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Una productora cinematográfica en la Galicia republicana: la Folk


Luis M. Quiroga Valcarce






I

Ya desde los primeros programas cinematográficos del siglo XIX observamos la existencia de cintas rodadas y producidas en Galicia. El pionero fue el fotógrafo coruñés, de ascendencia francesa, Joseph Sellier. Era frecuente, a principios de nuestro siglo, que los empresarios exhibidores produjeran sus propias películas de reportaje con una clara influencia del viejo estilo Lumière. En la década de los veinte existían en Galicia varias productoras: la Celta Films, Ediciones Fraga y Galicia Cinegráfica, entre las más relevantes; además, existía producción financiada por diversas entidades: ayuntamientos, diputaciones y comisiones diversas.

Por tanto, la actividad productora en el período previo a la Segunda República aún no siendo destacada -sobre todo si la comparamos con otros núcleos de la Península-, ofrecía una lista amplia de obras casi siempre documentales1. En los años treinta algunas empresas pioneras continuaron, caso de Galicia Cinegráfica, y aparecieron realizadores nuevos.

La producción de películas se concentraba en Madrid y Barcelona, sobre todo; pero también en Valencia y algo en Bilbao2. Ahora bien, al mismo tiempo, existía en toda la periferia el rasgo común de una determinada producción autóctona llevada a cabo por pequeñas empresas productoras locales o por personas independientes vinculadas a la profesión fotográfica. Este hecho, poco tenido en cuenta, se ha puesto de relieve en las últimas décadas a raíz de diferentes estudios regionales en relación con la Historia del Cine3.

El significado de esta producción autóctona y marginal, salvo excepciones, en su momento tuvo cierta relevancia, aun que menos de la que hoy queremos otorgarle por una serie de circunstancias. Para nosotros, a más de medio siglo de distancia, su interés es obvio desde distintos puntos de vista, a pesar de que se conservan pocas obras. Uno de los puntos de interés más remarcable es la recuperación de la memoria local a través de los distintos documentos filmados. Las dificultades para la recuperación de estos materiales, como puede adivinarse, son innumerables; sobre todo, si tenemos en cuenta, que las fuentes relativas al cine nunca fueron objeto de consideración histórica, por lo que se perdieron documentos insustituibles y aún los mismos filmes. La labor de investigación, por tanto, tiene que ser paciente, salvando con perspicacia las múltiples lagunas que se presentan.

A este respecto, conviene recordar las palabras de François de la Breteque:

«En fait, cette production reste mal connue et fait un peu figure de parent pauvre dans les études historiques à côté du film de fiction ou des bandes d'actualités4».






II

La empresa productora Folk tenía su sede en la ciudad de Pontevedra. Al igual que había ocurrido con José Gil en Vigo5, los hermanos Barreiro se habían iniciado en el arte de la fotografía, para luego dedicarse a la cinematografía.

En los años veinte, Enrique Barreiro Vázquez no sólo practicaba el séptimo arte sino que además lo hacía en color. Ya en 1925, presentó diversos ensayos de cine en color, aun que todavía imperfectos, en los que se mostraba «el verde dulce de la pradera de Lérez y el nacarado color de las mejillas de bellas señoritas (...), al igual que sus relucientes trajes, (...) con su propia y natural tonalidad»6. En 1927, se estrenaba en el Teatro Principal de Pontevedra el filme Pontevedra, cuna de Colón, realizado por Juan Enrique Barreiro Vázquez, con la asistencia de autoridades, representantes del Comité Pro Colón, diversas sociedades y la prensa7. Veamos un comentario periodístico publicado al día siguiente:

«Con ser la materia de la película interesante y atrayente de suyo, no fue esto lo que motivó la expectación y la admiración del público; sino el hecho de que la película es una resolución cabal del problema de la impresión cinematográfica en los colores naturales. (...) Porque con ser sorprendente la fidelidad con que en la película se reproducen los colores de los vestidos y las diversas tonalidades de los edificios por ejemplo, esto no llama tanto la atención ni sorprende tanto como el color perfecto de la carne humana en unos chicos desnudos que se presentan al público, como el color del mar en los distintos pasajes de la cinta, como el de unos eucaliptos que dan plena sensación de realidad y sobre todo como el del cielo y en él los detalles de las nubes tan reales (...).

Los pasajes de la obra constituyen un recorrido de los principales accidentes de nuestras rías (...)»8.






III

En el mes de julio de 1932 se funda en Pontevedra la productora de cine Folk, a cuyo frente está Enrique Barreiro con el cargo de director técnico. La casa Folk se propone producir un Noticiario periódico, para plasmar en imágenes animadas «nuestras costumbres, las rutas de turismo, las gestas deportivas, las fiestas aldeanas y las de las villas y ciudades, las notas de actualidad... cuanto es el vivir cotidiano de la tierra celta»9. Al mes siguiente, Enrique Barreiro publica un artículo en la prensa diaria, que entre otras cosas dice:

«(...) Si consideramos que la primera o segunda industria del mundo, cual es esta del cinematógrafo y sus derivadas, se ha hecho famosa, por los pingües beneficios que reporta a las empresas que con ella se relacionan; si consideramos también, que sus productos, una vez terminados y convertidos en manifestación artística del más fuerte dinamismo, son arma poderosa que se filtra en las multitudes- y las cautiva; si, finalmente vemos en ello el vehículo por excelencia capaz de una reconquista espiritual de nuestra raza. (...) Ahora bien. ¿Cómo conseguir cimentar sólidamente nuestra futura producción? Muy sencillo: empezando, hoy mismo a producir, no importa que clase de cine, no importa el asunto, cuanto más simple mejor; tras la práctica diaria, viene pronto la perfección, y después surge el estilo. Nuestro temperamento lo formará; y este estilo inconfundible y genuino que como consecuencia de la producción diaria tiene que manifestarse, será el marchamo más glorioso que acompañará a nuestra producción (...)»10.



Se trata de un auténtico manifiesto fundacional, que deja traslucir afanes que superan la visión estrictamente comercial de la empresa, para proponerse objetivos culturales propiciatorios de la recuperación de la identidad gallega.

El Noticiario n. 1 de la casa Folk se estrena el 1 de octubre de 1932 en el Teatro Principal de Pontevedra. El sumario consta de los siguientes reportajes:

- Viaje del presidente del Consejo y del ministro de la Gobernación a Galicia.
- Concurso de natación celebrado en Vigo.
- El Nuncio de S. S. en Villagarcía.
- La elección de Miss Galicia en Vigo.
- Partido de foot-ball en La Coruña.
- La playa Compostela en Villagarcía.
- Tiro de pichón en Balaídos.
- Atletismo en Pontevedra. Etc.11

Al día siguiente la prensa comenta el acontecimiento con frases elogiosas:

«(...) La técnica de esta producción cinematográfica está a la altura de las principales casas productoras del extranjero, siendo la fotografía de una claridad maravillosa.

Pontevedra se honra hoy, y Galicia toda, con la producción de este alarde cinematográfico que a través de las pantallas de los cines de toda España y América dará a conocer no solo lo de valor de nuestra tierra, así como de lo que son capaces los artistas nuestros, (...)»12.

En seguida, se estrena en el Teatro García Barbón de Vigo, en el Teatro Principal de Santiago y en otros lugares de Galicia13.



El último noticiario del que tenemos referencia en 1932, producido por la Folk, consta de los siguientes apartados:

- Actualidades de Pontevedra.
- Fiestas de Lugo.
- Fiestas de La Coruña.
- El Juan Sebastián Elcano14.

En 1933, la casa Folk presenta una película de gran transcendencia histórica en la vida político-cultural de Galicia. Se trata del filme Hacia una Galicia mejor15), que se visiona en sesión privada el día 4 de marzo de 1933 en el cine Coliseum de Pontevedra con la asistencia de la directiva del Partido Galleguista e informadores. La crónica resalta, además de la técnica, el argumento demostrativo de lo que será la autonomía de Galicia a través de «unos rótulos llenos de galleguismo»; y añade: «corrieron por la pantalla diversas escenas de la vida real de Galicia, para llevar al convencimiento de las gentes la necesidad de la autonomía»16.

En el diario El Pueblo Gallego aparece un artículo extenso titulado «Una película de Galicia. Artística y social», firmado por Juan Carballeira, que recoge múltiples alabanzas dedicadas a Ramón Barreiro, cuya obra se compara, por sus virtudes y estímulos, con la de los grandes poetas finiseculares. Para Carballeira, este filme producido por la Folk con financiación del Partido Galleguista, «es el mejor mitin galleguista que puede darse, y sin sofistica dialéctica: allí las cosas opinan por sí mismas, (...)»17.

El día 9 de junio de 1933 la casa Folk dedica una sesión de cine a los estudiantes pontevedreses y a sus familiares, con la película que describe la excursión estudiantil por el norte de España (Santander, Bilbao, etc.)18.

Hasta ahora hemos citado a dos de los integrantes de la productora Folk: los hermanos Barreiro, sus cabezas visibles; pero, sin duda, existen otros miembros. Uno de ellos es el pintor Ramón Peña, que participa en la filmación de la película documental y publicitaria Fiestas en Orense, cuya financiación va a estar respaldada por las casas comerciales, por el Ayuntamiento y la Diputación. Es la primera vez que se filman las Fiestas del Corpus y se pretende que puedan ser vistas en América19. La autoría, según la prensa, corresponde a Ramón Peña y Ramón Barreiro, cuyas caricaturas aparecen en el periódico. Peña aprovecha su estancia en Orense para inaugurar una exposición de pintura en el Recreo Liceo Orensano20. Antes del estreno, el 30 de julio de 1933 en el Teatro Losada, se celebra un pase privado, parte de cuyo comentario recogemos a continuación:

«(...) Como corresponde a su rango, la empresa productora, nos ha presentado un film lleno de interés por la diversidad de los asuntos recogidos por el tomavistas; hockey femenino, fútbol, aviación, tiro de pichón, reportajes, informaciones, etc. Y como nota de color, una magnífica semblanza arquitectónica de la ciudad, realizada con el más depurado gusto y la técnica más moderna.

La parte de publicidad, resulta tan interesante y original como el resto del film21».

«En septiembre de 1933 la casa Folk se halla realizando un nuevo Noticiario; para él la cámara capta una fiesta benéfica en el parque del Liceo Casino de Pontevedra»22.

«Los noticiarios de la casa Folk, después de algo más de un año de su fundación, siguen teniendo éxito, aunque no se haya podido cumplir la periodicidad prevista; en este momento, cuando se está preparando una edición sonora, se pretende que los noticiarios Folk tengan periodicidad semanal»23.



En la única referencia al cinema de la revista de la cultura gallega Nos, se resaltaba entonces la importancia creciente de la empresa Folk, con palabras de entusiasmo; así:

«(...) hai nas realizaciós Folk un sentimento e unha disposición artísteca inteiramente nosa, (...)». O esta otra frase: «(...) qu'as nacionaliza e enxerta por compreto no movemento de afirmanza galega»24.



La prensa del último trimestre de 1933, insiste en que dichos noticiarios semanales recorrerán los cines de Galicia y de América. Por fin, en diciembre, se estrena el Noticiario Comercial Sonoro, que obtiene críticas favorables para los hermanos Barreiro, ya que se dice: «Gustará mucho a los públicos donde se exhiba pues está admirablemente impresionado y la música que en él figura está muy bien sincronizada»25.

En el verano de 1934 la tarea cultural de la casa Folk marca un nuevo hito al filmar los trabajos de campo del Seminario de Estudos Galegos en las tierras de Deza (Pontevedra). Más de treinta miembros del Seminario se reúnen en Lalín por secciones. A esas tierras acude Barreiro (no se especifica cuál de los hermanos), para «sumarse a la obra de reconstitución de cultura gallega que está realizando el Seminario»26. En septiembre los diferentes periódicos gallegos se hacen eco de la terminación del reportaje El Seminario de Estudios Gallegos en Deza, recalcando la idea de su proyección hacia América:

«(...) se ha impresionado un interesantísimo reportaje donde aparecen las diversas actividades del Seminario en sus trabajos de campo, completado con fotografías de los locales del Seminario, de sus colecciones etnográficas. Este noticiario servirá para llevar a los emigrados gallegos de América por medio de las instituciones protectoras el testimonio de las labores que con tanto entusiasmo se vienen desarrollando»27.



Las actividades cinematográficas de la casa Folk parecen ser prósperas en base a los trabajos que va realizando; pero también debido al hecho de tener agentes en distintas capitales, aunque sólo tenemos documentado el caso del representante en Santiago28.

Otras producciones de la Folk en 1934 son las que siguen. Una película estrictamente publicitaria sobre los automóviles Citroën, de los cuales es representante en Vigo el importador Cesáreo González29. Un reportaje sonoro sobre el festival benéfico celebrado en Vigo en el Teatro García Barbón, del cual la publicidad dice:

«Teatro García Barbón

(...) Mujeres olvidadas, por Rex Bell (...)

Estreno de un precioso Noticiario Folk con un ballet interpretado por distinguidas señoritas viguesas»30.



Otro reportaje lo obtiene la Folk en la Sociedad Gimnástica de Pontevedra. El filme capta las evoluciones de la sección femenina, a base de movimientos gimnásticos y rítmicos31. La última producción de 1934, según nuestras investigaciones, es un encargo de la Patronal de Vigo con motivo de la visita a la ciudad del presidente de la Repúblicas32. Obsérvese que la realización se encomienda a la casa Folk de Pontevedra y no a la productora local, Galicia Cinegráfica, de José Gil (cuya empresa había iniciado un declive importante; de hecho, solamente tenemos registrado en dicho año el filme La factoría Albo y la pesca.

El año 1935 marca el final de las referencias sobre la casa Folk. En el mes de junio se estrena en el Teatro Principal de Pontevedra un reportaje sonoro Folk dedicado al día de Orense en la ciudad del Lérez33. Unos días después y en el mismo lugar se presenta el reportaje titulado Una visita a la Escuela Nacional de Trabajo de Pontevedra. El comentario que le dedica el periódico republicano El País es el último texto recogido de la prensa diaria local:

«La casa Folk, continuando la serie de reportajes sobre las instituciones culturales de Galicia, ha impresionado una interesantísima cinta documental sobre la Escuela del Trabajo de Pontevedra.

Barreiro, que une a su extraordinaria formación técnica un finísimo espíritu de artista, ha sabido convertir en verdadera creación cinematográfica un breve e informativo noticiario cultural. Las escenas, sorprendidas con admirable realidad, los primeros planos, oportunísimos, clásicos, el ambiente diluido en toda la cinta, sin insistencias ni elusiones..., todo el conjunto representa un avance en la obra de la Folk»34.



No sabemos cuáles son las causas de la decadencia, ni porqué no se produce nada durante la etapa del Frente Popular. Lo cierto es que al comenzar la Guerra Civil Enrique Barreiro es considerado un librepensador y por ello fue quemada su biblioteca y parte de su archivo fue destruido. Por liberal fue recluido en el lazareto de la isla de San Simón, en la ría de Vigo; y pudo salvarse de una muerte segura gracias a algunos amigos influyentes de Pontevedra. Después de la guerra consiguió introducirse en Madrid en el INI con el fin de proseguir sus investigaciones sobre el cine en color (sistema yuxtacolor, denominado así por utilizar el sistema de yuxtaposición de los colores base); pero, triunfó en España el Ferraniacolor (patente catalana); además, el yuxtacolor era un procedimiento caro, de imposible competencia con la casa Kodak.

En Madrid, Enrique Barreiro tuvo disputas con su hermano Ramón (dedicado a la producción de españoladas y a la distribución) y hacia los años cincuenta regresa a Pontevedra, donde prosigue su primitiva profesión de fotógrafo comercial (bodas, damas, etc.). Muere en 1983, en su ciudad natal, después de padecer problemas varios de salud, incluida una fuerte amnesia35.




IV

En conclusión, podemos decir que la casa Folk, durante sus pocos años de existencia, se caracteriza por los siguientes rasgos:

a) Utiliza el recurso publicitario como sistema de financiación a la hora de realizar sus trabajos.

b) No produce ningún filme de ficción.

c) Uno de sus rasgos más importantes es la vinculación que mantiene, y que se refleja en algunas de sus producciones, con la vanguardia cultural gallega (propaganda del Estatuto, Seminario de Estudios Gallegos).

d) En fin, paralelamente a los noticiarios de la empresa viguesa Galicia Cinegráfica, surgen con impulso los de la Folk, algunos ya sonoros.





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