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    A María el corazón
     Pedro Calderón de la Barca ; edición crítica de I. Arellano, I. Adeva, F. Crosas, M. Zugasti
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A María el corazón

Auto historial alegórico


Pedro Calderón de la Barca



JHS María Joseph



PERSONAS
 

 
EL FUROR.
LA CULPA.
LA SOBERBIA.
LA AVARICIA.
LA LASCIVIA.
LA IRA.
[ENVIDIA.]
LA GULA.
LA PEREZA.
EL PEREGRINO.
EL PENSAMIENTO.
LAURETA,   dama.
EL ÁNGEL.
[MÚSICA.]




 

Óyense en el primero carro instrumentos músicos, y mientras se canta dentro la primer copla, sale el FUROR como oyéndola con asombro.

 
ÁNGEL
 (Dentro.) Salga del Asia infiel...
MÚSICA
  [Dentro.]  Salga del Asia infiel...
ÁNGEL
Esta sagrada fábrica divina...
MÚSICA
Esta sagrada fábrica divina...
ÁNGEL
Y vaya a Europa, donde... 5
MÚSICA
Y vaya a Europa, donde...
ÁNGEL
Más venerada triunfe, reine y viva...
MÚSICA
Más venerada triunfe, reine y viva...
ÁNGEL
Que no ha de estar cautiva...
MÚSICA
Que no ha de estar cautiva... 10
ÁNGEL
En tirano poder la casa de María.
MÚSICA
En tirano poder la casa de María.
FUROR
«¿Que no ha de estar cautiva
en tirano poder la casa de María?».
¿Cuándo, Señor, la luminar tarea 15
del sol madrugará para mí un día
sin que una alba splendor de otra alba sea
en nuevas excelencias de María?
¿Cuándo, elegido empleo de tu idea,
en honra y gloria suya, en pena mía, 20
una aurora veré que el orbe dora
sin nuevos privilegios de otra aurora?
¿No bastaba que, estrella matutina
del mar, en el instante amaneciera
primero de su ser tan peregrina, 25
que a fuer de estrella ni una sombra viera,
sino que hoy Nazareth de Palestina
la casa que su oriente fue, a otra esfera
la vea sulcar en alas de querubes,
golfos de vientos, piélagos de nubes, 30
diciendo, para que más
atormentadas mis iras,
a vista de tanto asombro
suspiren, lloren y giman...
MÚSICA
Salga del Asia infiel 35
esta sagrada fábrica divina.
FUROR
Si es porque vitorioso Saladino
el servil yugo vuelve a la garganta
hoy de Jerusalén, y a su destino
obediente otra vez la Tierra Santa 40
la cerviz dobla, ¿cómo tu divino
poder, de esclavitud, de pena tanta
tu sepulcro no saca, y de su impía
furia saca la casa de María?
Mas, ¡ay!, que como a ti no te ha tocado 45
ni ha podido tocar, que eres el que eres,
el más lejano viso del pecado,
mostrar, no en ti, sino en tu madre quieres
que casa que te vio Verbo Encarnado
es la que privilegias y prefieres, 50
como dando a entender si sería empeño
librar la casa y no librar el dueño.
Y si es esta la razón
¿qué me asombra, qué me admira
que de su centro se arranque, 55
de su asiento se divida?
MÚSICA
Y vaya a Europa, donde
más venerada triunfe, reine y viva.
FUROR
Y aún no aquí para de portento tanto
la causa, pues se añade a este portento 60
cuanto de tus apóstoles y cuanto
de tus fieles su culto fue en aumento,
pues de ellos consagrada en templo santo,
ara fue del más alto sacramento
que vio tu fee, pues vio contra el sentido 65
cautiva la razón por el oído.
¿Qué mucho, pues, que el cielo en ese pobre
de María y Joseph, por Joaquín y Ana
vinculado solar, prodigios obre,
si sobre concepción tan soberana, 70
sobre tan casto matrimonio y sobre
Encarnación tan altamente humana,
de albergue de Jesús, Joseph, María,
a altar pasó de Sacra Eucaristía?
¿Que en los páramos del viento 75
elevada, esas festivas,
esas angélicas voces,
una y otra vez repitan...
MÚSICA
Que no ha de estar cautiva
en tirano poder la casa de María. 80
FUROR
Haciendo, porque al tomar
tierra aumente mis fatigas,
que sus cláusulas confusas
vuelvan a decir distintas...
ÁNGEL, MÚSICA Y ÉL
Salga del Asia infiel 85
esta sagrada fábrica divina
y vaya a Europa, donde
más venerada triunfe, reine y viva;
que no ha de estar cautiva
en tirano poder la casa de María. 90
 

(Con esta repetición y las chirimías se descubra en el primer carro por elevación una fábrica pequeña sobre nubes, con cuatro ángeles en las cuatro esquinas trayéndola como en hombros, y en la fachada principal uno que viene delante, como guiando a los demás, el cual representa cantando.)

 
ÁNGEL
En esta de Dalmacia
católica provincia,
que al concepto de hoy
no en vano se llamó la Esclavonía,
es donde Dios nos manda 95
(¡oh aladas jerarquías!,
en cuyos hombros vuela
elevada esta fábrica en sí misma)
que la primer mansión
haga, bien como iba 100
del Testamento el Arca
desde un tránsito en otro peregrina,
y pues para que aquí
hoy quede, determina...
MÚSICA
Salga del Asia infiel 105
esta sagrada fábrica divina.
ÁNGEL
Aquí descanse, en tanto
que su piedad benigna
por justos juicios suyos
a otra estación traslade sus reliquias, 110
ya que de paso quiere
comunique esta dicha.
MÚSICA
Y venga a Europa, donde
más venerada triunfe, reine y viva.
ÁNGEL
Abata, pues, el vuelo 115
de tan dulce fatiga,
que lo que pesa halaga,
que lo que carga dulcemente alivia,
mostrando en nuevos rumbos,
pues de infieles la libra... 120
MÚSICA
Que no ha de estar cautiva
en tirano poder la casa de María.
ÁNGEL
Y repita pidiendo
de tan no merecida
piedad, tan no esperado 125
favor, a Europa albricias.
MÚSICA
Pues salió de Asia infiel
esta sagrada fábrica divina,
quede en Europa, donde
más venerada triunfe, reine y viva; 130
que no ha de estar cautiva
en tirano poder la casa de María.
 

(Con esta repetición, dejando la casa descubierta y fija en el aire, desaparecen los ángeles.)

 
FUROR
¿Cómo si tu Furor
soy, ¡oh sañuda hidra!,
que por siete gargantas 135
los tósigos respiras
de siete inficionados
anhélitos que vician
al Universo, cuando
en copa de oro rica, 140
a no hacer la razón
a los mortales brindas,
viéndome padecer
de tanto asombro a vista,
no en mi socorro vienes? 145
 

(Ábrese el segundo carro, que será una montaña bruta, y sale de ella una hidra de siete cabezas coronadas, de cuyas bocas penderán unas cintas que traerán, como que vienen tirando de ella la SOBERBIA, la AVARICIA, la GULA, la LASCIVIA, la IRA, la ENVIDIA y la PEREZA. Y sobre su espalda la CULPA con una copa de oro en la mano.)

 
CULPA
Como el ver repetida
en la exención hoy de esa
pobre caduca ruina
la de su dueño, cuya
planta, nunca mordida, 150
en la frente de un áspid
mis siete frentes pisa,
tanto, Furor, me asombra,
tanto me atemoriza,
me asusta y me estremece, 155
que de ti me retira
al seno deste monte,
cuya elevada cima
es a mí y mis secuaces
tumba, sepulcro y pira, 160
porque no sé que haya
en tocando a María,
ni poder que te valga,
ni fuerza que te asista,
pues no sólo naciendo 165
en gracia concebida,
pero viviendo en gracia
confirmada, a su limpia
intacta güella no hay,
en cuantas sañas vibran 170
esas siete gargantas,
cerviz que no se rinda.
SOBERBIA
Dígalo la Soberbia,
de su humildad vencida
cuando al jurarla reina 175
(como del Padre Hija,
como del Hijo Madre,
y como Esposa digna
del Spíritu) toda
la angélica milicia, 180
ella se nombra esclava,
cuya piedad sencilla
de sus triunfos me ahuyenta.  (Vase.) 
AVARICIA
Dígalo la Avaricia,
cuando su heredamiento 185
liberal da a la pía
obra del hospital
que a la alta medicina
de la salud del pobre
se labró en la picina. (Vase.)  190
LASCIVIA
Dígalo, no sé cómo
pronuncie, la Lascivia
ante una Virgen Madre,
tan pura y sin mancilla
que concibe doncella 195
y después de parida
doncella permanece. (Vase.) 
IRA
Y dígalo la Ira,
también de ella postrada,
cuando madre propicia 200
de la misericordia
el hombre la apellida,
sin que su amparo falte
a nadie que le pida. (Vase.) 
ENVIDIA
También lo diga, pero 205
¿cómo podrá, la Envidia,
si que envidiar no tiene? (Vase.) 
GULA
Ni la Gula, pues pía
empobrece a limosnas,
y a la labor se aplica, 210
y al afán de su esposo.  (Vase.) 
PEREZA
En que también rendida
se mira la Pereza
ganando la comida. (Vase.) 
CULPA
Pues siendo así, Furor, 215
que ni en la primitiva
culpa, ni en la actual,
que de ella se origina,
pues no perdió su Gracia
la original justicia, 220
tengo acción contra ésa,
antes de niña, niña
de los ojos de Dios,
huyendo convencidas
a su nombre mis güestes, 225
¿para qué tus fatigas
en tu favor me invocan,
cuando en tal maravilla
aun antes que el mirarla
me atormentó el oírla? 230
FUROR
Culpa en común del hombre,
ya sé que no militan
contra María jamás
tus armas ni las mías;
contra su devoción, 235
puesto que la ejercitan
afectos que tal vez
estraga la malicia,
es contra quien te invoco,
por pensar que sería 240
no pequeño trofeo
que de un milagro a vista
tus vicios coronases.
CULPA
Empresa tan altiva,
de la escamada espalda 245
que oprimí, me derriba
ya a tus conjuros. ¿Cómo?
 

(Apéase de la hidra, que desaparecerá cerrándose la montaña.)

 
FUROR
Oye la causa.
CULPA
Dila.
FUROR
Ya esta tierra... No extrañes
el ver que te anticipa 250
mi conjetura el tiempo,
porque siendo fingidas
ideas, como somos,
de alguna fantasía
que contará esta historia 255
a luz de alegoría,
cuando significando
en aquesta venida
(puesto que siempre gracia
María significa, 260
y la naturaleza
siempre es Esclavonía),
aquella que a la Ley
de Gracia hizo la Escrita,
claro está que a lugares 265
ni a tiempos nos obliga
la precisión, y así,
pues que nos facilitan
los retóricos tropos
el que el oyente mida 270
los instantes a horas,
las horas luego a días
y los días a años,
lo que empecé prosiga.
Ya esta tierra, admirada 275
de ver en sus campiñas
una fábrica antes
que comenzada antigua,
discurre en su extrañeza...
CULPA
Y más cuando examina 280
sus viviendas y halla
que sus tapicerías,
sus estrados y alfombras,
sus camas y vajillas,
tan solamente son 285
cuatro pobres vasijas
de barro en el vasar
de una ahumada cocina,
siendo entre tal menaje
el dueño que le habita 290
(cuyo artífice fue
Lucas evangelista)
de incorruptible cedro
una imagen tan viva
que ser original 295
copiado de ella misma
no desdice en la hermosa
terneza con que aplican
sobre el izquierdo brazo
sus amantes caricias 300
al Niño Dios al pecho,
en cuya compañía,
juntando los extremos
del curso de su vida,
también un crucifijo 305
de la materia misma
y de la misma mano,
hallan sobre las limpias
aras, donde el inmenso
misterio de la Misa 310
se celebró después
de la triunfal subida
que hizo Cristo a los cielos,
comulgando a María
apóstoles, que...
FUROR
¡Calla!
315
No, Culpa, me repitas
que volvió a las entrañas
de quien nació, en la pía
incruenta oblación
de ese sagrado enigma 320
que aun no penetra el ángel,
que el ver que su infinita
gracia a la misma Gracia
aumentos multiplica
es lo que más me aflige 325
en esa hasta hoy no vista
translación, en que juntos
Encarnación se miran
y Sacramento.
CULPA
Pues
volvamos a que admira 330
su novedad la tierra.
 

(Mirando dentro, como que ven en sombras lo que representan.)

 
FUROR
Ella, pues, discursiva
en qué casa sea ésta
que halla como nacida
y no como labrada, 335
en su verdad delira.
CULPA
Hasta que, padeciendo
ciciones de prolija
mortal fiebre Alejandro,
su obispo, (cuya vida, 340
siempre ejemplar, fue afecta
a cultos de María),
ella se le aparece
dándole las noticias
de ser la casa ésta 345
donde fue concebida,
donde fue desposada
y donde fue elegida
para Madre del Verbo,
cobrando repentina 350
salud, en testimonio
que hermosas revalidan
las celestiales luces,
que sobre ella iluminan
la cúpula a su esfera. 355
FUROR
Aunque el milagro admiran
todos, no todos, Culpa,
por tal le califican.
CULPA
¿Qué importa, si a ese efeto
Dalmacia a Judea envía 360
sus legados, que a expensas
de tributos, fatigas,
tribulaciones y ansias
que el moro que hoy domina
la Santa Tierra cobra, 365
llegan donde averiguan
que en Nazareth se cuenta
ser desaparecida,
sin que haya seña de ella
en toda Palestina? 370
FUROR
El sitio reconocen...
CULPA
Y en las dejadas ruinas
de sus quiebras, habiendo
llevado las medidas,
cuadras, compartimientos 375
y ámbitos examinan,
sin que sobre ni falte
un átomo a sus líneas.
FUROR
Con esa información
vuelven donde acreditan 380
la verdad de Alejandro.
CULPA
Con que, una vez creída,
es inmenso el concurso
de gentes infinitas,
infinitas naciones 385
que al templo peregrinan.
FUROR
En eso, Culpa, es
en lo que necesita
de ti ahora mi furor.