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Notas80. Rosenkranz ha suprimido este pasaje, y la nota que le acompaña, sin duda, porque los ha encontrado algo pueriles. Además, se sabe que el autor de la Crítica del Juicio no tenía más que un mediano gusto para la música. Sobre esta materia se hallarán amenos detalles en una encantadora biografía de los últimos años de la vida de Kant, por M. Cousin (V. Fragmentos literarios). -J. B. 81. Los que han recomendado el cántico de los cánticos en los ejercicios religiosos domésticos, han olvidado que una tan estrepitosa devoción (que recuerda muchas veces la de los fariseos) incomoda al público, porque obliga a los vecinos o a cantar o a interrumpir sus meditaciones. 82. Touspiel, propiamente juego de tonos; mas esta expresión sería extraña en francés. J. B. 83. Cedanckenspiel. 84. De Dios que nos crea, la clemencia infinita, -Para endulzar los malos de esta vida, -Ha colocado entre nosotros dos seres bienhechores. -De la tierra por siempre amables habitantes. -Sostienen en el trabajo tesoros, en la indigencia. -El uno es el dulce sueño, y el otro la esperanza. -(Enriada, cant. VIII.) 85. He procurado conservar aquí las expresiones enérgicas empleadas por Kant: kopfbrechend, halsbrechend, herzbrechend, porque hacen mal en la traducción latina los términos abstractos: abscondite, praecipitanter, molliter. Solamente yo no he podido, como Kant, conservar en todos los casos la misma expresión metafísica. -J. B. 86. Die laurige Manier. 87. Laune. 88. Launisch. 89. Launige.
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