Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Sonetos encontrados en diversos lugares
A consentir al fin en su porfía
Alzó Venus las faldas por un lado,
Aquí descansa en eternal modorra,
A un viejo inquisidor es presentada
Bajábale su mes cada semana
Bien debe coronar tu ilustre frente,
Bujarrona Penélope, ¿qué puto
Casó de un arzobispo el despensero,
Coronado de lauro, yedra y box,
Dar un real a una dama es menosprecio;
De cierta dama que a un balcón estaba
De quince a veinte es niña; buena moza
El vulgo comúnmente se aficiona
Entre unos centenales yo vi un día
Estaba Lisis en campal batalla
Estábasele Efesia cazadora
Estábase Teresa de Locía
Estaba una fregona por enero
Esta mañana, en Dios y enhorabuena,
Esta noche, Dorisa, yo soñaba
Es una dulce voz tan poderosa,
Hoy de los hondos senos del olvido
¡Señor don Juan, quedito, que me enfado!
¿De qué sirve, capón, enamoraros
¿Qué captas, noturnal, en tus canciones,
La esfera, en que divide bien compuestas
«Los ingleses, Señor, y los persianos
Las fuerzas, Peregrino celebrado,
Lo menos bello y más apetecido,
Meona Venus, madre del mocoso
No te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado
Paréceme, señora Catalina,
Primero es el besalla y abrazalla
Pues te nombra Marcial, Félix y Lope,
Quien quisiere ser culto en sólo un día
Rogarla, desdeñarme; amarla, hundirme;
Suelta mi Manso, pastorcillo extraño,
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