Antoniorrobles
Su obra - Antología - Habla Antoniorrobles



Habla Antoniorrobles(1)


         Fue un íntimo amigo mío, totalmente inventado, que se firma "Ántonperezsolo", el que vino a preguntarme si su firma y la mía, con esas uniones familiares, pueden considerarse semejantes al seudónimo de un torero o quedan pegadas en el nombre definitivo. Y ante esa pregunta surge la lección académica que me ofreció un portero.

         Cuando la familia fuimos a mudarnos de hogar en México, en el nuevo portal había una lista con los nombres de los vecinos y sus departamentos. Y como esta unión del nombre y del apellido venía conociéndose en periódicos y libros, entregué un papel al portero con mi nombre literario.

         Cuando al día siguiente bajé del hogar, me encontré separados el nombre y el apellido; y cuando avisé al portero del error, me cortó mis palabras rápidamente con estas suyas: "Es que en México se escribe separado". El aseo serio de nuestro idioma vino a ofrecérmelo el portero.

         Me parece oportuno ofrecer ahora la ingenua idea de esa firma, calificada sí o no como seudónimo. En tiempos de aquella revista de humor titulada Gutiérrez, afirmé mi humorismo firmando de esta manera: "Donantoniorrobles". Y yo no sé si fue por continuar un gesto de gracia o por considerarlo original, corté el "Don", y con la otra unión he seguido adelante.

         También tuve la satisfacción de ver que un joven pintor mexicano repitió mi idea en sus primeros cuadros.

         Yo les doy mi palabra de haber recibido una carta de un niño, quizá orientada por el maestro, que decía así: "Perdone que le ponga el nombre y el apellido separados, pero es que así me lo enseñaron en la escuela"

         También es imborrable que el ilustre Indalecio Prieto, en asunto separado de la política, me escribiera al final estas palabras: "Ya que, según me dicen, se ha puesto de moda eso del separatismo, me permitirá usted que yo, en uso de mi autodeterminación, separe su nombre y su apellido en la carta".

         Otra nota curiosa: el genial caricaturista K-Hito me lo comentó así agradablemente: "Tus firmas son magníficas para los cuentos infantiles. La "A" es la máquina del tren, y luego las numerosas letras forman el ferrocarril". Bendita sea su interpretación.

         Ahora vienen las palabras de un presidente de la República. En una fiesta que, por Navidades, se celebraba en Madrid para los niños, estábamos vestidos de reyes magos el ilustre Ramón Gómez de la Serna, el insigne dibujante Bartolozzi y yo; y cuando entró en el salón el señor Alcalá Zamora, nos fueron presentando a él; sus palabras frente a mí fueron estas: "¿Usted es Antoniorrobles? Pues el hombre que se firma uniendo el nombre y el apellido, debería venir vestido de un solo color".

         Ahora van copiadas algunas dedicatorias:

         "Para Donantoniorrobles, gran humorista y amigo bondadoso, muy cordialmente. Ángel Osorio (o Angelosorio, si le parece mejor)".

         "Para Antonio (espacio) Robles (espacio), afectuosamente. Luis de Oteiza".

         "Para Antoniorrobles, con cuatro erres y don abrazos más que antes. TomásBorrás".

         "A Donantoniorrobles. F r a n c i s c o C a m b a" (él firmó separadas todas sus letras).

         "Para Antoñitorrobles, con un abrazo. Joaquín Belda"

         Juan Belmonte consideró que pudo tutearme por el buen humor que ofrecía los lectores con esta firma.

         Esto me recuerda la cierta y viva inteligencia de una joven que me dijo aproximadamente estas palabras: "Me ha sido tan grata su tarea ofrecida a los niños, que se me ha encendido cierto respeto hacia su curiosa firma. Por eso me dan ganas de ofrecer a mis amigas la broma de que si mi nombre es Josefina, se debe a haber unido para mi firma esas dos palabras: "José" y "Fina"." Ella me lo ofreció con franca sonrisa; pero es cierto que yo me quedé con viva emoción.

         También recuerdo que en una entrevista se me preguntó el porqué de unir las palabras de mi firma. Entonces me brotó la idea de no tomármelo en serio y le respondí así, brevemente: "¡Ay, no lo sabía!... será alguna errata de imprenta"

         Un día escribí a don Ramón del Valle-lmclán, que estaba en su pueblo gallego, para ponerle en contacto con un francés que quería traducirle. Y don Ramón, en su respuesta unió absolutamente todas las palabras de su carta para burlarse así de mi misiva.



1. 1Publicado en Boletín de Acción Educativa.



  Catálogo
  Antología
     - Un poeta en ferrocarril
     - El niño y un cañón
     - Hombres contra paisajes
     - ¿Dramas para el niño? No
     - El cuento infantil
     - Habla Antoniorrobles
     - Siete hombres en mi recuerdo

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