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Gertrudis Gómez de Avellaneda

Presentación

Gertrudis Gómez de Avellaneda fue considerada en su tiempo como una de las mejores expresiones del movimiento romántico. Su vida y su obra siguen interesando a los estudiosos actuales, tal como se aprecia en los numerosos trabajos de investigación publicados en estos últimos años. Sus personales circunstancias biográficas, su apasionado carácter, su generosidad y su marcada rebeldía frente a los convencionalismos sociales, que la llevó a vivir de acuerdo con sus propias convicciones, la apartan de la mayoría de las escritoras de su época, convirtiéndola en precursora del movimiento feminista en España. Escritora con un corpus literario amplio en el que se alternan poemas, leyendas, novelas, dramas y artículos periodísticos de indiscutible calidad. Sus melodiosos versos transmiten la hondura de sus pensamientos y sentimientos, en una producción en la que se suceden la expresión del amor, la experiencia religiosa o la nostalgia por su tierra natal. Sus novedosas combinaciones métricas evidencian la maestría de Gertrudis Gómez de Avellaneda en el dominio del verso.

En el género narrativo destacan por su calidad las numerosas leyendas que escribió -La baronesa de Joux, La ondina del lago azul, La velada del helecho, La dama de Amboto, entre otras muchas de excelente factura- y las novelas de clara crítica social. Su novela Sab (1841), que introduce la naturaleza exótica cubana en las letras españolas, se adelanta, por su crítica abolicionista, a La cabaña del tío Tom, publicada en 1851 por Ms. Beecher-Stowey. Novela que acoge asimismo la defensa de dos grupos sociales igualmente marginados: los esclavos y las mujeres. En Dos mujeres insiste en subrayar la infelicidad a que está condenada la mujer de su época, tanto si se adapta a los convencionalismos sociales propios de la época, como si se declara en rebeldía ante los mismos. Otra novela destacable es, sin duda, Guatimocín, centrada en la historia de la conquista de México.

Como autora teatral conferirá subjetividad y grandeza a su dramaturgia romántica y, de igual forma, verterá su propia problemática existencial en sus atormentados personajes. Los dramas bíblicos, Saúl y Baltasar, especialmente, representan lo más afortunado de su producción dramática en el sentir de la mayoría de los críticos.

Es evidente que Gertrudis Gómez de Avellaneda conculcó en sus obras literarias los cánones de la escritura femenina, al incluir en ellas preocupaciones sociales y expresar sus sentimientos con una desnudez y sinceridad inusuales. No se contentó con escribir poesía, el género literario apropiado por excelencia para la mujer de la época, sino que se atrevió con específicos géneros literarios calificados de varoniles, como la novela histórica y el teatro.

El Portal dedicado a Gertrudis Gómez de Avellaneda en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes obedece a un claro objetivo: contribuir al análisis y reconocimiento de una de las escritoras más representativa e interesante del siglo XIX. Sin lugar a dudas, su buen quehacer literario ofreció una nueva visión de la mujer, en un momento histórico en que ésta se hallaba sujeta a trabas sociales que impedían su natural vocación literaria. En este sentido, Gertrudis Gómez de Avellaneda fue un eslabón fundamental en la reivindicación de la mujer en un contexto social adverso y plagado de prejuicios sociales.

M.ª Ángeles Ayala Aracil
(Universidad de Alicante)