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Jorge Isaacs

El autor: Apunte biográfico

El siglo XIX fue una época de grandes convulsiones: revolucionó el panorama internacional en lo político con la Independencia de las naciones Latinoamericanas; en lo social, con la abolición de la esclavitud y la servidumbre en diversos países; y también en lo científico, gracias a las grandes exploraciones e inventos que mejoraron el conocimiento del medio y las comunicaciones de modo notable. La afluencia de emigrantes europeos, las dictaduras, o las constantes guerras civiles entre liberales y conservadores fueron la nota característica de aquel período en el Continente americano.

En este contexto nació Jorge Isaacs Ferrer en Cali, el día 1 de abril de 1837. Fue el quinto hijo del matrimonio formado por George Henry Isaacs, judío de origen inglés emigrado a Colombia, y la criolla católica Manuela Ferrer Scarpetta. Se desconocen muchos datos de la infancia del autor, aunque se sabe que estudió varios años en Bogotá antes de regresar al Cauca. Sin poder sustraerse a los conflictos civiles de su momento histórico, Isaacs comenzó su actividad política al oponerse a la dictadura de José María Melo en 1854 y participar en las batallas de Cali y Manizales, a favor del gobierno conservador, en 1860.

Muy joven, con sólo diecinueve años, contrajo matrimonio con Felisa González Umaña, la «Selfia» o «Felisa» de sus poemas. La temprana ruina de la familia influyó en el resto de su vida. Tras la muerte de su padre, en 1861, se hace cargo de los negocios familiares, que no logrará reflotar. Es nombrado subinspector de las obras de construcción del camino de Cali a Buenaventura por el general Tomás Cipriano de Mosquera. Durante la realización de estos trabajos, en la zona del Dagua, contrae paludismo y comienza la redacción de María, recuerdo de los felices tiempos de su adolescencia.

En 1864 se instaló en Bogotá como comerciante al tiempo que tomó contacto con los círculos literarios de la ciudad. La tertulia de «El Mosaico» donde fue presentado por José María Vergara y Vergara, impulsó su carrera literaria al publicar su primer libro de Poesías. En estos años dirige también el periódico «La Republica» para el que redacta artículos sobre temas sociales y políticos. En 1867, el mismo año en el que se funda la Universidad Nacional de Colombia, la imprenta José Benito Gaitán publica María, la novela que le dio fama internacional, pero que no resolvió sus problemas económicos. Aunque durante un tiempo fue diputado por el partido conservador, en 1869 se pasó al partido liberal radical, hecho que le granjeó la enemistad de amigos importantes como Miguel Antonio Caro.

En 1871 fue nombrado cónsul de Colombia en Chile, país en el que permaneció hasta 1873. Tras su regreso a Colombia inició una etapa de intensa actividad bélica y política: intervino en la Batalla de los Chancos, ocupó la secretaría del Gobierno del Cauca, la secretaría de Hacienda, fue diputado del Cauca en la Cámara de representantes, activo defensor de los principios liberales y ferviente anticlerical, hasta que en 1880 se proclamó jefe militar y civil del Estado de Antioquia. Fracasado el intento revolucionario de Antioquia frente al gobierno conservador, abandonó la actividad política.

Por esos mismos años, y coincidiendo con un interés por la renovación educativa a nivel internacional (creación de la Institución Libre de enseñanza en España) Isaacs ocupó varios cargos de importancia relacionados con la enseñanza. Su defensa de una educación pública y laica lo enfrentó a las autoridades eclesiásticas colombianas.

En la década de los ochenta y hasta pocos años antes de su muerte, Isaacs desarrolló una intensa actividad como explorador, completando así su periplo vital de hombre decimonónico, interesado en la política, aventurero e intelectual. En esta etapa realizó importantes hallazgos de yacimientos minerales, pero los viajes por la geografía colombiana también le dieron la oportunidad de conocer más profundamente la antropología del país. Así, en 1887 publicó un Estudio sobre las tribus indígenas del Estado de Magdalena, antes provincia de Santa Marta.

Se retiró a Ibagué, donde murió el 17 de abril de 1895 sin finalizar las novelas en las que trabajaba, Camilo y Fania.

Los estudiosos de la vida y obra de Jorge Isaacs señalan el prólogo de Baldomero Sanín Cano a las Poesías Completas de 1920 (Barcelona, ed. Maucci), y el trabajo de Germán Arciniegas Genio y figura de Jorge Isaacs (Editorial universitaria de Buenos Aires, 1967) como dos biografías indispensables para el conocimiento del autor antioqueño. Otras más recientes son Jorge Isaacs (Bogotá: Procultura, 1989) de Pedro Valderrama o La búsqueda del paraíso. Biografía de Jorge Isaacs, de Fabio Martínez, publicada por la Editorial Planeta en 2003.

Ana Chouciño