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Culturas y civilizaciones> Grecia Helenística
Textos
La Bactriana griega se independiza del dominio seléucida a mediados
del siglo III a.C. por obra del sátrapa
Diodoto. El hijo y sucesor de éste, del mismo nombre, será derrocado
ca. 230 por Eutidemo de Magnesia (seguramente Magnesia
de Sipylo, en Lidia). En 208 llega a la región el monarca seléucida
Antíoco III en su expedición por Asia. Derrotado en un primer
encuentro, Eutidemo se retira a su capital, Bactra, donde soporta un asedio
de dos años hasta que, ante el peligro de una invasión nómada,
ambos reyes alcanzan un acuerdo muy ventajoso para Eutidemo, que pasa de rebelde
y usurpador a monarca legítimo reconocido. Su obra de consolidación
y extensión del reino grecobactriano sentará las bases para la
posterior conquista de la India por su hijo Demetrio. Eutidemo era oriundo de Magnesia y se defendió ante Teleas: afirmaba que no era justo el interés de Antíoco en echarle de su reino, puesto que él no había desertado del rey, sino que cuando todos los demás se habían sublevado, él acabó con sus descendientes y, así, llegó al imperio de Bactria. Tocó ampliamente este punto y, luego, rogó a Teleas que fuera generoso y que intercediera en pro de una reconciliación; debía indicar a Antíoco que no se encelara por su nombre ni por su categoría de rey, porque, si no se avenía a lo que le rogaban, ninguno de los dos gozaría de seguridad. En efecto: se había presentado una horda muy numerosa de nómadas, lo cual significaba un riesgo para ambos. Si se toleraba su presencia, el país entero se convertiría en bárbaro. Eutidemo dijo esto y remitió a Teleas a entrevistarse con Antíoco. Hacía ya tiempo que éste buscaba cómo desembarazarse del problema. Cuando por boca de Teleas llegó a saberlo todo, los móviles aducidos hicieron que atendiera gustoso lo referente al tratado de paz. Teleas se desplazó continuamente de una corte a la otra, hasta que Eutidemo mandó a su hijo Demetrio a ratificar el pacto. El rey le recibió; seguro de que el joven ni por su figura, ni por su trato, ni por la dignidad de su porte desmerecería del título de rey, primero le prometió que le daría en matrimonio a una de sus hijas, luego otorgó al padre la categoría real. Referente a otros puntos, formuló un pacto por escrito, juró la alianza y levantó el campo; había abastecido a sus tropas de trigo en abundancia y sumó a sus elefantes los de Eutidemo. Pasó el Cáucaso y bajó a la India, donde renovó su alianza con el rey indio Sofagáseno. Polibio, Historias, XI 34, 1-11, traducción de Manuel Balasch, Biblioteca Clásica Gredos, Madrid, 1981.
La Bactriana griega se independiza del dominio seléucida a mediados
del siglo III a.C. de la mano del sátrapa
Diodoto. Su hijo del mismo nombre es derrocado ca.
230 a.C. por Eutidemo de Magnesia, el cual
consolida y extiende sus dominios y sienta las bases para la conquista de la
India por su hijo Demetrio y soberanos posteriores como Menandro y Eucrátides. [En Bactriana] los griegos que se rebelaron crecieron tan poderosamente a causa de la fertilidad del país que se convirtieron en señores no sólo de Ariana, sino también de India, como afirma Apolodoro de Artemita: y más pueblos fueron sometidos por ellos que por Alejandro, en particular por Menandro (al menos si realmente cruzó el Hypanis hacia el este y avanzó hasta el Imao), pues algunos fueron sometidos por él personalmente y otros por Demetrio, el hijo de Eutidemo, rey de los bactrianos; y tomaron posesión no sólo de Patalene, sino también, del resto de la costa, de lo que se denomina el reino de Saraosto y Sigerdis. Resumiendo, Apolodoro afirma que Bactriana es el adorno de Ariana en su conjunto; y, más que eso, extendieron su imperio incluso tan lejos como los Seres y los Phrynos. Sus ciudades eran Bactra (también llamada Zariaspa, a través de la cual fluye un río que porta el mismo nombre y desemboca en el Oxus), y Darapsa, y algunas otras. Entre ésas se halla Eucratidia, así denominada a causa de su gobernante. Los griegos tomaron posesión de ella y la dividieron en satrapías, de las cuales la de Turiva y la de Aspionus fueron arrebatadas a Eucrátides por los partos. Y también se hicieron con Sogdiana, situada sobre Bactriana hacia el este entre el río Oxus, que constituye el límite entre los bactrianos y los sogdianos, y el río Yaxartes. Y el Yaxartes constituye también el límite entre los sogdianos y los nómadas. Estrabón, Geografía XI 11, 1-2, traducción propia basada en la edición de Hugh Lloyd-Jones, The Loeb Classical Library, vol. 5, Cambridge, Mass., 1969 (1.ª edición, 1928). |
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