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Rodolfo Usigli

El autor: Apunte biográfico

Rodolfo Usigli cultivó como creador los cuatro géneros literarios: ensayo, poesía, narrativa y teatro. Su Teatro completo incluye únicamente los ensayos que son referencia directa a las obras publicadas, pero no los ensayos escritos por Usigli sobre el género dramático. Su narrativa y su poesía permanecen todavía desperdigadas en volúmenes individuales. Y aún está por publicarse la Obra completa, que deberá abarcar indefectiblemente los cuatro géneros, con la inclusión imprescindible de la obra que hasta el presente permanece inédita: cuento, abundante poesía, apuntes de obras de teatro -hasta la secuencia de El gesticulador titulada «Los herederos»-, ensayos, artículos periodísticos, entrevista, correspondencia y apuntes autobiográficos.

Rodolfo Usigli nació en la ciudad de México a las tres de la tarde, el 17 de noviembre de 1905, «en la humilde vecindad donde mi familia ocupaba una vivienda en la primera calle de San Juan de Letrán; actual local del cine Teresa», como él mismo lo apunta. Su padre fue Albert Jérôme Emmanuel Usigli (1861-1905), ciudadano italiano nacido en Alejandría de Egipto; su madre fue Carlota (bautizada Scheindel) Wainer (1864-1940), quien había nacido en Wyzniany, cerca de L´viv, pueblo perteneciente entonces al Imperio Austro-húngaro y que hoy está en Ucrania. El niño fue educado con grandes privaciones por su madre -«viuda joven»-, junto a sus tres hermanos mayores, Ana, Aída y Alberto. En su primera infancia tuvo serios problemas de visión por un estrabismo grave que le dejó honda huella; su vista nunca fue normal. Pronto cambió sus juegos infantiles por el teatro de títeres, y aprendió de memoria pasajes de algunas obras que veía en el teatro Hidalgo: Marina, Sobrinos del capitán Grant, La torre de Nesle y la zarzuela Los molinos de viento. A los quince años Usigli ya estaba trabajando como «meritorio en las oficinas de un judío norteamericano que vendía medicinas». Estudió declamación y música en la escuela Popular Nocturna, en donde actuó en sainetes de Vital Aza y en alguna escena de los hermanos Álvarez Quintero, como El patio. En 1923, volvió a subir al escenario, representando el segundo papel masculino de ¡Maldita revolución!, de José Escandón Noriega, con quien intentó posteriormente escribir una revista musical que se ha perdido. Trabajó desde 1924 como cronista y entrevistador para la revista El sábado, más tarde llamada El martes, «visitaba a diario teatros de revista y de comedia... y tenía intercambio con tiples, vicetiples, directores y músicos, actores y actrices», pero el joven periodista soñaba con ser novelista.

El gusto por la lectura fue actividad permanente del joven Usigli fueron numerosas, iniciándose con las obras de Manuel Eduardo Gorostiza en un libro ganado en un concurso escolar. Aprendió el inglés como autodidacta, lo que le permitió leer a Shakespeare y a los que fueron sus autores predilectos, George Bernard Shaw y T. S. Eliot. A pesar del incipiente aprecio de Usigli por el teatro, aún no soñaba con ser dramaturgo. La primera vez que se percató de la posibilidad de ser autor dramático fue a consecuencia de un encuentro con su amigo Luis Gabarrón, según lo menciona en el «Prólogo» a Tres comedias y una pieza a tientas: «Un encuentro casual con un amigo de infancia un mediodía del verano de 1925, vino a poner las cosas en su lugar. “¿No recuerdas cuánto te interesaba el teatro, ni tus juegos con los títeres, ni cómo recitabas hasta el aburrimiento?”... De esta conversación memorable... salí, si no orientado, transfigurado. La idea del teatro se instaló en mí con mayor fuerza que nunca, y, aprovechando mi asistencia a la Alianza Francesa, puedo decir que aprendí francés leyendo obras teatrales». Su primera obra fue, El apóstol.

Hizo estudios en el Conservatorio Nacional de México. En 1933 debutó como director en El candelero, de Alfred de Musset, puesta en la que también actuó; y en 1936 y principios de 1937 es becado en la Escuela de Arte Dramático de la Universidad de Yale, en los Estados Unidos, con la beca Guggenheim, junto con Xavier Villaurrutia. Paso a paso fue descubriendo su vocación de escritor, labor a la que dedicaría toda su vida y de la que hablaremos en los capítulos sucesivos. En forma paralela trabajó primero dramaturgia y poesía, y años más tarde, ensayo y narrativa.

En las dos décadas siguientes Usigli ocupó varios cargos: Profesor de historia del teatro mexicano y Director en la Escuela de Verano de la UNAM (de 1933 a 1947); Director de Prensa de la Presidencia de la República (1936); Director del Teatro Radiofónico de la Secretaría de Educación Pública (1938) y del Departamento de Teatro de la Dirección de Bellas Artes (1938-1939); así como profesor de la Academia Cinematográfica (1942); y Director del Teatro Popular Mexicano (1972-1975). En el campo del cine, Usigli fue delegado de México en los festivales cinematográficos de Cannes (1949-1950), y los de Bélgica, Checoslovaquia y Venecia (1950).

Como promotor teatral colaboró con numerosas temporadas, entre las que hay que recordar a la sexta Temporada del Teatro Orientación (1939), Teatro de Media Noche (1940), con obras de Schnitzler, Shaw, George Kelly, Villaurrutia, la primera obra de Basurto (Los diálogos de Suzette) y su propia Vacaciones. En esos años Usigli traduce a Molière, Schnitzler, Chekhov, O'Neill, Maxwell Anderson, Galsworthy y varias piezas de Bernand Shaw, este último autor influyó en la conceptualización teatral de Usigli.

Usigli contrajo matrimonio en dos ocasiones: la primera en 1940 con Josefina Martínez Obscura, hija de Manuel Martínez Simó y de María Elena Obscura y Enríquez de Rivera, (su nombre teatral fue Josette Simó); en 1942 nació su hija Carolina Cordelia Nicole; el matrimonio Usigli-Martínez se divorció en 1944. Posteriormente, en 1948 se casó con Argentina Casas Olloqui y tuvieron tres hijos: Carlos Alejandro Vicente (1950), Ana Lavinia (1952) y Leonardo (1955); el divorcio del matrimonio Usigli-Casas fue en 1963.

En un sendero paralelo al del escritor, Usigli prosiguió una exitosa carrera como diplomático. Conviene recordar los puestos que tuvo: fungió como segundo secretario de la delegación en Francia (1944-1947): en este periodo aprovechó su estancia europea y en marzo de 1945 se entrevistó con Bernard Shaw, quien fuera su epítome de la dramaturgia. Posteriormente fungió como Enviado extraordinario y Ministro plenipotenciario de México en Líbano (1956-1959); Embajador de México en Líbano (1959-1962); y paralelamente Ministro y Embajador en Etiopía (con sede en Beirut); posteriormente, Embajador de México en Noruega (1962-1971). También hay que mencionar su labor diplomática en la fundación del Instituto de Relaciones Culturales Franco-Mexicanas.

Fue galardonado múltiples veces: recibió el Premio América de México en 1970, y dos años después el Premio Nacional de Letras de México, máxima presea otorgada por el gobierno de México a un escritor. Como diplomático recibió varios honores: la Gran Cruz de la Orden de los Cedros (Líbano, 1962) y la Gran Cruz de la Orden de San Olavo (Noruega, 1971). Fue también Miembro correspondiente de la Hispanic Society of America (Nueva York). Fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana.

Su Teatro completo fue publicado a goteo: se editó bajo su cuidado el volumen I en 1963, el segundo en 1966 y el tercero en 1979. No alcanzó a ver impreso este último tomo, ya que el colofón fija la fecha de impresión el 29 de septiembre de 1979 y el autor había muerto el 18 de julio. Sin embargo, él mismo había corregido las pruebas y había visto la reimpresión del primer tomo cuyo colofón atestigua la impresión el 30 de abril del año de su muerte. En 1996 vio a la luz el Tomo IV -17 años más tarde-; y en 2005 llegó a publicarse el Tomo V -26 años más tarde-, que integra los escritos sobre la Historia del Teatro en México. Aún está en espera la edición de su Obra completa.

La autobiografía de Usigli se encuentra desperdigada entre sus prólogos y epílogos, especialmente en «Prólogo» a Tres comedias y una pieza a tientas, y en «Antesala» para La última puerta; además en Voces, Diario de trabajo y en Conversaciones y encuentros.

A Rodolfo Usigli le preocupó la muerte desde que tenía cinco años. En vida escribió varios epitafios, verdaderos poemas pétreos que nos hacen vislumbrar su drama interno. En el año de su muerte escribió el siguiente epitafio:

Rodolfo Usigli
Nació a pesar suyo y del mundo entero.
Vivió
dio todo lo que pudo en la vida.

Murió sin haber hecho lo que quería.
Muchas gentes lo odiaron sin conocerlo.
Una cuantas... muy pocas...
lo amaron
conociéndolo.

Quiso volver a la tierra y
Espera de pie el fallo del futuro.

El mismo autor pidió que el siguiente epitafio fuera el definitivo:

Aquí yace y espera
R. U.
Ciudadano del Teatro.

Su fallecimiento fue el 18 de junio de 1979, en ciudad de México. La tumba en que reposa en el panteón Mausoleos del Ángel carece de epitafio porque en ese cementerio existe un ordenamiento que prohíbe las inscripciones y únicamente permite los nombres y las fechas.

Guillermo Schmidhuber de la Mora
(Universidad de Guadalajara, México)