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Duque de Rivas

Presentación del portal Duque de Rivas

Retrato del Duque de Rivas. Estampa aguafuerte de Bartolomé Maura Montaner (1844-1926). Biblioteca Nacional de España.No podía faltar en el fondo bibliográfico digital de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes la presencia del Duque de Rivas, pues el conocimiento de su obra resulta indispensable tanto para los estudiosos como para los interesados en la literatura española del siglo XIX. Rivas es una primerísima figura de nuestro Romanticismo pues estableció con Don Álvaro la revolución romántica en el teatro y revalorizó el romance castellano con sus Romances históricos.

Su accidentada vida podría haber sido la del protagonista de una de las novelas o de los dramas del tiempo pues refleja los altibajos de la fortuna y la inestabilidad política de un país en el que la lucha por la independencia primero, las guerras civiles, los pronunciamientos y los cambios de dinastía y de gobierno ocuparon todo el siglo.

En su juventud, Saavedra defendió a su patria con las armas en la mano y, como exaltado liberal, se distinguió en la turbulenta política del Trienio, que le llevó a un largo exilio. La amnistía y, a poco, la muerte del mayorazgo de la familia, le hicieron en brevísimo tiempo pasar de menesteroso proscrito a gran señor. Y más de una vez, establecido ya como prócer politico y como gran figura del mundo de las letras, la inseguridad de los tiempos le llevó de nuevo al exilio.

Al igual que sus contemporáneos, fue educado por maestros de gustos neoclásicos y en su juventud, al igual que Antonio Alcalá Galiano y José Joaquín de Mora, fue revolucionario en política y clásico en literatura. Pero su contacto en el exilio con la nueva escuela romántica y sus propias experiencias personales les llevaron a ser conservadores en política y miembros decididos de la nueva escuela. Paradójicamente, los exiliados de ayer por su ideología exaltada volverían a serlo en su madurez a causa de su conservadurismo.

Rivas abarca casi todos los géneros literarios y su obra refleja tanto sus creencias como las variopintas experiencias de su vida. La primera época, que va desde sus poesías juveniles hasta la vuelta del exilio en Francia, refleja el patriotismo ferviente, el apasionamiento político y la melancolía propios del desterrado. A su estancia en Inglaterra y en Francia, donde triunfaba el romanticismo, y a su amistad con sir Hookham Frere en los años de Malta, se atribuyen la evolución en sus gustos que le llevó a escribir en pocos años El moro expósito y Don Álvaro e hizo de él uno de nuestros mayores autores románticos. Sobre el cómo y el cúando de su «conversión» al nuevo credo difieren los críticos aunque, como advierte Donald Shaw, Rivas vivió en un momento de transición en el que se entrecruzaban dos sensibilidades muy diversas. Y esto explicaría que el poeta produjera contemporáneamente, obras de espíritu tan opuesto como el revolucionario Don Álvaro y unos Romances históricos que exaltaban nostálgicamente los valores de la España tradicional.

Salvador García Castañeda
Profesor Emérito, The Ohio State University