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Alonso de Ercilla y la épica virreinal

Presentación del portal Alonso de Ercilla y la épica virreinal

Durante la Edad Media, y gracias al extraordinario prestigio de Virgilio, la poesía heroica alcanzó en Europa la más alta estimación entre las formas literarias, teniéndosela en más que la propia tragedia. El Renacimiento trajo, junto con los estudios de la Poética aristotélica, una revitalizada discusión sobre las características del poema épico, que tuvo su más destacada expresión en Italia, en donde una nueva forma épica, el romanzo, tuvo sostenedores y detractores. Mientras en la Italia renacentista la épica tuvo, junto con innovadores prácticos, teóricos, en España la teoría del poema no sería desarrollada hasta después de, aproximadamente, 1580. Sin embargo, el poema heroico gozó en la Península, durante la segunda mitad del siglo XVI, de un alto sitial entre los productos literarios y del favor de los poetas y lectores.

En la recién descubierta América se daba una situación privilegiada para el desarrollo de la poesía heroica: la tradición verista de la literatura española podía encontrar, en las esforzadas andanzas de la Conquista, buen material para su canto.

Y de América surgió y en ella comenzó a escribirse el más importante de los poemas épicos del Siglo de Oro: La Araucana de don Alonso de Ercilla y Zúñiga (1533-1594). Paje del que llegaría a ser Felipe II de España, Ercilla solicitó del Príncipe, en 1555, autorización para dirigirse a América, a fin de defender la corona real. Viajó primero al Perú y después a Chile, en donde participaría en las guerras de Arauco y encontraría, en el heroísmo de los combatientes indígenas y españoles, inspiración para su obra. La Araucana tiene como tema las guerras mencionadas, y se distingue por poner en pie de igual heroísmo a los dos bandos que en ellas participaban, si bien el sentido último de la obra es la alabanza del imperio español. Se trata de una epopeya verista, que innova en las reglas del género al escoger un asunto coetáneo al canto, aunque alejado geográficamente de la escena europea. El poema fue publicado en tres partes (Madrid, 1569; Madrid, 1578; Madrid, 1589) y escrito en octavas reales (estrofa favorita de la épica española renacentista y barroca).

La influencia de La Araucana es perceptible en la mayoría de los numerosos poemas épicos virreinales que se escriben desde la segunda mitad del XVI hasta el XVIII. En primer lugar, en los que tienen por asunto las Guerras de Chile; pero también en otros que se refieren a la conquista de otros territorios y, aún, en las epopeyas no históricas. Pues el notable desarrollo y difusión del género, hizo que en América -como sostuvo Marcelino Menéndez Pelayo- fueran compuestas, entre otras muchas, «las tres principales epopeyas de nuestro Siglo de Oro»; la histórica representada por La Araucana; la sagrada, por La Christiada de Diego de Hojeda; y la novelesca y fabulosa, por El Bernardo o Victoria de Roncesvalles, de Bernardo de Balbuena.

La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes recoge, en la página de Alonso de Ercilla y la épica virreinal, ediciones, facsímiles, bibliografías, estudios, imágenes y diversos materiales relacionados con esa rica tradición de la literatura americana, prestando especial atención al creador de ella.

Luis Íñigo-Madrigal