Saltar al contenido principal

Federico García Lorca

Presentación del portal Federico García Lorca

Federico García Lorca es el más apreciado de los escritores españoles del siglo XX. Son muchos los motivos por los que ese aprecio no disminuye en ninguna parte del mundo. En los veinte años de trabajo de que dispuso antes de su asesinato en 1936 cultivó la música, el dibujo, la poesía y el drama. En cada una de esas formas fue un extraordinario poeta, de aguda sensibilidad heterodoxa y compasiva, elegíaca y vitalista, alegre y trágica, atenta a toda la variedad de la tradición popular hispánica y a toda la amplitud de las manifestaciones de las literaturas europeas de vanguardia.

Los resultados de su negociación fueron siempre originales, tanto en las formas breves y estilizadas donde recupera estructuras del folklore y de la vanguardia sin perder la idea de un destino fatal (Suites, Poema del cante jondo, Canciones, Seis poemas galegos) como en la métrica culta y discursiva de las odas y en el genial Romancero gitano (1928) que sintetiza el género y lo satura de metáforas atrevidas, Poeta en Nueva York parte de la «geometría y angustia» que genera la metrópolis y se sirve del surrealismo para encontrarse con los oprimidos, mientras con el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías culmina la estirpe de la elegía funeral, renueva el viejo petrarquismo con los Sonetos del amor oscuro y subvierte el «alhambrismo» romántico en las gacelas y casidas de Diván del Tamarit.

Igual ocurre con el teatro. El fracaso de El maleficio de la mariposa no esconde su poder transgresor, que continúa en la serie de piezas para muñecos, alternativa a la odiada comedia burguesa. Mariana Pineda remite al «teatro poético» modernista, pero supera sus convenciones gracias al lenguaje poético de la heroína; el teatro nuevo que vio en Nueva York dio lugar a El público y Así que pasen cinco años; si la primera aborda la relación del teatro con la verdad y la identidad del «yo» sobre todo en el terreno sexual y amoroso, la segunda trata de la tragedia del tiempo, expuesta como un misterio medieval con los recursos de la vanguardia. Entretanto, la dialéctica del deseo y la realidad rige La zapatera prodigiosa y con otros matices Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. El triunfo le llegó con Bodas de sangre, donde revitaliza la tragedia. Igual que en Yerma, el destino ciego se impone a los personajes. En cambio, Doña Rosita la soltera, o el lenguaje de las flores es una comedia que desemboca en un poema trágico, y La casa de Bernarda Alba un drama de mujeres donde se moviliza una dialéctica violenta y compleja de autoridad y libertad, de deseo y represión.

Fundación Federico García Lorca