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Literatura ilustrada del siglo XIX

Presentación del portal Literatura ilustrada del siglo XIX

Por Raquel Gutiérrez Sebastián
(Universidad de Cantabria)

Este portal tiene como objetivo difundir los resultados de dos proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovación y por el Ministerio de Economía y Competitividad (2009-2014) titulados Análisis de la literatura ilustrada del XIX y cuyo investigador principal es el Doctor Borja Rodríguez Gutiérrez. El equipo de investigadores está compuesto por los doctores Juan Molina Porras, Montserrat Ribao Pereira, Ángeles Quesada Novás y Raquel Gutiérrez Sebastián. El resultado último de estos proyectos es la elaboración de una Historia de la Literatura Ilustrada del siglo XIX, libro que en estos momentos está en prensa y en el que colaboran además de los integrantes del proyecto, otros investigadores como María de los Ángeles Ayala Aracil, Jean-François Botrel, José María Ferri Coll, Marta Palenque, Leonardo Romero Tobar y Enrique Rubio Cremades.

El propósito fundamental es la creación de un portal especializado en la divulgación de la literatura decimonónica que presenta grabados e ilustraciones, en los diversos géneros literarios: poesía, narrativa (novelas y cuentos ilustrados del siglo XIX así como narrativa infantil), teatro y géneros periodísticos. El corpus sobre el que ha trabajado está integrado por tanto por libros ilustrados y textos con iconografía que fueron publicados en las páginas de revistas y periódicos.

El siglo XIX español fue el siglo en que más se desarrolló el arte de la ilustración en prensa, a través del dibujo y del grabado. Los promotores de las revistas románticas eran tanto escritores como pintores y las ilustraciones de sus páginas, aunque hasta ahora no estudiadas de forma conjunta, tan importantes para ellos como los textos. Por ello las revistas, desde su mismo título, pregonan las ilustraciones como atractivo para el público. Ya en 1835 la revista señera del Romanticismo literario español, El Artista, presumía en su segundo número de incluir una estampa que «ha sido ejecutada con el objeto de presentar a nuestros lectores una imitación del grabado en madera que han elevado a tan alta perfección los artistas ingleses y franceses».

Este interés por las ilustraciones se echa de ver con facilidad en publicaciones como el Semanario Pintoresco Español [no hay que olvidar que aquí “Pintoresco” es una traslación directa del francés “Pittoresque” es decir que lleva pinturas, grabados o ilustraciones], Observatorio Pintoresco, Siglo Pintoresco, La Ilustración Española y Americana y otras. A partir de aquí se desarrolla la ilustración que es la reina en prensa y narrativa, antes de que la fotografía cortará de raíz esta proliferación: hacia finales del XIX la fotografía ya está ganando la batalla.

La gran proliferación de revistas y periódicos en el siglo XIX proporcionó a grabadores y dibujantes un enorme campo de trabajo y posibilitó muchas combinaciones entre dibujo y narrativa: en las revistas del XIX podemos encontrar tanto grabados que ilustran una historia como historias compuestas a partir de un dibujo.

La novela (así como la literatura costumbrista) es heredera de esta tendencia a incluir ilustraciones. En los estudios y análisis de los anuncios de novelas parecidas en la prensa española del XIX se aprecia la abundancia con que las obras se anuncian “con ilustraciones”, “ilustrados”, “con grabados”... En muchas ocasiones a los suscriptores de una colección de novelas se les obsequia con grabados y dibujos.

Respecto al costumbrismo, la ilustración se convierte en una referencia imprescindible. Las primeras ediciones de las Escenas Matritenses de Mesonero Romanos, de las Escenas Andaluzas de Estébanez Calderón o de la obra colectiva de Los españoles pintados por sí mismos (nótese la doble significación del adjetivo pintados: en el libro a cada texto le acompaña un grabado que representa al personaje descrito) se esmeran en presentar unas ilustraciones de calidad artística e impecable confección técnica. Cuando la fotografía invade las páginas de la prensa, la ilustración se refugia en el libro, sobre todo en la novela (han pasado ya los mejores años del costumbrismo), que sigue manteniendo la presencia de los grabados en sus páginas, en muchas ocasiones como un sello de calidad técnica y editorial. En suma el fenómeno de la ilustración invade a toda la narrativa, bien sea en prensa o en libro.