Su Obra
LAS VOCES DE PENÉLOPE de Itziar Pascual. TEATRO SUR.
DRAMATURGIA: Itziar Pascual.
ESPACIO ESCÉNICO Y VESTUARIO: Elisa Sanz.
ESPACIO SONORO: Albert Robert.
DISEÑO DE ILUMINACIÓN: Miguel Camacho.
DISEÑO GRÁFICO: Arte Factor Multimedia S.L.
PRODUCCIÓN: TEATRO SUR PRODUCCIÓN EJECUTIVA: TEATRO SUR
DISEÑO DE PÁGINA WEB: Fernando de la Iglesia.
AYUDANTE DE ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO: Deborah Macías.
REALIZACIÓN DE ESCENOGRAFÍA: TARLATANA/ ÁLVAREZ MISENA S.L.
TÉCNICO DE ILUMINACIÓN Y SONIDO: JOSÉ MARTINI
REPARTO
PENÉLOPE: (Voz) Esperanza López Tamayo. (Cuerpo) Claudia Faci.
LA MUJER QUE ESPERA: Ana Casas.
LA AMIGA DE PENÉLOPE: Nieves Mateo.
TELAR: (Voz) Paco Rojas.
DIRECCIÓN: Charo Amador.
NECESIDADES TÉCNICAS
ESPACIO:
Sala polivalente.
Espacios alternativos.
Adaptación a teatro a la italiana.
ILUMINACIÓN:
15 Recortes 22º/40º de 1 kw.
06 Recortes ETC 19º.
12 PAR 64. Lámpara nº1, nº5.
18 PC 1 kw.
01 Máquina de Agua.
Otros elementos de iluminación en escenografía (Cía.).
02 Proyectores de diapositivas (Cía.).
01 Proyector de opacos.
62 canales de Dimmer.
Regulación y Mesa.
SONIDO:
06 Cajas de sonido (por determinar en cada espacio)
Etapas de potencia.
01 Multiefectos.
01 CD doble Denon o similar.
01 Micrófono dinámico.
01 Micrófono inalámbrico.
TIEMPO DE MONTAJE:
10 horas.
Tres mujeres -Penélope, La Mujer que Espera, La amiga de Penélope-
dos ciudades -Ítaca
y cualquier ciudad-,
dos tiempos -ayer
y hoy- una historia común: esperar. A Penélope la conocemos por Homero y La
Odisea: la esposa de Ulises, madre de Telémaco, mantuvo el palacio
de Ítaca en los tiempos de ausencia tejiendo de día y destejiendo
de noche. Pero, ¿cómo fue ese tiempo? ¿Cómo convivió con la soledad,
un hijo sin padre y unos pretendientes ambiciosos de poder y riquezas?
¿No renegó nunca de su esposo? ¿La conocemos realmente?
Al
otro lado de la ficción, en el aquí y el ahora, dos mujeres habitan
la experiencia de la espera. Esperan entre teléfonos que no suenan,
días de euforia y shopping y otros de tristeza y alcohol.
Todas
esperan, viven y aprenden, entre el amor, la ironía, el humor, el desamor...
y la esperanza final de sentirse vivas descubriéndose a sí mismas. Ulises
viajó: ellas, también.
«La espera
es una forma de resistencia.
Es un acto silencioso de reafirmación.
En lo que somos, en lo que sentimos, en lo que esperamos.
El tiempo no es un enemigo: es un compañero de viaje.»
DURACIÓN
DEL ESPECTÁCULO
La
duración del espectáculo es de unos 90 minutos, aproximadamente, sin
interrupción. "LAS VOCES DE PENELOPE" de Itziar Pascual. TEATROSUR.
La escritura de Las voces de Penélope se inició en la primavera
de 1996. Fue un año de acontecimientos profesionales y personales. Concluía
mis estudios de dramaturgia en la Real Escuela Superior de Arte Dramático
de Madrid, formando parte de la promoción que inauguraba esta especialidad;
acababa de obtener un premio literario -el
Ciudad de Alcorcón, por El Domador de Sombras-y otras cosas más. Las otras cosas, las que no se plasman en los currículos,
las que no se cuentan públicamente, son tan importantes -a
veces más-
que la, llamémosla así, historia oficial.
Las voces de Penélope nació de ese lugar, literario vivencial;
allí donde el público se cuestiona y lo oficial se escamotea. ¿Debemos
creer a Homero? ¿Penélope sólo pudo ser , vivir , existir, en función
de Ulises y Telémaco? ¿Esperó fielmente en el palacio de Ítaca?
¿Qué significa esperar? ¿Qué significa acoger al que regresa? ¿Se vuelve
igual? ¿Tiene algún sentido esperar hoy? ¿Qué hacemos en el tiempo de
espera, si esperamos?
Todas estas preguntas, ligadas por cierto a la experiencia y a la escritura
de una obra anterior (la Ariadna de Fuga) empezaron a tomar cuerpo
y forma en la ciudad de Barcelona. De allí pasaron en los primeros calores
del estío madrileño a un escenario: la sala de Columnas del Círculo
de Bellas Artes. Allí se mostraron a lo largo de la primera semana de
junio, los espectáculos de los alumnos de la promoción de Dramaturgia.
Las
voces de Penélope fue compuesta a cuatro manos. Las mías en palabra;
las de Elisa Sanz en la creación de un discurso objetual, espacial y
escenográfico. No sabría ya distinguir en esta creación qué palabras
se teje con cada imagen. ¿O es cada imagen la que se desteje con cada
escena? No sabría entender Las voces de Penélope sin el azul,
color de la espera; sin las texturas de un telar, de una instalación
de objetos de la memoria. Sin la creación de Elisa Sanz.
Con ella, la inestimable labor de actrices como Ana Casas, Esperanza
López Tamayo, Nieves Mateo y Claudia Faci, que me acompañaron después
en la escritura y reescritura de aquellas escenas iniciáticas, que crecieron,
menguaron, murieron, renacieron y se transformaron. La escritura teatral
es una experiencia muy parecida a la de la dulce Penélope; tejer de
día y destejer de noche.
Las noches de reescritura concluyeron -aparentemente-
en septiembre de 1997. Apenas dos meses después llegó el accésit del
Premio Marqués de Bradomín para Las voces de Penélope. La edición
estuvo a cargo del Instituto de la Juventud y presentada dentro de la
Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos de Alicante. La
universidad de Córcega ha asumido la traducción al Corso de esta obra,
de la que Dumenica Verdoni ha seleccionado algunas escenas para su edición
en la revista Bonanova. SGAE nos ofreció la posibilidad de presentar
la obra en su ciclo de lecturas el pasado año y ahora, se ultima su
traducción al gallego y su presentación, el próximo mes de diciembre,
en Santiago de Compostela.
Y
ahora Las Voces de Penélope se presenta como un proyecto sólido
de puesta en escena en el que se desarrollan cuatro años del viaje de
Penélope.
ITZIAR PASCUAL
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