetones al entrar reciben  5
por el tributo, y no pagarle en plata,
Branzardo los conoce, y los maltrata,
aunque sus nombres en la fama escriben.

   Vuela una mina a Claridoro, y parte
Pacheco a rescatar a Osorio, haciendo  10
sobre el asiento una Española hazaña.

   Tiembla de verlo el Saladino Marte,
y pacheco su nombre engrandeciendo
desprecia el oro, y ennoblece a España.




ArribaAbajo- 1454 -


Argumento Libro XVI


ArribaAbajo   Sepulta el Rey Inglés a Claridoro,
entran a Tiro, y Tarudante huye,
Ricardo el Reino a Guido restituye
con Chipre, y toma la corona de oro.

   Murmuran los Latinos, y el decoro  5
pierde a Otón Garcerán, y el Rey concluye
casar a Alfonso con Leonor, y excluye
Ismenia a Garcerán, terror del Moro.

   Lamenta el Español su desventura,
siete reyes vencidos le presenta,  10
y no se mueven a piedad los cielos.

   Guido se parte a Chipre, Ismenia jura
no ver a Alfonso más, pues la atormenta,
si lo que jura amor, cumplen los celos.




ArribaAbajo- 1455 -


Argumento Libro XVII


ArribaAbajo   Fórmanse los dos campos, y consulta
a Brandalisa Garcerán, y en tanto
entre JERUSALÉN y Belén santo
ninguno la batalla dificulta.

   Mata Marbelio a Uberto, a quien sepulta  5
su hijo con debida pompa y llanto,
véngale Alfonso, y dando al Asia espanto,
cubre de rojo humor la arena inculta.

   Encuentra Garcerán con el temido
Branzardo, a Ismenia hieren, y él la pone  10
en su caballo, de piedad movido.

   Ella a quererle el corazón dispone,
que es efecto de amor vencer vencido,
y no hay amado, a quien amor perdone.




ArribaAbajo- 1456 -


Argumento Libro XVIII


ArribaAbajo   Mata a Caribe Silva Lusitano
conoce Ismenia el Castellano Marte,
promete ser su esposa. Alegre parte
a Belén el ejército Cristiano.

   Hace al envidia del primer tirano,  5
que de la empresa el Rey Inglés se aparte,
y a Inglaterra vuelve el estandarte
que ya esperaba el triunfo soberano.

   Mendo de Sandoval a Alfonso llama,
a quien los Moros pierden el decoro,  10
y vuélvese también sin perder fama.

   Quedando el santo y celestial tesoro,
que fue del hombre y Dios última cama,
de un Persa esclavo, y el rigor de un Moro.




ArribaAbajo- 1457 -


Argumento Libro XIX


ArribaAbajo   Pasa en alarde el campo Castellano,
honra la roja Cruz a los Gaytanes,
van a Sicilia fuertes y galanes,
y de ella a Barcelona Alfonso Hispano.

   Nueva Raquel le ciega, y en la mano  5
suspende el cetro, a quien sus Capitanes
que supieron vencer tantos Soldanes,
quitan la vida con valor Cristiano.

   Alfonso llora, aunque razón lo niegue,
y obliga al cielo a que le ponga cargos  10
un Ángel santo, y que a reñir le llegue.

   Prométele también trabajos largos,
que enoja a Dios, que el que es pastor se ciegue,
cuando ha de ser de sus ovejas Argos.




Arriba- 1458 -


Argumento Libro XX


Arriba   El santo reino de Jebus adquiere
el Saladino en paz, a quien lastima
Gofredo en sueños, la ciudad anima
Thomé Abisinio, y defenderla quiere.

   La industria Norandino le refiere,  5
y los que el Persa mata, el cielo estima,
quiere volverse Henrico, y desde encima
de un corredor precipitado muere.

   Leopoldo, Duque de Austria, al Inglés prende
y muerto el Saladino al mundo muestra  10
en la mortaja, que de un asta pende.

   Que de cuanto ganó su fuerte diestra,
y el Reino, que de mar a mar se extiende
no lleva más; ¡o vana ambición nuestra!





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