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Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI) - EDI-RED

La edición en Brasil

Como señala Rubens Borba de Moraes, la transferencia de la Corte portuguesa a Brasil, en 1808, fue el comienzo de todo. Fundada por decreto del 13 de mayo, la Impresión Regia, además de corresponder a una exigencia de naturaleza burocrática, extiende su uso a la producción de todas, y cualesquiera otras Obras, lo que no constituye un detalle menor; hasta entonces, se obligaba a los autores nacionales a imprimir sus escritos en Europa, generalmente, en Portugal, y la compra de libros se daba por la importación regular mediada por libreros de la metrópolis o por la práctica del contrabando.

Desde los primeros años, la Impresión Regia publicó cartas regias, leyes y permisos, obras literarias de autores lusobrasileños y europeos. En lo que respecta a la presencia hispánica, se publicaban artículos y manifiestos relativos a la posición del reino frente a las guerras de independencia en América y al bloqueo continental provocado por las tropas napoleónicas. En el campo de las Bellas Letras, aparecen los dos volúmenes de A Filósofa por amor, ou Cartas de dois amantes apaixonados e virtuosos (1810-1811), traducidos por el portugués Luís Caetano de Campos. También data de 1810 la aparición del primer tomo de O Diabo Coxo, Verdades Sonhadas e Novellas da utra vida traduzidas a esta, por &c, primera novela publicada en Brasil, traducida del original francés escrito por Alain-René Lesage (de 1707), aunque el autor hubiera asumido que se trataba de la adaptación de la novela El Diablo Cojuelo, publicada en 1641, por Luis Vélez de Guevara. Las traducciones del español eran más inusuales durante el siglo XIX y son frecuentes las referencias a títulos en versión original en catálogos de libreros y en registros de bibliotecas. Vale recordar que Cervantes, muy conocido por el lector brasileño, fue traducido al portugués, en edición brasileña, en 1952, por obra de Almir de Andrade y Milton Amado, en una bella edición ilustrada por Gustave Doré, publicada por la Editorial José Olympio Editora.

Factores internos, relacionados con la formación de los lectores brasileños, y externos, determinados por la posición del país frente al mercado internacional –con la fuerte presencia de la edición francesa– delimitan sus tendencias principales en los siglos XIX y XX. De 1870 a 1914, se consolida el sistema literario, y predominan los editores extranjeros radicados en el país; en el período de entreguerras, una nueva coyuntura se caracteriza por la nacionalización de las casas editoriales, pero la producción brasileña apenas supera las importaciones hasta la década de 1950. Desde entonces, el mercado editorial se profesionaliza y se moderniza, fase que se completa al final de la década de 1970, cuando se desarrolla la industria del papel en el país. Y si la historia del libro en Brasil se inicia cuando la revolución impresa alcanza su cénit, la revolución brasileña del libro constituye un capítulo en construcción. Por ser el libro una mercancía vinculada intrínsecamente al desarrollo intelectual de la sociedad, su revolución no se puede completar sin la valoración de la enseñanza y de la cultura como un proyecto nacional.

En lo que a la traducción se refiere, a la hegemonía de la literatura francesa hasta la primera mitad del siglo XX sucedió el interés por la tradición inglesa y más fuertemente por la estadounidense. Así, con la excepción de los clásicos de la literatura occidental, no se editan en las últimas décadas del siglo XX y en la primera del XXI un gran número de obras de otras culturas. Si bien la traducción de obras italianas se vio favorecida por una numerosa inmigración italiana hacia São Paulo, el mayor centro económico del país, en el caso de la literatura española, su circulación fue más vacilante, si bien se ha ido incrementando a medida que avanzaba el siglo XX, como puede comprobarse en la siguiente base de datos: Fichas. Projeto História Cultural da Edição Ibero-americana Contemporânea.

Dos autores han dominado hasta el momento la edición y circulación de las obras españolas: Cervantes, casi exclusivamente con El Quijote, y Federico García Lorca, con las tragedias rurales y los poemas del Romancero gitano y Poeta en Nueva York. Actualmente, además de la continua edición de los clásicos, deben notarse nuevos fenómenos, como la introducción de grandes empresas editoriales españolas en Brasil (Alfaguara y Planeta), la difusión de autores superventas, como Carlos Ruiz Zafón, Javier Cercas y J. J. Benítez, y las nuevas tendencias literarias, que favorecen a autores como el catalán Enrique Vila-Matas.

Marisa Midori Deaecto

(Universidade de São Paulo)

Traducción de Hernán Camilo Urón Santiago (Universidade Federal de Santa Catarina)

Cubiertas de los dos tomos de «Bibliographia Brasiliana».

Bibliografía

  • DEAECTO, Marisa Midori. O Império dos Livros. Instituições e Práticas de Leituras na São Paulo Oitocentista. São Paulo: Edusp; Fapesp; 2011.
  • HALLEWELL, Laurence. O Livro no Brasil. São Paulo: Edusp, 2005.
  • MORAES, Rubens Borba de; CAMARGO, Ana Maria de Almeida. Bibliografia da Impressão Regia do Rio de Janeiro. São Paulo: Edusp; Rio de Janeiro; Kosmos, 1993.

Bibliografía selecta