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Isabel Oyarzábal Smith

Biografía de Isabel Oyarzábal Smith

Isabel Oyarzábal en su juventud (Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Isabel Oyarzábal Smith).Nació el día 14 de junio de 1878 en el número 31 de la calle Peligro de Málaga y falleció en México D. F. el día 28 de mayo de 1974. Sus padres, Juan Oyarzábal Bucelli (1835-1903) y Ana Smith Guthrie (1846-1930), formaban un matrimonio mixto por origen -malagueño y escocesa- y por religión -católica y protestante-. Isabel fue la tercera de siete hermanos, cuatro mujeres y tres varones, que fueron educados en el seno de la religión católica, de acuerdo con las pautas morales de la alta burguesía capitalina a la que pertenecían.

De carácter independiente, a la pequeña Isabel le resultó muy difícil acomodarse a las reglas del colegio de la Asunción de Málaga, en donde estuvo interna desde los siete hasta los catorce años. En su pubertad participó en cuantas actividades sociales fueron organizadas en la sociedad malacitana: veladas, fiestas, recaudaciones benéficas, corridas de toros, etc.

Su primer acercamiento al mundo teatral fue el 19 de diciembre de 1898, cuando actuó en el teatro Cervantes de Málaga en una función benéfica de Cruz Roja en favor de los heridos españoles en la guerra de Cuba. En los veranos de su adolescencia realizó varios viajes para visitar a su familia materna y allí tuvo la oportunidad de conocer a Eunice Murray y Mrs. Despard, sufragistas y defensoras de los derechos de la mujer. También en una de sus estancias en Londres conoció al actor inglés Henry Irving, cuyas conferencias fueron traducidas por ella al español. En mayo de 1905 conoció a María Tubau y Ceferino Palencia en una fiesta en el hotel Hernán Cortés de Málaga, encuentro que aumentó su interés por el mundo teatral y que le llevaría a trasladarse, acompañada de su madre y pese a la oposición familiar, a Madrid a finales de 1905 para incorporarse a la compañía teatral Tubau-Palencia. Bajo el nombre artístico de «Isabel Aranguren» debutó en la obra de repertorio Pepita Tudó de Ceferino Palencia y perteneció al elenco de compañía hasta finales de 1906. Su faceta teatral se completó con su participación, hasta 1930, en «El Mirlo Blanco», teatro de cámara instalado en casa de los Baroja dirigido por Cipriano de Rivas Cherif. Allí, «Ella» -nombre con el que la conocían en la intimidad- estrenó su obra Diálogo con el dolor en la noche del 20 de marzo de 1926. Además, realizó las críticas teatrales en las páginas de El Sol de Madrid desde 1918 hasta 1920.

Isabel Oyarzábal y otras socias del Lyceum Club ("La Esfera", Madrid, 4-12-1926, p. 12).Establecida definitivamente junto a su madre en Madrid, su casa se convirtió en un centro de reunión de escritores y artistas, entre los que se encontraban los hermanos Julio y Ceferino Palencia Álvarez-Tubau, con el segundo de los cuales contrajo matrimonio el 6 de julio de 1909 y con el que tuvo dos hijos, Ceferino, nacido en mayo de 1910 y María Isabel, nacida en diciembre de 1914.

Mujer de vasta cultura e ideas progresistas, comenzó a desarrollar su vocación periodística cuando fundó junto a su hermana Ana y a Raimunda Avecilla la primera revista específicamente femenina La Dama y La Vida Ilustrada (1907-1911). Esta experiencia periodística le ofreció la oportunidad de desempeñar posteriormente la corresponsalía de la agencia inglesa de noticias Laffan News Bureau y de los periódicos londinenses The Standard y posteriormente del Daily Herald en 1929. A lo largo de su vida fue además colaboradora en las páginas del El Día (1916-1917); El Sol (1917-1921); La Esfera (1921-1924); Elegancias (1924 y 1926); Blanco y Negro (1925-1928); Cosmópolis (1927-1929); Heraldo de Madrid (1927-1929). Su firma apareció también en Semanario de Cultura Integral femenina, Mundo Femenino y La Voz de Madrid. Tras exiliarse en México en 1939 colaboró en las revistas España Peregrina (1940), Romane (1940) y Las Españas (1946-1953).

Su labor como conferenciante comenzó en 1906 cuando disertó en el Ateneo madrileño sobre las ideas teatrales de Henry Irving. En sus conferencias, impartidas en España y en el extranjero hasta 1940, trató diversos temas como la indumentaria popular española, la situación de la mujer y la relevancia de la República española, defendida en foros ingleses y norteamericanos en 1940.

En 1918 Isabel Oyarzábal se adscribió a la Asociación de Mujeres Españolas, organización defensora del voto femenino y de la que llegó a ser vicepresidenta. Participó en diversas asociaciones feministas y, en concreto, en 1926 fundó y fue vicepresidenta del Lyceum Club Femenino de Madrid junto a María de Maeztu, Natividad González, Magda Donato, Carmen Juan, Josefina Blanco, Victoria Kent, Zenobia Campubrí y Carmen Monné de Baroja.

Isabel Oyarzábal en su exilio mejicano (Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Isabel Oyarzábal Smith).Militante muy comprometida con el ideario de la República, desempeñó numerosos cargos políticos desde su proclamación hasta el exilio en 1939. Su labor política resulta inabarcable, aunque, entre otros cargos, destacó su intervención como representante de España ante la Liga de las Naciones y su puesto como embajadora de España en Suecia.

Con la derrota definitiva de la República, la familia Palencia-Oyarzábal se exilió rumbo a Nueva York en junio de 1939 y, al mes siguiente, se establecieron definitivamente en Ciudad de México. Allí retomó su labor literaria, escribiendo obras para niños, sus memorias para una editorial norteamericana y tradujo al español la obra El buen mozo de Guy de Maupassant (1945). En el exilio, participó en la Unión de Intelectuales Españoles y en la Unión de Mujeres Españolas de México. En 1947 fue delegada del gobierno de la República española en la Conferencia de la Unesco que tuvo lugar en México.

Firmó sus obras como Isabel de Palencia, Isabel O. de Palencia y Beatriz Galindo y su producción literaria abarca temas de psicología infantil, El alma del niño. Ensayos de psicología infantil (1921); libros sobre folklore y gastronomía, El traje regional de España. Su importancia como expresión primitiva de los ideales estéticos del país (1926); Del diario comer. Cocina Hogareña (1951) y biografías, Alexandra Kollontay (1947).

En el ámbito de la creación narrativa destacan sus novelas El sembrador sembró la semilla (1923); En mi hambre mando yo (1959), así como sus obras escritas en inglés, Saint Anthony´s pig (1940); Juan, son of the fisherman (1940); I must have liberty (1940) y Smouldering Freedom: The History of Spanish Republicans in the Exile (1945).

Destacó también como traductora y a ella se deben las ediciones españolas de las obras de Sir Henry Irving, El teatro tal cual es y el arte de representar (1905); Violeta y La vida por amor de Miss Brandon; La abadía de Northanger de Jane Austen (1921); La nueva revelación de Conan Doyle (1920) y Silas Marner de George Elliot (1919). Junto a su marido tradujo la obra de Havelock Ellis, Estudios de psicología sexual (1913), así como la obra de Eduardo Westermarck, Historia del matrimonio (1932). Para el teatro tradujo Anna Christie de Eugene G. O´Neill, obra estrenada en el teatro Fontalba la noche del 20 de enero de 1931. Su producción teatral vio la luz en México reunida en el volumen Diálogos con el dolor (1944) que incluye nueve títulos teatrales más un cuento: La que más amó, obra representada anteriormente (20-3-1926) con el título de Diálogo con el dolor; La mujer que no conoció el amor, obra estrenada en el Lyceum Club de Londres (1934), en el Tingladillo de Madrid (1936) y en Folkens Teather de Estocolmo (1937); El miedo; La ceguera; La mujer que dejó de amar; La vejez; Madre nuestra; Gestas, el mal ladrón; La cruz del camino y el cuento Alcayata. En 1960 se fecha su última obra teatral inédita, El gran delito, registrada el 10 de agosto de 1960 junto a otras catorce obras inéditas conservadas en la Unión Nacional de Artistas de México. Falleció el día 28 de mayo de 1974 en México D. F. y sus restos reposan en Panteón Español de México.