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Red de ciudades cervantinas

Alcalá de Henares

Vinculación cervantina

Cuando el Cardenal Cisneros proyecta la gran ciudad Universitaria en la que se convertirá Alcalá precisa de un completo entramado administrativo para la entonces villa. El 1508 se inicia el primer curso de la Universidad y en este contexto vendrá a la ciudad Pedro de Cervantes que desempeñará el cargo de Corregidor, llamará a su sobrino Juan de Cervantes, abuelo del escritor, a ocupar el puesto de teniente de Corregidor en 1509. El padre de Cervantes, Rodrigo, nacerá en Alcalá, pero la inestable carrera de su padre llevará a la familia a un periplo por España que les traerá de nuevo a nuestra ciudad en 1532, se instalarán en una casa de la calle Imagen, en el número 2 junto a la calle Mayor y al Hospital de Antezana.

Rodrigo se casará con Leonor de Cortinas, natural de Arganda, villa cercana a Alcalá y madre de Cervantes. En esta casa de Alcalá nacerán cinco de los siete hijos del matrimonio: Andrés, Andrea, Luisa, Miguel y Rodrigo.

Luisa ingresará con tan solo 18 años en el convento de Carmelitas de la Purísima Concepción o de la Imagen, situado en la misma calle, del que será priora en tres ocasiones. Se cree que en 1564 Rodrigo y su hijo Miguel viajan a Alcalá para gestionar el ingreso de Luisa en este convento, visitado en varias ocasiones por la propia Santa Teresa de Jesús. El tío de Cervantes, Juan, residió en la Casa de la Calzonera, situada frente a la de Cervantes en la calle Mayor, suponemos que fue en esta residencia en la que se alojaron Rodrigo y Miguel en sus numerosas visitas a Alcalá.

Nuestra ciudad estuvo por lo tanto muy relacionada no solo con Miguel de Cervantes, sino también con su familia. 

Lugares cervantinos

Museo Casa Natal de Cervantes

De nuevo en la calle, nuestros oídos tardan en acomodarse a la algarabía, tras dejar el sosiego del hospital. Pero pronto algo llama nuestra atención, un gran revuelo junto a un banco, personas que se sientan y se levantan sin descanso, poses y fotografías sin fin, son las esculturas de don Quijote y Sancho Panza que el escultor Requejo talló para Alcalá en el año 2005, y que hoy, tan sólo 10 años después, ya son un auténtico icono de esta ciudad. Y así, tras un jardín, junto al Hospital de Antezana, encontramos la casa en la que vino al mundo el Príncipe de los Ingenios. Hoy el inmueble, perfectamente documentado gracias a la incansable labor del investigador don Luis Astrana Marín, se ha convertido en museo. El museo recrea la vida de una familia acomodada del siglo XVI, los Cervantes lo fueron, pero cuando nació nuestro autor, no atravesaban su mejor momento económico. La familia de Miguel vendió la casa en 1551, y así Cervantes inició una suerte de vida nómada que le acompañará el resto de sus días. La casa de dos plantas, con bellas columnas de piedra en planta baja y sencillas vigas de madera con balaustrada en los corredores superiores, reconstruye en sus estancias la vida de la familia de Cervantes antes de abandonar la ciudad. Además, una parte del museo está dedicada a la exposición de obras cervantinas, lo que hace la visita, si cabe, aún más interesante. Al entrar en la Casa de Cervantes nos asalta una pregunta ¿Qué reconocería Cervantes si recorriera hoy su casa de Alcalá? La casa, aunque transformada por el paso de los años conserva muchos elementos que datan de la época de Cervantes que él recordaría y reconocería en nuestros días. La puerta con entrada por la calle de la Imagen, el patio que conserva balaustres de madera originales, el pozo con su brocal y garrucha, la escalera, la cueva o las pinturas murales que aún decoran la pared de adobe del despacho, permitirían a Cervantes reconocer sin ninguna duda como suya la casa que hoy le rinde homenaje como museo.

Más información: Museo Casa Natal de Cervantes

Capilla del Oidor. Pila de bautismo de Miguel de Cervantes

Nobleza obliga y por eso nuestro paseo por un lugar de Alcalá, o por muchos lugares de Alcalá, tras las huellas de Cervantes, comienza por la antigua parroquia de Santa María, en la conocida como Capilla del Oidor, actualmente sede del Centro de Interpretación los Universos de Cervantes. La iglesia donde recibieron bautismo los Cervantes sufrió, como tantas iglesias de Alcalá, la ira de los hombres, desapareciendo casi en su totalidad pasto de las llamas en la contienda civil que asoló nuestro país en el siglo XX. El edificio muy dañado por el fuego se consideró irrecuperable, y solo quedaron en pie los restos del ábside, la solitaria torre que se ha convertido en un símbolo de la ciudad y las capillas laterales, que se llamaban del Oidor, de san Juan de los Caballeros y del Cristo de la Luz. Estas capillas perfectamente restauradas se han convertido en una magnífica sala de exposiciones, y en una de ellas, concretamente en la del Oidor, tras cruzar bajo un hermosísimo arco de yesería mudéjar, podemos ver la pila bautismal. No nos llamemos a engaño, la pila que observamos, y a la que daremos la vuelta completa como si de una Kaaba se tratara, no es aquella en la que el bachiller Serrano acristianara a nuestro Miguel. La original se perdió fruto del saqueo y de la inquina de los hombres tras la citada contienda y hubo de ser restaurada, no hace demasiados años, como homenaje de la ciudad a Cervantes; pero eso sí, para satisfacción de todos, mitómanos al fin y al cabo, se insertaron en la nueva pila algunos pedazos de la antigua, pedazos que buscaremos mientras damos una o dos vueltas más a la pila de piedra, como si de un extraño ritual se tratara.

Fe de erratas de El Quijote. Colegio de Teólogos de la Madre de Dios actual Colegio de Abogados

Volveremos sobre nuestros pasos hasta la calle Colegios, esta vía fue llamada en el siglo XVII calle Roma, algunos dicen que por seguir el trazado de la antigua calzada romana, otros por la cantidad de cúpulas y espadañas que la poblaban, y sin duda, retomado las palabras de Cervantes, la calle era triunfante en ánimo y nobleza. Caminando hacia oriente dejaremos atrás el Colegio de Málaga, frente a este veremos el ábside de la malograda iglesia de Santa María, y junto a un pequeño pero evocador callejón encontraremos el siguiente punto de nuestro paseo, el Colegio de Teólogos de la Madre de Dios. Este humilde colegio de ladrillo, enmarcado entre dos torreones, fue uno de los más famosos de su tiempo. En el residían estudiantes de teología y medicina, y dio a lo largo de su historia más de 40 obispos. Pero no es la grandeza del colegio lo que hoy nos ocupa, ni tampoco el que conserve un evocador patio del siglo XVI. Lo que importa en esta ruta es que en este colegio se aprobó la fe de erratas de la primera parte del Quijote. El licenciado Francisco Murcia de la Llana, tristemente célebre por la despreocupación y desaliño con que desempeñaba su labor, da testimonio de haberlo corregido en este colegio el uno de diciembre de 1604. Por caprichos del destino, la fundación colegial que realizara Cisneros en 1513, hoy acoge al Colegio de Abogados de la ciudad complutense, que nos trae a la memoria la condición de persona genéticamente litigante del autor del Quijote.

Plaza y estatua de Cervantes

Desde la calle Libreros, casi sin darnos cuenta, caminaremos hasta la Plaza de Cervantes, majestuoso tributo de una ciudad a un hijo. Desde aquí nos sobrecogerá por su tamaño, por su grandeza, por su hermosura, por su cielo intensamente azul, por su bullicio, sus caminantes, su gente sentada, sus terrazas.

Nadie que se acerque por primera vez a la Plaza de Cervantes permanece indiferente. Sin duda es el corazón de la ciudad. La antigua Plaza del Mercado, el lugar que a lo largo de la Edad Media daba impulso económico a la sociedad complutense cambió su denominación allá por el siglo XIX. Dejó de llamarse Plaza del Mercado para ser denominada de Cervantes. Es el homenaje de una ciudad que regala su corazón a un hijo. En el centro, presidiendo el espacio, Miguel, contemplando desde su pedestal imperturbable el quehacer de sus paisanos.

Corral de Comedias

En 1601 Francisco Sánchez, carpintero de profesión, recibió el encargo por parte del Ayuntamiento de Alcalá de construir este Corral de Comedias en el espacio de la entonces llamada Plaza del Mercado. Desde su apertura al público en 1602, siguió un proceso idéntico al de otros teatros europeos de la época: que fueron adecuándose a los tiempos con reformas estructurales acordes al estilo de los espectáculos a exhibir y a los usos sociales del público.

A su primera etapa como Corral de Comedias, pertenecen el patio empedrado, las gradas, aposentos, y la cazuela, esto es el espacio destinado al público femenino. Probablemente en este espacio se representaron obras teatrales de Miguel de Cervantes en vida del escritor.

Más información: Corral de Comedias

Hospital de Antezana

La tradición complutense dice que el cirujano Cervantes, padre de nuestro inmortal autor, ejercía la medicina en el Hospital de Antezana. No pasará inadvertido el hospital para el caminante, ya que es el único espacio de la calle que no tiene soportales. Este hospital fundado en 1483 por don Luis de Antezana, en lo que fue su casa, constituye un auténtico fósil de la arquitectura doméstica complutense. Tras cruzar el umbral de su pesada puerta de madera te sumerges en un pequeño universo en el que parece que el tiempo se ha detenido. El sobrecogedor silencio del patio contrasta con la algarabía que hemos dejado en la calle. No cuesta mucho imaginar el dolor del estudiante que herido tras una reyerta pide auxilio en el hospital, y la atención del cirujano, quizá nuestro Rodrigo de Cervantes, cosiendo la herida y practicando una sangría. Detengámonos un instante, sentémonos en un banco y escuchemos al pájaro que canta despreocupado entre las hojas de la acacia; es el momento de recordar a Ignacio de Loyola, que en 1526 encontró acomodo en esta casa a cambio de cocinar para los enfermos. Antes de salir recordar que esta institución, aún en funcionamiento, se sustenta gracias a la generosidad y los donativos que complutenses y visitantes aportan a su cepillo casi diariamente.

Este hospital de Nuestra Señora de la Misericordia fue fundado en 1483 por don Luis de Antezana y doña Isabel de Guzmán para transeúntes y enfermos y es el más antiguo de Europa en funcionamiento desde su fundación. Destacan del edificio bello alero de madera del siglo XV y su evocador patio castellano. En la capilla sobresale la imagen de la Virgen de la Misericordia atribuida a Martínez Montañés. En este edificio, lindante con la Casa de Cervantes, se cree que trabajó su padre Rodrigo como cirujano sangrador. En una ciudad como Alcalá que contaba en la época con más de 2000 estudiantes de medicina, las dificultades para vivir de su oficio eran cada vez mayores. En 1551 toda la familia parte para Valladolid desde Alcalá, intentando mejorar sus condiciones de vida. En este hospital también residió siendo estudiante de la Universidad de Alcalá en el siglo XVI San Ignacio de Loyola.

Casa de la Calzonera

Tras visitar la Casa de Cervantes y de nuevo en la calle Mayor y antes de comenzar a caminar por la calle Imagen debemos fijarnos en una gran casona que se sitúa frente a la que acabamos de dejar, haciendo esquina con las dos calles antes mencionadas. La casa en cuestión es fácil de reconocer, su fachada en color albero y el escudo de la Universidad hacen que no pase desaperciba. Es la conocida como Casa de la Calzonera. El nombre hace alusión a la que fue su propietaria, y como para todo hay versiones unos dicen que se llama así por tener la señora una tienda en la que los vendía y otros por llevarlos bien puestos en su casa, para gustos los colores. Lo que importa es que esta casa fue en su día de Juan de Cervantes, tío de Miguel, que por su ocupación debió gozar de mejor situación económica que la de Rodrigo, al menos a juzgar por el tamaño de la casa. También podemos afirmar que en ella debieron residir Miguel y su familia en las frecuentes visitas que hicieron a Alcalá. Junto a la Casa de la Calzonera y frente a la puerta lateral, que fue principal en el siglo XVI, de la Casa de Cervantes, podrá ver el paseante la fachada de la casa del complutense Manuel Azaña Díaz. Azaña, presidente de la Segunda República y talentoso escritor, fue vecino, aunque con siglos de diferencia de nuestro personaje.

Convento de la Imagen

Casi sin darnos cuenta hemos llegado al siguiente punto de nuestro itinerario, el convento de Carmelitas Descalzas de la Inmaculada Concepción, conocido como Convento de la Imagen. El cenobio recibe su nombre la figura que alberga la hornacina de su fachada, y que algunos autores sostienen que también bautizó la vía en la que se ubica. Un 11 de febrero de 1565 profesaba como religiosa en este convento Luisa de Cervantes, que desde aquel día paso a llamarse Luisa de Belén. Luisa, con apenas 18 años inició una vida de oración y sacrificio que no abandonaría jamás. El edificio, de bella portada renacentista atribuida al genio de Covarrubias, albergó entre sus muros en 1580 a Santa Teresa de Jesús, con la que la hermana de Cervantes compartiría rezos, preocupaciones y desvelos. Luisa que llegó a ser priora del convento en tres ocasiones, murió en esta casa entre 1620 y 1623. En este punto surge la duda, ¿Por qué profesa Luisa en Alcalá si su familia ya no vive aquí? ¿Acaso Luisa y sus hermanos permanecieron en casa de su tío Juan mientras Rodrigo, el padre, vagaba de ciudad en ciudad buscando mejor fortuna? ¿Se alojó la familia Cervantes en la vecina Casa de la Calzonera cuando vino a Alcalá con motivo de la profesión de Luisa? Preguntas sin respuesta, pero quizá no alejadas de la realidad, que explicarían la amistad del joven Cervantes con ilustres complutenses como el poeta Francisco de Figueroa, conocido como «el Divino» por su extraordinario talento.

Monasterio de San Bernardo

Desde la calle Imagen llegamos a la de Santiago, amplia, recta y llena de casonas, colegios y conventos, en su día albergó el barrio musulmán de la ciudad. Nuestro paseo continúa caminando hacia el oeste, en dirección al Monasterio de San Bernardo. Antes de llegar un gran edificio llama nuestra atención, es el antiguo Colegio de los Dominicos, que hoy alberga las instalaciones del Museo Arqueológico Regional.

Unos pasos más adelante se abre a nuestra derecha la Plaza de San Bernardo, magnífico ejemplo de urbanismo barroco, que se cierra con la fachada del monasterio cisterciense que da nombre al lugar, y que conocemos como Las Bernardas. El Monasterio de San Bernardo, el lugar elegido para poner fin a nuestra ruta, fue mandado construir en 1618, como si de un auténtico capricho se tratara, por el cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas, a la sazón tío del todopoderoso duque de Lerma. Sin duda este templo, ideado por Juan Gómez de Mora, es el más hermoso edifico barroco de la ciudad y quizá el más impactante de todos los que hemos contemplado. Su extraordinaria cúpula, sus sinuosas líneas, y su magnífico museo son el recuerdo vivo que dejó el Cardenal a la ciudad del Henares. Bernardo de Sandoval y Rojas muestra en su villa de Alcalá su condición de mecenas de las artes, como venía mostrando desde tiempo atrás su condición de mecenas de las letras, al convertirse en el más importante protector del alcalaíno más ilustre, Miguel de Cervantes. La grandeza de este edificio nos habla de la grandeza de su fundador, que fue uno de los pocos hombres de su tiempo en valorar la calidad literaria de Cervantes.

Nuestro universal autor no fue un hombre rico en su época, de esto hay varios testimonios, como el que cuenta el licenciado Márquez Torres en su aprobación a la segunda parte de El Quijote. Según nos dice Márquez Torres vino una embajada francesa a Madrid a tratar de las bodas de los príncipes, los caballeros galos preguntaron por Cervantes y él respondió la verdad, que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, estos, impresionados, preguntaron cómo el estado no tenía a un escritor tan importante en mejores condiciones, a lo que otro caballero espetó Si necesidad le obliga a escribir, plega a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre, haga rico a todo el mundo. Así, rico en letras y pobre en dinero, vivió Cervantes los últimos años de su vida gracias a la protección y caridad del arzobispo de Toledo don Bernardo Sandoval y Rojas, al que recordamos ahora con las palabras de agradecimiento que Cervantes le dedica en su prólogo de la segunda parte de El Quijote Vívame la suma caridad del ilustrísimo de Toledo, don Bernardo de Sandoval y Rojas, aunque no haya imprentas en el mundo y aunque se impriman contra mi más libros que letras tienen las coplas de Mingo Revulgo. Así, en un lugar de Alcalá, tras recorrer las huellas de Cervantes, ponemos fin a nuestro singular paseo, despidiéndonos con los deseos y las palabras del autor, que en los últimos días de su vida, puesto ya un pie en el estribo y con las ansias de la muerte nos dejó escrito: ¡Adiós, gracias; adiós donaires; adiós regocijados amigos; que yo me voy muriendo, y deseando veros presto contentos en la otra vida!.

Actividades cervantinas

Festival de la PalabraAbril

Mes dedicado a homenajear a Miguel de Cervantes con una intensa programación cultural vinculada a las letras y al Premio Cervantes. Actividades de calle, teatro, Feria del Libro, conferencias, música y exposiciones forman parte de una amplia programación que culmina con la entrega por parte de los Reyes de España del Premio Cervantes de Literatura en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá.

Más información: Agenda Cultural de Alcalá de Henares , Turismo de Alcalá de Henares

Alcalá de Cervantes. Visita guiada municipal

Este itinerario recorre los lugares de Alcalá de Henares relacionados con la vida y obra de Miguel de Cervantes, la casa en la que nació en 1547, convertida hoy en Museo Casa Natal Miguel de Cervantes, la iglesia en la que fue bautizado un 9 de octubre de 1547, los edificios relacionados con su familia y aquellos vinculados con la publicación de sus obras. Una ruta que nos traslada al corazón del Siglo de Oro. Recomendable reserva previa en oficinas de turismo: Tfno. 918 810 634 y 918 892 694.

Más información: Visita guiada municipal Alcalá de Cervantes - Turismo de Alcalá de Henares

Tren de Cervantes Abril-julio/Septiembre-diciembre

Todos los sábados con salida desde Madrid-Atocha. El Tren de Cervantes te acerca a Alcalá en un viaje inolvidable a la cuna de Cervantes y al Siglo de Oro. Incluye la visita guiada teatralizada a la ciudad.

Más información: Turismo de Alcalá de Henares , Renfe

Semana Cervantina Octubre

Fiesta de Interés Turístico Regional. La gran fiesta de Cervantes en Alcalá se celebra en torno al día 9 de octubre, fecha en la que se recuerda su bautismo. Cuenta con multitud de actividades culturales como la lectura pública de El Quijote, la entrega de los Premios Ciudad de Alcalá, la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, la entrega de los premios Cervantes Chico, el Mercado Cervantino, danza, música, exposiciones o teatro.

Más información: Agenda Cultural de Alcalá de Henares , Turismo de Alcalá de Henares

Mercado Cervantino En torno al 9 de octubre

Mercado de época más grande de Europa durante el cual el casco histórico recupera por unos días el aire y las formas del Siglo de Oro, con actuaciones teatrales de calle, música, disfraces y la ambientación vital de toda una ciudad y sus gentes que vuelven al pasado para homenajear al autor de El Quijote.

Más información: Agenda Cultural de Alcalá de Henares , Turismo de Alcalá de Henares , Mercado Cervantino

Jornadas Gastronómicas Cervantinas Octubre

Los restaurantes de la Asociación Alcalá Gastronómica Fomentur convierten Alcalá de Henares en el referente de la Cocina Cervantina. Nacida de la literatura de Miguel de Cervantes, podemos disfrutar de la mejor tradición gastronómica del Siglo de Oro. Todo ello como homenaje al autor de El Quijote.

Más información: Turismo de Alcalá de Henares , Alcalá Gastronómica Fomentur

Contacto

Manuel Vicente Sánchez Moltó

Cronista oficial de Alcalá de Henares

Servicio de Bibliotecas

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