|
Neruda con la perspectiva de 25 años
_______________
INTRODUCCIÓN
|
El 23 de septiembre de 1973 Pablo Neruda moría en un hospital de
Santiago de Chile después de una larga enfermedad y en medio de unos días de
terror en su país, terror abierto por el golpe de estado perpetrado el 11 de
septiembre por el general Pinochet y el fascismo chileno. Pablo Neruda, un
poeta que había adquirido la condición de testigo de la historia
contemporánea, protagonista tantas veces de la misma, moría en unas fechas de
cierre de la misma historia, con la reflexión y la conciencia de lo que
estaba ocurriendo. Sus memorias Confieso que he vivido trazaban la
reflexión final sobre aquellos días y aquel acontecer.
Han pasado poco más de 25 años desde todo aquello y no es necesario
advertir que esta misma semana aquella historia sigue siendo actual. Por una
coincidencia abrimos hoy un coloquio sobre Pablo Neruda *con la perspectiva de 25 años+, un coloquio que quiere ser sobre todo una
reflexión sobre la vigencia de un poeta que escribió miles de páginas de
poesía, entre las que encontraremos con seguridad algunas que están
indisolublemente unidas a nuestra memoria y a la memoria del siglo. Es en esa
dirección, y en el terreno de la poesía, por lo que hemos invitado a un grupo
reducido de estudiosos entre los que están algunas de las figuras más
representativas de la crítica nerudiana e hispanoamericana.
Los encuentros que realizamos surgen entonces como parte de una
reflexión sobre la poesía que quiere entender de todos los aspectos que la
obra abundantísima de Neruda plantea. Sabemos que un poeta con una amplitud
de escritura que nos hace contar más de cuarenta libros tiene todas las
posibilidades de ser leído desde diferentes perspectivas. Sabemos también que
la determinación social y política de una parte de la obra de Neruda ha
creado fuertes condicionantes en algunos lectores que han preferido optar por
el camino más fácil: el de la reducción de Neruda a una parte de su obra y,
en tiempos de descrédito de la poesía social, el intento de arrumbamiento de
Neruda en el desván de las cosas viejas del siglo.
Pero un poeta que se constituyó como tal a través
de múltiples núcleos temáticos (la poesía amorosa, la metafísica residencial,
el lenguaje de las cosas elementales, el mito y la historia latinoamericana,
etc.) es un poeta al que difícilmente se le podrá arrumbar mediante una
descalificación, porque Pablo Neruda a través de varias escrituras fue sobre
todo un formador de lenguajes imprescindibles en la dimensión de nuestra
lengua y nuestro siglo. El Premio Nobel obtenido en 1971 fue sobre todo el
reconocimiento de una universalidad que lo había convertido en una de las
voces más sobresalientes de nuestro tiempo. La Academia Sueca en su dictamen
decía: *El Premio Nobel de Literatura de este año ha sido
adjudicado a un contencioso autor que no sólo es discutido sino que, para
muchos, es también discutible. Esta discusión se ha mantenido durante los
últimos cuarenta años, lo cual prueba que su contribución es incuestionable y
que, además, esta discusión se ha debido al valor artístico de la obra+, para pasar a resaltar la abundancia de la
producción de Neruda en los siguientes términos: *El motivo por el cual la inventiva de la poesía nerudiana se ha
pegado a nuestros oídos se debe a que su masa es avasalladora. Así es que nos
podemos preguntar si es
|
1
El
coloquio se realizó entre el 22 y 24 de marzo de 1999. Era una semana de
espera sobre la solicitud de extradición de Pinochet que la Cámara de los
Lores británica dictaminó favorablemente por segunda vez el día 24 de marzo.
|