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Jorge Isaacs

Presentación

El que fuera el mejor novelista del Romanticismo colombiano fue, sobre todo, un hombre plenamente moderno y polifacético: intelectual de su tiempo, comerciante, representante político, periodista, explorador, educador y militar. Al igual que tantos otros escritores hispanoamericanos del siglo XIX Jorge Isaacs alternó, a lo largo de su inestable vida, el ejercicio de las letras con la lucha política, en una tornadiza  trayectoria ideológica que lo llevó de combatir en el bando conservador a defender los principios del liberalismo. Pero lo que muchos contemporáneos suyos interpretaron como una traición, no fue sino un síntoma de que el autor antioqueño llegó a tener plena consciencia de vivir en una época convulsa y de grandes transformaciones. Los levantamientos, los continuos enfrentamientos civiles y la anarquía sacudieron la vida apacible y privilegiada de la antigua aristocracia criolla. La inestabilidad fue, sin duda, el signo de los tiempos de Isaacs, quien debió de percibir como pocos el advenimiento de los profundos cambios sociales de la etapa que siguió a la Independencia.

Como autor de numerosas composiciones líricas Isaacs se ejercita en los tradicionales tópicos y metros románticos al tiempo que muestra una clara continuidad tanto temática como tonal con María, en especial en lo que atañe a la presentación de la naturaleza del Cauca, la casa paterna, el amor juvenil e incluso la recreación de algunos de los personajes de la novela. Con el fin de dar a conocer mejor esta casi olvidada faceta del autor colombiano este portal incluye una muestra de su obra poética, que Donald McGrady consideró «de suficiente mérito para colocarlo entre los buenos poetas colombianos de segundo orden».

Fue, sin embargo, la publicación de su única novela, María, lo que situó a Jorge Isaacs entre los autores más leídos de la literatura hispanoamericana. La trágica historia de amor entre dos jóvenes con el fondo la hacienda paterna «El Paraíso», situada en medio de la naturaleza idílica del Valle del Cauca, y el desarrollo de unas relaciones sociales entre patronos y subordinados aparentemente perfectas, atrajo desde el momento de su publicación, en 1867, la atención de muchas generaciones de lectores. Tal fue su eco que, en 1889, ya se habían realizado veinticinco ediciones de la novela. Lo cierto es que con la herencia de la sensibilidad romántica europea (Chateaubriand y Bernardin de Saint-Pierre se mencionan entre las posibles fuentes del autor colombiano) María supera de largo el mero idilio amoroso para convertirse en el ambiguo relato de la educación sentimental de un joven con aspiraciones artísticas. La novela de Isaacs, que sigue leyéndose hoy en día como la triste historia de un amor adolescente, expresa, por encima de todo, el proceso de una crisis personal y continental: el adiós nostálgico a unos valores y a un estilo de vida ya sin cabida en la modernidad burguesa que por entonces irrumpía de lleno en América.

Ana Chouciño