DICCIONARIO DE LA LITERATURA CUBANAVVALDÉS, Antonio José (Matanzas,?-1780 México,?.1850). Expósito y carente de recursos económicos, pasó muchas dificultades en su juventud. Estudió en La Habana. Trabajó en una platería y como dependiente de comercio. En 1803 abrió en La Habana una escuela de primeras letras. Tres años después, la Sociedad Patriótica le entregó un premio de trescientos pesos por su labor en el magisterio. Colaboró en el Papel Periódico. A fines de 1808 o principios de 1809 se trasladó a México, donde fundó una escuela. De regreso en La Habana en 1812, estableció la imprenta La Cena y comenzó a publicar el periódico del mismo nombre. El presbítero José Agustín Caballero y Domingo de Mendoza, catedrático del Real Seminario de San Carlos, le ayudaron en la revisión de su Historia de la Isla de Cuba, primera obra de su género publicada en Cuba. En 1815 pasó a Argentina, donde fundó El Censor, órgano de la política del Cabildo y de la Junta de Observación. Alrededor de 1821 se trasladó a México, donde Iturbide lo nombró secretario de la provincia de Nueva Galicia (después Estado de Jalisco). En 1822 fue nombrado impresor de cámara del Emperador, puesto que desempeñó hasta la caída del Imperio. Fue editor del periódico La Águila Mexicana. Con otros cubanos independentistas que formaron la Junta Promotora de la Libertad Cubana, firmó en 1825 el Acta de la Junta Cubana de México y la Representación dirigida al Congreso Mexicano por los patriotas cubanos. Participó en la formación del Censo de México de 1831. Su obra Principios generales de la lengua castellana fue la primera gramática publicada en Cuba, También se le atribuye un Tratado de geografía, aunque Trelles pone en duda su publicación.BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Principios generales de la lengua castellana. Arreglados a la gramática de la Real Academia Española. La Habana, Imp. de Palmer, 1806. Cuaderno de Aritmética. La Habana, Oficina del autor, 1813. Historia de la Isla de Cuba, y en especial de La Habana. V. 1. La Habana, Oficina de La Cena, 1813; Introd. de Antonio Bachiller y Morales. Cronología. La Habana, Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, 1964. Gramática y ortografía. Buenos Aires, 1817. Historia de la Isla de Cuba, y en especial de La Habana. Tomo III de Los tres primeros historiadores de la Isla de Cuba. La Habana, Imp. de A. Pego, 1877. Cómo vio Antonio J. Valdés la toma de La Habana por los ingleses. Libro quinto de su Historia de la isla de Cuba y en especial de La Habana. Nota preliminar por Emilio Roig de Leuchsenring. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 1962 (Colección del bicentenario de 1762, 6). BIBLIOGRAFÍA PASIVA Bachiller y Morales, Antonio. «Don Antonio José Valdés y su historia de la Isla de Cuba», en su Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la isla de Cuba. T. 2. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba. Instituto de Literatura y Lingüística, 1971, p. 127-129. Morales y Morales, Vidal. «Tres historiadores cubanos. III», en Revista de Cuba. La Habana, 1: 14-16, ene. 15, 1977. Trelles y Govín, Carlos Manuel. El historiador Antonio José Valdés. Trabajo de ingreso presentado a la Academia Nacional de Historia y Geografía de México. Matanzas, Imp. A. Estrada, 1930. VALDÉS, Carlos Genaro (Villaclara, Las Villas, 19.9.1843-La Habana, 29.6.1890). Se trasladó muy joven a Cienfuegos, en su provincia natal, donde trabajó como cajista en una imprenta. Más tarde se trasladó a La Habana. Fue redactor de La Infancia, El Eco de las Damas, El Hogar, El Volteriano, El Trabajo y dirigió la revista El Palenque Literario, que se editó de 1877 a 1883. Colaboró en La Guirnalda Cubana y en El Mundo Literario. En La Habana estableció la imprenta La Idea, donde editó el periódico del mismo nombre. Con el título Rasgos de Emilio Castelar publicó en 1873 una colección de los pensamientos más notables de este autor. Recopiló poemas propios junto con otros de Fornaris, Luaces, Milanés, Tolón y otros poetas, en su Tesoro popular. Colección escogida de cantos cubanos (La Habana, Imp. La Idea, 1879), cuya segunda parte publicó, con el mismo título, en 1883. Utilizó el seudónimo Justino, nombre que había adoptado en la masonería. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Vergonzosas. Ensayos poéticos. Cienfuegos (Las Villas), Imp. de Carlos Valdés, 1867; 2ª ed. La Habana, Imp. de A. Lagriffoud, 1869. Un ramo de acacias. Colección de artículos, discursos y poesías masónicas. La Habana, Imp. del H. Justino, 1879. BIBLIOGRAFÍA PASIVA García Garófalo Mesa. M[anuel]. «Carlos Jenaro [sic] Va1dés», en su Los poetas villaclareños. La Habana, Imp. J. Arroyo, 1927, p. 107-109. VALDÉS, Gabriel de la Concepción (La Habana, 18.3.1809-Matanzas, 28.6.1844). Fruto de los amores clandestinos entre la bailarina burgalesa Concepción Vázquez y el mulato peluquero Diego Ferrer Matoso, su nacimiento quiso mantenerse en secreto, por lo que fue depositado por su madre en la Casa de Beneficencia y Maternidad a los pocos días de nacido. Algunos meses después su padre lo sacó de allí. Hasta los diez años de edad no asistió a la escuela. Fue su primer maestro Pedro J. del Sol. Por dificultades de orden económico tuvo que abandonar sus estudios en ese plantel; más tarde, las relaciones de su padre, logradas a través del oficio, le permitieron ingresar en la escuela para pobres del Colegio de Belén. Luego pasó al colegio El Ángel, fundado y dirigido por Francisco Bandiarán. A los doce años escribió sus primeros versos, un soneto titulado «Una hermosa». Hacia 1821 interrumpió sus estudios elementales. La inestabilidad económica de su padre -quien poco tiempo después decidió trasladarse a México en busca de mejor suerte, donde murió sin lograr sus propósitos-, le llevó a trabajar en una carpintería. Ese mismo año ingresó como alumno en el taller del retratista Vicente Escobar; abandonó estos estudios en1823 para aprender el arte de la tipografía en la imprenta de José Severino Boloña. Las relaciones humanas y de trabajo con el impresor influyeron considerablemente en su formación, pero de nuevo los requerimientos económicos le impulsaron a la búsqueda de otro oficio más remunerativo: la fabricación de peinetas y otros objetos de carey. Su maestría en esta labor lo llevó a trasladarse a Matanzas a fines de 1826, al abrir allí un taller Nicolás Bota. Después de cinco años de permanencia en Matanzas (1826-1832), donde aumentó su fama de poeta, regresó a La Habana solicitado para realizar labores de dibujo y carey en la platería de Misa, lugar en donde conoció al poeta Ramón Vélez Herrera, quien, admirado de su talento, le presentó a Ignacio Valdés Machuca (seud. Desval), Francisco Iturrondo (seud. Delio) y Manuel González del Valle (seud. Dorilo). Con Ignacio Valdés Machuca estudió literatura, gracias a la ayuda económica que le prestó el farmacéutico Francisco Prendes, ya que tenía que perder jornadas de trabajo para llevar a cabo los estudios. Del taller de Misa pasó al de Antonio Prats; tampoco allí trabajó con regularidad, pues simultáneamente prestaba servicios en el escritorio de la casa comercial de Jaime Paulina. Más tarde se trasladó al establecimiento de Zangróniz. De esta época, recién llegado de Matanzas (1832), son sus amores con Rafaela (Fe), una joven negra -hija de esclava- atendida y educada por una opulenta familia blanca sin descendientes. A pesar de la oposición de sus familiares a estos amores, se hubiera casado con esta joven de no haber muerto ella en 1833, víctima del cólera. Compensando este sinsabor, estuvo el éxito de su poema «La siempreviva» en el certamen literario denominado Aureola Poética, en honor del poeta y político español Francisco Martínez de la Rosa, a la sazón Jefe de Gobierno, celebrado el primero de mayo de 1834 a orillas del Albeldares. En 1836, se unió maritalmente con una hermosa mujer de piel blanca que ocultó en sus poesías con el nombre de Celia. Su ruptura con ella, unido -según se afirma- al disgusto que le causaron ciertas relaciones amorosas de su madre, hicieron que se trasladara de nuevo a Matanzas ese mismo año. Ya en esta ciudad, comenzó a trabajar en la platería de Damas García y en el periódico La Aurora de Matanzas. Sin embargo, sus entradas económicas por ambos trabajos eran insuficientes. Por esos días hizo amistad con Sebastián Alfredo de Morales (sed. Lince), también redactor de La Aurora, y con un repentista nombrado José de Jesús Ocio. A fines de 1836 recibió una agradable sorpresa: José María Heredia le hizo una visita en el taller donde trabajaba con el fin de conocerlo. Su pobreza conmovió a Heredia, quien le propuso pagarle los gastos para que se fuera a vivir a México, invitación que declinó con distintos pretextos. Continuó sus colaboraciones en La Aurora y en El Pasatiempo. Hacía frecuentes viajes a la capital para visitar a su madre, no obstante las discrepancias existentes entre ambos. En uno de estos viajes estuvo preso durante siete días, al parecer por deudas. En febrero de 1840, algo decaído el uso de las peinetas y otros adornos de carey y resultando insuficiente el peso diario que percibía por sus colaboraciones poéticas en el periódico La Aurora, se trasladó a Villa clara, donde permaneció unos diez meses. Trabajó en una platería y colaboró en el periódico El eco de Villa clara. Su activa vida social atrajo las suspicacias de las. autoridades españolas. Una noche fue reducido a prisión de manera inesperada, pero fue puesto en libertad gracias agestiones de uno de sus admiradores. A fines de 1840 regresé a Matanzas. En 1842 contrajo matrimonio con María Gil Morales. Tres meses después de casado hizo su segundo y último viaje a Villa clara. Iba con el propósito de buscar trabajo en alguna platería. y, a la vez, con el fin de adquirir algunos gallos finos -a los que siempre fue tan aficionado- para revenderlos al regreso. Visitó, en la misma provincia, a Agua, Remedios y Cienfuegos. En abril, al regresar de un viaje a esta última ciudad, fue detenido y remitido a la cárcel de Trinidad (Las Villas). Aunque no pudo comprobarse su supuesta actividad constipativa, permaneció en la cárcel durante más seis meses. Ya libre, regresó a Matanzas afines de noviembre de 1843. Poco tiempo disfrutaría de libertad, pues fue detenido nuevamente el 30 de enero de 1844, acusado de ser uno de los supuestos jefes de la conspiración que luego fuera denominada «de la Escalera». En un proceso amañado, carente de garantías, fue sentenciado a morir fusilado por la espalda, junto con otros diez acusados. Siempre firmó su obra literaria con el seudónimo Plácido, por el cual es universalmente conocido. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Poesías. Matanzas, Imp. de Gobierno y Marina, 1838. El veguero. Poesías cubanas. Dedicadas por Plácido a sus amigos de Villa clara. Matanzas, Imp. del Comercio. 1841; 2ª ed., Id., 1842; Matanzas, 1854. El hijo de maldición. Poema del tiempo de las cruzadas. 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Colaboró en Revista de Avance, Carteles, Social, América Libre, Atuei, Revista de La Habana, Fragua, Revista Bimestre Cubana, Lyceum, Universidad de la Habana, Gaceta del Caribe, Ahora, La Palabra, Masas. Entre 1929 y 1965 colaboró en El Mundo. Fue miembro desde 1929 y secretario en 1934 de la segunda Liga Antiimperialista en representación de la cual viajó a la Unión Soviética. Formó parte del Comité Internacional para la defensa del filme de Eisenstein, ¡Qué viva México! Fue editor asociado y corresponsal de la revista hollywoodense Experimental Cinema (1932-1935). En 1935, al ser clausurada, por su carácter antiimperialista la revista Masas, de la que era fundador, fue condenado a seis meses de cárcel. Jefe de redacción de Selecta (1937). En el concurso de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación de 1938 obtuvo el premio de reportaje por su trabajo sobre John J. Moran y la primera mención entre los ensayos por su Bojeo y penetración de Contrabando. Fue profesor de la Academia de Artes Dramáticas de la Escuela Libre de La Habana (1939-1943). Entre 1942 y 1961 ejerció como profesor en la Escuela de Verano de la Universidad de La Habana. Enseñó además en la Escuela de Periodismo «Manuel Márquez Sterling». En junio de 1944 ganó el premio periodístico «Enrique José Varona». Dirigió desde 1949 el Departamento de Cinematografía de la Universidad de La Habana y colaboró en la creación de la Sección de Cine de Arte de la Universidad de Oriente, en 1952. Fue delegado de Cuba a la Primera Reunión para la Enseñanza del Periodismo, celebrada por la UNESCO, en París; presidió la Agrupación de Redactores Teatrales y Cinematográficos, y fue miembro fundador del Penn Club de Cuba. Asistió a los festivales cinematográficos de Mar del Plata (1948), Venecia (1950), Cannes (1956 y 1964), Karlovy-Vary (1962 y 1964), Moscú (1963). Viajó ademas por Estados Unidos, México, Brasil, España, Bélgica, Inglaterra y China. Ofreció numerosas conferencias sobre cine y publicó trabajos sobre este tema en obras colectivas. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Bojeo y penetración de Contrabando. Ensayo. La Habana. Alfa, 1938.|| Unión Soviética [Cursillo de cinematografía]. La Habana, Consejo Nacional de Cultura. Palacio de Bellas Artes, 1962-1963.|| Ojeada al cine cubano. La Habana, Comisión de Extensión Universitaria. 1963.|| La Reforma Universitaria y los medios audio-visuales. La Habana, Universidad de La Habana, 1963.|| El cine en la Universidad de La Habana (1942-1965). La Habana, MINED. Empresa de Publicaciones, 1966. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Augier, Ángel. «El mundo de los libros. El cine en la Universidad de La Habana», en El Mundo del Domingo. Suplemento del periódico El Mundo. La Habana,: 8, mar. 12, 1967.|| Branly, Roberto. «Entrevista a José M. Valdés Rodríguez», en Pueblo y Cultura. La Habana, (15): 6-9, 1963.|| Bueno, Salvador. «En la muerte de José Manuel Valdés Rodríguez», en Revista de la Biblioteca Nacional José Martí. La Habana, 62 (3): 160-163, sep.-dic., 1971.|| «José M. Valdés-Rodríguez», en Premio Varona. La Habana, P. Fernández, 1945, p. 35-45.|| «Un justo reconocimiento, más que un homenaje», en Arte 7. La Habana, (1): 3-4, sep., 1970.|| Roa, Raúl. «José Manuel Valdés Rodríguez», en Granma. La Habana, 7 (74): 5, mar. 27, 1971; «José Manuel Valdés Rodríguez», en Bohemia. La Habana, 63 (14): 56-57, abr. 2, 1971.|| Rodríguez Alemán, Mario. «Valdés Rodríguez y su libre El cine en la Universidad de La Habana», en Granma. La Habana, 2 (228): 5, ago. 18, 1966. VALDÉS, José Policarpo (La Habana, ? 1807-Id., ? [1858?]. Pertenecía a una familia acomodada y vivió en el mayor aislamiento. Se cree que publicó sus primeros poemas en la revista de Domingo del Monte, La Moda. Varias poesías suyas fueron recogidas por Ignacio Herrera en su Rimas americanas (1833). Colaboró en la Corona fúnebre a la indeleble memoria del escelentísimo [sic] e ilustrísimo señor doctor Juan Díaz de Espada y Landa, publicada en 1834 por José Toribio de Arazoza. También colaboró en El Álbum, El Lucero, Noticioso y Lucero, Revista de La Habana. Dejó inédita una colección de romances. Usó los seudónimos Polidoro y El Silencioso. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carbonell, José Manuel. «José Policarpo Valdés (Polidoro) (1807-1852)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 2. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 160-161. (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 2).|| López Prieto, Antonio. «José Policarpo Valdés (Polidoro)», en su Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días precedida de una introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literatos. T. 1. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881, p. 111. VALDÉS, Ramón Francisco (La Habana, ?. 1810-Id., 15.1.1866). A los once años se graduó de Bachiller en Filosofía en el Real Seminario de San Carlos. Estudió jurisprudencia con José A. Govantes, constitución con Nicolás Escovedo y economía con el presbítero Justo Vélez. Antes de cumplir los quince años se graduó de Bachiller en Leyes y, gracias a una real dispensa, de Doctor en Derecho Civil en la Real Universidad. Posteriormente ocupó varias cátedras en esta institución. Ejerció la abogacía durante treinta y seis años. Trabajó como redactor del Diario de Gobierno. A partir de 1835 fue miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País, en la que desempeñó numerosos cargos. Poco después se trasladó a Madrid, donde perteneció a diversas corporaciones y fue propuesto, aunque no elegido, para diputado a Cortes. Estrenó su drama Cora en Madrid (julio de 1841) y Pascual Bruno en La Habana (febrero de 1843). De 1845 a 1854 vivió en México, donde fue secretario de gobierno, magistrado de la Corte Suprema, ministro del Tribunal de Guerra. Debido a la revolución no llegó a desempeñar el cargo de cónsul de México en Estados Unidos, para el que había sido designado. En 1856 sus Elementos de declamación, fueron premiados con medalla de oro por el Liceo de La Habana. En 1858 prologó las Obras escogidas de Tomás Romay. Ese mismo año fue prohibido su drama Ivanhoe; o, La judía. Colaboró en Cuba Literaria y en La Experiencia. Fue director del Ateneo Cubano. Es autor de diversos trabajos sobre jurisprudencia (Aforismos de jurisprudencia criminal española, 1843; Diccionario de jurisprudencia criminal mexicana, 1850; Manual del criminalista, 1855, Manual del procurador, 1861, etcétera). Entre sus obras teatrales se cuentan el drama Altea y la comedia Sustos y apuros. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA El doncel. Drama caballeresco en cuatro actos y en verso. La Habana, Imp. de D. José S. Boloña [1838?].|| A los Sres. electores de la provincia de Cádiz. Madrid, 1839.|| Cora. Drama histórico original en cuatro actos y en verso. Madrid, Imp. de Sánchiz, 1839; La Habana, Barcina, 1841;Id., 1848.|| Examen crítico-filosófico sobre algunos puntos de jurisprudencia española; y especialmente de las leyes de partidas relativas a ellos en materia de legitimaciones. Madrid, Imp. de Omaña, 1839.|| Ginebra. Drama original en cinco actos, en prosa. Madrid. Imp. de Sánchiz, 1839.|| Noticia biográfica del Sr. D. Juan Ignacio Rendón y Dorsuna, del Consejo de S. M., su ministro honorario de la Real Audiencia de la Isla de Cuba. Madrid, Imp. de Omaña, 1839.|| Leonor; o, El pirata. Drama en cinco jornadas. La Habana, Imp. de Barcina, 1841.|| Tratado sobre derechos de los hijos naturales. Madrid, 1851.|| Doña Sol. Drama caballeresco en cinco jornadas en verso. La Habana, Imp. de Barcina, 1852; México, Tipografía de Rafael y Vila Cadena, 1852.|| Oración encomiástica que en celebridad del aniversario de la acción de la Barra de Tampico el 11 de setiembre de 1829 pronunció el Dr. Ramón F. Valdés en esta ciudad el 11 de setiembre de 1854. Veracruz, Imp. de F. Valiente, 1854.|| Memoria. Presentada a la Real Universidad Literaria de La Habana y aprobada por el ilustre claustro, en concurso para optar a una cátedra de Jurisprudencia, leída y defendida por su autor. En el examen que se verificó el día 12 de noviembre de 1856. La Habana, Imp. de M. Soler, 1856.|| Enrico. Drama histórico en cinco actos [La Habana, 1856?].|| Proyecto de una sociedad anónima para la formación del Liceo de La Habana. Leído en la junta delegada de 24 de febrero de 1857. La Habana, Imp. de M. Soler, 1857.|| Instituta criminal teórico-práctica. La Habana, Imp. Militar, 1859.|| Compendio de la historia antigua de la isla de Cuba. Dispuesto en forma de diálogo para las escuelas. La Habana, Imp. La Antilla, 1864.|| Querer más de cuenta. Comedia en un acto, en verso, escrita para el Ateneo Cubano. La Habana, Imp. de la viuda de Barcina, 1865. BIBLIOGRAFÍA PASIVA «Conferencias filosóficas y literarias en el Liceo de Guanabacoa», en Revista Habanera. La Habana, 1: 125-132, 1861.|| «Cora», en Noticioso y Lucero de La Habana. La Habana, 10 (52): 2, feb. 21, 1842.|| Gil Blas, sed. de José Socorro León. «Ramón Francisco Valdés», en Camafeos. La Habana, (22): 163-165, 1865.|| P[ardo Pimentel, Nicolás]. «Ginebra», en Noticioso y Lucero. La Habana, 6 (285): 2, oct. 13, 1839. VALDÉS DOMÍNGUEZ, Fermín (La Habana, 10.7.1852-Id., 13.6.1910). Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en La Habana. Fue condiscípulo de José Martí en el colegio San Anacleto y más tarde como alumno de Rafael María de Mendive. En 1869 fundó el periódico El Diablo Cojuelo. Ingresó en la Universidad de La Habana como estudiante de medicina. En 1870 fue procesado por infidencia, junto con José Martí, y condenado a seis meses de arresto. En 1871, detenido con otros estudiantes de medicina, ocho de los cuales sufrieron la pena de muerte, fue condenado a seis años de prisión. En 1874 visitó a Francia. Se trasladó a España, donde continuó sus estudios universitarios. Una vez concluida su carrera, regresó a Cuba. Aquí dirigió El Cubano y colaboró en El Triunfo, El País y otras publicaciones. En su casa organizó tertulias a las que asistía Martí. Trasladado a Oriente, se dedicó al estudio de la fiebre amarilla y de la flora y la fauna de la región de Baracoa. En 1892 va a Venezuela como representante del Partido Revolucionario Cubano y más tarde a Nueva York para establecer contacto con Martí, quien lo envía a La Florida para desarrollar una campaña en favor de la revolución. Colaboró en Patria. Trabajó como médico en Cayo Hueso hasta el estallido de la guerra en 1895. Ese año llega a Cuba en la expedición de Carlos Roloff. En Las Villas organizó el cuerpo de sanidad militar. Asistió a la Asamblea de Jimaguayú como representante por Camagüe. Fue subsecretario de relaciones exteriores en el ejecutivo de la República en Armas y ocupó la jefatura de despacho del general Máximo Gómez. Alcanzó el grado de Coronel del Ejército Libertador. Colaboró en Patria y Libertad, La Reforma y El Fígaro. Es autor de un discurso sobre Enfermedades de origen bacteriano. Perteneció a la Sociedad de Estudios Clínicos. Usó los seudónimos Abdallah, Bijurey y Vigurey. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Los voluntarios de La Habana en el acontecimiento de los estudiantes de Medicina. Por uno de ellos condenado a seis años de presidio. Madrid, Imp. de S. Martínez, 1873; El 27 de noviembre de 1871. La Habana, Imp. La Correspondencia de Cuba; 1887; 3a. ed. Santiago de Cuba, Imp. de J. E. Ravelo, 1890; 6a. ed. La Habana, Imp. y Papelería de Rambla y Bouza, 1909; Mártires de Cuba, el 27 de noviembre de 1871, los voluntarios de La Habana en el acontecimiento de los estudiantes de medicina. Por uno de ellos condenado a seis años de presidio. «Ofrenda», por Mariano Sánchez Roca. «Nota biográfica, Fermín Valdés Domínguez», por Fermín Peraza. «A mis hermanos muertos el 27 de noviembre», por José Martí. La Habana, Editorial Lex, 1942; El 27 de noviembre de 1871. 8a. ed. Preámbulo por Fernando Portuondo del Prado. Notas por Luis Felipe Le Roy Gálvez. La Habana, Universidad de La Habana. Comisión de Extensión Universitaria, 1969 (Cuadernos cubanos, 10).|| Mi ofrenda a los obreros cubanos de la Florida. Cayo Hueso (EE.UU.) Imp. del Dr. Trías, 1898.|| Diario de soldado. Transcripción y revisión de Hiram Dupotey Fideaux. La Habana, Universidad de la Habana, Centro de Información Científica y Técnica, 1972-1974. 4 t. (Colección Documentos, 8-ll). BIBLIOGRAFÍA PASIVA Castillo, Juan Antonio. Dos palabras acerca de la obra publicada por el Sr. Don Fermín Valdés Domínguez con el título de El 27 de noviembre de 1871. La Habana, 1887.|| Dupotey Fideaux, Hiram. El 27 de noviembre en el diario de Valdés Domínguez. La Habana, Universidad de La Habana, Centro de Información Científica y Técnica, 1971 (Colección Documentos, 2).|| «En honor de Valdés Domínguez», en El Porvenir. Nueva York, 5 (208): 1, feb. 28, 1894.|| Fernández Lamas, Jesús. Fermín Valdés Domínguez. «La grandeza del ideal». Sinopsis biográfica. La Habana, Imp. Modelo, 1959.|| Le Roy y Gálvez, Luis Felipe. «Martí, Valdés Domínguez y el 27 de noviembre de l871», en Anuario Martiano. La Habana, 2 (2): 449-477, 1970; «Fermín Valdés Domínguez y Quintanó», en su A cien años del 71. El fusilamiento de los estudiantes. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1971, p. 291-296.|| Márquez Sterling, Manuel. «Fermín Valdés Domínguez», en El Fígaro. La Habana, 21 (34): 414-415, 1905. Martí, José. «Fermín Valdés Domínguez», en su Obras Completas. T. 4. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963, p. 117-118. H Puig y de la Puente, Francisco. «A Fermín Valdés Domínguez, reivindicador de los estudiantes», en su La joven Cuba. San Antonio de los Baños (Habana), 1894, p. 17-19. «Lo que infama y lo que enaltece», en El Porvenir. Nueva York, 5 (207): 2, feb. 21, 1894. Quesada y Miranda, Gonzalo de. «Un cuaderno histórico inédito de Valdés Domínguez», en Boletín del Archivo Nacional. La Habana, 35 y 39 : 34-42 y 254-264, 1936 y 1940. Santovenia, Emeterio S. «¡Inocentes!», en su Huellas de gloria. Frases históricas cubanas. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 155-158. Teuma, Emilio. «Fermín Valdés Domínguez. Conferencia leída en el Ateneo de La Habana, el 22 de enero de 1922, como parte de la serie programada por su Sección de Ciencias Históricas, sobre Grandes Hombres de Cuba», en Cuba Contemporánea, La Habana, 39, 10 (113): 11-24, may., 1922. Trujillo, E[nrique]. «Fermín Valdés Domínguez», en su Álbum de El Porvenir. New York, 3: 121-124, 1892. Varona y Pera, Enrique José. «El libro del señor Valdés Domínguez» [El 27 de noviembre de 1871], en su Artículos. Selección y Pról. de Aureliano Sánchez Arango. La Habana, Publicaciones del Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1951, p. 34-35 (Grandes periodistas cubanos, 10). VALDÉS FAULI, José (La Habana, 16.3.1816-Id., 19.3.1882). Cursó estudios en el Seminario de San Carlos y más tarde en la Real Universidad, donde se recibió de licenciado en 1839. Fue miembro de la Real Sociedad Económica desde 1840 y su director en 1868. Asistió a las tertulias celebradas en casa de Rafael María de Mendive. En 1861 sustituyó a Ramón Zambrana en la rectoría de la Universidad de la Habana. Al estallar la revolución en 1868, se vio obligado a emigrar a Nueva York. Después pasó a Venezuela y de allí a París. A causa de la guerra franco-prusiana se trasladó a Bélgica. En 1871 volvió a París, donde permaneció hasta 1878. Durante la guerra de independencia le fueron embargados todos sus bienes. Tras su regreso a La Habana ocupó hasta su muerte el cargo de magistrado suplente de la Audiencia y consejero de Administración. Fue el albacea de José Antonio Saco. Como orador forense gozó de gran renombre. Algunas cartas suyas fueron publicadas en la Revista Cubana. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Alegato de D. José Valdés Fauli, contra los Poey [¿La Habana, 1857?]. Saco, José Antonio. «Cartas al Sr. D. José Valdés Fauli», en su Colección póstuma de papeles científicos, históricos, políticos y de otros ramos sobre la Isla de Cuba, ya publicados, ya inéditos. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881, p. 489-492. V[argas?] M[achuca?] M[iguel?] de. Contestación al Alegato publicado por el Ldo. D. José Valdés Fauli, en el pleito de cuentas que siguen Don Juan Poey y compartes contra varios de los herederos de Don Francisco Hernández. La Habana, Imp. La Habanera, 1858. VALDÉS MACHUCA, Ignacio (La Habana, 30. 7.1792 - Id., 15.11.1851). En 1820 se graduó de Bachiller en Derecho. Años más tarde obtuvo la Licenciatura en Derecho en la Universidad de la Habana. Fundó y dirigió el semanario humorístico El Mosquito y la revista La Lira de Apolo. Colaboró en el Diario del Gobierno de La Habana, Diario Constitucional de La Habana, El Indicador Constitucional, El Americano Libre, El Revisor Político y Literario, Diario de La Habana, La Cartera Cubana. Fue redactor de La Moda. Gran animador cultural, tuvo en su casa una academia literaria, centro de reunión de destacados hombres de letras. Amigo de Plácido (sed. de Gabriel de la Concepción Valdés), lo asesoró literariamente, al igual que a Francisco Pobeda y Armenteros. Junto a Del Monte patrocinó la colecta para liberar al poeta esclavo Juan Francisco Manzano, quien le dedicó su tragedia Zafira. En unión de Francisco Iturrondo realizó la compilación Aureola poética al señor D. Francisco Martínez de la Rosa en 1834. Ese mismo año colaboró en la Corona fúnebre a la indeleble memoria del escelentísimo [sic] e ilustrísimo señor doctor D. Juan José Díaz de Espada y Landa, publicada por José Toribio de Arazoza. Fue académico de número de la Academia Cubana de Literatura. Pese a haber gozado de cierta popularidad, murió en el olvido. Usó los seudónimos Desval y El redactor. Firmó también con la inicial de su primer apellido. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Ocios poéticos. La Habana, Oficina de Arazoza, 1819. La muerte de Adonis. Drama. La Habana, Imp. de Don Pedro N. Palmer [1819?]. Canción constitucional leída en las plazas públicas [s.l.], 1820. Poesías constitucionales. La Habana, Oficina del Gobierno Constitucional, 1820. Certamen poético. La Habana, Palmer [1820?]. Proclama. La Habana, Imp. de Boloña [1820?]. Diálogo entre Teresa y Faldoni. Por Desval (sed.) La Habana, Imp. del Comercio, 1822. Cantatas. La Habana, Imp. de D. José Severino Boloña, impresor de la Real Marina, 1829. A la juventud. Por V (sed.) La Habana, Imp. del Gobierno [1829?]. Tres días en Santiago. Por Desval. (sed.) La Habana, Imp. de D. José Boloña [1829?]. El correntón burlado». Sainete provincial. La Habana, Imp. Terán, 1831. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carbonell, José Manuel. «Ignacio Valdés y Machuca (Desval) (1792-1851)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 2. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 7-8 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 2). «Contraste literario. Ensayo del sainete provincial: El correntón burlado [...]», en El Regañón de La Habana. La Habana, (53): 1, nov. 1, 1831. Chacón y Calvo, José María. «Ignacio Valdés Machuca (Desval)», en su Las cien mejores poesías cubanas. Madrid, Editorial Reus, 1922, p. 18-20. Lezama Lima, José. «Ignacio Valdés Machuca (Desval)», en su Antología de la poesía cubana. T. 2. La Habana, Consejo Nacional de Cultura, 1965, p. 316-317. López Prieto, Antonio. «Ignacio Valdés Machuca (Desval)», en su Parnaso cubano. Colección de poesías selectas de autores cubanos desde Zequeira a nuestros días precedida de una introducción histórico-crítica sobre el desarrollo de la poesía en Cuba, con biografías y notas críticas y literarias de reputados literatos. T. 1. La Habana, Editor Miguel de Villa, 1881, p. 172-173. VALDÉS MENDOZA, María de las Mercedes (Guanabacoa, La Habana, 11.11.1820-Id.,1.6.1896). Calcagno y González Curquejo consignan a Matanzas como su lugar de nacimiento. Educada con esmero al calor de sus padres, desde muy joven leyó a clásicos y románticos y comenzó a cultivar la poesía. Su vida retirada la hubiese hecho pasar inadvertida si un poema suyo, titulado «La rosa blanca», no hubiese sido leído por Francisco Javier Foxá, sin que ella lo supiera, en una tertulia de Nicolás Azcárate. A partir de entonces empezó a destacarse en los círculos literarios y a dar a conocer sus poesías en diversas publicaciones, como El liceo de La Habana, Guirnalda Cubana, El Rocío, Faro Industrial de La Habana, Floresta Cubana, Álbum cubano de lo bueno y de lo bello, El Aguinaldo, Cuba Literaria, Revista de La Habana y Revista Habanera. En España aparecieron poemas suyos en periódicos madrileños y sevillanos. Algunas de sus poesías fueron traducidas al inglés y al alemán. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Cantos perdidos. Pról. de Ramón Jiménez de León. La Habana, Imp. de Barcina, 1847. Poesías. Pról. de Ramón Zambrana. La Habana, Imp. de Barcina, 1854. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carbonell, José Manuel. «Mercedes Valdés Mendoza (1820-1896)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación, dirigida, prologada y anotada por [...] T. 3. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 3). Chacón y Calvo, José María. «Mercedes Valdés Mendoza», en su Las cien mejores poesías cubanas. Madrid, Editorial Reus, 1922, p. 159-160. García, Domitila. «Merced Valdés Mendoza» en su Álbum poético fotográfico de escritoras cubanas. T. 1. La Habana, Imp. Militar de la viuda de Soler, 1872, p. 132-135, 137 y 146. González Curquejo, Antonio. «Mercedes Valdés Mendoza», en su Florilegio de escritoras cubanas. T. 2. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1913, p. 61. Mendive, Rafael María de. «Poesías de la señorita doña María de las Mercedes Valdés Mendoza», en Revista de La Habana. La Habana, 3 :40-41, 1854. Montemar, Antonio. «Poetisas del siglo XIX. «En un jardín de primores», en El Mundo. La Habana, 63 (21231): 5, mar. 28, 1965. Pie y Faura, Fernando. «Poesías de la señorita Doña Merced Valdés Mendoza», en Guirnalda Cubana. La Habana, :17-18, 1854. VALDÉS ROIG, Ciana (Pinar del Río, 11.5. 1895). Cursó la primera enseñanza en un colegio de su ciudad natal dirigido por su padre. En el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río obtuvo el título de Bachiller en Ciencias y Letras. Durante sus años de estudiante colaboró en el periódico juvenil El Estudiante, editado por varios de sus compañeros del Instituto. Después colaboró en Fulgores, Pinar del Río, Castalia, Letras, Social, El Fígaro, Arte, Archipiélago, Revista de Oriente, Orto y otras publicaciones. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de la Habana. Fue profesora de literatura en el Instituto de Pinar del Río. Vivió en diversos lugares del interior del país, especialmente en la provincia de Oriente, en representación de la cual asistió en 1939 al Segundo Festival Intelectual de la Mujer. Más tarde residió en La Habana. En 1969 se marchó a Argentina. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA La fuente sonora. San José, Costa Rica, J. García Monge, 1922. María Luisa Milanés; su vida y su obra. Santiago de Cuba, Eds. Archipiélago, 1930. Canto de cuna. Poemas. Manzanillo (Oriente), Editorial El Arte, 1936. La vida heroica de doña Luz Palomares García, capitana oriental. Como un recuerdo y una reverencia. «Doña Luz», por Pelayo Yero Martínez. Antilla (Oriente), E. Cansará Abella, 1948. Escenario americano. Versos para niños. Manzanillo, Editorial El Arte, 1953. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Álvarez, José Manuel. «Ciana Valdés Roig», en Arte. La Habana, 7 (211): 12, jul. 15, 1920. Carbonell, José Manuel. «Una poetisa cubana», en Letras. La Habana, 3a. época, 11 (11): 8, jul. 14, 1918; «Ciana Valdés Roig (1895)», en su La poesía lírica en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 5. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1928, p. 401-403 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 5). «Ciana Valdés Roig», en Revista de Oriente. Santiago de Cuba, 1 (3): 8, sep., 1928. Entralgo, Elías. «Escenario de América» en Revista Universidad de la Habana. La Habana, 112-114: 248, ene.-jun., 1954. Gay Calbó, Enrique. «La fuente sonora de Ciana Valdés Roig», en Cuba Contemporánea. La Habana, 30: 181-193, 1922. Guerra, Armando. «La mujer vueltabajera en la poesía cubana» en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 37 (2): 249 y 264-267, mar.-abr., 1936. VALDÉS VIVÓ, Raúl (La Habana, 21.9.1929). Muy joven se incorporó a la Juventud Socialista. Participó en diversos eventos internacionales. Comenzó a escribir en 1946 en el magazine Mella, que dirigió en su etapa clandestina durante la dictadura de Fulgencio Batista. Colaboró en Última Hora. Sufrió prisión. Después del triunfo de la revolución dirigió un noticiero nacional de radio, ocupó un espacio del Noticiero de Televisión, fue subdirector de Hoy. Ha colaborado en Granma, Bohemia, UPEC, Cuba Socialista, OCLAE, Verde Olivo, Unión, La Gaceta de Cuba. Participó en la Primera Conferencia Tricontinental. En 1965 viajó a la zonas liberadas y de resistencia de Vietnam del Sur en representación del Comite Cubano de Solidaridad con ese país. Al año siguiente recorrió Vietnam del Norte y la zona liberada de Laos. Participó en el Primer Simposio contra el Genocidio Yanqui (La Habana, 1966). También denunció al gobierno de Estados Unidos ante el Tribunal Rusell (Estocolmo, 1967). En junio de 1967 fue nombrado embajador de Cuba ante el Reino de Cambodia y en marzo de 1970 presentó sus cartas credenciales en la selva sudvietnamita, con lo que fue el primer embajador ante el FNL y el Gobierno Provisional. Más tarde fue nombrado jefe del Departamento General de Relaciones Exteriores del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Su Relatos de Vietnam del Sur fue publicado en un mismo tomo con la obra de Marta Rojas, Vietnam del Sur: su arma estratégica es el pueblo (La Habana, Editora Política, 1966). Su obra de teatro «Las naranjas de Saig6n» apareció en la revista Conjunto. Ha sido traducido al inglés. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Conferencia pronunciada en la escuela de adoctrinamiento «Fructuoso Rodríguez». La Habana, Capitolio Nacional. Sección de Impresión, 1961. 12 Pequeños relatos vietnamitas. La Habana, Editora Política, 1966. Embajada en la selva y antes: paralelo 17. La Habana, Instituto del Libro, 1969. Los negros ciegos. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1971. La brigada y el mutilado. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1974. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Rodríguez Sosa, Fernando. «De vencedores y vencidos», en Bohemia. La Habana, 66 (51): 38-39, dic. 20, 1974. VALDÉS Y AGUIRRE, Fernando (Güines, Habana, 30.5.1837-Cayo Hueso, Estados Unidos,?. 1871). Cursó los primeros estudios en su pueblo natal. En 1848 pasó a La Habana, donde ingresó en el Colegio San Cristóbal. Colaboró en La Discusión (1853), de Madrid. En 1854 se graduó de Bachiller en Filosofía en el colegio El Salvador. En 1859 ocupó el cargo de suplente de Geografía e Historia en la Universidad de la Habana. Se trasladó a Francia, donde continuó sus estudios hasta graduarse de Doctor en Farmacia. De nuevo en Cuba en 1861, volvió a trabajar como suplente y auxiliar en la Universidad. En 1864 ocupó el cargo de secretario de la Academia de Ciencias y al año siguiente fue nombrado miembro de la Real Sociedad Económica. Fue redactor y colaborador de Correo de la Tarde y Archivo de La Habana; director de Brisas de Cuba, El Regañón, El Duende y La Emulación, periódico mensual de farmacia, química e historia natural médica y toxicológica; colaborador de El Siglo, Floresta Cubana, Revista Habanera, Revista de La Habana, La Piragua, El Caleidoscopio, Álbum cubano de lo bueno y de lo bello, Cuba Literaria, El Ateneo. En 1864 presentó a la Academia de Ciencias una Memoria sobre la necesidad de una farmacopea cubana. También escribió Curso elemental de química, Trabajo estadístico sobre la fiebre amarilla y, en colaboración con Marcos J. Melero, un Cuadro de la hidrología cubana. En 1868 emigró a Estados Unidos. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Impugnación a D. José de Armas y Céspedes [¿La Habana, 1855?]. Cuba y los extranjeros. París, Imp. de E. Thunot, 1858. Apuntes para la historia de Cuba primitiva. París, E. Thunot, 1859. Oración inaugural. Pronunciada en la apertura del año académico de 1866 a 1867 en la Real Universidad de La Habana. La Habana, Imp. del Gobierno, 1866. Mi opinión en pedagogía. Pról. de Joaquín N. Aramburu. Guanajay (Pinar del Río), Imp. El Occidente, 1905. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carbonell, José Manuel. «Fernando Valdés Aguirre (1837-1871)», en su La prosa en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 2. La Habana, Imp. de Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 413 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 13). «Nuevos doctores», en Cuba Literaria. La Habana, 1: 77-78, 1861. VALDIVIA, Aniceto (Sancti-Spiritus, Las Villas, 20.4.1857-La Habana, 28.1.1927). Cursó el bachillerato en el Instituto Cuba, de Santiago de Cuba. A los catorce años se trasladó con su madre a España. Siguió estudios en la Universidad de Santiago de Compostela y en la de Madrid, donde obtuvo en 1881 el título de Licenciado en Leyes. Tuvo buena acogida en el mundo literario matritense. Colaboró en El Globo, El Pabellón Nacional, Madrid Cómico, Los Lunes de El Imparcial. En enero de 1880 leyó en Madrid su drama en tres actos y en verso, Senda de abrojos. Estrenó en el Teatro Alhambra, en abril de 1882, La ley suprema, y en el Teatro Apolo, La muralla de hielo. Aceptó un cargo administrativo en Puerto Rico, pero poco después lo abandonó. De nuevo en Cuba, Ricardo del Monte lo introdujo en El País. Relacionado con Casal, los hermanos Uhrbach y Juana Borrero, desarrolló una gran actividad cultural en La Habana. Trabó íntima amistad con Rubén Darío en las visitas que éste realizara a Cuba. Dirigió El Palenque Literario. Colaboró en La Lucha, La Habana Elegante, El Fígaro, El Triunfo, Revista Cubana, El Hogar. Fue sometido a juicio y encarcelado por «graves ofensas a la Madre Patria». Al estallar la guerra en 1895 emigró a México, donde fundó el periódico El Imparcial. Poco después se radicó en Nueva York hasta el advenimiento de la República (1902). Fue ministro de Cuba en Noruega y en Brasil. Haakon VII de Noruega lo condecoró con la Gran Cruz de San Olaf. Por esta época colaboró en Letras, Cuba y América, Heraldo de Cuba, El Mundo, Diario de la Marina, Gráfico, Social. Era académico de número de la Sección de Literatura de la Academia Nacional de Artes y Letras. Escribió en colaboración las comedias Expropiación forzosa y La institutriz, la primera con Eduardo Lustanó y la segunda con Eduardo Navarro González. Tradujo El grupo de los idilios, La leyenda de los siglos y Poemas, de Víctor Hugo; Esmaltes y Camafeos, de Teófilo Gautier; Ruiseñora, de Catulle Mendés y el libro Traducción en verso castellano de Yámbicos y de Lázaro, de Augusto Barbier. Usó los seudónimos Conde Kostia, Kond Kostya y VLDVIa. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Ultratumba. (Pequeño poema). Rimas. Madrid, Imp. de Rojas, 1879. La ley suprema. Drama en tres actos y en verso, original de [...]. Estrenado en el Teatro Alhambra el 10 de abril de 1882. Madrid, Imp. de P. Abienzo, 1882. Pequeños poemas. I. Melancolía (Paráfrasis). La Habana, Imp. de Rambla y Bouza, 1904. Pequeños poemas. II. Los vendedores del templo (Paráfrasis). La Habana, Imp. de Rambla y Bouza, 1904. Mi linterna mágica, por Conde Kostia (sed.). «Semblanza del Conde Kostia», por Arturo Alfonso Roselló. La Habana, Ministerio de Educación. Instituto Nacional de Cultura, 1957 (Grandes periodistas cubanos, 14). BIBLIOGRAFÍA PASIVA Canel, Eva. «Aniceto Valdivia», en Diario de la Marina. La Habana, 95 (34): 16, feb. 3, 1927. Cruz, Manuel de la. «Aniceto Valdivia», en su Cromitos cubanos (Bocetos de autores hispanoamericanos). La Habana, Est. Tip. La Lucha, 1892, p. 281-298. Chacón y Calvo, José María. «Hechos y comentarios. El Conde Kostia en la colección de Grandes periodistas cubanos», en Diario de la Marina. La Habana, 126 (128): 4-A, may. 27, 1958. G[arcía] Acuña, José. «Lecciones de cosas. Mi ofrenda a Conde Kostia», en Diario de la Marina. La Habana, 95 (30): 18, ene. 30, 1927. Iraizoz, Antonio. «El centenario de Aniceto Valdivia», en El Mundo. La Habana, 56 (17 702): A-6, abr. 20, 1957. Lebredo, Eduardo G. «Los hombres de hoy. Conde Kostia (Aniceto Valdivia)», en El Fígaro. La Habana, 4 (25): 6, jul. 13, 1890. López Goldarás, José. «Teatros y artistas. La personalidad de Conde Kostia», en Diario de la Marina. La Habana, 94 (312): 10, nov. 9, 1926. Mañach, Jorge. «Conde Kostia», en El País. La Habana, 5 (34): 3, feb. 3, 1927. Martín Morales, Alfredo. «Al conde Kostia», en El Fígaro. La Habana, 20 (22): 281, 1904. Navarro Riera, Joaquín. «Un maestro de las letras cubanas: Aniceto Valdivia (El conde Kostia)», en El Fígaro. La Habana, 44 (2): 1-3, feb. 6, 1927. Pérez Alfonseca, Ricardo. «La agonía creadora de Conde Kostia», en Carteles. La Habana, 10 (9): 8, feb. 27, 1927. Sánchez de Fuentes y Peláez, Fernando. «¡Conde Kostia, adiós!», en El Fígaro. La Habana, 44 (2): 4, 1927. Sanguily y Garrite, Manuel. «Sobre el Conde Kostia y su conferencia», en su Brega de libertad. Selección y Pról. de Ernesto Ardura. La Habana, Publicaciones del Ministerio de Educación. Dirección de Cultura, 1950 (Grandes periodistas cubanos, 9). Sanz, Guillermo de. «En la Academia de Artes y Letras: dos discursos», en Bohemia. La Habana, 6 (3): 29, ene. 17, 1915. Sierra Pando, Juan. «La gente de pluma: Aniceto Valdivia (Conde Kostia)», en El Fígaro. La Habana, 10 (2): 31, ene. 28, 1894. Soto Paz, Rafael. «Aniceto Valdivia», en su Antología de periodistas cubanos. 35 biografías. 35 artículos. La Habana, Empresa Editora de Publicaciones, 1943, p. 173-174. Varona y Pera, Enrique José. «A propósito de Melancolía» en El Fígaro. La Habana, 20 (29): 362, 1904.' VALERIO, Juan Francisco (La Habana, ?[1829?]-Regla, Habana, 2.2.1878). Colaboró en El Rocío, Misifuz, Aguinaldo Habanero. Fue redactor de El Siglo, La Serenata, La Sombra y El Alacrán. De este último semanario fue director, así como de otros periódicos burlescos. En1869, durante la representación de su obra Perro huevero aunque le quemen el hocico en el Teatro Villanueva, los Voluntarios de La Habana respondieron con insultos a algunos pasajes que consideraron solidarios con la revolución, iniciada el año anterior, y dispararon contra el público, que les había contestado con vivas a Céspedes. Usó los seudónimos Alacrán, Guruyuz, Narciso, Narciso Valor y Fe. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Cuadros sociales. Colección de artículos de costumbres. Pról. de José de Armas y Céspedes. La Habana. Imp. El Iris, 1865; Cuadros sociales, Colección notablemente corregida y aumentada de artículos satíricos de costumbres. La Habana, Viuda de Soler, 1876; Cuadros sociales. Colección de artículos satíricos de costumbres. La Habana, Librería de M. de Villa, 1883. Perro huevero aunque le quemen el hocico. Cuadro de costumbres cubanas en un acto y en prosa. La Habana, Imp. La Intrépida, 1868; La Habana, Imp. El Profesorado de Cuba [s.a]. BIBLIOGRAFÍA PASIVA P[iñeyro y Barri, Enrique]. «Cuadros sociales, por Don Francisco Valerio (Narciso Valor y Fe)», en Revista del Pueblo. La Habana,:4-5, 1866. E Roig de Leuchsenring, Emilio. «Juan Francisco Valerio», en su La literatura costumbrista cubana de los siglos XVIII y XIX. T. 4. La Habana, Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, 1962, p. 213-218 (Colección histórica cubana y americana, 26). VALIENTE Y DUANY, Ambrosio (Santiago de Cuba, 13.8.1832-?, ,?)1900?).Era hijo del patriota Porfirio Valiente. Cursó la primera enseñanza en el Colegio de Santiago. Continuó sus estudios en el colegio El Salvador, de Luz y Caballero, en La Habana. En 1852viajó con su padre a Estados Unidos. Allí colaboró en El Guao y otras publicaciones cubanas. Continuó sus estudios en España y después en la Universidad de la Habana, donde se graduó de Licenciado en Derecho. Ocupó cátedras en el Instituto de Santiago de Cuba y en el de Matanzas. En esta ciudad dirigió el colegio para niñas Las Mercedes. En su cargo en la Sociedad Económica de Amigos del País y come jefe de la masonería en Cuba y las Antillas, se destacó como luchador abolicionista. Conspirador junto a Céspedes en los días de Yara, fue nombrado representante diplomático de la República en Armas en Perú y Bolivia. Tras el Pacto del Zanjón (1878)regresó a Cuba. Fue nombrado juez de Remedios (Las Villas) en 1883 y magistrado de la Audiencia de Santa Clara en 1892.Dejó varias obras inéditas: Historia de los hospitales y Casa de Beneficencia, Apuntes para la historia de los terremotos, invasiones y otras calamidades que ha esperimentado [sic] la ciudad de Santiago de Cuba y Páginas de la emigración, en la que narra las actividades de los exiliados cubanos en Estados Unidos. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Tabla gronológica [sic] de los sucesos ocurridos en la ciudad de Santiago de Cuba desde su fundación basta nuestros días. Precedida de un pról. de Pedro Santacilia. Nueva York, 1853. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Martínez Abango, Felipe. «Valiente y Duany, Ambrosio (1832-?), en su Próceres de Santiago de Cuba. Trabajo presentado al IV Congreso Nacional de Historia y premiado como el mejor del mismo. Pról. de Leonardo Grifián Peralta. La Habana, Imp. de la Universidad de la Habana, 1946, p. 186. VALVERDE MARURI, Antonio L. (La Habana, 23.5.1867-Id., 18.6.1951).Cursó todos sus estudios en La Habana, en cuya Universidad se graduó de Doctor en Derecho Civil y Canónico en 1892. Ejerció como abogado y notario. Fue profesor de Derecho Mercantil y catedrático, por oposición, de Historia del Comercio en la Escuela de Comercio de La Habana. En el certamen de 1900 a 1901 obtuvo el Premio del Colegio de Abogados de La Habana por su estudio de derecho internacional público titulado La intervención. Su memoria Derecho de familia fue premiada en los juegos Florales del Ateneo de La Habana en 1908. En 1916 asistió al Congreso Americano de Bibliografía e Historia, celebrado en Buenos Aires y Tucumán, en el que presentó su trabajo Los grandes imperios de Perú y México. Fue jefe redactor de La Gacela musical. Colaboró en Revista del Foro, Diario de la Marina, Heraldo de Cuba, El Fígaro, La Reforma Social, Revista Bimestre Cubana, Archipiélago, Revista de La Habana. Fue miembro de número de la Academia de la Historia de Cuba, secretario de la Academia Cubana de la Lengua, correspondiente de la Real Academia de la Historia de España, presidente de la Sección de Historia, Geografía y Estadística de la Sociedad Económica de Amigos del País, miembro de la Sección de Ciencias Históricas del Ateneo de La Habana y de The National Geographic Society (Washington, D. C.). Es autor de varios tratados de Derecho, como Usufructo vidual (La Habana, Est. Tip. La Lucha, 1894), Abordaje marítimo (La Habana, Imp. La Universal, 1897), De los bienes reservables (La Habana, Imp. La Universal, 1897).En unión de Joaquín Llaverías y Emeterio S. Santovenia publicó Las constituciones cubanas de Guáimaro (1869), Jimaguayú (1985) y La Yaya (1897) (1926).Usó los seudónimos Joaquín Acosta, Manuel Menéndez y XX. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Compendio de Historia del Comercio para uso de las escuelas comerciales. Madrid Librería de V. Suárez, 1915; 2a. ed. notablemente corr. Id., 1927. Estudios jurídicos e históricos. La Habana, Imp. Avisador Comercial, 1918. Exposición temática para explicar un curso de Historia del Comercio. 2a. ed. corr. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1921. Discursos leídos en la recepción pública la noche del 28 de junio de 1923. Contesta en nombre de la corporación Fernando Ortiz Fernández. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923. Elogio del Lic. José de Armas y Cárdenas (Justo de Lara), individuo de número. Leído por [...] en la sesión solemne celebrada en la noche del 28 de diciembre de 1923. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1923. La muerte del Padre Varela. Documentos inéditos, coleccionados y comentado. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1924. La poesía de Juan Clemente Zenea «A una golondrina». Estudio crítico. La Habana, Hermes, 1924. Miguel Figueroa y García. Su vida. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1925. Los restos de Cristóbal Colón y el nicho que en la iglesia Catedral de La Habana los guardaba. Informe presentado a la Academia de la Historia y aprobado en sesión celebrada el 22 de noviembre de 1924, sobre la supuesta sustracción de esos restos. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1925. Documentos relativos al Obispo Espada. La Habana, Imp. La Universal, 1926. Elogio del Dr. Diego Tamayo y Figueredo. Leído en la sesión solemne celebrada en la noche del 2 de octubre de 1927. La Habana, Imp. La Universal, 1927. Juan Clemente Zenea, su proceso de 1871. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1927. La enseñanza comercial y la política arancelaria. La Habana, Imp. El Universo, 1928. Manuel de la Cruz, historiador y patriota cubano. Discurso leído en la sesión celebrada por la Academia de la Historia de Cuba el 19 de febrero de 1929. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1929. Producción de tabaco. Conferencia dada en la Escuela de Comercio de La Habana la noche del día 26 de marzo de 1929. La Habana, Imp. y Librería El Universo, 1929. Federico Mora. Apuntes biográficos. La Habana, Editorial Hermes, 1930. José Antonio Saco, aspectos de su vida. Discurso pronunciado en la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana, la noche del día 9 de enero de 1930. La Habana, Imp. y Librería El Universo, 1930. Geografía comercial e industrial. Para uso de las escuelas de comercio. Madrid, V. Suárez, 1931. Jurisconsultos cubanos. Biografías-retratos. Primera serie. La Habana, Cultural, 1932 (Colección Libros Cubanos, 30). Otello y Falstaff. Óperas de Verdi. Estudios críticos. La Habana, 1936. Leyenda de América: las naves de Hernán Cortés [Separata] del libro Contribuciones para el estudio de la historia de América. Homenaje al doctor Emilio Ravignani. Buenos Aires, Casa Jacobo Peuse, Ltda., 1941. José Calixto Bernal y Soto, preclaro defensor en España de los derechos de Cuba. Autoridad y democracia (el derecho, la opinión pública, la autonomía, la Liga de las Naciones). La Habana, Jesús Montero, Editor, 1942 (Biblioteca de historia, filosofía y sociología, 10). Un carácter: León Broch y Sanz. La Habana, P. Fernández, 1946. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carbonell, José Manuel. «Antonio L. Valverde (1867)», en su La prosa en Cuba. Recopilación dirigida, prologada y anotada por [...]. T. 4. La Habana, Imp. Montalvo y Cárdenas, 1928, p. 41-43 (Evolución de la cultura cubana. 1608-1927, 15). «Un libro sobre Calixto Bernal», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 51: 149-150, 1943. || Varona y Pera, Enrique José. «Sobre el libro del Dr. Valverde, en El Fígaro. La Habana, 18 (40): 493, oct. 19, l902. || Velasco. Carlos de. «Compendio de Historia del Comercio. Para uso de las escuelas comerciales. Por Antonio L. Valverde», en Cuba Contemporánea. La Habana, 9, 3 (1): 118-119, sep., 1915. VALLE, Adrián del (Barcelona, 27.6.1872-La Habana, 9.2.1945). Durante sus años de estudiante en su ciudad natal, fue redactor de un semanario estudiantil. Más tarde colaboró en El Productor. Viajó por Francia, Bélgica, Inglaterra y Estados Unidos. En Nueva York dirigió El Despertar, publicación progresista de los obreros hispanohablantes de dicha ciudad. Se trasladó a Cuba en 1895, pocos días antes del inicio de la guerra, y estableció contacto con algunos conspiradores revolucionarios. De regreso en Nueva York, fundó El Rebelde y colaboró en otras publicaciones, desde cuyas páginas ayudó a la causa cubana. Terminada la guerra, regresó a Cuba, donde fundó El Nuevo Ideal, defensor de la libertad absoluta y de las demandas obreras. Colaboró en Cuba y América, El Mundo, La última Hora, Heraldo de Cuba, La Reforma Social y en diversas publicaciones extranjeras como El Diluvio (Barcelona), La Nación y Revista de Filosofía (Buenos Aires). Fue secretario de redacción de la Revista Bimestre Cubana y director de El Tiempo y Pro-Vida. Durante muchos años ocupó el cargo de estacionario de la biblioteca de la Sociedad Económica de Amigos del País, donde emprendió una reforma total de los métodos de clasificación y catalogación. Confeccionó y prologó la antología Parnaso cubano (Barcelona, Casa Editorial Maucci, 1908). Con Rafael Montoro escribió El Compendio de la historia de la Sociedad Económica de Amigos del País de La Habana (La Habana, Imp. y Librería El Universo, 1930). Tradujo Cuba a pluma y lápiz, de Samuel Hazard, y, en colaboración con Fernando Ortiz, Cuba antes de Colón, de M. R. Harrington. Usó los seudónimos Palmiro de Lidia, Fructidor e Hindus Fakir. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Narraciones rápidas. Marta, por Palmiro de Lidia (sed.) Nueva York, Imp. de R. Requesens, 1894.|| Fin de la fiesta. Cuadro dramático [...] por Palmiro de Lidia (sed.) Nueva York, 1898.|| El ideal del siglo XIX, por Palmiro de Lidia (sed.) La Habana, Imp. El Fígaro, 1900.|| Socialismo libertario. La Habana, 1902.|| Cuentos inverosímiles. La Habana, Est. Tip. El Nuevo Ideal, 1903; 2a. ed. La Habana, Imp. Cervantes, 1921.|| Por el camino. Barcelona-Madrid, F. Granada, 1907.|| Cultura psicofísica. Para vivir cien años, por Hindus Fakir (sed.). La Habana, Imp. Cuba y América, 1911; 2a. ed.. La Habana, Imp. J. Hernández Lapido, 1920.|| Los diablos amarillos. París, Ollendorf, 1913.|| Jesús en la guerra. La Habana, Imp. de la Escuela de la Casa de Beneficencia y Maternidad, 1917.|| Tradiciones y leyendas de Cienfuegos. La Habana, Imp. El Siglo XX, 1919.|| El mundo como pluralidad. La Habana, Imp. La Universal, 1924.|| Kropotkine, vida y obras. La Habana, 1925.|| Juan sin pan. Novela social. Buenos Aires, B. Fueyo, 1926.|| El naturismo. La Habana, Imp. J. H. Lapido, 1926.|| La mulata Soledad. Barcelona, Impresos Costa [1929?].|| Náufragos. Barcelona, Imp. Costa [192-].|| Historia documentada de la conspiración de la Gran Legión del Águila Negra. (Obra premiada en el concurso de 1929.) La Habana, Imp. El Siglo XX, 1930.|| Índices de las Memorias de la Sociedad Económica de Amigos del País. 1793. 1896. T. 1. La Habana, Sociedad Económica de Amigos del País, 1938.|| Mi amigo Julio. Barcelona, La Revista Blanca [s.a.] (La Novela Ideal. l).|| Jubilosa. Barcelona, La Revista Blanca [s.a.] (La Novela Ideal, 10).|| Camelanga. Barcelona, La Revista Blanca (s.a.) (La Novela Ideal, 37).|| Arrayán. Barcelona, La Revista Blanca [s.a.] (La Novela Ideal, 46).|| Aristócratas. Barcelona, Talleres Gráficos Costa [s.a.] (La Novela Ideal, 58).|| Ambición. Barcelona, Impresos Costa [s.a.] (La Novela Ideal, 66).|| El príncipe que no quiso gobernar. Barcelona, Impresos Costa [s.a.] (La Novela Ideal, 75).|| Contrabando. Barcelona, Revista Blanca [s.a.] (La Novela Ideal, 126).|| Cero. Barcelona, La Revista Blanca [s.a.] (La Novela Ideal, 157).|| Tiberianos [¿Barcelona, s.a.? (La Novela Ideal, ?)]. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Carricarte, Arturo R. de. «Cuentos inverosímiles, libro de Palmiro de Lydia (sed. de Adrián del Valle)», en Azul y Rojo. La Habana, 2 (18): (s.p.) may. 3, 1903.|| Eledé, sed. de Luis Dulzaides Noda?. «Adrián del Valle, hombre y señal», en Estudios. La Habana, 1 (2): 22-23, abr., 1950.|| E[ntralgo] E[lías]. «Adrián del Valle. Tiberianos», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 27 (1): 149, ene.-feb., 1931.|| Loveira y Chirino, Carlos. Adrián del Valle: escritor y periodista de Cuba. Conferencia dada el día 13 de febrero de 1927, en la Academia Nacional de Artes y Letras, La Habana, Imp. El Siglo XX, 1927; «Adrián del Valle», en Carteles. La Habana, 10 (13): 20 y 25, mar. 27, 1927.|| «Náufragos» por Adrián del Valle», en Archipiélago. Santiago de Cuba, 1 (4): 79, ago., 1928.|| Peraza. Fermín. «En la muerte de Adrián del Valle», en Revista Bimestre Cubana. La Habana, 55 (1): 68-71. ene. -feb., 1945.|| Redacción. «Un nuevo libro de Adrián del Valle», en El Triunfo. La Habana. 2 (69): 8, mar. 9, 1908.|| Ruilópez, Ramón. «Río arriba. Adrián del Valle», en Letras. La Habana, 2a. época, 6 (29): 258, jul. 24, 1910; «Los diab1os amarillos [...]», en Bohemia. La Habana, 4 (28): 327, jul. 13, 1913.|| Saavedra, Héctor de. «Los diablos amarillos [...]», en Diario de la Marina. La Habana, ed. de la mañana, 74 (271): 6, oct. 19. 1913. VALLE, Gerardo del (Maracaibo, Venezuela 28.10.1898-La Habana, 10.12.1973). A los cuatro años se trasladó a Cuba. Cursó la primera enseñanza y dejó inconclusa la secundaria. A los doce años comenzó a publicar en periódicos y revistas, en los que dejó más de tres mil trabajos de distintos géneros y cuatrocientos cuentos. Fue jefe de redacción de El Ensayo, Candela, Crisálida, Alrededor de América, Nuestra América, Bohemia, Cuba Gráfica, Suprema, Acción Agraria. Colaboró en El Fígaro, Diario de la Marina, Atuei, Hero, Antenas, La Lucha, La Prensa, Excelsior, El Mundo, Masas, Carteles, Revista Cubana, Selecta, Sensación, Revista de Avance, Boletín del Archivo Nacional y en publicaciones de España, Portugal, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Chile y otros países latinoamericanos. Durante la dictadura de Gerardo Machado fue procesado por conspiración. Fue uno de los iniciadores del movimiento poético de vanguardia en Cuba. Entre 1928 y 1950 obtuvo diversos premios, entre ellos el del Concurso Internacional de la Revista de la Habana por su cuento «Un hombre gordo y un hombre flaco» (1928), publicado en Social, el Premio Varona (1948 y 1949) y el Premio Bachiller y Morales, de la Dirección de Cultura, en 1959, por su libro de cuentos Retazos. Trabajó en la Subsecretaría Técnica del Ministerio de Obras Públicas y como técnico de depuración en el Archivo Nacional de la Academia de Ciencias de Cuba. Dejó inéditos quince libros de cuentos, conferencias, crónicas, poesías, etcétera. Usó el seudónimo Prometeo. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Las dos glorias. Novela corta. La Habana, Imp. P. Fernández, 1925.|| Demasiado tarde. Novela corta. Madrid, 1927.|| Retazos. Cuentos. La Habana, Ministerio de Educación, 1951 (Biblioteca Bachiller y Morales, 5).|| Informe por el delegado electo de la Sección Sindical del Archivo Nacional, integrante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Administración Pública. La Habana, 1962.|| Declaración de los derechos humanos: pródromo de las revoluciones modernas. La Habana, Archivo Nacional, 1964.|| 1/4 Fambá y 19 cuentos más. La Habana, Eds. Unión, 1967. BIBLIOGRAFÍA PASIVA Bueno, Salvador. «Gerardo del Valle. 1898», en su Antología del cuento en Cuba (1902-1952). La Habana, Ministerio de Educación. Dirección de Cultura 1953, p. 99.|| «1/4 Fambá», en El Mundo. La Habana. 66 (21 935): 4, jul. 6, 1967.|| Ibarzábal, F[ederico] de. «Gerardo del Valle. 1900», en su Cuentos contemporáneos. La Habana, Editorial Trópico, 1937, p. 117 (Antologías cubanas, l).|| Portuondo, José Antonio. «Gerardo del Valle (1904)» en su Cuentos cubanos contemporáneos. México, D.F., Editorial Leyenda 1946, p. 137-138.|| Tous, Lily. «Gerardo del Valle. Vida y obra», en Pérez, Emma. Cuentos cubanos. Antología. La Habana, Cultural, 1945, p. 83. VANGUARDISMO Muertos Martí y Casal antes de la culminación de la guerra del 95, disperso por ésta el incipiente movimiento modernista y frustrado el ideal independentista de los cubanos por la intromisión de Estados Unidos en la guerra, la imposición de la Enmienda Platt y la dependencia económica absoluta de Cuba a Estados Unidos, la actividad literaria durante las primeras décadas del siglo XX cae en una postración que no logran erradicar los esfuerzos de algunos intelectuales, relacionados en su mayoría con la revista Cuba Contemporánea, y de posmodernistas animados por un ideal de belleza teñido de evasión, como Regino Boti y José Manuel Poveda, cuyos seguidores degeneran en manidas superficialidades de escaso valor estético. En 1923 marcan la salida del marasmo intelectual republicano hechos como la creación de la Federación Estudiantil Universitaria, la celebración del Primer Congreso Nacional de Estudiantes, la Protesta de los Trece, la formación del Grupo Minorista y la apertura de la Universidad Popular «José Martí». Pero el movimiento de renovación literaria, conocido con el nombre de vanguardismo, no se manifiesta hasta 1927, cuando se renueva el suplemento literario del Diario de la Marina y aparece en La Habana su principal vehículo de difusión, una revista que adoptaba el nombre del año en curso y que ha pasado a la historia de las letras cubanas con el subtítulo que se le agregó en minúsculas, Revista de Avance (1927-1930). Otras revistas habaneras vinculadas al vanguardismo fueron Atuei (1927-1928), de marcado sesgo político, y la Revista de La Habana (1930). Los esfuerzos más destacados en provincias se expresaron en la revista Antenas, de Camagüe, dirigida por Felipe Pichardo Moya, Manuel H. Hernández, Manuel P. Hidalgo y Félix Rafols, en el Grupo Literario de Manzanillo (Oriente), que mantenía la revista Orto, difusora a un mismo tiempo de obras posmodernistas y vanguardistas, y el Grupo H -creado por el poeta Juan R. Breá en Santiago de Cuba-, cuyos miembros publicaron en la Revista de Oriente (1928-1932) y de junio a septiembre de 1928 tuvieron a su cargo, en el Diario de Cuba, la «Página literaria del Grupo H», entre cuyos colaboradores figuraron Breá, Julián Mateo, Francisco Palacios Estrada y Amador Montes de Oca, joven caído en combate contra la dictadura machadista en 1933, de quien se publicó una recopilación de obras en prosa y verso titulada Vanguardismo y revolución (1936). Movimiento efímero, apenas dejó el vanguardismo libros que respondan por entero a sus concepciones; el más típico es, a juicio de Roberto Fernández Retamar, Surco (1928), de Manuel Navarro Luna. Esta escasez de libros hace que las publicaciones periódicas mencionadas y otras que acogieron ocasionalmente obras de autores vinculados al vanguardismo resulten de indispensable consulta para conocer este movimiento, que contó con poetas y prosistas como Emilio Ballagas, Mariano Brull, Alejo Carpentier, Eugenio Florit, Nicolás Guillén, Ramón Guirao, Manuel Navarro Luna, Regino Pedroso, Félix Pita Rodríguez, José Z. Tallet, con la adhesión momentánea de autores formados en escuelas anteriores, como Agustín Acosta, Felipe Pichardo Moya, Luis Rodríguez Embil y Miguel Galliano Cancio, y con escritores que sólo en este momento hicieron poesía, como Enrique Delahoza y Mariblanca Sabas Alomá. No se reunieron para publicar manifiestos los vanguardistas cubanos. Su impulso renovador no era coherente; nacía como respuesta a una situación política y literaria y logró arrastrar a posiciones progresistas a vacilantes intelectuales pequeño-burgueses. Ejemplo fehaciente de ello es la posición asumida en el instante definidor de 1959 por los editores que tuvo la Revista de Avance: tres de ellos Jorge Mañach, Félix Lizaso y Francisco Ichaso se exiliaron, mientras que permanecieron fieles a la Revolución Juan Marinello, Alejo Carpentier, José Z. Tallet y Martí Casanovas. Este último, desde la cárcel de La Habana, mientras era procesado por comunista, entrega en 1927 a Atuei un artículo del cual transcribimos el inicio, que refleja las disensiones existentes en el movimiento: Puede hablárseles a los intelectuales «puros» de vanguardismo estético, sin despertar iras ni suspicacias. Pero la ideología revolucionaria integral, síntesis de una aspiración y un sentimiento que señala la iniciación de un nuevo régimen económico y social, asusta y empavorece con sólo señalarla a estos puristas del intelectualismo, que escudan su abstención tras la frágil trinchera de su embozada cobardía. Tampoco en lo formal tuvo el vanguardismo cubano unidad de hecho ni de proposito. Recibió libremente la influencia de movimientos de vanguardia que le precedieron en Europa y América, como el cubismo, el futurismo, el superrealismo, el ultraísmo, el creacionismo, el estridentismo, y los mezcló en muchas ocasiones con formas convencionales. Regino Boti y Roberto Fernández Retamar definen la poesía vanguardista como un esfuerzo por la libertad expresiva, la novedad y el movimiento, que se traduce en el abandono de las mayúsculas, de los moldes estróficos, la rima, la medida, la acentuación regular, la puntuación; los cortes tipográficos arbitrarios; la disposición de las palabras en la hoja de manera que sugieran lo expresado: ascensos, descensos, etcétera; el abandono de lo narrativo por el fraccionamiento del poema en series de metáforas sorpresivas, aunque no tanto si se las compara con las de los ismos precedentes; el uso frecuente de la prosopopeya; una nota de humor que rechaza todo sentimentalismo; los temas sociales, obreros y maquinísticos, que introducían abundantes neologismos. Martí Casanovas nos ha dejado un juicio sobre la Revista de Avance que puede hacerse extensivo a todo el movimiento: Sin idea expresa y deliberada de hacerlo, procedió a una revalorización que contribuyó en gran medida a sanear cualitativamente la producción literaria de aquellos años, provocando una estimulante reacción. Acabó, almacenándolos, con algunos mitos y falsos ídolos, con muchos tópicos y lugares comunes; fungió como un poderoso antídoto al patrioterismo tribunicio y la ampulosidad retórica, a la pirotecnia del vocablo y del adjetivo, reminiscencias del modernismo y la grandilocuencia colonial, y con la verbosidad americanista histórico-geográfica. Ensanchó el horizonte aportando nuevas inquietudes y nuevas ideas. A partir de 1930, bajo el influjo de la lucha revolucionaria contra la dictadura de Gerardo Machado, el impulso renovador un tanto desorientado del vanguardismo, aun cuando se deja sentir en obras posteriores, va escindiéndose rápida y progresivamente en dos líneas con metas propias más definidas, aunque portadoras de rasgos del movimiento: por un lado la poesía pura, que agudizó su libertad verbal en la jitanjáfora; por otro, la literatura social, incluida la afrocubana, que conservó esa libertad verbal manifestada en la onomatopeya negra, por ejemplo- y el sentido revolucionario. BIBLIOGRAFÍA Boti, Regino. «Tres temas sobre la nueva poesía. I. De la armazón del poema, II. Del Verso y III. Directrices del poema», en Revista de Avance. La Habana, 2, 3 (19, 21 y 22): 50-51, 63; 91-93, 127-129, y 136, feb. 15, abr. 15 y may. 15, 1928, resp.|| Casanovas, Martí. «Seudo revolucionarismo estético», en Atuei. 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Recibió el subdiaconato en 1809 y el diaconato en 1810. Ese mismo año se graduó de Licenciado en Teología. En 1811 hizo oposición a la cátedra de Latinidad y Retórica y a la de Filosofía en el Seminario de San Carlos. Obtuvo ésta tras reñidos y brillantes ejercicios y pudo desempeñarla gracias a una dispensa de edad otorgada por el obispo Espada. También en 1811 se ordenó de sacerdote. A partir de entonces y hasta 1816 desplegó una intensa labor como orador sagrado. Pese a que, según testimonio de José de la Luz y Caballero, dominaba el latín como su propia lengua, renovó la enseñanza de la época utilizando el español en sus clases y libros, en los que abandonó el escolasticismo, imperante por la filosofía ecléctica e introdujo la experimentación en el estudio de las ciencias. En 1817 es admitido como socio de número en la Real Sociedad Económica, que más tarde le confirió el título de Socio de Mérito. Por estos años aparecieron sus discursos en Diario del Gobierno, El Observador Habanero y Memorias de la Real Sociedad Económica de La Habana. Cuando en 1820,a raíz del establecimiento en España de la constitución de 1812, fue agregada la cátedra de Constitución al Seminario de San Carlos, la obtuvo por oposición mas sólo pudo desempeñarla durante tres meses en 1821, porque fue elegido diputado a las Cortes de 1822. El 22 de diciembre del mismo año presentó en éstas, con otras personalidades, una proposición pidiendo un gobierno económico y político para las provincias de ultramar. También presentó un proyecto (reproducido en la Revista Cubana en 1935) pidiendo el reconocimiento de la independencia de Hispanoamérica y escribió una Memoria que demuestra la necesidad de extinguir la esclavitud de los negros en la Isla de Cuba, atendiendo a los intereses de sus propietarios, que no llegó a presentar a las Cortes. Votó por la regencia en 1823, por lo que, al ser reimplantado el absolutismo por el rey Fernando VII, tuvo que refugiarse en Gibraltar. Poco después fue condenado a muerte. El 17 de diciembre de ese año llegó a Estados Unidos, donde se vio obligado a vivir el resto de su vida. Primero en Filadelfia y después en Nueva York, publicó el periódico independentista El Habanero, que entraba subrepticiamente en Cuba. Redactó, junto a José Antonio Saco, El Mensajero Semanal. En Nueva York publicó en 1830 el periódico The Protestant Abridger and Annotator, en el que defendía la fe católica frente a los ataques de los protestantes. Colaboró en El Revisor Político y Literario, Revista Bimestre Cubana, y La Moda; o, Recreo semanal del bello sexo. Abrió varias escuelas para niños y desplegó una amplia labor religiosa, lo cual le ganó rápido prestigio. En 1837 fue nombrado vicario general de Nueva York. En 1841 el claustro de Teología del Seminario de Santa María de Baltimore le confirió el grado de Doctor de la Facultad. En unión de Charles C. Pise editó la revista mensual The catholic expositor and literary magazine (1841-1843). Una de las polémicas en que intervino apareció en The religious controversy, between the Rev. Dr. W. C. Browlee on the part of the protestants and the Rev. Dres. John Power, Thomas C Levins and Félix Varela, on the part of Roman Catholics. (Philadelphia, Printed and Published by Boyle and Benedict, 1833). En colaboración con Justo Vélez escribió Máximas morales y sociales, Instrucciones sociales y morales para la juventud e Instrucciones morales y sociales para el uso de los niños. Con el seudónimo Un paisano suyo publicó la primera edición de las Poesías (Nueva York, 1829) de Manuel de Zequeira. Tradujo del inglés Manual de práctica parlamentaria para uso del Senado de los Estados Unidos (Nueva York, Henrique Newton, 1826), y Elementos de química aplicada a la agricultura (Nueva York, Imp. de Juan Gray, 1826), de Humphrey Davy. Habiéndose resentido su salud desde 1846, se vio en la necesidad de viajar tres veces, en busca de mejor clima, a La Florida. Discursos suyos aparecieron en Revista de La Habana y El Caleidoscopio. Después de instaurada la República, sus restos fueron trasladados a La Habana. BIBLIOGRAFÍA ACTIVA Institutiones Philosophiae ecclecticae ad usum studiosae juventutis editae. La Habana, Ant. Gil. Oficina de D. Esteban J. Boloña, 1812-1814. 4 t.|| Propositiones variae ad Tyronum exercitationum [Elenco de las doctrinas que enseñaba en filosofía]. La Habana, 1812.|| Sub auspiciis III. Dr. D. Joannis Josephi Diaz de Espada et Landa, Hujus Dioecesis Merifissimi proesulius Regii conciliarii &.&. Has propositiones ex universa philosophia de promptas tuebitur B. D. Nicolaus Emmanuel de Escovedo in hoc S. Caroli Seminarius Philosophiae audita. Discusio in generale Gymnasio praedicti Seminariu praeside [...] die 16 julii anni MDCCCXII. [La Habana] Typis Ant. Gil [1812?].|| Examen philosophicum. De correctione Mentis. A. D. Francisco García etc. et D. Cecilio Doval. Sustinumdum. In Hoc. S. Caroli Habanensi seminario. Praeside [... ] Calend. Augustii, Anni MDCCCXIII [Sello de E. B.]. Habanae, Typis D. Stephani Boloña [l8l3?].|| Resumen de las doctrinas Metafísicas y Morales enseñadas en el Colegio de San Carlos de La Habana, sobre las cuales serán examinados D. Francisco García y D. Juan de Ortega, colegiales de número, D. Joaquín y D. Antonio Escovedo. Presidiéndoles [...]. Se hará el examen el día [...] de julio a las 9 de la mañana. La Habana, Oficina de D. Esteban José Boloña, 1814.|| Doctrinas físicas que expondrán por conclusión del trienio veinte alumnos de la clase de filosofía del Real Seminario de San Carlos de La Habana, en diversos exámenes distribuidos en el orden siguiente [...]. Presidiéndoles [...]. Con licencia. La Habana, Imp. del Comercio [1814?].|| Praelectio de philosophiae impedimentis. Habanae, Typis Commertii. Superiore Permissu [1815?].|| Doctrinas de Lógica, Metafísica y Moral. Enseñadas en el Real Seminario de San Carlos de La Habana por [...] en el primer año del curso filosófico, las que expondrán en diversos exámenes, veinte alumnos distribuidos en el orden siguiente [...]. Se tendrán dichos exámenes los días 16, 17, 18 y 19 de julio a las 9 de la mañana. La Habana, Oficina de La Cena, 1816.|| Apuntes filosóficos sobre la dirección del espíritu humano. Hechos por [...] para que sus discípulos puedan recordar las doctrinas enseñadas acerca de esta materia. Con licencia. La Habana, Imp. de D. Pedro N. Palmer, 1818; 2a. ed. Hechos en 1818 por [...] adicionados y corregidos nuevamente por el mismo, para que sus discípulos recuerden las doctrinas ideológicas que contiene el primer tomo de las Lecciones de Filosofía y las doctrinas que ha expuesto al enseñar las materias en el curso actual, empezado el 14 de setiembre de 1820; Id., 1822; La Habana, Imp. Fraternal, 1824; Santiago de Cuba, 1835.|| Elogio del Excmo. e Illmo. Señor Doctor D José Pablo Valiente y Bravo, Caballero Gran Cruz de Isabel la Católica, Ministro togado del Consejo y Cámara de Indias, Asesor general de Cruzada, y de la Superintendencia y Dirección general de Correos, caminos y canales, Vocal de la Junta militar de Indias, del gremio y claustro de leyes de la Universidad de Sevilla, Individuo del nº de aquella sociedad patriótica y Secretario de su diputación en Madrid, socio honorario de la de La Habana [...]. Pronunciado en la iglesia catedral de La Habana, por [...] el día 10 de mayo de 1818. Con superior permiso. La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1818.|| Lección preliminar dada a sus discípulos por el Pbro. D. Félix Varela al empezar el estudio de la Filosofía en el Real Colegio de San Carlos de La Habana, el día 30 de marzo de 1818. Con superior permiso. La Habana, Imp. de D. Pedro N. Palmer, 1818.|| Lecciones de filosofía. La Habana, Imp. de Palmer, 1818-1820. 4 t; 2a. ed. corr. y aum. Filadelfia, Imp. de Stavely y Bringhurst, 1824. 3t; 3a. ed. corr. y aum. Nueva York, 1828. 3t; 4a. ed. corr. y aum. Nueva York, G. F. Bunoe, 1832. 3t; 5a. ed. corr. y aum. Nueva York, Imp. de D. J. de la Granja, 1841. 3t; Pról. de Roberto Agramonte. La Habana, Imp. La Verónica, 1940; 5a. ed. corr. y aum. por el autor. La Habana, Editorial de la Universidad de La Habana, 1961-1962. 3t. (Biblioteca de autores cubanos, 24-26. Obras de Félix Varela).|| Apuntes filosóficos formados por el P. D. Félix Varela, catedrático del Real Colegio de San Carlos para presentar brevemente las principales doctrinas, sobre el estudio del hombre; contenidas en el tomo segundo de sus Lecciones de filosofía. La Habana, Imp. de Don Pedro N. Palmer [1819?].|| Esposición [sic] de las exequias funerales que por el alma del rey padre don Carlos IV de Borbón celebró la siempre fiel ciudad de La Habana el 12 de mayo de 1819 en la Santa Iglesia Catedral, con la oración que se dijo en ella. La Habana, Oficina de Arazoza y Soler, 1819.|| Miscelánea filosófica. T. 1. La Habana, Imp. de Palmer, 1819; Madrid, Imp. que fue de Fuentenebro, 1821; Nueva York, por Enrique Newton, 1827. Elogio de S. M. el señor Don Fernando VII, contraído solamente a los beneficios que se ha dignado conceder a la isla de Cuba. Formado por acuerdo de la Sociedad Patriótica de La Habana, y leído en junta general del 12 de diciembre de 1818. La Habana, Oficina del gobierno y de la Real Soc. Patriótica [1819?]. Observaciones sobre la Constitución Política de la Monarquía Española. La Habana, Imp. de D. Pedro N. Palmer, 1821; Seguidas de otros trabajos políticos. Pról. de R. García Bárcena. La Habana, Universidad de la Habana, 1944 (Biblioteca de autores cubanos, 2. Obras de Félix Varela y Morales, 8). Lecciones de filosofía. T. 1. La Habana, Imp. Fraternal, 1822. El proyecto de instrucción para el gobierno económico político de las Provincias de Ultramar. Impreso de orden de las Cortes. Madrid, Imp. de D. Tomás Albán, 1823. Apuntes filosóficos [que] serán examinados públicamente, en el colegio de S. Carlos, en los días 16, 17 y 18 de marzo, a las nueve de la mañana, dirigiéndoles Francisco Javier de la Cruz, catedrático interino de filosofía. La Habana, José Boloña, 1829. Cartas a Elpidio sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo en sus relaciones con la sociedad. Nueva York, Imp. de G. Newell G. P. Scott, 1835-1838. 2 t.; Pról. de Humberto Piñera Llera. La Habana, Editorial de la Universidad de la Habana, 1944-1945. 2 t. (Biblioteca de autores cubanos, 5-6. Obras de Félix Varela y Morales, 6-7). Cartas a Elpidio sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo... T. 1. Impiedad. Madrid, Imp. de L. Amarita, 1836 [Madrid, 1841?]. Discursos del Pbro. D. Félix Varela. Precedidos de una sucinta relación de lo que pasó en los últimos momentos de su vida y en su entierro hasta que le depositaron sus cenizas en la capilla que al efecto levantaron los cubanos en el cementerio de San Agustín de la Florida. Matanzas, Imp. del Gobierno, 1860. Educación y patriotismo. La Habana, Secretaría de Educación. Dirección de Cultura, 1935 (Cuadernos de cultura. 1ª. serie, 2). Miscelánea filosófica. Seguida del Ensayo sobre el origen de las ideas, Carta de un italiano a un francés sobre las doctrinas de Lammenais y Ensayo sobre las doctrinas de Kant. Pról. de Medardo Vitier. La Habana, Editorial de la Universidad de la Habana, 1944 (Biblioteca de autores cubanos, 3. Obras de Félix Varela, 7). El Habanero. Papel político, científico y literario. Seguido de las Apuntaciones sobre el Habanero; estudios preliminares por Enrique Gay Calbó y Emilio Roig de Leuchsenring. La Habana, Universidad de la Habana, 1945 (Biblioteca de autores cubanos, 4. Obras de Félix Varela y Morales, 9); 2a. ed. Id., 1962. Ideario cubano. Publicado en conmemoración del centenario del preclaro habanero. La Habana, Municipio de La Habana. Oficina del Historiador de la Ciudad, 1953 (Colección histórica cubana y americana, 12). Cartas a Elpidio (Selección) [y] Educación, y patriotismo. Nota introductoria de Mariano Sánchez Roca. La Habana, Editorial Lex, 1960 (Biblioteca Popular de clásicos cubanos, 3). Félix Varela [Antología]. La Habana, Instituto Cubano del Libro, 1972. BIBLI0GRAFÍA PASIVA Aguayo, Alfredo M. «Ideas pedagógicas del padre Varela», en La Escuela Cubana. 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